Tuesday, March 31, 2026

DAB Español, Miércoles 01 de Abril

Día 091, DAB Español, Miércoles 01 de Abril


Deuteronomio 18:1-20:20; Lucas 9:28-50; Salmos 73; Proverbios 12:10 (Nueva Biblia Viva (NBV))










Deuteronomio 18-20

Nueva Biblia Viva

Ofrendas para los sacerdotes levitas

18 »Los sacerdotes y los miembros de la tribu de los levitas no tendrán propiedad como las demás tribus. Por lo tanto, los sacerdotes y los levitas deberán vivir de los sacrificios que se llevan al altar del Señor y de las demás ofrendas del pueblo. 2 Ellos no necesitan tener propiedades porque el Señor es su heredad. Eso es lo que él les ha prometido. 3 De cada toro u oveja que se lleve para ser ofrecido en sacrificio se deberá dar a los sacerdotes la espaldilla, las quijadas y los intestinos. 4 Además, los sacerdotes recibirán las primicias de las cosechas de cereales, de vino, de aceite y de lana. 5 Porque el Señor tu Dios ha escogido a la tribu de Leví para que le sirva de generación en generación.


6 »Si algún levita desea de todo corazón ir al santuario, y deja su lugar de residencia, no se lo impidan. 7 Ese levita tiene el derecho de ministrar en el nombre del Señor en esa ciudad, de la misma manera que sus hermanos levitas que trabajan allí regularmente. 8 Tendrá participación de los sacrificios y ofrendas por derecho propio, no como ayuda en caso de necesidad.


Costumbres corrompidas

9 »Cuando hayas entrado en la tierra que el Señor tu Dios te da, tendrás especial cuidado de no dejarte llevar por las costumbres corrompidas de las naciones que ahora viven allí. 10 Nadie debe presentar a su hijo o hija como ofrenda para ser quemada. Tampoco se debe practicar la adivinación, la brujería, la hechicería, 11 la magia, el encantamiento, el ser médium espiritista o el consultar los espíritus de los muertos. 12 Cualquiera que haga estas cosas será abominable delante del Señor, pues es por esta causa que el Señor echa de esta tierra a los pueblos que la habitan. 13 Deberás comportarte de manera irreprensible delante del Señor tu Dios.


El profeta

14 »Las naciones de cuyo territorio tú te adueñarás practican todas estas maldades; pero el Señor tu Dios no permitirá que tú las practiques también.


15 »El Señor tu Dios hará surgir en medio de todo el pueblo a un profeta como yo; a un hombre a quien deberán oír y obedecer. 16 Esto fue lo que pediste a Dios en el monte Horeb. Allí, al pie de la montaña, le rogaste que no te hiciera oír su voz majestuosa nuevamente ni ver el fuego aterrador que estaba sobre el monte, porque tenías miedo de morir.


17 »“Bien”, me dijo el Señor, “haré lo que me han pedido. 18 Levantaré de en medio de ellos un profeta como tú. Yo le diré lo que tiene que decir y él les dirá todo lo que yo ordene. 19 A cualquiera que no escuche los mensajes que él presente de parte mía, yo le pediré cuentas personalmente. 20 Pero si un profeta dice traer un mensaje mío sin ser cierto, ese profeta morirá. Y cualquier profeta que afirme tener un mensaje de otros dioses deberá morir”. 21 Quizá te preguntes: “¿Cómo sabré si una profecía es de Dios o no?”. 22 Si lo que ese hombre ha profetizado no ocurre, no es el Señor quien ha dado el mensaje. Lo ha fraguado él mismo, no le tendrás temor.


Las ciudades de refugio

19 »Cuando el Señor tu Dios haya destruido a las naciones cuya tierra vas a ocupar, y las hayas expulsado; cuando estés viviendo en las ciudades y casas que ellos dejen, 2-3 designarás tres ciudades en donde pueda refugiarse cualquiera que haya dado muerte accidentalmente a otra persona. Dividirás el país en tres distritos, y cada distrito contará con una de estas ciudades de refugio. Los caminos de acceso a estas ciudades se conservarán en buen estado.


4 »Un homicida podrá refugiarse allí, si comprueba que lo hizo sin premeditación y que no había enemistad previa con la otra persona. 5 Si un hombre va al bosque con un vecino para cortar leña y el hacha se sale del mango y mata al vecino, deberá huir a una de estas ciudades. 6-7 Cualquiera que trate de vengarse de él, no podrá hacerlo. Estas ciudades deberán estar situadas de tal manera que estén razonablemente cerca de todo lugar. De otro modo, el vengador de sangre podría dar alcance al homicida casual, que no debe morir por cuanto no mató deliberadamente.


8 »Si el Señor tu Dios ensancha tu territorio de la manera que prometió a tus antepasados, y te da toda la tierra que te prometió 9 (esto depende de la obediencia que demuestres a los mandamientos que te estoy dando en este día de amar al Señor tu Dios y andar en todos sus caminos), designarás tres ciudades de refugio adicionales. 10 De esta manera evitarás que muera gente inocente, y no serás responsable de injustificados derramamientos de sangre.


11 »Pero si alguien odia a su vecino y en una emboscada le da muerte, y luego huye a una de las ciudades de refugio, 12 los ancianos de su pueblo irán a buscarle y lo traerán de regreso para entregarlo en manos del vengador de sangre a fin de que le dé muerte. 13 No tengas misericordia de él. ¡Eliminarás a todos los asesinos de Israel! Solamente entonces te irá bien en todas las cosas.


14 »Cuando entres en la tierra que el Señor tu Dios te da, no cambies los límites de la propiedad de tu prójimo. Esos límites se establecieron desde hace mucho tiempo.


Los testigos requeridos

15 »No condenarás a nadie basado en la palabra de un solo testigo. Debe haber por lo menos dos o tres.


16 »Si alguno da falso testimonio, alegando que ha visto a otro hacer un mal no siendo así, 17 ambas personas se presentarán ante los sacerdotes y jueces delante de Señor. 18 Serán interrogados detalladamente, y si se prueba que el testigo está mintiendo, 19 recibirá el castigo que intentaba hacer caer sobre el otro hombre. De esta manera desarraigarás el mal de en medio de tu pueblo. 20 Así los que se enteren sentirán temor de decir mentiras cuando están declarando ante una corte. 21 No tendrás compasión de un testigo falso. Vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, será tu regla en tales casos.


Instrucciones para la guerra

20 »Cuando salgas a la guerra y veas delante de ti un gran número de caballos y carros, y un ejército mucho mayor que el tuyo, no tengas miedo. El Señor tu Dios, el mismo Dios que te sacó de Egipto, está contigo. 2 Antes de comenzar la batalla, el sacerdote se pondrá de pie delante del ejército de Israel y dirá: 3 “Oye, Israel, ahora que sales a la batalla no tengas miedo. 4 El Señor tu Dios va contigo. Él peleará en favor tuyo contra tus enemigos, y te dará la victoria”.


5 »Enseguida los oficiales del ejército se dirigirán a sus hombres de esta manera: “¿Ha edificado alguno una casa nueva y no la ha estrenado? Si hay alguno en esta situación, váyase a su casa, no sea que muera en la batalla y otro la estrene. 6 ¿Acaba alguno de plantar una viña y aún no ha comido de su fruto? Si este es el caso, váyase a su casa, podría morir en la batalla y otro podría disfrutar de lo que no plantó. 7 ¿Se ha comprometido alguien en matrimonio? Bien, váyase a su casa y cásese, porque podría morir en la batalla y otro podría casarse con su novia. 8 ¿Hay alguno que tiene miedo? Si tiene miedo, que se vaya a su casa, antes que contagie con su miedo al resto del ejército”. 9 Cuando los oficiales hayan terminado de decir esto a sus hombres, anunciarán los nombres de los comandantes de los batallones.


10 »Cuando te acerques a una ciudad para pelear contra ella, primero ofrécele la paz. 11 Si acepta las condiciones de paz y te abre sus puertas, todo su pueblo pasará a ser tributario de ustedes. 12 Pero si rechaza las condiciones de paz, deberás sitiarla. 13 Cuando el Señor tu Dios te la haya dado, matarás a todo varón de la ciudad, 14 pero conservarás para ti las mujeres, los niños, el ganado y el botín. Y podrás comer del botín de tus enemigos, que el Señor tu Dios te entregó. 15 Estas instrucciones se aplican sólo a ciudades que están distantes y no pertenecen a las naciones vecinas.


16 »En las ciudades que están dentro de los límites de la tierra que el Señor tu Dios te da, no perdonarás a nadie; destruirás a todo ser viviente. 17 Destruirás completamente a los hititas, a los amorreos, a los cananeos, a los ferezeos, a los heveos, y a los jebuseos. Este es el mandamiento del Señor tu Dios. 18 El propósito de este mandamiento es evitar que el pueblo de la tierra te induzca a adorar sus ídolos y a participar en sus costumbres abominables, haciéndote pecar gravemente contra el Señor tu Dios.


19 »Cuando pongas sitio a una ciudad, no destruirás sus árboles frutales. Podrás comer toda la fruta que quieras, pero no cortes los árboles. Ellos no son enemigos, por lo tanto no hay que cortarlos: 20 Pero puedes talar los árboles que no den fruta. Úsalos en el sitio de ciudades enemigas para hacer escaleras, baluartes y arietes.


Lucas 9:28-50

Nueva Biblia Viva

La transfiguración

28 Más o menos ocho días después de haber dicho esto, Jesús, acompañado de Pedro, Juan y Jacobo, subió a una montaña para orar. 29 Mientras oraba, su cara cambió y su ropa se volvió blanca y brillante. 30 Entonces aparecieron dos hombres: eran Moisés y Elías que conversaban con Jesús. 31 Estaban rodeados de gloria, y hablaban de la partida de Jesús, que iba a ocurrir en Jerusalén. 32 Pedro y sus compañeros se habían quedado dormidos, rendidos por el cansancio. Pero cuando se despertaron, vieron su gloria y a los dos hombres que estaban con él. 33 Mientras estos hombres se alejaban de Jesús, Pedro le dijo:


―Maestro, ¡qué bueno que estemos aquí! Podemos construir tres chozas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.


Pero él no sabía lo que decía.


34 No había terminado de hablar cuando apareció una nube que los envolvió y ellos se llenaron de miedo. 35 De la nube salió una voz que dijo: «Este es mi Hijo, al que yo escogí. Escúchenlo».


36 Después que se oyó la voz, Jesús quedó solo.


Los discípulos por algún tiempo no le dijeron nada a nadie de lo que habían visto.


Jesús sana a un muchacho endemoniado

37 Al día siguiente, cuando bajaron de la montaña, mucha gente les salió al encuentro. 38 De entre toda esa gente, un hombre le dijo:


―Maestro, te ruego que ayudes a mi hijo, pues es el único que tengo. 39 Un espíritu se apodera de él y, de repente, hace gritar al muchacho. También lo sacude con violencia y hace que eche espuma por la boca. Cuando por fin lo suelta, lo deja todo lastimado.


40 Les rogué a tus discípulos que echaran fuera al espíritu, pero no pudieron.


41 Respondió Jesús:


―¡Oh, gente falta de fe y perversa! ¿Hasta cuándo tendré que estar con ustedes y soportarlos? Trae acá a tu hijo.


42 Cuando el muchacho se acercaba, el demonio lo derribó e hizo que temblara con violencia. Pero Jesús reprendió al espíritu maligno, sanó al muchacho y se lo devolvió a su padre. 43 Todos quedaron asombrados ante la grandeza de Dios.


Y mientras la gente seguía tan asombrada por todo lo que hacía, Jesús dijo a sus discípulos:


44 ―Pongan mucha atención a lo que les voy a decir: El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres.


45 Pero los discípulos no entendían lo que Jesús quería decir con esto. Todavía todo estaba como nublado para ellos y no podían comprenderlo. Y no se atrevían a preguntarle.


¿Quién va a ser el más importante?

46 Cierto día, los discípulos comenzaron a discutir acerca de quién de ellos sería el más importante. 47 Jesús sabía lo que ellos pensaban, así que tomó a un niño y lo puso junto a él. 48 Les dijo:


―El que recibe a este niño en mi nombre, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió. El que es más insignificante entre todos ustedes, ese es el más importante.


49 Juan le dijo:


―Maestro, vimos a un hombre que echaba fuera demonios en tu nombre, pero como no anda con nosotros, tratamos de que no lo hiciera.


50 Jesús les respondió:


―No se lo impidan, porque el que no está contra ustedes está a favor de ustedes.


Salmos 73

Nueva Biblia Viva

Salmo de Asaf.

73 ¡Qué bueno es Dios para con Israel, para con los de corazón puro! 2 En cuanto a mí, ¡qué cerca estuve del borde del precipicio! Ya mis pies resbalaban y estaba a punto de despeñarme. 3 Porque yo envidiaba la prosperidad de los orgullosos y malvados. 4 Ellos parece que viven una vida sin problemas; sus cuerpos son fuertes y saludables. 5 No se ven angustiados como toda la gente o cargados de problemas como los demás, 6 y por eso lucen su orgullo como collar de piedras preciosas, y sus ropas están tejidas de crueldad. 7 Esos ricachones tienen cuanto su corazón anhela. 8 Se burlan y hablan sólo de maldad; en su orgullo buscan acabar con los demás. 9 Se jactan contra el cielo mismo, y sus palabras recorren orgullosas la tierra.


10 Y así, el pueblo de Dios está desanimado y confuso, bebiéndose sus propias palabras. 11 Preguntan: «¿Se dará cuenta Dios de lo que pasa? ¿Entiende el Altísimo lo que está pasando?». 12 ¡Miren a esos arrogantes; ni siquiera se molestan en alzar un dedo y se multiplican sus riquezas!


13 ¿De qué me sirvió mantener mi corazón limpio y cuidarme de no hacer maldad? 14 Lo que recibo todo el día son problemas, y cada amanecer me trae dolor. 15 Si en verdad hubiera yo hablado así, habría sido traidor a tu pueblo. 16 Pero qué difícil es entender eso: la prosperidad de los malvados. 17 Y un día entré a meditar en el santuario de Dios, y estuve pensando en el futuro de esos malvados. 18 ¡En verdad, los has puesto en un camino resbaladizo y los empujarás por el borde del abismo y caerán en su destrucción. 19 En un instante serán destruidos, consumidos por el terror. 20 Un sueño no más es toda su vida presente, que se olvida al despertar. Cuando tú te levantes, Señor, los desecharás de esta vida.


21 Entonces me di cuenta de lo amargado y lastimado que estaba por todo lo que había visto. 22 Vi lo necio e ignorante que era; a ti, Dios, debo de parecerte una bestia. 23 Pero yo siempre estoy contigo, pues tú sostienes mi mano derecha. 24 Seguirás guiándome toda mi vida con tu sabiduría y consejo; y después me recibirás en la gloria. 25 ¿A quién tengo yo en el cielo sino a ti? Y en la tierra nada deseo fuera de ti. 26 La salud me puede fallar, mi espíritu puede debilitarse, ¡pero Dios permanece! ¡Él es la fuerza de mi corazón; él es mío para siempre!


27 Pero quienes rehúsan adorar a Dios perecerán, porque él destruye a los que sirven a otros dioses.


28 En cuanto a mí, me acerco a él lo más que puedo. He elegido al Dios soberano como mi refugio, y a todos contaré las maravillas que él hace.


Proverbios 12:10

Nueva Biblia Viva

10 El hombre bueno se preocupa por el bienestar de sus animales, pero el hombre malo es cruel.


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Monday, March 30, 2026

DAB Español, Martes 31 de Marzo

Día 090, DAB Español, Martes 31 de Marzo


Deuteronomio 16:1-17:20; Lucas 9:7-27; Salmos 72; Proverbios 12:8-9 (Nueva Biblia Viva (NBV))










Deuteronomio 16-17

Nueva Biblia Viva

Fiesta de la Pascua

16 »Acuérdate siempre de celebrar la Pascua en honor del Señor tu Dios en el mes de aviv, porque fue en ese mes que el Señor tu Dios te sacó de Egipto durante la noche. 2 El sacrificio pascual lo tomarás de las ovejas o de las vacas, y lo ofrecerás al Señor tu Dios en su santuario. 3 Lo comerás con pan sin levadura. Deberás comer pan sin levadura durante siete días, en memoria del pan que comiste cuando escapaste de Egipto. Esto es para que te acuerdes que saliste de Egipto con tal prisa que no hubo tiempo de leudar el pan. Conmemorarás ese día todo el resto de tu vida. 4 Durante siete días no habrá levadura en los hogares de ustedes, y ningún resto del cordero pascual será dejado para el día siguiente.


5 »La Pascua no será comida en ninguna de las ciudades que el Señor tu Dios te da. 6 La comerán en el lugar que el Señor ha escogido para su santuario. Sacrifícala en la tarde del aniversario, a la puesta del sol, que es la hora en que saliste de Egipto. 7 Asarás el cordero y lo comerás, y regresarás a tu hogar a la mañana siguiente. 8 Durante los seis días siguientes no comerás pan leudado. El séptimo día habrá una fiesta solemne del pueblo de cada ciudad delante del Señor tu Dios. No hagas en ese día ningún trabajo.


Fiesta de las Semanas

9 »Siete semanas después del comienzo de la siega 10 habrá otra fiesta delante del Señor tu Dios, llamada fiesta de las Semanas. Con este motivo le presentarás una ofrenda voluntaria en proporción a la bendición que el Señor tu Dios haya derramado sobre tu cosecha. 11 Este es un tiempo de gozo delante del Señor y lo celebrarás con tu familia y toda tu casa. No te olvides de invitar a los levitas que viven en tu ciudad, a los exiliados, a las viudas y a los huérfanos. Invítalos y haz que te acompañen en la celebración en el santuario. 12 Recuerda que fuiste esclavo en Egipto, así que cumple cuidadosamente con este mandamiento.


Fiesta de las Enramadas

13-15 »Al final del tiempo de la cosecha, cuando el grano haya sido trillado, y las uvas hayan sido pisadas en el lagar, celebrarás otra fiesta, la fiesta de las Enramadas. Su celebración durará siete días. Serán días de alegría de los que participarán tu familia y tus siervos. Y no te olvides de invitar a los levitas, a los exiliados, a los huérfanos y a las viudas de tu pueblo.


»La fiesta se celebrará en el santuario, que estará en el lugar que el Señor haya designado. Será tiempo de acción de gracias al Señor por la bendición que te ha dado de una buena cosecha y porque ha bendecido tu trabajo. Será un tiempo de gran gozo.


16 »Todo varón de Israel se presentará delante del Señor tu Dios tres veces al año en el santuario en ocasión de las siguientes fiestas: la fiesta de los Panes sin levadura, la fiesta de las Semanas y la fiesta de las Enramadas. En cada una de estas ocasiones presentarán una ofrenda al Señor. 17 Cada uno dará conforme a su posibilidad, según la bendición que el Señor le haya dado.


Administración de justicia

18 »Designa jueces y funcionarios administrativos en todas las ciudades que el Señor tu Dios te da. Ellos administrarán la justicia en todo el país. 19 No torcerás las leyes para beneficiar al rico, ni aceptarás soborno. El soborno cierra los ojos de los sabios y corrompe las decisiones de los jueces. 20 La justicia debe prevalecer. Esta es la única manera en que serás prosperado en la tierra que el Señor tu Dios te da.


Contra la idolatría

21 »No erigirás ninguna imagen de la diosa Aserá junto al altar del Señor tu Dios, 22 y nunca levantarás piedras sagradas, porque el Señor lo aborrece.


17 »Cuando le ofrezcas sacrificios al Señor tu Dios, no le sacrifiques ovejas o toros con defectos. Son un insulto para Dios tales sacrificios.


2-3 »Si alguien, hombre o mujer, en cualquier ciudad de la tierra que el Señor tu Dios te da, viola el pacto con Dios y adora a otros dioses, al sol, a la luna o a las estrellas, lo cual he prohibido estrictamente, 4 primero averigua bien si el rumor es cierto. Si lo confirmas, 5 ese hombre o mujer será llevado fuera de la ciudad y lo apedrearán hasta darle muerte. 6 Pero no lleves a la muerte a nadie por el testimonio de una sola persona. Es necesario tener por lo menos el testimonio de dos o tres personas. 7 Los testigos serán los primeros en arrojar las piedras, y luego lo hará el resto del pueblo. De esta manera, se purgará el mal que haya entre ustedes.


Los tribunales

8 »Si surge un caso difícil (por ejemplo, si alguno es culpado de asesinato pero no hay suficiente evidencia, o si los derechos de alguno han sido violados), llevarás el caso al santuario del Señor tu Dios, 9 a los sacerdotes y levitas, y al juez que esté de turno en esos días, para que lleguen a una decisión. 10 La sentencia de ellos será inapelable y deberá seguirse al pie de la letra. 11 La sentencia que impongan deberá ser ejecutada. 12 Si alguien se niega a aceptar la decisión del juez señalado por el Señor para este propósito, su castigo será la muerte. Este tipo de pecadores deberá ser desarraigado de Israel. 13 Entonces todos oirán lo que ocurrió con el hombre que no quiso aceptar el veredicto de Dios, y tendrán temor y no se atreverán a desafiar otra vez los juicios de la corte.


El rey

14 »Cuando llegues a la tierra que el Señor tu Dios te da, y la hayas conquistado, y comiences a pensar: “Debiéramos tener un rey como todas las naciones que nos rodean”, 15 pondrás por rey al hombre que el Señor tu Dios elegirá. Será un israelita, no un extranjero. 16 No usará el cargo para aumentar sus posesiones de caballos, ni enviará sus hombres a Egipto para aumentar sus caballerizas porque el Señor te ha dicho: “No vuelvas a Egipto otra vez”. 17 No deberá tomar para sí muchas esposas porque su corazón podría apartarse del Señor, ni amontonará riquezas excesivas.


18 »Cuando haya sido coronado y se siente en el trono como rey, deberá copiar este libro de la ley que llevan los sacerdotes y levitas. 19 Esa copia de la ley deberá estar continuamente cerca de su mano. Deberá leer ella todos los días de su vida para que aprenda a respetar al Señor su Dios y a guardar sus mandamientos. 20 La lectura regular de los mandamientos de Dios impedirá que se sienta superior a sus conciudadanos. También impedirá que se aparte de las leyes de Dios en lo más mínimo y le asegurará un reino bueno y duradero. Y sus hijos heredarán el trono.


Lucas 9:7-27

Nueva Biblia Viva

7 Cuando Herodes se enteró de todo lo que estaba sucediendo, quedó confundido. Es que algunos decían que Juan había resucitado. 8 Otros sostenían que Elías había aparecido; y aun otros, que había resucitado alguno de los antiguos profetas.


9 Pero Herodes dijo: «Yo mismo mandé que a Juan le cortaran la cabeza. ¿Quién será entonces este, de quien oigo estas cosas?».


Y buscaba la oportunidad de verlo.


Jesús alimenta a los cinco mil

10 Cuando los apóstoles regresaron, le contaron a Jesús lo que habían hecho. Él se los llevó sólo a ellos a un pueblo llamado Betsaida. 11 Pero la gente se dio cuenta donde estaba y lo siguió. Él los recibió y les habló del reino de Dios, y sanó a los enfermos. 12 Como empezaba a oscurecer, los doce se le acercaron y le dijeron:


―Despide a la gente, para que vaya a los campos y pueblos cercanos a buscar comida y alojamiento, pues aquí no hay nada.


13 Jesús les dijo:


―Denles ustedes de comer.


Ellos le respondieron:


―No tenemos más que cinco panes y dos pescados. Para dar de comer a toda esta gente tendríamos que ir a comprar comida. 14 Había allí como cinco mil hombres. Pero Jesús dijo a sus discípulos:


―Hagan que la gente se siente en grupos de cincuenta.


15 Los discípulos así lo hicieron, y todos se sentaron. 16 Entonces Jesús tomó los cinco panes y los dos pescados, miró al cielo y los bendijo. Luego los partió y se los dio a los discípulos para que los repartieran a la gente. 17 Todos comieron hasta quedar satisfechos; y recogieron doce canastas con los pedazos que sobraron.


La confesión de Pedro

18 Un día en que Jesús estaba orando a solas, sus discípulos lo acompañaban, y él les preguntó:


―¿Quién dice la gente que soy yo?


19 Ellos le respondieron:


―Unos dicen que eres Juan el Bautista, otros que eres Elías, y otros que eres uno de los antiguos profetas que ha resucitado.


20 ―Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?


Pedro contestó:


―Eres el Cristo de Dios.


21 Jesús les dio órdenes estrictas de que no le dijeran esto a nadie. Y les explicó:


22 ―El Hijo del hombre va a sufrir mucho y será rechazado por los ancianos, por los jefes de los sacerdotes y por los maestros de la ley. Lo van a matar, pero al tercer día resucitará.


23 Entonces se dirigió a todos y les dijo:


―El que quiera ser mi discípulo debe olvidarse de sí mismo, llevar su cruz cada día y seguirme, 24 porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por causa de mí, la salvará. 25 ¿De qué le sirve a alguien ganar el mundo entero si se destruye a sí mismo? 26 Si alguien se avergüenza de mí y de mis palabras, el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga en su gloria y en la gloria del Padre y de los santos ángeles. 27 Les aseguro que algunos de los que están aquí no morirán sin antes haber visto el reino de Dios.


Salmos 72

Nueva Biblia Viva

De Salomón.

72 Oh Dios, concede tu justicia al rey, y rectitud al hijo del rey. 2 Ayúdale a juzgar a tu pueblo con rectitud, y tratar a los pobres con justicia. 3 Que los montes y las colinas florezcan de prosperidad porque el rey hace lo que es justo. 4 Ayúdalo a defender al pobre, a rescatar a los hijos de los necesitados, y a quebrantar a sus opresores. 5 Que él viva mientras el sol brille y la luna permanezca en el cielo. ¡Sí, eternamente!


6 Que su reino traiga vida como las lluvias de primavera, como aguaceros que riegan la tierra. 7 Que los rectos florezcan durante su reinado, que haya gran prosperidad hasta el fin del tiempo. 8 Reine él de mar a mar, y desde el río Éufrates hasta los confines de la tierra. 9 Los nómadas del desierto se inclinarán ante él; sus enemigos caerán con el rostro en la tierra. 10 Los reyes de Tarsis y de las costas remotas, le darán tributo. Los reyes de Sabá y Seba, todos traerán sus obsequios. 11 Sí, los reyes de todas partes. ¡Todos se inclinarán ante él! Todos le servirán!


12 Él librará al pobre cuando clame a él; él ayudará al oprimido porque ellos no tienen a nadie que los defienda. 13 Él se apiadará del débil y del necesitado, y los rescatará. 14 Los salvará de la opresión y la violencia; porque sus vidas son muy valiosas para él.


15 ¡Viva el rey! Que le den el oro de Sabá. Que el pueblo ore por él sin cesar, y que todos los días lo bendigan. 16 Que haya abundantes cosechas por toda la tierra, aun en las cumbres de los montes. Que los árboles frutales den fruto como lo hacen en el Líbano; que el fruto brote como la hierba en el campo. 17 Que su nombre perdure para siempre, y continúe mientras el sol brille. Que todos sean en él bendecidos; que todas las naciones lo alaben.


18 Bendito sea Dios, el Señor, el Dios de Israel; el único que hace maravillas. 19 Bendito sea su glorioso nombre para siempre. ¡Que toda la tierra esté llena de su gloria! ¡Amén y amén!


20 Aquí terminan la oraciones de David, hijo de Isaí.


Proverbios 12:8-9

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8 Al hombre lo alaban según su sabiduría, pero al de corazón perverso lo desprecian.


9 Es mejor ser menospreciado pero con criado, que alabado y sin comida.


Nueva Biblia Viva (NBV)

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Sunday, March 29, 2026

DAB Español, Lunes 30 de Marzo

Día 089, DAB Español, Lunes 30 de Marzo


Deuteronomio 13:1-15:23; Lucas 8:40-9:6; Salmos 71; Proverbios 12:5-7 (Nueva Biblia Viva (NBV))










Deuteronomio 13-15

Nueva Biblia Viva

Advertencia contra la idolatría

13 »Si hay en medio tuyo un profeta o alguien que asegure ver el futuro por medio de sueños, 2 si su predicción se cumple pero dice: “Vamos, adoremos a los dioses de las otras naciones”, 3 no le escuches. Porque el Señor te está probando para saber si lo amas realmente con toda tu mente y corazón y con todo tu ser. 4 No debes jamás adorar a dios alguno sino al Señor; obedece sus mandamientos y síguelo a él nada más.


5 »El profeta que trate de desviarte debe morir, porque ha tratado de fomentar rebelión contra el Señor tu Dios que te sacó de la esclavitud en Egipto. Con su ejecución habrás quitado el mal de en medio de ti. 6-7 Si un pariente cercano, o un amigo muy íntimo, o aun un hermano, hermana, hija o hijo, te sugiere que vayas y adores a dioses extraños, 8 no consientas ni les escuches, ni tengas misericordia de ellos. No perdonarás a tal persona; no encubrirás su horrible sugerencia. 9 Deberá morir. Tu propia mano será la primera que se levante en su contra para darle muerte, y luego la mano de todo el resto del pueblo. 10 Será apedreado hasta la muerte porque trató de alejarte del Señor tu Dios que te sacó de la tierra de Egipto, de la tierra de esclavitud. 11 Entonces todo Israel oirá de lo ocurrido y sentirá temor de permitir ese tipo de maldad en medio de ti.


12-14 »Si oyes decir que en alguna ciudad de Israel gente impía ha hecho que tus hermanos se aparten de Dios con la sugerencia de adorar a dioses extraños, primero investiga si el rumor es verdadero. Si lo confirmas y es cierto que algo tan abominable ha ocurrido en una de las ciudades que el Señor te ha dado, 15 deberás declarar la guerra a esa ciudad y destruir completamente a todos sus habitantes, y aun el ganado. 16 Después, juntarás todo el botín en el centro de la plaza y lo quemarás e incendiarás la ciudad completamente como holocausto al Señor tu Dios. Tal ciudad deberá permanecer para siempre como un montón de ruinas y nunca más será reedificada. 17 No conservarás nada del botín. Entonces el Señor aplacará su furor y tendrá misericordia de ti; tendrá compasión de ti y te hará una gran nación, como prometió a tus antepasados. 18 Desde luego, el Señor tu Dios será misericordioso solamente si le has obedecido, si has guardado los mandamientos que hoy te estoy dando, y si has estado haciendo lo que le agrada al Señor.


Alimentos puros e impuros

14 »Puesto que ustedes son el pueblo de Dios, no se harán heridas en el cuerpo, ni se raparán las cabezas para asistir a funerales. 2 Ustedes pertenecen exclusivamente al Señor su Dios, y él los ha elegido para que sean su posesión única entre las demás naciones de la tierra.


3 »No comerás ningún animal que yo haya declarado ceremonialmente inmundo. 4-5 Estos son los animales que puedes comer:


El buey, la oveja, la cabra, el ciervo, la gacela, el corzo, la cabra montés, el íbice, el antílope y el carnero montés.


6 »Podrás comer cualquier animal que tenga pezuña hendida y que rumie. 7 Si el animal no cumple con ambos requisitos, no puedes comerlo. Por lo tanto no podrás comer camello, liebre ni conejo. Son rumiantes pero no tienen pezuña hendida. 8 No podrás comer cerdo porque, aunque tiene pezuña hendida, no es rumiante. No debes comer la carne de ninguno de esos animales ni tocar sus cadáveres.


9 »Podrás comer solamente los animales marinos que tienen escamas y aletas; 10 todos los demás son ceremonialmente inmundos.


11-18 »Podrás comer cualquier ave, salvo las siguientes:


El águila, el quebrantahuesos, el azor, el gallinazo, el milano de cualquier variedad, el cuervo de cualquier especie, el avestruz, la lechuza, la gaviota, y el gavilán de cualquiera de sus especies, el búho, el ibis, el calamón, el pelícano, el buitre, el somormujo, la cigüeña, la garza en cualquiera de sus especies, la abubilla y el murciélago.


19 »No comerás insectos alados porque son inmundos. 20 Pero las langostas, saltamontes y grillos sí podrás comer.


21 »No comerás lo que ha muerto de muerte natural. Sin embargo el extranjero puede hacerlo. Puedes dárselo y vendérselo; pero no comas tú de ello, porque tú eres santo delante del Señor tu Dios.


»No cocerás el cabrito en la leche de su madre.


Los diezmos

22 »Todos los años deberás apartar la décima parte de todas tus cosechas. 23 En presencia del Señor tu Dios en el lugar que él escogerá como santuario, allí comerás el diezmo de tus cereales, de tu vino, de tu aceite y de las primicias de tus ovejas y vacas. El propósito de los diezmos es que aprendas a poner a Dios siempre en el primer lugar de tu vida. 24 Si el lugar que Dios elige como santuario te queda tan lejos que no resulta conveniente llevar los diezmos hasta allí, 25 venderás la ración correspondiente al diezmo de tus cosechas y ganados, y llevarás el dinero al santuario del Señor. 26 Cuando llegues, compra con el dinero un buey, una oveja, vino, sidra o cualquier cosa que desees, para festejar y para regocijarte con toda tu casa delante del Señor tu Dios.


27 »No olvides compartir tus ingresos con los levitas de tu comunidad, porque ellos no tienen propiedades ni cosechas como tú.


28 »Cada tercer año usarás todo tu diezmo para necesidades de la comunidad donde vives. 29 Entrégaselo a los levitas, que no tienen heredad en medio tuyo, a los exiliados, a las viudas, o a los huérfanos dentro de tu ciudad, a fin de que puedan comer y quedar saciados; entonces el Señor te bendecirá a ti y a tu obra.


El año del perdón de las deudas

15 »Al final de cada séptimo año, perdonarán todas las deudas. 2 Todo acreedor dará por pagada toda promesa de pago que tenga contra otro israelita, porque el Señor ha liberado a todos de su obligación. 3 (Esta prescripción no se aplica a los extranjeros). 4-5 Nadie empobrecerá a causa de esto, porque si obedeces este mandamiento el Señor te bendecirá grandemente en la tierra que te da. El único requisito para esta bendición es que atiendas cuidadosamente todos los mandamientos del Señor tu Dios que hoy te estoy dando. 6 Él te bendecirá de la manera que ha prometido. Tú prestarás dinero a muchas naciones, pero jamás necesitarás pedir prestado. Tú gobernarás a muchas naciones, pero ellas jamás te gobernarán a ti.


7 »Cuando llegues a la tierra que el Señor tu Dios te da, si hay pobres en medio tuyo, no cerrarás tu corazón o tu mano en su contra. 8 Deberás ser generoso y prestarles cuanto necesitan. 9 No te niegues a prestarles porque el año de la remisión se encuentre cerca. Si te niegas a hacerle el préstamo y la persona necesitada clama al Señor, te será contado como pecado. 10 Debes prestarle lo que necesita y no ser mezquino en nada; porque a causa de esto el Señor te prosperará en todo lo que haces. 11 Siempre habrá pobres en esta tierra, por eso te ordeno que seas muy generoso con los pobres y los necesitados.


Liberación de los esclavos

12 »Si alguno de tus hermanos hebreos, hombre o mujer, se vende a ti como esclavo, deberás darle la libertad al final del sexto año de haber estado en tu propiedad 13 y no deberás despedirlo con las manos vacías. 14 Dale un buen regalo de despedida que consista en parte de tus ganados, aceite y vino. Dale en proporción a lo que el Señor tu Dios te haya bendecido. 15 Recuerda que fuiste esclavo en la tierra de Egipto, y que el Señor tu Dios te rescató; por eso es que te estoy dando este mandamiento.


16 »Pero si tu esclavo no quiere dejarte y dice que te ama y que le gusta estar contigo y que se lleva muy bien contigo, 17 toma una lezna y horádale la oreja contra la puerta, y después de eso será esclavo tuyo para siempre. También harás esto con las esclavas. 18 Cuando le des la libertad a un esclavo, no te pese hacerlo; porque la verdad es que durante seis años él te ha costado menos de la mitad de lo que cuesta un empleado, y el Señor tu Dios te prosperará en todo porque tú le has dado la libertad.


Los animales primogénitos

19 »Dedicarás al Señor todos los primogénitos machos de tus vacas y de tus ovejas. No usarás los primogénitos de tus vacas para trabajar en los campos, y no trasquilarás a los primogénitos de tus ovejas. 20 En vez de hacer eso, tú y tu familia se reunirán cada año a comer estos animales delante del Señor tu Dios, en su santuario. 21 Sin embargo, si el primogénito tiene algún defecto, si es cojo o ciego, por ejemplo, o tiene cualquiera otra imperfección, no lo sacrificarás. 22 Lo usarás para la alimentación de tu familia en casa. Cualquiera, aun el que esté ceremonialmente impuro en ese tiempo se podrá comer de la misma manera como se come una gacela o un ciervo. 23 Pero no comas la sangre; derrámala en la tierra como si fuera agua.


Lucas 8:40-9:6

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Una niña muerta y una mujer enferma

40 Cuando Jesús regresó, la gente lo recibió con alegría, pues todos lo estaban esperando. 41 En eso llegó un hombre llamado Jairo, que era jefe de la sinagoga. Se arrojó a los pies de Jesús y le suplicó que fuera a su casa, 42 porque su única hija, que tenía doce años, se estaba muriendo.


Mientras Jesús iba hacia allá, la gente lo apretujaba.


43 Entre la gente había una mujer que estaba enferma desde hacía doce años. Tenía derrames de sangre y nadie había podido sanarla, a pesar de haber gastado cuanto tenía en médicos. 44 Ella se acercó a Jesús por detrás y le tocó el borde del manto. En ese mismo momento quedó sana.


45 Jesús preguntó:


―¿Quién me tocó?


Como todos negaban haberlo tocado, Pedro le dijo:


―Maestro, es mucha la gente que te aprieta y empuja.


46 Jesús respondió:


―Pero alguien me ha tocado; lo sé porque de mí ha salido poder.


47 La mujer, al verse descubierta, fue temblando y se arrojó a los pies de Jesús. Y allí, frente a toda la gente, le contó por qué lo había tocado y cómo en ese mismo momento había quedado sana.


48 Le dijo Jesús:


―Hija, tu fe te ha sanado. Vete tranquila.


49 Jesús estaba todavía hablando, cuando llegó alguien de la casa de Jairo, el jefe de la sinagoga, y le dijo:


―Tu hija ha muerto. No molestes más al Maestro.


50 Jesús, que lo oyó, le dijo a Jairo:


―No tengas miedo; nada más cree y ella se sanará.


51 Cuando llegó a la casa de Jairo, sólo permitió que entraran con él Pedro, Juan, Jacobo y el padre y la madre de la niña; y nadie más. 52 Todos estaban llorando y lamentaban la muerte de la niña. Pero Jesús les dijo:


―¡No lloren! Ella no está muerta, sino dormida.


53 La gente empezó a burlarse de él, porque sabían que estaba muerta. 54 Pero él la tomó de la mano y le dijo:


―¡Niña, levántate!


55 Ella volvió a la vida y al instante se levantó. Entonces Jesús mandó que le dieran de comer.


56 Los padres estaban asombrados, pero él les ordenó que no contaran a nadie lo que había sucedido.


Jesús envía a los doce

9 Jesús reunió a sus doce discípulos y les dio poder y autoridad para echar fuera a todos los demonios y para sanar enfermedades. 2 Los envió a anunciar el reino de Dios y a sanar a los enfermos.


3 Les dijo: «No lleven nada para el camino: ni bastón, ni bolsa, ni comida, ni dinero, ni más ropa que la que traen puesta. 4 En la casa a la que lleguen, quédense hasta que salgan de ese pueblo. 5 Si en algún pueblo no quieren recibirlos, al salir de allí sacúdanse el polvo de los pies como un testimonio contra ellos».


6 Entonces se fueron de pueblo en pueblo anunciando las buenas noticias y sanando a los enfermos.


Salmos 71

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71 ¡Señor, tú eres mi refugio: jamás me dejes quedar en vergüenza! ¡No me abandones! 2 Sálvame de mis enemigos, porque tú eres justo. ¡Líbrame! Inclina tu oído, escucha mi plegaria y sálvame. 3 Sé tú mi roca protectora, que siempre me acoge. Ordena que me salven, porque tú eres mi roca y mi fortaleza. 4 Rescátame, Dios mío, del poder de los malvados, de manos de los crueles. 5 Oh Señor, sólo tú eres mi esperanza; en ti he confiado desde mi niñez. 6 Sí, tú me has acompañado desde que nací; desde el vientre de mi madre me has cuidado. ¡Razón tengo para estar alabándote siempre! 7 Mi vida es un ejemplo para muchos, porque tú has sido mi fuerza y mi protección. 8 Por eso no puedo dejar de alabarte; todo el día te alabaré y te honraré.


9 Y ahora, en mi vejez, no me eches a un lado. No me abandones ahora que las fuerzas me faltan. 10 Mis enemigos murmuran contra mí; todos ellos se juntan y hacen planes para matarme. 11 «Y dicen: ¡Dios lo ha abandonado! Ahora le echaremos mano. No hay quien lo ayude». 12 ¡Oh Dios, no te quedes lejos! ¡Ven pronto! ¡Ayúdame! 13 Destruye y avergüenza a todos los que me acusan. Que se cubran de humillación y deshonra todos aquellos que quieren hacerme daño. 14 Seguiré esperando que me ayudes. Te alabo más y más. 15 A todos les contaré de tu justicia, y todo el día les hablaré de tu poder salvador. Aunque has hecho tanto por mí que no lo puedo entender. 16 Soberano Señor, alabaré tus poderosas obras. A todos les contaré que sólo tú eres justo y bueno. 17 Oh Dios, tú me has enseñado desde mi más tierna niñez, y yo constantemente he dado a otros testimonio de las maravillosas obras que haces. 18 Y ahora que estoy viejo y canoso, no me abandones, oh Dios. Déjame contarle a esta nueva generación, y a los que vienen después de mí, de todos tus poderosos milagros. 19 Oh Dios, tú has hecho grandes cosas, tu justicia llega a la alturas. ¿Quién como tú, oh Dios? 20 Me has dejado pasar por muchos problemas. Pero me traerás de nuevo a la vida, sacándome de las profundidades de la tierra. 21 Me darás más honra que antes, y nuevamente te volverás y me consolarás.


22 Te alabaré con música de arpa, contando de tu fidelidad en cumplir cuanto prometes, oh Dios. Te cantaré con lira, oh Santo de Israel. 23 Con gritos de júbilo y cánticos te alabaré por haberme redimido. 24 Todo el día contaré de tus obras de justicia, pues cuantos procuraron dañarme han sido humillados y deshonrados.


Proverbios 12:5-7

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5 Los planes del justo son buenos, pero en el consejo del malvado hay engaño.


6 Las palabras del malvado son una emboscada mortal, pero las del justo ponen a salvo.


7 Los malvados perecen, y allí acaba todo para ellos; pero los hijos de los justos siguen firmes.


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DAB Español, Domingo 05 de Abril

Día 095, DAB Español, Domingo 05 de Abril Deuteronomio 28:1-68; Lucas 11:14-36; Salmos 77; Proverbios 12:18 (Nueva Biblia de las Américas (N...