Thursday, February 12, 2026

DAB Español, Jueves 12 de Febrero, David y Goliat 03

En esta última lección aprendimos que:
 1. El cristiano de éxito se prepara por los retos grandes.
 2. El cristiano de éxito reconoce que es único aún cuando es  
     parte de una congregación.
 3. En el momento, el cristiano de éxito ataca al problema.  
 4. Hay momentos para esperar, y momentos para atacar.
 5. David “se dio prisa” – corrió hacia el problema.
 6. La victoria de Dios, a través de un siervo preparado para el momento 
     exacto, anima a otros.







Lección 03                       Lecciones de David y Goliat
 
Repaso
 1. No todos te van a animar en tu proceso con Dios
  a) Habrá los que se oponen a tu caminar con Dios
  b) Los que están cerca de ti
  c) Los que están en autoridad sobre ti
  d) Tus enemigos
 2. La meta es Cristo – entendiendo esto, no nos desviamos del
     camino      
 3. El temor del hombre pone trampas
 4. Estamos contentos con lo que tenemos, pero, no con donde estamos 
     en la vida
 5. David no pudo entender la pasividad del ejército del Dios viviente
 6. La pasión por Dios nos mueve adelante  
 
Principios de David y Goliat que se aplican a todos
 A. 1 Samuel 17:33-36 – El cristiano de éxito se prepara por los retos 
   grandes
  1. Le dijo Saúl – “No puedes”, porque no te has entrenado para esto
    a) Dios establece la preparación exacta para cada persona
    b) La preparación de Dios, no de hombre, le infunde confianza
          David sabía que lo que Dios proveyó, le había preparado
  2. Con esta preparación, David enfrentó el problema que los otros
        “preparados” no enfrentaban.
      La persona de fe no se mueva por el tamaño del problema, porque 
      sabe que no hay nada imposible para Dios
  3. El creyente preparada se forma en el presente para el futuro
    a) No es “Si tuviera un(a) esposo(a) mejor, podría crecer en Dios
    b) Es “Gracias a mi Dios por concederme la fuerza de manejar todo”
    c) ¿Recuerden al siervo infiel?
          En vez de usar el presente para prepararse para el futuro,
             dejó todo para otro día
 B. 1 Samuel 17:38-39 – El cristiano de éxito reconoce que es único aún
         cuando es parte de una congregación
  1. Aprende de otros, pero, no trata de imitar sus vidas
    a) Tu personalidad es dada por Dios; Al reconocer esto, puedes crecer
        en tu unción única
    b) Y así, no limitamos a Dios a ideas antiguas de otros.
  2. Cuando me acepto como persona única:
    a) Puedo dejar que Dios me lleve adelante.
    b) No justifico mis debilidades, sino permito a Dios a ayudarme
    c) No trato de obligar a otros a ser como yo – sabiendo que ellos son
       únicos también.
  3. Cuando no me acepto como persona única:
    a) Me doy por vencido viendo mis debilidades
    b) Creo que sólo copiando a otro puedo tener la victoria
    c) Vivo perezoso
C. 1 Samuel 17:48-49 – El cristiano de éxito se prepara
  1. Algunos dicen que las cinco piedras fueron para Goliat y sus 4
         hermanos. Puede ser que sí
  2. David, aún sin entender todo lo que Dios iba a hacer, se preparó
D. 1 Samuel 17:48-49 – En el momento, el cristiano de éxito ataca al
           problema  
  1. Hay momentos para esperar, y momentos para atacar
        Buscando a Dios, entendemos cuando esperar y cuando atacar
  2. David “se dio prisa” – corrió hacia el problema
    a) Preparado en Dios, uno puede ser proactivo
    b) Sin estar preparado, uno o huye, o ataca sin fuerza
    c) David controló la pelea, no fue controlado por ella
    d) Así fue Cristo
     1) Él dio su vida en el momento exacto – Él dio su vida – nadie se la
         quitó
     2) En Lucas 4 cuando intentaron matar pero, no fue su tiempo
   3. 17:51-52 – La victoria de Dios, a través de un siervo preparado 
       para el momento exacto, anima a otros
    a) Los que lo despreciaban, ahora lo siguen
    b) Los que eran cobardes, ahora son valientes
    c) Una persona que deja que Dios le prepare, puede lograr mucho
            Siempre dándole la gloria a Dios
   4. También sabe, que una victoria no es todo – porque después de un
        evento así, el enemigo siempre está esperando
    a) Saúl lo perseguía después
    b) Moisés, después de el mar rojo, enfrentaba un pueblo rebelde
    c) Abraham, después del nacimiento de Isaac, tuvo que sacrificarlo
    d) Vamos de gloria en gloria hasta que Jesús regrese

 

 

 


Wednesday, February 11, 2026

DAB Español, Jueves 12 de Febrero

Día 043, DAB Español, Jueves 12 de Febrero


Éxodo 34:1-35:9; Mateo 27:15-34; Salmos 33:12-22; Proverbios 9:1-6 (Dios Habla Hoy (DHH))










Éxodo 34:1-35:9

Dios Habla Hoy

Las nuevas tablas de la ley

34 El Señor le dijo a Moisés:


—Corta tú mismo dos tablas de piedra iguales a las primeras, para que yo escriba en ellas las mismas palabras que estaban escritas en las primeras tablas, las que hiciste pedazos. 2 Prepárate también para subir al monte Sinaí mañana por la mañana, y preséntate ante mí en la parte más alta del monte. 3 Nadie debe subir contigo, ni se debe ver a nadie por todo el monte; tampoco debe haber ovejas o vacas pastando frente al monte.


4 Moisés cortó dos tablas de piedra iguales a las primeras. Al día siguiente, muy temprano, tomó las dos tablas de piedra y subió al monte Sinaí, tal como el Señor se lo había ordenado. 5 Entonces el Señor bajó en una nube y estuvo allí con Moisés, y pronunció su propio nombre. 6 Pasó delante de Moisés, diciendo en voz alta:


—¡El Señor! ¡El Señor! ¡Dios tierno y compasivo, paciente y grande en amor y verdad! 7 Por mil generaciones se mantiene fiel en su amor y perdona la maldad, la rebeldía y el pecado; pero no deja sin castigo al culpable, sino que castiga la maldad de los padres en los hijos y en los nietos, en los bisnietos y en los tataranietos.


8 Rápidamente Moisés se inclinó hasta tocar el suelo con la frente, y adoró al Señor 9 diciendo:


—¡Señor! ¡Señor! Si en verdad me he ganado tu favor, acompáñanos. Esta gente es realmente muy terca, pero perdónanos nuestros pecados y maldad, y acéptanos como tu pueblo.


La alianza renovada

10 El Señor dijo:


«Pongan atención: yo hago ahora una alianza ante todo tu pueblo. Voy a hacer cosas maravillosas que no han sido hechas en ninguna otra nación de la tierra, y toda la gente entre la que ustedes se encuentran verá lo que el Señor puede hacer, pues será maravilloso lo que yo haré con ustedes.


11 »Cumplan lo que les he ordenado hoy, y yo arrojaré de la presencia de ustedes a los amorreos, cananeos, hititas, ferezeos, heveos y jebuseos.


12 »No hagan ningún pacto con los que viven en el país al que van a entrar, para que no los hagan caer en sus redes. 13 Al contrario, derriben sus altares y destrocen por completo sus piedras y troncos sagrados.


14 »No adoren a ningún otro dios, porque el Señor es celoso. Su nombre es Dios celoso.


15 »No hagan ningún pacto con los que viven en esa tierra, no sea que cuando ellos se rebajen a adorar a sus dioses y les presenten ofrendas, los inviten a ustedes y ustedes coman también de esas ofrendas, 16 o casen ellos a sus hijas con los hijos de ustedes, y cuando ellas cometan inmoralidades al adorar a sus dioses, hagan que los hijos de ustedes también se rebajen a adorarlos.


17 »Jamás se hagan ustedes ídolos de metal fundido.


Fiestas anuales

18 »Celebren la fiesta del pan sin levadura y, de acuerdo con lo que les he ordenado, coman pan sin levadura durante siete días. La fecha señalada es el mes de Abib, porque en ese mes salieron de Egipto.


19 »Todo primer hijo que ustedes tengan, será para mí, lo mismo que toda primera cría de sus vacas, ovejas y cabras, si la cría es un macho. 20 En el caso de la primera cría de una asna, deben dar un cordero o un cabrito en lugar del asno; pero si no lo dan, le romperán el cuello al asno. También deben dar una ofrenda en lugar de cada hijo mayor. Y nadie ha de venir a verme si no trae algo.


21 »Trabajen durante seis días, pero el día séptimo deben descansar, aun en tiempo de siembra o de cosecha.


22 »Celebren la fiesta de las Semanas, la de los primeros frutos de la cosecha de trigo, y la de la cosecha de fin del año.


23 »Todos los hombres se presentarán tres veces al año ante el Señor, el Dios de Israel. 24 Yo voy a arrojar de la presencia de ustedes a las demás naciones, y extenderé el territorio de ustedes. Así nadie tratará de adueñarse de su tierra mientras ustedes van a presentarse ante el Señor su Dios tres veces al año.


25 »En los sacrificios de animales, no ofrezcan juntos la sangre y el pan con levadura, ni guarden para el día siguiente lo que sobre del animal sacrificado en la Pascua.


26 »Deben llevar los mejores primeros frutos de su tierra al templo del Señor su Dios.


»No cocinen cabritos en la leche de su madre.»


Moisés escribe la ley

27 El Señor le dijo a Moisés: «Escribe estas palabras, porque ellas son la base de la alianza que yo hago contigo y con los israelitas.»


28 Moisés se quedó allí con el Señor cuarenta días y cuarenta noches, sin comer ni beber. Allí escribió sobre las tablas las palabras de la alianza, es decir, los diez mandamientos. 29 Después bajó Moisés del monte Sinaí llevando las dos tablas de la ley; pero al bajar del monte no se dio cuenta de que su cara resplandecía por haber hablado con el Señor. 30 Cuando Aarón y todos los israelitas vieron que la cara de Moisés resplandecía, sintieron miedo y no se acercaron a él. 31 Pero Moisés los llamó, y cuando Aarón y todos los jefes de la comunidad volvieron a donde estaba Moisés, él habló con ellos. 32 Poco después se acercaron todos los israelitas, y Moisés les dio todas las órdenes que el Señor le había dado en el monte Sinaí. 33 Luego que terminó de hablar con ellos, se puso un velo sobre la cara.


34 Cuando Moisés entraba a la presencia del Señor para hablar con él, se quitaba el velo y se quedaba así hasta que salía. Entonces comunicaba a los israelitas las órdenes que había recibido del Señor. 35 Al ver los israelitas que la cara de Moisés resplandecía, él volvía a ponerse el velo sobre la cara, y se lo dejaba puesto hasta que entraba a hablar de nuevo con el Señor.


Reglamento del sábado

35 Moisés reunió a toda la comunidad israelita y les dijo: «El Señor me ha dado órdenes de que se haga lo siguiente: 2 Se podrá trabajar durante seis días, pero el día séptimo será para ustedes un día sagrado, de completo reposo en honor del Señor. Cualquiera que en ese día trabaje, será condenado a muerte. 3 Dondequiera que ustedes vivan, ni siquiera fuego deberán hacer en el sábado.»


Ofrendas para el santuario

4 Moisés se dirigió a toda la comunidad israelita, y les dijo: «Esto es lo que el Señor ha ordenado que se haga: 5 Recojan entre ustedes una ofrenda para el Señor. Todos los que quieran dar su ofrenda al Señor voluntariamente y de corazón, deben traer oro, plata, bronce, 6 telas moradas, telas de púrpura y telas rojas, lino fino, pelo de cabra, 7 pieles de carnero teñidas de rojo, pieles finas, madera de acacia, 8 aceite para lámparas, perfumes para el aceite de consagrar y para el incienso aromático, 9 piedras de cornalina y otras piedras finas para montarlas en el efod y el pectoral del sumo sacerdote.


Mateo 27:15-34

Dios Habla Hoy

Jesús es sentenciado a muerte

15 Durante la fiesta, el gobernador acostumbraba dejar libre un preso, el que la gente escogiera. 16 Había entonces un preso famoso llamado Jesús Barrabás; 17 y estando ellos reunidos, Pilato les preguntó:


—¿A quién quieren ustedes que les ponga en libertad: a Jesús Barrabás, o a Jesús, el que llaman el Mesías?


18 Porque se había dado cuenta de que lo habían entregado por envidia.


19 Mientras Pilato estaba sentado en el tribunal, su esposa mandó a decirle: «No te metas con ese hombre justo, porque anoche tuve un sueño horrible por causa suya.»


20 Pero los jefes de los sacerdotes y los ancianos convencieron a la multitud de que pidiera la libertad de Barrabás y la muerte de Jesús. 21 El gobernador les preguntó otra vez:


—¿A cuál de los dos quieren ustedes que les ponga en libertad?


Ellos dijeron:


—¡A Barrabás!


22 Pilato les preguntó:


—¿Y qué voy a hacer con Jesús, el que llaman el Mesías?


Todos contestaron:


—¡Crucifícalo!


23 Pilato les dijo:


—Pues ¿qué mal ha hecho?


Pero ellos volvieron a gritar:


—¡Crucifícalo!


24 Cuando Pilato vio que no conseguía nada, sino que el alboroto era cada vez mayor, mandó traer agua y se lavó las manos delante de todos, diciendo:


—Yo no soy responsable de la muerte de este hombre; es cosa de ustedes.


25 Toda la gente contestó:


—¡Nosotros y nuestros hijos nos hacemos responsables de su muerte!


26 Entonces Pilato dejó libre a Barrabás; luego mandó azotar a Jesús y lo entregó para que lo crucificaran.


27 Los soldados del gobernador llevaron a Jesús al palacio y reunieron toda la tropa alrededor de él. 28 Le quitaron su ropa, lo vistieron con una capa roja 29 y le pusieron en la cabeza una corona tejida de espinas y una vara en la mano derecha. Luego se arrodillaron delante de él, y burlándose le decían:


—¡Viva el Rey de los judíos!


30 También lo escupían, y con la misma vara le golpeaban la cabeza. 31 Después de burlarse así de él, le quitaron la capa roja, le pusieron su propia ropa y se lo llevaron para crucificarlo.


Jesús es crucificado

32 Al salir de allí, encontraron a un hombre llamado Simón, natural de Cirene, a quien obligaron a cargar con la cruz de Jesús.


33 Cuando llegaron a un sitio llamado Gólgota, (es decir, «Lugar de la Calavera»), 34 le dieron a beber vino mezclado con hiel; pero Jesús, después de probarlo, no lo quiso beber.


Salmos 33:12-22

Dios Habla Hoy

12 Feliz el pueblo cuyo Dios es el Señor,

el pueblo que ha escogido como suyo.


13 El Señor mira desde el cielo

y ve a todos los hombres;

14 desde el lugar donde vive

observa a los que habitan la tierra;

15 él es quien formó sus corazones

y quien vigila todo lo que hacen.


16 Ningún rey se salva por su gran ejército,

ni se salvan los valientes por su mucha fuerza;

17 los caballos no sirven para salvar a nadie;

aunque son muy poderosos, no pueden salvar.


18 Pero el Señor cuida siempre

de quienes lo honran y confían en su amor,

19 para salvarlos de la muerte

y darles vida en épocas de hambre.


20 Nosotros confiamos en el Señor;

¡él nos ayuda y nos protege!

21 Nuestro corazón se alegra en el Señor;

confiamos plenamente en su santo nombre.

22 ¡Que tu amor, Señor, nos acompañe,

tal como esperamos de ti!


Proverbios 9:1-6

Dios Habla Hoy

Contraste entre la sabiduría y la necedad

9 La sabiduría construyó su casa,

la adornó con siete columnas;

2 mató animales para el banquete,

preparó un vino especial,

puso la mesa

3 y envió a sus criadas a gritar

desde lo alto de la ciudad:

4 «¡Vengan acá, jóvenes inexpertos!»

Mandó a decir a los imprudentes:

5 «Vengan a comer de mi pan

y a beber del vino que he preparado.

6 Dejen de ser imprudentes, y vivirán;

condúzcanse como gente inteligente.»


Dios Habla Hoy (DHH)

Dios habla hoy ®, © Sociedades Bíblicas Unidas, 1966, 1970, 1979, 1983, 1996.

Tuesday, February 10, 2026

DAB Español, Miércoles 11 de Febrero

Día 042, DAB Español, Miércoles 11 de Febrero


Éxodo 32:1-33:23; Mateo 26:69-27:14; Salmos 33:1-11; Proverbios 8:33-36 (Dios Habla Hoy (DHH))










Éxodo 32-33

Dios Habla Hoy

32 Al ver los israelitas que Moisés tardaba en bajar del monte, se juntaron alrededor de Aarón y le dijeron:


—Anda, haznos dioses que nos guíen, porque no sabemos qué le ha pasado a este Moisés que nos sacó de Egipto.


2 Y Aarón les contestó:


—Quítenles a sus mujeres, hijos e hijas, los aretes de oro que llevan en las orejas, y tráiganmelos aquí.


3 Todos se quitaron los aretes de oro que llevaban en las orejas, y se los llevaron a Aarón, 4 quien los recibió, y fundió el oro, y con un cincel lo trabajó hasta darle la forma de un becerro. Entonces todos dijeron:


—¡Israel, éste es tu dios, que te sacó de Egipto!


5 Cuando Aarón vio esto, construyó un altar ante el becerro, y luego gritó:


—¡Mañana haremos fiesta en honor del Señor!


6 Al día siguiente por la mañana se levantaron y ofrecieron holocaustos y sacrificios de reconciliación. Después el pueblo se sentó a comer y beber, y luego se levantaron a divertirse. 7 Entonces el Señor le dijo a Moisés:


—Anda, baja, porque tu pueblo, el que sacaste de Egipto, se ha echado a perder. 8 Muy pronto se han apartado del camino que yo les ordené seguir. Se han hecho un becerro de oro fundido, y lo están adorando y presentándole ofrendas; y dicen: “¡Israel, éste es tu dios, que te sacó de Egipto!”


9 Además, el Señor le dijo a Moisés:


—Me he fijado en esta gente, y me he dado cuenta de que son muy tercos. 10 ¡Ahora déjame en paz, que estoy ardiendo de enojo y voy a acabar con ellos! Pero de ti voy a hacer una gran nación.


11 Moisés, sin embargo, trató de calmar al Señor su Dios con estas palabras:


—Señor, ¿por qué vas a arder de enojo contra tu pueblo, el que tú mismo sacaste de Egipto con gran despliegue de poder? 12 ¿Cómo vas a dejar que digan los egipcios: “Dios los sacó con la mala intención de matarlos en las montañas, para borrarlos de la superficie de la tierra”? Deja ya de arder de enojo; renuncia a la idea de hacer daño a tu pueblo. 13 Acuérdate de tus siervos Abraham, Isaac e Israel, a quienes juraste por ti mismo y les dijiste: “Haré que los descendientes de ustedes sean tan numerosos como las estrellas del cielo, y toda esta tierra que les he prometido a ustedes se la daré como su herencia para siempre.”


14 El Señor renunció a la idea que había expresado de hacer daño a su pueblo. 15 Entonces Moisés se dispuso a bajar del monte, trayendo en sus manos las dos tablas de la ley, las cuales estaban escritas por los dos lados. 16 Dios mismo había hecho las tablas, y Dios mismo había grabado lo que estaba escrito en ellas.


17 Cuando Josué escuchó los gritos de la gente, le dijo a Moisés:


—Se oyen gritos de guerra en el campamento.


18 Pero Moisés contestó:


—No son cantos alegres de victoria, ni son cantos tristes de derrota; son otros cantos los que escucho.


19 En cuanto Moisés se acercó al campamento y vio el becerro y los bailes, ardió de enojo y arrojó de sus manos las tablas, haciéndolas pedazos al pie del monte; 20 en seguida agarró el becerro y lo arrojó al fuego, luego lo molió hasta hacerlo polvo, y el polvo lo roció sobre el agua; entonces hizo que los israelitas bebieran de aquella agua. 21 Y le dijo a Aarón:


—¿Qué te hizo este pueblo, que le has hecho cometer un pecado tan grande?


22 Y Aarón contestó:


—Señor mío, no te enojes conmigo. Tú bien sabes que a esta gente le gusta hacer lo malo. 23 Ellos me dijeron: “Haznos un dios que nos guíe, porque no sabemos qué pudo haberle pasado a este Moisés que nos sacó de Egipto.” 24 Yo les contesté: “El que tenga oro, que lo aparte.” Ellos me dieron el oro, yo lo eché en el fuego, ¡y salió este becerro!


25 Moisés se fijó en que el pueblo estaba desenfrenado y expuesto a las burlas de sus enemigos, pues Aarón no lo había controlado, 26 así que se puso de pie a la entrada del campamento y dijo:


—Los que estén de parte del Señor, júntense conmigo.


Y todos los levitas se le unieron. 27 Entonces Moisés les dijo:


—Así dice el Señor, el Dios de Israel: “Tome cada uno de ustedes la espada, regresen al campamento, y vayan de puerta en puerta, matando cada uno de ustedes a su hermano, amigo o vecino.”


28 Los levitas cumplieron las órdenes de Moisés, y ese día murieron como tres mil hombres. 29 Entonces Moisés dijo:


—Hoy reciben ustedes plena autoridad ante el Señor, por haberse opuesto unos a su hijo y otros a su hermano. Así que hoy el Señor los bendice.


30 Al día siguiente, Moisés dijo a la gente:


—Ustedes han cometido un gran pecado. Ahora voy a tener que subir a donde está el Señor, a ver si consigo que los perdone.


31 Y así Moisés volvió a donde estaba el Señor, y le dijo:


—Realmente el pueblo cometió un gran pecado al hacerse un dios de oro. 32 Yo te ruego que los perdones; pero si no los perdonas, ¡borra mi nombre del libro que has escrito!


33 Pero el Señor le contestó:


—Sólo borraré de mi libro al que peque contra mí. 34 Así que, anda, lleva al pueblo al lugar que te dije. Mi ángel te guiará. Y cuando llegue el día del castigo, yo los castigaré por su pecado.


35 Y el Señor envió una plaga sobre el pueblo por haber adorado al becerro que Aarón les hizo.


El Señor ordena seguir adelante

33 El Señor le dijo a Moisés:


—Anda, vete de aquí con el pueblo que sacaste de Egipto. Vayan a la tierra que prometí a Abraham, Isaac y Jacob que daría a sus descendientes. 2 Yo enviaré mi ángel para que te guíe, y echaré fuera del país a los cananeos, amorreos, hititas, ferezeos, heveos y jebuseos. 3 Vayan a la tierra donde la leche y la miel corren como el agua. Pero yo no iré entre ustedes, no vaya a ser que los destruya en el camino, pues ustedes son gente muy terca.


4 El pueblo se entristeció al escuchar estas duras palabras, y nadie se puso sus joyas, 5 pues el Señor le había dicho a Moisés:


—Diles a los israelitas: “Ustedes son gente muy terca. ¡Si yo estuviera entre ustedes aun por un momento, terminaría por destruirlos! Quítense ahora mismo sus joyas, y ya veré entonces qué hacer con ustedes.”


6 Y así, a partir del monte Horeb, los israelitas dejaron de usar sus joyas.


La tienda del encuentro con Dios

7 Moisés tomó la tienda de campaña y la puso a cierta distancia fuera del campamento, y la llamó tienda del encuentro con Dios. Cuando alguien quería consultar al Señor, iba a la tienda, la cual estaba fuera del campamento. 8 Y cuando Moisés iba a la tienda, toda la gente se levantaba y permanecía de pie a la entrada de su propia tienda de campaña, siguiendo a Moisés con la mirada hasta que éste entraba en la tienda. 9 En cuanto Moisés entraba en ella, la columna de nube bajaba y se detenía a la entrada de la tienda, mientras el Señor hablaba a Moisés. 10 Y cuando la gente veía que la columna de nube se detenía a la entrada de la tienda, cada uno se arrodillaba a la entrada de su propia tienda en actitud de adoración.


11 Dios hablaba con Moisés cara a cara, como quien habla con un amigo, y después Moisés regresaba al campamento. Pero su ayudante, el joven Josué, hijo de Nun, nunca se apartaba del interior de la tienda.


El Señor muestra su gloria a Moisés

12 Moisés le dijo al Señor:


—Mira, tú me pides que yo dirija a este pueblo, pero no me dices a quién vas a enviar conmigo. También dices que tienes mucha confianza en mí y que me he ganado tu favor. 13 Pues si esto es cierto, hazme saber tus planes, para que yo pueda tener confianza en ti y pueda seguir contando con tu favor. Ten en cuenta que este pueblo es tu pueblo.


14 —Yo mismo te acompañaré y te haré descansar —dijo el Señor.


15 Pero Moisés le respondió:


—Si tú mismo no vas a acompañarnos, no nos hagas salir de aquí. 16 Porque si tú no nos acompañas, ¿de qué otra manera podrá saberse que tu pueblo y yo contamos con tu favor? Sólo así tu pueblo y yo podremos distinguirnos de todos los otros pueblos de la tierra.


17 —Esto que has dicho también lo voy a hacer, porque tengo confianza en ti y te has ganado mi favor —le afirmó el Señor.


18 —¡Déjame ver tu gloria! —suplicó Moisés.


19 Pero el Señor contestó:


—Voy a hacer pasar toda mi bondad delante de ti, y delante de ti pronunciaré mi nombre. Tendré misericordia de quien yo quiera, y tendré compasión también de quien yo quiera. 20 Pero te aclaro que no podrás ver mi rostro, porque ningún hombre podrá verme y seguir viviendo.


21 Dijo también el Señor:


—Mira, aquí junto a mí hay un lugar. Ponte de pie sobre la roca. 22 Cuando pase mi gloria, te pondré en un hueco de la roca y te cubriré con mi mano hasta que yo haya pasado. 23 Después quitaré mi mano, y podrás ver mis espaldas; pero mi rostro no debe ser visto.


Mateo 26:69-27:14

Dios Habla Hoy

Pedro niega conocer a Jesús

69 Pedro, entre tanto, estaba sentado afuera, en el patio. En esto, una sirvienta se le acercó y le dijo:


—Tú también andabas con Jesús, el de Galilea.


70 Pero Pedro lo negó delante de todos, diciendo:


—No sé de qué estás hablando.


71 Luego se fue a la puerta, donde otra lo vio y dijo a los demás:


—Ése andaba con Jesús, el de Nazaret.


72 De nuevo Pedro lo negó, jurando:


—¡No conozco a ese hombre!


73 Poco después, los que estaban allí se acercaron a Pedro y le dijeron:


—Seguro que tú también eres uno de ellos. Hasta en tu manera de hablar se te nota.


74 Entonces él comenzó a jurar y perjurar, diciendo:


—¡No conozco a ese hombre!


En aquel mismo momento cantó un gallo, 75 y Pedro se acordó de que Jesús le había dicho: «Antes que cante el gallo, me negarás tres veces.» Y salió Pedro de allí, y lloró amargamente.


Jesús es entregado a Pilato

27 Cuando amaneció, todos los jefes de los sacerdotes y los ancianos de los judíos se pusieron de acuerdo en un plan para matar a Jesús. 2 Lo llevaron atado y se lo entregaron a Pilato, el gobernador romano.


La muerte de Judas

3 Judas, el que había traicionado a Jesús, al ver que lo habían condenado, tuvo remordimientos y devolvió las treinta monedas de plata a los jefes de los sacerdotes y a los ancianos, 4 diciéndoles:


—He pecado entregando a la muerte a un hombre inocente.


Pero ellos le contestaron:


—¿Y eso qué nos importa a nosotros? ¡Eso es cosa tuya!


5 Entonces Judas arrojó las monedas en el templo, y fue y se ahorcó.


6 Los jefes de los sacerdotes recogieron aquel dinero, y dijeron:


—Este dinero está manchado de sangre; no podemos ponerlo en el cofre de las ofrendas.


7 Así que tomaron el acuerdo de comprar con él un terreno llamado el Campo del Alfarero, para tener un lugar donde enterrar a los extranjeros. 8 Por eso, aquel terreno se llama hasta el día de hoy Campo de Sangre. 9 Así se cumplió lo que había dicho el profeta Jeremías: «Tomaron las treinta monedas de plata, el precio que los israelitas le habían puesto, 10 y con ellas compraron el campo del alfarero, tal como me lo ordenó el Señor.»


Jesús ante Pilato

11 Jesús fue llevado ante el gobernador, que le preguntó:


—¿Eres tú el Rey de los judíos?


—Tú lo has dicho —contestó Jesús.


12 Mientras los jefes de los sacerdotes y los ancianos lo acusaban, Jesús no respondía nada. 13 Por eso Pilato le preguntó:


—¿No oyes todo lo que están diciendo contra ti?


14 Pero Jesús no le contestó ni una sola palabra; de manera que el gobernador se quedó muy extrañado.


Salmos 33:1-11

Dios Habla Hoy

Alabanza y gratitud al Señor

33 Aclamen al Señor, hombres buenos;

en labios de los buenos, la alabanza es hermosa.

2 Den gracias al Señor al son del arpa,

cántenle himnos con música de salterio,

3 cántenle un nuevo canto,

¡toquen con arte al aclamarlo!


4 La palabra del Señor es verdadera;

sus obras demuestran su fidelidad.

5 El Señor ama lo justo y lo recto;

¡su amor llena toda la tierra!

6 Por la palabra del Señor

fueron hechos los cielos,

por el soplo de su boca,

todos los astros.

7 Él junta y almacena

las aguas del mar profundo.


8 Honren al Señor todos en la tierra;

¡hónrenlo todos los habitantes del mundo!

9 Pues él habló, y todo fue hecho;

él ordenó, y todo quedó firme.


10 El Señor hace fracasar por completo

los proyectos de los pueblos paganos,

11 pero los proyectos del Señor

permanecen firmes para siempre.


Proverbios 8:33-36

Dios Habla Hoy

33 Atiendan a la instrucción;

no rechacen la sabiduría.

34 Feliz aquel que me escucha,

y que día tras día se mantiene vigilante

a las puertas de mi casa.

35 Porque hallarme a mí es hallar la vida

y ganarse la buena voluntad del Señor;

36 pero apartarse de mí es poner la vida en peligro;

¡odiarme es amar la muerte!»


Dios Habla Hoy (DHH)

Dios habla hoy ®, © Sociedades Bíblicas Unidas, 1966, 1970, 1979, 1983, 1996.

DAB Español, Jueves 12 de Febrero, David y Goliat 03

En esta última lección aprendimos que:  1. El cristiano de éxito se prepara por los retos grandes.  2. El cristiano de éxito reconoce que es...