Tuesday, March 3, 2026

DAB Español, Miércoles 04 de Marzo

Día 064, DAB Español, Miércoles 04 de Marzo


Números 2:1-3:51; Marcos 11:27-12:17; Salmos 47; Proverbios 10:24-25 (La Palabra (Hispanoamérica) (BLPH))










Números 2-3

La Palabra (Hispanoamérica)

Ubicación de los escuadrones

2 El Señor se dirigió a Moisés y a Aarón y les dijo:


2 — Los israelitas acamparán cada uno con su regimiento, bajo las insignias de sus casas patriarcales; acamparán, a cierta distancia, alrededor de la Tienda del encuentro.


3 Al este, es decir, hacia la salida del sol, acamparán por escuadrones los que militen bajo el estandarte del campamento de Judá; su jefe es Naasón, hijo de Aminadab. 4 Su cuerpo de ejército, según el censo, constará de setenta y cuatro mil seiscientos efectivos. 5 Junto a él acamparán los de la tribu de Isacar, cuyo jefe es Natanael, hijo de Zuar. 6 Su cuerpo de ejército, según el censo, constará de cincuenta y cuatro mil cuatrocientos efectivos. 7 Vienen luego los de la tribu de Zabulón, cuyo jefe es Eliab, hijo de Jelón. 8 Su cuerpo de ejército, según el censo, constará de cincuenta y siete mil cuatrocientos efectivos. 9 El total de los censados en el campamento de Judá es de ciento ochenta y seis mil cuatrocientos efectivos. Estos serán los que abrirán la marcha.


10 Al sur acamparán por escuadrones los que militen bajo el estandarte de Rubén; su jefe es Elisur, hijo de Sedeur. 11 Su cuerpo de ejército, según el censo, constará de cuarenta y seis mil quinientos efectivos. 12 Acamparán junto a él los de la tribu de Simeón, cuyo jefe es Selumiel, hijo de Zurisaday. 13 Su cuerpo de ejército, según el censo, constará de cincuenta y nueve mil trescientos efectivos. 14 Vienen luego los de la tribu de Gad, cuyo jefe es Eliasaf, hijo de Deuel. 15 Su cuerpo de ejército, según el censo, constará de cuarenta y cinco mil seiscientos cincuenta efectivos. 16 El total de los censados por escuadrones en el campamento de Rubén es de ciento cincuenta y un mil cuatrocientos cincuenta efectivos. Estos marcharán en segundo lugar.


17 Luego, en medio de los otros campamentos, irá la Tienda del encuentro y el campamento de los levitas. En el mismo orden en que acampan, así marchará cada uno con su regimiento.


18 Al oeste acamparán por escuadrones los que militen bajo el estandarte de Efraín; su jefe es Elisamá, hijo de Amihud. 19 Su cuerpo de ejército, según el censo, constará de cuarenta mil quinientos efectivos. 20 Junto a él acamparán los de la tribu de Manasés, cuyo jefe es Gamaliel, hijo de Pedasur. 21 Su cuerpo de ejército, según el censo, constará de treinta y dos mil doscientos efectivos. 22 Vienen luego los de la tribu de Benjamín, cuyo jefe es Abidán, hijo de Guideoní. 23 Su cuerpo de ejército, según el censo, constará de treinta y cinco mil cuatrocientos efectivos. 24 El total de los censados por escuadrones en el campamento de Efraín es de ciento ocho mil cien efectivos. Estos marcharán en tercer lugar.


25 Al norte acamparán por escuadrones los que militen bajo el estandarte de Dan; su jefe será Ajiezer, hijo de Amisaday. 26 Su cuerpo de ejército, según el censo, constará de sesenta y dos mil setecientos efectivos. 27 Junto a él acamparán los de la tribu de Aser, cuyo jefe es Paguiel, hijo de Ocrán. 28 Su cuerpo de ejército, según el censo, constará de cuarenta y un mil quinientos efectivos. 29 Vienen finalmente los de la tribu de Neftalí, cuyo jefe es Ajirá, hijo de Enán. 30 Su cuerpo de ejército, según el censo, constará de cincuenta y tres mil cuatrocientos efectivos. 31 El total de los censados en el campamento de Dan es de ciento cincuenta y siete mil seiscientos efectivos. Estos marcharán los últimos tras sus estandartes.


32 Estos fueron los israelitas censados según sus casas patriarcales. El total de los censados por escuadrones en sus respectivos campamentos fue de seiscientos tres mil quinientos cincuenta. 33 Además de los levitas que no fueron censados junto con los demás israelitas, tal como el Señor había mandado a Moisés.


34 Hicieron, pues, los israelitas todo lo que el Señor había ordenado a Moisés: acampaban por regimientos y en ese mismo orden emprendían la marcha según sus clanes y sus casas patriarcales.


La tribu de Leví: rango y funciones

3 Esta es la descendencia de Aarón y de Moisés, cuando el Señor habló con Moisés en el monte Sinaí 2 y estos eran los nombres de los hijos de Aarón: Nadab el primogénito, Abihú, Eleazar e Itamar. 3 Así se llamaban los hijos de Aarón, sacerdotes ungidos y consagrados para ejercer la función sacerdotal. 4 Pero Nadab y Abihú murieron en el desierto de Sinaí, sin tener hijos, cuando ofrecieron fuego ilícito delante del Señor. Por su parte, Eleazar e Itamar ejercieron el sacerdocio durante la vida de su padre Aarón.


5 El Señor se dirigió a Moisés y le dijo:


6 — Convoca a los de la tribu de Leví y ponlos a disposición del sacerdote Aarón para que lo asistan. 7 Ellos lo asistirán y asistirán a toda la comunidad en la Tienda del encuentro, desempeñando las tareas de la Morada 8 Estarán a cargo de todos los utensilios de la Tienda del encuentro, y asistirán a los israelitas, desempeñando las tareas de la Morada. 9 Pondrás los levitas al servicio de Aarón y de sus hijos, pues le han sido donados por parte de los israelitas. 10 Y designarás a Aarón y a sus hijos para que ejerzan el sacerdocio; el intruso que se arrogue ese derecho será condenado a muerte.


11 El Señor se dirigió a Moisés y le dijo:


12 — Mira, yo me reservo a los levitas de entre los demás israelitas en sustitución de todos los primogénitos —los primeros nacidos— de Israel; los levitas serán, pues, míos. 13 Porque mío es todo primogénito; desde el día en que yo hice morir a todos los primogénitos egipcios, consagré para mí a todos los primogénitos de Israel, tanto personas como animales. Y serán míos, pues yo soy el Señor.


Primer censo de los levitas

14 El Señor se dirigió a Moisés en el desierto de Sinaí y le dijo:


15 — Haz un censo de los hijos de Leví según sus casas patriarcales, por sus clanes; registrarás a todos los varones mayores de un mes.


16 Y Moisés los registró conforme a la palabra y al mandato del Señor. 17 Estos son los nombres de los hijos de Leví: Guersón, Queat y Merarí. 18 Los nombres de los hijos de Guersón por clanes son Libní y Simeí. 19 Los hijos de Queat por clanes son: Amrán, Jisar, Hebrón y Uziel; 20 y los hijos de Merarí por clanes son: Majlí y Musí. Estos son los clanes de Leví, según las casas patriarcales.


21 A Guersón pertenecía el clan de los libnitas y el de los simeitas; estos eran los clanes guersonitas. 22 Los censados, contando a todos los varones mayores de un mes, fueron siete mil quinientos. 23 Los clanes de Guersón acampaban al occidente detrás de la Morada. 24 El jefe de la casa patriarcal de los guersonitas era Eliasaf, hijo de Lael. 25 A los guersonitas correspondía, en la Tienda del encuentro, el cuidado de la Morada, de la Tienda y su cubierta, de la cortina de la entrada de la Tienda del encuentro, 26 de las cortinas del atrio, y de la cortina de la puerta del atrio, que rodea la Morada, así como del cordaje necesario para todas las tareas de montaje.


27 A Queat pertenecían los clanes de Amrán, Jisar, Hebrón y Uziel; estos eran los clanes de los queatitas. 28 Los censados, que cumplían funciones en el santuario, contando a todos los varones mayores de un mes, fueron ocho mil seiscientos, 29 Los clanes de los queatitas acampaban al lado sur de la Morada. 30 El jefe de la casa patriarcal de los clanes queatitas era Elizafán, hijo de Uziel.


31 A cargo de ellos estaban el Arca, la mesa, el candelabro, los altares, los utensilios del santuario para ejercer el culto, el velo y todo lo necesario para las tareas de montaje. 32 El principal de los jefes de los levitas era Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, responsable de los que servían en las cosas santas. 33 A Merarí pertenecían los clanes de Majlí y Musí; estos eran los clanes meraritas. 34 Los censados, contando a todos los varones mayores de un mes, fueron seis mil doscientos. 35 El jefe de la casa patriarcal de Merarí era Zuriel, hijo de Abijail, y acampaban al lado norte de la Morada. 36 A cargo de los meraritas estaba la custodia de los tablones de la Morada, sus barras, sus columnas, sus basas, todos sus utensilios y todo lo necesario para las tareas de montaje. 37 También estaban a su cargo las columnas alrededor del atrio, sus basas, sus estacas y sus cuerdas.


38 En cuanto a Moisés, a Aarón y a sus hijos, debían acampar al oriente, frente a la Morada, es decir, frente a la Tienda del encuentro, y a su cargo estaban las tareas del recinto sagrado en sustitución de los demás israelitas. Cualquier intruso que se arrogue ese derecho, será condenado a muerte.


39 El total de los levitas que Moisés y Aarón censaron según sus respectivos clanes por orden del Señor —todos ellos varones y mayores de un mes—, fue de veintidós mil.


El rescate de los primogénitos

40 El Señor dijo a Moisés:


— Censa a todos los primogénitos varones de los israelitas mayores de un mes, y registra sus nombres. 41 Y reserva a los levitas para mí —yo soy el Señor— en lugar de todos los primogénitos de Israel; reserva también para mí el ganado de los levitas en lugar de todos los primogénitos del ganado de los israelitas.


42 Censó entonces Moisés, como el Señor le había mandado, a todos los primogénitos de los israelitas. 43 El total de todos los primogénitos varones mayores de un mes, registrados por sus nombres, fue de veintidós mil doscientos setenta y tres.


44 Luego el Señor se dirigió a Moisés y le dijo:


45 — Reserva para mí a los levitas en lugar de todos los primogénitos de los israelitas; y reserva también el ganado de los levitas en lugar del ganado de los israelitas; los levitas serán míos. Yo soy el Señor. 46 Y como rescate por los doscientos setenta y tres primogénitos israelitas, que exceden el número de los levitas, 47 tomarás cinco siclos por cabeza, según el valor del siclo del santuario que es de veinte gueras, 48 dando a Aarón y a sus hijos el dinero del rescate de los que exceden.


49 Tomó, pues, Moisés el dinero correspondiente al rescate de los que excedían el número de los rescatados por los levitas 50 —el dinero correspondiente al rescate de los primogénitos de los israelitas que sumaba mil trescientos sesenta y cinco siclos en total, según el valor del siclo del santuario— 51 y se lo dio a Aarón y a sus hijos, conforme a la orden que el Señor había dado a Moisés.


Marcos 11:27-12:17

La Palabra (Hispanoamérica)

Cuestionan la autoridad de Jesús (Mt 21,23-27; Lc 20,1-8)

27 Cuando llegaron de nuevo a Jerusalén, mientras Jesús estaba paseando por el Templo, se acercaron a él los jefes de los sacerdotes, los maestros de la ley y los ancianos, 28 y le preguntaron:


— ¿Con qué derecho haces tú todo eso? ¿Quién te ha autorizado a hacer lo que estás haciendo?


29 Jesús les contestó:


— Yo también voy a preguntarles una cosa. Respóndanme y les diré con qué derecho hago todo esto. 30 ¿De quién recibió Juan el encargo de bautizar: de Dios o de los hombres? ¡Respóndanme!


31 Ellos se pusieron a razonar entre sí: “Si contestamos que lo recibió de Dios, él dirá: ‘¿Por qué, pues, no le creyeron?’ 32 Pero ¿cómo vamos a decir que lo recibió de los hombres?”. Y es que temían la reacción del pueblo, porque todos tenían a Juan por profeta. 33 Así que respondieron:


— No lo sabemos.


Entonces Jesús les replicó:


— Pues tampoco yo les diré con qué derecho hago todo esto.


Parábola de los labradores criminales (Mt 21,33-46; Lc 20,9-19)

12 Jesús les contó entonces esta parábola:


— Un hombre plantó una viña, la cercó con una valla, construyó un lagar y levantó una torre; luego la arrendó a unos labradores y se fue de viaje. 2 En el tiempo oportuno envió un criado para percibir de los labradores la parte correspondiente del fruto de la viña. 3 Pero ellos le echaron mano al criado, lo golpearon y lo mandaron de vuelta con las manos vacías. 4 Volvió a enviarles otro criado, y ellos lo hirieron en la cabeza y lo llenaron de injurias. 5 Luego mandó a otro, y a este lo asesinaron. Y lo mismo hicieron con otros muchos; a unos los hirieron y a otros los mataron. 6 Cuando al amo ya únicamente le quedaba su hijo querido, lo envió por último a los viñadores pensando: “A mi hijo lo respetarán”. 7 Pero aquellos labradores se dijeron unos a otros: “Este es el heredero. Matémoslo, y la herencia será nuestra”. 8 Y, echándole mano, lo asesinaron y lo arrojaron fuera de la viña. 9 ¿Qué hará, pues, el dueño de la viña? Llegará, hará perecer a esos labradores y dará la viña a otros. 10 ¿No han leído ustedes este pasaje de las Escrituras:


La piedra que desecharon los constructores,

se ha convertido en la piedra principal.

11 Esto lo ha hecho el Señor,

y nos resulta verdaderamente maravilloso?


12 Sus adversarios comprendieron que Jesús se había referido a ellos con esta parábola. Por eso trataban de apresarlo, aunque finalmente desistieron y se marcharon, porque temían a la gente.


La cuestión del tributo al emperador (Mt 22,15-22; Lc 20,20-26)

13 Los fariseos y los del partido de Herodes enviaron algunos de los suyos con el encargo de sorprender a Jesús en alguna palabra comprometedora. 14 Vinieron, pues, y le preguntaron:


— Maestro, sabemos que tú eres sincero y que no te preocupa el qué dirán, pues no juzgas a la gente por las apariencias, sino que enseñas con toda verdad a vivir como Dios quiere; así pues, ¿estamos o no estamos obligados a pagar el tributo al emperador romano? ¿Tenemos o no tenemos que dárselo? 15 Jesús, conociendo la hipocresía que había en ellos, les contestó:


— ¿Por qué me ponen trampas? Tráiganme un denario para que yo lo vea.


16 Ellos se lo presentaron y Jesús les preguntó:


— ¿De quién es esta efigie y esta inscripción?


Le contestaron:


— Del emperador.


17 Entonces Jesús les dijo:


— Pues den al emperador lo que es del emperador, y a Dios lo que es de Dios.


Con esta respuesta quedaron estupefactos.


Salmos 47

La Palabra (Hispanoamérica)

Salmo 47 (46)

Canten y ensalcen a nuestro rey

47 Al maestro del coro. De los hijos de Coré. Salmo.

2 Pueblos, batan palmas todos juntos;

aclamen a Dios con gritos de júbilo

3 porque el Señor Altísimo es admirable,

es el gran rey de la tierra entera.

4 Él nos somete a los pueblos,

las naciones pone a nuestros pies.

5 Él escogió nuestra heredad,

la gloria de Jacob, su amado. [ Pausa]

6 Dios asciende entre aclamaciones,

el Señor entre sones de trompeta.

7 Canten y ensalcen a Dios,

canten y ensalcen a nuestro rey.

8 Dios es rey de la tierra entera,

¡cántenle ustedes un himno!

9 Dios reina sobre las naciones,

Dios se sienta en su santo trono.

10 Los nobles de los pueblos se reúnen

junto con el pueblo del Dios de Abrahán;

pues a Dios pertenecen los reyes de la tierra,

a Dios cuya grandeza es inmensa.


Proverbios 10:24-25

La Palabra (Hispanoamérica)

24 Al malvado le sucede lo que teme,

al justo se le cumplen sus deseos.

25 Tras la tormenta desaparece el malvado,

el justo permanece para siempre.


La Palabra (Hispanoamérica) (BLPH)

La Palabra, (versión hispanoamericana) © 2010 Texto y Edición, Sociedad Bíblica de España

DAB Español, Martes 03 de Marzo

Día 063, DAB Español, Martes 03 de Marzo


Levítico 27:14 - Números 1:54; Marcos 11:1-26; Salmos 46; Proverbios 10:23 (La Palabra (Hispanoamérica) (BLPH))










Levítico 27:14 - Números 1:54

La Palabra (Hispanoamérica)

Casas y campos

14 Si alguien consagra su casa al Señor, el sacerdote la tasará, según sea buena o sea mala, y habrá que atenerse a la tasación del sacerdote. 15 Si el que consagró su casa al Señor desea más tarde rescatarla, deberá añadir una quinta parte del valor sobre lo tasado, y la casa quedará en su poder.


16 Si una persona consagra parte de su tierra al Señor, la tasación será proporcional a la cantidad de semilla que ese terreno precise: cincuenta siclos de plata por cada doscientos veinte kilos de semilla de cebada. 17 Si consagra la tierra en el año del jubileo, se atendrá a esta tasación. 18 Pero si la consagra después del jubileo, el sacerdote calculará el dinero que corresponda a los años que resten hasta el año del próximo jubileo y hará el descuento correspondiente. 19 Si el que consagró la tierra quiere rescatarla, deberá añadir una quinta parte del valor de lo tasado, y la tierra quedará en su poder. 20 Pero si no rescata la tierra, y esta se vende a otro, ya no podrá rescatarla: 21 cuando sea liberada en el año jubilar, la tierra será considerada sagrada en cuanto tierra dedicada al Señor y pasará a ser posesión del sacerdote.


22 Si alguien dedica al Señor un campo comprado y que, por tanto, no forma parte del patrimonio heredado, 23 entonces el sacerdote calculará el valor de ese campo hasta el año del jubileo y ese mismo día se pagará el precio fijado, como cosa consagrada al Señor. 24 El año del jubileo ese terreno será devuelto al vendedor a quien pertenecía como propiedad hereditaria. 25 Todas las tasaciones serán hechas de acuerdo al valor del siclo del santuario que pesa once gramos.


Rescate de animales primogénitos

26 Nadie podrá consagrar los primogénitos de los animales, sean bueyes u ovejas, puesto que, al ser primogénitos, pertenecen ya al Señor. 27 Pero si se trata de un animal impuro, lo rescatarán conforme a su valor tasado añadiendo una quinta parte a ese valor; si no lo rescatan, se venderá de acuerdo a su tasación.


Otras disposiciones

28 Nada de lo que uno posea, sean personas, animales o terrenos de su propiedad, que haya sido consagrado al Señor, podrá ser vendido. Tampoco se rescatará ninguna cosa consagrada, pues todo lo consagrado es algo sacrosanto reservado al Señor. 29 Ninguna persona consagrada al exterminio podrá ser rescatada; deberá morir indefectiblemente.


30 La décima parte de todos los productos de la tierra, sean semillas o frutos de los árboles, pertenece al Señor; es algo dedicado al Señor. 31 Si alguien desea rescatar algo del diezmo, deberá añadir una quinta parte sobre el valor de lo rescatado. 32 También será consagrada al Señor la décima parte de todo el ganado, tanto vacuno como ovino, es decir, todo lo que esté bajo el control del pastor.


33 No se escogerá atendiendo a si el animal es de buena o mala calidad; y no habrá lugar a sustitución; si se produce la sustitución, tanto el primer animal como el sustituto serán considerados algo sagrado y no podrán ser rescatados.


Conclusión

34 Estos son los mandamientos que el Señor dio a los israelitas en el monte Sinaí por medio de Moisés.


I.— LA GENERACIÓN DEL ÉXODO (1—25)

EN SINAÍ (1,1—10,10)

Organización del campamento (1—4)

Censo de Israel

1 En el primer día del segundo mes, en el segundo año de la salida del país de Egipto, el Señor se dirigió a Moisés en el desierto de Sinaí, en la Tienda del encuentro, y le dijo:


2 — Haz un censo completo de la comunidad israelita: registrarás uno por uno los nombres de todos los varones según sus clanes y sus casas patriarcales. 3 Tú y Aarón censarán por escuadrones a todos los varones mayores de veinte años que sean aptos para el servicio militar. 4 Les prestará asistencia un representante de cada tribu, que sea jefe de casa patriarcal.


Asistentes del censo

5 Estos son los nombres de quienes los asistirán: De la tribu de Rubén, Elisur, hijo de Sedeur. 6 De Simeón, Selumiel, hijo de Zurisaday. 7 De Judá, Naasón, hijo de Aminadab. 8 De Isacar, Natanael, hijo de Zuar. 9 De Zabulón, Eliab, hijo de Jelón. 10 De los hijos de José: por Efraín, Elisamá, hijo de Amihud; y por Manasés, Gamaliel, hijo de Pedasur. 11 De Benjamín, Abidán, hijo de Guideoní. 12 De Dan, Ajiezer, hijo de Amisaday. 13 De Aser, Paguiel, hijo de Ocrán. 14 De Gad, Eliasaf, hijo de Deuel. 15 De Neftalí, Ajirá, hijo de Enán. 16 Estos fueron los convocados de entre la comunidad, jefes de sus respectivos clanes patriarcales y comandantes de los escuadrones de Israel.


El recuento

17 Moisés y Aarón convocaron a estos hombres que habían sido designados por sus nombres, 18 reunieron a toda la comunidad el primer día del segundo mes y censaron uno por uno, según sus clanes y sus casas patriarcales, a todos los mayores de veinte años. 19 Tal como el Señor le había mandado a Moisés, así él los censó en el desierto de Sinaí.


20 De los descendientes de Rubén, primogénito de Israel, quedaron registrados uno por uno, según sus clanes y sus casas patriarcales, los nombres de todos los varones mayores de veinte años aptos para el servicio militar; 21 los censados de la tribu de Rubén fueron cuarenta y seis mil quinientos.


22 De los descendientes de Simeón, quedaron registrados uno por uno, según sus clanes y sus casas patriarcales, los nombres de todos los varones mayores de veinte años aptos para el servicio militar; 23 los censados de la tribu de Simeón fueron cincuenta y nueve mil trescientos.


24 De los descendientes de Gad, quedaron registrados uno por uno, según sus clanes y sus casas patriarcales, los nombres de todos los varones mayores de veinte años aptos para el servicio militar; 25 los censados de la tribu de Gad fueron cuarenta y cinco mil seiscientos cincuenta.


26 De los descendientes de Judá, quedaron registrados uno por uno, según sus clanes y sus casas patriarcales, los nombres de todos los varones mayores de veinte años aptos para el servicio militar; 27 los censados de la tribu de Judá fueron setenta y cuatro mil seiscientos.


28 De los descendientes de Isacar, quedaron registrados uno por uno, según sus clanes y sus casas patriarcales, los nombres de todos los varones mayores de veinte años aptos para el servicio militar; 29 los censados de la tribu de Isacar fueron cincuenta y cuatro mil cuatrocientos.


30 De los descendientes de Zabulón, quedaron registrados uno por uno, según sus clanes y sus casas patriarcales, los nombres de todos los varones mayores de veinte años aptos para el servicio militar; 31 los censados de la tribu de Zabulón fueron cincuenta y siete mil cuatrocientos.


32 De los descendientes de José por parte de Efraín, quedaron registrados uno por uno, según sus clanes y sus casas patriarcales, los nombres de todos los varones mayores de veinte años aptos para el servicio militar; 33 los censados de la tribu de Efraín fueron cuarenta mil quinientos.


34 Y de los descendientes de José por parte de Manasés, quedaron registrados uno por uno, según sus clanes y sus casas patriarcales, los nombres de todos los varones mayores de veinte años aptos para el servicio militar; 35 los censados de la tribu de Manasés fueron treinta y dos mil doscientos.


36 De los descendientes de Benjamín, quedaron registrados uno por uno, según sus clanes y sus casas patriarcales, los nombres de todos los varones mayores de veinte años aptos para el servicio militar; 37 los censados de la tribu de Benjamín fueron treinta y cinco mil cuatrocientos.


38 De los descendientes de Dan, quedaron registrados uno por uno, según sus clanes y sus casas patriarcales, los nombres de todos los varones mayores de veinte años aptos para el servicio militar; 39 los censados de la tribu de Dan fueron sesenta y dos mil setecientos.


40 De los descendientes de Aser, quedaron registrados uno por uno, según sus clanes y sus casas patriarcales, los nombres de todos los varones mayores de veinte años aptos para el servicio militar; 41 los censados de la tribu de Aser fueron cuarenta y un mil quinientos.


42 De los descendientes de Neftalí, quedaron registrados uno por uno, según sus clanes y sus casas patriarcales, los nombres de todos los varones mayores de veinte años aptos para el servicio militar; 43 los censados de la tribu de Neftalí fueron cincuenta y tres mil cuatrocientos.


44 Estos fueron los censados por Moisés y Aarón asistidos por los doce jefes de las respectivas casas patriarcales. 45 El total de israelitas censados según sus clanes patriarcales, todos ellos mayores de veinte años y aptos para el servicio militar, 46 fue de seiscientos tres mil quinientos cincuenta.


Estatuto de los levitas

47 Pero los levitas no fueron censados según sus respectivos clanes patriarcales, 48 porque el Señor había dicho a Moisés:


49 — No registrarás la tribu de Leví, ni los censarás con los demás israelitas. 50 Pondrás a los levitas a cargo de la Morada del testimonio, de todos sus utensilios, y de todo lo relacionado con ella. Ellos transportarán la Morada, estarán a su servicio y acamparán alrededor de ella. 51 Cuando la Morada haya de trasladarse, los levitas la desmontarán; y cuando haya de detenerse, los levitas la montarán; cualquier intruso que se arrogue ese derecho será condenado a muerte. 52 Los israelitas acamparán por escuadrones, cada uno en su campamento y cada uno junto a su estandarte. 53 Los levitas, sin embargo, acamparán alrededor de la Morada del testimonio para que no se desate la cólera divina sobre la comunidad israelita; a ellos corresponde la custodia de la Morada del testimonio.


54 Los israelitas hicieron puntualmente todo que el Señor mandó a Moisés.


Marcos 11:1-26

La Palabra (Hispanoamérica)

Jesús en Jerusalén (11—13)

La entrada en Jerusalén (Mt 21,1-11; Lc 19,28-40; Jn 12,12-19)

11 Cerca ya de Jerusalén, al llegar a Betfagé y Betania, al pie del monte de los Olivos, Jesús envió a dos de sus discípulos 2 con este encargo:


— Vayan a la aldea que tienen ahí enfrente, y nada más entrar encontrarán un pollino atado, sobre el cual nunca ha montado nadie. Desátenlo y tráiganmelo. 3 Y si alguien les pregunta por qué hacen eso, contéstenle que el Señor lo necesita y que en seguida lo devolverá.


4 Los discípulos fueron y encontraron un pollino atado junto a una puerta, en la calle; y lo desataron. 5 Algunos de los que estaban allí les dijeron:


— ¿Por qué desatan al pollino?


6 Ellos contestaron lo que Jesús les había dicho, y les dejaron que se lo llevaran. 7 Trajeron el pollino a donde estaba Jesús, colocaron encima sus mantos y Jesús montó sobre él. 8 Muchos alfombraban con sus mantos el camino, mientras otros llevaban ramas cortadas en el campo. 9 Y los que iban delante y los que iban detrás gritaban:


— ¡Viva ! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! 10 ¡Bendito el reino que viene, el reino de nuestro padre David! ¡ Gloria al Dios Altísimo!


11 Cuando Jesús entró en Jerusalén, se dirigió al Templo. Después de echar una ojeada por todas partes, como ya estaba anocheciendo, se fue a Betania acompañado de los doce apóstoles.


La higuera sin fruto (Mt 21,18-19)

12 Al día siguiente, cuando salieron de Betania, Jesús sintió hambre. 13 Al ver de lejos una higuera muy frondosa, se acercó a ella a ver si tenía fruto; pero encontró únicamente hojas, porque aún no era el tiempo de los higos. 14 Entonces Jesús exclamó de forma que sus discípulos lo oyeran:


— ¡Que nunca jamás coma nadie fruto de ti!


Los comerciantes expulsados del Templo (Mt 21,12-17; Lc 19,45-48; Jn 2,13-22)

15 Llegaron a Jerusalén y, entrando en el Templo, Jesús se puso a expulsar a los que allí estaban vendiendo y comprando. Volcó las mesas de los cambistas de moneda y los puestos de los vendedores de palomas, 16 y no permitía que nadie anduviera por el Templo llevando objetos de un lado a otro. 17 Y los instruía increpándolos:


— ¿Acaso no dicen las Escrituras que mi casa ha de ser casa de oración para todas las naciones? Pero ustedes la han convertido en una cueva de ladrones.


18 Oyeron estas palabras los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley, y comenzaron a buscar la manera de matar a Jesús. Aunque le tenían miedo, porque toda la gente estaba pendiente de su enseñanza. 19 Al llegar la noche, Jesús y sus discípulos salieron de la ciudad.


La higuera maldecida aparece sin fruto (Mt 21,20-22)

20 Cuando a la mañana siguiente pasaron junto a la higuera, vieron que se había secado hasta la raíz. 21 Entonces Pedro, recordando lo sucedido, dijo a Jesús:


— Maestro, mira: la higuera que maldijiste se ha secado.


22 Jesús le contestó:


— Tengan fe en Dios. 23 Les aseguro que si alguien dice a ese monte que se quite de ahí y se arroje al mar, y lo dice sin vacilar, creyendo de todo corazón que va a realizarse lo que pide, lo obtendrá. 24 Por eso les digo que obtendran todo lo que pidan en oración, si tienen fe en que van a recibirlo. 25 Y cuando estén orando, si tienen algo contra alguien, perdónenselo, para que también el Padre que está en los cielos les perdone el mal que ustedes hacen. 26 [Pero, si ustedes no perdonan, tampoco el Padre les perdonará el mal que ustedes hacen].


Salmos 46

La Palabra (Hispanoamérica)

Salmo 46 (45)

El Señor del universo está con nosotros

46 Al maestro del coro. De los hijos de Coré. Para voces de tonos altos. Cántico.

2 Es Dios nuestro refugio y fortaleza,

es ayuda constante en la desgracia.

3 Por eso no tememos si la tierra tiembla,

si se desmoronan los montes en medio del mar,

4 si sus aguas se agitan encrespadas,

si por su oleaje las montañas se mueven. [ Pausa]

5 La corriente de un río alegra la ciudad de Dios,

la más santa morada del Altísimo.

6 Dios está en medio de ella y nunca caerá,

Dios la auxilia al despertar el día.

7 Las naciones se turban, tiemblan los reinos,

él levanta su voz y se deshace la tierra.

8 El Señor del universo está con nosotros,

el Dios de Jacob es nuestro baluarte. [ Pausa]

9 Vengan y contemplen las obras de Dios,

pues ha hecho prodigios sobre la tierra.

10 Hasta sus confines detiene las guerras,

rompe el arco, quiebra la lanza,

destruye en el fuego los carruajes.

11 “Desistan y sepan que soy Dios,

que me alzo sobre las naciones,

sobre todos los pueblos de la tierra.”

12 El Señor del universo está con nosotros,

el Dios de Jacob es nuestro baluarte. [ Pausa]


Proverbios 10:23

La Palabra (Hispanoamérica)

23 Al necio le divierte urdir intrigas;

al inteligente, la sabiduría.


La Palabra (Hispanoamérica) (BLPH)

La Palabra, (versión hispanoamericana) © 2010 Texto y Edición, Sociedad Bíblica de España

DAB Español, Miércoles 04 de Marzo

Día 064, DAB Español, Miércoles 04 de Marzo Números 2:1-3:51; Marcos 11:27-12:17; Salmos 47; Proverbios 10:24-25 (La Palabra (Hispanoamérica...