Friday, May 22, 2026

DAB Español, Sábado 23 de Mayo

Día 143, DAB Español, Sábado 23 de Mayo


2 Samuel 2:12-3:39; Juan 13:1-30; Salmos 119:1-16; Proverbios 15:29-30 (Nueva Traducción Viviente (NTV))










2 Samuel 2:12-3:39

Nueva Traducción Viviente

Guerra entre Israel y Judá

12 Cierto día, Abner dirigió a las tropas de Is-boset desde Mahanaim a Gabaón. 13 Por el mismo tiempo, Joab, hijo de Sarvia, salió al frente de las tropas de David. Los dos ejércitos se encontraron en el estanque de Gabaón y se sentaron frente a frente en lados opuestos del estanque.


14 Entonces Abner le sugirió a Joab:


—Propongo que algunos de nuestros guerreros se enfrenten aquí cuerpo a cuerpo delante de nosotros.


—Muy bien—asintió Joab.


15 Así que se eligieron doce hombres de cada grupo para pelear, doce hombres de Benjamín que representaban a Is-boset, hijo de Saúl, y doce que representaban a David. 16 Cada uno agarró a su oponente del cabello y clavó su espada en el costado del otro, de modo que todos murieron. A partir de entonces, ese lugar en Gabaón se conoce como el Campo de las Espadas.[a]


17 Ese día se desencadenó una feroz batalla, y las fuerzas de David derrotaron a Abner y a los hombres de Israel.


Muerte de Asael

18 Joab, Abisai y Asael—los tres hijos de Sarvia—estaban entre las fuerzas de David ese día. Asael podía correr como una gacela 19 y comenzó a correr tras Abner; lo persiguió sin tregua y no se detuvo para nada. 20 Cuando Abner se dio vuelta y lo vio venir, le gritó:


—¿Eres tú, Asael?


—Sí, soy yo—le contestó.


21 —¡Ve a pelear con otro!—le advirtió Abner—. Enfréntate a uno de los jóvenes y despójalo de sus armas.


Pero Asael siguió persiguiéndolo.


22 Abner le volvió a gritar:


—¡Vete de aquí! No quiero matarte. ¿Cómo podría dar la cara a tu hermano Joab?


23 Pero Asael se negó a regresar, entonces Abner le clavó la parte trasera de su lanza en el estómago. La lanza le salió por la espalda y Asael cayó muerto al suelo. Todos los que pasaban por allí se detenían, al ver a Asael tendido muerto.


24 Cuando Joab y Abisai se enteraron de lo sucedido, salieron a perseguir a Abner. El sol ya se ponía cuando llegaron a la colina de Amma, cerca de Gía en el camino que lleva al desierto de Gabaón. 25 Las tropas de Abner, de la tribu de Benjamín, se reagruparon allí en la cima de la colina para tomar posiciones.


26 Abner le gritó a Joab:


—¿Es inevitable que nos matemos unos a otros? ¿No te das cuenta de que lo único que produce es amargura? ¿Cuándo vas a ordenar que tus hombres dejen de perseguir a sus hermanos israelitas?


27 Entonces dijo Joab:


—Si no hubieras hablado, solo Dios sabe lo que habría pasado, porque los habríamos perseguido toda la noche de ser necesario.


28 De manera que Joab tocó el cuerno de carnero, y sus hombres dejaron de perseguir a las tropas de Israel.


29 Durante toda esa noche Abner y sus hombres retrocedieron por el valle del Jordán.[b] Cruzaron el río Jordán y viajaron toda la mañana[c] sin detenerse hasta llegar a Mahanaim.


30 Mientras tanto, Joab y sus hombres también regresaron a casa. Cuando Joab contó sus bajas, descubrió que solo faltaban diecinueve hombres, además de Asael. 31 Pero murieron trescientos sesenta hombres de Abner, todos de la tribu de Benjamín. 32 Joab y sus hombres llevaron el cuerpo de Asael a Belén y lo enterraron en la tumba de su padre. Luego viajaron toda la noche y llegaron a Hebrón al amanecer.


3 Este fue el comienzo de una larga guerra entre los que eran leales a Saúl y los que eran leales a David. Con el paso del tiempo, David se volvió cada vez más fuerte, mientras que la dinastía de Saúl se iba debilitando.


Los hijos de David nacidos en Hebrón

2 Estos son los hijos que le nacieron a David en Hebrón:


El mayor fue Amnón, y su madre fue Ahinoam de Jezreel.


3 El segundo fue Daniel,[d] y su madre fue Abigail, la viuda de Nabal de Carmelo.


El tercero fue Absalón, y su madre fue Maaca, hija de Talmai, rey de Gesur.


4 El cuarto fue Adonías, y su madre fue Haguit.


El quinto fue Sefatías, y su madre fue Abital.


5 El sexto fue Itream, y su madre fue Egla, esposa de David.


Todos estos hijos le nacieron a David en Hebrón.


Abner une fuerzas con David

6 Como la guerra entre la casa de Saúl y la casa de David continuaba, Abner llegó a ser un poderoso líder entre los que eran leales a Saúl. 7 Cierto día Is-boset,[e] hijo de Saúl, acusó a Abner de haberse acostado con una de las concubinas de su padre, una mujer llamada Rizpa, hija de Aja.


8 Abner se puso furioso. «¿Soy acaso un perro de Judá para que me trates a patadas?—le gritó—. Después de todo lo que hice por tu padre Saúl, por su familia y por sus amigos al no entregarlos a David, ¿es mi recompensa que me culpes por lo de esta mujer? 9 ¡Que Dios me castigue y aun me mate si no hago todo lo posible para ayudar a David a que consiga lo que el Señor le prometió! 10 Voy a tomar el reino de Saúl y entregárselo a David. Voy a establecer el reino de David sobre Israel al igual que sobre Judá, todo el territorio desde Dan en el norte hasta Beerseba en el sur». 11 Is-boset no se atrevió a decir ni una sola palabra más, porque tenía miedo de lo que Abner pudiera hacer.


12 Entonces Abner envió mensajeros a decirle a David: «¿Acaso no le pertenece a usted toda la tierra? Haga un pacto solemne conmigo y le ayudaré a que todo Israel se ponga de su parte».


13 «Muy bien—respondió David—, pero no negociaré contigo a menos que cuando vengas me traigas a mi esposa Mical, hija de Saúl».


14 Además David envió este mensaje a Is-boset, hijo de Saúl: «Devuélveme a mi esposa Mical, pues la compré con la vida[f] de cien filisteos».


15 Entonces Is-boset quitó a Mical de su marido Palti,[g] hijo de Lais. 16 Palti la siguió hasta Bahurim, llorando todo el camino, por eso Abner le dijo: «¡Regresa a tu casa!». Así que Palti volvió a casa.


17 Mientras tanto, Abner había consultado con los ancianos de Israel y les dijo: «Desde hace tiempo ustedes han querido hacer a David su rey. 18 ¡Ahora es el momento! Pues el Señor ha dicho: “Yo he elegido a David para que salve a mi pueblo Israel de manos de los filisteos y de sus demás enemigos”». 19 Abner también habló con los hombres de Benjamín. Después se fue a Hebrón para decirle a David que todo el pueblo de Israel y de Benjamín aceptaban apoyarlo.


20 Cuando Abner y veinte de sus hombres llegaron a Hebrón, David los recibió con un gran banquete. 21 Luego Abner propuso a David: «Déjeme que vaya y convoque a todo Israel a una asamblea para que apoye a mi señor, el rey. Los israelitas harán un pacto con usted para hacerlo su rey, y usted gobernará todo lo que desea su corazón». Así que David despidió a Abner en paz.


Joab asesina a Abner

22 Pero justo después que David despidió a Abner en paz, Joab y algunas de las tropas de David regresaron de una incursión y traían un gran botín. 23 Cuando Joab llegó, le dijeron que Abner acababa de visitar al rey y que David lo había enviado en paz.


24 Entonces Joab fue de prisa a ver al rey y le preguntó: «¿Qué ha hecho usted? ¿Qué pretende al dejar ir a Abner? 25 ¡Sabe perfectamente bien que vino para espiarlo y averiguar todo lo que está haciendo!».


26 Con eso Joab dejó a David y envió mensajeros para que alcanzaran a Abner y le pidieran que regresara. Ellos lo encontraron junto al pozo de Sira y lo trajeron de regreso, sin que David supiera nada. 27 Cuando Abner llegó de nuevo a Hebrón, Joab lo llevó aparte, a las puertas de la ciudad, como si fuera a hablar en privado con él. Pero lo apuñaló en el estómago y lo mató en venganza por la muerte de su hermano Asael.


28 Cuando David se enteró, declaró: «Juro por el Señor que yo y mi reino somos inocentes para siempre de este crimen cometido contra Abner, hijo de Ner. 29 Joab y su familia son los culpables. ¡Que la familia de Joab sea maldita! Que nunca falte un hombre de cada generación que padezca de llagas o de lepra,[h] o que camine con muletas,[i] o que muera a espada o que mendigue comida».


30 Joab y su hermano Abisai mataron a Abner, porque este había matado a su hermano Asael en la batalla de Gabaón.


David lamenta la muerte de Abner

31 Entonces David les dijo a Joab y a todos los que estaban con él: «Rásguense la ropa, pónganse tela áspera y hagan duelo por Abner». El rey David en persona caminó detrás del cortejo fúnebre hasta la tumba. 32 Así que enterraron a Abner en Hebrón, y el rey y todo el pueblo lloraron junto a la tumba. 33 Luego el rey cantó este canto fúnebre por Abner:


«¿Acaso tenía que morir Abner como mueren los necios?

34 Tus manos no estaban atadas;

    tus pies no estaban encadenados.

No, fuiste asesinado,

    víctima de un complot perverso».


Entonces todo el pueblo lloró nuevamente por Abner. 35 David rehusó comer el día del funeral y todos le suplicaban que comiera. Pero David había hecho el siguiente juramento: «Que Dios me castigue y aun me mate si como algo antes de que se ponga el sol».


36 Esto agradó mucho a los israelitas. De hecho, todo lo que el rey hacía les agradaba. 37 Así que todos en Judá y en Israel comprendieron que David no era responsable de la muerte de Abner.


38 Después, el rey David les dijo a sus oficiales: «¿No se dan cuenta de que hoy un gran comandante ha caído en Israel? 39 Y aunque soy el rey ungido, estos dos hijos de Sarvia, Joab y Abisai, son demasiado fuertes para que yo los controle. Por eso, que el Señor les dé a estos hombres malignos su paga por sus malas acciones».


Footnotes

2:16 En hebreo Helcat-hazurim.

2:29a En hebreo el Arabá.

2:29b O continuaron a través del Bitrón. El significado del hebreo es incierto.

3:3 Igual que el texto paralelo en 1 Cr 3:1 (ver también la versión griega, que dice Daluia, y el posible respaldo de los Rollos del mar Muerto); en hebreo dice Quileab.

3:7 Is-boset, otro nombre para Es-baal.

3:14 En hebreo los prepucios.

3:15 Así aparece en 1 Sm 25:44; en hebreo dice Paltiel, una variante de Palti.

3:29a O de una enfermedad contagiosa de la piel. El término hebreo puede describir diversas enfermedades de la piel.

3:29b O que sea afeminado; en hebreo dice que maneje el huso.

Juan 13:1-30

Nueva Traducción Viviente

Jesús lava los pies a sus discípulos

13 Antes de la celebración de la Pascua, Jesús sabía que había llegado su momento para dejar este mundo y regresar a su Padre. Había amado a sus discípulos durante el ministerio que realizó en la tierra y ahora los amó hasta el final.[a] 2 Era la hora de cenar, y el diablo ya había incitado a Judas, hijo de Simón Iscariote, para que traicionara[b] a Jesús. 3 Jesús sabía que el Padre le había dado autoridad sobre todas las cosas y que había venido de Dios y regresaría a Dios. 4 Así que se levantó de la mesa, se quitó el manto, se ató una toalla a la cintura 5 y echó agua en un recipiente. Luego comenzó a lavarles los pies a los discípulos y a secárselos con la toalla que tenía en la cintura.


6 Cuando se acercó a Simón Pedro, este le dijo:


—Señor, ¿tú me vas a lavar los pies a mí?


7 Jesús contestó:


—Ahora no entiendes lo que hago, pero algún día lo entenderás.


8 —¡No!—protestó Pedro—. ¡Jamás me lavarás los pies!


—Si no te lavo —respondió Jesús—, no vas a pertenecerme.


9 —¡Entonces, lávame también las manos y la cabeza, Señor, no solo los pies!—exclamó Simón Pedro.


10 Jesús respondió:


—Una persona que se ha bañado bien no necesita lavarse más que los pies[c] para estar completamente limpia. Y ustedes, discípulos, están limpios, aunque no todos.


11 Pues Jesús sabía quién lo iba a traicionar. A eso se refería cuando dijo: «No todos están limpios».


12 Después de lavarles los pies, se puso otra vez el manto, se sentó y preguntó:


—¿Entienden lo que acabo de hacer? 13 Ustedes me llaman “Maestro” y “Señor” y tienen razón, porque es lo que soy. 14 Y, dado que yo, su Señor y Maestro, les he lavado los pies, ustedes deben lavarse los pies unos a otros. 15 Les di mi ejemplo para que lo sigan. Hagan lo mismo que yo he hecho con ustedes. 16 Les digo la verdad, los esclavos no son superiores a su amo ni el mensajero es más importante que quien envía el mensaje. 17 Ahora que saben estas cosas, Dios los bendecirá por hacerlas.


Jesús predice la traición

18 »No les digo estas cosas a todos ustedes; yo conozco a los que he elegido. Pero es para que se cumpla la Escritura que dice: “El que come de mi comida se ha puesto en mi contra”[d] . 19 Les aviso de antemano, a fin de que, cuando suceda, crean que Yo Soy el Mesías.[e] 20 Les digo la verdad, todo el que recibe a mi mensajero me recibe a mí, y el que me recibe a mí recibe al Padre, quien me envió.


21 Entonces Jesús, muy angustiado,[f] exclamó: «Les digo la verdad, ¡uno de ustedes va a traicionarme!».


22 Los discípulos se miraron unos a otros sin saber a cuál se refería Jesús. 23 El discípulo a quien Jesús amaba estaba sentado a la mesa a su lado.[g] 24 Simón Pedro le hizo señas para que le preguntara a quién se refería. 25 Entonces, ese discípulo se inclinó hacia Jesús y le preguntó:


—Señor, ¿quién es?


26 Jesús le contestó:


—Es aquel a quien le doy el pan que mojo en el plato.


Y, después de mojar el pan, se lo dio a Judas, el hijo de Simón Iscariote. 27 Cuando Judas comió el pan, Satanás entró en él. Entonces Jesús le dijo: «Apresúrate a hacer lo que vas a hacer». 28 Ninguno de los demás que estaban a la mesa entendió lo que Jesús quiso decir. 29 Como Judas era el tesorero del grupo, algunos pensaron que Jesús le estaba diciendo que fuera a pagar la comida o que diera algo de dinero a los pobres. 30 Así que Judas se fue enseguida y se internó en la noche.


Footnotes

13:1 O ahora les mostró toda la plenitud de su amor.

13:2 O el diablo ya se había propuesto que Judas, hijo de Simón Iscariote, traicionara.

13:10 Algunos manuscritos no incluyen más que los pies.

13:18 Sal 41:9.

13:19 O que el “Yo Soy” ha venido; o que yo soy el Señor; en griego dice que yo soy. Ver Ex 3:14.

13:21 En griego Jesús, angustiado en su espíritu.

13:23 En griego estaba recostado sobre el pecho de Jesús. El «discípulo a quien Jesús amaba» probablemente era Juan.

Salmos 119:1-16

Nueva Traducción Viviente

Alef

[a]119 Felices son los íntegros,

    los que siguen las enseñanzas del Señor.

2 Felices son los que obedecen sus leyes

    y lo buscan con todo el corazón.

3 No negocian con el mal

    y andan solo en los caminos del Señor.

4 Nos has ordenado

    que cumplamos cuidadosamente tus mandamientos.

5 ¡Oh, cuánto deseo que mis acciones

    sean un vivo reflejo de tus decretos!

6 Entonces no tendré vergüenza

    cuando compare mi vida con tus mandatos.

7 A medida que aprendo tus justas ordenanzas,

    te daré las gracias viviendo como debo hacerlo.

8 Obedeceré tus decretos;

    ¡por favor, no te des por vencido conmigo!


Bet

9 ¿Cómo puede un joven mantenerse puro?

    Obedeciendo tu palabra.

10 Me esforcé tanto por encontrarte;

    no permitas que me aleje de tus mandatos.

11 He guardado tu palabra en mi corazón,

    para no pecar contra ti.

12 Te alabo, oh Señor;

    enséñame tus decretos.

13 Recité en voz alta

    todas las ordenanzas que nos has dado.

14 Me alegré en tus leyes

    tanto como en las riquezas.

15 Estudiaré tus mandamientos

    y reflexionaré sobre tus caminos.

16 Me deleitaré en tus decretos

    y no olvidaré tu palabra.


Footnotes

119: Este salmo es un poema acróstico hebreo; hay 22 estrofas, una para cada letra del alfabeto hebreo en forma consecutiva. Cada uno de los 8 versos de cada estrofa comienza con la letra hebrea que se menciona en el encabezamiento.

Proverbios 15:29-30

Nueva Traducción Viviente

29 El Señor está lejos de los perversos,

    pero oye las oraciones de los justos.


30 Una mirada alegre trae gozo al corazón;

    las buenas noticias contribuyen a la buena salud.


Nueva Traducción Viviente (NTV)

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Thursday, May 21, 2026

DAB Español, Viernes 22 de Mayo

Día 142, DAB Español, Viernes 22 de Mayo


2 Samuel 1:1-2:11; Juan 12:20-50; Salmos 118:19-29; Proverbios 15:27-28 (Nueva Traducción Viviente (NTV))










2 Samuel 1:1-2:11

Nueva Traducción Viviente

David se entera de la muerte de Saúl

1 Después de la muerte de Saúl, David regresó de su victoria sobre los amalecitas y pasó dos días en Siclag. 2 Al tercer día llegó un hombre del campamento del ejército de Saúl con sus ropas rasgadas y polvo sobre la cabeza en señal de duelo. El hombre cayó al suelo y se postró delante de David con profundo respeto.


3 —¿De dónde vienes?—le preguntó David.


—Me escapé del campamento israelita—le respondió el hombre.


4 —¿Qué sucedió?—preguntó David—. Cuéntame lo que pasó en la batalla.


—Todo nuestro ejército huyó de la batalla—le contó—. Murieron muchos hombres. Saúl y su hijo Jonatán también están muertos.


5 —¿Cómo sabes que Saúl y Jonatán están muertos?—le insistió David al joven.


6 El hombre respondió:


—Sucedió que yo estaba en el monte Gilboa, y allí estaba Saúl apoyado en su lanza mientras se acercaban los enemigos en sus carros de guerra. 7 Cuando se dio vuelta y me vio, me gritó que me acercara a él. “¿Qué quiere que haga?”, le pregunté 8 y él me contestó: “¿Quién eres?”. Le respondí: “Soy un amalecita”. 9 Entonces me suplicó: “Ven aquí y sácame de mi sufrimiento, porque el dolor es terrible y quiero morir”.


10 »De modo que lo maté—dijo el amalecita a David—, porque me di cuenta de que no iba a vivir. Luego tomé su corona y su brazalete y se los he traído a usted, mi señor.


11 Al escuchar las noticias, David y sus hombres rasgaron sus ropas en señal de dolor. 12 Hicieron duelo, lloraron y ayunaron todo el día por Saúl y su hijo Jonatán, también por el ejército del Señor y por la nación de Israel, porque ese día habían muerto a espada.


13 Luego David le dijo al joven que trajo la noticia:


—¿De dónde eres?


—Soy un extranjero—contestó—, un amalecita que vive en su tierra.


14 —¿Y cómo no tuviste temor de matar al ungido del Señor?—le preguntó David.


15 Entonces le ordenó a uno de sus hombres:


—¡Mátalo!


Enseguida el hombre le clavó su espada al amalecita y lo mató, 16 y David dijo:


—Te condenaste a ti mismo al confesar que mataste al ungido del Señor.


Canto de David por Saúl y Jonatán

17 David compuso un canto fúnebre por Saúl y Jonatán, 18 y ordenó que se lo enseñaran al pueblo de Judá. Es conocido como el Cántico del arco y está registrado en El libro de Jaser:[a]


19 ¡Oh Israel, tu orgullo y tu alegría yacen muertos en las colinas!

    ¡Oh, cómo han caído los héroes poderosos!

20 No lo anuncien en Gat,

    ni lo proclamen en las calles de Ascalón,

o las hijas de los filisteos se alegrarán

    y los paganos se reirán con aires de triunfo.


21 Oh montes de Gilboa,

    que no caiga sobre ustedes lluvia ni rocío,

    ni haya campos fructíferos que produzcan ofrendas de grano.[b]

Pues fue allí donde se contaminó el escudo de los héroes poderosos;

    el escudo de Saúl ya no será ungido con aceite.

22 El arco de Jonatán era potente,

    y la espada de Saúl realizó su trabajo mortífero.

Derramaron la sangre de sus enemigos

    y atravesaron a muchos héroes poderosos.


23 ¡Cuán amados y agradables fueron Saúl y Jonatán!

    Estuvieron juntos en la vida y en la muerte.

Eran más rápidos que águilas,

    más fuertes que leones.

24 Oh mujeres de Israel, lloren por Saúl,

porque él las vistió con lujosas ropas escarlatas,

    con prendas adornadas de oro.


25 ¡Oh, cómo han caído los héroes poderosos en batalla!

    Jonatán yace muerto en las colinas.

26 ¡Cómo lloro por ti, Jonatán, hermano mío!

    ¡Oh, cuánto te amaba!

Tu amor por mí fue profundo,

    ¡más profundo que el amor de las mujeres!


27 ¡Oh, cómo han caído los héroes poderosos!

    Despojados de sus armas, yacen muertos.


David es ungido rey de Judá

2 Después de esto, David le preguntó al Señor:


—¿Debo regresar a alguna de las ciudades de Judá?


—Sí—respondió el Señor.


—¿A qué ciudad debo ir?—preguntó David.


—A Hebrón—contestó el Señor.


2 Las dos esposas de David eran Ahinoam de Jezreel y Abigail, la viuda de Nabal de Carmelo. David, sus esposas 3 y los hombres de David junto con sus familias se mudaron a Judá, y se establecieron en las aldeas cercanas a Hebrón. 4 Después llegaron los hombres de Judá y ungieron a David rey del pueblo de Judá.


Cuando David se enteró de que los hombres de Jabes de Galaad habían enterrado a Saúl, 5 les envió el siguiente mensaje: «Que el Señor los bendiga por haber sido tan leales a su señor Saúl y por haberle dado un entierro digno. 6 ¡Que el Señor, a cambio, sea leal a ustedes y los recompense con su amor inagotable! Yo también los recompensaré por lo que han hecho. 7 Ahora que Saúl ha muerto, les pido que sean mis súbditos valientes y leales, igual que el pueblo de Judá, que me ha ungido como su nuevo rey».


Is-boset es proclamado rey de Israel

8 Sin embargo, Abner, hijo de Ner, comandante del ejército de Saúl, ya había ido a Mahanaim con Is-boset,[c] hijo de Saúl. 9 Allí proclamó a Is-boset rey de Galaad, de Jezreel, de Efraín, de Benjamín, de la tierra de los gesuritas y del resto de Israel.


10 Is-boset, hijo de Saúl, tenía cuarenta años cuando llegó a ser rey, y gobernó desde Mahanaim dos años. Mientras tanto, el pueblo de Judá permaneció leal a David. 11 David hizo de Hebrón su ciudad capital y gobernó como rey de Judá siete años y medio.


Footnotes

1:18 O El libro del justo.

1:21 El significado del hebreo es incierto.

2:8 Is-boset, otro nombre para Es-baal.

Juan 12:20-50

Nueva Traducción Viviente

Jesús anuncia su muerte

20 Algunos griegos que habían ido a Jerusalén para celebrar la Pascua 21 le hicieron una visita a Felipe, que era de Betsaida de Galilea. Le dijeron: «Señor, queremos conocer a Jesús». 22 Felipe se lo comentó a Andrés, y juntos fueron a preguntarle a Jesús.


23 Jesús respondió: «Ya ha llegado el momento para que el Hijo del Hombre[a] entre en su gloria. 24 Les digo la verdad, el grano de trigo, a menos que sea sembrado en la tierra y muera, queda solo. Sin embargo, su muerte producirá muchos granos nuevos, una abundante cosecha de nuevas vidas. 25 Los que aman su vida en este mundo la perderán. Los que no le dan importancia a su vida en este mundo la conservarán por toda la eternidad. 26 Todo el que quiera servirme debe seguirme, porque mis siervos tienen que estar donde yo estoy. El Padre honrará a todo el que me sirva.


27 »Ahora mi alma está muy entristecida. ¿Acaso debería orar: “Padre, sálvame de esta hora”? ¡Pero esa es precisamente la razón por la que vine! 28 Padre, glorifica tu nombre».


Entonces habló una voz del cielo: «Ya he glorificado mi nombre y lo haré otra vez». 29 Al oír la voz, algunos de la multitud pensaron que era un trueno, mientras que otros decían que un ángel le había hablado.


30 Entonces Jesús les dijo: «La voz fue para beneficio de ustedes, no mío. 31 Ha llegado el tiempo de juzgar a este mundo, cuando Satanás—quien gobierna este mundo—será expulsado. 32 Y, cuando yo sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí». 33 Con eso quería dar a entender de qué forma iba a morir.


34 La multitud respondió:


—Según entendimos de las Escrituras,[b] el Mesías vivirá para siempre. ¿Cómo puedes decir, entonces, que el Hijo del Hombre va a morir? Además, ¿quién es este Hijo del Hombre?


35 Jesús contestó:


—Mi luz brillará para ustedes solo un poco más de tiempo. Caminen en la luz mientras puedan, para que la oscuridad no los tome por sorpresa, porque los que andan en la oscuridad no pueden ver adónde van. 36 Pongan su confianza en la luz mientras aún haya tiempo; entonces se convertirán en hijos de la luz.


Después de decir esas cosas, Jesús salió y desapareció de la vista de ellos.


Incredulidad de la gente

37 A pesar de todas las señales milagrosas que Jesús había hecho, la mayoría de la gente aún no creía en él. 38 Eso era precisamente lo que el profeta Isaías había predicho:


«Señor, ¿quién ha creído nuestro mensaje?

    ¿A quién ha revelado el Señor su brazo poderoso?»[c].


39 Pero la gente no podía creer, porque como también dijo Isaías:


40 «El Señor les ha cegado los ojos

    y les ha endurecido el corazón,

para que sus ojos no puedan ver

    y su corazón no pueda entender

y ellos no puedan volver a mí

    para que yo los sane»[d].


41 Isaías se refería a Jesús cuando dijo esas palabras, porque vio el futuro y habló de la gloria del Mesías. 42 Sin embargo, hubo muchos que sí creyeron en él—entre ellos algunos líderes judíos—, pero no lo admitían por temor a que los fariseos los expulsaran de la sinagoga, 43 porque amaban más la aprobación humana que la aprobación de Dios.


44 Jesús le gritó a la multitud: «Si confían en mí, no confían solo en mí, sino también en Dios, quien me envió. 45 Pues, cuando me ven a mí, están viendo al que me envió. 46 Yo he venido como una luz para brillar en este mundo de oscuridad, a fin de que todos los que pongan su confianza en mí no queden más en la oscuridad. 47 No voy a juzgar a los que me oyen pero no me obedecen, porque he venido para salvar al mundo y no para juzgarlo. 48 Pero todos los que me rechazan a mí y rechazan mi mensaje serán juzgados el día del juicio por la verdad que yo he hablado. 49 Yo no hablo con autoridad propia; el Padre, quien me envió, me ha ordenado qué decir y cómo decirlo. 50 Y sé que sus mandatos llevan a la vida eterna; por eso digo todo lo que el Padre me indica que diga».


Footnotes

12:23 «Hijo del Hombre» es un título que Jesús empleaba para referirse a sí mismo.

12:34 En griego de la ley.

12:38 Is 53:1.

12:40 Is 6:10.

Salmos 118:19-29

Nueva Traducción Viviente

19 Ábranme las puertas por donde entran los justos,

    y entraré y daré gracias al Señor.

20 Estas puertas conducen a la presencia del Señor

    y los justos entran allí.

21 Te doy gracias por contestar mi oración,

    ¡y por darme la victoria!


22 La piedra que los constructores rechazaron

    ahora se ha convertido en la piedra principal.

23 Esto es obra del Señor

    y es maravilloso verlo.

24 Este es el día que hizo el Señor;

    nos gozaremos y alegraremos en él.

25 Te rogamos, Señor, por favor, sálvanos.

    Te rogamos, por favor, Señor, haznos triunfar.

26 Bendigan al que viene en el nombre del Señor.

    Desde la casa del Señor, los bendecimos.

27 El Señor es Dios y brilla sobre nosotros.

    Lleven el sacrificio y átenlo con cuerdas sobre el altar.

28 ¡Tú eres mi Dios y te alabaré!

    ¡Eres mi Dios y te exaltaré!


29 ¡Den gracias al Señor, porque él es bueno!

    Su fiel amor perdura para siempre.


Proverbios 15:27-28

Nueva Traducción Viviente

27 El avaro causa mucho dolor a toda la familia,

    pero los que odian el soborno vivirán.


28 El corazón del justo piensa bien antes de hablar;

    la boca de los perversos rebosa de palabras malvadas.


Nueva Traducción Viviente (NTV)

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Doctrinas fundmentales 10

La resurrección de los muertos
 1. La muerte ya rige en nuestros cuerpos.
 2. Cristo murió para salvarnos de nuestros pecados.
 3. Un día nuestros cuerpos se resucitarán para ser incorruptibles.
 4. El orden – primero Jesús, después los creyentes, y al final, los condenados.       







Lección 10               Doctrinas fundamentales
 
Repaso La imposición de manos
 1. La imposición de manos en el Antiguo Testamento fue para transferir la autoridad o
     herencia, impartir unción o ministerio, o apartar a una persona para algo especial.
 2. La imposición de manos en la iglesia primitiva fue para separar a los diáconos,
     separar a los primeros misioneros, y para ungir a los ancianos – siempre hecha por
     alguien en autoridad, y para ministrar el bautismo en el Espíritu Santo, y la sanidad,
     hechas por los creyentes.
 
La resurrección de los muertos
  A. Intro
    1. El cristianismo es único en que enseña la resurrección. Los judíos
        también, pero no todos (Saduceos).
    2. En las religiones orientales:
      a) Se enseña que el cuerpo es una maldición.
      b) La salvación es liberación total del cuerpo.
      c) Algunas sectas cristianas enseñan lo mismo.
    3. En el cristianismo, la salvación final INCLUYE el cuerpo.
  B. El principio espiritual de muerte que YA rige en el cuerpo
    1. Génesis 2:17 - La muerte entró con el pecado (del hombre).
    2. 1 Pedro 2:21-24 - La muerte de Cristo conquistó el pecado
    3. Hebreos 9:27 - La salvación sólo se experimenta mientras que uno está
         en su cuerpo.
  C. El cuerpo resucitado
    1. Promesa básica - Juan 11:25
    2. El Orden: 1° - Cristo, 2° - Los creyentes, 3° - Los condenados
      a) 1 Corintios 15:20-21 - Cristo venció la muerte - primicias
      b) v.22-23 - Como los en Adán murieron, los en Cristo se resucitan.
      c) Apocalipsis 20:13-15 - Tercero, el juico de los que no están en Cristo
  D. Unas promesas del cuerpo resucitado
    1. Job 19:25-27
    2. Isaías 26:19
    3. Daniel 12:2
    4. Juan 5:25-29
  E. Lo que va a suceder en la resurrección
   1 Corintios 15:35-58 - Todo sobre la resurrección
    1. El cuerpo natural depende de las cosas del mundo para vivir, y la sangre
        es el fundamento de vida. El cuerpo espiritual no tendrá sangre, sino el
        Espíritu sostendrá la vida.
    2. v.53 - Habrá un cambio de corruptible a incorruptible. La muerte y la
        descomposición no tendrá efecto
    3. El caso de Cristo:
      a) Lucas 24:39 - tenía el mismo cuerpo, sólo glorificado.
      b) Juan 20:26 - El cuerpo nuevo no tenía las mismas limitaciones.
      c) Lucas 24:39 - Sin Sangre – aparentemente.
      d) Lucas 24:31  - Con poderes nuevos.
   F. Antes de la resurrección de los muertos:
    1. Lucas 16:19-26 El creyente está con Dios en el cielo.
        2 Corintios 5:6-8
    2. El no creyente está un lugar de tormento, esperando el juicio final
 

 


DAB Español, Sábado 23 de Mayo

Día 143, DAB Español, Sábado 23 de Mayo 2 Samuel 2:12-3:39; Juan 13:1-30; Salmos 119:1-16; Proverbios 15:29-30 (Nueva Traducción Viviente (N...