Monday, July 13, 2026

DAB Español, Lunes 13 de Julio

Día 194, DAB Español, Lunes 13 de Julio


1 Crónicas 15:1-16:36; Romanos 1:18-32; Salmos 10:1-5; Proverbios 19:6-7 (Traducción en lenguaje actual (TLA))










1 Crónicas 15:1-16:36

Traducción en lenguaje actual

David lleva el cofre de Dios a Jerusalén (2 S 6.12-23)

15 1-3 El rey David ordenó que le construyeran varias casas en Jerusalén, y que levantaran una carpa para el cofre del pacto de Dios. Luego, David reunió en Jerusalén a todo el pueblo de Israel, para que estuvieran presentes cuando trajeran el cofre de Dios al lugar que él le había preparado. También ordenó lo siguiente: «Sólo los ayudantes de los sacerdotes cargarán el cofre, porque Dios los ha elegido para eso, y para que siempre se hagan cargo de los cultos».


4 Por eso, también mandó llamar a los descendientes de Aarón y a los de la tribu de Leví. 5 Ésta es la lista de los jefes y familiares que se reunieron:


Uriel, al mando de ciento veinte descendientes de Quehat.


6 Asaías, al mando de doscientos veinte descendientes de Merarí.


7 Joel, al mando de ciento treinta descendientes de Guersón.


8 Semaías, al mando de doscientos descendientes de Elisafán.


9 Eliel, al mando de ochenta descendientes de Hebrón.


10 Aminadab, al mando de ciento doce descendientes de Uziel.


11 Luego David llamó a los sacerdotes Sadoc y Abiatar, y a sus ayudantes Uriel, Asaías, Joel, Semaías, Eliel y Aminadab, 12-13 y les recordó:


«La primera vez que intentamos transportar el cofre de Dios, no le consultamos cómo hacerlo, y ustedes no lo trajeron; por eso él nos castigó, matando a algunos de nosotros. Ustedes son los jefes de las familias de la tribu de Leví; celebren con sus familias la ceremonia de limpieza para que Dios les perdone los pecados, y así puedan trasladar el cofre del Dios de Israel al lugar que le he preparado».


14 Y así lo hicieron. Llevaron a cabo la ceremonia de limpieza y transportaron el cofre, 15 llevándolo sobre los hombros con varas, tal como lo había ordenado Dios por medio de Moisés.


16 Los jefes de los ayudantes de los sacerdotes nombraron cantantes de entre su tribu, para que cantaran con alegría, acompañados de guitarras, arpas y platillos, como lo había mandado David.


17 Ésta es la lista de los descendientes de Merarí:


Hemán hijo de Joel,


Asaf hijo de Berequías,


Etán hijo de Cusaías.


18 Luego nombraron a otros parientes que trabajaban como ayudantes en el templo:


Zacarías hijo de Jaaziel,


Semiramot,


Jehiel,


Uní,


Eliab,


Benaías,


Maaseías,


Matatías,


Elifelehu,


Mecneías,


Obed-edom,


Jeiel.


Los dos últimos en la lista eran guardianes de las entradas del templo.


19 Los músicos encargados de tocar los platillos de bronce eran:


Hemán,


Asaf,


Etán.


20 Los que tocaban las guitarras eran:


Zacarías,


Aziel,


Semiramot,


Jehiel,


Uní,


Eliab,


Maaseías,


Benaías.


21 Los que tocaban las arpas y guiaban el canto eran:


Matatías,


Elifelehu,


Mecneías,


Obed-edom,


Jeiel,


Azazías.


22 Quenanías, hombre muy inteligente, y jefe de los ayudantes de los sacerdotes, era el director de la música.


23-24 Los que vigilaban la entrada de la carpa del cofre eran:


Berequías,


Elcaná,


Obed-edom,


Jehías.


Los sacerdotes encargados de tocar las trompetas delante del cofre de Dios eran:


Sebanías,


Josafat,


Natanael,


Amasai,


Zacarías,


Benaías,


Eliézer.


El cofre llega a Jerusalén

25 David y los jefes de Israel fueron a la casa de Obed-edom por el cofre del pacto de Dios, y lo trajeron a Jerusalén con gran alegría. Los acompañaron los oficiales de su ejército.


26 Como Dios había ayudado a los encargados de transportar el cofre, ellos le presentaron como ofrenda siete toros y siete carneros.


27-29 David y todos los israelitas trajeron el cofre de Dios a Jerusalén, con cantos de alegría y música de cuernos de carnero, trompetas, platillos, arpas y guitarras.


David, los encargados del cofre, los músicos y Quenanías, director de los cantos, estaban vestidos con mantos de lino fino. Además, David traía puesto un chaleco, y danzaba con mucha alegría.


En el momento en que entraba el cofre, Mical la hija de Saúl estaba viendo desde la ventana del palacio, y al ver lo que hacía David, sintió por él un profundo desprecio.


16 El cofre del pacto de Dios fue puesto en una carpa que David había preparado, y allí David le presentó a Dios muchas ofrendas de animales y de vegetales. 2 Luego bendijo al pueblo en nombre de Dios, 3 y a cada uno de los presentes le dio un pan de harina, uno de dátiles y otro de pasas.


4 Además, David nombró a algunos de los ayudantes de los sacerdotes para que se encargaran del culto frente al cofre de Dios, orando, dando gracias y alabando al Dios de Israel. 5-6 Éstos son los nombres de esos ayudantes, con Asaf como jefe de ellos:


Zacarías,


Jeiel,


Semiramot,


Jehiel,


Matatías,


Eliab,


Benaías,


Obed-edom,


Jeiel.


Todos estos tocaban instrumentos de cuerdas. Y junto con ellos nombraron a los sacerdotes Benaías y Jahaziel para que se encargaran de tocar siempre las trompetas. Asaf quedó encargado de tocar los platillos.


David da gracias a Dios (Sal 105.1-15; 96.1-13; 106.47-48)

7 Ése fue el primer día en que David les encargó a Asaf y a sus compañeros que dedicaran a Dios este canto de acción de gracias:


8 ¡Demos gracias a nuestro Dios!

¡Demos a conocer entre las naciones

todo lo que él ha hecho!

9 ¡Cantémosle himnos!

¡Demos a conocer sus grandes milagros!


10 ¡Digamos con orgullo

que no hay otro Dios aparte del nuestro!

¡Alegrémonos de corazón

todos los que adoramos a Dios!

11 Acerquémonos a nuestro poderoso Dios,

y procuremos agradarle siempre.

12 Hagamos memoria de las maravillas

que nuestro Dios ha realizado;

recordemos sus milagros

y los mandamientos que nos dio.

13 Somos los descendientes

de Abraham y de Jacob;

somos el pueblo elegido por Dios

y estamos a su servicio;

por lo tanto, ¡escúchenme!


14 Pertenecemos a nuestro Dios;

su palabra llena la tierra.

15 Él no ha olvidado su pacto

ni las promesas que nos hizo.

16 Hizo el pacto con Abraham,

y se lo confirmó a Isaac.

17 Con Israel lo estableció

como un pacto para toda la vida,

18 y le dijo:

«Yo te daré Canaán.

Es la tierra que te ha tocado».


19 Nosotros no éramos muchos;

¡éramos gente sin patria!

20 ¡Todo el tiempo andábamos

de país en país

y de reino en reino!

21 Pero Dios jamás permitió

que nadie nos molestara,

y les advirtió a los reyes:

22 «No se metan con mi pueblo elegido;

no les hagan daño a mis profetas».


23 ¡Cantemos alabanzas a nuestro Dios!

¡Celebremos día tras día sus victorias!

24 ¡Anunciemos entre todas las naciones

su grandeza y sus maravillas!


25 ¡Grande y digno de alabanza

es nuestro Dios,

y más temible que todos los dioses!

26 Los dioses de otras naciones

son dioses falsos,

pero Dios hizo los cielos.

27 Lleno está su santuario

de majestad y esplendor,

de poder y belleza.


28 Pueblos todos,

¡reconozcan el poder de nuestro Dios

y ríndanle homenaje!

29 ¡Vengan ante su presencia

y traigan sus ofrendas!

¡Adórenlo como él se merece!

¡Inclínense ante él

en su santuario majestuoso!

30 ¡Que toda la tierra le rinda homenaje!

Él estableció el mundo con firmeza,

y el mundo jamás se moverá.

¡Él gobierna las naciones con justicia!

31 ¡Que se alegren los cielos!

¡Que grite la tierra de alegría!

Que digan las naciones:

«¡Dios es nuestro rey!»

32 ¡Que ruja el mar,

con todo lo que contiene!

¡Que canten alegres los campos,

con todo lo que hay en ellos!

33 ¡Que griten de alegría

todos los árboles del bosque!

¡Que canten en presencia de Dios,

que viene ya para gobernar al mundo!


34 ¡Démosle gracias porque él es bueno!

¡Dios nunca deja de amarnos!


35 Dios nuestro, ¡sálvanos!

¡Permítenos volver a nuestra tierra,

para que te demos gracias

y te alabemos como nuestro Dios!


36 ¡Bendito sea ahora y siempre

el Dios de Israel!


¡Que diga el pueblo de Dios: «Así sea»!


¡Alabemos a nuestro Dios!


Romanos 1:18-32

Traducción en lenguaje actual

Todos somos culpables

18 Pero la gente ha negado, injustamente, la verdad acerca de cómo es Dios. Y el Dios altísimo está muy enojado por toda esa maldad e injusticia. 19 Esa gente sabe todo lo que se puede saber acerca de Dios, pues Dios mismo se lo ha mostrado.


20 Por medio de lo que Dios ha creado, todos podemos conocerlo, y también podemos ver su poder. Así que esa gente no tiene excusa, 21 pues saben de Dios, pero no lo respetan ni le dan las gracias. No piensan más que en hacer lo malo y en puras tonterías. 22 Creen que lo saben todo, pero en realidad no saben nada. 23 En vez de adorar al único y poderoso Dios, que vive para siempre, adoran a ídolos que ellos mismos se han hecho: ídolos con forma de seres humanos, mortales al fin y al cabo, o con forma de pájaros, de animales de cuatro patas y de serpientes.


24 Por eso Dios los ha dejado hacer lo que quieran, y sus malos pensamientos los han llevado a hacer con sus cuerpos cosas vergonzosas. 25 En vez de adorar al Dios verdadero, adoran a dioses falsos; adoran las cosas que Dios ha creado, en vez de adorar al Dios que las creó y que merece ser adorado por siempre. Amén.


26 Por esa razón, Dios ha dejado que esa gente haga todo lo malo que quiera. Por ejemplo, entre ellos hay mujeres que no quieren tener relaciones sexuales con los hombres, sino con otras mujeres. 27 Y también hay hombres que se comportan de la misma manera, pues no volvieron a tener relaciones sexuales con sus mujeres, sino que se dejaron dominar por sus deseos de tener relaciones con otros hombres. De este modo, hicieron cosas vergonzosas los unos con los otros, y ahora sufren en carne propia el castigo que se buscaron.


28 Como no han querido tener en cuenta a Dios, Dios los ha dejado hacer todo lo malo que su mente inútil los lleva a hacer. 29 Son gente injusta, malvada y codiciosa. Son envidiosos, asesinos, peleadores, tramposos y chismosos. 30 Hablan mal de los demás, odian a Dios, son insolentes y orgullosos, y se creen muy importantes. Siempre están inventando nuevas maneras de hacer el mal, y no obedecen a sus padres. 31 No quieren entender la verdad, ni se puede confiar en ellos. No aman a nadie ni se compadecen de nadie. 32 Dios ya lo ha dicho, y ellos lo saben, que quienes hacen esto merecen la muerte. Y a pesar de eso, no sólo siguen haciéndolo, sino que felicitan a quienes también lo hacen.


Salmos 10:1-5

Traducción en lenguaje actual

Oración por la victoria

SALMO 10 (9b)

10 Dios mío,

¿por qué te quedas tan lejos?,

¿por qué te escondes de mí

cuando más te necesito?

2 Los malvados y orgullosos

persiguen a los humildes,

pero acabarán por caer

en sus propias trampas.

3-4 Alaban a los ambiciosos,

pero a ti te menosprecian.

No te buscan,

porque para ellos no existes.

Son groseros. Levantan la nariz

y presumen de su codicia,

pues sólo en eso piensan;

5 ¡siempre les va bien

en todo lo que hacen!


Tus leyes, Dios mío,

no las pueden entender.

Se burlan de sus enemigos,


Proverbios 19:6-7

Traducción en lenguaje actual

6 A los ricos les sobran amigos;

todo el mundo busca su amistad

por los regalos que dan.


7 Al pobre ni sus hermanos lo quieren;

¡mucho menos lo buscan sus amigos!

Cuando más los necesita,

no están para ayudarlo.


Traducción en lenguaje actual (TLA)

Copyright © 2000 by United Bible Societies


Saturday, July 11, 2026

DAB Español, Domingo 12 de Julio

Día 193, DAB Español, Domingo 12 de Julio


1 Crónicas 12:19-14:17; Romanos 1:1-17; Salmos 9:13-20; Proverbios 19:4-5 (Traducción en lenguaje actual (TLA))










1 Crónicas 12:19-14:17

Traducción en lenguaje actual

De la tribu de Manasés

19-21 En cierta ocasión, cuando David se unió a uno de los jefes filisteos para enfrentarse a Saúl, los demás jefes no lo aceptaron, pues decían: «¡David nos matará y así podrá regresar al lado de su rey Saúl!»


Los soldados que acompañaban a David a esa batalla eran hombres de la tribu de Manasés, todos ellos soldados valientes y jefes de tropa. Se habían unido a David cuando estaba en el refugio de Siclag, y lo ayudaron a combatir tropas enemigas. Éstos son sus nombres:


Adná,


Jozabad,


Jediael,


Micael,


Jozabad,


Elihú,


Siletai.


22 Y día tras día, más hombres se le unían a David, hasta que llegó a tener un gran ejército.


El ejército de David

23-38 Cuando Saúl murió, y David ya reinaba sobre Judá en Hebrón, las demás tribus de Israel le pidieron a David que fuera su rey. Por eso, todos los hombres entrenados para la guerra fueron a Hebrón con la firme decisión de reconocer a David como rey de todo Israel. Así cumplió Dios su promesa a David.


Éste fue el número total de esos hombres:


De la tribu de Judá: seis mil ochocientos, con escudos y lanzas.


De la tribu de Simeón: siete mil cien valientes soldados.


De la tribu de Leví: cuatro mil seiscientos.


De la familia de Aarón: tres mil setecientos; Joiadá era el jefe.


De la familia de Sadoc, soldado joven y valiente: veintidós.


De la tribu de Benjamín, que había sido fiel a Saúl: tres mil.


De la tribu de Efraín: veinte mil ochocientos soldados reconocidos por su valentía entre sus grupos familiares.


De la media tribu de Manasés: dieciocho mil.


De la tribu de Isacar: doscientos jefes, sin contar los soldados bajo sus órdenes. Estos jefes sabían hacer muy buenos planes de guerra.


De la tribu de Zabulón: cincuenta mil soldados siempre listos para entrar en combate.


De la tribu de Neftalí: mil jefes con treinta y siete mil soldados con lanzas y escudos.


De la tribu de Dan: veintiocho mil seiscientos.


De la tribu de Aser: cuarenta mil soldados listos para entrar en combate.


De las tribus de Rubén y Gad, y de la media tribu de Manasés, que vivían del otro lado del río Jordán: ciento veinte mil soldados bien armados.


39 Durante tres días, todos estos hombres estuvieron con David en Hebrón, comiendo y bebiendo lo que sus parientes les habían preparado. 40 Además, los vecinos de ese lugar, y aun los que vivían en lugares lejanos como Isacar, Zabulón y Neftalí, les llevaron comida en abundancia: harina, panes de higos, pasas, vino, aceite, toros y ovejas. Éstos fueron días de fiesta y alegría para todo el pueblo de Israel.


David intenta llevar el cofre a Jerusalén (2 S 6.1-11)

13 David consultó a los jefes de su ejército, 2-3 y después les dijo a los israelitas:


«Desde que Saúl era rey, nos hemos olvidado del cofre de nuestro Dios. Por eso, si ustedes creen que está bien, y si es la voluntad de nuestro Dios, vamos a llamar al resto del pueblo, y también a todos los sacerdotes y los ayudantes que están en sus ciudades y tierras de pastoreo. Los invitaremos para que, junto con ellos, traigamos el cofre del pacto de Dios».


4 Y los israelitas aceptaron lo que David propuso.


5-6 Entonces David reunió a todo el pueblo de Israel. Lo reunió desde Sihor, en la frontera con Egipto, hasta la entrada de Hamat. Luego fue con ellos a Quiriat-jearim, también llamada Baalá de Judá, para llevarse a Jerusalén el cofre de Dios todopoderoso. Ante ese cofre se ora a Dios, que reina entre los querubines.


7 Los israelitas sacaron el cofre de la casa de Abinadab, y lo pusieron sobre una carreta nueva que iban guiando Uzá y Ahió.


8 David y todos los israelitas iban danzando con todas sus fuerzas y cantando muy alegres delante de Dios, al son de la música de guitarras, arpas, panderos, platillos y trompetas. 9 Cuando llegaron a un lugar donde se limpiaba el trigo, que pertenecía a Quidón, los bueyes que jalaban la carreta se tropezaron. Entonces Uzá sostuvo el cofre para que no se cayera, 10-11 pero a Dios no le gustó que él tocara el cofre, y allí mismo le quitó la vida, partiéndolo en dos. David se enojó mucho porque Dios le había quitado la vida a Uzá, y por eso llamó a ese lugar Peres-uzá.[a] 12 Pero luego sintió miedo y dijo: «Es mejor que no me lleve el cofre de Dios».


13-14 Y David no se atrevió a llevar el cofre de Dios a Jerusalén, así que lo dejó en casa de Obed-edom, que vivía en Gat. El cofre de Dios se quedó allí tres meses, y durante ese tiempo Dios bendijo a la familia de Obed-edom y todo lo que tenía.


Hiram envía sus representantes a David (2 S 5.11-12)

14 1-2 Cada día David tenía más y más poder, pues el Dios todopoderoso lo ayudaba. David sabía que Dios le había dado ese poder, y que lo había hecho rey de Israel por amor a su pueblo.


Hiram, el rey de Tiro, envió gente que sabía construir con madera y piedra. Con ellos envió madera para que le hicieran a David un palacio en Jerusalén.


David tiene más hijos (2 S 5.13-16)

3-4 En Jerusalén David tuvo más esposas; los hijos que tuvo con ellas fueron:


Samúa,


Sobab,


Natán,


Salomón,


5 Ibhar,


Elisúa,


Elpélet,


6 Nógah,


Néfeg,


Jafía,


7 Elisamá,


Beeliadá,


Elifélet.


David vence a los filisteos (2 S 5.17-25)

8-10 Cuando los filisteos supieron que David ya era rey de todo Israel, se unieron para atacarlo y fueron al valle de Refaim, donde comenzaron a atacar las aldeas vecinas. Pero David se enteró y salió a encontrarse con ellos. Allí consultó a Dios: «Si salgo a pelear contra los filisteos, ¿me ayudarás a vencerlos?»


Y Dios le contestó: «Claro que sí. Yo te ayudaré a vencerlos».


11-12 Entonces David salió a Baal-perasim, y allí venció a los filisteos. Los filisteos huyeron y dejaron tirados sus ídolos, así que David ordenó que los quemaran. A ese lugar David lo llamó Baal-perasim,[b] pues dijo: «Dios es fuerte como la corriente de un río, pues me abrió el camino para vencer a mis enemigos.»


13 Pero los filisteos volvieron a atacar a David y ocuparon todo el valle de Refaim. 14 David volvió a consultar a Dios, y Dios le respondió:


«No los ataques de frente; rodéalos y atácalos por detrás. Cuando llegues a donde están los árboles de bálsamo, 15 oirás mis pasos en la punta de los árboles. Ésa será la señal para que te lances al ataque. Ahí me verás ir delante de ti, para destruir al ejército filisteo».


16 Así lo hizo David, y ese día venció a los filisteos desde Gabaón hasta Guézer. 17 David se hizo muy famoso en toda la tierra, y Dios hizo que todas las naciones le tuvieran miedo a David.


Footnotes

1 Crónicas 13:10 En hebreo, Peres-uzá significa golpe contra Uzá, o también brecha en Uzá.

1 Crónicas 14:11 En hebreo, Baal-perasim significa Señor de los caminos.

Romanos 1:1-17

Traducción en lenguaje actual

Pablo saluda a los hermanos en Roma

1 Queridos hermanos y hermanas de la iglesia en Roma:


Yo soy servidor y apóstol de Jesucristo porque Dios me eligió para anunciar las buenas noticias que él tiene para nosotros. 2-4 Dios había prometido enviarnos a su Hijo. Así lo habían anunciado sus profetas en la Biblia.


Esas buenas noticias nos dicen que su hijo Jesucristo vino al mundo como descendiente del rey David. Jesucristo murió, pero Dios lo resucitó por el poder de su Espíritu, y con eso demostró que Jesucristo es el poderoso Hijo de Dios.


5 Jesús me demostró su amor y me eligió para que le sirva como apóstol, pues quiere que todo el mundo lo obedezca y crea en él.


6 Ustedes, que viven en Roma, son algunos de los que han creído en Jesucristo. 7 Dios los ama y los ha apartado para que sean parte de su pueblo. Le pido a Dios, nuestro Padre, y al Señor Jesucristo, que también ellos les demuestren su amor y les den su paz.


Agradecimiento

8 En primer lugar, doy gracias a mi Dios por cada uno de ustedes, en nombre de Jesucristo. En todas partes se habla bien de ustedes, y se sabe que confían en Dios y lo obedecen.


9 Yo sirvo a Dios anunciando las buenas noticias acerca de su Hijo, y lo hago de todo corazón. Dios es testigo de que siempre oro por ustedes, 10 y de que siempre le pido que me permita ir por fin a visitarlos, si él así lo quiere. 11 Tengo muchos deseos de ir a verlos y darles ayuda espiritual. Así su confianza en Dios será permanente, 12 y podremos ayudarnos unos a otros, gracias a la fuerza de esa confianza que tenemos en Dios.


13 Hermanos en Cristo, quiero que sepan que muchas veces he tratado de ir a Roma para verlos, pero nunca ha faltado algo que me lo impida. Me gustaría ir allá para anunciar esta buena noticia, como ya lo he hecho en otros lugares, para que muchos crean en Jesús. 14-15 Tengo que anunciar esta buena noticia a todo el mundo, no importa que sepan mucho o no sepan nada, ni que sean humildes o importantes. Por eso tengo tantos deseos de ir a Roma.


La buena noticia es poderosa

16 No me da vergüenza anunciar esta buena noticia. Gracias al poder de Dios, todos los que la escuchan y creen en Jesús son salvados; no importa si son judíos o no lo son. 17 La buena noticia nos enseña que Dios acepta a los que creen en Jesús. Como dice la Biblia: «Aquellos a quienes Dios ha aceptado, y confían en él, vivirán para siempre.»


Salmos 9:13-20

Traducción en lenguaje actual

13 Dios mío, ¡compadécete de mí!

¡Fíjate en los que me odian!

¡Mira cómo me afligen!

¡No dejes que me maten!

14 Tú me salvaste;

por eso estoy feliz.

Iré a donde todos me oigan,

y les diré a los que pasen

que también deben alabarte.


15 Los pueblos que no te conocen

han caído en su propia trampa;

han quedado atrapados

en la red que ellos tendieron.

16 Tú te has dado a conocer

como un juez siempre justo;

en cambio, los malvados

caen en su propia trampa.


17 ¡Que se mueran los malvados,

esas naciones que no te conocen

ni te toman en cuenta!

18 Pero tú, Dios mío,

nunca te olvides de los pobres

ni pongas fin a sus esperanzas.

19-20 ¡Vamos, mi Dios!

¡Llama a cuentas a las naciones!

¡Hazlos que sientan miedo!

¡No permitas que te desafíen!

¡Que sepan esos paganos

que no son más que polvo!


Proverbios 19:4-5

Traducción en lenguaje actual

4 El rico tiene muchos amigos;

el pobre no tiene ninguno.


5 No hay testigo falso

que salga bien librado;

todo mentiroso recibe su castigo.


Traducción en lenguaje actual (TLA)

Copyright © 2000 by United Bible Societies

DAB Español, Lunes 13 de Julio

Día 194, DAB Español, Lunes 13 de Julio 1 Crónicas 15:1-16:36; Romanos 1:18-32; Salmos 10:1-5; Proverbios 19:6-7 (Traducción en lenguaje act...