Thursday, October 1, 2026

DAB Español, Viernes 02 de Octubre

Día 275, DAB Español, Viernes 02 de Octubre


Isaías 66:1-24; Filipenses 3:5-21; Salmos 74; Proverbios 24:15-16 (La Biblia de las Américas (LBLA))










Isaías 66

La Biblia de las Américas

Futuro glorioso de Sión

66 Así dice el Señor:

El cielo es mi trono y la tierra el estrado de mis pies.

¿Dónde, pues, está la casa que podríais edificarme?

¿Dónde está el lugar de mi reposo?

2 Todo esto lo hizo mi mano,

y así todas estas cosas llegaron a ser —declara el Señor.

Pero a este miraré:

al que es humilde y contrito de espíritu, y que tiembla ante mi palabra.


3 El que mata un buey es como el que mata a un hombre,

el que sacrifica un cordero como el que desnuca un perro,

el que presenta ofrenda de cereal como el que ofrece sangre de cerdo,

el que quema[a] incienso como el que bendice a un ídolo.

Como ellos han escogido sus propios caminos,

y su alma se deleita en sus abominaciones,

4 también yo escogeré sus castigos[b],

y traeré sobre ellos lo que temen.

Porque llamé, mas nadie respondió,

hablé, mas no escucharon;

sino que hicieron lo malo ante mis ojos,

y escogieron aquello que no me complacía.

5 Oíd la palabra del Señor, vosotros que tembláis ante su palabra:

Vuestros hermanos que os aborrecen, que os excluyen por causa de mi nombre,

han dicho: «Sea el Señor glorificado, para que veamos vuestra alegría».

Pero ellos serán avergonzados.

6 Voz de estruendo viene de la ciudad, una voz sale del templo:

la voz del Señor que da el pago[c] a sus enemigos.


7 Antes que estuviera de parto, ella dio a luz;

antes que le vinieran los dolores, dio a luz un niño.

8 ¿Quién ha oído cosa semejante? ¿Quién ha visto tales cosas?

¿Es dado a luz un país en un solo día?

¿Nace una nación toda de una vez?

Pues Sión apenas estuvo de parto, dio a luz a sus hijos.

9 Yo que hago que se abra la matriz, ¿no haré nacer? —dice el Señor.

Yo que hago nacer, ¿cerraré la matriz? —dice tu Dios.

10 Alegraos con Jerusalén y regocijaos por ella, todos los que la amáis;

rebosad de júbilo con ella, todos los que por ella hacéis duelo,

11 para que maméis y os saciéis del pecho de sus consolaciones,

para que chupéis y os deleitéis de su seno abundante[d].

12 Porque así dice el Señor: He aquí, yo extiendo hacia ella paz como un río,

y la gloria de las naciones como torrente desbordado;

y mamaréis, seréis llevados sobre la cadera[e] y acariciados sobre las rodillas.

13 Como uno a quien consuela su madre, así os consolaré yo;

en Jerusalén seréis consolados.

14 Cuando lo veáis, se llenará de gozo vuestro corazón,

y vuestros huesos florecerán como hierba tierna;

la mano del Señor se dará a conocer a sus siervos,

y su indignación a sus enemigos.

15 Porque he aquí, el Señor vendrá en fuego

y sus carros como torbellino,

para descargar con furor su ira

y su reprensión con llamas de fuego.

16 Porque el Señor juzgará con fuego

y con su espada a toda carne,

y serán muchos los muertos del Señor.

17 Los que se santifican y se purifican para ir a los huertos,

tras uno que está en el centro,

que comen carne de cerdo, cosas detestables y ratones,

a una perecerán —declara el Señor.


18 Mas yo conozco[f] sus obras y sus pensamientos. Llegará el tiempo de juntar a todas las naciones y lenguas, y vendrán y verán mi gloria. 19 Y pondré señal entre ellos y enviaré a sus sobrevivientes a las naciones: a Tarsis, a Fut[g], a Lud, a Mesec, a Ros[h], a Tubal y a Javán[i], a las costas remotas que no han oído de mi fama ni han visto mi gloria. Y ellos anunciarán mi gloria entre las naciones. 20 Entonces traerán a todos vuestros hermanos de todas las naciones como ofrenda al Señor, en caballos, en carros, en literas, en mulos y en camellos, a mi santo monte, Jerusalén —dice el Señor— tal como los hijos de Israel traen su ofrenda de grano en vasijas limpias a la casa del Señor. 21 Y también tomaré algunos de ellos para sacerdotes y para levitas —dice el Señor.


22 Porque como los cielos nuevos y la tierra nueva

que yo hago permanecerán delante de mí —declara el Señor—,

así permanecerá vuestra descendencia[j] y vuestro nombre.

23 Y sucederá que de luna nueva en luna nueva

y de día de reposo en día de reposo,

todo mortal[k] vendrá a postrarse delante de mí —dice el Señor.

24 Y cuando salgan, verán

los cadáveres de los hombres

que se rebelaron[l] contra mí;

porque su gusano no morirá,

ni su fuego se apagará,

y serán el horror[m] de toda la humanidad[n].


Footnotes

Isaías 66:3 Lit., ofrece memorial de

Isaías 66:4 Lit., maltratos

Isaías 66:6 Lit., la recompensa

Isaías 66:11 O, del seno de su gloria

Isaías 66:12 Lit., al costado

Isaías 66:18 Así en algunos mss. de la versión gr. (sept.); el texto heb. omite: conozco

Isaías 66:19 En heb., Pul

Isaías 66:19 Así en algunos mss. de la versión gr. (sept.); en heb., a Lud, a los que disparan el arco

Isaías 66:19 I.e., Grecia

Isaías 66:22 Lit., simiente

Isaías 66:23 Lit., toda carne

Isaías 66:24 O, transgredieron

Isaías 66:24 O, el desprecio

Isaías 66:24 Lit., carne

Filipenses 3:5-21

La Biblia de las Américas

5 circuncidado el octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo; 6 en cuanto al celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia de[a] la ley, hallado irreprensible. 7 Pero todo lo que para mí era ganancia, lo he estimado como pérdida por amor de Cristo. 8 Y aún más, yo estimo como pérdida todas las cosas en vista del incomparable valor de conocer a[b] Cristo Jesús, mi Señor, por quien lo he perdido todo, y lo considero como basura a fin de ganar a Cristo, 9 y ser hallado en Él, no teniendo mi propia justicia derivada de la ley, sino la que es por la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios sobre la base de la fe, 10 y conocerle a Él, el poder de su resurrección y la participación en sus padecimientos, llegando a ser como Él en su muerte[c], 11 a fin de llegar[d] a la resurrección de entre los muertos. 12 No que ya lo haya alcanzado o que ya haya llegado a ser perfecto, sino que sigo adelante, a fin de poder[e] alcanzar aquello para lo cual también[f] fui alcanzado por Cristo Jesús. 13 Hermanos, yo mismo no considero haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y extendiéndome a lo que está delante, 14 prosigo hacia la meta para obtener el premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. 15 Así que todos los que somos perfectos[g], tengamos esta misma actitud; y si en algo tenéis una actitud distinta, eso también os lo revelará Dios; 16 sin embargo, continuemos viviendo[h] según la misma norma que hemos alcanzado.


La ciudadanía celestial

17 Hermanos, sed imitadores míos, y observad a los que andan según el ejemplo que tenéis en nosotros. 18 Porque muchos andan como[i] os he dicho muchas veces, y ahora os lo digo aun llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo, 19 cuyo fin es perdición, cuyo dios es su apetito[j] y cuya gloria está en su vergüenza, los cuales piensan solo en las cosas terrenales. 20 Porque nuestra ciudadanía[k] está en los cielos, de donde también ansiosamente esperamos a un Salvador, el Señor Jesucristo, 21 el cual transformará el cuerpo de nuestro estado de humillación[l] en conformidad al cuerpo de su gloria[m], por el ejercicio del poder que tiene aun para sujetar todas las cosas a sí mismo.


Footnotes

Filipenses 3:6 Lit., en

Filipenses 3:8 Lit., del conocimiento de

Filipenses 3:10 Lit., conformado a su muerte

Filipenses 3:11 Lit., si de alguna manera llegue

Filipenses 3:12 Lit., por si acaso pudiera

Filipenses 3:12 O, porque también

Filipenses 3:15 O, maduros

Filipenses 3:16 Lit., siguiendo en línea

Filipenses 3:18 Lit., los cuales

Filipenses 3:19 Lit., vientre

Filipenses 3:20 O, patria, lit., comunidad

Filipenses 3:21 O, nuestro humilde cuerpo

Filipenses 3:21 O, su cuerpo glorioso

Salmos 74

La Biblia de las Américas

Plegaria en medio de la destrucción

Masquil[a] de Asaf.

74 Oh Dios, ¿por qué nos has rechazado para siempre?

¿Por qué se enciende tu ira contra las ovejas de tu prado[b]?

2 Acuérdate de tu congregación, la que adquiriste desde los tiempos antiguos,

la que redimiste para que sea la tribu de tu heredad,

y de este monte Sión donde has habitado.

3 Dirige[c] tus pasos hacia las ruinas eternas;

todo lo que hay en el santuario lo ha dañado el enemigo.

4 Tus adversarios han rugido en medio de tu lugar de reunión;

han puesto sus estandartes[d] por señales.

5 Parece como si alguien hubiera levantado

el hacha[e] en espeso bosque.

6 Y ahora, toda[f] su obra de talla

hacen pedazos con hachas y martillos.

7 Han quemado[g] tu santuario hasta los cimientos[h];

han profanado la morada de tu nombre.

8 Dijeron en su corazón: Arrasémoslos[i] por completo[j].

Han quemado todos los santuarios[k] de Dios en la tierra.

9 No vemos nuestras señales;

ya no queda profeta,

ni hay entre nosotros quien sepa hasta cuándo.

10 ¿Hasta cuándo, oh Dios, blasfemará el adversario?

¿Despreciará el enemigo tu nombre para siempre?

11 ¿Por qué retiras tu mano, tu diestra?

¡Sácala de dentro de tu seno, destrúyelos!


12 Con todo, Dios es mi rey desde la antigüedad,

el que hace obras de salvación en medio de la tierra.

13 Tú dividiste el mar con tu poder;

quebraste las cabezas de los monstruos en las aguas.

14 Tú aplastaste las cabezas de Leviatán[l];

lo diste por comida a los moradores[m] del desierto.

15 Tú abriste fuentes y torrentes;

tú secaste ríos inagotables.

16 Tuyo es el día, tuya es también la noche;

tú has preparado la lumbrera[n] y el sol.

17 Tú has establecido todos los términos de la tierra;

tú has hecho[o] el verano y el invierno.


18 Acuérdate de esto, Señor: que el enemigo ha blasfemado[p],

y que un pueblo insensato ha despreciado tu nombre.

19 El alma de tu tórtola no entregues a la fiera;

no olvides para siempre la vida de tus afligidos.

20 Mira el pacto, Señor,

porque los lugares tenebrosos de la tierra están llenos de moradas de violencia.

21 No vuelva avergonzado el oprimido;

alaben tu nombre el afligido y el necesitado.


22 Levántate, oh Dios, defiende tu causa;

acuérdate de cómo el necio te injuria[q] todo el día.

23 No te olvides del vocerío[r] de tus adversarios,

del tumulto de los que se levantan contra ti, que sube continuamente.


Footnotes

Salmos 74:1 Posiblemente, Salmo didáctico, o contemplativo

Salmos 74:1 O, pasto

Salmos 74:3 Lit., Levanta

Salmos 74:4 Lit., señales

Salmos 74:5 Lit., las hachas

Salmos 74:6 Lit., a una

Salmos 74:7 Lit., puesto fuego a

Salmos 74:7 O, hasta la tierra

Salmos 74:8 U, Oprimámoslos

Salmos 74:8 Lit., juntos

Salmos 74:8 Lit., lugares de reunión

Salmos 74:14 O, monstruo marino

Salmos 74:14 Lit., al pueblo

Salmos 74:16 I.e., la luna

Salmos 74:17 O, formado

Salmos 74:18 O, ha blasfemado al Señor

Salmos 74:22 O, acuérdate de tu injuria de parte del insensato

Salmos 74:23 Lit., de la voz

Proverbios 24:15-16

La Biblia de las Américas

15 No aceches, oh impío, la morada del justo,

no destruyas su lugar de descanso;

16 porque el justo cae siete veces; y vuelve a levantarse,

pero los impíos caerán en la desgracia.


La Biblia de las Américas (LBLA)

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Efesios 17










Wednesday, September 30, 2026

DAB Español, Jueves 01 de Octubre

Día 274, DAB Español, Jueves 01 de Octubre


Isaías 62:6-65:25; Filipenses 2:19-3:4; Salmos 73; Proverbios 24:13-14 (La Biblia de las Américas (LBLA))










Isaías 62:6-65:25

La Biblia de las Américas

6 Sobre tus murallas, oh Jerusalén, he puesto centinelas;

en todo el día y en toda la noche jamás callarán.

Los que hacéis que el Señor recuerde, no os deis descanso,

7 ni le concedáis descanso hasta que la restablezca,

hasta que haga de Jerusalén una alabanza en la tierra.

8 El Señor ha jurado por su diestra y por su fuerte brazo:

Nunca más daré tu grano por alimento a tus enemigos,

ni hijos de extranjeros beberán tu mosto por el que trabajaste;

9 pero los que lo cosechen, lo comerán y alabarán al Señor;

y los que lo recolecten, lo beberán en los atrios de mi santuario.


10 Pasad, pasad por las puertas;

abrid camino al[a] pueblo.

Construid, construid la calzada;

quitad las piedras, alzad estandarte sobre los pueblos.

11 He aquí, el Señor ha proclamado hasta los confines de la tierra:

Decid a la hija de Sión: «He aquí, tu salvación viene;

he aquí, su galardón está con Él, y delante de Él su recompensa».

12 Y los llamarán: Pueblo Santo,

redimidos del Señor.

Y a ti te llamarán: Buscada, ciudad no abandonada.


El día de la venganza divina

63 ¿Quién es este que viene de Edom,

de Bosra con vestiduras de colores brillantes[b];

este, majestuoso en su ropaje,

que marcha[c] en la plenitud de su fuerza?

Soy yo que hablo en justicia, poderoso para salvar.

2 ¿Por qué es rojo tu ropaje,

y tus vestiduras como las del que pisa en el lagar?

3 El lagar lo he pisado yo solo;

de los pueblos, ningún hombre estaba conmigo.

Los pisé en mi ira

y los hollé en mi furor;

su sangre[d] salpicó mis vestiduras

y manché[e] todo mi ropaje.

4 Porque el día de la venganza estaba en mi corazón,

y el año de mi redención había llegado.

5 Miré, y no había quien ayudara,

me asombré de que no hubiera quien apoyara;

entonces me salvó mi brazo,

y fue mi furor el que me sostuvo.

6 Pisoteé los pueblos en mi ira,

los embriagué en mi furor

y derramé su sangre por tierra[f].


Recuento de las misericordias del Señor

7 Las misericordias del Señor recordaré, las alabanzas del Señor,

conforme a todo lo que nos ha otorgado el Señor,

y la gran bondad hacia la casa de Israel,

que les ha otorgado conforme a su compasión,

y conforme a la multitud de sus misericordias.

8 Porque Él dijo: Ciertamente, ellos son mi pueblo,

hijos que no engañarán.

Y Él fue su Salvador.

9 En todas sus angustias Él fue afligido[g],

y el ángel de su presencia los salvó;

en su amor y en su compasión los redimió,

los levantó y los sostuvo todos los días de antaño.

10 Mas ellos se rebelaron

y contristaron su santo Espíritu;

por lo cual Él se convirtió en su enemigo

y peleó contra ellos.

11 Entonces su pueblo se acordó de los días antiguos, de Moisés.

¿Dónde está el que los sacó del mar con los pastores[h] de su rebaño?

¿Dónde está el que puso su santo Espíritu en medio de ellos[i],

12 el que hizo que su glorioso brazo fuera a la diestra de Moisés,

el que dividió las aguas delante de ellos para hacerse un nombre eterno,

13 el que los condujo por los abismos?

Como un caballo en el desierto, no tropezaron;

14 como a ganado que desciende al valle,

el Espíritu del Señor les[j] dio descanso.

Así guiaste a tu pueblo,

para hacerte un nombre glorioso.


Plegaria por ayuda y misericordia

15 Mira desde el cielo, y ve desde tu santa y gloriosa morada;

¿dónde está tu celo y tu poder?

La conmoción de tus entrañas y tu compasión para conmigo se han restringido.

16 Porque tú eres nuestro Padre, aunque Abraham no nos conoce,

ni nos reconoce Israel.

Tú, oh Señor, eres nuestro Padre,

desde la antigüedad tu nombre es Nuestro Redentor.

17 ¿Por qué, oh Señor, nos haces desviar de tus caminos

y endureces nuestro corazón a tu temor?

Vuélvete por amor de tus siervos, las tribus de tu heredad.

18 Por breve tiempo poseyó tu santuario tu pueblo santo;

nuestros adversarios lo han pisoteado.

19 Hemos venido a ser como aquellos sobre los que nunca gobernaste,

como aquellos que nunca fueron llamados por tu nombre.


64 [k]¡Oh, si rasgaras los cielos y descendieras,

si los montes se estremecieran ante tu presencia

2 [l](como el fuego enciende el matorral, como el fuego hace hervir el agua),

para dar a conocer tu nombre a tus adversarios,

para que ante tu presencia tiemblen las naciones!

3 Cuando hiciste cosas terribles que no esperábamos,

y descendiste, los montes se estremecieron ante tu presencia.

4 Desde la antigüedad no habían escuchado ni dado oídos,

ni el ojo había visto a un Dios fuera de ti

que obrara a favor del que esperaba en Él.

5 Sales al encuentro del que se regocija y practica la justicia,

de los que se acuerdan de ti en tus caminos.

He aquí, te enojaste porque pecamos;

continuamos en los pecados[m] por mucho tiempo,

¿y seremos salvos?

6 Todos nosotros somos como el inmundo,

y como trapo de inmundicia todas nuestras obras justas;

todos nos marchitamos como una hoja,

y nuestras iniquidades, como el viento, nos arrastran.

7 Y no hay quien invoque tu nombre,

quien se despierte para asirse de ti;

porque has escondido tu rostro de nosotros

y nos has entregado al[n] poder de nuestras iniquidades.


8 Mas ahora, oh Señor, tú eres nuestro Padre,

nosotros el barro, y tú nuestro alfarero;

obra de tus manos somos todos nosotros.

9 No te enojes en exceso, oh Señor,

ni para siempre te acuerdes de la iniquidad;

he aquí, mira, te rogamos, todos nosotros somos tu pueblo.

10 Tus ciudades santas se han vuelto un desierto;

Sión se ha convertido en un desierto,

Jerusalén en una desolación.

11 Nuestra casa santa y hermosa

donde te alababan nuestros padres,

ha sido quemada por el fuego

y todas nuestras cosas preciosas se han convertido en ruinas.

12 ¿Te contendrás ante estas cosas, oh Señor?

¿Guardarás silencio y nos afligirás sin medida?


Castigo de los rebeldes

65 Me dejé buscar por los que no preguntaban por mí;

me dejé hallar por los que no me buscaban.

Dije: «Heme aquí, heme aquí»,

a una nación que no invocaba mi nombre.

2 Extendí mis manos todo el día hacia un pueblo rebelde,

que anda por el camino que no es bueno, en pos de sus pensamientos;

3 un pueblo que de continuo me provoca en mi propio rostro,

sacrificando en huertos y quemando incienso sobre ladrillos;

4 que se sientan entre sepulcros y pasan la noche en lugares secretos;

que comen carne de cerdo,

y en sus ollas hay caldo de carnes inmundas;

5 que dicen: «Quédate donde estás, no te acerques a mí,

porque soy más santo que tú».

Estos son humo en mi nariz,

fuego que arde todo el día.

6 He aquí, escrito está delante de mí:

no guardaré silencio, sino que les daré su pago,

y les recompensaré en su seno,

7 por vuestras iniquidades y por las iniquidades de vuestros padres juntamente —dice el Señor.

Porque quemaron incienso en los montes,

y en las colinas me injuriaron;

por tanto mediré en su seno su obra pasada.


8 Así dice el Señor:

Como cuando se encuentra mosto en el racimo

y alguien dice: «No lo destruyas,

porque en él hay bendición»,

así haré yo por mis siervos

para no destruirlos a todos[o].

9 Sacaré de Jacob descendencia[p]

y de Judá heredero de mis montes;

mis escogidos la heredarán,

y mis siervos morarán allí.

10 Sarón será pastizal para ovejas,

y el valle de Acor para lugar de descanso de vacas,

para mi pueblo que me busca.

11 Pero vosotros que abandonáis al Señor,

que olvidáis mi santo monte,

que ponéis mesa para la Fortuna[q],

y que preparáis[r] vino mezclado para el Destino[s],

12 yo os destinaré a la espada,

y todos vosotros os encorvaréis para la matanza.

Porque llamé, mas no respondisteis,

hablé, mas no oísteis;

hicisteis lo malo ante mis ojos

y escogisteis aquello que no me complacía.


13 Por tanto, así dice el Señor Dios[t]:

He aquí, mis siervos comerán, mas vosotros tendréis hambre;

he aquí, mis siervos beberán, mas vosotros tendréis sed;

he aquí, mis siervos se alegrarán, mas vosotros seréis avergonzados;

14 he aquí, mis siervos darán gritos de júbilo con corazón alegre,

mas vosotros clamaréis con corazón triste[u],

y con espíritu quebrantado gemiréis.

15 Y dejaréis vuestro nombre como maldición a mis escogidos;

el Señor Dios[v] te matará,

pero mis siervos serán llamados[w] por otro nombre.

16 Porque el que es bendecido[x] en la tierra,

será bendecido[y] por el Dios de la verdad;

y el que jura en la tierra,

jurará por el Dios de la verdad;

porque han sido olvidadas las angustias primeras,

y porque están ocultas a mis ojos.


17 Pues he aquí, yo creo cielos nuevos y una tierra nueva,

y no serán recordadas las cosas primeras ni vendrán a la memoria[z].

18 Pero gozaos y regocijaos para siempre en lo que yo voy a crear;

porque he aquí, voy a crear a Jerusalén para regocijo,

y a su pueblo para júbilo.

19 Me regocijaré por Jerusalén y me gozaré por mi pueblo;

no se oirá más en ella

voz de lloro ni voz de clamor.

20 No habrá más allí niño que viva pocos días,

ni anciano que no complete sus días;

porque el joven morirá a los cien años,

y el que no alcance[aa] los cien años

será considerado maldito.

21 Construirán casas y las habitarán,

plantarán también viñas y comerán su fruto.

22 No edificarán para que otro habite,

ni plantarán para que otro coma;

porque como los días de un árbol, así serán los días de mi pueblo,

y mis escogidos disfrutarán de[ab] la obra de sus manos.

23 No trabajarán en vano,

ni darán a luz para desgracia[ac],

porque son la simiente de los benditos del Señor,

ellos, y sus vástagos con ellos.


24 Y sucederá que antes que ellos clamen, yo responderé; aún estarán hablando, y yo habré oído. 25 El lobo y el cordero pacerán juntos, y el león, como el buey, comerá paja, y para la serpiente el polvo será su alimento. No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte —dice el Señor.


Footnotes

Isaías 62:10 Lit., del

Isaías 63:1 O, carmesí

Isaías 63:1 Lit., inclinándose

Isaías 63:3 Lit., jugo

Isaías 63:3 Lit., contaminé

Isaías 63:6 Lit., hice caer su jugo a la tierra

Isaías 63:9 Otra posible lectura es: El no fue adversario

Isaías 63:11 Algunos mss. dicen: el pastor

Isaías 63:11 Lit., él

Isaías 63:14 Lit., le

Isaías 64:1 En el texto heb., cap. 63:19

Isaías 64:2 En el texto heb., cap. 64:1

Isaías 64:5 Lit., en ellos

Isaías 64:7 Así en la versión gr. (sept.); en el T.M., derretido en el

Isaías 65:8 Lit., la totalidad

Isaías 65:9 Lit., simiente

Isaías 65:11 Heb., Gad

Isaías 65:11 Lit., llenáis

Isaías 65:11 Heb., Mení

Isaías 65:13 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor

Isaías 65:14 Lit., con dolor de corazón

Isaías 65:15 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor

Isaías 65:15 Así en la versión gr. (sept.); en heb., El llamará a sus siervos

Isaías 65:16 O, se bendice

Isaías 65:16 O, se bendecirá

Isaías 65:17 Lit., al corazón

Isaías 65:20 Lit., el que yerra el blanco de

Isaías 65:22 Lit., consumirán

Isaías 65:23 Lit., terror súbito

Filipenses 2:19-3:4

La Biblia de las Américas

Timoteo y Epafrodito, soldados fieles

19 Mas espero en[a] el Señor Jesús enviaros pronto a Timoteo, a fin de que yo también sea alentado al saber de vuestra condición. 20 Pues a nadie más tengo del mismo sentir mío y que esté sinceramente interesado en vuestro bienestar. 21 Porque todos buscan sus propios intereses, no los de Cristo Jesús. 22 Pero vosotros conocéis sus probados méritos, que sirvió conmigo en la propagación del evangelio como un hijo sirve a su padre. 23 Por tanto, a este espero enviarlo inmediatamente tan pronto vea cómo van las cosas conmigo; 24 y confío en el Señor que también yo mismo iré pronto. 25 Pero creí necesario enviaros a Epafrodito, mi hermano, colaborador y compañero de milicia, quien también es vuestro mensajero[b] y servidor[c] para mis necesidades; 26 porque él os añoraba[d] a todos vosotros, y estaba angustiado porque habíais oído que se había enfermado. 27 Pues en verdad estuvo enfermo, a punto de morir; pero Dios tuvo misericordia de él, y no solo de él, sino también de mí, para que yo no tuviera tristeza sobre tristeza. 28 Así que lo he enviado con mayor solicitud, para que al verlo de nuevo, os regocijéis y yo esté más tranquilo en cuanto a vosotros. 29 Recibidlo, pues, en el Señor con todo gozo, y tened en alta estima a los que son como él; 30 porque estuvo al borde de la muerte por la obra de Cristo, arriesgando su vida para completar lo que faltaba en vuestro servicio hacia mí.


El valor infinito de conocer a Cristo

3 Por lo demás, hermanos míos, regocijaos en el Señor. A mí no me es molesto escribiros otra vez lo mismo, y para vosotros es motivo de seguridad. 2 Cuidaos de los perros, cuidaos de los malos obreros, cuidaos de la falsa circuncisión[e]; 3 porque nosotros somos la verdadera circuncisión[f], que adoramos en el Espíritu de Dios[g] y nos gloriamos en Cristo Jesús, no poniendo la confianza en la carne, 4 aunque yo mismo podría confiar[h] también en la carne. Si algún otro cree tener motivo para confiar en la carne, yo mucho más:


Footnotes

Filipenses 2:19 O, confío en

Filipenses 2:25 Lit., apóstol

Filipenses 2:25 O, ministro

Filipenses 2:26 O, añoraba veros

Filipenses 3:2 Lit., de la mutilación; (gr., katatomé)

Filipenses 3:3 Lit., el cortamiento; (gr., peritomé)

Filipenses 3:3 O, adoramos a Dios en espíritu

Filipenses 3:4 Lit., tener confianza

Salmos 73

La Biblia de las Américas

LIBRO TERCERO

El fin de los malos en contraste con el de los justos

Salmo de Asaf.

73 Ciertamente Dios es bueno para con Israel,

para con los puros de corazón.

2 En cuanto a mí, mis pies estuvieron a punto de tropezar,

casi resbalaron[a] mis pasos.

3 Porque tuve envidia de los arrogantes,

al ver la prosperidad de los impíos.

4 Porque no hay dolores en su muerte,

y su cuerpo es robusto[b].

5 No sufren penalidades como los mortales[c],

ni son azotados como[d] los demás hombres.

6 Por tanto, el orgullo es su collar;

el manto de la violencia los cubre.

7 Los ojos se les saltan de gordura;

se desborda su corazón con sus antojos[e].

8 Se mofan, y con maldad hablan de opresión;

hablan desde su encumbrada posición[f].

9 Contra[g] el cielo han puesto su boca,

y su lengua se pasea por la tierra.


10 Por eso el pueblo de Dios[h] vuelve a este lugar,

y beben[i] las aguas de la abundancia.

11 Y dicen: ¿Cómo lo sabe Dios?

¿Y hay conocimiento en el Altísimo?

12 He aquí, estos son los impíos,

y, siempre desahogados, han aumentado sus riquezas.

13 Ciertamente en vano he guardado puro[j] mi corazón

y lavado mis manos[k] en inocencia;

14 pues he sido azotado todo el día

y castigado[l] cada mañana.


15 Si yo hubiera dicho: Así hablaré,

he aquí, habría traicionado a la generación de tus hijos[m].

16 Cuando pensaba, tratando de[n] entender esto,

fue difícil para mí[o],

17 hasta que entré en el santuario[p] de Dios;

entonces comprendí el fin de ellos.

18 Ciertamente tú los pones en lugares resbaladizos;

los arrojas a la destrucción[q].

19 ¡Cómo son destruidos[r] en un momento!

Son totalmente consumidos por terrores repentinos.

20 Como un sueño del que despierta,

oh Señor, cuando te levantes, despreciarás su apariencia[s].


21 Cuando mi corazón se llenó de amargura,

y en mi interior[t] sentía punzadas,

22 entonces era yo torpe y sin entendimiento;

era como una bestia[u] delante de ti[v].

23 Sin embargo, yo siempre estoy contigo;

tú me has tomado de la mano derecha.

24 Con tu consejo me guiarás,

y después me recibirás en gloria[w].


25 ¿A quién tengo yo en los cielos, sino a ti?

Y fuera de ti[x], nada deseo en la tierra.

26 Mi carne y mi corazón pueden desfallecer,

pero Dios es la fortaleza[y] de mi corazón y mi porción para siempre.

27 Porque he aquí, los que están lejos de ti perecerán;

tú has destruido[z] a todos los que te son infieles[aa].

28 Mas para mí, estar cerca de Dios es mi bien;

en Dios[ab] el Señor he puesto mi refugio,

para contar todas tus obras.


Footnotes

Salmos 73:2 Lit., fueron hechos resbalar

Salmos 73:4 Lit., hay grosura en su vientre

Salmos 73:5 Lit., No están en tribulación de hombres o No...de mortales

Salmos 73:5 Lit., con

Salmos 73:7 O, imaginaciones

Salmos 73:8 O, hablan con iniquidad; desde arriba hablan de opresión

Salmos 73:9 O, En

Salmos 73:10 Lit., su pueblo

Salmos 73:10 Lit., y son extraídas por ellos

Salmos 73:13 O, he limpiado

Salmos 73:13 Lit., palmas

Salmos 73:14 Lit., mi castigo

Salmos 73:15 I.e., hijos de Dios

Salmos 73:16 Lit., para

Salmos 73:16 Lit., fue trabajo ante mis ojos

Salmos 73:17 Lit., los santuarios

Salmos 73:18 Lit., las ruinas

Salmos 73:19 Lit., ¡Cómo son hechos una desolación

Salmos 73:20 O, imagen

Salmos 73:21 Lit., mis riñones

Salmos 73:22 O, un animal

Salmos 73:22 Lit., contigo

Salmos 73:24 O, con honor

Salmos 73:25 Lit., contigo

Salmos 73:26 Lit., roca

Salmos 73:27 O, silenciado

Salmos 73:27 Lit., se prostituyen, dejándote

Salmos 73:28 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor

Proverbios 24:13-14

La Biblia de las Américas

13 Come miel, hijo mío, porque es buena;

sí, la miel del panal es dulce a tu paladar.

14 Sabe que así es la sabiduría para tu alma;

si la hallas, entonces habrá un futuro[a],

y tu esperanza no será cortada.


Footnotes

Proverbios 24:14 Lit., final

La Biblia de las Américas (LBLA)

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DAB Español, Viernes 02 de Octubre

Día 275, DAB Español, Viernes 02 de Octubre Isaías 66:1-24; Filipenses 3:5-21; Salmos 74; Proverbios 24:15-16 (La Biblia de las Américas (LB...