Friday, October 2, 2026

DAB Español, Sábado 03 de Octubre

Día 276, DAB Español, Sábado 03 de Octubre


Jeremías 1:1-2:30; Filipenses 4:1-23; Salmos 75; Proverbios 24:17-20 (La Biblia de las Américas (LBLA))









Jeremías 1:1-2:30 

La Biblia de las Américas

Llamamiento y comisión de Jeremías

1 Palabras de Jeremías, hijo de Hilcías, de los sacerdotes que habitaban en Anatot, en la tierra de Benjamín, 2 a quien vino la palabra del Señor en los días de Josías, hijo de Amón, rey de Judá, en el año trece de su reinado. 3 También vino a él la palabra en los días de Joacim, hijo de Josías, rey de Judá, hasta el fin del año once de Sedequías, hijo de Josías, rey de Judá, hasta el destierro de Jerusalén en el mes quinto.


4 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo:


5 Antes que yo te formara en el seno materno, te conocí,

y antes que nacieras, te consagré,

te puse por profeta a las naciones.

6 Entonces dije: ¡Ah, Señor Dios[a]!

He aquí, no sé hablar,

porque soy joven.

7 Pero el Señor me dijo:

No digas: «Soy joven»,

porque adondequiera que te envíe, irás,

y todo lo que te mande, dirás.

8 No tengas temor ante ellos,

porque contigo estoy para librarte —declara el Señor.


9 Entonces extendió el Señor su mano y tocó mi boca. Y el Señor me dijo:


He aquí, he puesto mis palabras en tu boca.

10 Mira, hoy te he dado autoridad sobre las naciones y sobre los reinos,

para arrancar y para derribar,

para destruir y para derrocar,

para edificar y para plantar.


11 Vino entonces a mí la palabra del Señor, diciendo: ¿Qué ves tú, Jeremías? Y yo respondí: Veo una vara de almendro[b]. 12 Y me dijo el Señor: Bien has visto, porque yo velo[c] sobre mi palabra para cumplirla.


13 Por segunda vez vino a mí la palabra del Señor, diciendo: ¿Qué ves tú? Y respondí: Veo una olla hirviendo que se vuelca desde el norte[d].


14 Y me dijo el Señor:

Desde el norte irrumpirá[e] el mal

sobre todos los habitantes de esta[f] tierra.

15 Porque he aquí, llamo

a todas las familias de los reinos del norte

—declara el Señor—

y vendrán y cada uno pondrá su trono

a la entrada de las puertas de Jerusalén,

frente a todos sus muros alrededor

y frente a todas las ciudades de Judá.

16 Y yo pronunciaré[g] mis juicios contra ellos

por toda su maldad, porque me abandonaron,

ofrecieron sacrificios[h] a otros dioses

y adoraron la obra de sus manos.

17 Tú, pues, ciñe tus lomos,

levántate y diles todo lo que yo te mande.

No temas ante ellos,

no sea que yo te infunda temor delante de ellos.

18 He aquí, yo te he puesto hoy

como ciudad fortificada,

como columna de hierro y como muro[i] de bronce

contra toda esta[j] tierra:

contra los reyes de Judá, sus príncipes,

sus sacerdotes y el pueblo de la tierra.

19 Pelearán contra ti, pero no te vencerán,

porque yo estoy contigo —declara el Señor— para librarte.


Apostasía de Israel

2 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: 2 Ve y clama a los oídos de Jerusalén, diciendo: «Así dice el Señor:


“De ti recuerdo el cariño[k] de tu juventud,

el amor de tu desposorio,

de cuando me seguías en el desierto,

por tierra no sembrada.

3 Santo era Israel para el Señor,

primicias de su cosecha[l];

todos los que comían de ella se hacían culpables;

el mal venía sobre ellos” —declara el Señor».


4 Oíd la palabra del Señor, casa de Jacob, y todas las familias de la casa de Israel. 5 Así dice el Señor:


¿Qué injusticia hallaron en mí vuestros padres,

para que se alejaran de mí

y anduvieran tras lo vano y se hicieran vanos?

6 Tampoco dijeron: ¿Dónde está el Señor

que nos hizo subir de la tierra de Egipto,

que nos condujo por el desierto,

por una tierra de yermos y de barrancos,

por una tierra seca y tenebrosa[m],

una tierra por la que nadie pasó

y donde ningún hombre habitó?

7 Yo os traje a una tierra fértil,

para que comierais de su fruto y de sus delicias[n];

pero vinisteis y contaminasteis mi tierra,

y de mi heredad hicisteis abominación.

8 Los sacerdotes no dijeron: «¿Dónde está el Señor?».

Los que se ocupaban de la ley no me conocieron,

los gobernantes[o] se rebelaron contra mí,

y los profetas profetizaban por Baal,

y andaban tras cosas que no aprovechan.


9 Por tanto, aún contenderé con vosotros —declara el Señor—

y con los hijos de vuestros hijos contenderé.

10 Pasad, pues, a las islas de Quitim[p] y ved,

enviad gente a Cedar y observad atentamente,

y ved si ha habido cosa semejante:

11 ¿Ha cambiado alguna nación sus dioses,

aunque esos no son dioses?

Pues mi pueblo ha cambiado su gloria

por lo que no aprovecha.

12 Espantaos, oh cielos, por esto,

y temblad, quedad en extremo desolados —declara el Señor.

13 Porque dos males ha hecho mi pueblo:

me han abandonado a mí,

fuente de aguas vivas,

y han cavado[q] para sí cisternas,

cisternas agrietadas que no retienen el agua.


14 ¿Es un esclavo Israel o un siervo nacido en casa?

¿Por qué se ha convertido en presa?

15 Contra él rugieron los leoncillos,

rugieron fuertemente[r],

y han hecho de su tierra una desolación;

sus ciudades están quemadas, sin habitantes.

16 Incluso los hombres[s] de Menfis y de Tafnes

te han afeitado[t] la coronilla.

17 ¿No te ha sucedido[u] esto

por haber dejado al Señor tu Dios,

cuando Él te guiaba por el camino?

18 Y ahora, ¿qué haces en el camino a Egipto

para beber las aguas del Nilo[v]?

¿O qué haces en el camino a Asiria

para beber las aguas del Eufrates[w]?

19 Te castigará tu propia maldad,

y tus apostasías te condenarán.

Reconoce, pues, y ve que es malo y amargo

el dejar al Señor tu Dios,

y no tener temor de mí[x] —declara el Señor, Dios[y] de los ejércitos.


20 Porque desde hace tiempo rompí[z] tu yugo

y arranqué[aa] tus coyundas;

pero dijiste: «No serviré».

Porque sobre toda colina alta

y bajo todo árbol frondoso

te echabas como ramera.

21 Pero yo te planté como vid escogida,

toda ella de simiente genuina.

¿Cómo, pues, te has vuelto delante de mí

sarmiento degenerado de una vid extraña?

22 Aunque te laves con soda[ab]

y uses mucho[ac] jabón,

la mancha de tu iniquidad está aún delante de mí —declara el Señor Dios[ad].

23 ¿Cómo puedes decir: «No estoy manchada,

no he ido tras los baales»?

Mira tu proceder en el valle,

reconoce lo que has hecho.

Eres una camella joven y liviana que enreda sus pasos,

24 asna montés acostumbrada al desierto,

que en su ardor olfatea el viento.

En la época de su celo ¿quién la puede refrenar[ae]?

Todos los que la busquen, no se tienen que fatigar,

en su mes la hallarán.

25 Guarda tus pies de andar descalzos

y tu garganta de la sed.

Mas dijiste: «Es en vano[af].

¡No! Porque amo a los extraños,

y tras ellos andaré».

26 Como se avergüenza el ladrón cuando es descubierto,

así se ha avergonzado la casa de Israel:

ellos, sus reyes, sus príncipes,

sus sacerdotes y sus profetas;

27 los que dicen al leño: «Mi padre eres tú»,

y a la piedra: «Tú me engendraste».

Porque ellos me han vuelto las espaldas,

y no el rostro;

pero en el tiempo de su calamidad[ag] dirán:

«Levántate y sálvanos».

28 Mas ¿dónde están tus dioses,

los que hiciste para ti?

Que se levanten, a ver si pueden salvarte

en el tiempo de tu calamidad[ah];

porque según el número de tus ciudades

son tus dioses, oh Judá.


29 ¿Por qué contendéis conmigo?

Todos vosotros os habéis rebelado contra mí —declara el Señor.

30 En vano he herido a vuestros hijos,

no han aceptado corrección.

Vuestra espada ha devorado a vuestros profetas

como león destructor.


Jeremías 1:6 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor

Jeremías 1:11 Heb., shaqued

Jeremías 1:12 Heb., shoqued

Jeremías 1:13 Lit., su cara está opuesta al norte

Jeremías 1:14 Lit., se abrirá o será suelto

Jeremías 1:14 Lit., la

Jeremías 1:16 Lit., hablaré

Jeremías 1:16 O, han quemado incienso

Jeremías 1:18 Lit., muros

Jeremías 1:18 Lit., la

Jeremías 2:2 O, la bondad

Jeremías 2:3 Lit., fruto

Jeremías 2:6 O, de sombra de muerte

Jeremías 2:7 Lit., cosas buenas

Jeremías 2:8 Lit., pastores

Jeremías 2:10 I.e., Chipre y otras islas

Jeremías 2:13 Lit., para cavar

Jeremías 2:15 Lit., dieron su voz

Jeremías 2:16 O, hijos

Jeremías 2:16 En heb., apacentado

Jeremías 2:17 Lit., ¿No te has hecho

Jeremías 2:18 Heb., Shijor

Jeremías 2:18 Lit., río

Jeremías 2:19 Lit., y mi temor no está en ti

Jeremías 2:19 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor

Jeremías 2:20 O, rompiste

Jeremías 2:20 O, arrancaste

Jeremías 2:22 I.e., carbonato sódico

Jeremías 2:22 Lit., y hagas que sea mucho para ti el

Jeremías 2:22 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor

Jeremías 2:24 O, desviar

Jeremías 2:25 O, Es algo desesperado

Jeremías 2:27 O, mal

Jeremías 2:28 O, mal

Filipenses 4 

La Biblia de las Américas

Regocijo y paz en el Señor

4 Así que, hermanos míos, amados y añorados, gozo y corona mía, estad así firmes en el Señor, amados.


2 Ruego a Evodia y a Síntique, que vivan en armonía[a] en el Señor. 3 En verdad, fiel compañero, también te ruego que ayudes a estas mujeres que han compartido mis luchas en la causa del evangelio, junto con Clemente y los demás colaboradores míos, cuyos nombres están en el libro de la vida.


4 Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez lo diré: ¡Regocijaos! 5 Vuestra bondad sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca. 6 Por nada estéis afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios. 7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento[b], guardará vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jesús.


El secreto de la paz

8 Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo digno, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo honorable[c], si hay alguna virtud o algo que merece elogio, en esto meditad. 9 Lo que también habéis aprendido y recibido y oído y visto en mí, esto practicad, y el Dios de paz estará con vosotros.


Actitud ejemplar de Pablo hacia las cosas materiales

10 Me alegré grandemente en el Señor de que ya al fin habéis reavivado vuestro cuidado para conmigo; en verdad, antes os preocupabais, pero os faltaba la oportunidad. 11 No que hable porque tenga escasez[d], pues he aprendido a contentarme cualquiera que sea mi situación. 12 Sé vivir en pobreza[e], y sé vivir en prosperidad; en todo y por todo he aprendido el secreto tanto de estar saciado como de tener hambre, de tener abundancia como de sufrir necesidad. 13 Todo lo puedo en Cristo[f] que me fortalece. 14 Sin embargo, habéis hecho bien en compartir conmigo en mi aflicción. 15 Y vosotros mismos también sabéis, filipenses, que al comienzo de la predicación del evangelio, después que partí de Macedonia, ninguna iglesia compartió conmigo en cuestión de dar y recibir, sino vosotros solos; 16 porque aun a Tesalónica enviasteis dádivas más de una vez para mis necesidades. 17 No es que busque la dádiva en sí, sino que busco fruto que aumente en vuestra cuenta. 18 Pero lo he recibido todo y tengo abundancia; estoy bien abastecido[g], habiendo recibido de Epafrodito lo que habéis enviado[h]: fragante aroma[i], sacrificio aceptable, agradable a Dios. 19 Y mi Dios proveerá a todas vuestras necesidades, conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. 20 A nuestro Dios y Padre sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.


Saludos y bendición

21 Saludad a todos los santos en Cristo Jesús. Los hermanos que están conmigo os saludan. 22 Todos los santos os saludan, especialmente los de la casa del César.


23 La gracia del Señor Jesucristo sea con vuestro espíritu[j].


Filipenses 4:2 O, que sean del mismo sentir

Filipenses 4:7 Lit., toda mente

Filipenses 4:8 O, de buena reputación

Filipenses 4:11 Lit., conforme a la escasez

Filipenses 4:12 Lit., vivir humildemente

Filipenses 4:13 Lit., en aquel

Filipenses 4:18 Lit., lleno

Filipenses 4:18 Lit., las cosas de parte de vosotros

Filipenses 4:18 Lit., un olor de fragancia

Filipenses 4:23 Algunos mss. antiguos agregan: Amén

Salmos 75 

La Biblia de las Américas

Dios humilla al orgulloso y exalta al justo

Para el director del coro; según tonada de No destruyas. Salmo de Asaf. Cántico.

75 Te damos gracias, oh Dios, te damos gracias,

pues cercano está tu nombre;

los hombres declaran tus maravillas.

2 Cuando yo escoja el tiempo oportuno,

seré yo quien juzgará con equidad.

3 Tiemblan la tierra y todos sus moradores,

mas yo sostengo sus columnas. (Selah[a])

4 Dije a los orgullosos: No os jactéis;

y a los impíos: No alcéis la frente[b];

5 no levantéis en alto vuestra frente[c];

no habléis con orgullo[d] insolente.


6 Porque ni del oriente ni del occidente,

ni del desierto[e] viene el enaltecimiento;

7 sino que Dios es el juez;

a uno humilla y a otro ensalza.

8 Porque hay un cáliz en la mano del Señor, y el vino fermenta,

lleno de mixtura, y de este Él sirve[f];

ciertamente lo sorberán hasta las heces y lo beberán todos los impíos de la tierra.


9 Pero yo lo anunciaré para siempre;

cantaré alabanzas al Dios de Jacob.

10 Quebraré todo el poderío[g] de los impíos,

pero el poderío[h] del justo será ensalzado.


Salmos 75:3 Posiblemente, Pausa, Crescendo, o Interludio

Salmos 75:4 Lit., el cuerno

Salmos 75:5 Lit., vuestro cuerno

Salmos 75:5 Lit., cuello

Salmos 75:6 O, desierto montañoso

Salmos 75:8 Lit., derrama

Salmos 75:10 Lit., los cuernos

Salmos 75:10 Lit., los cuernos

Proverbios 24:17-20 

La Biblia de las Américas

17 No te regocijes cuando caiga tu enemigo,

y no se alegre tu corazón cuando tropiece;

18 no sea que el Señor lo vea y le desagrade[a],

y aparte de él su ira.


19 No te impacientes a causa de los malhechores,

ni tengas envidia de los impíos,

20 porque no habrá futuro[b] para el malo.

La lámpara de los impíos será apagada.


Proverbios 24:18 Lit., sea malo a sus ojos

Proverbios 24:20 Lit., final

La Biblia de las Américas (LBLA)

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Thursday, October 1, 2026

DAB Español, Viernes 02 de Octubre

Día 275, DAB Español, Viernes 02 de Octubre


Isaías 66:1-24; Filipenses 3:5-21; Salmos 74; Proverbios 24:15-16 (La Biblia de las Américas (LBLA))










Isaías 66

La Biblia de las Américas

Futuro glorioso de Sión

66 Así dice el Señor:

El cielo es mi trono y la tierra el estrado de mis pies.

¿Dónde, pues, está la casa que podríais edificarme?

¿Dónde está el lugar de mi reposo?

2 Todo esto lo hizo mi mano,

y así todas estas cosas llegaron a ser —declara el Señor.

Pero a este miraré:

al que es humilde y contrito de espíritu, y que tiembla ante mi palabra.


3 El que mata un buey es como el que mata a un hombre,

el que sacrifica un cordero como el que desnuca un perro,

el que presenta ofrenda de cereal como el que ofrece sangre de cerdo,

el que quema[a] incienso como el que bendice a un ídolo.

Como ellos han escogido sus propios caminos,

y su alma se deleita en sus abominaciones,

4 también yo escogeré sus castigos[b],

y traeré sobre ellos lo que temen.

Porque llamé, mas nadie respondió,

hablé, mas no escucharon;

sino que hicieron lo malo ante mis ojos,

y escogieron aquello que no me complacía.

5 Oíd la palabra del Señor, vosotros que tembláis ante su palabra:

Vuestros hermanos que os aborrecen, que os excluyen por causa de mi nombre,

han dicho: «Sea el Señor glorificado, para que veamos vuestra alegría».

Pero ellos serán avergonzados.

6 Voz de estruendo viene de la ciudad, una voz sale del templo:

la voz del Señor que da el pago[c] a sus enemigos.


7 Antes que estuviera de parto, ella dio a luz;

antes que le vinieran los dolores, dio a luz un niño.

8 ¿Quién ha oído cosa semejante? ¿Quién ha visto tales cosas?

¿Es dado a luz un país en un solo día?

¿Nace una nación toda de una vez?

Pues Sión apenas estuvo de parto, dio a luz a sus hijos.

9 Yo que hago que se abra la matriz, ¿no haré nacer? —dice el Señor.

Yo que hago nacer, ¿cerraré la matriz? —dice tu Dios.

10 Alegraos con Jerusalén y regocijaos por ella, todos los que la amáis;

rebosad de júbilo con ella, todos los que por ella hacéis duelo,

11 para que maméis y os saciéis del pecho de sus consolaciones,

para que chupéis y os deleitéis de su seno abundante[d].

12 Porque así dice el Señor: He aquí, yo extiendo hacia ella paz como un río,

y la gloria de las naciones como torrente desbordado;

y mamaréis, seréis llevados sobre la cadera[e] y acariciados sobre las rodillas.

13 Como uno a quien consuela su madre, así os consolaré yo;

en Jerusalén seréis consolados.

14 Cuando lo veáis, se llenará de gozo vuestro corazón,

y vuestros huesos florecerán como hierba tierna;

la mano del Señor se dará a conocer a sus siervos,

y su indignación a sus enemigos.

15 Porque he aquí, el Señor vendrá en fuego

y sus carros como torbellino,

para descargar con furor su ira

y su reprensión con llamas de fuego.

16 Porque el Señor juzgará con fuego

y con su espada a toda carne,

y serán muchos los muertos del Señor.

17 Los que se santifican y se purifican para ir a los huertos,

tras uno que está en el centro,

que comen carne de cerdo, cosas detestables y ratones,

a una perecerán —declara el Señor.


18 Mas yo conozco[f] sus obras y sus pensamientos. Llegará el tiempo de juntar a todas las naciones y lenguas, y vendrán y verán mi gloria. 19 Y pondré señal entre ellos y enviaré a sus sobrevivientes a las naciones: a Tarsis, a Fut[g], a Lud, a Mesec, a Ros[h], a Tubal y a Javán[i], a las costas remotas que no han oído de mi fama ni han visto mi gloria. Y ellos anunciarán mi gloria entre las naciones. 20 Entonces traerán a todos vuestros hermanos de todas las naciones como ofrenda al Señor, en caballos, en carros, en literas, en mulos y en camellos, a mi santo monte, Jerusalén —dice el Señor— tal como los hijos de Israel traen su ofrenda de grano en vasijas limpias a la casa del Señor. 21 Y también tomaré algunos de ellos para sacerdotes y para levitas —dice el Señor.


22 Porque como los cielos nuevos y la tierra nueva

que yo hago permanecerán delante de mí —declara el Señor—,

así permanecerá vuestra descendencia[j] y vuestro nombre.

23 Y sucederá que de luna nueva en luna nueva

y de día de reposo en día de reposo,

todo mortal[k] vendrá a postrarse delante de mí —dice el Señor.

24 Y cuando salgan, verán

los cadáveres de los hombres

que se rebelaron[l] contra mí;

porque su gusano no morirá,

ni su fuego se apagará,

y serán el horror[m] de toda la humanidad[n].


Footnotes

Isaías 66:3 Lit., ofrece memorial de

Isaías 66:4 Lit., maltratos

Isaías 66:6 Lit., la recompensa

Isaías 66:11 O, del seno de su gloria

Isaías 66:12 Lit., al costado

Isaías 66:18 Así en algunos mss. de la versión gr. (sept.); el texto heb. omite: conozco

Isaías 66:19 En heb., Pul

Isaías 66:19 Así en algunos mss. de la versión gr. (sept.); en heb., a Lud, a los que disparan el arco

Isaías 66:19 I.e., Grecia

Isaías 66:22 Lit., simiente

Isaías 66:23 Lit., toda carne

Isaías 66:24 O, transgredieron

Isaías 66:24 O, el desprecio

Isaías 66:24 Lit., carne

Filipenses 3:5-21

La Biblia de las Américas

5 circuncidado el octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo; 6 en cuanto al celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia de[a] la ley, hallado irreprensible. 7 Pero todo lo que para mí era ganancia, lo he estimado como pérdida por amor de Cristo. 8 Y aún más, yo estimo como pérdida todas las cosas en vista del incomparable valor de conocer a[b] Cristo Jesús, mi Señor, por quien lo he perdido todo, y lo considero como basura a fin de ganar a Cristo, 9 y ser hallado en Él, no teniendo mi propia justicia derivada de la ley, sino la que es por la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios sobre la base de la fe, 10 y conocerle a Él, el poder de su resurrección y la participación en sus padecimientos, llegando a ser como Él en su muerte[c], 11 a fin de llegar[d] a la resurrección de entre los muertos. 12 No que ya lo haya alcanzado o que ya haya llegado a ser perfecto, sino que sigo adelante, a fin de poder[e] alcanzar aquello para lo cual también[f] fui alcanzado por Cristo Jesús. 13 Hermanos, yo mismo no considero haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y extendiéndome a lo que está delante, 14 prosigo hacia la meta para obtener el premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. 15 Así que todos los que somos perfectos[g], tengamos esta misma actitud; y si en algo tenéis una actitud distinta, eso también os lo revelará Dios; 16 sin embargo, continuemos viviendo[h] según la misma norma que hemos alcanzado.


La ciudadanía celestial

17 Hermanos, sed imitadores míos, y observad a los que andan según el ejemplo que tenéis en nosotros. 18 Porque muchos andan como[i] os he dicho muchas veces, y ahora os lo digo aun llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo, 19 cuyo fin es perdición, cuyo dios es su apetito[j] y cuya gloria está en su vergüenza, los cuales piensan solo en las cosas terrenales. 20 Porque nuestra ciudadanía[k] está en los cielos, de donde también ansiosamente esperamos a un Salvador, el Señor Jesucristo, 21 el cual transformará el cuerpo de nuestro estado de humillación[l] en conformidad al cuerpo de su gloria[m], por el ejercicio del poder que tiene aun para sujetar todas las cosas a sí mismo.


Footnotes

Filipenses 3:6 Lit., en

Filipenses 3:8 Lit., del conocimiento de

Filipenses 3:10 Lit., conformado a su muerte

Filipenses 3:11 Lit., si de alguna manera llegue

Filipenses 3:12 Lit., por si acaso pudiera

Filipenses 3:12 O, porque también

Filipenses 3:15 O, maduros

Filipenses 3:16 Lit., siguiendo en línea

Filipenses 3:18 Lit., los cuales

Filipenses 3:19 Lit., vientre

Filipenses 3:20 O, patria, lit., comunidad

Filipenses 3:21 O, nuestro humilde cuerpo

Filipenses 3:21 O, su cuerpo glorioso

Salmos 74

La Biblia de las Américas

Plegaria en medio de la destrucción

Masquil[a] de Asaf.

74 Oh Dios, ¿por qué nos has rechazado para siempre?

¿Por qué se enciende tu ira contra las ovejas de tu prado[b]?

2 Acuérdate de tu congregación, la que adquiriste desde los tiempos antiguos,

la que redimiste para que sea la tribu de tu heredad,

y de este monte Sión donde has habitado.

3 Dirige[c] tus pasos hacia las ruinas eternas;

todo lo que hay en el santuario lo ha dañado el enemigo.

4 Tus adversarios han rugido en medio de tu lugar de reunión;

han puesto sus estandartes[d] por señales.

5 Parece como si alguien hubiera levantado

el hacha[e] en espeso bosque.

6 Y ahora, toda[f] su obra de talla

hacen pedazos con hachas y martillos.

7 Han quemado[g] tu santuario hasta los cimientos[h];

han profanado la morada de tu nombre.

8 Dijeron en su corazón: Arrasémoslos[i] por completo[j].

Han quemado todos los santuarios[k] de Dios en la tierra.

9 No vemos nuestras señales;

ya no queda profeta,

ni hay entre nosotros quien sepa hasta cuándo.

10 ¿Hasta cuándo, oh Dios, blasfemará el adversario?

¿Despreciará el enemigo tu nombre para siempre?

11 ¿Por qué retiras tu mano, tu diestra?

¡Sácala de dentro de tu seno, destrúyelos!


12 Con todo, Dios es mi rey desde la antigüedad,

el que hace obras de salvación en medio de la tierra.

13 Tú dividiste el mar con tu poder;

quebraste las cabezas de los monstruos en las aguas.

14 Tú aplastaste las cabezas de Leviatán[l];

lo diste por comida a los moradores[m] del desierto.

15 Tú abriste fuentes y torrentes;

tú secaste ríos inagotables.

16 Tuyo es el día, tuya es también la noche;

tú has preparado la lumbrera[n] y el sol.

17 Tú has establecido todos los términos de la tierra;

tú has hecho[o] el verano y el invierno.


18 Acuérdate de esto, Señor: que el enemigo ha blasfemado[p],

y que un pueblo insensato ha despreciado tu nombre.

19 El alma de tu tórtola no entregues a la fiera;

no olvides para siempre la vida de tus afligidos.

20 Mira el pacto, Señor,

porque los lugares tenebrosos de la tierra están llenos de moradas de violencia.

21 No vuelva avergonzado el oprimido;

alaben tu nombre el afligido y el necesitado.


22 Levántate, oh Dios, defiende tu causa;

acuérdate de cómo el necio te injuria[q] todo el día.

23 No te olvides del vocerío[r] de tus adversarios,

del tumulto de los que se levantan contra ti, que sube continuamente.


Footnotes

Salmos 74:1 Posiblemente, Salmo didáctico, o contemplativo

Salmos 74:1 O, pasto

Salmos 74:3 Lit., Levanta

Salmos 74:4 Lit., señales

Salmos 74:5 Lit., las hachas

Salmos 74:6 Lit., a una

Salmos 74:7 Lit., puesto fuego a

Salmos 74:7 O, hasta la tierra

Salmos 74:8 U, Oprimámoslos

Salmos 74:8 Lit., juntos

Salmos 74:8 Lit., lugares de reunión

Salmos 74:14 O, monstruo marino

Salmos 74:14 Lit., al pueblo

Salmos 74:16 I.e., la luna

Salmos 74:17 O, formado

Salmos 74:18 O, ha blasfemado al Señor

Salmos 74:22 O, acuérdate de tu injuria de parte del insensato

Salmos 74:23 Lit., de la voz

Proverbios 24:15-16

La Biblia de las Américas

15 No aceches, oh impío, la morada del justo,

no destruyas su lugar de descanso;

16 porque el justo cae siete veces; y vuelve a levantarse,

pero los impíos caerán en la desgracia.


La Biblia de las Américas (LBLA)

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DAB Español, Sábado 03 de Octubre

Día 276, DAB Español, Sábado 03 de Octubre Jeremías 1:1-2:30; Filipenses 4:1-23; Salmos 75; Proverbios 24:17-20 (La Biblia de las Américas (...