Sunday, March 8, 2026

DAB Español, Lunes 09 de Marzo

Día 069, DAB Español, Lunes 09 de Marzo


Números 11:24-13:33; Marcos 14:22-52; Salmos 52; Proverbios 11:1-3 (Nueva Versión Internacional (NVI))










Números 11:24-13:33

Nueva Versión Internacional

24 Moisés fue y comunicó al pueblo lo que el Señor había dicho. Después juntó a setenta jefes ancianos del pueblo y se quedó esperando con ellos alrededor de la Tienda de reunión. 25 El Señor descendió en la nube y habló con Moisés, y compartió con los setenta jefes ancianos el Espíritu que estaba sobre él. Cuando el Espíritu descansó sobre ellos, se pusieron a profetizar. Pero esto no volvió a repetirse.


26 Dos de los ancianos se habían quedado en el campamento. Uno se llamaba Eldad y el otro Medad. Aunque habían sido elegidos, no acudieron a la Tienda de reunión. Sin embargo, el Espíritu vino sobre ellos y se pusieron a profetizar dentro del campamento. 27 Entonces un muchacho corrió a contárselo a Moisés:


—¡Eldad y Medad están profetizando dentro del campamento!


28 Josué, hijo de Nun, uno de los siervos escogidos de Moisés, exclamó:


—¡Moisés, señor mío, detenlos!


29 Pero Moisés respondió:


—¿Estás celoso por mí? ¡Cómo quisiera que todo el pueblo del Señor profetizara y que el Señor pusiera su Espíritu en todos ellos!


30 Entonces Moisés y los jefes ancianos regresaron al campamento.


Las codornices

31 El Señor desató un viento que trajo codornices del mar y las dejó caer sobre el campamento. Las codornices cubrieron los alrededores del campamento, en una superficie de casi un día de camino y a una altura de casi dos codos[a] sobre la superficie del suelo. 32 El pueblo estuvo recogiendo codornices todo ese día, toda esa noche y todo el día siguiente. Ninguno recogió menos de diez jómer.[b] Después las distribuyeron por todo el campamento. 33 Ni siquiera habían empezado a masticar la carne que tenían en la boca, cuando la ira del Señor se encendió contra el pueblo y los hirió con un horrendo castigo. 34 Por eso llamaron a ese lugar Quibrot Hatavá,[c] porque allí fue sepultado el pueblo glotón.


35 Desde Quibrot Hatavá el pueblo partió rumbo a Jazerot y allí se quedó.


Quejas de Miriam y de Aarón

12 Moisés había tomado por esposa a una mujer cusita, así que Miriam y Aarón empezaron a murmurar contra él por causa de ella. 2 Decían: «¿Acaso solo por medio de Moisés ha hablado el Señor? ¿No ha hablado también por medio de nosotros?». Y el Señor oyó sus murmuraciones.


3 Moisés era muy humilde, más humilde que cualquier otro sobre la tierra.


4 De pronto, el Señor dijo a Moisés, Aarón y a Miriam: «Salgan los tres de la Tienda de reunión». Y los tres salieron. 5 Entonces el Señor descendió en una columna de nube y se detuvo a la entrada de la Tienda. Llamó a Aarón y a Miriam y, cuando ambos se acercaron, 6 el Señor dijo: «Escuchen lo que voy a decirles:


»Cuando un profeta del Señor se levanta entre ustedes,

    yo le hablo en visiones

    y me revelo a él en sueños.

7 Pero esto no ocurre así con mi siervo Moisés,

    porque en toda mi casa él es de mi confianza.

8 Con él hablo cara a cara,

    claramente y sin enigmas.

    Él contempla la imagen del Señor.

¿Cómo no tienen miedo de murmurar

    contra mi siervo Moisés?».


9 Entonces la ira del Señor se encendió contra ellos y el Señor se marchó.


10 Tan pronto como la nube se apartó de la Tienda, a Miriam se le puso la piel blanca como la nieve. Cuando Aarón se volvió hacia ella, vio que tenía una enfermedad infecciosa. 11 Entonces dijo a Moisés: «Te suplico, mi señor, que no nos tomes en cuenta este pecado que hemos cometido tan neciamente. 12 No la dejes como un abortivo, que sale del vientre de su madre con el cuerpo medio deshecho».


Moisés intercede por Miriam

13 Moisés rogó al Señor: «¡Oh Dios, te ruego que la sanes!».


14 El Señor respondió a Moisés: «Si su padre le hubiera escupido el rostro, ¿no habría durado su humillación siete días? Que sea aislada por siete días fuera del campamento y después de eso será readmitida».


15 Así que Miriam quedó aislada siete días fuera del campamento. El pueblo no se puso en marcha hasta que ella se reintegró.


16 Después el pueblo partió de Jazerot y acampó en el desierto de Parán.


Los israelitas exploran Canaán

13 El Señor dijo a Moisés: 2 «Envía a algunos de tus hombres a explorar la tierra de Canaán que estoy por entregar a los israelitas. De cada tribu enviarás a un líder que la represente».


3 De acuerdo con la orden del Señor, Moisés los envió desde el desierto de Parán. Todos ellos eran jefes en Israel.


4 Estos son sus nombres:


Samúa, hijo de Zacur, de la tribu de Rubén;


5 Safat, hijo de Horí, de la tribu de Simeón;


6 Caleb, hijo de Jefone, de la tribu de Judá;


7 Igal, hijo de José, de la tribu de Isacar;


8 Oseas, hijo de Nun, de la tribu de Efraín;


9 Palti, hijo de Rafú, de la tribu de Benjamín;


10 Gadiel, hijo de Sodi, de la tribu de Zabulón;


11 Gadí, hijo de Susi, de la tribu de Manasés (una de las tribus de José);


12 Amiel, hijo de Guemalí, de la tribu de Dan;


13 Setur, hijo de Micael, de la tribu de Aser;


14 Najbí, hijo de Vapsi, de la tribu de Neftalí;


15 Geuel, hijo de Maquí, de la tribu de Gad.


16 Estos son los nombres de los líderes que Moisés envió a explorar la tierra. A Oseas, hijo de Nun, Moisés le cambió el nombre y le puso Josué.


17 Cuando Moisés los envió a explorar la tierra de Canaán, les dijo: «Suban por el Néguev, hasta llegar a la montaña. 18 Exploren el país y fíjense cómo son sus habitantes, si son fuertes o débiles, muchos o pocos. 19 Averigüen si la tierra en que viven es buena o mala y si sus ciudades son abiertas o amuralladas. 20 Examinen el terreno y vean si es fértil o estéril y si tiene árboles o no. ¡Adelante! Traigan algunos frutos del país».


Esa era la temporada en que maduran las primeras uvas.


21 Los doce hombres se fueron y exploraron la tierra, desde el desierto de Zin hasta Rejob, cerca de Lebó Jamat.[d] 22 Subieron por el Néguev y llegaron a Hebrón, donde vivían Ajimán, Sesay y Talmay, descendientes de Anac. (Hebrón había sido fundada siete años antes que la ciudad egipcia de Zoán). 23 Cuando llegaron al valle del arroyo Escol,[e] cortaron una rama que tenía un solo racimo de uvas y entre dos lo llevaron colgado de una vara. También cortaron granadas e higos. 24 Por el racimo que estos israelitas cortaron, a ese lugar se le llamó valle de Escol. 25 Al cabo de cuarenta días los doce hombres regresaron de explorar aquella tierra.


Informe de los exploradores

26 Volvieron a Cades, en el desierto de Parán, que era donde estaban Moisés, Aarón y toda la comunidad israelita; presentaron a todos ellos un informe y les mostraron los frutos de esa tierra. 27 Este fue el informe:


—Fuimos al país al que nos enviaste, ¡y por cierto que allí abundan la leche y la miel! Aquí pueden ver sus frutos. 28 Pero el pueblo que allí habita es poderoso, sus ciudades son enormes y están fortificadas. Hasta vimos anaquitas allí. 29 Los amalecitas habitan el Néguev; los hititas, jebuseos y amorreos viven en la montaña, y los cananeos ocupan la zona costera y la ribera del río Jordán.


30 Caleb hizo callar al pueblo ante Moisés y dijo:


—Subamos a conquistar esa tierra. Estoy seguro de que podremos hacerlo.


31 Pero los que habían ido con él respondieron:


—No podremos combatir contra esa gente. ¡Son más fuertes que nosotros!


32 Y comenzaron a esparcir entre los israelitas falsos rumores acerca de la tierra que habían explorado. Decían:


—La tierra que hemos explorado se traga a sus habitantes, y los hombres que allí vimos son enormes. 33 ¡Hasta vimos a los gigantes[f] anaquitas! Comparados con ellos, parecíamos langostas y así nos veían ellos a nosotros.


Footnotes

11:31 Es decir, aprox. 90 cm.

11:32 diez jómer. Es decir, aprox. 1.6 t.

11:34 En hebreo, Quibrot Hatavá significa sepultura de la glotonería.

13:21 Lebó Jamat. Alt. la entrada de Jamat.

13:23 En hebreo, Escol significa racimo; también en v. 24.

13:33 Lit. nefilim. Término que en hebreo se refiere a hombres valientes o poderosos. Véase Gn 6:4.

Marcos 14:22-52

Nueva Versión Internacional

22 Mientras comían, Jesús tomó pan y lo bendijo. Luego lo partió y se lo dio a ellos, diciéndoles:


—Tomen; esto es mi cuerpo.


23 Después tomó una copa, dio gracias, se la pasó a ellos y todos bebieron de ella.


24 —Esto es mi sangre del pacto[a] que es derramada por muchos —dijo—. 25 Les aseguro que no volveré a beber del fruto de la vid hasta aquel día en que beba el vino nuevo en el reino de Dios.


26 Después de cantar los salmos, salieron al monte de los Olivos.


Jesús predice la negación de Pedro

27 —Todos ustedes me abandonarán —dijo Jesús—, porque está escrito:


»“Heriré al pastor

    y se dispersarán las ovejas”.[b]


28 Pero después de que yo resucite, iré delante de ustedes a Galilea.


29 —Aunque todos te abandonen, yo no —declaró Pedro.


30 —Te aseguro —le contestó Jesús— que hoy, esta misma noche, antes de que el gallo cante por segunda vez,[c] me negarás tres veces.


31 —Aunque tenga que morir contigo —insistió Pedro con vehemencia—, jamás te negaré.


Y los demás dijeron lo mismo.


Getsemaní

32 Fueron a un lugar llamado Getsemaní y Jesús dijo a sus discípulos: «Siéntense aquí mientras yo oro». 33 Se llevó a Pedro, a Santiago y a Juan, y comenzó a sentir temor y angustia. 34 «Es tal la angustia que me invade que me siento morir —dijo—. Quédense aquí y manténganse despiertos».


35 Yendo un poco más allá, se postró en tierra y empezó a orar que, de ser posible, no tuviera él que pasar por aquella hora. 36 Decía: «Abba, Padre, todo es posible para ti. No me hagas beber este trago amargo;[d] pero no sea lo que yo quiero, sino lo que quieres tú».


37 Luego volvió a sus discípulos y los encontró dormidos. «Simón —dijo a Pedro—, ¿estás dormido? ¿No pudiste mantenerte despierto ni una hora? 38 Permanezcan despiertos y oren para que no caigan en tentación. El espíritu está dispuesto, pero el cuerpo es débil».


39 Una vez más se retiró e hizo la misma oración. 40 Cuando volvió, otra vez los encontró dormidos, porque se les cerraban los ojos de sueño. No sabían qué decirle. 41 Al volver por tercera vez, les dijo: «¿Siguen durmiendo y descansando? ¡Se acabó! Ha llegado la hora. Miren, el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de pecadores. 42 ¡Levántense! ¡Vámonos! ¡Ahí viene el que me traiciona!».


Arresto de Jesús

43 Todavía estaba hablando Jesús cuando apareció Judas, uno de los doce. Lo acompañaba una turba armada con espadas y palos, enviada por los jefes de los sacerdotes, los maestros de la Ley y los líderes religiosos.


44 El traidor había dado esta contraseña: «Al que le dé un beso, ese es; arréstenlo y llévenselo bien asegurado». 45 Tan pronto como llegó, Judas se acercó a Jesús y dijo:


—¡Rabí!


Y lo besó.


46 Entonces los hombres prendieron a Jesús. 47 Pero uno de los que estaban ahí desenfundó la espada e hirió al siervo del sumo sacerdote, cortándole una oreja.


48 —¿Acaso soy un bandido[e] —dijo Jesús—, para que vengan con espadas y palos a arrestarme? 49 Todos los días estaba con ustedes, enseñando en el Templo, y no me arrestaron. Pero es preciso que se cumplan las Escrituras.


50 Entonces todos lo abandonaron y huyeron. 51 Cierto joven que se cubría con solo una sábana iba siguiendo a Jesús. Lo detuvieron, 52 pero él soltó la sábana y escapó desnudo.


Footnotes

14:24 del pacto. Var. del nuevo pacto (véase Lc 22:20).

14:27 Zac 13:7.

14:30 Var. no incluye: por segunda vez.

14:36 No … amargo. Lit. Quita de mí esta copa.

14:48 bandido. Alt. insurgente.

Salmos 52

Nueva Versión Internacional

Al director musical. Masquil de David, cuando Doeg el edomita fue a informarle a Saúl: «David ha ido a la casa de Ajimélec».

52 ¿Por qué te jactas de tu maldad, varón prepotente?

    ¡El amor de Dios es constante!

2 Tu lengua, como navaja afilada,

    trama destrucción y practica el engaño.

3 Amas más el mal que el bien;

    prefieres la falsedad a la verdad. Selah

4 Lengua embustera,

    te encanta ofender con tus palabras.


5 Pero Dios te arruinará para siempre;

    te tomará y te arrojará de tu hogar;

    ¡te arrancará del mundo de los vivientes! Selah

6 Los justos verán esto y temerán;

    se reirán de él diciendo:

7 «¡Aquí tienen al hombre

    que no buscó refugio en Dios,

sino que confió en su gran riqueza

    y se refugió en su maldad!».


8 Pero yo soy como un frondoso olivo

    que florece en la casa de Dios;

yo confío en el gran amor de Dios

    eternamente y para siempre.

9 En todo tiempo te alabaré por tus obras;

    en ti pondré mi esperanza en presencia de tus fieles,

    porque tu nombre es bueno.


Proverbios 11:1-3

Nueva Versión Internacional

11 El Señor aborrece las balanzas adulteradas,

    pero aprueba las pesas exactas.


2 Con el orgullo viene la deshonra;

    con la humildad, la sabiduría.


3 A los justos los guía su integridad;

    a los infieles los destruye su perversidad.


Nueva Versión Internacional (NVI)

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Saturday, March 7, 2026

DAB Español, Domingo 08 de Marzo

Día 068, DAB Español, Domingo 08 de Marzo


Números 10:1-11:23; Marcos 14:1-21; Salmos 51; Proverbios 10:31-32 (Nueva Versión Internacional (NVI))










Números 10:1-11:23

Nueva Versión Internacional

La señal de las trompetas

10 El Señor dijo a Moisés: 2 «Hazte dos trompetas de plata trabajada, y úsalas para reunir al pueblo acampado y para dar la señal de ponerse en marcha. 3 Cuando ambas trompetas den el toque de reunión, toda la comunidad se reunirá contigo a la entrada de la Tienda de reunión. 4 Cuando solo una de ellas dé el toque, se reunirán contigo únicamente los jefes de las tribus de Israel. 5 Al primer toque de avance, se pondrán en marcha las tribus que acampan al este, 6 y al segundo toque las que acampan al sur. Es decir, la señal de partida será el toque de avance. 7 Cuando se quiera reunir a la comunidad, el toque de reunión que se dé será diferente.


8 »Las trompetas las tocarán los hijos de Aarón, los sacerdotes. Esto será un estatuto perpetuo para ustedes y sus descendientes.


9 »Cuando estén ya en su propia tierra y tengan que salir a la guerra contra el enemigo opresor, las trompetas darán la señal de combate. Entonces el Señor su Dios se acordará de ustedes y los salvará de sus enemigos.


10 »Cuando celebren fiestas en fechas solemnes o festival de luna nueva, también tocarán trompetas para anunciar los holocaustos y los sacrificios de comunión. Así Dios se acordará de ustedes. Yo soy el Señor su Dios».


Desde el Sinaí hasta Parán

11 El día veinte del segundo mes del año segundo, la nube se levantó del santuario donde están las tablas del pacto. 12 Entonces los israelitas avanzaron desde el desierto de Sinaí hasta el desierto de Parán, donde la nube se detuvo. 13 A la orden que el Señor dio por medio de Moisés, los israelitas emprendieron la marcha por primera vez.


14 Los primeros en partir fueron los escuadrones que marchaban bajo el estandarte del campamento de Judá. Los comandaba Naasón, hijo de Aminadab. 15 Natanael, hijo de Zuar, comandaba el escuadrón de la tribu de Isacar. 16 Eliab, hijo de Helón, comandaba el escuadrón de la tribu de Zabulón. 17 Entonces se desmontó el santuario, y los guersonitas y meraritas que lo transportaban se pusieron en marcha.


18 Les siguieron los escuadrones que marchaban bajo el estandarte del campamento de Rubén. Los comandaba Elisur, hijo de Sedeúr. 19 Selumiel, hijo de Zurisaday, comandaba el escuadrón de la tribu de Simeón 20 y Eliasaf, hijo de Deuel, comandaba el escuadrón de la tribu de Gad. 21 Luego partieron los coatitas, que llevaban las cosas sagradas. El santuario se levantaba antes de que ellos llegaran al próximo lugar de campamento.


22 Les siguieron los escuadrones que marchaban bajo el estandarte del campamento de Efraín. Los comandaba Elisama, hijo de Amiud. 23 Gamaliel, hijo de Pedasur, comandaba el escuadrón de la tribu de Manasés, 24 y Abidán, hijo de Gedeoni, comandaba el escuadrón de la tribu de Benjamín.


25 Por último, a la retaguardia de todos los campamentos, partieron los escuadrones que marchaban bajo el estandarte del campamento de Dan. Los comandaba Ajiezer, hijo de Amisaday. 26 Paguiel, hijo de Ocrán, comandaba el escuadrón de la tribu de Aser 27 y Ajirá, hijo de Enán, comandaba el escuadrón de la tribu de Neftalí. 28 Este era el orden de los escuadrones israelitas, cuando se ponían en marcha.


Moisés invita a Hobab

29 Entonces Moisés dijo al madianita Hobab, hijo de Reuel, que era su suegro:


—Estamos por partir hacia la tierra que el Señor prometió darnos. Ven con nosotros. Seremos generosos contigo, ya que el Señor ha prometido ser generoso con Israel.


30 —No, no iré —respondió Hobab—, quiero regresar a mi tierra y a mi familia.


31 —Por favor, no nos dejes —insistió Moisés—. Tú conoces bien los lugares del desierto donde debemos acampar. Tú serás nuestro guía. 32 Si vienes con nosotros, compartiremos contigo todo lo bueno que el Señor nos dé.


Israel se pone en marcha

33 Los israelitas partieron de la montaña del Señor y anduvieron por espacio de tres días, durante los cuales el arca del pacto del Señor marchaba al frente de ellos para buscarles un lugar donde acampar. 34 Cuando partían, la nube del Señor permanecía sobre ellos todo el día.


35 Cada vez que el arca se ponía en marcha, Moisés decía:


«¡Levántate, Señor!

    Sean dispersados tus enemigos;

    huyan de tu presencia los que te odian».


36 Pero cada vez que el arca se detenía, Moisés decía:


«¡Regresa, Señor,

    a la incontable muchedumbre de Israel!».


El fuego del Señor en Taberá

11 Aconteció que el pueblo se quejó de las dificultades que estaba sufriendo. Al oírlos el Señor, ardió en ira y su fuego consumió los alrededores del campamento. 2 Entonces el pueblo clamó a Moisés y este oró al Señor por ellos y el fuego se apagó. 3 Por eso aquel lugar llegó a ser conocido como Taberá,[a] pues el fuego del Señor ardió entre ellos.


Queja del pueblo en Quibrot Hatavá

4 Gente de toda clase se había mezclado con los israelitas. Esa gente solo pensaba en comer. Y también los israelitas volvieron a llorar y dijeron: «¡Quién nos diera carne! 5 ¡Cómo echamos de menos el pescado que comíamos gratis en Egipto! ¡También comíamos pepinos, melones, puerros, cebollas y ajos! 6 Pero ahora tenemos reseca la garganta, ¡y no vemos nada que no sea este maná!».


7 El maná se parecía a la semilla del cilantro y su color era como el de la resina. 8 El pueblo salía a recogerlo y lo molía entre dos piedras o bien lo machacaba en morteros y lo cocía en una olla o hacía pan con él. Sabía a pan amasado con aceite. 9 Por la noche, cuando el rocío caía sobre el campamento, también caía el maná.


Queja de Moisés en Quibrot Hatavá

10 Moisés escuchó que las familias del pueblo lloraban, cada una a la entrada de su tienda, con lo cual hacían que la ira del Señor se encendiera en extremo. Entonces, muy disgustado, 11 Moisés oró al Señor:


—Si yo soy tu siervo, ¿por qué me tratas mal? ¿Por qué me niegas tu favor y me obligas a cargar con todo este pueblo? 12 ¿Acaso yo lo concebí o lo di a luz para que me exijas que lo lleve en mi regazo como si fuera su nodriza y lo lleve hasta la tierra que prometiste a sus antepasados? 13 Todo este pueblo viene llorando a pedirme carne. ¿De dónde voy a sacarla? 14 Yo solo no puedo con todo este pueblo. ¡Es una carga demasiado pesada para mí! 15 Si este es el trato que vas a darme, ¡me harás un favor si me quitas la vida! ¡Así me veré libre de mi desgracia!


El Señor responde a Moisés

16 El Señor respondió a Moisés:


—Tráeme a setenta ancianos de Israel y asegúrate de que sean ancianos y oficiales del pueblo. Llévalos a la Tienda de reunión y haz que esperen allí contigo. 17 Yo descenderé para hablar contigo y compartiré con ellos el Espíritu que está sobre ti, para que te ayuden a llevar la carga de este pueblo. Así no tendrás que llevarla tú solo.


18 »Al pueblo solo le dirás lo siguiente: “Conságrense para mañana, pues van a comer carne. Ustedes lloraron ante el Señor y le dijeron: ¡Quién nos diera carne! ¡En Egipto la pasábamos mejor! Pues bien, el Señor les dará carne y tendrán que comérsela. 19 No la comerán un solo día, ni dos, ni cinco, ni diez, ni veinte, 20 sino todo un mes, hasta que les salga por las narices y les provoque náuseas. Y esto por haber despreciado al Señor que está en medio de ustedes y por haber llorado, diciendo: ¿Por qué tuvimos que salir de Egipto?”».


La palabra de Dios se cumple

21 Moisés respondió:


—Me encuentro en medio de un ejército de seiscientos mil hombres, ¿y tú hablas de darles carne todo un mes? 22 Aunque se degollaran todas las ovejas y vacas, ¿les alcanzaría? Y aunque se pescaran todos los peces del mar, ¿eso les bastaría?


23 El Señor respondió a Moisés:


—¿Acaso el poder del Señor es limitado? ¡Pues ahora verás si te cumplo o no mi palabra!


Footnotes

11:3 En hebreo, Taberá significa arder.

Marcos 14:1-21

Nueva Versión Internacional

Una mujer unge a Jesús en Betania

14 Faltaban solo dos días para la Pascua y para la fiesta de los Panes sin levadura. Los jefes de los sacerdotes y los maestros de la Ley buscaban con artimañas cómo arrestar a Jesús para matarlo. 2 Por eso decían: «No durante la fiesta, no sea que se amotine el pueblo».


3 En Betania, mientras estaba él sentado a la mesa en casa de Simón, el que había tenido una enfermedad en la piel, llegó una mujer con un frasco de alabastro lleno de un perfume muy costoso, hecho de nardo puro. Rompió el frasco y derramó el perfume sobre la cabeza de Jesús.


4 Algunos de los presentes comentaban indignados:


—¿Para qué este desperdicio de perfume? 5 Podía haberse vendido por el salario de más de un año de trabajo[a] para dárselo a los pobres.


Y la reprendían con severidad.


6 —Déjenla en paz —dijo Jesús—. ¿Por qué la molestan? Ella ha hecho una obra hermosa conmigo. 7 A los pobres siempre los tendrán con ustedes, y podrán ayudarlos cuando quieran; pero a mí no me van a tener siempre. 8 Ella hizo lo que pudo. Ungió mi cuerpo de antemano, preparándolo para la sepultura. 9 Les aseguro que en cualquier parte del mundo donde se predique el evangelio, se contará también, en memoria de esta mujer, lo que ella hizo.


10 Judas Iscariote, uno de los doce, fue a los jefes de los sacerdotes para entregarles a Jesús. 11 Ellos se alegraron al oírlo y prometieron darle dinero. Así que él buscaba la ocasión propicia para entregarlo.


La Cena del Señor

12 El primer día de la fiesta de los Panes sin levadura, cuando se acostumbraba a sacrificar el cordero de la Pascua, los discípulos preguntaron a Jesús:


—¿Dónde quieres que vayamos a hacer los preparativos para que comas la Pascua?


13 Él envió a dos de sus discípulos con este encargo: «Vayan a la ciudad y les saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua. Síganlo, 14 y allí donde entre díganle al dueño: “El Maestro pregunta: ¿dónde está mi sala en la que voy a comer la Pascua con mis discípulos?”». 15 Él les mostrará en la planta alta una sala amplia, amueblada y arreglada. Preparen allí nuestra cena.


16 Los discípulos salieron, entraron en la ciudad y encontraron todo tal y como les había dicho Jesús. Así que prepararon la Pascua.


17 Al anochecer, llegó Jesús con los doce. 18 Mientras estaban sentados a la mesa comiendo, dijo:


—Les aseguro que uno de ustedes, que está comiendo conmigo, me va a traicionar.


19 Ellos se pusieron tristes y uno tras otro empezaron a preguntarle:


—¿Acaso seré yo?


20 —Es uno de los doce —contestó—, uno que moja el pan conmigo en el plato. 21 El Hijo del hombre se irá, tal como está escrito de él, pero ¡ay de aquel que lo traiciona! Más le valdría a ese hombre no haber nacido.


Footnotes

14:5 el salario … trabajo. Lit. trescientos denarios.

Salmos 51

Nueva Versión Internacional

Al director musical. Salmo de David, cuando el profeta Natán fue a verlo por haber cometido David adulterio con Betsabé.

51 Ten piedad de mí, oh Dios,

    conforme a tu gran amor;

conforme a tu misericordia,

    borra mis transgresiones.

2 Lávame de toda mi maldad

    y límpiame de mi pecado.


3 Yo reconozco mis transgresiones;

    siempre tengo presente mi pecado.

4 Contra ti he pecado, solo contra ti,

    y he hecho lo que es malo ante tus ojos;

por eso, tu sentencia es justa

    y tu juicio, irreprochable.

5 Yo sé que soy pecador de nacimiento;

    pecador, desde que me concibió mi madre.

6 Yo sé que tú amas la verdad en lo íntimo;

    en lo secreto me has enseñado sabiduría.


7 Purifícame con hisopo y quedaré limpio;

    lávame y quedaré más blanco que la nieve.

8 Anúnciame gozo y alegría;

    infunde gozo en estos huesos que has quebrantado.

9 Aparta tu rostro de mis pecados

    y borra toda mi maldad.


10 Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio

    y renueva un espíritu firme dentro de mí.

11 No me alejes de tu presencia

    ni me quites tu Santo Espíritu.

12 Devuélveme la alegría de tu salvación;

    que un espíritu de obediencia me sostenga.


13 Así enseñaré a los transgresores tus caminos,

    y los pecadores se volverán a ti.

14 Dios mío, Dios de mi salvación,

    líbrame de derramar sangre

    y mi lengua alabará tu justicia.

15 Abre, Señor, mis labios

    y mi boca proclamará tu alabanza.

16 Tú no te deleitas en los sacrificios

    ni te complacen los holocaustos;

    de lo contrario, te los ofrecería.

17 El sacrificio que te agrada

    es un espíritu quebrantado;

tú, oh Dios, no desprecias

    al corazón quebrantado y arrepentido.


18 En tu buena voluntad, haz que prospere Sión;

    levanta los muros de Jerusalén.

19 Entonces te agradarán los sacrificios de justicia,

    los holocaustos del todo quemados,

    y sobre tu altar se ofrecerán novillos.


Proverbios 10:31-32

Nueva Versión Internacional

31 La boca del justo expresa sabiduría,

    pero la lengua perversa será cercenada.


32 Los labios del justo saben lo que conviene,

    pero de la boca del malvado brota perversidad.


Nueva Versión Internacional (NVI)

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DAB Español, Lunes 09 de Marzo

Día 069, DAB Español, Lunes 09 de Marzo Números 11:24-13:33; Marcos 14:22-52; Salmos 52; Proverbios 11:1-3 (Nueva Versión Internacional (NVI...