Thursday, August 13, 2026

Efesios 10


Capítulo 4 (a continuación)
  1. Lo que evita el seguidor de Cristo (a continuación)
   a) La ira - Enojarse
   b) No dar (el contexto es la ira)
   c) El robo
   d) Comunicación corrupta
   e) Amargura -
  2. El resumen del consejo
   a) No contristes al Espíritu Santo (quien nos selló en el capítulo 1)
   b) Quitarse todo amargura, ira, gritería, maledicencia, toda malicia
   c) Y en el lugar de estas cosas, seamos benignos, misericordiosos, perdonadores. 








Tuesday, August 11, 2026

DAB Español, Miércoles 12 de Agosto

Día 224, DAB Español, Miércoles 12 de Agosto


Nehemías 3:15-5:13; 1 Corintios 7:25-40; Salmos 32; Proverbios 21:5-7 (Nueva Traducción Viviente (NTV))










Nehemías 3:15-5:13

Nueva Traducción Viviente

15 La puerta de la Fuente la reparó Salum,[a] hijo de Col-hoze, jefe del distrito de Mizpa. Él la reedificó, la techó, levantó las puertas e instaló sus cerrojos y barras. Luego reparó la muralla del estanque de Siloé[b] cerca del jardín del rey y reconstruyó la muralla hasta las escaleras que descienden de la Ciudad de David. 16 Junto a él estaba Nehemías, hijo de Azbuc, jefe de la mitad del distrito de Bet-sur. Él reconstruyó la muralla desde un lugar frente a las tumbas de la familia de David hasta el depósito de agua y la casa de los Guerreros.


17 Junto a él, hizo reparaciones un grupo de levitas que trabajaba bajo la supervisión de Rehum, hijo de Bani. Luego estaba Hasabías, jefe de la mitad del distrito de Keila, quien supervisaba la construcción de la muralla en nombre de su propio distrito. 18 Próximo a ellos estaban sus compatriotas dirigidos por Binúi,[c] hijo de Henadad, jefe de la otra mitad del distrito de Keila.


19 Junto a ellos, Ezer, hijo de Jesúa, jefe de Mizpa, reparó otra sección de la muralla frente a la subida hacia el arsenal cerca del ángulo de la muralla. 20 Junto a él estaba Baruc, hijo de Zabai, quien reparó con entusiasmo una sección adicional, desde el ángulo hasta la puerta de la casa de Eliasib, el sumo sacerdote. 21 Meremot, hijo de Urías y nieto de Cos, reconstruyó otra sección de la muralla que se extendía desde la puerta de la casa de Eliasib hasta el otro extremo.


22 Los sacerdotes de la región vecina hicieron las subsiguientes reparaciones. 23 Después de ellos, Benjamín y Hasub repararon la sección frente a su casa, y Azarías, hijo de Maaseías y nieto de Ananías, reparó la sección frente a su casa. 24 A continuación Binúi, hijo de Henadad, reconstruyó otra sección de la muralla desde la casa de Azarías hasta el ángulo y la esquina. 25 Palal, hijo de Uzai, continuó con la tarea desde el punto opuesto al ángulo y la torre que sobresale de la casa superior del rey, al lado del patio de la guardia. Próximo a él estaban Pedaías, hijo de Faros, 26 junto con los sirvientes del templo que vivían en la colina de Ofel, quienes repararon la muralla hasta un punto frente a la puerta del Agua hacia el oriente y la torre saliente. 27 Luego seguían los habitantes de Tecoa, quienes repararon otra sección frente a la gran torre saliente hasta el muro de Ofel.


28 Los sacerdotes repararon la muralla encima de la puerta de los Caballos. Cada uno reparó la sección justo frente a su propia casa. 29 A continuación Sadoc, hijo de Imer, también reconstruyó la muralla frente a su propia casa, y más allá de él estaba Semaías, hijo de Secanías, guardián de la puerta Oriental. 30 Junto a ellos Hananías, hijo de Selemías, y Hanún, el sexto hijo de Salaf, repararon otra sección, mientras Mesulam, hijo de Berequías, reconstruyó la muralla frente a donde vivía. 31 Malquías, uno de los orfebres, reparó la muralla hasta las viviendas para los sirvientes del templo y los comerciantes, frente a la puerta de la Inspección. Luego él siguió hasta la habitación de la planta alta de la esquina. 32 Los otros orfebres y comerciantes repararon la muralla desde esa esquina hasta la puerta de las Ovejas.


Los enemigos se oponen a la reconstrucción

4 [d]Cuando Sanbalat se enteró de que estábamos reconstruyendo la muralla, se enojó muchísimo. Se puso furioso y se burló de los judíos, 2 diciendo ante sus amigos y los oficiales del ejército de Samaria: «¿Qué cree que está haciendo este pobre y debilucho grupo de judíos? ¿Acaso creen que pueden construir la muralla en un día por tan solo ofrecer unos cuantos sacrificios?[e] ¿Realmente creen que pueden hacer algo con piedras rescatadas de un montón de escombros, y para colmo piedras calcinadas?».


3 Tobías, el amonita, que estaba a su lado, comentó: «¡Esa muralla se vendría abajo si tan siquiera un zorro caminara sobre ella!».


4 Entonces oré: «Escúchanos, Dios nuestro, porque se burlan de nosotros. ¡Que sus burlas recaigan sobre sus propias cabezas, y que ellos mismos sean llevados cautivos a una tierra extraña! 5 No pases por alto su culpa. No borres sus pecados, porque han provocado tu enojo delante de[f] los que construyen la muralla».


6 Por fin se completó la muralla alrededor de toda la ciudad hasta la mitad de su altura, porque el pueblo había trabajado con entusiasmo.


7 [g]Sin embargo, cuando Sanbalat, Tobías, los árabes, los amonitas y los asdodeos se enteraron de que la obra progresaba y que se estaban reparando las brechas en la muralla de Jerusalén, se enfurecieron. 8 Todos hicieron planes para venir y luchar contra Jerusalén y causar confusión entre nosotros. 9 Así que oramos a nuestro Dios y pusimos guardias en la ciudad día y noche para protegernos.


10 Entonces el pueblo de Judá comenzó a quejarse: «Los trabajadores se están cansando, y los escombros que quedan por sacar son demasiados. Jamás podremos construir la muralla por nuestra cuenta».


11 Mientras tanto, nuestros enemigos decían: «Antes de que se den cuenta de lo que está pasando, caeremos encima de ellos, los mataremos y detendremos el trabajo».


12 Los judíos que vivían cerca de los enemigos venían y nos decían una y otra vez: «¡Llegarán de todos lados y nos atacarán!»[h]. 13 De manera que coloqué guardias armados detrás de las partes más bajas de la muralla, en los lugares más descubiertos. Puse a la gente por familias para que hiciera guardia con espadas, lanzas y arcos.


14 Luego, mientras revisaba la situación, reuní a los nobles y a los demás del pueblo y les dije: «¡No le tengan miedo al enemigo! ¡Recuerden al Señor, quien es grande y glorioso, y luchen por sus hermanos, sus hijos, sus hijas, sus esposas y sus casas!».


15 Cuando nuestros enemigos se enteraron de que conocíamos sus planes y que Dios mismo los había frustrado, todos volvimos a nuestro trabajo en la muralla. 16 Sin embargo, de ahí en adelante, solo la mitad de los hombres trabajaba mientras que la otra mitad hacía guardia con lanzas, escudos, arcos y cotas de malla. Los líderes se colocaron detrás del pueblo de Judá 17 que edificaba la muralla. Los obreros seguían con el trabajo, sosteniendo con una mano la carga y con la otra un arma. 18 Todos los que construían tenían una espada asegurada a su costado. El que tocaba la trompeta quedó conmigo para tocar alarma.


19 Entonces les expliqué a los nobles, a los oficiales y a todo el pueblo lo siguiente: «La obra es muy extensa, y nos encontramos muy separados unos de otros a lo largo de la muralla. 20 Cuando oigan el sonido de la trompeta, corran hacia el lugar donde esta suene. ¡Entonces nuestro Dios peleará por nosotros!».


21 Trabajábamos desde temprano hasta tarde, desde la salida hasta la puesta del sol; y la mitad de los hombres estaba siempre de guardia. 22 También les dije a todos los que vivían fuera de las murallas que se quedaran en Jerusalén. De esa manera ellos y sus sirvientes podían colaborar con los turnos de guardia de noche y trabajar durante el día. 23 Durante ese tiempo, ninguno de nosotros—ni yo, ni mis parientes, ni mis sirvientes, ni los guardias que estaban conmigo—nos quitamos la ropa. En todo momento portábamos nuestras armas, incluso cuando íbamos por agua.[i]


Nehemías defiende a los oprimidos

5 En esos días, algunos de los hombres y sus esposas elevaron una protesta contra sus hermanos judíos. 2 Decían: «Nuestras familias son tan numerosas que necesitamos más comida para sobrevivir».


3 Otros decían: «Hemos hipotecado nuestros campos, viñedos y casas para conseguir comida durante el hambre».


4 Otros más decían: «Para poder pagar los impuestos, tuvimos que pedir dinero prestado dando nuestros campos y viñedos como garantía. 5 Pertenecemos a la misma familia de los que son ricos, y nuestros hijos son iguales a los de ellos. Sin embargo, tenemos que vender nuestros hijos como esclavos solo para conseguir lo necesario para vivir. Ya hemos vendido a algunas de nuestras hijas, y no hay nada que podamos hacer, porque nuestros campos y viñedos ya están hipotecados a otros».


6 Cuando oí sus quejas me enojé muchísimo. 7 Después de pensarlo bien, denuncié a esos nobles y a los funcionarios y les dije: «¡Ustedes perjudican a sus propios parientes al cobrar intereses cuando les piden dinero prestado!». Entonces convoqué a una reunión pública para tratar el problema.


8 En la reunión les dije:


—Estamos haciendo todo lo posible para rescatar a nuestros parientes judíos que han tenido que venderse a extranjeros paganos, pero ahora son ustedes los que los someten a esclavitud. ¿Cuántas veces tendremos que redimirlos?


Ellos no tenían nada que argumentar en su defensa. 9 Entonces insistí:


—¡No está bien lo que ustedes hacen! ¿Acaso no deberían andar en el temor de nuestro Dios para evitar que nos pongan en ridículo las naciones enemigas? 10 Yo mismo, al igual que mis hermanos y mis trabajadores, he estado prestando dinero y grano al pueblo, pero ahora dejemos de cobrarles intereses. 11 Devuélvanles hoy mismo sus campos y viñedos, sus olivares y sus casas. Además devuelvan los intereses que cobraron cuando prestaron dinero, grano, vino nuevo y aceite de oliva.


12 Entonces ellos respondieron:


—Devolveremos todo y no le exigiremos nada al pueblo; haremos como tú dices.


Luego llamé a los sacerdotes e hice que los nobles y los funcionarios juraran que cumplirían su promesa.


13 Sacudí los dobleces de mi manto y les dije:


—¡Si no cumplen su promesa, que así los sacuda Dios de sus casas y de sus propiedades!


Entonces toda la asamblea respondió:


—¡Amén!


Todos alabaron al Señor y cumplieron con lo prometido.


Footnotes

3:15a Así aparece en la versión siríaca; en hebreo dice Salún.

3:15b En hebreo estanque de Sela, otro nombre del estanque de Siloé.

3:18 Así aparece en algunos manuscritos hebreos, en algunos manuscritos griegos y en la versión siríaca (ver también 3:24; 10:9); la mayoría de los manuscritos hebreos dicen Bavai.

4:1 Los versículos del 4:1-6 corresponden al 3:33-38 en el texto hebreo.

4:2 El significado del hebreo es incierto.

4:5 O porque han arrojado insultos en la cara de.

4:7 Los versículos del 4:7-23 corresponden al 4:1-17 en el texto hebreo.

4:12 El significado del hebreo es incierto.

4:23 O Cada uno llevaba su arma en la mano derecha. En hebreo dice Cada uno su arma el agua. El significado del hebreo es incierto.

1 Corintios 7:25-40

Nueva Traducción Viviente

25 Ahora, con respecto a la pregunta acerca de las jóvenes que todavía no se han casado, para ellas no tengo ningún mandato del Señor. Pero el Señor, en su misericordia, me ha dado sabiduría digna de confianza, que les transmitiré a ustedes. 26 Debido a la crisis actual,[a] pienso que es mejor que cada uno se quede como está. 27 Si tienes esposa, no procures terminar tu matrimonio. Si no tienes esposa, no busques casarte; 28 pero si te casas, no es pecado; y si una joven se casa, tampoco es pecado. Sin embargo, los que se casen en este tiempo tendrán problemas, y estoy tratando de evitárselos.


29 Déjenme decirles lo siguiente, amados hermanos: el tiempo que queda es muy breve. Así que, de ahora en adelante, los que estén casados no deberían concentrarse únicamente en su matrimonio. 30 Los que lloran o los que se alegran o los que compran cosas, no deberían ser absorbidos por sus lágrimas ni su alegría ni sus posesiones. 31 Los que usan las cosas del mundo no deberían apegarse a ellas. Pues este mundo, tal como lo conocemos, pronto desaparecerá.


32 Quisiera que estén libres de las preocupaciones de esta vida. Un soltero puede invertir su tiempo en hacer la obra del Señor y en pensar cómo agradarlo a él; 33 pero el casado tiene que pensar en sus responsabilidades terrenales y en cómo agradar a su esposa; 34 sus intereses están divididos. De la misma manera, una mujer que ya no está casada o que nunca se ha casado puede dedicarse al Señor y ser santa en cuerpo y en espíritu; pero una mujer casada tiene que pensar en sus responsabilidades terrenales y en cómo agradar a su esposo. 35 Les digo esto para su propio beneficio, no para imponerles restricciones. Mi deseo es que hagan todo lo que les ayude a servir mejor al Señor, con la menor cantidad de distracciones posibles.


36 No obstante, si un hombre piensa que está tratando a su prometida en forma impropia y que inevitablemente cederá a sus pasiones, que se case con ella como él desea. No es pecado. 37 Pero si ha decidido con toda firmeza no casarse y no hay urgencia y puede controlar sus pasiones, hace bien en no casarse. 38 Así que el que se casa con su prometida hace bien, y el que no se casa hace aún mejor.


39 Una esposa está ligada a su esposo mientras el esposo vive. Si su esposo muere, ella queda libre para casarse con quien quiera, pero solamente si ese hombre ama al Señor.[b] 40 Sin embargo, en mi opinión, sería mejor para ella no volver a casarse, y pienso que, al decirles esto, les doy consejo del Espíritu de Dios.


Footnotes

7:26 O las presiones de la vida.

7:39 En griego pero solamente en el Señor.

Salmos 32

Nueva Traducción Viviente

Salmo[a] de David.

32 ¡Oh, qué alegría para aquellos

    a quienes se les perdona la desobediencia,

    a quienes se les cubre su pecado!

2 Sí, ¡qué alegría para aquellos

    a quienes el Señor les borró la culpa[b] de su cuenta,

    los que llevan una vida de total transparencia!

3 Mientras me negué a confesar mi pecado,

    mi cuerpo se consumió,

    y gemía todo el día.

4 Día y noche tu mano de disciplina pesaba sobre mí;

    mi fuerza se evaporó como agua al calor del verano. Interludio


5 Finalmente te confesé todos mis pecados

    y ya no intenté ocultar mi culpa.

Me dije: «Le confesaré mis rebeliones al Señor»,

    ¡y tú me perdonaste! Toda mi culpa desapareció. Interludio


6 Por lo tanto, que todos los justos oren a ti, mientras aún haya tiempo,

    para que no se ahoguen en las desbordantes aguas del juicio.

7 Pues tú eres mi escondite;

    me proteges de las dificultades

    y me rodeas con canciones de victoria. Interludio


8 El Señor dice: «Te guiaré por el mejor sendero para tu vida;

    te aconsejaré y velaré por ti.

9 No seas como el mulo o el caballo, que no tienen entendimiento,

    que necesitan un freno y una brida para mantenerse controlados».


10 Muchos son los dolores de los malvados,

    pero el amor inagotable rodea a los que confían en el Señor.

11 ¡Así que alégrense mucho en el Señor y estén contentos, ustedes los que le obedecen!

    ¡Griten de alegría, ustedes de corazón puro!


Footnotes

32:TÍTULO En hebreo Masquil. Puede ser un término literario o musical.

32:2 La versión griega dice el pecado. Comparar Rm 4:8.

Proverbios 21:5-7

Nueva Traducción Viviente

5 Los planes bien pensados y el arduo trabajo llevan a la prosperidad,

    pero los atajos tomados a la carrera conducen a la pobreza.


6 La riqueza fruto de una lengua mentirosa

    es una neblina que se esfuma y una trampa mortal.[a]


7 La violencia de los perversos arrasará con ellos,

    porque se niegan a hacer lo que es justo.


Footnotes

21:6 Así aparece en la versión griega; en hebreo dice se esfuma para aquellos que buscan la muerte.

Nueva Traducción Viviente (NTV)

La Santa Biblia, Nueva Traducción Viviente, © Tyndale House Foundation, 2010. Todos los derechos reservados.

DAB Español, Martes 11 de Agosto

Día 223, DAB Español, Martes 11 de Agosto


Nehemías 1:1-3:14; 1 Corintios 7:1-24; Salmos 31:19-24; Proverbios 21:4 (Nueva Traducción Viviente (NTV))










Nehemías 1:1-3:14

Nueva Traducción Viviente

1 Estas son las memorias de Nehemías, hijo de Hacalías.


Preocupación de Nehemías por Jerusalén

A fines del otoño, en el mes de quisleu, del año veinte del reinado del rey Artajerjes,[a] me encontraba en la fortaleza de Susa. 2 Hananí, uno de mis hermanos, vino a visitarme con algunos hombres que acababan de llegar de Judá. Les pregunté por los judíos que habían regresado del cautiverio y sobre la situación en Jerusalén.


3 Me dijeron: «Las cosas no andan bien. Los que regresaron a la provincia de Judá tienen grandes dificultades y viven en desgracia. La muralla de Jerusalén fue derribada, y las puertas fueron consumidas por el fuego».


4 Cuando oí esto, me senté a llorar. De hecho, durante varios días estuve de duelo, ayuné y oré al Dios del cielo, 5 y dije:


«Oh Señor, Dios del cielo, Dios grande y temible que cumples tu pacto de amor inagotable con los que te aman y obedecen tus mandatos, 6 ¡escucha mi oración! Mírame y verás que oro día y noche por tu pueblo Israel. Confieso que hemos pecado contra ti. ¡Es cierto, incluso mi propia familia y yo hemos pecado! 7 Hemos pecado terriblemente al no haber obedecido los mandatos, los decretos y las ordenanzas que nos diste por medio de tu siervo Moisés.


8 »Te suplico que recuerdes lo que le dijiste a tu siervo Moisés: “Si me son infieles los dispersaré entre las naciones; 9 pero si vuelven a mí y obedecen mis mandatos y viven conforme a ellos, entonces aunque se encuentren desterrados en los extremos más lejanos de la tierra,[b] yo los volveré a traer al lugar que elegí para que mi nombre sea honrado”.


10 »El pueblo que rescataste con tu gran poder y mano fuerte es tu siervo. 11 ¡Oh Señor, te suplico que oigas mi oración! Escucha las oraciones de aquellos quienes nos deleitamos en darte honra. Te suplico que hoy me concedas éxito y hagas que el rey me dé su favor.[c] Pon en su corazón el deseo de ser bondadoso conmigo».


En esos días yo era el copero del rey.


Nehemías va a Jerusalén

2 A comienzos de la siguiente primavera, en el mes de nisán,[d] durante el año veinte del reinado de Artajerjes, le servía el vino al rey y, como nunca antes había estado triste en su presencia, 2 me preguntó:


—¿Por qué te ves tan triste? No me parece que estés enfermo; debes estar profundamente angustiado.


Entonces quedé aterrado, 3 pero le contesté:


—Viva el rey para siempre. ¿Cómo no voy a estar triste cuando la ciudad donde están enterrados mis antepasados está en ruinas, y sus puertas han sido consumidas por el fuego?


4 El rey preguntó:


—Bueno, ¿cómo te puedo ayudar?


Después de orar al Dios del cielo, 5 contesté:


—Si al rey le agrada, y si está contento conmigo, su servidor, envíeme a Judá para reconstruir la ciudad donde están enterrados mis antepasados.


6 El rey, con la reina sentada a su lado, preguntó:


—¿Cuánto tiempo estarás fuera? ¿Cuándo piensas regresar?


Después de decirle cuánto tiempo estaría ausente, el rey accedió a mi petición.


7 Además le dije al rey:


—Si al rey le agrada, permítame llevar cartas dirigidas a los gobernadores de la provincia al occidente del río Éufrates,[e] indicándoles que me permitan viajar sin peligro por sus territorios de camino a Judá. 8 Además, le ruego que me dé una carta dirigida a Asaf, el encargado del bosque del rey, con instrucciones de suministrarme madera. La necesitaré para hacer vigas para las puertas de la fortaleza del templo, para las murallas de la ciudad y para mi propia casa.


Entonces el rey me concedió estas peticiones porque la bondadosa mano de Dios estaba sobre mí.


9 Cuando llegué ante los gobernadores de la provincia al occidente del río Éufrates, les entregué las cartas del rey. Debo agregar que el rey mandó oficiales del ejército y jinetes[f] para protegerme. 10 Ahora bien, cuando Sanbalat, el horonita, y Tobías, el oficial amonita, se enteraron de mi llegada, se molestaron mucho porque alguien había venido para ayudar al pueblo de Israel.


Nehemías inspecciona la muralla de Jerusalén

11 Entonces llegué a Jerusalén. Tres días después, 12 me escabullí durante la noche, llevando conmigo a unos cuantos hombres. No le había dicho a nadie acerca de los planes que Dios había puesto en mi corazón para Jerusalén. No llevamos ningún animal de carga, con excepción del burro en el que yo cabalgaba. 13 Salí por la puerta del Valle cuando ya había oscurecido y pasé por el pozo del Chacal[g] hacia la puerta del Estiércol para inspeccionar las murallas caídas y las puertas quemadas. 14 Luego fui a la puerta de la Fuente y al estanque del Rey, pero mi burro no pudo pasar por los escombros. 15 A pesar de que aún estaba oscuro, subí por el valle de Cedrón[h] e inspeccioné la muralla, antes de regresar y entrar nuevamente por la puerta del Valle.


16 Los funcionarios de la ciudad no supieron de mi salida ni de lo que hice, porque aún no le había dicho nada a nadie sobre mis planes. Todavía no había hablado con los líderes judíos: los sacerdotes, los nobles, los funcionarios, ni con ningún otro en la administración; 17 pero ahora les dije:


—Ustedes saben muy bien las dificultades en que estamos. Jerusalén yace en ruinas y sus puertas fueron destruidas por fuego. ¡Reconstruyamos la muralla de Jerusalén y pongamos fin a esta desgracia!


18 Después les conté cómo la bondadosa mano de Dios estaba sobre mí, y acerca de mi conversación con el rey.


De inmediato contestaron:


—¡Sí, reconstruyamos la muralla!


Así que comenzaron la buena obra.


19 Sin embargo, cuando Sanbalat, Tobías y Gesem el árabe se enteraron de nuestro plan, se burlaron con desprecio.


—¿Qué están haciendo?—preguntaron—. ¿Se rebelan contra el rey?


20 Yo contesté:


—El Dios del cielo nos ayudará a tener éxito. Nosotros, sus siervos, comenzaremos a reconstruir esta muralla; pero ustedes no tienen ninguna parte ni derecho legal o reclamo histórico en Jerusalén.


Reconstrucción de la muralla de Jerusalén

3 Entonces Eliasib, el sumo sacerdote, y los demás sacerdotes comenzaron a reconstruir la puerta de las Ovejas. La dedicaron y colocaron las puertas, levantaron la muralla hasta llegar a la torre de los Cien, la cual también dedicaron, y hasta la torre de Hananeel. 2 Trabajaron junto a ellos personas de la ciudad de Jericó, y más allá de ellos estaba Zacur, hijo de Imri.


3 La puerta del Pescado la construyeron los hijos de Senaa. Colocaron las vigas, levantaron las puertas e instalaron sus cerrojos y barras. 4 Meremot, hijo de Urías y nieto de Cos, reparó la siguiente sección de la muralla. A su lado estaban Mesulam, hijo de Berequías y nieto de Mesezabeel, y luego Sadoc, hijo de Baana. 5 Contiguo a ellos estaban los habitantes de Tecoa, aunque sus líderes se negaron a trabajar con los supervisores de la construcción.


6 La puerta de la Ciudad Antigua[i] la repararon Joiada, hijo de Paseah, y Mesulam, hijo de Besodías. Colocaron las vigas, levantaron las puertas e instalaron sus cerrojos y barras. 7 Junto a ellos estaban Melatías de Gabaón, Jadón de Meronot, gente de Gabaón y gente de Mizpa, el cuartel general del gobernador de la provincia al occidente del río Éufrates.[j] 8 Contiguo a ellos estaba Uziel, hijo de Harhaía, orfebre de profesión, quien también trabajó en la muralla. Después estaba Hananías, fabricante de perfumes. Omitieron una sección de Jerusalén mientras edificaban el muro Ancho.[k]


9 Junto a ellos, en la muralla, estaba Refaías, hijo de Hur, jefe de la mitad del distrito de Jerusalén. 10 Luego Jedaías, hijo de Harumaf, reparó la muralla frente a su propia casa, y junto a él estaba Hatús, hijo de Hasabnías. 11 Enseguida se encontraban Malquías, hijo de Harim, y Hasub, hijo de Pahat-moab, quienes repararon otra sección de la muralla y la torre de los Hornos. 12 Salum, hijo de Halohes, y sus hijas repararon la siguiente sección. Él era jefe de la otra mitad del distrito de Jerusalén.


13 La puerta del Valle la repararon los habitantes de Zanoa, dirigidos por Hanún. Levantaron las puertas e instalaron sus cerrojos y barras. También repararon cuatrocientos sesenta metros[l] de la muralla hasta la puerta del Estiércol.


14 Malquías, hijo de Recab, el jefe del distrito de Bet-haquerem reparó la puerta del Estiércol. La reconstruyó, levantó las puertas e instaló sus cerrojos y barras.


Footnotes

1:1 En hebreo En el mes de quisleu del año veinte. Varias fechas que aparecen en Nehemías pueden corroborarse con las fechas que aparecen en los registros persas que se han conservado y pueden relacionarse de manera precisa con nuestro calendario moderno. En el antiguo calendario lunar hebreo, ese mes cayó entre noviembre y diciembre del 446 a. C. Es probable que el año veinte se refiera al reinado del rey Artajerjes I. Comparar 2:1; 5:14.

1:9 En hebreo de los cielos.

1:11 En hebreo éxito a la vista de este hombre.

2:1 En hebreo En el mes de nisán. En el antiguo calendario lunar hebreo, ese mes cayó entre abril y mayo del 445 a. C.

2:7 En hebreo la provincia situada más allá del río; también en 2:9.

2:9 O conductores de carros de guerra.

2:13 O el pozo de la Serpiente.

2:15 En hebreo el valle.

3:6 O La puerta del Misné o La puerta de Jesana.

3:7 En hebreo la provincia situada más allá del río.

3:8 O Fortificaron Jerusalén hasta el muro Ancho.

3:13 En hebreo 1000 codos [1500 pies].

1 Corintios 7:1-24

Nueva Traducción Viviente

Instrucciones sobre el matrimonio

7 Ahora, en cuanto a las preguntas que me hicieron en su carta: es cierto que es bueno abstenerse de tener relaciones sexuales.[a] 2 Sin embargo, dado que hay tanta inmoralidad sexual, cada hombre debería tener su propia esposa, y cada mujer su propio marido.


3 El esposo debe satisfacer las necesidades sexuales de su esposa, y la esposa debe satisfacer las necesidades sexuales de su marido. 4 La esposa le da la autoridad sobre su cuerpo a su marido, y el esposo le da la autoridad sobre su cuerpo a su esposa.


5 No se priven el uno al otro de tener relaciones sexuales, a menos que los dos estén de acuerdo en abstenerse de la intimidad sexual por un tiempo limitado para entregarse más de lleno a la oración. Después deberán volverse a juntar, a fin de que Satanás no pueda tentarlos por la falta de control propio. 6 Eso les digo a modo de concesión, no como un mandato. 7 Sin embargo, quisiera que todos fueran solteros, igual que yo; pero cada uno tiene su don específico de Dios, unos de una clase y otros de otra.


8 Así que les digo a los solteros y a las viudas: es mejor quedarse sin casar, tal como yo; 9 pero si no pueden controlarse, entonces deberían casarse. Es mejor casarse que arder de pasión.


10 No obstante, para los que ya están casados, tengo un mandato que no proviene de mí sino del Señor.[b] La esposa no debe dejar a su marido; 11 pero si lo deja, que no se case de nuevo o bien que se reconcilie con él; y el marido no debe dejar a su esposa.


12 Ahora, me dirigiré al resto de ustedes, aunque no tengo un mandato directo del Señor. Si un creyente[c] está casado con una mujer que no es creyente y ella está dispuesta a seguir viviendo con él, no debe abandonarla. 13 Y, si una creyente tiene un esposo que no es creyente y él está dispuesto a seguir viviendo con ella, no debe abandonarlo. 14 Pues la esposa creyente da santidad a su matrimonio, y el esposo creyente[d] da santidad al suyo. De otro modo, sus hijos no serían santos, pero ahora son santos. 15 (En cambio, si el esposo o la esposa que no es creyente insiste en irse, dejen que se vaya. En esos casos, el cónyuge creyente[e] ya no está ligado al otro, porque Dios los ha llamado a ustedes[f] a vivir en paz). 16 ¿Acaso ustedes, esposas, no se dan cuenta de que sus maridos podrían ser salvos a causa de ustedes? Y ustedes, esposos, ¿no se dan cuenta de que sus esposas podrían ser salvas a causa de ustedes?


17 Cada uno debería seguir viviendo en la situación que el Señor lo haya puesto, y permanecer tal como estaba cuando Dios lo llamó por primera vez. Esa es mi regla para todas las iglesias. 18 Por ejemplo, un hombre que se circuncidó antes de llegar a ser creyente no debería tratar de revertir su condición. Y el hombre que no estaba circuncidado cuando llegó a ser creyente no debería circuncidarse ahora. 19 Pues no tiene importancia si un hombre ha sido o no circuncidado. Lo importante es cumplir los mandamientos de Dios.


20 Cada uno debería permanecer tal como estaba cuando Dios lo llamó. 21 ¿Eres un esclavo? No dejes que eso te preocupe; sin embargo, si tienes la oportunidad de ser libre, aprovéchala. 22 Y recuerda: si eras un esclavo cuando el Señor te llamó, ahora eres libre en el Señor; y si eras libre cuando el Señor te llamó, ahora eres un esclavo de Cristo. 23 Dios pagó un alto precio por ustedes, así que no se dejen esclavizar por el mundo.[g] 24 Amados hermanos, cada uno debería permanecer tal como estaba cuando Dios lo llamó por primera vez.


Footnotes

7:1 O es cierto que es bueno llevar una vida célibe; en griego es bueno que un hombre no toque mujer.

7:10 Ver Mt 5:32; 19:9; Mc 10:11-12; Lc 16:18.

7:12 En griego un hermano.

7:14 En griego el hermano.

7:15a En griego el hermano o la hermana.

7:15b Algunos manuscritos dicen nos ha llamado a nosotros.

7:23 En griego no se conviertan en esclavos de la gente.

Salmos 31:19-24

Nueva Traducción Viviente

19 Qué grande es la bondad

    que has reservado para los que te temen.

La derramas en abundancia sobre los que acuden a ti en busca de protección,

    y los bendices ante la mirada del mundo.

20 Los escondes en el refugio de tu presencia,

    a salvo de los que conspiran contra ellos.

Los proteges en tu presencia,

    los alejas de las lenguas acusadoras.


21 Alaben al Señor,

    porque me ha mostrado las maravillas de su amor inagotable;

    me mantuvo a salvo cuando atacaban mi ciudad.

22 Lleno de pánico, clamé:

    «¡Me han separado del Señor!».

Pero tú oíste que supliqué misericordia

    y respondiste a mi pedido de auxilio.


23 ¡Amen al Señor todos los justos!

    Pues el Señor protege a los que le son leales,

    pero castiga severamente a los arrogantes.

24 Así que, ¡sean fuertes y valientes,

    ustedes los que ponen su esperanza en el Señor!


Proverbios 21:4

Nueva Traducción Viviente

4 Los ojos arrogantes, el corazón orgulloso

    y las malas acciones son pecado.


Nueva Traducción Viviente (NTV)

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Monday, August 10, 2026

DAB Español, Lunes 10 de Agosto

Día 222, DAB Español, Lunes 10 de Agosto


Esdras 10:1-44; 1 Corintios 6:1-20; Salmos 31:9-18; Proverbios 21:3 (Nueva Traducción Viviente (NTV))










Esdras 10

Nueva Traducción Viviente

El pueblo confiesa su pecado

10 Mientras Esdras oraba y hacía esa confesión llorando y postrado rostro en tierra delante del templo de Dios, una gran multitud de Israel—hombres, mujeres y niños—se congregó y lloró amargamente con él. 2 Luego Secanías, hijo de Jehiel, descendiente de Elam, le dijo a Esdras: «Hemos sido infieles a nuestro Dios, porque nos hemos casado con mujeres paganas de esta tierra; pero a pesar de esto, hay esperanza para Israel. 3 Hagamos ahora un pacto con nuestro Dios mediante el cual nos divorciaremos de nuestras esposas paganas y las echaremos de aquí junto con sus hijos. Seguiremos tu consejo y el de los demás que respetan los mandatos de nuestro Dios. Que se haga todo de acuerdo con la ley de Dios. 4 Levántate, porque es tu deber decirnos cómo debemos proceder para arreglar esta situación. Nosotros te respaldamos, por lo tanto, sé fuerte y actúa».


5 Entonces Esdras se puso de pie y exigió que los jefes de los sacerdotes, los levitas y todo el pueblo de Israel juraran que harían lo que dijo Secanías. Así que todos hicieron un juramento solemne. 6 Luego Esdras se retiró de la parte delantera del templo de Dios y fue a la habitación de Johanán, hijo de Eliasib. Pasó la noche[a] allí sin comer ni beber nada. Seguía en duelo a causa de la infidelidad de los que habían regresado del destierro.


7 Luego se proclamó por todo el territorio de Judá y en Jerusalén que todos los desterrados debían presentarse en Jerusalén. 8 Si los jefes y los ancianos así lo decidían, los que no acudieran en el plazo de tres días perderían el derecho a todas sus propiedades y serían expulsados de la asamblea de los desterrados.


9 En el plazo de tres días, todo el pueblo de Judá y de Benjamín se reunió en Jerusalén. La asamblea tuvo lugar el 19 de diciembre,[b] y todos los israelitas estaban sentados en la plaza, frente al templo de Dios. Temblaban por la seriedad del asunto y también porque estaba lloviendo. 10 Entonces Esdras, el sacerdote, se puso de pie y les dijo:


—Ustedes han cometido un pecado terrible; al casarse con mujeres paganas, han aumentado la culpa de Israel. 11 Por lo tanto, confiesen ahora su pecado al Señor, Dios de sus antepasados, y hagan lo que él exige. Apártense de los habitantes de esta tierra y sepárense de esas mujeres paganas.


12 Entonces toda la asamblea levantó la voz y respondió:


—¡Sí, tienes razón; debemos hacer lo que tú dices!


13 Luego agregaron:


—No es algo que pueda resolverse en uno o dos días, porque muchos de nosotros estamos implicados en este asunto sumamente pecaminoso. Además, estamos en temporada de lluvias, así que no podemos quedarnos aquí afuera mucho más tiempo. 14 Que nuestros líderes actúen en nombre de todos nosotros. Que todo el que tenga una esposa pagana venga a una determinada hora, acompañado por los líderes y jueces de su ciudad, para que la ira feroz de nuestro Dios por este asunto se aleje de nosotros.


15 Los únicos que se opusieron a estas medidas fueron Jonatán, hijo de Asael, y Jahazías, hijo de Ticva, ambos respaldados por Mesulam y el levita Sabetai.


16 Así que adoptaron el plan sugerido por la asamblea. Esdras escogió jefes para que representaran a sus familias y nombró a cada representante por nombre. El 29 de diciembre[c] los jefes se pusieron a investigar el asunto. 17 Para el 27 de marzo, que era el primer día del nuevo año,[d] ya habían terminado de resolver los casos de todos los hombres que se habían casado con mujeres paganas.


Los culpables de matrimonios mixtos

18 Los siguientes son los sacerdotes que habían tomado mujeres paganas como esposas:


De la familia de Jesúa, hijo de Jehosadac,[e] y sus hermanos: Maaseías, Eliezer, Jarib y Gedalías. 19 Ellos juraron divorciarse de sus esposas, y cada uno reconoció su culpabilidad presentando un carnero como ofrenda por la culpa.


20 De la familia de Imer: Hananí y Zebadías.


21 De la familia de Harim: Maaseías, Elías, Semaías, Jehiel y Uzías.


22 De la familia de Pasur: Elioenai, Maaseías, Ismael, Natanael, Jozabad y Elasa.


23 Los culpables de este pecado de entre los levitas eran Jozabad, Simei, Kelaía (también llamado Kelita), Petaías, Judá y Eliezer.


24 El culpable de este pecado de entre los cantores era Eliasib.


Los culpables de este pecado de entre los porteros eran Salum, Telem y Uri.


25 Los culpables de este pecado de entre los demás israelitas eran los siguientes:


De la familia de Paros: Ramía, Jezías, Malquías, Mijamín, Eleazar, Hasabías[f] y Benaía.


26 De la familia de Elam: Matanías, Zacarías, Jehiel, Abdi, Jeremot y Elías.


27 De la familia de Zatu: Elioenai, Eliasib, Matanías, Jeremot, Zabad y Aziza.


28 De la familia de Bebai: Johanán, Hananías, Zabai y Atlai.


29 De la familia de Bani: Mesulam, Maluc, Adaía, Jasub, Seal y Jeremot.


30 De la familia de Pahat-moab: Adna, Quelal, Benaía, Maaseías, Matanías, Bezalel, Binúi y Manasés.


31 De la familia de Harim: Eliezer, Isías, Malquías, Semaías, Simeón, 32 Benjamín, Maluc y Semarías.


33 De la familia de Hasum: Matenai, Matata, Zabad, Elifelet, Jeremai, Manasés y Simei.


34 De la familia de Bani: Madai, Amram, Uel, 35 Benaía, Bedías, Quelúhi, 36 Vanías, Meremot, Eliasib, 37 Matanías, Matenai y Jaasai.


38 De la familia de Binúi:[g] Simei, 39 Selemías, Natán, Adaía, 40 Macnadebai, Sasai, Sarai, 41 Azareel, Selemías, Semarías, 42 Salum, Amarías y José.


43 De la familia de Nebo: Jeiel, Matatías, Zabad, Zebina, Jadau, Joel y Benaía.


44 Cada uno de estos hombres tenía una esposa pagana, y algunos hasta tenían hijos con ellas.[h]


Footnotes

10:6 Igual que el texto paralelo en 1 Esdras 9:2 [libro apócrifo]; en hebreo dice Fue.

10:9 En hebreo el día veinte del noveno mes, del antiguo calendario lunar hebreo. Ese día fue el 19 de diciembre del 458 a. C.; ver también la nota en 6:15.

10:16 En hebreo El primer día del décimo mes, del antiguo calendario lunar hebreo. Ese día fue el 29 de diciembre del 458 a. C.; ver también la nota en 6:15.

10:17 En hebreo Para el primer día del primer mes, del antiguo calendario lunar hebreo. Ese día fue el 27 de marzo del 457 a. C.; ver también la nota en 6:15.

10:18 En hebreo Josadac, una variante de Jehosadac.

10:25 Igual que el texto paralelo en 1 Esdras 9:26 [libro apócrifo]; en hebreo dice Malquías.

10:37-38 Así aparece en la versión griega; en hebreo dice Jaasai, 38 Bani, Binúi.

10:44 O y las echaron con sus hijos. El significado del hebreo es incierto.

1 Corintios 6

Nueva Traducción Viviente

Evitar demandas legales contra los cristianos

6 Cuando uno de ustedes tiene un conflicto con otro creyente, ¿cómo se atreve a presentar una demanda y a pedirle a un tribunal secular que decida sobre el asunto, en lugar de llevarlo ante otros creyentes[a]? 2 ¿No se dan cuenta de que algún día nosotros, los creyentes, juzgaremos al mundo? Y dado que ustedes van a juzgar al mundo, ¿no son capaces de resolver esas pequeñas cuestiones entre ustedes? 3 ¿No se dan cuenta de que juzgaremos a los ángeles? Así que deberían ser capaces de resolver los conflictos comunes y corrientes que ocurren en esta vida. 4 Si tienen conflictos legales acerca de tales asuntos, ¿por qué acuden a jueces que son de afuera y no son respetados por la iglesia? 5 Digo esto para que se avergüencen. ¿No hay nadie en toda la iglesia con suficiente sabiduría para decidir sobre esos temas? 6 En cambio, un creyente[b] demanda a otro, ¡justo frente a los incrédulos!


7 El hecho de que tengan semejantes demandas legales unos contra otros es en sí una derrota para ustedes. ¿Por qué mejor no aceptar la injusticia y dejar el asunto como está? ¿Por qué no se dejan estafar? 8 En cambio, son ustedes mismos los que hacen lo malo y estafan aun a sus propios hermanos en Cristo.[c]


9 ¿No se dan cuenta de que los que hacen lo malo no heredarán el reino de Dios? No se engañen a sí mismos. Los que se entregan al pecado sexual o rinden culto a ídolos o cometen adulterio o son prostitutos o practican la homosexualidad 10 o son ladrones o avaros o borrachos o insultan o estafan a la gente: ninguno de esos heredará el reino de Dios. 11 Algunos de ustedes antes eran así; pero fueron limpiados; fueron hechos santos; fueron hechos justos ante Dios al invocar el nombre del Señor Jesucristo y por el Espíritu de nuestro Dios.


Evitar el pecado sexual

12 Ustedes dicen: «Se me permite hacer cualquier cosa», pero no todo les conviene. Y aunque «se me permite hacer cualquier cosa», no debo volverme esclavo de nada. 13 Ustedes dicen: «La comida se hizo para el estómago, y el estómago, para la comida». (Eso es cierto, aunque un día Dios acabará con ambas cosas). Pero ustedes no pueden decir que nuestro cuerpo fue creado para la inmoralidad sexual. Fue creado para el Señor, y al Señor le importa nuestro cuerpo. 14 Y Dios nos levantará de los muertos con su poder, tal como levantó de los muertos a nuestro Señor.


15 ¿No se dan cuenta de que sus cuerpos en realidad son miembros de Cristo? ¿Acaso un hombre debería tomar su cuerpo, que es parte de Cristo, y unirlo a una prostituta? ¡Jamás! 16 ¿Y no se dan cuenta de que, si un hombre se une a una prostituta, se hace un solo cuerpo con ella? Pues las Escrituras dicen: «Los dos se convierten en uno solo»[d]. 17 Pero la persona que se une al Señor es un solo espíritu con él.


18 ¡Huyan del pecado sexual! Ningún otro pecado afecta tanto el cuerpo como este, porque la inmoralidad sexual es un pecado contra el propio cuerpo. 19 ¿No se dan cuenta de que su cuerpo es el templo del Espíritu Santo, quien vive en ustedes y les fue dado por Dios? Ustedes no se pertenecen a sí mismos, 20 porque Dios los compró a un alto precio. Por lo tanto, honren a Dios con su cuerpo.


Footnotes

6:1 En griego ante el pueblo santo de Dios; similar en 6:2.

6:6 En griego un hermano.

6:8 En griego aun a los hermanos.

6:16 Gn 2:24.

Salmos 31:9-18

Nueva Traducción Viviente

9 Ten misericordia de mí, Señor, porque estoy angustiado.

    Las lágrimas me nublan la vista;

    mi cuerpo y mi alma se marchitan.

10 Estoy muriendo de dolor;

    se me acortan los años por la tristeza.

El pecado me dejó sin fuerzas;

    me estoy consumiendo por dentro.

11 Todos mis enemigos me desprecian

    y mis vecinos me rechazan;

    ¡ni mis amigos se atreven a acercarse a mí!

Cuando me ven por la calle,

    salen corriendo para el otro lado.

12 Me han olvidado como si estuviera muerto,

    como si fuera una vasija rota.

13 He oído cantidad de rumores sobre mí,

    y el terror me rodea.

Mis enemigos conspiran en mi contra;

    hacen planes para quitarme la vida.


14 Pero yo confío en ti, oh Señor;

    digo: «¡Tú eres mi Dios!».

15 Mi futuro está en tus manos;

    rescátame de los que me persiguen sin tregua.

16 Que tu favor brille sobre tu siervo;

    por causa de tu amor inagotable, rescátame.

17 No permitas que me avergüencen, oh Señor,

    pues a ti clamo por ayuda.

Que los malvados pasen vergüenza,

    que queden callados en la tumba.[a]

18 Silencia sus labios mentirosos,

    esos labios orgullosos y arrogantes que acusan al justo.


Footnotes

31:17 En hebreo en el Seol.

Proverbios 21:3

Nueva Traducción Viviente

3 Al Señor le agrada más cuando hacemos lo que es correcto y justo

    que cuando le ofrecemos sacrificios.


Nueva Traducción Viviente (NTV)

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Efesios 10

Capítulo 4 (a continuación)   1. Lo que evita el seguidor de Cristo (a continuación)    a) La ira - Enojarse    b) No dar (el contexto es l...