Friday, February 20, 2026

DAB Español, Sábado 21 de Febrero

Día 052, DAB Español, Sábado 21 de Febrero


Levítico 11:1-12:8; Marcos 5:21-43; Salmos 38; Proverbios 10:8-9 (Reina Valera Contemporánea (RVC))










Levítico 11-12

Reina Valera Contemporánea

Animales limpios e impuros

11 El Señor habló con Moisés y Aarón, y les pidió 2 que hablaran con los hijos de Israel y les dijeran:


«De entre todos los animales que hay sobre la tierra, éstos son los que podrán comer:


3 »Todos los que tengan la pezuña hendida y rumien podrán comerlos.


4 »De los que rumian o tienen pezuña no podrán comer los siguientes:


»El camello, porque rumia pero no tiene la pezuña hendida. Deben considerarlo impuro.


5 »El damán, porque rumia pero no tiene pezuña. Deben considerarlo impuro.


6 »La liebre, porque rumia pero no tiene pezuña. Deben considerarla impura.


7 »El cerdo, porque tiene pezuñas, y éstas las tiene hendidas, pero no rumia. Deben considerarlo impuro.


8 »No deberán comer la carne de estos animales, ni tocar su cadáver. Deben considerarlos impuros.


9 »De todos los animales que viven en las aguas podrán comer los siguientes:


»Todos los que tienen aletas y escamas, y viven en las aguas del mar, y en los ríos. 10 Pero no podrán comer ninguno de los que viven en el mar y en los ríos, y no tienen aletas ni escamas, ni ningún otro ser vivo que esté en las aguas. Deben considerarlos impuros 11 y repugnantes. No comerán de su carne, y deberán considerar repugnante su cadáver. 12 Todo animal acuático que no tenga aletas ni escamas, lo considerarán un animal repugnante.


13 »De las aves, considerarán animales repugnantes y no podrán comer los siguientes:


»El águila, el quebrantahuesos, el azor, 14 el gallinazo, toda clase de milanos, 15 toda clase de cuervos, 16 el avestruz, la lechuza, la gaviota, toda clase de gavilanes, 17 el búho, el somormujo, el ibis, 18 el calamón, el pelícano, el buitre, 19 la cigüeña, toda clase de garzas, la abubilla y el murciélago.


20 »También considerarán repugnante a todo insecto alado que ande en cuatro patas. 21 Pero podrán comer de todo insecto alado que ande en cuatro patas, y que además de sus patas tenga piernas para saltar con ellas sobre la tierra.


22 »De estos insectos podrán comer toda clase de langostas, y toda clase de grillos y saltamontes. 23 Pero todo insecto alado que tenga cuatro patas deberán considerarlo repugnante.


24 »Ustedes pueden quedar impuros por lo siguiente: Todo el que toque sus cadáveres quedará impuro hasta el anochecer. 25 Todo el que levante alguno de estos insectos muertos deberá lavar sus vestidos y quedarse impuro hasta el anochecer. 26 Todo animal cuya pezuña no esté hendida, ni rumie, deberán considerarlo impuro. Todo el que los toque se quedará impuro.


27 »De todos los animales que andan en cuatro patas, deberán considerar impuro a todo el que ande sobre sus garras. Todo el que toque sus cadáveres quedará impuro hasta el anochecer. 28 Todo el que levante sus cadáveres deberá lavar sus vestidos y se quedará impuro hasta el anochecer. Deberán considerarlos animales impuros.


29 »De los animales que se arrastran sobre la tierra deberán considerar impuros a los siguientes: la comadreja, el ratón, toda clase de ranas, 30 el erizo, el cocodrilo, el lagarto, la lagartija y el camaleón. 31 De entre los animales que se arrastran, a éstos los deberán considerar impuros. Todo el que los toque cuando éstos ya estén muertos, se quedará impuro hasta el anochecer. 32 Todo aquello sobre lo que caiga algo del cadáver de estos animales, ya sea un objeto de madera, o un vestido, o piel, o saco, o cualquier instrumento de trabajo, deberá enjuagarse y se quedará impuro hasta el anochecer. Después de eso, quedará limpio. 33 Toda vasija de barro en la que caiga alguno de ellos, quedará impura, lo mismo que todo lo que haya dentro de ella, y se tendrá que romper la vasija. 34 Todo alimento sobre el que caiga el agua de tales vasijas, quedará impuro, y toda bebida que haya en ellas será impura. 35 Todo aquello sobre lo que caiga parte del cadáver de estos animales quedará impuro. El horno y los hornillos deberán ser derribados, pues son impuros, y así deberán ser considerados. 36 Sin embargo, las fuentes y las cisternas donde se recoge el agua se considerarán limpias. Sólo se considerará impuro lo que haya tenido contacto con los cadáveres. 37 Si alguna parte de los cadáveres cae sobre alguna semilla que vaya a sembrarse, la semilla se considerará limpia. 38 Pero si la semilla estaba en remojo, y algo de los cadáveres cae sobre ella, deberán considerarla impura.


39 »Si muere algún animal que habías apartado para comer, el que toque su cadáver se quedará impuro hasta el anochecer. 40 El que coma carne del animal muerto, lavará sus vestidos y se quedará impuro hasta el anochecer. El que remueva el cuerpo muerto, lavará sus vestidos y se quedará impuro hasta el anochecer.


41 »De todos los animales que se arrastran sobre la tierra, no comerán ninguno de los reptiles que se arrastran sobre la tierra. Son animales repugnantes, y no se deben comer. 42 Tampoco deben comer nada de lo que anda sobre su pecho, ni nada de lo que anda sobre cuatro o más patas. Son animales repugnantes.


43 »No se hagan ustedes también repugnantes con esos animales que se arrastran. No se contaminen con ellos. No se hagan impuros por causa de ellos.


44 »Yo soy el Señor su Dios. Por lo tanto, ustedes se santificarán, y serán santos, porque yo soy santo. Así que no se contaminen con ninguno de los animales que se arrastran por la tierra.


45 »Yo soy el Señor. Yo los he sacado de Egipto para ser su Dios. Así que ustedes deben ser santos, porque yo soy santo.»


46 Ésta es la ley acerca de las bestias, de las aves, y de todo ser vivo que se mueve en las aguas, y de todo animal que se arrastra por la tierra, 47 para establecer la diferencia entre lo puro y lo impuro, y entre los animales que se pueden comer y los que no se pueden comer.


La purificación de la mujer después del parto

12 El Señor habló con Moisés, y le dijo:


2 «Habla con los hijos de Israel, y diles:


“Cuando una mujer conciba y dé a luz un varón, se quedará impura siete días, como cuando está en los días de su menstruación. 3 Al octavo día se circuncidará al niño, 4 pero ella continuará purificándose de su sangre durante treinta y tres días más. No podrá tocar ninguna cosa santa, ni podrá presentarse en el santuario, hasta que se cumplan los días de su purificación.


5 ”Si da a luz una niña, se quedará impura dos semanas, como cuando está en los días de su menstruación, y continuará purificándose de su sangre durante sesenta y seis días más.


6 ”Al cumplirse los días de su purificación, haya tenido un hijo o una hija, irá a la entrada del tabernáculo de reunión y presentará al sacerdote un cordero de un año, para holocausto, y un palomino o una tórtola para expiación. 7 El sacerdote se los ofrecerá al Señor, y hará expiación por ella, y ella quedará limpia de su flujo de sangre.


”Ésta es la ley para la mujer que dé a luz un hijo o una hija. 8 Si no tiene lo suficiente para comprar un cordero, presentará entonces dos tórtolas o dos palominos, uno para holocausto y otro para expiación; el sacerdote hará entonces la expiación por ella, y ella quedará limpia.”»


Marcos 5:21-43

Reina Valera Contemporánea

La hija de Jairo, y la mujer que tocó el manto de Jesús

21 Jesús regresó en una barca a la otra orilla, y como una gran multitud se reunió alrededor de él, decidió quedarse en la orilla del lago. 22 Entonces vino Jairo, que era uno de los jefes de la sinagoga, y cuando lo vio, se arrojó a sus pies 23 y le rogó con mucha insistencia: «¡Ven que mi hija está agonizando! Pon tus manos sobre ella, para que sane y siga con vida.»


24 Jesús se fue con él, y una gran multitud lo seguía y lo apretujaba. 25 Allí estaba una mujer que desde hacía doce años padecía de hemorragias 26 y había sufrido mucho a manos de muchos médicos, pero que lejos de mejorar había gastado todo lo que tenía, sin ningún resultado. 27 Cuando oyó hablar de Jesús, se le acercó por detrás, entre la gente, y le tocó el manto. 28 Y es que decía: «Si alcanzo a tocar aunque sea su manto, me sanaré.» 29 Y tan pronto como tocó el manto de Jesús, su hemorragia se detuvo, por lo que sintió en su cuerpo que había quedado sana de esa enfermedad. 30 Jesús se dio cuenta enseguida de que de él había salido poder. Pero se volvió a la multitud y preguntó: «¿Quién ha tocado mis vestidos?» 31 Sus discípulos le dijeron: «Estás viendo que la multitud te apretuja, y preguntas: “¿Quién me ha tocado?”» 32 Pero Jesús seguía mirando a su alrededor, para ver quién había hecho eso. 33 Entonces la mujer, que sabía lo que en ella había ocurrido, con temor y temblor se acercó y, arrodillándose delante de él, le dijo toda la verdad. 34 Jesús le dijo: «Hija, por tu fe has sido sanada. Ve en paz, y queda sana de tu enfermedad.»


35 Todavía estaba él hablando cuando de la casa del jefe de la sinagoga vinieron a decirle: «Ya no molestes al Maestro. Tu hija ha muerto.» 36 Pero Jesús, que oyó lo que decían, le dijo al jefe de la sinagoga: «No temas. Sólo debes creer.» 37 Y con la excepción de Pedro, Jacobo y Juan, el hermano de Jacobo, no permitió que nadie más lo acompañara. 38 Cuando llegó a la casa del jefe de la sinagoga, vio mucho alboroto, y gente que lloraba y lamentaba. 39 Al entrar, les dijo: «¿A qué viene tanto llanto y alboroto? La niña no está muerta, sino dormida.» 40 La gente se burlaba de él, pero él ordenó que todos salieran. Tomó luego al padre y a la madre de la niña, y a los que estaban con él, y entró adonde estaba la niña. 41 Jesús la tomó de la mano, y le dijo: «¡Talita cumi!», es decir, «A ti, niña, te digo: ¡levántate!» 42 Enseguida la niña, que tenía doce años, se levantó y comenzó a caminar. Y la gente se quedó llena de asombro. 43 Pero Jesús les insistió mucho que no dijeran a nadie lo que había ocurrido, y les mandó que dieran de comer a la niña.


Salmos 38

Reina Valera Contemporánea

Oración de un penitente

Salmo de David, para recordar.

38 Señor, no me reprendas en tu enojo;

¡no me castigues en tu ira!

2 Tus flechas se han clavado en mí;

¡sobre mí has dejado caer tu mano!


3 Por causa de tu enojo, nada sano hay en mi cuerpo;

por causa de mi maldad, no hay paz en mis huesos.

4 Mi pecado pesa sobre mi cabeza;

¡son una carga que ya no puedo soportar!


5 Por causa de mi locura,

mis heridas supuran y apestan.

6 Estoy abrumado, totalmente abatido;

¡todo el tiempo ando afligido.

7 La espalda me arde sin cesar:

¡no hay nada sano en todo mi cuerpo!

8 Me siento débil y en gran manera agobiado;

¡mis quejas son las de un corazón atribulado!


9 Señor, tú conoces todos mis deseos;

mis anhelos no te son ocultos.

10 Mi corazón se agita, me faltan fuerzas,

y hasta mis ojos se van apagando.

11 Mis mejores amigos se alejan de mis males;

¡hasta mis parientes se apartan de mí!


12 Hay quienes conspiran contra mi vida;

buscan mi mal y tratan de arruinarme.

¡Todo el tiempo hacen planes contra mí!


13 Pero yo cierro los oídos, y no los oigo;

finjo ser mudo y no abro la boca.

14 Soy como los que no oyen

ni profieren ningún reproche.


15 Señor, yo confío en ti;

¡tú, Señor mi Dios, responderás por mí!

16 Tan sólo pido que no se alegren de mí;

¡que no se burlen de mí, si acaso caigo!


17 En realidad, estoy a punto de caer,

y mi dolor no me abandona.

18 Por eso, voy a confesar mi maldad;

pues me pesa haber pecado.

19 Mis enemigos están sanos y fuertes;

aumentan los que me odian sin razón.

20 Los que me pagan mal por bien

me atacan porque prefiero hacer lo bueno.


21 Señor, ¡no me abandones!

Dios mío, ¡no te alejes de mí!

22 Señor, mi salvador,

¡ven pronto en mi ayuda!


Proverbios 10:8-9

Reina Valera Contemporánea

8 El sabio de corazón hace suyos los mandamientos;

el necio de labios acabará por caer.

9 El de vida íntegra vive confiado;

el de conducta perversa será descubierto.


Reina Valera Contemporánea (RVC)

Copyright © 2009, 2011 by Sociedades Bíblicas Unidas


Thursday, February 19, 2026

DAB Español, Viernes 20 de Febrero

Día 051, DAB Español, Viernes 20 de Febrero


Levítico 9:7-10:20; Marcos 4:26-5:20; Salmos 37:29-40; Proverbios 10:6-7 (Reina Valera Contemporánea (RVC))










Levítico 9:7-10:20

Reina Valera Contemporánea

7 A Aarón, Moisés le dijo:


«Acércate al altar, y presenta tu holocausto y tu ofrenda de expiación, y haz la reconciliación con Dios por ti mismo y por el pueblo. Presenta además la ofrenda del pueblo, para su reconciliación con Dios, tal y como lo ha ordenado el Señor.»


8 Entonces Aarón se acercó al altar y degolló el becerro para su propia expiación. 9 Los hijos de Aarón le llevaron la sangre; y él mojó en ella su dedo y la untó sobre los cuernos del altar, luego derramó la sangre restante al pie del altar, 10 y quemó sobre el altar la grasa con los riñones y la grasa del hígado de la expiación, tal y como el Señor se lo había ordenado a Moisés, 11 pero la carne y la piel las quemó fuera del campamento.


12 Aarón degolló también el holocausto, y los hijos de Aarón le llevaron la sangre y él la roció sobre el altar y alrededor de éste. 13 Entonces le llevaron el holocausto pieza por pieza, y la cabeza, y Aarón quemó todo esto sobre el altar. 14 Luego lavó los intestinos y las piernas, y quemó todo esto en el altar, junto con el holocausto; 15 ofreció también la ofrenda del pueblo, tomó el macho cabrío que era para la expiación del pueblo y, como había hecho con el primero, lo degolló y lo ofreció por el pecado; 16 además, ofreció el holocausto, según el rito establecido, 17 ofreció la ofrenda, tomó un puñado de ella, y la quemó sobre el altar, además del holocausto de la mañana.


18 Aarón degolló también el buey y el carnero en sacrificio de paz, que era del pueblo, y los hijos de Aarón le llevaron la sangre y él la roció sobre el altar y alrededor de éste; 19 tomó las grasas del buey y del carnero, junto con la cola, la grasa que recubre los intestinos, los riñones, y la grasa del hígado, 20 y poniendo las grasas sobre el pecho del animal sacrificado las quemó sobre el altar. 21 Sin embargo, el pecho y la espaldilla derecha los meció Aarón delante del Señor, como ofrenda mecida, tal y como el Señor se lo había ordenado a Moisés.


22 Luego, Aarón levantó las manos en dirección al pueblo, lo bendijo y descendió, después de hacer la expiación, el holocausto y el sacrificio de paz. 23 Entonces Moisés y Aarón entraron en el tabernáculo de reunión, y luego salieron y bendijeron al pueblo, y el Señor mostró su gloria a todo el pueblo: 24 De la presencia del Señor salió un fuego que consumió el holocausto y las grasas que estaban sobre el altar. Al ver esto, todo el pueblo alabó a Dios y se postró sobre su rostro.


El pecado de Nadab y Abiú

10 Nadab y Abiú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario y pusieron fuego e incienso en ellos, y ofrecieron delante del Señor un fuego extraño, que él nunca les mandó ofrecer. 2 Entonces, de la presencia del Señor salió un fuego que los quemó, y murieron delante del Señor. 3 Entonces Moisés le dijo a Aarón:


«A esto se refería el Señor cuando dijo: “Seré santificado entre aquellos que se acercan a mí, y en presencia de todo el pueblo seré glorificado.”»


Pero Aarón guardó silencio.


4 Luego Moisés llamó a Misael y a Elzafán, hijos de Uziel, el tío de Aarón, y les dijo:


«Acérquense y saquen del santuario, y llévenlos fuera del campamento.»


5 Y ellos se acercaron y, siguiendo las órdenes de Moisés, con túnicas y todo los sacaron del campamento. 6 Entonces Moisés le dijo a Aarón, y también a sus hijos Eleazar e Itamar:


«No se descubran la cabeza, ni se rasguen los vestidos en señal de duelo, para que no mueran ni caiga la ira de Dios sobre toda la congregación. Sólo sus hermanos, todo el pueblo de Israel, lamentarán su muerte y el incendio que el Señor ha enviado. 7 Pero ustedes, no salgan del tabernáculo de reunión, o morirán; porque el aceite de la unción del Señor está sobre ustedes.»


Y ellos hicieron lo que Moisés les ordenó.


8 El Señor habló con Aarón, y le dijo:


9 «Cuando tú y tus hijos entren en el tabernáculo de reunión, no deben beber vino ni sidra, para que no mueran. Éste es un estatuto perpetuo para sus descendientes, 10 para que puedan discernir entre lo santo y lo profano, y entre lo limpio y lo impuro, 11 y para que enseñen a los hijos de Israel todos los estatutos que el Señor les ha dado por medio de Moisés.»


12 Entonces Moisés le dijo a Aarón, y también a Eleazar y a Itamar, los hijos que le habían quedado:


«Tomen la ofrenda que queda de las ofrendas encendidas al Señor, y cómanla sin levadura junto al altar. Se trata de una ofrenda muy santa, 13 así que deben comerla en un lugar santo. Esto deben hacerlo tú y tus hijos con las ofrendas encendidas al Señor, porque así se me ha ordenado. 14 Además, tú y tus hijos y tus hijas deben comer en un lugar limpio el pecho mecido y la espaldilla elevada, porque son tuyos y de tus hijos. Por derecho les han sido dados de los sacrificios de paz de los hijos de Israel. 15 Llevarán ante el Señor la espaldilla que se eleva y el pecho que se mece como ofrenda, junto con las ofrendas de las grasas que se queman. Por derecho perpetuo serán tuyos y de tus hijos, tal y como el Señor lo ha ordenado.»


16 Moisés preguntó entonces por el macho cabrío de la expiación, y como resultó que ya había sido quemado, se enojó contra Eleazar e Itamar, los hijos de Aarón que habían quedado, y les dijo:


17 «¿Por qué no comieron la ofrenda de expiación en un lugar santo? Se trata de una ofrenda muy santa, y el Señor se la dio a ustedes para que llevaran la iniquidad de la congregación, y para que sean reconciliados delante del Señor. 18 Miren, la sangre no fue llevada adentro del santuario; y ustedes debían haber comido la ofrenda en un lugar santo, como yo lo ordené.»


19 Aarón le respondió a Moisés:


«Mira, mis hijos han ofrecido hoy su expiación y su holocausto delante del Señor, ¡y es a mí a quien tenía que sucederme todo esto! ¿Le habría agradado al Señor que yo hubiera comido hoy del sacrificio de expiación?»


20 Al oír esto, Moisés se dio por satisfecho.


Marcos 4:26-5:20

Reina Valera Contemporánea

Parábola del crecimiento de la semilla

26 Jesús dijo también: «El reino de Dios es como cuando un hombre arroja semilla sobre la tierra: 27 ya sea que él duerma o esté despierto, de día y de noche la semilla brota y crece, sin que él sepa cómo. 28 Y es que la tierra da fruto por sí misma: primero sale una hierba, luego la espiga, y después el grano se llena en la espiga; 29 y cuando el grano madura, enseguida se mete la hoz, porque ya es tiempo de cosechar.»


Parábola de la semilla de mostaza

30 También dijo: «¿Con qué vamos a comparar el reino de Dios? ¿Qué parábola nos sirve de comparación? 31 Puede compararse con el grano de mostaza, que al sembrarlo en la tierra es la más pequeña de todas las semillas, 32 pero que después de sembrada crece hasta convertirse en la más grande de todas las plantas, y echa ramas tan grandes que aun las aves pueden poner su nido bajo su sombra.»


Aplicación de las parábolas

33 Con muchas parábolas como éstas Jesús les hablaba de la palabra, hasta donde podían entender, 34 y sin parábolas no les hablaba, aunque a sus discípulos les explicaba todo en privado.


Jesús calma la tempestad

35 Ese mismo día, al caer la noche, Jesús les dijo a sus discípulos: «Pasemos al otro lado.» 36 Despidió a la multitud, y partieron con él en la barca donde estaba. También otras barcas lo acompañaron. 37 Pero se levantó una gran tempestad con vientos, y de tal manera las olas azotaban la barca, que ésta estaba por inundarse. 38 Jesús estaba en la popa, y dormía sobre una almohada. Lo despertaron y le dijeron: «¡Maestro! ¿Acaso no te importa que estamos por naufragar?» 39 Jesús se levantó y reprendió al viento, y dijo a las aguas: «¡Silencio! ¡A callar!» Y el viento se calmó, y todo quedó en completa calma. 40 A sus discípulos les dijo: «¿Por qué tienen tanto miedo? ¿Cómo es que no tienen fe?» 41 Ellos estaban muy asustados, y se decían unos a otros: «¿Quién es éste, que hasta el viento y las aguas lo obedecen?»


El endemoniado geraseno

5 Llegaron al otro lado del lago, a la región de los gerasenos, 2 y en cuanto Jesús salió de la barca, se le acercó un hombre que tenía un espíritu impuro. 3 Este hombre vivía entre los sepulcros, y nadie lo podía sujetar, ni siquiera con cadenas. 4 Muchas veces había sido sujetado con grilletes y cadenas, pero él rompía las cadenas y despedazaba los grilletes, de manera que nadie podía dominarlo. 5 Este hombre andaba de día y de noche por los montes y los sepulcros, gritando y lastimándose con las piedras, 6 pero al ver a Jesús de lejos, corrió para arrodillarse delante de él, 7 y a voz en cuello le dijo: «Jesús, Hijo del Dios Altísimo, ¿qué tienes que ver conmigo? ¡Yo te ruego por Dios que no me atormentes!» 8 Y es que Jesús le había dicho: «Espíritu impuro, ¡deja a este hombre!» 9 Jesús le preguntó: «¿Cómo te llamas?», y él respondió: «Me llamo Legión, porque somos muchos.» 10 Y el hombre le rogaba e insistía que no los mandara lejos de aquella región. 11 Cerca del monte pacía un gran hato de cerdos, 12 y todos los demonios le rogaron: «¡Envíanos a los cerdos! ¡Déjanos entrar en ellos!» 13 Jesús se lo permitió. Y en cuanto los espíritus impuros salieron del hombre, entraron en los cerdos, que eran como dos mil, y el hato se lanzó al lago por un despeñadero, y allí se ahogaron.


14 Los que cuidaban de los cerdos huyeron, y fueron a contar todo esto a la ciudad y por los campos. La gente salió a ver qué era lo que había sucedido, 15 y cuando llegaron a donde estaba Jesús, y vieron que el que había estado atormentado por la legión de demonios estaba sentado, vestido y en su sano juicio, tuvieron miedo. 16 Luego, los que habían visto lo sucedido con el endemoniado y con los cerdos, se lo contaron a los demás, 17 y comenzaron a rogarle a Jesús que se fuera de sus contornos. 18 Cuando Jesús abordó la barca, el que había estado endemoniado le rogó que lo dejara estar con él; 19 pero Jesús, en vez de permitírselo, le dijo: «Vete a tu casa, con tu familia, y cuéntales las grandes cosas que el Señor ha hecho contigo. Cuéntales cómo ha tenido misericordia de ti.» 20 El hombre se fue, y en Decápolis comenzó a contar las grandes cosas que Jesús había hecho con él. Y todos se quedaban asombrados.


Salmos 37:29-40

Reina Valera Contemporánea

29 Los justos heredarán la tierra

y para siempre vivirán en ella.


30 Cuando el justo habla, imparte sabiduría;

con su lengua proclama la justicia.

31 En su corazón habita la ley de su Dios;

por eso sus pies nunca resbalan.


32 El impío acecha al justo

con la intención de matarlo,

33 pero el Señor no lo pondrá en sus manos,

ni dejará que en el juicio lo condenen.


34 Tú espera en el Señor, y sigue su camino,

y él te exaltará, y heredarás la tierra;

y cuando los pecadores sean destruidos,

tú estarás allí para verlo.


35 Yo vi cómo el maligno era enaltecido;

lo vi extenderse como verde laurel;

36 pero el tiempo pasó, y él dejó de existir;

cuando lo busqué, ¡ya había desaparecido!


37 Fíjate en quienes son íntegros y justos:

Hay un final venturoso para la gente pacífica.

38 Pero los pecadores serán todos destruidos;

el final de los malvados será su exterminio.


39 La salvación de los justos proviene del Señor;

él les da fuerzas en momentos de angustia.

40 El Señor los ayuda y los pone a salvo;

los libra y los pone a salvo de los impíos

porque ellos pusieron en él su esperanza.


Proverbios 10:6-7

Reina Valera Contemporánea

6 La cabeza del justo se cubre de bendiciones;

la boca de los impíos encubre violencia.

7 Recordar a los justos es una bendición;

nombrar a los impíos resulta repugnante.


Reina Valera Contemporánea (RVC)

Copyright © 2009, 2011 by Sociedades Bíblicas Unidas


Las consecuencias de nustras decisiones 01

En esta primera lección aprendimos que Dios nos da la habilidad de tomar decisiones para bien o mal. Él observa nuestras decisiones y nos hace responsables por ellas. Vimos las 3 cosas (de 5) que tienen que ver con las decisiones:
 1. Error: Tomar decisiones basadas en tu apariencia en vez de hacer lo correcto
 2. Error: Necesitar ser querido por todos mis compañeros
 3. Importante: Estar dispuesto a hacer lo que no se ha hecho para logar la meta.







Lección 01           Las Consecuencias de Nuestras Decisiones

 

Deuteronomio 30:19-20  

 1. Dios nos da a nosotros la habilidad de tomar decisiones

 2. NOSOTROS podemos elegir la maldición o la bendición

 3. Aún nuestros descendientes son afectados

 4. Hay 6 principios en estos versículos

     3 de ellas tienen que ver con Dios y 3 tienen que ver con nosotros

Los 3 que tienen que ver con Dios

 1. Dios nos da la habilidad de elegir

     Porque Dios quiere que lo elijamos a Él, sin ser obligados

 2. Dios observa lo que elegimos

   Las decisiones van a ser grabadas (para que el cielo y la Tierra sean testigos)

 3. Dios nos hace responsables de nuestras decisiones

Los 3 que tienen que ver con nosotros

 1. Nuestras decisiones tienen consecuencias

  a) Muchos eligen algo y se sorprenden al ver las consecuencias

  b) Debemos de entender que nuestras elecciones tienen consecuencias

 2. Somos responsables por lo que elegimos

 3. Nuestras decisiones afectan a otros

5 cosas sobre nuestras decisiones:

 1. Error: Tomar decisiones basadas en tu apariencia en vez de hacer lo

       correcto

  a) Hechos 20:22-24 – El apóstol Pablo

   1) No importa la apariencia – voy a cumplir la voluntad de Dios

    a. La misión de Dios no puede depender de nuestra apariencia

    b. El precio de la aprobación de otros constantemente sube

    c. Mis convicciones no se pueden determinar por la multitud

   2. Error: Necesitar ser querido por todos mis compañeros

    a) Muchos padres caen en esto cuando tratan de ser el "amigo" de

          su hijo en vez del padre

    b) Los maestros – pueden ser amigables, pero, los que buscan ser

          amigos de los alumnos, van a fracasar.

   3. Importante: Estar dispuesto a hacer lo que no se ha hecho para logar lo

        que se necesita

    a) Isaías 43:18-19

     1. No puede limitar lo nuevo de Dios por los patrones viejos

     2. Mucho se ponen cómodos con lo viejo

    b) A veces, tenemos que comenzar sin saber todo

    c) Génesis 12:1-6 – La fe significa que damos pasos si saber todo


DAB Español, Sábado 21 de Febrero

Día 052, DAB Español, Sábado 21 de Febrero Levítico 11:1-12:8; Marcos 5:21-43; Salmos 38; Proverbios 10:8-9 (Reina Valera Contemporánea (RVC...