Sunday, February 22, 2026

DAB Español, Lunes 23 de Febrero

Día 054, DAB Español, Lunes 23 de Febrero


Levítico 14:1-57; Marcos 6:30-56; Salmos 40:1-10; Proverbios 10:11-12 (Nueva Traducción Viviente (NTV))










Levítico 14

Nueva Traducción Viviente

Purificación de las enfermedades de la piel

14 El Señor le dijo a Moisés: 2 «Las siguientes instrucciones son para los que buscan la purificación ceremonial de una enfermedad cutánea:[a] los que han sido sanados deben ser llevados al sacerdote, 3 quien los examinará en un lugar fuera del campamento. Si el sacerdote comprueba que alguien se ha sanado de una enfermedad grave de la piel, 4 llevará a cabo una ceremonia de purificación, usando para ello dos aves vivas que estén ceremonialmente puras, un palo de cedro,[b] un hilo escarlata y una rama de hisopo. 5 El sacerdote mandará matar una de las aves sobre una vasija de barro llena de agua fresca. 6 Tomará el ave viva, el palo de cedro, el hilo escarlata y la rama de hisopo, y los mojará en la sangre del ave muerta sobre el agua fresca. 7 Luego el sacerdote rociará la sangre del ave muerta siete veces sobre la persona que está siendo purificada de la enfermedad cutánea. Después de purificar a la persona, el sacerdote soltará el ave viva en el campo abierto.


8 »Entonces, aquellos que están siendo purificados deberán lavar su ropa, rasurarse todo el cuerpo y bañarse con agua; así quedarán ceremonialmente puros y podrán regresar al campamento. Sin embargo, tendrán que permanecer fuera de su carpa durante siete días. 9 Al séptimo día, nuevamente deberán rasurarse todo el pelo de su cabeza, incluidas la barba y las cejas. También deberán lavar su ropa y bañarse con agua; entonces quedarán ceremonialmente puros.


10 »Al octavo día, cada persona que está siendo purificada debe llevar dos corderos sin defecto y una cordera de un año sin defecto, junto con una ofrenda de grano de seis litros[c] de harina selecta humedecida con aceite de oliva, y un tercio de litro[d] de aceite de oliva. 11 Después el sacerdote oficiante presentará a la persona que será purificada, junto con las ofrendas, ante el Señor a la entrada del tabernáculo.[e] 12 El sacerdote tomará uno de los corderos y el aceite de oliva y los ofrecerá como una ofrenda por la culpa y los levantará como una ofrenda especial ante el Señor. 13 Luego matará al cordero en el área sagrada donde se matan las ofrendas por el pecado y las ofrendas quemadas. Al igual que la ofrenda por el pecado, la ofrenda por la culpa le pertenece al sacerdote; es una ofrenda sumamente santa. 14 Luego el sacerdote tomará un poco de la sangre de la ofrenda por la culpa y la untará en el lóbulo de la oreja derecha, en el pulgar de la mano derecha y en el dedo gordo del pie derecho de la persona que está siendo purificada.


15 »Después el sacerdote derramará un poco del aceite de oliva en la palma de su propia mano izquierda. 16 Mojará el dedo derecho en el aceite que tiene en la palma y rociará un poco del aceite siete veces ante el Señor. 17 A continuación untará un poco del aceite que está en la palma sobre la sangre de la ofrenda por la culpa que está en el lóbulo de la oreja derecha, en el pulgar de la mano derecha y en el dedo gordo del pie derecho de la persona que está siendo purificada. 18 El sacerdote untará el resto del aceite que le quede en la mano sobre la cabeza del que está siendo purificado. Mediante este proceso el sacerdote purificará a[f] la persona ante el Señor.


19 »Luego el sacerdote deberá presentar la ofrenda por el pecado para purificar a la persona que fue sanada de la enfermedad de la piel. Después, el sacerdote matará al animal que se usará para la ofrenda quemada 20 y la presentará sobre el altar junto con la ofrenda de grano. Mediante este proceso, el sacerdote purificará al que fue sanado y quedará ceremonialmente puro.


21 »Aquel que sea demasiado pobre y no tenga para comprar estas ofrendas podrá llevar un cordero para la ofrenda por la culpa, para que se levante como una ofrenda especial para purificación. También deberá llevar dos litros[g] de harina selecta humedecida con aceite de oliva para la ofrenda de grano y una taza de aceite de oliva. 22 La ofrenda también debe incluir dos tórtolas o dos pichones de paloma, según sus posibilidades. Una de ellas deberá ser usada para la ofrenda por el pecado y la otra para la ofrenda quemada. 23 Al octavo día de la ceremonia de la purificación, la persona que está siendo purificada debe llevar las ofrendas al sacerdote en la presencia del Señor a la entrada del tabernáculo. 24 Entonces el sacerdote tomará el cordero para la ofrenda por la culpa, junto con el aceite de oliva, y los levantará como una ofrenda especial para el Señor. 25 Después matará al cordero para la ofrenda por la culpa. Tomará un poco de la sangre y la untará en el lóbulo de la oreja derecha, en el pulgar de la mano derecha y en el dedo gordo del pie derecho de la persona que se purifica.


26 »El sacerdote también derramará un poco del aceite de oliva en la palma de su propia mano izquierda. 27 Mojará el dedo derecho en el aceite de la palma y lo rociará siete veces ante el Señor. 28 A continuación untará un poco del aceite que está en la palma de la mano sobre la sangre de la ofrenda por la culpa que está en el lóbulo de la oreja derecha, en el pulgar de la mano derecha y en el dedo gordo del pie derecho de la persona que está siendo purificada. 29 El sacerdote untará el resto del aceite que le quede en la mano sobre la cabeza del que está siendo purificado. Mediante este proceso, el sacerdote purificará a la persona ante el Señor.


30 »Después el sacerdote ofrecerá las dos tórtolas o los dos pichones de paloma, según lo que la persona pueda pagar. 31 Una de las aves es una ofrenda por el pecado y la otra, una ofrenda quemada; serán presentadas junto con la ofrenda de grano. Mediante este proceso, el sacerdote purificará a la persona ante el Señor. 32 Estas son las instrucciones para la purificación de los que se han recuperado de una enfermedad grave de la piel, pero no les alcanza para llevar las ofrendas que se requieren normalmente para la ceremonia de purificación».


Tratamiento de casas contaminadas

33 Luego el Señor les dijo a Moisés y a Aarón: 34 «Cuando lleguen a Canaán, la tierra que les doy como posesión, puede que yo contamine con moho[h] algunas de las casas de su tierra. 35 El propietario de una casa así deberá acudir al sacerdote y decirle: “Parece que mi casa tiene algún tipo de moho”. 36 Antes que el sacerdote entre a inspeccionar la casa, deberá vaciarla con el fin de que nada de lo que hay dentro sea declarado ceremonialmente impuro. 37 Entonces el sacerdote entrará en la casa y examinará el moho de las paredes. Si encuentra manchas verdosas o rojizas y la contaminación parece estar más profunda que la superficie de la pared, 38 el sacerdote saldrá por la puerta y pondrá la casa en cuarentena durante siete días. 39 Al séptimo día, el sacerdote regresará para inspeccionarla nuevamente. Si encuentra que el moho de las paredes se ha extendido, 40 mandará quitar las piedras de las áreas contaminadas. Luego, el material contaminado será llevado fuera de la ciudad a un lugar designado como ceremonialmente impuro. 41 Entonces se deberá raspar a fondo las paredes de todo el interior de la casa y tirar el material raspado en el lugar impuro fuera de la ciudad. 42 Se traerán piedras nuevas en lugar de las que se han quitado y volverán a cubrirse las paredes con yeso.


43 »Sin embargo, si el moho vuelve a aparecer después de que todas las piedras hayan sido reemplazadas y las paredes hayan sido raspadas y recubiertas con yeso, 44 el sacerdote deberá regresar a la casa y examinarla de nuevo. Si encuentra que el moho se ha extendido, es evidente que las paredes han sido afectadas con un moho grave, y la casa está totalmente contaminada. 45 Deberá ser demolida y todas sus piedras, maderas y yeso deberán ser llevados fuera de la ciudad al lugar designado como ceremonialmente impuro. 46 Los que entren en la casa durante el tiempo de cuarentena quedarán ceremonialmente impuros hasta el anochecer, 47 y todos los que duerman o coman en la casa deberán lavar su ropa.


48 »Si el sacerdote regresa para su inspección y encuentra que el moho no ha vuelto a aparecer en la casa después de haber sido cubiertas las paredes con yeso, declarará pura la casa porque es evidente que el moho ha desaparecido. 49 Para purificar la casa, el sacerdote deberá tomar dos aves, un palo de cedro, un poco de hilo escarlata y una rama de hisopo. 50 Matará una de las aves sobre una vasija de barro llena de agua fresca. 51 Tomará el palo de cedro, la rama de hisopo, el hilo escarlata y el ave viva, y los mojará en la sangre del ave muerta y en el agua fresca. Luego rociará la casa siete veces. 52 Cuando el sacerdote haya purificado la casa exactamente de esta forma, 53 soltará el ave viva en el campo abierto fuera de la ciudad. Mediante este proceso, el sacerdote purificará la casa y quedará ceremonialmente pura.


54 »Estas son las instrucciones para tratar enfermedades graves de la piel,[i] que incluyen llagas costrosas, 55 moho[j]—tanto sobre la ropa como en una casa—, 56 hinchazón de la piel, erupciones, o decoloración de la piel. 57 Este procedimiento determinará si una persona u objeto es ceremonialmente puro o impuro.


»Estas son las instrucciones con respecto a las enfermedades de la piel y al moho».


Footnotes

14:2 Tradicionalmente se traduce lepra, ver nota en 13:2a.

14:4 O enebro; también en 14:6, 49, 51.

14:10a En hebreo 3/10 de un efa [6 cuartos].

14:10b En hebreo un log [una taza]; también en 14:21.

14:11 En hebreo de la carpa de reunión; también en 14:23.

14:18 O el sacerdote hará expiación por; similar en 14:19, 20, 21, 29, 31, 53.

14:21 En hebreo 1/10 de un efa [2 cuartos].

14:34 Tradicionalmente se traduce lepra; ver nota en 13:47.

14:54 Tradicionalmente se traduce lepra; ver nota en 13:2a.

14:55 Tradicionalmente se traduce lepra; ver nota en 13:47.

Marcos 6:30-56

Nueva Traducción Viviente

Jesús alimenta a cinco mil

30 Los apóstoles regresaron de su viaje y le contaron a Jesús todo lo que habían hecho y enseñado. 31 Entonces Jesús les dijo: «Vayamos solos a un lugar tranquilo para descansar un rato». Lo dijo porque había tanta gente que iba y venía que Jesús y sus apóstoles no tenían tiempo ni para comer.


32 Así que salieron en la barca a un lugar tranquilo, donde pudieran estar a solas; 33 pero muchos los reconocieron y los vieron salir, y gente de muchos pueblos corrió a lo largo de la orilla y llegó antes que ellos. 34 Cuando Jesús salió de la barca, vio a la gran multitud y tuvo compasión de ellos porque eran como ovejas sin pastor. Entonces comenzó a enseñarles muchas cosas.


35 Al atardecer, los discípulos se le acercaron y le dijeron:


—Este es un lugar alejado y ya se está haciendo tarde. 36 Despide a las multitudes para que puedan ir a las granjas y aldeas cercanas a comprar algo de comer.


37 Jesús les dijo:


—Denles ustedes de comer.


—¿Con qué?—preguntaron—. ¡Tendríamos que trabajar durante meses para ganar suficiente[a] a fin de comprar comida para toda esta gente!


38 —¿Cuánto pan tienen?—preguntó—. Vayan y averigüen.


Ellos regresaron e informaron:


—Tenemos cinco panes y dos pescados.


39 Entonces Jesús les dijo a los discípulos que sentaran a la gente en grupos sobre la hierba verde. 40 Así que se sentaron en grupos de cincuenta y de cien.


41 Jesús tomó los cinco panes y los dos pescados, miró hacia el cielo y los bendijo. Luego, a medida que partía los panes en trozos, se los daba a sus discípulos para que los distribuyeran entre la gente. También dividió los pescados para que cada persona tuviera su porción. 42 Todos comieron cuanto quisieron, 43 y después los discípulos juntaron doce canastas con lo que sobró de pan y pescado. 44 Un total de cinco mil hombres y sus familias se alimentaron.[b]


Jesús camina sobre el agua

45 Inmediatamente después, Jesús insistió en que sus discípulos regresaran a la barca y comenzaran a cruzar el lago hacia Betsaida mientras él enviaba a la gente a casa. 46 Después de despedirse de la gente, subió a las colinas para orar a solas.


47 Muy tarde esa misma noche, los discípulos estaban en la barca en medio del lago y Jesús estaba en tierra, solo. 48 Jesús vio que ellos se encontraban en serios problemas, pues remaban con mucha fuerza y luchaban contra el viento y las olas. A eso de las tres de la madrugada,[c] Jesús se acercó a ellos caminando sobre el agua. Su intención era pasarlos de largo, 49 pero cuando los discípulos lo vieron caminar sobre el agua, gritaron de terror pues pensaron que era un fantasma. 50 Todos quedaron aterrados al verlo.


Pero Jesús les habló de inmediato: «No tengan miedo—dijo—. ¡Tengan ánimo! ¡Yo estoy aquí![d]». 51 Entonces subió a la barca, y el viento se detuvo. Ellos estaban totalmente asombrados 52 porque todavía no entendían el significado del milagro de los panes. Tenían el corazón demasiado endurecido para comprenderlo.


53 Después de cruzar el lago, arribaron a Genesaret. Llevaron la barca hasta la orilla 54 y bajaron. Los habitantes reconocieron a Jesús enseguida 55 y corrieron por toda la región llevando a los enfermos en camillas hasta donde oían que él estaba. 56 Por donde iba—fueran aldeas, ciudades o granjas—le llevaban enfermos a las plazas. Le suplicaban que permitiera a los enfermos tocar al menos el fleco de su túnica, y todos los que tocaban a Jesús eran sanados.


Footnotes

6:37 En griego Costaría 200 denarios. Un denario equivalía a la paga de un obrero por una jornada completa de trabajo.

6:44 Algunos manuscritos dicen se alimentaron de los panes.

6:48 En griego Cerca de la cuarta vigilia de la noche.

6:50 O ¡El “Yo Soy” está aquí! En griego dice Yo soy. Ver Ex 3:14.

Salmos 40:1-10

Nueva Traducción Viviente

Para el director del coro: salmo de David.

40 Con paciencia esperé que el Señor me ayudara,

    y él se fijó en mí y oyó mi clamor.

2 Me sacó del foso de desesperación,

    del lodo y del fango.

Puso mis pies sobre suelo firme

    y a medida que yo caminaba, me estabilizó.

3 Me dio un canto nuevo para entonar,

    un himno de alabanza a nuestro Dios.

Muchos verán lo que él hizo y quedarán asombrados;

    pondrán su confianza en el Señor.


4 Ah, qué alegría para los que confían en el Señor,

    los que no confían en los orgullosos

    ni en aquellos que rinden culto a ídolos.

5 Oh Señor mi Dios, has realizado muchas maravillas a nuestro favor.

    Son tantos tus planes para nosotros que resulta imposible enumerarlos.

    No hay nadie como tú.

Si tratara de mencionar todas tus obras maravillosas,

    no terminaría jamás.


6 No te deleitas en los sacrificios ni en las ofrendas.

    Ahora que me hiciste escuchar, finalmente comprendo:[a]

    tú no exiges ofrendas quemadas ni ofrendas por el pecado.

7 Entonces dije: «Aquí estoy.

    Como está escrito acerca de mí en las Escrituras:

8 me complace hacer tu voluntad, Dios mío,

    pues tus enseñanzas están escritas en mi corazón».


9 A todo tu pueblo le conté de tu justicia.

    No tuve temor de hablar con libertad,

    como tú bien lo sabes, oh Señor.

10 No oculté en mi corazón las buenas noticias acerca de tu justicia;

    hablé de tu fidelidad y de tu poder salvador.

A todos en la gran asamblea les conté

    de tu fidelidad y tu amor inagotable.


Footnotes

40:6 La versión griega dice Me has dado un cuerpo. Comparar Hb 10:5.

Proverbios 10:11-12

Nueva Traducción Viviente

11 Las palabras de los justos son como una fuente que da vida;

    las palabras de los perversos encubren intenciones violentas.


12 El odio provoca peleas,

    pero el amor cubre todas las ofensas.


Nueva Traducción Viviente (NTV)

La Santa Biblia, Nueva Traducción Viviente, © Tyndale House Foundation, 2010. Todos los derechos reservados.


Saturday, February 21, 2026

DAB Español, Domingo 22 de Febrero

Día 053, DAB Español, Domingo 22 de Febrero


Levítico 13:1-59; Marcos 6:1-29; Salmos 39; Proverbios 10:10 (Nueva Traducción Viviente (NTV))










Levítico 13

Nueva Traducción Viviente

Enfermedades graves de la piel

13 El Señor les dijo a Moisés y a Aarón: 2 «Si alguien tiene una hinchazón, una erupción o una decoloración de la piel que pueda convertirse en una enfermedad grave de la piel,[a] esa persona debe ser llevada al sacerdote Aarón, o a uno de sus hijos.[b] 3 El sacerdote examinará la zona afectada de la piel, y si el vello de la zona afectada se ha vuelto blanco y el problema parece estar más profundo que la piel, esta es una enfermedad cutánea grave, y el sacerdote que la examina debe declarar a la persona ceremonialmente impura.


4 »Sin embargo, si la zona afectada de la piel es solo una decoloración blanca y no parece estar más profunda que la piel, y si el vello en la mancha no se ha vuelto blanco, el sacerdote pondrá a la persona en cuarentena durante siete días. 5 Al séptimo día el sacerdote la volverá a examinar, y si encuentra que la zona afectada no ha cambiado y que el problema no se ha extendido en la piel, el sacerdote la pondrá en cuarentena por siete días más. 6 Una vez cumplidos los siete días, el sacerdote la examinará de nuevo, y si encuentra que la zona afectada ha disminuido y no se ha extendido, el sacerdote declarará a la persona ceremonialmente pura; era solamente una erupción. Entonces, la persona lavará su ropa y quedará ceremonialmente pura; 7 pero si la erupción continúa extendiéndose después de que la persona fue examinada por el sacerdote y declarada pura, la persona infectada deberá regresar para ser examinada nuevamente. 8 Si el sacerdote encuentra que la erupción se ha extendido, debe declarar a la persona ceremonialmente impura, porque ciertamente es una enfermedad de la piel.


9 »Cualquiera que contrae una enfermedad grave de la piel deberá acudir al sacerdote para ser examinado. 10 Si el sacerdote encuentra una hinchazón blanca en la piel, y el vello en la mancha se ha vuelto blanco y hay una llaga abierta en la zona afectada, 11 es una enfermedad crónica de la piel y el sacerdote deberá declarar a la persona ceremonialmente impura. En tales casos, no es necesario poner a la persona en cuarentena porque es evidente que la piel está contaminada por la enfermedad.


12 »Ahora bien, supongamos que la enfermedad se ha extendido por toda la piel de la persona y cubre todo su cuerpo de pies a cabeza. 13 Cuando el sacerdote examine a la persona infectada y encuentre que la enfermedad cubre todo su cuerpo, la declarará ceremonialmente pura. Dado que la piel se ha vuelto completamente blanca, la persona es pura. 14 Pero si aparecen llagas abiertas, la persona infectada será declarada ceremonialmente impura. 15 El sacerdote deberá hacer esta declaración tan pronto como vea una llaga abierta, ya que las llagas abiertas indican la presencia de una enfermedad de la piel. 16 Sin embargo, si las llagas abiertas sanan y se vuelven blancas como el resto de la piel, la persona deberá regresar al sacerdote 17 para ser examinada de nuevo. Si las zonas afectadas efectivamente se han vuelto blancas, el sacerdote declarará ceremonialmente pura a la persona al decir: “¡Eres pura!”.


18 »Si alguien tiene una llaga purulenta en la piel que ha empezado a sanar, 19 pero en el mismo sitio aparece una hinchazón blanca o una mancha blanca rojiza, la persona deberá acudir al sacerdote para que la examine. 20 Si el sacerdote, al examinarla, ve que el problema está más profundo que la piel y si el vello en el área afectada se ha vuelto blanco, el sacerdote deberá declarar a la persona ceremonialmente impura; la llaga purulenta se ha convertido en una enfermedad grave de la piel. 21 Sin embargo, si el sacerdote no encuentra vello blanco en la zona afectada y ve que el problema no parece estar más profundo que la piel y ha ido disminuyendo, el sacerdote deberá poner a la persona en cuarentena por siete días. 22 Si durante ese tiempo el mal del área afectada se extiende por la piel, el sacerdote deberá declarar a la persona ceremonialmente impura, porque es una enfermedad grave; 23 pero si la zona afectada no crece ni se extiende, es simplemente la cicatriz de la llaga, y el sacerdote declarará a la persona ceremonialmente pura.


24 »Si alguien sufre una quemadura en la piel y la zona quemada cambia de color, poniéndose blanca rojiza o blanca brillante, 25 el sacerdote deberá examinarla. Si encuentra que el vello en la zona afectada se ha vuelto blanco y que el problema parece estar más profundo que la piel, entonces ha surgido en la quemadura una enfermedad de la piel. El sacerdote deberá declarar a la persona ceremonialmente impura, porque sin duda se trata de una enfermedad grave de la piel. 26 Sin embargo, si el sacerdote no encuentra vello blanco en la zona afectada y ve que el problema no parece estar más profundo que la piel y ha disminuido, el sacerdote deberá poner a la persona en cuarentena por siete días. 27 Al séptimo día, el sacerdote deberá examinarla de nuevo. Si la zona afectada se ha extendido en la piel, el sacerdote deberá declarar a la persona ceremonialmente impura, porque es sin duda una enfermedad grave de la piel; 28 pero si la zona afectada no ha cambiado ni se ha extendido por la piel, sino que ha disminuido, es simplemente una hinchazón causada por la quemadura. Luego el sacerdote declarará a la persona ceremonialmente pura, porque es simplemente la cicatriz de la quemadura.


29 »Si alguien, sea hombre o mujer, tiene una llaga en la cabeza o en la barbilla, 30 el sacerdote deberá examinar la llaga. Si encuentra que está más profunda que la piel y contiene vello delgado y amarillo, el sacerdote deberá declarar a la persona ceremonialmente impura. Se trata de una llaga costrosa en la cabeza o en la barbilla. 31 Si el sacerdote, al examinar la llaga costrosa, encuentra que no está más profunda que la piel, pero no tiene vello negro, deberá poner a la persona en cuarentena por siete días. 32 Cumplidos los siete días, el sacerdote deberá examinar la llaga de nuevo. Si encuentra que la llaga costrosa no se ha extendido y que no contiene vello amarillo y que no parece estar más profunda que la piel, 33 la persona deberá afeitarse totalmente, con excepción de la zona afectada. Luego el sacerdote deberá poner a la persona en cuarentena durante otros siete días. 34 Al séptimo día examinará la llaga de nuevo. Si no se ha extendido y no parece estar más profunda que la piel, el sacerdote declarará a la persona ceremonialmente pura. Entonces la persona lavará su ropa y quedará ceremonialmente pura. 35 Sin embargo, si la llaga costrosa empieza a extenderse después de haber sido declarada pura, 36 el sacerdote deberá examinarla de nuevo. Si encuentra que la llaga se ha extendido, no hace falta que el sacerdote busque el vello amarillo; la persona infectada quedará ceremonialmente impura. 37 Pero si el color de la llaga costrosa no ha cambiado y ha crecido el vello negro, la llaga se ha curado. Entonces el sacerdote declarará a la persona ceremonialmente pura.


38 »Si alguien, sea hombre o mujer, tiene manchas blancas brillantes en la piel, 39 el sacerdote deberá examinar la zona afectada. Si descubre que las manchas brillantes son de un tono blanco opaco, no es nada más que una erupción de la piel, y la persona quedará ceremonialmente pura.


40 »Si a un hombre se le cae el cabello y queda calvo, sigue ceremonialmente puro. 41 Si pierde el cabello de la frente, y simplemente quedó calvo de la frente; sigue siendo puro. 42 Sin embargo, si aparece una llaga de color blanco rojizo en la zona calva de la cabeza o en la frente, es una enfermedad de la piel. 43 El sacerdote deberá examinarlo, y si descubre hinchazón alrededor de la llaga blanca rojiza, en cualquier parte de la cabeza del hombre, y tiene la apariencia de una enfermedad de la piel, 44 el hombre ciertamente está infectado con una enfermedad de la piel y es impuro. Entonces el sacerdote deberá declararlo ceremonialmente impuro debido a la llaga de la cabeza.


45 »Los que sufran de una enfermedad grave de la piel deberán rasgar su ropa y dejar su cabello sin peinar.[c] Tienen que cubrirse la boca y gritar: “¡Impuro! ¡Impuro!”. 46 Permanecerán ceremonialmente impuros todo el tiempo que les dure esa enfermedad grave, y deberán vivir aislados en un lugar fuera del campamento.


Tratamiento de ropa contaminada

47 »Ahora, supongamos que el moho[d] contamina alguna prenda de vestir de lana o de lino, 48 alguna tela de lana o de lino, la piel de un animal o cualquier objeto hecho de cuero. 49 Si la zona afectada de la ropa, de la piel del animal, de la tela o del artículo de cuero se ha vuelto verdosa o rojiza, está contaminada de moho y tendrá que ser mostrada al sacerdote. 50 Después de haber examinado la parte afectada, el sacerdote pondrá el artículo en cuarentena por siete días. 51 Al séptimo día el sacerdote lo examinará de nuevo. Si la zona afectada se ha extendido, la ropa o la tela o el cuero sin ninguna duda está contaminado de un moho grave y queda ceremonialmente impuro. 52 El sacerdote deberá quemar el objeto—la prenda de vestir, la tela de lana o de lino o el artículo de cuero—pues ha sido contaminado con un moho grave. Tendrá que ser totalmente destruido por fuego.


53 »Si, al examinarlo de nuevo, el sacerdote descubre que la zona contaminada no se ha extendido en la prenda de vestir, en la tela o en el cuero, 54 ordenará que se lave el objeto y luego lo pondrá en cuarentena durante otros siete días. 55 Entonces el sacerdote lo examinará otra vez. Si ve que la zona afectada no ha cambiado de color después de haber sido lavado, aunque no se haya extendido, el objeto está contaminado. Tendrá que quemarlo por completo, sin importar si la mancha[e] está por dentro o por fuera. 56 Sin embargo, si el sacerdote lo examina después de haber sido lavado y ve que la zona afectada se ha desteñido, entonces cortará esa parte de la prenda de vestir, de la tela o del cuero. 57 Si la mancha reaparece en la prenda de vestir, en la tela o en el artículo de cuero, es evidente que el moho está extendiéndose, y el objeto contaminado tendrá que ser quemado; 58 pero si la mancha desaparece de la ropa, de la tela o del artículo de cuero después de haber sido lavado, este se debe lavar nuevamente; y entonces quedará ceremonialmente puro.


59 »Estas son las instrucciones acerca de cómo tratar con el moho que contamina una prenda de vestir de lana o de lino, o tela o cualquier objeto hecho de cuero. Esta es la manera en que el sacerdote determinará si estos artículos son ceremonialmente puros o impuros».


Footnotes

13:2a Tradicionalmente se traduce lepra. El término hebreo empleado en todo este pasaje se usa para describir diversas enfermedades de la piel.

13:2b O uno de sus descendientes.

13:45 O y descubrirse la cabeza.

13:47 Tradicionalmente se traduce lepra. El término hebreo empleado en todo este pasaje es el mismo que se usa para describir diversas enfermedades de la piel en 13:1-46.

13:55 El significado del hebreo es incierto.

Marcos 6:1-29

Nueva Traducción Viviente

Jesús es rechazado en Nazaret

6 Jesús salió de esa región y regresó con sus discípulos a Nazaret, su pueblo. 2 El siguiente día de descanso, comenzó a enseñar en la sinagoga, y muchos de los que lo oían quedaban asombrados. Preguntaban: «¿De dónde sacó toda esa sabiduría y el poder para realizar semejantes milagros?». 3 Y se burlaban: «Es un simple carpintero, hijo de María[a] y hermano de Santiago, José,[b] Judas y Simón. Y sus hermanas viven aquí mismo entre nosotros». Se sentían profundamente ofendidos y se negaron a creer en él.


4 Entonces Jesús les dijo: «Un profeta recibe honra en todas partes menos en su propio pueblo y entre sus parientes y su propia familia». 5 Y, debido a la incredulidad de ellos, Jesús no pudo hacer ningún milagro allí, excepto poner sus manos sobre algunos enfermos y sanarlos. 6 Y estaba asombrado de su incredulidad.


Jesús envía a los doce discípulos

Después Jesús fue de aldea en aldea enseñando a la gente. 7 Reunió a sus doce discípulos, comenzó a enviarlos de dos en dos y les dio autoridad para expulsar espíritus malignos.[c] 8 Les dijo que no llevaran nada para el viaje—ni comida, ni bolso de viaje, ni dinero[d]—sino solo un bastón. 9 Les permitió llevar sandalias pero no una muda de ropa.


10 Les dijo: «Por todo lugar que vayan, quédense en la misma casa hasta salir de la ciudad. 11 Pero si en algún lugar se niegan a recibirlos o a escucharlos, sacúdanse el polvo de los pies al salir para mostrar que abandonan a esas personas a su suerte».


12 Entonces los discípulos salieron y decían a todos que se arrepintieran de sus pecados y volvieran a Dios. 13 También expulsaban muchos demonios y sanaban a muchos enfermos ungiéndolos con aceite de oliva.


Muerte de Juan el Bautista

14 El rey Herodes Antipas pronto oyó hablar de Jesús, porque todos hablaban de él. Algunos decían:[e] «Este debe ser Juan el Bautista que resucitó de los muertos. Por eso puede hacer semejantes milagros». 15 Otros decían: «Es Elías». Incluso otros afirmaban: «Es un profeta como los grandes profetas del pasado».


16 Cuando Herodes oyó hablar de Jesús, dijo: «Juan, el hombre que yo decapité, ha regresado de los muertos».


17 Pues Herodes había enviado soldados para arrestar y encarcelar a Juan para hacerle un favor a Herodías. Él se casó con ella a pesar de que era esposa de su hermano, Felipe. 18 Juan le había estado diciendo a Herodes: «Es contra la ley de Dios que te cases con la esposa de tu hermano». 19 Por eso Herodías le guardaba rencor a Juan y quería matarlo; pero sin el visto bueno de Herodes, ella no podía hacer nada, 20 porque Herodes respetaba a Juan y lo protegía porque sabía que era un hombre bueno y santo. Herodes se inquietaba mucho siempre que hablaba con Juan, pero aun así le gustaba escucharlo.


21 Finalmente, Herodías tuvo su oportunidad en el cumpleaños de Herodes. Él dio una fiesta para los altos funcionarios de su gobierno, los oficiales del ejército y los ciudadanos prominentes de Galilea. 22 Luego la hija del rey, también llamada Herodías,[f] entró y bailó una danza que agradó mucho a Herodes y a sus invitados. «Pídeme lo que quieras—le dijo el rey a la muchacha—y te lo daré». 23 Incluso juró: «Te daré cualquier cosa que me pidas, ¡hasta la mitad de mi reino!».


24 Ella salió y le preguntó a su madre:


—¿Qué debo pedir?


Su madre le dijo:


—¡Pide la cabeza de Juan el Bautista!


25 Así que la muchacha regresó de prisa y le dijo al rey:


—¡Quiero ahora mismo la cabeza de Juan el Bautista en una bandeja!


26 Entonces el rey se arrepintió profundamente de lo que había dicho, pero debido a los juramentos que había hecho delante de sus invitados, no le podía negar lo que pedía. 27 Así que envió de inmediato a un verdugo a la prisión para que le cortara la cabeza a Juan y luego se la trajera. El soldado decapitó a Juan en la prisión, 28 trajo su cabeza en una bandeja y se la dio a la muchacha, quien se la llevó a su madre. 29 Cuando los discípulos de Juan oyeron lo que había sucedido, fueron a buscar el cuerpo y lo pusieron en una tumba.


Footnotes

6:3a Algunos manuscritos dicen Es tan solo el hijo del carpintero y de María.

6:3b La mayoría de los manuscritos dicen Joses; ver Mt 13:55.

6:7 En griego impuros.

6:8 En griego ni monedas de cobre en su cinturón.

6:14 Algunos manuscritos dicen Él decía.

6:22 Algunos manuscritos dicen la hija de la propia Herodías.

Salmos 39

Nueva Traducción Viviente

Para Jedutún, director del coro: salmo de David.

39 Me dije: «Tendré cuidado con lo que hago

    y no pecaré en lo que digo.

Refrenaré la lengua

    cuando los que viven sin Dios anden cerca».

2 Pero mientras estaba allí en silencio

    —sin siquiera hablar de cosas buenas—,

    el torbellino en mi interior se hizo cada vez peor.

3 Cuanto más pensaba,

    más me enardecía,

    hasta que disparé un fuego de palabras:

4 «Señor, recuérdame lo breve que será mi tiempo sobre la tierra.

    Recuérdame que mis días están contados,

    ¡y cuán fugaz es mi vida!

5 La vida que me has dado no es más larga que el ancho de mi mano.

    Toda mi vida es apenas un instante para ti;

    cuando mucho, cada uno de nosotros es apenas un suspiro». Interludio


6 Somos tan solo sombras que se mueven

    y todo nuestro ajetreo diario termina en la nada.

Amontonamos riquezas

    sin saber quién las gastará.

7 Entonces, Señor, ¿dónde pongo mi esperanza?

    Mi única esperanza está en ti.

8 Rescátame de mis rebeliones.

    No permitas que los necios se burlen de mí.

9 En silencio estoy delante de ti; no diré ni una palabra,

    porque mi castigo proviene de ti.

10 ¡Pero por favor, deja de castigarme!

    Estoy agotado por los golpes de tu mano.

11 Cuando nos disciplinas por nuestros pecados,

    consumes como una polilla lo que estimamos precioso.

    Cada uno de nosotros es apenas un suspiro. Interludio


12 ¡Oh Señor, oye mi oración!

    ¡Escucha mis gritos de auxilio!

    No cierres los ojos ante mis lágrimas.

Pues soy tu invitado,

    un viajero de paso,

    igual que mis antepasados.

13 Déjame solo para que pueda volver a sonreír

    antes de que parta de este mundo y no exista más.


Proverbios 10:10

Nueva Traducción Viviente

10 Quien guiña el ojo aprobando la maldad, causa problemas,

    pero una reprensión firme promueve la paz.[a]


Footnotes

10:10 Así aparece en la versión griega; en hebreo dice pero el necio que habla hasta por los codos caerá de narices.

Nueva Traducción Viviente (NTV)

La Santa Biblia, Nueva Traducción Viviente, © Tyndale House Foundation, 2010. Todos los derechos reservados.


DAB Español, Lunes 23 de Febrero

Día 054, DAB Español, Lunes 23 de Febrero Levítico 14:1-57; Marcos 6:30-56; Salmos 40:1-10; Proverbios 10:11-12 (Nueva Traducción Viviente (...