Sunday, April 19, 2026

DAB Español, Lunes 20 de Abril

Día 110, DAB Español, Lunes 20 de Abril


Josué 21:1-22:20; Lucas 20:1-26; Salmos 89:1-13; Proverbios 13:15-16 (Traducción en lenguaje actual (TLA))










Josué 21:1-22:20

Traducción en lenguaje actual

Las ciudades de los levitas

21 1-2 Los israelitas estaban acampando cerca de la ciudad de Siló, en la tierra de Canaán. Un día, los jefes de los grupos familiares de la tribu de Leví fueron a hablar con los jefes de las otras tribus, con Josué y con el sacerdote Eleazar. Les dijeron: «Por medio de Moisés, Dios ordenó que se nos dieran ciudades para que viviéramos en ellas, y también campos de pastoreo para nuestros ganados».


3 Así que, de acuerdo con ese mandato de Dios, los israelitas dieron a la tribu de Leví algunas de sus ciudades y campos de pastoreo.


4 Primero, se asignaron ciudades al grupo familiar de Quehat. A las familias quehatitas que descendían del sacerdote Aarón se les asignaron trece ciudades dentro de los territorios de Judá, Simeón y Benjamín. 5 Los otros quehatitas recibieron diez ciudades dentro de los territorios de Efraín, Dan y Manasés Occidental.[a]


6 El grupo familiar de Guersón recibió trece ciudades de los territorios de Isacar, Aser, Neftalí y Manasés Oriental.[b]


7 El grupo familiar de Merarí recibió doce ciudades de las pertenecientes a Rubén, a Gad y a Zabulón.


8 Los israelitas asignaron a los de la tribu de Leví estas ciudades y sus campos de pastoreo por medio de un sorteo, de acuerdo con el mandato que Dios le había dado a Moisés.


9-10 En el primer sorteo, algunas de las familias quehatitas recibieron ciudades en los territorios de las tribus de Judá y de Simeón: 11 En la región montañosa de Judá les dieron la ciudad de Arbá, que es Hebrón. Arbá era padre de Anac. También se les entregaron los campos de pastoreo alrededor de la ciudad, 12 pero no así las tierras y aldeas, porque ya se las habían dado a Caleb hijo de Jefuné.


13 Además de Hebrón, que era una de las ciudades de refugio para quienes mataran sin intención, los descendientes de Leví recibieron las siguientes ciudades: Libná, 14 Jatir, Estemoa, 15 Holón, Debir, 16 Ain, Jutá y Bet-semes, junto con sus campos de pastoreo. Estas nueve ciudades quedaban dentro de los territorios de Judá y de Simeón. 17 En los territorios de Benjamín se les asignaron cuatro ciudades: Gabaón, Gueba, 18 Anatot y Almón, junto con sus campos de pastoreo. 19 En total, a los sacerdotes, descendientes de Aarón, se les entregaron trece[c] ciudades con sus campos de pastoreo. 20 A las otras familias quehatitas se les asignaron cuatro ciudades dentro del territorio de la tribu de Efraín. 21 Una de ellas, Siquem, estaba en las montañas y era una ciudad de refugio. Las otras tres eran: Guézer, 22 Quibsaim y Bet-horón. 23 De la tribu de Dan recibieron cuatro ciudades: Eltequé, Guibetón, 24 Aialón y Gat-rimón, cada una con sus campos de pastoreo. 25 Del territorio de Manasés Occidental recibieron dos ciudades: Taanac y Gat-rimón. 26 En total estas familias quehatitas recibieron diez ciudades, cada una con sus propios campos de pastoreo.


27 A las familias del grupo familiar de Guersón, descendiente de Leví, se les asignaron dos ciudades dentro del territorio de Manasés Oriental. En la región de Basán recibieron Beeterá y Golán, que era una ciudad de refugio. 28 Del territorio del grupo familiar de Isacar recibieron cuatro ciudades: Quisión, Daberat, 29 Jarmut y En-ganim. 30 Del territorio de la tribu de Aser recibieron otras cuatro ciudades: Misael, Abdón, 31 Helcat y Rehob. 32 Del territorio de la tribu de Neftalí recibieron tres ciudades: Hamot-dor, Cartán y Quedes, en la región de Galilea. 33 En total, las familias del grupo familiar de Guersón recibieron trece ciudades con sus correspondientes campos de pastoreo.


34 Al resto de los descendientes de Leví, es decir, al grupo familiar de Merarí, se les asignaron cuatro ciudades en el territorio de la tribu de Zabulón: Jocneam, Carta, 35 Dimná y Nahalal. 36 Del territorio de la tribu de Rubén se les asignaron otras cuatro ciudades: Béser, Jahas, 37 Cademot y Mefáat. 38-39 Del territorio de la tribu de Gad recibieron también cuatro ciudades: Mahanaim, Hesbón, Jazer y Ramot, en la región de Galaad, que era ciudad de refugio. 40 En total el grupo familiar de Merarí recibió doce ciudades con sus respectivos campos de pastoreo. 41 Dentro del territorio israelita, los de la tribu de Leví recibieron en total cuarenta y ocho ciudades con sus correspondientes campos de pastoreo. 42 Estos campos estaban ubicados alrededor de cada una de las ciudades.


Dios cumple sus promesas

43 Así fue como Dios entregó a los israelitas toda la tierra que bajo juramento ya había prometido darles. Ellos se instalaron y vivieron allí. 44 Dios también les había prometido que vivirían en paz, y lo cumplió. Les dio la victoria sobre todos sus enemigos, y ninguno pudo hacerles frente. 45 Dios cumplió con todas las promesas que les había hecho a los israelitas; no dejó de cumplir ninguna de ellas.


Las tribus que regresan a su territorio

22 Después que Josué repartió la tierra, mandó llamar a las tribus de Rubén, Gad y Manasés Oriental, 2 y les dijo:


«Ustedes obedecieron todas las órdenes que recibieron de Moisés, y también han obedecido las mías. 3 Han tenido mucho cuidado de obedecer todos los mandamientos de nuestro Dios, y siempre han estado al lado de sus hermanos israelitas para ayudarlos. 4 Ahora ellos tienen paz, tal como se lo prometió nuestro Dios. Pueden regresar a los territorios que conquistaron al este del río Jordán, a las tierras que Moisés les dio. 5 Pero no se olviden de cumplir sus órdenes. Amen a Dios y hagan lo que él quiere. Obedezcan todos sus mandatos y manténganse fieles a él. Sírvanle de todo corazón y con todas sus fuerzas.


6-9 »Ustedes regresan ahora con muchas riquezas. Les han quitado a sus enemigos vacas, ovejas, oro, plata, bronce, hierro y gran cantidad de ropa. Compartan todo eso con sus familiares.


»Le pido a Dios que los bendiga y los trate bien. Pueden regresar a sus tierras».


Las tribus de Rubén y de Gad dejaron a los demás israelitas en Siló, en la región de Canaán, y regresaron a sus territorios. Se fueron a la región de Galaad, que habían conquistado por una orden de Dios recibida a través de Moisés. Moisés ya le había asignado tierras a media tribu de Manasés en Basán, al este del río Jordán.


Josué, por su parte, le asignó tierras a la otra mitad de Manasés, al oeste del Jordán, por lo que ellos se quedaron en Siló con el resto de los israelitas.


El altar al este del Jordán

10 Cuando las tribus de Rubén, Gad y Manasés Oriental llegaron a la región del Jordán, antes de cruzar el río levantaron un gran altar. 11 Los demás israelitas se enteraron de que esas tribus habían levantado un altar en territorio israelita, en la frontera de Canaán sobre la ribera oeste del río Jordán. 12 En cuanto lo supieron, todos los soldados en Siló se reunieron para ir a pelear contra las otras dos tribus y media. 13 Pero antes enviaron a Finees, hijo del sacerdote Eleazar, para hablar con las tribus de Rubén, Gad y Manasés Oriental, que estaban en Galaad. 14 Con él iban también diez jefes de grupos familiares, uno por cada tribu israelita. 15 Al llegar a la tierra de Galaad, en donde estaban las dos tribus y media, 16 hablaron con ellos de parte de todo el pueblo de Dios, y les dijeron:


—¿Por qué han traicionado al Dios de Israel? ¿Por qué han levantado este altar en rebeldía contra Dios? 17 ¿Se acuerdan del pecado que cometimos en Peor, y de la terrible enfermedad con que Dios nos castigó? Todavía estamos sufriendo las consecuencias, 18 ¿y ahora van a dejar de obedecerle? ¿No se dan cuenta de que, si hoy se ponen ustedes rebeldes, mañana Dios castigará a todos los israelitas?


19 »Si les parece que en el territorio que les ha tocado no pueden adorar a Dios, vengan al lugar que Dios ha elegido para adorarlo. Busquen un lugar en nuestro territorio donde puedan establecerse, pero no se rebelen contra Dios. Si se apartan de él, también nosotros resultaremos culpables. Así que no levanten otro altar aparte del altar de nuestro Dios. 20 No se olviden nunca del caso de Acán, hijo de Zérah, que se guardó algo que debía haber destruido, y todo el pueblo israelita fue castigado. ¡Acán no fue el único que murió por su pecado!


Footnotes

Josué 21:5 Manasés Occidental: Se denomina así a la media tribu de Manasés que se estableció al oeste del río Jordán.

Josué 21:6 Manasés Oriental: Se denomina así a la media tribu de Manasés que se estableció al este del río Jordán.

Josué 21:19 Trece: Así en el texto hebreo. Las ciudades mencionadas son doce. Véanse vv. 13-16.

Lucas 20:1-26

Traducción en lenguaje actual

La autoridad de Jesús

20 Jesús estaba en el templo enseñando a la gente y anunciando las buenas noticias. Los sacerdotes principales, los maestros de la Ley y los líderes del país se acercaron 2 y le preguntaron:


—¿Quién te dio autoridad para hacer todo esto?


3 Jesús les contestó:


—Yo también voy a preguntarles algo: 4 ¿Quién le dio autoridad a Juan el Bautista para bautizar? ¿Dios, o alguna otra persona?


5 Ellos comenzaron a discutir, y se decían unos a otros: «Si contestamos que fue Dios quien le dio autoridad a Juan, Jesús nos preguntará por qué no le creímos. 6 Y si decimos que fue un ser humano, la gente nos matará a pedradas, porque creen que Juan era un profeta enviado por Dios.» 7 Entonces respondieron:


—No sabemos quién le dio autoridad a Juan.


8 Jesús les dijo:


—Pues yo tampoco les diré quién me da autoridad para hacer todo esto.


La viña alquilada

9 Jesús le puso a la gente este ejemplo:


«El dueño de un terreno sembró una viña, luego la alquiló y se fue de viaje por largo tiempo. 10 Cuando llegó la época de la cosecha, envió a un sirviente para pedir la parte que le correspondía. Pero los hombres que alquilaron la viña golpearon al sirviente y lo enviaron con las manos vacías.


11 »El dueño envió a otro sirviente, pero también a éste lo golpearon, lo insultaron y lo enviaron sin nada. 12 Luego envió a otro, y a éste también lo hirieron y lo echaron fuera de la viña.


13 »Finalmente, el dueño se puso a pensar: “¿Qué puedo hacer?” Y se dijo: “Ya sé; enviaré a mi hijo que tanto quiero. Estoy seguro que a él sí lo respetarán.”


14 »Cuando aquellos hombres vieron que había llegado el hijo del dueño, se dijeron unos a otros: “Este muchacho es el que recibirá la viña cuando el dueño muera. Vamos a matarlo; así nos quedaremos con el terreno.”


15 »Entonces agarraron al muchacho, lo sacaron del terreno y lo mataron.»


Después Jesús preguntó:


—¿Qué piensan ustedes que hará el dueño con aquellos hombres? 16 Seguramente, cuando regrese, los matará y luego entregará la viña a otras personas.


Cuando la gente oyó eso, dijo:


—¡Eso, jamás!


17 Jesús miró a todos y les dijo:


—Entonces, cuando la Biblia dice:


“La piedra que rechazaron

los constructores del templo

es ahora la piedra principal”,


»¿qué quiso decir con eso? 18 Porque todo el que caiga sobre esa piedra quedará hecho pedazos. Y si la piedra cae sobre alguien, lo dejará hecho polvo.»


19 Los sacerdotes principales y los maestros de la Ley se dieron cuenta de que Jesús los estaba comparando con los hombres malos que alquilaron la viña. Entonces quisieron apresar a Jesús en ese mismo instante, pero no se atrevieron porque le tenían miedo a la gente.


Una trampa para Jesús

20 Los enemigos de Jesús querían arrestarlo y entregarlo al gobernador romano. Pero, como no tenían de qué acusarlo, enviaron a unos espías para que se hicieran pasar por personas buenas y vigilaran en qué momento Jesús decía algo malo.


21 Los espías le dijeron a Jesús:


—Maestro, sabemos que siempre dices la verdad. Tú enseñas que todos deben obedecer a Dios, y tratas a todos por igual. 22 Por eso te preguntamos: ¿Está bien que paguemos impuestos al emperador de Roma, o no?


23 Como Jesús sabía que ellos querían ponerle una trampa, les respondió:


24 —Muéstrenme una moneda. ¿De quién es la imagen que está en la moneda? ¿De quién es el nombre que tiene escrito?


Ellos contestaron:


—Del emperador de Roma.


25 Jesús les dijo:


—Pues denle al emperador lo que es del emperador, y a Dios lo que es de Dios.


26 Los espías no lograron que Jesús cayera en la trampa. Quedaron sorprendidos por su respuesta y no supieron decir nada más.


Salmos 89:1-13

Traducción en lenguaje actual

Dios hace un pacto con David

SALMO 89 (88)

Himno de Etán el ezraíta.

89 1-2 Dios mío,

siempre alabaré tu gran amor,

que nunca cambia;

siempre hablaré de tu fidelidad,

¡tan firme como el cielo!


3 Tú hiciste un pacto con David,

el rey que tú elegiste;

le prometiste bajo juramento:

4 «Cuando hayas muerto,

uno de tus descendientes

reinará siempre en tu lugar».


5-7 Dios mío,

los cielos te alaban

por tus grandes hechos;

todos los ángeles del cielo

hablan de tu fidelidad

y sólo a ti te honran.

Eres un Dios incomparable;

¡eres grande y maravilloso

entre los dioses!


8 Señor y Dios del universo,

¡no hay Dios como tú,

tan fiel y poderoso!

9 Tú dominas el mar embravecido,

y calmas sus olas agitadas.

10 Aplastaste al monstruo del mar,

y con tu brazo poderoso

derrotaste a tus enemigos.

11 Tuyo es el cielo,

tuya es también la tierra;

tú creaste el mundo

y todo lo que hay en él.

12 Tú creaste el norte y el sur;

los montes Tabor y Hermón

te alaban con alegría.

13 Muy grande es tu poder

para realizar grandes hazañas;

¡levantas la mano derecha

en señal de victoria!


Proverbios 13:15-16

Traducción en lenguaje actual

15 El que da buenos consejos

se gana el aprecio de todos,

pero el que da malos consejos

acabará en la ruina.


16 El sabio piensa bien lo que hace;

el tonto deja ver su estupidez.


Traducción en lenguaje actual (TLA)

Copyright © 2000 by United Bible Societies


DAB Español, Domingo 19 de Abril

Día 109, DAB Español, Domingo 19 de Abril


Josué 19:1-20:9; Lucas 19:28-48; Salmos 88; Proverbios 13:12-14 (Traducción en lenguaje actual (TLA))










Josué 19-20

Traducción en lenguaje actual

Territorios de la tribu de Simeón

19 El segundo territorio sorteado fue para los grupos familiares de la tribu de Simeón. Sus tierras quedaban dentro del territorio de la tribu de Judá. 2 Comprendía las ciudades de Beerseba, Moladá, Sebá, 3 Hasar-sual, Balá, Ésem, 4 Eltolad, Betul, Hormá, 5 Siclag, Bet-marcabot, Hasar-susá, 6 Bet-lebaot y Saruhén. Eran trece[a] ciudades con sus aldeas.


7 También recibieron las ciudades de En-rimón, Éter y Asán, con sus aldeas. 8 Este territorio comprendía todas las ciudades y aldeas en el sur, hasta la ciudad de Ramá en el desierto del sur. 9 Josué le había dado a la tribu de Judá más territorio del que necesitaba, así que le entregó parte de sus tierras a la tribu de Simeón.


Territorio de la tribu de Zabulón

10 El tercer territorio sorteado fue para los grupos familiares de la tribu de Zabulón. El territorio que recibieron llegaba al sur, hasta Sarid. 11 De allí la frontera seguía hacia el oeste hasta Maralá, pasando por Dabéset y el arroyo que está al este de Jocneam. 12 Al este de Sarid, la frontera llegaba hasta Quislot-tabor; de allí seguía a Daberat, y luego subía hasta Jafía. 13 Siguiendo hacia el este, llegaba a Gat-héfer, pasaba por Itá-casín, dando luego la vuelta por Nea hasta Rimón. 14 En el norte, la frontera daba la vuelta hasta Hanatón, y terminaba en el valle de Jefté-el. 15-16 Este territorio que recibió la tribu de Zabulón incluía doce ciudades con sus aldeas. Entre ellas estaban Catat, Nahalal, Simrón, Idalá y Belén.


Territorio de la tribu de Isacar

17 El cuarto territorio sorteado fue para los grupos familiares de la tribu de Isacar. 18 Comprendía las ciudades de Jezreel, Quesulot, Sunem, 19 Hafaraim, Sihón, Anaharat, 20 Rabit, Quisión, Ebes, 21 Rémet, En-ganim, En-hadá y Bet-pasés. 22 En el norte, su frontera hacia el este iba desde el monte Tabor hasta el río Jordán, pasando por las ciudades de Sahasimá y Bet-semes. 23 Todo este territorio, incluyendo las dieciséis ciudades con sus aldeas, pertenecía a la tribu de Isacar.


Territorio de la tribu de Aser

24 El quinto territorio sorteado fue para los grupos familiares de la tribu de Aser. 25 Al sur, la frontera iba desde la ciudad de Helcat hacia el oeste, incluyendo las ciudades de Halí, Beten, Acsaf, 26 Alamélec, Amad y Misal. La frontera oeste era el monte Carmelo y Sihor-libnat. 27 Al este, la frontera partía de Helcat hacia el norte, hasta Bet-dagón. Luego de pasar por el territorio de la tribu de Zabulón, seguía por el valle de Jefté-el hasta Bet-émec y Neiel. Después pasaba por Cabul, 28 Abdón, Ebrón, Rehob, Hamón y Caná, terminando en Sidón. 29 De allí giraba hacia Ramá, llegaba hasta el fuerte de Tiro, continuaba por Hosá y terminaba en el mar Mediterráneo. Comprendía también a Mahaleb, a Aczib, 30-31 a Umá, a Afec y a Rehob. Estas veintidós ciudades con sus aldeas estaban comprendidas dentro del territorio que recibió la tribu de Aser.


Territorio de la tribu de Neftalí

32 El sexto territorio sorteado fue para los grupos familiares de la tribu de Neftalí. 33 La frontera norte iba desde la ciudad de Hélef, pasando por el roble cercano a Saanamim, seguía por las ciudades de Adamí-néqueb y Jabneel hasta Lacum, y terminaba en el río Jordán. 34 La frontera sur comenzaba en el Jordán; llegaba, por el oeste, hasta la ciudad de Aznot-tabor. Allí giraba al norte y seguía por la frontera de la tribu de Zabulón, hasta la ciudad de Hucoc. Después seguía hacia el oeste, siempre bordeando la frontera de Zabulón. Al oeste, su frontera daba con el territorio de la tribu de Aser, y al este, con el río Jordán. 35 Las ciudades fortificadas eran Sidim, Ser, Hamat, Racat, Quinéret, 36 Adamá, Ramá, Hasor, 37 Quedes, Edrei, En-hasor, 38-39 Irón, Migdal-el, Horem, Bet-anat y Bet-semes. En total había diecinueve[b] ciudades con sus aldeas en el territorio entregado a la tribu de Neftalí.


Territorio de la tribu de Dan

40 El séptimo territorio sorteado fue para los grupos familiares de la tribu de Dan. 41 Comprendía las ciudades de Sorá, Estaol, Ir-semes, 42 Saalbim, Aialón, Jetlá, 43 Elón, Timnat, Ecrón, 44 Eltequé, Guibetón, Baalat, 45 Jehúd, Bené-berac, Gat-rimón, 46 Mejarcón y Racón, junto con la región frente a Jope. 47-48 Todas estas ciudades y sus aldeas pertenecían a la tribu de Dan. Más tarde los de Dan perdieron sus tierras, así que fueron al norte y atacaron la ciudad de Lésem. Mataron a toda la gente que allí vivía, y se apoderaron de la ciudad. A la ciudad le cambiaron el nombre y la llamaron Dan, en honor de su antepasado.


Territorio asignado a Josué

49 Cuando los israelitas terminaron de repartir la tierra, le dieron su parte a Josué. 50 Por orden de Dios le dieron la ciudad que Josué había pedido, es decir, Timnat-sérah, en la región montañosa de la tribu de Efraín. Josué reconstruyó la ciudad y vivió allí.


51 Josué, el sacerdote Eleazar y los jefes de los grupos familiares consultaron a Dios antes de hacer el sorteo de cada uno de estos territorios. Para esto se reunieron a la entrada del santuario, en Siló. Y así terminó el reparto de los territorios.


Las ciudades de refugio

20 Después de esto Dios le dijo a Josué:


2 «Recuérdales a los israelitas que deben elegir algunas ciudades que servirán de refugio. Ya les había hablado de esto por medio de Moisés. 3 Cualquiera que, sin querer, mate a otra persona, podrá refugiarse en esas ciudades y así escapar de los parientes del muerto que quieran vengarse. 4 Al llegar a una de estas ciudades, se presentará ante las autoridades que se reúnen a la entrada de la ciudad, y les explicará lo que pasó. Ellos entonces lo dejarán entrar y le asignarán un lugar donde pueda quedarse a vivir. 5 Si los que buscan vengarse lo siguen hasta allí, las autoridades de la ciudad no se lo entregarán. Tienen que protegerlo, porque dio muerte a otro por accidente y no porque fueran enemigos. 6 El que buscó refugio tendrá que ser juzgado públicamente y se quedará en esa ciudad hasta que haya fallecido el jefe de los sacerdotes que lo juzgó. Sólo entonces podrá volver a su propia casa en la ciudad de donde huyó».


7 Los israelitas eligieron las siguientes ciudades:


Quedes, en Galilea, en las montañas de la tribu de Neftalí.


Siquem, en las montañas de la tribu de Efraín.


Hebrón, en las montañas de la tribu de Judá.


8 Béser, de la tribu de Rubén, en la meseta del desierto que está al este de Jericó, al otro lado del río Jordán.


Ramot, de la tribu de Gad, en la región de Galaad.


Golán, de la tribu de Manasés, en la región de Basán.


9 Estas ciudades de refugio fueron elegidas para todos los israelitas, y también para los extranjeros que vivieran con ellos. Cualquier persona que matara a otra sin querer, podía refugiarse allí. De esa manera el pariente más cercano del muerto no podía vengarse, y el que buscó refugio tenía derecho a ser juzgado públicamente.


Footnotes

Josué 19:6 Trece: Así en el texto hebreo. Las ciudades mencionadas son catorce.

Josué 19:38 Diecinueve: Así en el texto hebreo. Las ciudades mencionadas son dieciséis.

Lucas 19:28-48

Traducción en lenguaje actual

Jesús entra en Jerusalén

28 Jesús terminó de hablar y siguió su camino hacia Jerusalén. 29 Cuando llegó cerca de los pueblos de Betfagé y Betania, se detuvo junto al Monte de los Olivos. Allí les dijo a dos de sus discípulos: 30 «Vayan al pueblo que está allá. Tan pronto entren, van a encontrar un burro atado. Nadie ha montado antes ese burro. Desátenlo y tráiganlo. 31 Si alguien les pregunta por qué lo desatan, respondan: “El Señor lo necesita.”»


32 Los dos discípulos fueron al pueblo y encontraron el burro, tal como Jesús les había dicho. 33 Cuando estaban desatándolo, los dueños preguntaron:


—¿Por qué desatan el burro?


34 Ellos contestaron:


—El Señor lo necesita.


35 Luego se llevaron el burro, pusieron sus mantos sobre él, y ayudaron a Jesús para que se montara.


36 Jesús se dirigió a Jerusalén, y muchas personas empezaron a extender sus mantos en el camino por donde él iba a pasar. 37 Cuando llegaron cerca del Monte de los Olivos y empezaron a bajar a Jerusalén, todos los seguidores de Jesús se alegraron mucho. Todos gritaban y alababan a Dios por los milagros que Jesús había hecho, y que ellos habían visto. 38 Decían:


«¡Bendito el rey

que viene en el nombre de Dios!


¡Que haya paz en el cielo!


¡Que todos reconozcan

el poder de Dios!»


39 Entre la gente había también unos fariseos, y le dijeron a Jesús:


—¡Maestro, reprende a tus discípulos!


40 Jesús les contestó:


—Les aseguro que si ellos se callan, las piedras gritarán.


41 Cuando Jesús estuvo cerca de Jerusalén y vio la ciudad, lloró 42 y dijo:


«¡Habitantes de Jerusalén! ¡Cómo me gustaría que hoy ustedes pudieran entender lo que significa vivir en paz! Pero no, ustedes son incapaces de comprenderlo. 43 Llegará el momento en que sus enemigos vendrán, y harán rampas alrededor de la ciudad para atacarla por todos lados. 44 La destruirán por completo, y no dejarán en pie una sola pared. Todos ustedes morirán, y sufrirán todo esto, porque no quisieron reconocer que Dios me envió a salvarlos.»


Jesús y los comerciantes del templo

45 Cuando Jesús entró en la ciudad de Jerusalén, fue al templo y comenzó a sacar a todos los vendedores que allí estaban, 46 y les dijo: «Dios dice en la Biblia: “Mi casa será una casa de oración”; ¡pero ustedes la han convertido en cueva de ladrones!»


47 Jesús iba al templo todos los días para enseñar. Los sacerdotes principales, los maestros de la Ley y los líderes del pueblo planeaban cómo matarlo; 48 pero no podían hacer nada contra él, pues la gente quería escuchar sus enseñanzas.


Salmos 88

Traducción en lenguaje actual

Dios mío, no me dejes solo

SALMO 88 (87)

Himno de la Escuela de música de Coré, compuesto por Hemán el ezraíta. Instrucciones para el director del coro: Este himno deberá cantarse como un lamento.

88 Dios mío,

tú eres mi salvador;

día y noche pido tu ayuda.

2 Permite que mi oración

llegue a tu presencia;

¡presta atención a mis ruegos!

3 Sufro tantas calamidades

que estoy al borde de la muerte.

4-5 ¡Parece que ya no tengo remedio!

¡Hasta hay quienes me dan por muerto!

Parezco un cadáver ya enterrado,

al que nadie toma en cuenta

porque la muerte se lo llevó.

6 Es como si estuviera

en el barranco más oscuro.


7 El golpe de tu furia

ha caído sobre mí;

es como una inmensa ola

que me ha hecho naufragar.

8 Por ti he perdido a mis amigos;

me consideran repugnante.

Es como si estuviera preso

y no encontrara la salida.

9 Es tan grande mi tristeza

que se llenan de lágrimas mis ojos.


Hacia ti, Dios mío, tiendo los brazos,

y te llamo a todas horas.

10 Si realizas un milagro,

¿te darán gracias los muertos?

¡Claro que no!

11 Allá en el sepulcro,

donde termina la vida,

no hay quien hable de tu amor

ni de tu fidelidad.

12 Allá en las tinieblas,

donde todo se olvida,

nadie sabe de tus milagros

ni de tus actos de justicia.


13-14 Dios mío,

todas las mañanas

te busco en oración;

¡yo te ruego que me ayudes!

¿Por qué me rechazas?

¿Por qué me das la espalda?

15 Desde que era joven

he sufrido mucho;

¡he estado a punto de morir!

Soy víctima de tus castigos,

¡y ya no puedo más!

16-17 Sobre mí recayó tu enojo;

me tienes derrotado;

tus ataques me rodean a todas horas

y me tienen cercado por completo,

como las olas del mar.

18 Por ti ya no tengo amigos;

me he quedado sin familia.

¡Ya sólo me queda

esta terrible oscuridad!


Proverbios 13:12-14

Traducción en lenguaje actual

12 ¡Qué tristeza da

que los deseos no se cumplan!

¡Y cómo nos llena de alegría

ver cumplidos nuestros deseos!


13 Si te burlas de una orden,

tendrás tu merecido;

si la obedeces,

tendrás tu recompensa.


14 Las enseñanzas del sabio

son una fuente de vida

y pueden salvarte de la muerte.


Traducción en lenguaje actual (TLA)

Copyright © 2000 by United Bible Societies


Friday, April 17, 2026

DAB Español, Sábado 18 de Abril

Día 108, DAB Español, Sábado 18 de Abril


Josué 16:1-18:28; Lucas 19:1-27; Salmos 87; Proverbios 13:11 (La Biblia de las Américas (LBLA))










Josué 16-18

La Biblia de las Américas

Territorio de Efraín

16 Tocó en[a] suerte a los hijos de José desde el Jordán frente a Jericó (las aguas de Jericó) al oriente, hacia el desierto, subiendo desde Jericó por la región montañosa a Betel. 2 Seguía desde Betel a Luz, y continuaba hasta la frontera de los arquitas en Atarot. 3 Y descendía hacia el occidente al territorio de los jafletitas, hasta el territorio de Bet-horón de abajo, y hasta Gezer, y terminaba[b] en el mar.


4 Recibieron, pues, su heredad los hijos de José, Manasés y Efraín. 5 Y este fue el territorio de los hijos de Efraín conforme a sus familias: el límite de su heredad hacia el oriente era Atarot-adar, hasta Bet-horón de arriba. 6 Y el límite iba hacia el occidente en Micmetat al norte, girando hacia el oriente en Taanat-silo, y continuaba más allá al oriente de Janoa. 7 Descendía de Janoa a Atarot y a Naarat[c], llegaba a Jericó y salía al Jordán. 8 De Tapúa el límite continuaba hacia el occidente hasta el arroyo de Caná, y terminaba[d] en el mar. Esta es la heredad de la tribu de los hijos de Efraín, conforme a sus familias, 9 junto con las ciudades que fueron apartadas para los hijos de Efraín en medio de la heredad de los hijos de Manasés, todas las ciudades con sus aldeas. 10 Pero no expulsaron[e] a los cananeos que habitaban en Gezer; por tanto, los cananeos habitan en medio de Efraín hasta hoy, pero fueron sometidos a trabajos forzados.


Territorio de Manasés

17 Esta fue la suerte que le tocó a la tribu de Manasés, porque él era el primogénito de José: a Maquir, primogénito de Manasés, padre de Galaad, por cuanto era hombre de guerra, se le otorgó[f] Galaad y Basán; 2 y echaron suertes[g] para el resto de los hijos de Manasés conforme a sus familias: para los hijos de Abiezer[h], para los hijos de Helec, para los hijos de Asriel, para los hijos de Siquem, para los hijos de Hefer y para los hijos de Semida; estos eran los descendientes[i] varones de Manasés, hijo de José, conforme a sus familias. 3 Sin embargo, Zelofehad, hijo de Hefer, hijo de Galaad, hijo de Maquir, hijo de Manasés, no tenía hijos, sino solo hijas; y estos son los nombres de sus hijas: Maala, Noa, Hogla, Milca y Tirsa. 4 Y ellas vinieron delante del sacerdote Eleazar, delante de Josué, hijo de Nun, y delante de los principales, diciendo: El Señor mandó a Moisés que nos diera una heredad entre nuestros hermanos. Así que según el mandato[j] del Señor, él les dio heredad entre los hermanos de su padre. 5 Y a Manasés le tocaron diez porciones, además de la tierra de Galaad y Basán que está al otro lado del Jordán, 6 porque las hijas de Manasés recibieron heredad entre sus hijos. Y la tierra de Galaad perteneció al resto de los hijos de Manasés.


7 Y el límite de Manasés se extendía[k] desde Aser hasta Micmetat, que estaba al oriente de Siquem; entonces el límite iba hacia el sur[l] hasta los habitantes de En-tapúa. 8 La tierra de Tapúa pertenecía a Manasés, pero Tapúa en el límite con Manasés pertenecía a los hijos de Efraín. 9 Y el límite descendía hasta el arroyo de Caná, hacia el sur del arroyo (estas ciudades pertenecían a Efraín entre las ciudades de Manasés). Y el límite de Manasés estaba al lado norte del arroyo, y terminaba[m] en el mar. 10 El lado sur pertenecía a Efraín, el lado norte a Manasés y el mar era su límite; y lindaban con Aser al norte y con Isacar al oriente. 11 En Isacar y en Aser, Manasés tenía Bet-seán y sus aldeas, Ibleam y sus aldeas, los habitantes de Dor y sus aldeas, los habitantes de Endor y sus aldeas, los habitantes de Taanac y sus aldeas, y los habitantes de Meguido y sus aldeas; la tercera es Náfet. 12 Pero los hijos de Manasés no pudieron tomar posesión de estas ciudades, porque los cananeos persistieron en habitar en esa tierra. 13 Y sucedió que cuando los hijos de Israel se hicieron fuertes, sometieron a los cananeos a trabajos forzados, pero no los expulsaron[n] totalmente.


14 Entonces los hijos de José hablaron a Josué, diciendo: ¿Por qué me has dado solo una suerte y una porción como heredad, siendo yo un pueblo numeroso que hasta ahora el Señor ha bendecido? 15 Y Josué les dijo: Si sois pueblo tan numeroso, subid[o] al bosque y limpiad[p] un lugar para vosotros allí en la tierra de los ferezeos y los refaítas, ya que la región montañosa de Efraín es demasiado estrecha para vosotros. 16 Y los hijos de José respondieron: La región montañosa no es suficiente para nosotros, y todos los cananeos que viven en la tierra del valle tienen carros de hierro, tanto los que están en Bet-seán y sus aldeas, como los que están en el valle de Jezreel. 17 Y habló Josué a la casa de José, a Efraín y a Manasés, diciendo: Eres un pueblo numeroso y tienes gran poder; no te tocará solo una suerte, 18 sino que la región montañosa será tuya. Porque aunque es bosque, la desmontarás[q], y será tuya hasta sus límites más lejanos[r]; porque expulsarás[s] a los cananeos, aunque tengan carros de hierro y aunque sean fuertes.


División del resto del territorio

18 Entonces toda la congregación de los hijos de Israel se reunió en Silo, y levantaron allí la tienda de reunión; y la tierra estaba sometida delante de ellos. 2 Y quedaban siete tribus de los hijos de Israel que no habían repartido su heredad. 3 Dijo, pues, Josué a los hijos de Israel: ¿Hasta cuándo pospondréis el entrar a tomar posesión de la tierra que el Señor, el Dios de vuestros padres, os ha dado? 4 Escoged[t] tres hombres de cada[u] tribu, a quienes yo enviaré, y ellos se levantarán y recorrerán la tierra, y harán una descripción de ella según su heredad; entonces volverán[v] a mí. 5 Y la dividirán en siete partes; Judá se quedará en su territorio en el sur, y la casa de José se quedará en su territorio en el norte. 6 Y describiréis la tierra en siete partes, y me traeréis aquí la descripción. Y yo os echaré suertes aquí delante del Señor nuestro Dios. 7 Pues los levitas no tienen porción entre vosotros porque el sacerdocio del Señor es su herencia. Gad, Rubén y la media tribu de Manasés también han recibido su herencia al otro lado del Jordán hacia el oriente, la cual les dio Moisés, siervo del Señor.


8 Entonces los hombres se levantaron y partieron, y Josué ordenó a los que salieron a describir la tierra, diciendo: Id y recorred la tierra, y describidla y volved a mí; entonces os echaré suertes aquí en Silo delante del Señor. 9 Y los hombres fueron y recorrieron la tierra y la describieron por ciudades en siete partes en un libro; y vinieron a Josué en el campamento en Silo. 10 Y Josué les echó suertes en Silo delante del Señor, y allí Josué repartió la tierra a los hijos de Israel conforme a sus divisiones.


11 Y salió[w] la suerte de la tribu de los hijos de Benjamín conforme a sus familias, y el territorio de su suerte estaba[x] entre los hijos de Judá y los hijos de José. 12 Y su límite por el lado norte comenzaba en[y] el Jordán, subía[z] por el lado de Jericó al norte, ascendía por la región montañosa hacia el occidente y terminaba[aa] en el desierto de Bet-avén. 13 De allí el límite seguía hasta Luz, por el lado sur de Luz, es decir, Betel; y el límite bajaba hasta Atarot-adar, cerca del monte que está al sur de Bet-horón de abajo. 14 Y el límite doblaba allí y se extendía hacia el sur por el lado occidental, desde el monte que está frente a Bet-horón hacia el sur; y terminaba[ab] en Quiriat-baal, es decir, Quiriat-jearim, ciudad de los hijos de Judá. Este era el límite occidental. 15 Y por el lado sur, desde el extremo de Quiriat-jearim, el límite seguía hacia el occidente e iba hasta la fuente de las aguas de Neftoa. 16 Entonces el límite bajaba hasta la orilla del monte que está en el valle de Ben-hinom[ac], que está en el valle de Refaim hacia el norte; y bajaba al valle de Hinom, hasta la ladera del jebuseo hacia el sur, y bajaba hasta En-rogel[ad]. 17 Luego doblaba hacia el norte e iba hasta En-semes y hasta Gelitot, que está frente a la subida de Adumín, y bajaba hasta la piedra de Bohán, hijo de Rubén, 18 continuaba por el lado frente al Arabá hacia el norte y bajaba hasta el Arabá. 19 El límite seguía por el lado de Bet-hogla hacia el norte, y terminaba[ae] en la bahía norte del mar Salado, en el extremo sur del Jordán. Este era el límite sur. 20 El Jordán era su límite al lado oriental. Esta fue la heredad de los hijos de Benjamín, conforme a sus familias y conforme a sus límites alrededor.


21 Y las ciudades de la tribu de los hijos de Benjamín, conforme a sus familias, eran: Jericó, Bet-hogla, Emec-casis, 22 Bet-arabá, Zemaraim, Betel, 23 Avim, Pará, Ofra, 24 Quefar-haamoni, Ofni y Geba; doce ciudades con sus aldeas. 25 Gabaón, Ramá, Beerot, 26 Mizpa, Cafira, Mozah, 27 Requem, Irpeel, Tarala, 28 Zela, Elef, Jebús, es decir, Jerusalén, Guibeá[af] y Quiriat; catorce ciudades con sus aldeas. Esta fue la heredad de los hijos de Benjamín conforme a sus familias.


Footnotes

Josué 16:1 Lit., Y salió la

Josué 16:3 Lit., y sus salidas estaban

Josué 16:7 En 1 Crón. 7:28, Naarán

Josué 16:8 Lit., y sus salidas estaban

Josué 16:10 Lit., no desposeyeron

Josué 17:1 Lit., fue para él

Josué 17:2 Lit., Y fue

Josué 17:2 En Núm. 26:30, Jezer

Josué 17:2 Lit., hijos

Josué 17:4 Lit., la boca

Josué 17:7 Lit., era

Josué 17:7 Lit., a la mano derecha

Josué 17:9 Lit., y sus salidas estaban

Josué 17:13 Lit., no los desposeyeron

Josué 17:15 Lit., subid por vosotros mismos

Josué 17:15 Lit., cortad

Josué 17:18 Lit., cortarás

Josué 17:18 Lit., salidas

Josué 17:18 Lit., desposeerás

Josué 18:4 Lit., Daos

Josué 18:4 Lit., la

Josué 18:4 Lit., vendrán

Josué 18:11 Lit., subió

Josué 18:11 Lit., salió

Josué 18:12 Lit., era desde

Josué 18:12 Lit., y el límite subía

Josué 18:12 Lit., las salidas de él estaban

Josué 18:14 Lit., las salidas de él estaban

Josué 18:16 I.e., hijo de Hinom

Josué 18:16 I.e., fuente de Rogel

Josué 18:19 Lit., y las salidas del límite estaban

Josué 18:28 Heb., Guibeat

Lucas 19:1-27

La Biblia de las Américas

Zaqueo

19 Habiendo entrado Jesús en Jericó, pasaba por la ciudad. 2 Y[a] un hombre llamado[b] Zaqueo, que era jefe de los recaudadores de impuestos[c] y era rico, 3 trataba de ver quién era Jesús; pero no podía a causa de la multitud, ya que él era de pequeña estatura. 4 Y corriendo delante, se subió a un sicómoro para verle, porque Jesús estaba a punto de pasar por allí. 5 Cuando Jesús llegó al lugar, miró hacia arriba y le dijo: Zaqueo, date prisa y desciende, porque hoy debo quedarme en tu casa. 6 Entonces él se apresuró a descender y le recibió con gozo[d]. 7 Y al ver esto, todos murmuraban, diciendo: Ha ido a hospedarse con[e] un hombre pecador. 8 Y Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes daré a los pobres, y si en algo he defraudado a alguno, se lo restituiré cuadruplicado. 9 Y Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa, ya que él también es hijo de Abraham; 10 porque el Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que se había perdido.


Parábola de las minas

11 Estando ellos oyendo estas cosas, continuando Jesús, dijo una parábola, porque Él estaba cerca de Jerusalén y ellos pensaban que el reino de Dios iba a aparecer de un momento a otro. 12 Por eso dijo: Cierto hombre de familia noble fue a un país lejano a recibir un reino para sí y después volver. 13 Y llamando a diez de sus siervos, les dio diez minas[f] y les dijo: «Negociad con esto hasta que yo regrese[g]». 14 Pero sus ciudadanos lo odiaban, y enviaron una delegación tras él, diciendo: «No queremos que este reine sobre nosotros». 15 Y sucedió que al regresar él, después de haber recibido el reino, mandó llamar a su presencia a aquellos siervos a los cuales había dado el dinero, para saber lo que habían ganado negociando[h]. 16 Y se presentó el primero, diciendo: «Señor, tu mina ha producido diez minas más». 17 Y él le dijo: «Bien hecho, buen siervo, puesto que has sido fiel en lo muy poco, ten autoridad sobre diez ciudades». 18 Entonces vino el segundo, diciendo: «Tu mina, señor, ha producido cinco minas». 19 Y dijo también a este: «Y tú vas a estar[i] sobre cinco ciudades». 20 Y vino otro, diciendo: «Señor, aquí está tu mina, que he tenido guardada en un pañuelo; 21 pues te tenía miedo, porque eres un hombre exigente, que recoges lo que no depositaste y siegas lo que no sembraste». 22 Él le contestó*: «Siervo inútil[j], por tus propias palabras[k] te voy a juzgar. ¿Sabías que yo soy un hombre exigente, que recojo lo que no deposité y siego lo que no sembré? 23 Entonces, ¿por qué no pusiste mi dinero en el banco, y al volver yo, lo hubiera recibido con los intereses?». 24 Y dijo a los que estaban presentes: «Quitadle la mina y dádsela al que tiene las diez minas». 25 Y ellos le dijeron: «Señor, él ya tiene diez minas». 26 Os digo, que a cualquiera que tiene, más le será dado, pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará. 27 Pero a estos mis enemigos, que no querían que reinara sobre ellos, traedlos acá y matadlos delante de mí.


Footnotes

Lucas 19:2 Lit., Y he aquí

Lucas 19:2 Lit., de nombre llamado

Lucas 19:2 O, publicanos; i.e., los que explotaban la recaudación de los impuestos romanos

Lucas 19:6 Lit., regocijándose

Lucas 19:7 O, a ser huésped de

Lucas 19:13 Una mina equivalía al salario de unos cien días, y así en el resto del cap.

Lucas 19:13 Lit., en lo que vengo

Lucas 19:15 Lit., lo que habían negociado; algunos mss. dicen: qué había negociado cada uno

Lucas 19:19 Lit., sé

Lucas 19:22 Lit., malo

Lucas 19:22 Lit., de tu boca

Salmos 87

La Biblia de las Américas

Privilegios del ciudadano de Sión

Salmo de los hijos de Coré. Cántico.

87 En los montes santos están sus cimientos.

2 El Señor ama las puertas de Sión

más que todas las otras moradas de Jacob.

3 Cosas gloriosas se dicen de ti,

oh ciudad de Dios: (Selah[a])

4 Mencionaré a Rahab[b] y a Babilonia entre[c] los que me conocen;

he aquí, Filistea y Tiro con Etiopía[d]; de sus moradores se dirá:

«Este nació allí».

5 Pero de Sión se dirá: Este y aquel nacieron en ella;

y el Altísimo mismo la establecerá.

6 El Señor contará al inscribir los pueblos:

Este nació allí. (Selah)

7 Entonces tanto los cantores como los flautistas[e], dirán:

En ti están todas mis fuentes de gozo.


Footnotes

Salmos 87:3 Posiblemente, Pausa, Crescendo, o Interludio

Salmos 87:4 I.e., Egipto

Salmos 87:4 O, como

Salmos 87:4 Heb., Cush

Salmos 87:7 O, danzantes

Proverbios 13:11

La Biblia de las Américas

11 La fortuna obtenida con fraude[a] disminuye,

pero el que la recoge con trabajo[b] la aumenta.


Footnotes

Proverbios 13:11 Lit., vanidad

Proverbios 13:11 O, poco a poco; lit., en la mano

La Biblia de las Américas (LBLA)

Copyright © 1986, 1995, 1997 by The Lockman Foundation


DAB Español, Lunes 20 de Abril

Día 110, DAB Español, Lunes 20 de Abril Josué 21:1-22:20; Lucas 20:1-26; Salmos 89:1-13; Proverbios 13:15-16 (Traducción en lenguaje actual ...