Monday, February 16, 2026

DAB Español, Martes 17 de Febrero

Día 048, DAB Español, Martes 17 de Febrero


Levítico 4:1-5:19; Marcos 2:13-3:6; Salmos 36; Proverbios 10:1-2 (Reina Valera Contemporánea (RVC))










Levítico 4-5

Reina Valera Contemporánea

Ofrendas por el pecado

4 El Señor habló con Moisés, y le dijo:


2 «Habla con los hijos de Israel, y diles:


“Cuando alguien, sin proponérselo, peque contra alguno de los mandamientos del Señor en cuestiones que no deben cometerse, e incurra en alguna de ellas, 3 si el sacerdote ungido peca como el común del pueblo, deberá ofrecer al Señor un becerro sin defecto, como expiación por el pecado cometido. 4 Llevará el becerro a la entrada del tabernáculo de reunión y, poniendo la mano sobre la cabeza del becerro, lo degollará delante del Señor. 5 El sacerdote ungido tomará un poco de la sangre del becerro y la llevará al tabernáculo de reunión, 6 mojará su dedo en la sangre, y esa sangre la rociará delante del Señor siete veces, en dirección al velo del santuario. 7 También pondrá el sacerdote parte de esa sangre sobre los cuernos del altar del incienso aromático, el cual está en el tabernáculo de reunión delante del Señor, y el resto de la sangre del becerro la derramará al pie del altar del holocausto, que está a la entrada del tabernáculo de reunión. 8 Para la expiación tomará toda la grasa del becerro, tanto la que recubre los intestinos como la que recubre las entrañas, 9 los dos riñones, la grasa que los recubre y la que está sobre los ijares, y junto con los riñones quitará la grasa que recubre el hígado, 10 tal y como se quita la grasa del buey del sacrificio de paz, y el sacerdote la quemará sobre el altar del holocausto. 11 La piel del becerro, con toda su carne y su cabeza, sus piernas, sus intestinos y su estiércol, 12 en fin, todo el becerro, lo llevará fuera del campamento hasta un lugar limpio, donde se echan las cenizas, y allí lo quemará sobre la leña encendida.


13 ”En caso de que toda la congregación de Israel peque contra alguno de los mandamientos del Señor e incurra en actos que no se deben cometer, y resulte culpable pero el pecado pasa inadvertido a los ojos del pueblo, 14 una vez que el pecado cometido llegue a ser conocido la congregación deberá ofrecer como expiación un becerro, al cual lo llevarán ante el tabernáculo de reunión. 15 Allí los ancianos de la congregación pondrán delante del Señor las manos sobre la cabeza del becerro, y en presencia del Señor degollarán al becerro. 16 El sacerdote ungido llevará al tabernáculo de reunión parte de la sangre del becerro, 17 mojará su dedo en esa misma sangre, y la rociará siete veces delante del Señor, en dirección al velo. 18 Parte de esa sangre la pondrá sobre los cuernos del altar que está en el tabernáculo de reunión, delante del Señor, y el resto de la sangre lo derramará al pie del altar del holocausto, que está a la entrada del tabernáculo de reunión. 19 Y le quitará toda la grasa y la hará arder sobre el altar. 20 Hará con aquel becerro lo mismo que hizo con el becerro de la expiación. Así el sacerdote hará expiación por ellos, y obtendrán el perdón. 21 Luego llevará el becerro fuera del campamento y lo quemará, como quemó el primer becerro. Se trata de una expiación por la congregación.


22 ”Cuando un jefe peque y, sin proponérselo, infrinja alguno de los mandamientos del Señor su Dios e incurra en cosas que no se deben hacer, 23 tan pronto como se le haga saber que ha pecado presentará como ofrenda un macho cabrío sin defecto. 24 Pondrá su mano sobre la cabeza del macho cabrío y lo degollará delante del Señor, en donde se degüella el holocausto. Se trata de una expiación. 25 Con su dedo, el sacerdote tomará un poco de la sangre de la expiación y la untará sobre los cuernos del altar del holocausto, y luego derramará el resto de la sangre al pie del altar del holocausto, 26 y quemará toda la grasa sobre el altar, como se quema la grasa del sacrificio de paz. Así el sacerdote hará la expiación por el pecado del jefe, y éste obtendrá el perdón.


27 ”Si alguien del pueblo, sin proponérselo, peca e infringe alguno de los mandamientos del Señor y comete cosas que no se deben hacer, 28 tan pronto como se le haga saber que ha pecado, presentará una cabra sin defecto como ofrenda por el pecado cometido. 29 Pondrá la mano sobre la cabeza de la ofrenda de expiación, y la degollará en el lugar del holocausto. 30 Luego el sacerdote tomará con el dedo un poco de la sangre, y la untará sobre los cuernos del altar del holocausto, y luego derramará al pie del altar el resto de la sangre. 31 Al animal ofrecido el sacerdote le quitará toda la grasa, tal y como se le quita al sacrificio de paz, y la quemará sobre el altar en olor grato para el Señor. Así el sacerdote hará expiación por el infractor, y éste será perdonado.


32 ”Si el infractor presenta un cordero como ofrenda por su pecado, deberá presentar una hembra sin defecto. 33 Pondrá la mano sobre la cabeza de la ofrenda de expiación, y la degollará como expiación en donde se degüella el holocausto. 34 Después el sacerdote tomará con su dedo un poco de la sangre de la expiación, y la untará sobre los cuernos del altar del holocausto, y luego derramará el resto de la sangre al pie del altar. 35 Al animal ofrecido el sacerdote le quitará toda la grasa, tal y como se hace con la grasa del sacrificio de paz, y la quemará en el altar, junto con la ofrenda encendida al Señor. Así el sacerdote hará expiación por el pecado cometido, y ese hombre será perdonado.


5 ”Si alguien es llamado a testificar como testigo presencial de algo que vio u oyó, y peca por no denunciar ese hecho, cargará con su pecado.


2 ”Si alguien toca algo impuro, como el cadáver de un animal, bestia o reptil impuro, resulta culpable y quedará impuro, aun cuando lo toque sin saberlo.


3 ”Si alguien toca alguna impureza humana, cualquiera que ésta sea, y no se da cuenta, resulta culpable y, tan pronto como se dé cuenta, quedará impuro.


4 ”Si alguien hace un juramento a la ligera, como los que se hacen comúnmente, y no se da cuenta de que se ha comprometido a hacer algo bueno o malo, tan pronto como se dé cuenta resultará culpable de ese juramento.


5 ”Todo el que cometa alguno de estos pecados, confesará su pecado 6 y presentará al Señor una oveja o una cabra como ofrenda de expiación por el pecado cometido; entonces el sacerdote hará expiación por su pecado.


7 ”Si el pecador no tiene lo suficiente para comprar un cordero, presentará al Señor dos tórtolas o dos palominos, uno de ellos como ofrenda de expiación por su pecado, y el otro como holocausto. 8 Llevará las dos aves al sacerdote, y éste ofrecerá primero la que es para expiación. Le romperá el cuello, pero sin separar por completo la cabeza, 9 y sobre la pared del altar rociará un poco de sangre de la ofrenda de expiación, y la sangre sobrante la exprimirá al pie del altar. Se trata de una ofrenda de expiación. 10 Con la otra ave ofrecerá el holocausto acostumbrado. Así el sacerdote hará expiación por el pecado cometido, y el pecador será perdonado.


11 ”Si el pecador no tiene lo suficiente para comprar dos tórtolas o dos palominos, presentará como ofrenda de expiación dos litros de flor de harina. Como se trata de una ofrenda de expiación, no debe poner sobre ella aceite ni incienso; 12 sólo la llevará al sacerdote, y éste tomará un puñado de ella como ofrenda memorial, y la quemará en el altar sobre las ofrendas encendidas, en honor al Señor. Se trata de una ofrenda de expiación. 13 Así el sacerdote hará expiación por el pecador y por el pecado cometido, y el pecador será perdonado. La parte sobrante de la ofrenda será para el sacerdote, pues se trata de una vianda.”»


Ofrendas expiatorias

14 El Señor habló con Moisés, y le dijo:


15 «Cuando alguien cometa una falta y, sin proponérselo, peque en las cosas santas del Señor, de sus rebaños presentará al Señor un carnero sin defecto como ofrenda por su pecado. El precio se estimará en monedas de plata, según el peso oficial del santuario, 16 y el pecador pagará lo que haya defraudado de las cosas santas, más una quinta parte, cantidad que entregará al sacerdote para que éste haga la expiación con el carnero del sacrificio por el pecado. Así el pecador será perdonado.


17 »Si alguien peca, o incurre en algo que por mandamiento del Señor no se debe hacer, aun si no sabía que hacía mal, será culpable y cargará con su pecado. 18 Deberá presentar al sacerdote un carnero sin defecto de los rebaños, o lo que el sacerdote estime que debe ser su ofrenda de expiación, y éste hará la expiación por el pecado que cometió por ignorancia, y el pecado le será perdonado. 19 Se trata de una infracción, y ciertamente pecó contra el Señor.»


Marcos 2:13-3:6

Reina Valera Contemporánea

Llamamiento de Leví

13 Después Jesús volvió a la orilla del lago. Y toda la gente se le acercaba, y él les enseñaba. 14 De paso vio a Leví hijo de Alfeo, que estaba sentado donde se cobraban los impuestos, y le dijo: «Sígueme». Y Leví se levantó y lo siguió. 15 Y sucedió que mientras Jesús estaba sentado a la mesa, en la casa de Leví, también muchos cobradores de impuestos y pecadores se sentaron a la mesa con Jesús y sus discípulos, pues ya eran muchos los que lo seguían. 16 Cuando los escribas y los fariseos lo vieron comer con cobradores de impuestos y con pecadores, les preguntaron a los discípulos: «¿Cómo? ¿Éste come y bebe con cobradores de impuestos y con pecadores?» 17 Jesús los oyó, y les dijo: «No son los sanos los que necesitan de un médico, sino los enfermos. Y yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.»


La pregunta sobre el ayuno

18 Los discípulos de Juan y los fariseos estaban ayunando, así que algunos fueron a preguntarle: «¿Por qué los discípulos de Juan y de los fariseos ayunan, y tus discípulos no?» 19 Jesús les dijo: «¿Acaso pueden ayunar los invitados a una boda, mientras el novio está con ellos? ¡Claro que no, mientras el novio esté presente! 20 Pero vendrá el día en que el novio les será quitado, y entonces sí, ese día ayunarán. 21 Nadie remienda un vestido viejo con un paño de tela nueva, porque la tela nueva estira la tela vieja y la rotura se hace peor. 22 Ni tampoco se echa vino nuevo en odres viejos, porque el vino nuevo revienta los odres, y entonces el vino se derrama y los odres se echan a perder. Más bien, el vino nuevo debe echarse en odres nuevos.»


Los discípulos espigan en el día de reposo

23 Un día de reposo, mientras Jesús pasaba por los sembrados, sus discípulos comenzaron a arrancar espigas a su paso. 24 Entonces los fariseos le dijeron: «¡Fíjate! ¿Por qué hacen éstos en el día de reposo lo que no está permitido hacer?» 25 Jesús les respondió: «¿Nunca leyeron lo que hizo David con sus acompañantes, en aquella ocasión en que tuvieron hambre? 26 Pues entró en la casa de Dios y comió los panes de la proposición, que sólo a los sacerdotes les es permitido comer, ¡y hasta los compartió con sus acompañantes! En aquel tiempo Abiatar era el sumo sacerdote.» 27 También les dijo: «El día de reposo se hizo por causa del género humano, y no el género humano por causa del día de reposo. 28 De modo que el Hijo del Hombre es también Señor del día de reposo.»


El hombre de la mano atrofiada

3 Jesús volvió a visitar la sinagoga, y allí se encontró con un hombre que tenía una mano atrofiada. 2 Algunos lo vigilaban, para ver si sanaba al hombre en el día de reposo y así poder acusarlo. 3 Jesús le dijo al hombre con la mano atrofiada: «Levántate, y ponte en medio.» 4 A los demás les preguntó: «¿Qué está permitido hacer en los días de reposo? ¿El bien, o el mal? ¿Salvar una vida, o quitar la vida?» Ellos guardaron silencio. 5 Jesús los miró con enojo y tristeza, al ver la dureza de sus corazones. Entonces dijo al hombre: «Extiende la mano.» El hombre la extendió, y su mano quedó sana. 6 Tan pronto como los fariseos salieron, empezaron a conspirar con los herodianos para matar a Jesús.


Salmos 36

Reina Valera Contemporánea

La misericordia de Dios

Al músico principal. Salmo de David, siervo del Señor.

36 La maldad habla al corazón del impío;

en su opinión, no hay por qué temer a Dios.

2 Vive halagándose a sí mismo,

seguro de que su maldad no es condenable.

3 Sus palabras son malvadas y fraudulentas;

dejó de ser sabio y de practicar el bien.

4 Aun acostado hace planes malvados;

va por el mal camino, y disfruta de su maldad.


5 Pero tu misericordia, Señor, llega a los cielos;

¡tu fidelidad se extiende hasta las nubes!

6 Tu justicia es como las grandes montañas;

tus sentencias son como el mar profundo;

¡tú, Señor, cuidas de hombres y animales!


7 Dios mío, ¡cuán preciosa es tu misericordia!

¡La humanidad se acoge a la sombra de tus alas!

8 En tu templo se sacian de ricos alimentos;

tú apagas su sed en un río de aguas deliciosas.

9 En ti se halla el manantial de la vida,

y por tu luz podemos ver la luz.

10 Muestra tu misericordia a los que te conocen;

muestra tu justicia a los de recto corazón.

11 No dejes que los soberbios me aplasten,

ni que el poder de los impíos me sacuda.


12 Vean allí, caídos, a los que practican el mal;

¡rodaron por el suelo, y no volvieron a levantarse!


Proverbios 10:1-2

Reina Valera Contemporánea

Contraste entre el justo y el malvado

10 Los proverbios de Salomón.


El hijo sabio alegra a su padre;

el hijo necio entristece a su madre.

2 Las riquezas malvadas no son de provecho,

pero la justicia libra de la muerte.


Reina Valera Contemporánea (RVC)

Copyright © 2009, 2011 by Sociedades Bíblicas Unidas


Sunday, February 15, 2026

DAB Español, Lunes 16 de Febrero

Día 047, DAB Español, Lunes 16 de Febrero


Levítico 1:1-3:17; Marcos 1:29-2:12; Salmos 35:17-28; Proverbios 9:13-18 (Reina Valera Contemporánea (RVC))










Levítico 1-3

Reina Valera Contemporánea

Los holocaustos

1 El Señor llamó a Moisés desde el tabernáculo de reunión, y habló con él. Le dijo:


2 «Habla con los hijos de Israel y diles:


“Cuando alguno de ustedes presente una ofrenda al Señor, la presentará de su ganado vacuno u ovejuno.


3 ”Si su ofrenda es un holocausto vacuno, ofrecerá de manera voluntaria un macho sin defecto. Lo ofrecerá delante del Señor, a la entrada del tabernáculo de reunión. 4 Pondrá su mano sobre la cabeza del holocausto, y le será aceptado para expiación suya. 5 Entonces degollará el becerro en presencia del Señor, y la rociarán alrededor y sobre el altar que está a la entrada del tabernáculo de reunión. 6 Luego desollará el holocausto y lo cortará en pedazos. 7 Entonces los hijos del sacerdote Aarón pondrán fuego sobre el altar, y compondrán la leña sobre el fuego. 8 Luego los sacerdotes hijos de Aarón acomodarán las piezas, la cabeza y la grasa de los intestinos, sobre la leña que estará sobre el fuego, encima del altar, 9 y enjuagarán los intestinos y las piernas, y el sacerdote quemará todo esto sobre el altar. Se trata de un holocausto. Es una ofrenda encendida de olor grato para el Señor.


10 ”Si su ofrenda para el holocausto la toma del rebaño de las ovejas o de las cabras, deberá ofrecer un macho sin ningún defecto, 11 y degollarlo delante del Señor, al lado norte del altar. Los sacerdotes hijos de Aarón rociarán su sangre sobre el altar y alrededor de éste. 12 Lo cortarán en trozos, junto con la cabeza y la grasa de los intestinos, y el sacerdote acomodará todo ello sobre la leña que arde sobre el altar; 13 enjuagará las entrañas y las piernas, y el sacerdote lo ofrecerá todo y lo dejará arder sobre el altar. Se trata de un holocausto, de una ofrenda encendida de olor grato para el Señor.


14 ”Si la ofrenda para el Señor es un holocausto de aves, su ofrenda será de tórtolas o de palominos. 15 El sacerdote la ofrecerá sobre el altar, y le quitará la cabeza y hará que arda en el altar, y exprimirá su sangre sobre la pared del altar. 16 Le quitará el buche y las plumas, las cuales echará hacia el oriente, junto al altar, en el lugar de las cenizas. 17 Partirá el ave por las alas, pero no en dos, y la dejará que se queme sobre el altar, sobre la leña que estará en el fuego. Es un holocausto. Es una ofrenda encendida de olor grato para el Señor.


Las ofrendas

2 ”Cuando alguien ofrezca oblación al Señor, su ofrenda será de flor de harina, y sobre ella echará aceite e incienso; 2 la llevará a los sacerdotes, hijos de Aarón, y un sacerdote tomará un puñado de la flor de harina y del aceite, junto con todo el incienso, y lo quemará sobre el altar como memorial. Se trata de una ofrenda encendida, de olor grato para el Señor. 3 La parte restante de la ofrenda será para Aarón y sus hijos. Es una parte santísima de las ofrendas que se queman en honor del Señor.


4 ”Cuando presentes una ofrenda cocida al horno, ésta debe ser de tortas de flor de harina sin levadura, amasadas con aceite, y de hojaldras sin levadura untadas con aceite. 5 Pero si presentas una ofrenda de sartén, ésta debe ser de flor de harina sin levadura, amasada con aceite; 6 la partirás en pedazos, y sobre ella echarás aceite. Se trata de una ofrenda.


7 ”Si presentas una ofrenda cocida en cazuela, ésta debe ser de flor de harina con aceite. 8 La llevarás ante el Señor, es decir, ante el sacerdote, y éste la llevará al altar. 9 Allí el sacerdote tomará parte de la ofrenda como su memorial, y lo quemará sobre el altar. Se trata de una ofrenda encendida de olor grato para el Señor. 10 La parte restante de la ofrenda será para Aarón y sus hijos. Ésta es una parte santísima de las ofrendas que se queman en honor del Señor.


11 ”No presentarás al Señor ninguna ofrenda con levadura ni con miel. Nada de esto se quemará ante el Señor como ofrenda. 12 Se le podrán presentar como ofrenda de primicias, pero no se elevarán sobre el altar en olor grato.


13 ”Toda ofrenda que presentes la sazonarás con sal. No permitas jamás que en tu ofrenda falte la sal del pacto de tu Dios. Toda ofrenda tuya la ofrecerás con sal.


14 ”Si presentas al Señor una ofrenda de primicias, tostarás las espigas verdes y ofrecerás el grano desmenuzado como ofrenda de tus primicias. 15 Pondrás sobre ella aceite e incienso. Se trata de una ofrenda. 16 El sacerdote hará arder como memorial suyo una parte del grano desmenuzado y del aceite, junto con todo el incienso. Se trata de una ofrenda encendida en honor del Señor.


Ofrendas de paz

3 ”Cuando alguien presente ante el Señor un sacrificio de paz de su ganado vacuno, debe ofrecer un macho o una hembra sin defecto. 2 Pondrá la mano sobre la cabeza del animal ofrendado, y lo degollará a la entrada del tabernáculo de reunión, y los sacerdotes hijos de Aarón rociarán la sangre sobre el altar y alrededor de éste. 3 Luego el que ofrece el sacrificio de paz presentará como ofrenda encendida al Señor la grasa que recubre los intestinos, toda la grasa que está sobre las entrañas, 4 los dos riñones, la grasa que recubre los riñones y los ijares, y junto con los riñones quitará la grasa de los intestinos que está sobre el hígado. 5 Los hijos de Aarón quemarán esto en el altar, sobre el holocausto que estará sobre la leña encendida. Se trata de una ofrenda de olor grato para el Señor.


6 ”Si su sacrificio de paz al Señor es de ovejas, debe ofrecer un macho o una hembra sin defecto. 7 Si su ofrenda es un cordero, lo ofrecerá delante del Señor 8 poniendo la mano sobre la cabeza de su ofrenda, y después la degollará delante del tabernáculo de reunión, y los hijos de Aarón rociarán la sangre sobre el altar y alrededor de éste. 9 Del sacrificio de paz ofrecerá al Señor, como ofrenda encendida, la grasa, la cola entera con todo el espinazo, y toda la grasa que recubre todos los intestinos y las entrañas, 10 los dos riñones y la grasa que los recubre, y la grasa que está sobre los ijares, junto con los riñones, y quitará la grasa del hígado. 11 Luego el sacerdote quemará esto sobre el altar. Se trata de una vianda, de una ofrenda encendida en honor del Señor.


12 ”Si la ofrenda es una cabra, la ofrecerá ante el Señor 13 poniendo la mano sobre la cabeza de la cabra, y la degollará delante del tabernáculo de reunión. Los hijos de Aarón rociarán la sangre sobre el altar y alrededor de éste. 14 De la cabra presentará al Señor, como ofrenda encendida, toda la grasa que recubre los intestinos y las entrañas, 15 los dos riñones y la grasa que recubre a éstos y a los ijares, y junto con los riñones quitará la grasa que recubre el hígado, 16 y el sacerdote quemará esto sobre el altar. Se trata de una vianda que se quema como ofrenda en olor grato para el Señor. Toda la grasa le pertenece al Señor.


17 ”Éste será un estatuto perpetuo para ustedes y para sus descendientes, dondequiera que ustedes habiten. No comerán ninguna grasa ni ninguna sangre.”»


Marcos 1:29-2:12

Reina Valera Contemporánea

Jesús sana a la suegra de Pedro

29 En cuanto salieron de la sinagoga, Jesús fue con Jacobo y Juan a la casa de Simón y Andrés. 30 La suegra de Simón estaba en cama porque tenía fiebre, y enseguida le hablaron de ella. 31 Jesús se acercó y, tomándola de la mano, la ayudó a levantarse. Al instante la fiebre se le fue, y ella comenzó a atenderlos.


Muchos sanados al ponerse el sol

32 Al anochecer, cuando el sol se puso, llevaron a Jesús a todos los que estaban enfermos y endemoniados. 33 Toda la ciudad se agolpaba ante la puerta, 34 y Jesús sanó a muchos que sufrían de diversas enfermedades, y también expulsó a muchos demonios, aunque no los dejaba hablar porque lo conocían.


Jesús predica en Galilea

35 Muy de mañana, cuando todavía estaba muy oscuro, Jesús se levantó y se fue a un lugar apartado para orar. 36 Simón y los que estaban con él comenzaron a buscarlo, 37 y cuando lo encontraron le dijeron: «Todos te están buscando.» 38 Él les dijo: «Vayamos a las aldeas vecinas, para que también allí predique, porque para esto he venido.» 39 Y Jesús recorrió toda Galilea; predicaba en las sinagogas y expulsaba demonios.


Jesús sana a un leproso

40 Un leproso se acercó a Jesús, se arrodilló ante él y le dijo: «Si quieres, puedes limpiarme.» 41 Jesús tuvo compasión de él, así que extendió la mano, lo tocó y le dijo: «Quiero. Ya has quedado limpio.» 42 En cuanto Jesús pronunció estas palabras, la lepra desapareció y aquel hombre quedó limpio. 43 Enseguida Jesús le pidió que se fuera, pero antes le hizo una clara advertencia. 44 Le dijo: «Ten cuidado de no decírselo a nadie. Más bien, ve y preséntate ante el sacerdote, y ofrece por tu purificación lo que Moisés mandó, para que les sirva de testimonio.» 45 Pero una vez que aquel hombre se fue, dio a conocer ampliamente lo sucedido, y de tal manera lo divulgó que Jesús ya no podía entrar abiertamente en ninguna ciudad, sino que se quedaba afuera, en lugares apartados. Pero aun así, de todas partes la gente acudía a él.


Jesús sana a un paralítico

2 Algunos días después, Jesús volvió a Cafarnaún. En cuanto se supo que estaba en la casa, 2 se juntó mucha gente, de manera que ya no cabían ni aun a la puerta, mientras él les predicaba la palabra. 3 Llegaron entonces cuatro hombres que cargaban a un paralítico. 4 Como no podían acercarse a Jesús por causa de la multitud, quitaron parte del techo donde estaba Jesús, hicieron una abertura, y por ahí bajaron la camilla en la que estaba acostado el paralítico. 5 Cuando Jesús vio la fe de ellos, le dijo al paralítico: «Hijo, los pecados te son perdonados.» 6 Algunos de los escribas que estaban allí sentados, se decían a sí mismos: 7 «¿Qué es lo que dice éste? ¡Está blasfemando! ¿Quién puede perdonar pecados? ¡Nadie sino Dios!» 8 Enseguida Jesús se dio cuenta de lo que estaban pensando, así que les preguntó: «¿Qué es lo que cavilan en su corazón? 9 ¿Qué es más fácil? ¿Que le diga al paralítico: “Tus pecados te son perdonados”, o que le diga: “Levántate, toma tu camilla y anda”? 10 Pues para que ustedes sepan que el Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados, éste le dice al paralítico: 11 “Levántate, toma tu camilla, y vete a tu casa.”» 12 Enseguida el paralítico se levantó, tomó su camilla y salió delante de todos, que se quedaron asombrados y glorificando a Dios, al tiempo que decían: «¡Nunca hemos visto nada parecido!»


Salmos 35:17-28

Reina Valera Contemporánea

17 Señor, ¿cuánto más seguirás viendo esto?

¡Salva mi vida de las garras de estos leones!

¡Es la única vida que tengo!

18 Yo hablaré de ti en medio de la multitud;

¡te alabaré delante de todo el pueblo!


19 ¡No dejes que se burlen de mí

los que sin causa me ven como enemigo,

ni tampoco los que me odian sin motivo,

ésos que se hacen señas con los ojos!

20 Son gente que no busca la paz,

sino que urden planes engañosos

en contra de gente inocente.

21 Se carcajean al hablar de mí, y exclaman:

«¡Ja, ja! ¡Miren lo que hemos llegado a ver!»


22 Pero tú, Señor, eres testigo;

¡no te quedes callado, ni te alejes de mí!

23 ¡Señor, levántate a defenderme!

¡Dios mío, levántate y hazme justicia!

24 Señor y Dios, ¡júzgame según tu justicia,

para que nadie se burle de mí!

25 Que nadie piense en su corazón:

«¡Se cumplió nuestro deseo de verlo derrotado!»

26 Que la vergüenza y la confusión

sean para los que buscan mi mal.

Que se queden avergonzados y confundidos

los que se engrandecen contra mí.


27 Pero que canten y se alegren

los que están a mi favor.

Que digan siempre: «¡Grande es el Señor,

pues se deleita en el bienestar de su siervo!»

28 Con mi lengua proclamaré tu justicia,

y a todas horas te alabaré.


Proverbios 9:13-18

Reina Valera Contemporánea

13 La mujer insensata es provocativa;

es insulsa e ignorante.

14 Se entroniza a la puerta de su casa,

o en los lugares más altos de la ciudad,

15 y llama a los que pasan por ahí,

a los que van por el camino recto.

16 Invita a los ingenuos a acercarse,

y les dice a los faltos de cordura:

17 «¡Qué dulce es el agua robada!

¡Qué sabroso es el pan comido a escondidas!»

18 Y ellos no saben que sus invitados

terminan muertos en el fondo del sepulcro.


Reina Valera Contemporánea (RVC)

Copyright © 2009, 2011 by Sociedades Bíblicas Unidas


Saturday, February 14, 2026

DAB Español, Domingo 15 de Febrero

Día 046, DAB Español, Domingo 15 de Febrero


Éxodo 39:1-40:38; Marcos 1:1-28; Salmos 35:1-16; Proverbios 9:11-12 (Reina Valera Contemporánea (RVC))










Éxodo 39-40

Reina Valera Contemporánea

Se hacen las vestiduras sacerdotales

39 Del azul, púrpura y carmesí se hicieron las vestiduras del ministerio para servir en el santuario, y se hicieron también las vestiduras sagradas para Aarón, tal y como el Señor se lo había ordenado a Moisés.


2 Se hizo también el efod de oro con azul, púrpura, carmesí y lino torcido. 3 Se hicieron láminas de oro, y se cortaron hilos para entretejerlos primorosamente con el azul, la púrpura, el carmesí y el lino. 4 Se hicieron las hombreras, para que se juntaran y quedaran unidas en sus dos extremos. 5 El cinto del efod que iba sobre éste era del mismo material y elaborado de la misma manera: de oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido, tal y como el Señor se lo había ordenado a Moisés.


6 Se labraron las piedras de ónice y se montaron en engastes de oro, con grabados de sello y con los nombres de los hijos de Israel, 7 y se pusieron sobre las hombreras del efod, como piedras memoriales para los hijos de Israel, tal y como el Señor se lo había ordenado a Moisés.


8 Se hizo también el pectoral, bellamente trabajado, de la misma manera que el efod: de oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido. 9 Era cuadrado, y doble, y medía veintidós centímetros de largo y veintidós centímetros de ancho. 10 Se engastaron en él cuatro hileras de piedras preciosas. La primera hilera tenía un sardio, un topacio y un carbunclo; 11 la segunda hilera tenía una esmeralda, un zafiro y un diamante; 12 la tercera hilera tenía un jacinto, una ágata y una amatista, 13 y la cuarta hilera tenía un berilo, un ónice y un jaspe. Todas las piedras estaban montadas en engastes de oro. 14 Eran doce piedras, según el número de los nombres de los hijos de Israel, y cada grabado de sello tenía el nombre de una de las doce tribus. 15 Se hicieron también sobre el pectoral los cordones de oro puro en forma de trenza. 16 Se hicieron también dos engastes y dos anillos de oro, y se pusieron dos anillos de oro en los dos extremos del pectoral. 17 Los dos cordones de oro se fijaron en los dos anillos, en los extremos del pectoral. 18 Se fijaron también los otros dos extremos de los dos cordones de oro en los dos engastes que había por delante, sobre las hombreras del efod. 19 Se hicieron también otros dos anillos de oro, los cuales pusieron en los dos extremos del pectoral, en su orilla, frente a la parte baja del efod. 20 Se hicieron además dos anillos de oro, los cuales se pusieron en la parte delantera de las dos hombreras del efod, hacia abajo, cerca de su juntura, sobre el cinto del efod. 21 Y ataron el pectoral por sus anillos a los anillos del efod con un cordón de azul, para que quedara sobre el cinto del mismo efod y no se apartara del efod el pectoral, tal y como el Señor se lo había ordenado a Moisés.


22 Se hizo también el manto del efod, tejido artísticamente, todo de azul, 23 con una abertura en el centro, como el cuello de un coselete, con un borde alrededor de la abertura, para que no se rompiera. 24 En las orillas del manto se hicieron granadas de azul, púrpura, carmesí y lino torcido. 25 Se hicieron también campanillas de oro puro, y se pusieron campanillas entre las granadas en las orillas del manto, alrededor, entre las granadas; 26 una campanilla y una granada, otra campanilla y otra granada, en las orillas alrededor del manto, para ministrar, tal y como el Señor se lo había ordenado a Moisés.


27 De igual manera, para Aarón y para sus hijos se hicieron las túnicas de lino fino, tejidas artísticamente, 28 lo mismo que la mitra de lino fino, y los adornos de las tiaras de lino fino, y los calzoncillos de lino torcido. 29 También el cinto de lino torcido, de azul, púrpura y carmesí, recamado artísticamente, tal y como el Señor se lo había ordenado a Moisés.


30 Se hizo también la placa de oro puro para la diadema santa, y se escribió en ella, a manera de sello: CONSAGRADO AL SEÑOR. 31 En ella se puso un cordón de azul para colocarla por arriba de la mitra, tal y como el Señor se lo había ordenado a Moisés.


Termina la obra del tabernáculo

32 Así concluyó la obra del tabernáculo de reunión, y los hijos de Israel hicieron todo tal y como el Señor se lo había ordenado a Moisés. 33 Y llevaron el tabernáculo a Moisés, es decir, el tabernáculo y todos sus utensilios: sus corchetes, sus tablas, sus travesaños, sus columnas, sus bases, 34 la cubierta de piel de carnero teñida de rojo, la cubierta de piel de delfín, el velo del frente, 35 el arca del testimonio y sus varas, el propiciatorio, 36 la mesa con todos sus vasos, el pan de la proposición, 37 el candelero de oro puro, sus lamparillas, las lamparillas que debían mantenerse en orden y todos sus utensilios, el aceite para las lámparas, 38 el altar de oro, el aceite de la unción, el incienso aromático, la cortina para la entrada del tabernáculo, 39 el altar de bronce con su enrejado de bronce, sus varas y todos sus utensilios, la fuente y su base, 40 las cortinas del atrio, sus columnas y sus bases, la cortina para la entrada del atrio, sus cuerdas y sus estacas, todos los utensilios del servicio del tabernáculo de reunión, 41 las vestiduras del servicio para ministrar en el santuario, las vestiduras sagradas para el sacerdote Aarón, y las vestiduras de sus hijos, para ministrar en el sacerdocio. 42 Los hijos de Israel hicieron todo en conformidad con todo lo que el Señor le había ordenado a Moisés. 43 Y cuando Moisés vio toda la obra, y comprobó que la habían hecho tal y como el Señor lo había ordenado, los bendijo.


Moisés erige el tabernáculo

40 El Señor habló con Moisés, y le dijo:


2 «El primer día del mes primero harás que se levante el tabernáculo de reunión, 3 y en él pondrás el arca del testimonio, y la cubrirás con el velo. 4 Meterás la mesa, y la pondrás en orden; meterás también el candelero, y encenderás sus lámparas; 5 pondrás el altar de oro para el incienso delante del arca del testimonio, y pondrás la cortina frente a la entrada del tabernáculo. 6 Después pondrás el altar del holocausto frente a la entrada del tabernáculo de reunión. 7 Luego pondrás la fuente entre el tabernáculo de reunión y el altar, y en ella pondrás agua. 8 Finalmente, pondrás el atrio alrededor, y la cortina a la entrada del atrio. 9 Tomarás entonces el aceite de la unción, y ungirás el tabernáculo y todo lo que está en él; y lo santificarás con todos sus utensilios, y será santo. 10 Ungirás también el altar del holocausto y todos sus utensilios, y santificarás el altar, y será un altar santísimo. 11 De igual manera, ungirás la fuente y su base, y la santificarás. 12 Luego llevarás a Aarón y a sus hijos a la entrada del tabernáculo de reunión, y los lavarás con agua; 13 harás que Aarón se ponga las vestiduras sagradas, y lo ungirás y consagrarás, para que sea mi sacerdote. 14 Después harás que se acerquen sus hijos, y les vestirás las túnicas 15 y los ungirás, como ungiste a su padre. Así serán mis sacerdotes, y su unción les servirá por sacerdocio perpetuo, por todas las generaciones.»


16 Moisés hizo todo conforme a lo que el Señor le había mandado hacer. 17 Así, el tabernáculo fue erigido en el día primero del primer mes del segundo año. 18 Moisés ordenó levantar el tabernáculo, asentó sus bases, colocó sus tablas, puso sus travesaños, e hizo que se levantaran sus columnas. 19 Levantó la tienda sobre el tabernáculo, y encima del mismo puso la sobrecubierta, tal y como el Señor se lo había ordenado.


20 Luego Moisés tomó el testimonio y lo puso dentro del arca, y colocó las varas en el arca, y sobre el arca puso el propiciatorio. 21 Metió el arca en el tabernáculo, extendió el velo, y ocultó el arca del testimonio, tal y como el Señor se lo había ordenado.


22 En el lado norte de la cortina, fuera del velo, Moisés puso la mesa en el tabernáculo de reunión, 23 y sobre ella puso por orden los panes delante del Señor, tal y como el Señor se lo había ordenado.


24 En el lado sur de la cortina, en el tabernáculo de reunión, frente a la mesa, Moisés puso el candelero, 25 y encendió las lámparas delante del Señor, tal y como el Señor se lo había ordenado.


26 Moisés puso también el altar de oro en el tabernáculo de reunión, delante del velo, 27 y sobre él quemó incienso aromático, tal y como el Señor se lo había ordenado.


28 Moisés puso también la cortina a la entrada del tabernáculo, 29 y colocó el altar del holocausto a la entrada del tabernáculo de reunión, y sacrificó sobre él holocausto y ofrenda, tal y como el Señor se lo había ordenado.


30 Moisés puso la fuente entre el tabernáculo de reunión y el altar, y en ella puso agua para lavarse. 31 Y Moisés y Aarón y sus hijos se lavaban en ella las manos y los pies. 32 Cuando entraban en el tabernáculo de reunión, y cuando se acercaban al altar, se lavaban, tal y como el Señor se lo había ordenado a Moisés.


33 Finalmente, Moisés erigió el atrio alrededor del tabernáculo y del altar, y puso la cortina a la entrada del atrio. Así concluyó Moisés la obra.


La nube sobre el tabernáculo

34 Entonces una nube cubrió el tabernáculo de reunión, y la gloria del Señor llenó el tabernáculo. 35 Moisés no podía entrar en el tabernáculo de reunión porque la nube estaba sobre él y la gloria del Señor lo llenaba. 36 Cuando la nube se elevaba del tabernáculo, los hijos de Israel se movían en todas sus jornadas; 37 pero si la nube no se elevaba, ellos no se movían hasta que ella lo hiciera. 38 Y es que la nube del Señor estaba sobre el tabernáculo durante el día, y durante la noche el fuego estaba sobre él, a la vista de todo el pueblo de Israel, en todas sus jornadas.


Marcos 1:1-28

Reina Valera Contemporánea

Predicación de Juan el Bautista

1 Principio del evangelio de Jesucristo, el Hijo de Dios. 2 Como está escrito en el profeta Isaías:


«Yo envío a mi mensajero delante de ti,

El cual preparará tu camino.

3 Una voz clama en el desierto:

“Preparen el camino del Señor;

Enderecen sus sendas.”»


4 Juan se presentó en el desierto, y bautizaba y proclamaba el bautismo de arrepentimiento para el perdón de pecados. 5 Toda la gente de la provincia de Judea y de Jerusalén acudía a él, y allí en el río Jordán confesaban sus pecados, y Juan los bautizaba. 6 La ropa de Juan era de pelo de camello, alrededor de la cintura llevaba un cinto de cuero, y se alimentaba de langostas y miel silvestre. 7 Al predicar, Juan decía: «Después de mí viene uno más poderoso que yo. ¡Yo no soy digno de inclinarme ante él para desatarle la correa de su calzado! 8 A ustedes yo los he bautizado con agua, pero él los bautizará con el Espíritu Santo.»


El bautismo de Jesús

9 Por esos días llegó Jesús desde Nazaret de Galilea, y fue bautizado por Juan en el Jordán. 10 En cuanto Jesús salió del agua, vio que los cielos se abrían y que el Espíritu descendía sobre él como una paloma. 11 Y desde los cielos se oyó una voz que decía: «Tú eres mi Hijo amado, en quien me complazco.»


Tentación de Jesús

12 Enseguida, el Espíritu llevó a Jesús al desierto, 13 y allí fue puesto a prueba por Satanás durante cuarenta días. Estaba entre las fieras, y los ángeles lo servían.


Jesús principia su ministerio

14 Después de que Juan fue encarcelado, Jesús fue a Galilea para proclamar el evangelio del reino de Dios. 15 Decía: «El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado. ¡Arrepiéntanse, y crean en el evangelio!»


Jesús llama a cuatro pescadores

16 Mientras Jesús caminaba junto al lago de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés. Estaban echando la red al agua, porque eran pescadores. 17 Jesús les dijo: «Síganme, y yo haré de ustedes pescadores de hombres.» 18 Enseguida, ellos dejaron sus redes y lo siguieron. 19 Un poco más adelante, Jesús vio a otros dos hermanos, Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, quienes estaban en la barca y remendaban sus redes. 20 Enseguida Jesús los llamó, y ellos dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, y lo siguieron.


Un hombre con un espíritu impuro

21 Llegaron a Cafarnaún, y en cuanto llegó el día de reposo, Jesús fue a la sinagoga y se dedicó a enseñar. 22 La gente se admiraba de sus enseñanzas, porque enseñaba como corresponde a quien tiene autoridad, y no como los escribas. 23 De pronto, un hombre que tenía un espíritu impuro comenzó a gritar en la sinagoga: 24 «Oye, Jesús de Nazaret, ¿qué tienes contra nosotros? ¿Has venido a destruirnos? ¡Yo sé quién eres tú! ¡Eres el Santo de Dios!» 25 Pero Jesús lo reprendió, y le dijo: «¡Cállate, y sal de ese hombre!» 26 El espíritu impuro sacudió al hombre con violencia y, gritando con todas sus fuerzas, salió de aquel hombre. 27 Todos quedaron muy asombrados, y se preguntaban unos a otros: «¿Y esto qué es? ¿Acaso es una nueva enseñanza? ¡Con toda autoridad manda incluso a los espíritus impuros, y éstos lo obedecen!» 28 Y muy pronto la fama de Jesús se difundió por toda la provincia de Galilea.


Salmos 35:1-16

Reina Valera Contemporánea

Plegaria pidiendo ser librado de los enemigos

Salmo de David.

35 Señor, defiéndeme de mis oponentes;

combate a los que me atacan.

2 Echa mano del escudo y del pavés,

y ven pronto en mi ayuda.

3 Toma una lanza y ataca a mis perseguidores,

y dile a mi alma: «Yo soy tu salvación».


4 ¡Haz que queden confundidos y en vergüenza

los que quieren matarme!

¡Que retrocedan y queden confundidos

los que buscan mi mal!

5 ¡Que sean como el tamo que arrebata el viento!

¡Que el ángel del Señor los acose!

6 ¡Que sea su camino oscuro y peligroso!

¡Que el ángel del Señor los persiga!


7 Sin motivo, ellos me tendieron una trampa;

sin motivo, cavaron un hoyo para mí.

8 ¡Que sean quebrantados de repente,

y caigan en la trampa que antes me tendieron!

¡Que caigan en ella, para su desgracia!


9 Entonces yo me alegraré en el Señor;

¡me regocijaré en su salvación!

10 Todos mis huesos exclamarán:

«Señor, ¿quién puede compararse a ti?

¡Tú libras de los fuertes a los débiles!

¡Tú libras de sus opresores a los menesterosos!»


11 Unos testigos violentos se levantan

y me interrogan acerca de cosas que yo ignoro.

12 Me pagan mal el bien que les hice,

y eso me duele en el alma.

13 Si estaban enfermos, yo me preocupaba;

ayunaba y me vestía de cilicio.

¡Quisiera que mis oraciones volvieran a mí!

14 Yo manifestaba mi tristeza por ellos

vistiéndome de luto, como por un hermano;

¡como si hubiera muerto mi propia madre!


15 Pero caí, y ellos se juntaron contra mí;

se junto contra mí gente despreciable,

gente que yo no conocía,

y me maltrataron sin descanso.

16 ¡Como auténticos truhanes y malvivientes,

rechinaban los dientes contra mí!


Proverbios 9:11-12

Reina Valera Contemporánea

11 Yo haré que vivas mucho tiempo;

¡te daré muchos años de vida!

12 Si te haces sabio, el provecho es tuyo;

si te vuelves blasfemo, sufrirás las consecuencias.»


Reina Valera Contemporánea (RVC)

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DAB Español, Martes 17 de Febrero

Día 048, DAB Español, Martes 17 de Febrero Levítico 4:1-5:19; Marcos 2:13-3:6; Salmos 36; Proverbios 10:1-2 (Reina Valera Contemporánea (RVC...