Wednesday, August 26, 2026

DAB Español, Miércoles 26 de Agosto

Día 238, DAB Español, Miércoles 26 de Agosto


Job 20:1-22:30; 2 Corintios 1:1-11; Salmos 40:11-17; Proverbios 22:2-4 (Nueva Versión Internacional (NVI))










Job 20-22

Nueva Versión Internacional

Segundo discurso de Zofar

20 A esto respondió Zofar de Namat:


2 «Mis turbados pensamientos me hacen replicar,

    pues me hallo muy desconcertado.

3 He escuchado una reprensión que me deshonra

    y mi inteligencia me obliga a responder.


4 »Bien sabes tú que desde antaño,

    desde que Dios puso al ser humano[a] en la tierra,

5 muy breve ha sido la algarabía del malvado

    y la alegría del impío ha sido pasajera.

6 Aunque su orgullo llegue hasta los cielos

    y alcance a tocar con la cabeza las nubes,

7 él perecerá para siempre, como su excremento,

    y sus allegados dirán: “¿Qué se hizo?”.

8 Como un sueño, como una visión nocturna,

    se desvanecerá y no volverá a ser hallado.

9 Los ojos que lo vieron no volverán a verlo;

    su lugar no volverá a contemplarlo.

10 Sus hijos tendrán que indemnizar a los pobres;

    ellos mismos restituirán las riquezas de su padre.

11 El vigor juvenil que hoy sostiene sus huesos

    un día reposará en el polvo con él.


12 »Aunque en su boca el mal sabe dulce

    y lo disimula bajo la lengua,

13 y aunque no lo suelta para nada,

    sino que tenazmente lo retiene,

14 ese pan se le agriará en el estómago;

    dentro de él se volverá veneno de áspid.

15 Vomitará las riquezas que se engulló;

    Dios hará que las arroje de su vientre.

16 Chupará veneno de serpientes;

    la lengua de un áspid lo matará.

17 No disfrutará de los arroyos,

    de los ríos de crema y miel;

18 no se engullirá las ganancias de sus negocios;

    no disfrutará de sus riquezas,

19 porque oprimió al pobre y lo dejó sin nada,

    y se adueñó de casas que nunca construyó.


20 »Su ambición nunca quedó satisfecha;

    no se salvará con su tesoro.

21 Nada se libró de su voracidad;

    por eso no perdurará su bienestar.

22 En medio de la abundancia, lo abrumará la angustia;

    le sobrevendrá toda la fuerza de la desgracia.

23 Cuando el malvado se haya llenado el vientre,

    Dios dará rienda suelta a su enojo contra él

    y descargará sobre él sus golpes.

24 Aunque huya de las armas de hierro,

    una flecha de bronce lo atravesará.

25 Cuando del hígado y de la espalda

    intente sacarse la punta de la flecha,

se verá sobrecogido de espanto,

26     y la oscuridad total acechará sus tesoros.

Un fuego no atizado acabará con él

    y con todo lo que haya quedado de su casa.

27 Los cielos harán pública su culpa;

    la tierra se levantará a denunciarlo.

28 En el día de la ira de Dios,

    un aluvión arrasará con su casa.

29 Tal es el fin que Dios reserva al malvado;

    tal es la herencia que le asignó».


Séptimo discurso de Job

21 A esto, Job respondió:


2 «Escuchen atentamente mis palabras;

    concédanme este consuelo.

3 Tolérenme un poco mientras hablo

    y búrlense cuando haya terminado.


4 »¿Acaso dirijo mi queja a los mortales?

    ¿Por qué creen que pierdo la paciencia?

5 Mírenme, y queden asombrados;

    tápense la boca con la mano.

6 Si pienso en esto, me lleno de espanto;

    un escalofrío me corre por el cuerpo.

7 ¿Por qué siguen con vida los malvados,

    cada vez más viejos y ricos?

8 Ven establecerse en torno suyo

    a sus hijos y a sus descendientes.

9 Tienen paz en su hogar y están libres de temores;

    la vara de Dios no los castiga.

10 Sus toros son verdaderos sementales;

    sus vacas paren y no pierden las crías.

11 Dejan correr a sus niños como si fueran ovejas;

    sus pequeñuelos danzan alegres.

12 Cantan al son del pandero y del arpa;

    se divierten al son de la flauta.

13 Pasan la vida con gran bienestar

    y son sepultados[b] en paz.

14 A Dios increpan: “¡Déjanos tranquilos!

    ¡No nos interesa para nada conocer tus caminos!

15 ¿Quién es el Todopoderoso para que le sirvamos?

    ¿Qué ganamos con dirigirle nuestras oraciones?”.

16 Pero su bienestar no depende de ellos.

    ¡Jamás me dejaré llevar por sus malos consejos!


17 »¿Cuándo se ha apagado la lámpara de los malvados?

    ¿Cuándo les ha sobrevenido el desastre?

    ¿Cuándo Dios, en su enojo, los ha hecho sufrir

18 como paja que arrebata el viento,

    como tamo que se lleva la tormenta?

19 Me dirán que Dios reserva el castigo

    para los hijos del pecador.

¡Mejor que castigue al que peca,

    para que escarmiente!

20 ¡Que sufra el pecador su propia destrucción!

    ¡Que beba de la ira del Todopoderoso!

21 ¿Qué le puede importar la familia que deja,

    si le quedan pocos meses de vida?


22 »¿Quién puede enseñarle algo a Dios,

    si es él quien juzga a las grandes eminencias?

23 Hay quienes mueren en la flor de la vida,

    rebosantes de salud y de paz;

24 sus caderas,[c] llenas de grasa;

    sus huesos, recios hasta la médula.

25 Otros mueren con el ánimo amargado,

    sin haber disfrutado de lo bueno.

26 En el polvo yacen unos y otros,

    todos ellos cubiertos de gusanos.


27 »Sé muy bien lo que están pensando

    y los planes que tienen de hacerme daño.

28 También sé que se preguntan:

    “¿Dónde está la mansión del noble?

    ¿Dónde están las moradas de los inicuos?”.

29 ¿No han interrogado a los viajeros?

    ¿No han prestado atención a sus argumentos?

30 En el día del desastre, el malvado se salva;

    en el día de la ira, es puesto a salvo.

31 ¿Y quién le echa en cara su conducta?

    ¿Quién le da su merecido por sus hechos?

32 Cuando lo llevan al sepulcro,

    sobre su tumba se pone vigilancia;

33 mucha gente le abre paso,

    y muchos más cierran el cortejo.

    ¡Descansa en paz bajo la tierra del valle![d]


34 »¿Cómo esperan consolarme con discursos sin sentido?

    ¡Sus respuestas no son más que falacias!».


Tercer discurso de Elifaz

22 A esto respondió Elifaz de Temán:


2 «¿Puede alguien, por muy sabio que sea,

    serle a Dios de algún provecho?

3 ¿Sacará alguna ventaja el Todopoderoso

    con que seas un hombre justo?

¿Tendrá algún beneficio

    si tu conducta es intachable?


4 »¿Acaso te reprende por temerlo

    y por eso te lleva a juicio?

5 ¿No es acaso demasiada tu maldad?

    ¿Y no son incontables tus pecados?

6 Sin motivo demandabas fianza de tus hermanos,

    y en prenda los despojabas de sus mantos;

    desnudos los dejabas.

7 Al sediento no le dabas agua;

    al hambriento le negabas la comida.

8 Como hombre de poder te adueñaste de la tierra;

    como hombre prominente, en ella te asentaste.

9 No dabas nada a las viudas

    y rompías los brazos[e] a los huérfanos.

10 Por eso ahora te ves rodeado de trampas

    y te asaltan temores repentinos;

11 la oscuridad te impide ver

    y te ahogan las aguas torrenciales.


12 »¿No está Dios en las alturas de los cielos?

    ¡Mira las estrellas, cuán altas y remotas!

13 Sin embargo, cuestionas: “¿Y Dios qué sabe?

    ¿Puede acaso juzgar a través de las tinieblas?

14 Él recorre los cielos de un extremo al otro

    y densas nubes lo envuelven,

    ¡así que no puede vernos!”.

15 ¿Vas a seguir por los trillados caminos

    que han recorrido los malvados?

16 Perdieron la vida antes de tiempo;

    un diluvio arrasó sus cimientos.

17 Increparon a Dios: “¡Déjanos tranquilos!

    ¿Qué puedes tú hacernos,[f] Todopoderoso?”.

18 ¡Y fue Dios quien llenó sus casas de bienes!

    ¡Yo no me dejaré llevar por sus malos consejos!

19 Los justos se alegran al ver la ruina de los malvados;

    los inocentes dicen en son de burla:

20 “Nuestros enemigos han sido destruidos;

    el fuego ha consumido sus riquezas”.


21 »Sométete a Dios; ponte en paz con él

    y volverá a ti la prosperidad.

22 Acepta la enseñanza que mana de su boca;

    grábate sus palabras en tu corazón.

23 Si te vuelves al Todopoderoso

    y alejas de tu casa la maldad,

    serás del todo restaurado;

24 si tu oro refinado[g] lo arrojas por el suelo,

    entre rocas y cañadas,

25 tendrás por oro al Todopoderoso,

    y será él para ti como plata refinada.

26 En el Todopoderoso te deleitarás;

    ante Dios levantarás tu rostro.

27 Cuando ores, él te escuchará

    y tú le cumplirás tus promesas.

28 Tendrás éxito en tus decisiones

    y en tus caminos brillará la luz.

29 Cuando sean humillados y les digas “Levántense”,

    Dios salvará a los humildes.

30 Él librará aun al que no es inocente;

    si tienes manos limpias, quedarás a salvo».


Footnotes

20:4 al ser humano. Alt. a Adán.

21:13 son sepultados. Lit. descienden al Seol.

21:24 caderas. Palabra de difícil traducción.

21:33 ¡Descansa … valle! Lit. Dulce le es el suelo del valle.

22:9 rompías los brazos. Alt. les anulaste la fuerza.

22:17 hacernos (LXX y Siríaca); hacerle (TM).

22:24 oro refinado. Lit. oro de Ofir.

2 Corintios 1:1-11

Nueva Versión Internacional

1 Pablo, apóstol de Cristo Jesús por la voluntad de Dios, y Timoteo nuestro hermano,


a la iglesia de Dios que está en Corinto y a todos los creyentes en toda la región de Acaya:


2 Que Dios nuestro Padre y el Señor Jesucristo les concedan gracia y paz.


El Dios de toda consolación

3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre misericordioso y Dios de toda consolación, 4 quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que, con el mismo consuelo que de Dios hemos recibido, también nosotros podamos consolar a todos los que sufren. 5 Pues, así como participamos abundantemente en los sufrimientos de Cristo, así también por medio de él tenemos abundante consuelo. 6 Si sufrimos, es para que ustedes tengan consuelo y salvación; y si somos consolados, es para que ustedes tengan el consuelo que los ayude a soportar con paciencia los mismos sufrimientos que nosotros padecemos. 7 Firme es la esperanza que tenemos en cuanto a ustedes, porque sabemos que, así como participan de nuestros sufrimientos, así también participan de nuestro consuelo.


8 Hermanos, no queremos que desconozcan las aflicciones que sufrimos en la provincia de Asia. Estábamos tan agobiados bajo tanta presión que hasta perdimos la esperanza de salir con vida: 9 nos sentíamos como sentenciados a muerte. Pero eso sucedió para que no confiáramos en nosotros mismos, sino en Dios, que resucita a los muertos. 10 Él nos libró y nos librará de tal peligro de muerte. En él tenemos puesta nuestra esperanza y él seguirá librándonos. 11 Mientras tanto, ustedes nos ayudan orando por nosotros. Así muchos darán gracias a Dios por nosotros[a] a causa del don que se nos ha concedido en respuesta a tantas oraciones.


Footnotes

1:11 nosotros. Var. ustedes.

Salmos 40:11-17

Nueva Versión Internacional

11 No me niegues, Señor, tu misericordia;

    que siempre me protejan tu amor y tu verdad.

12 Muchos males me han rodeado;

    tantos son que no puedo contarlos.

Me han alcanzado mis iniquidades

    y ya ni puedo ver.

Son más que los cabellos de mi cabeza

    y mi corazón desfallece.

13 Por favor, Señor, ¡ven a librarme!

    ¡Ven pronto, Señor, en mi auxilio!


14 Que sean avergonzados y confundidos

    todos los que tratan de matarme.

Que retrocedan humillados

    todos los que desean mi ruina.

15 Que se llenen de pánico por su vergüenza

    los que se burlan de mí.

16 Pero que todos los que te buscan

    se alegren en ti y se regocijen;

que los que aman tu salvación digan siempre:

    «¡Sea el Señor exaltado!».


17 Yo soy pobre y necesitado;

    quiera el Señor tomarme en cuenta.

Tú eres mi socorro y mi libertador;

    ¡no te demores, Dios mío!


Proverbios 22:2-4

Nueva Versión Internacional

2 El rico y el pobre tienen esto en común:

    a ambos los hizo el Señor.


3 El prudente ve el peligro y busca refugio;

    el inexperto sigue adelante y sufre las consecuencias.


4 Recompensa de la humildad y del temor del Señor

    son las riquezas, la honra y la vida.


Nueva Versión Internacional (NVI)

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Tuesday, August 25, 2026

DAB Español, Martes 25 de Agosto

Día 237, DAB Español, Martes 25 de Agosto


Job 16:1-19:29; 1 Corintios 16:1-24; Salmos 40:1-10; Proverbios 22:1 (Nueva Versión Internacional (NVI))









Job 16-19

Nueva Versión Internacional

Quinto discurso de Job

16 A esto Job contestó:


2 «Muchas veces he escuchado cosas semejantes;

    ¡el consuelo de ustedes es un desastre![a]

3 ¿No habrá fin a sus discursos inútiles?

    ¿Qué les irrita tanto que siguen contendiendo?

4 También yo podría hablar del mismo modo

    si estuvieran ustedes en mi lugar.

También yo pronunciaría bellos discursos en su contra,

    meneando con sarcasmo la cabeza.

5 Les infundiría nuevos bríos con la boca;

    les daría consuelo con los labios.


6 »Si hablo, mi dolor no disminuye;

    si me callo, tampoco se me calma.

7 Ciertamente Dios me ha destruido;

    ha exterminado[b] a toda mi familia.

8 Me tiene acorralado[c] y da testimonio contra mí;

    mi deplorable estado se levanta y me condena.

9 En su enojo Dios me desgarra y me persigue;

    rechina los dientes contra mí;

    mi adversario me clava la mirada.

10 La gente se mofa de mí abiertamente;

    burlones, me dan de bofetadas,

    y todos juntos se ponen en mi contra.

11 Dios me ha entregado en manos de gente injusta;

    me ha arrojado en las garras de los malvados.

12 Yo vivía tranquilo, pero él me destrozó;

    me agarró por el cuello y me hizo pedazos;

    me hizo blanco de sus ataques.

13 Sus arqueros me rodearon.

    Sin piedad me perforaron los riñones

    y mi hígado se derramó por el suelo.

14 Abriéndome herida tras herida,

    se lanzó contra mí como un guerrero.


15 »He cosido la ropa de luto en mi piel;

    en el polvo tengo enterrada la frente.[d]

16 De tanto llorar tengo enrojecida la cara

    y profundas ojeras tengo en torno a los ojos;

17 pero mis manos están libres de violencia

    y es pura mi oración.


18 »¡Ah, tierra, no cubras mi sangre!

    ¡No dejes que se acalle mi clamor!

19 Ahora mismo tengo en los cielos un testigo;

    en lo alto se encuentra mi abogado.

20 Mi intercesor es mi amigo[e]

    y ante Dios me deshago en lágrimas

21 para que interceda ante Dios en favor mío,

    como quien apela por su amigo.


22 »Pasarán solo unos cuantos años

    antes de que yo emprenda el viaje sin regreso.


17 Mi espíritu está quebrantado,

    mis días se acortan,

    la tumba me espera.

2 Estoy rodeado de burlones;

    mis ojos no pueden cerrarse por su hostilidad.


3 »Dame, oh Dios, la garantía que demandas.

    ¿Quién más podría responder por mí?

4 Tú has cerrado sus mentes al entendimiento,

    por eso no dejarás que triunfen.

5 Quien por una recompensa denuncia a sus amigos

    verá a sus hijos desfallecer.


6 »Dios me ha puesto en boca de todos;

    no falta quien me escupa en la cara.

7 Los ojos se me apagan a causa del dolor;

    todo mi esqueleto no es más que una sombra.

8 Los íntegros ven esto y se quedan asombrados;

    los inocentes se indignan contra el impío.

9 La gente justa se aferra a su camino;

    los de manos limpias aumentan su fuerza.


10 »Vengan, pues, todos ustedes; ¡arremetan contra mí!

    No hallaré entre ustedes a un solo sabio.

11 Mis días van pasando, mis planes se frustran

    junto con los anhelos de mi corazón.

12 Esta gente convierte la noche en día;

    todo está oscuro, pero insisten:

    “La luz se acerca”.

13 Si el único hogar que espero está en los dominios de la muerte,[f]

    he de tenderme a dormir en las tinieblas;

14 he de llamar “padre mío” a la corrupción

    y “madre” y “hermana” a los gusanos.

15 ¿Dónde queda entonces mi esperanza?

    ¿Quién ve alguna esperanza para mí?

16 ¿Bajará conmigo hasta los dominios de la muerte?[g]

    ¿Descenderemos juntos hasta el polvo?».


Segundo discurso de Bildad

18 Respondió entonces Bildad de Súah:


2 «¿Cuándo pondrás fin a tanta palabrería?

    Entra en razón y entonces hablaremos.

3 ¿Por qué nos tratas como si fuéramos bestias?

    ¿Por qué nos consideras unos tontos?

4 Tú, que tu enojo te desgarra,

    ¿crees que por ti quedará desierta la tierra

    y que las piedras se moverán de su lugar?


5 »La lámpara del malvado se apagará;

    la llama de su fuego dejará de arder.

6 Languidece la luz de su morada;

    la lámpara que lo alumbra se apagará.

7 El vigor de sus pasos se irá debilitando;

    sus propios planes lo derribarán.

8 Sus pies lo harán caer en una trampa

    y entre sus redes quedará atrapado.

9 Quedará sujeto por los tobillos;

    quedará atrapado por completo.

10 Un lazo le espera escondido en el suelo;

    una trampa está tendida a su paso.

11 El terror lo asalta por doquier

    y anda tras sus pasos.

12 La calamidad lo acosa sin descanso;

    el desastre no lo deja un solo instante.

13 Carcome el cuerpo;

    la muerte devora sus miembros.[h]

14 Lejos de la seguridad de su morada,

    marcha ahora hacia el rey de los terrores.

15 El fuego se ha apoderado de su vivienda;[i]

    hay azufre ardiente esparcido en su morada.

16 En el tronco, sus raíces se han secado;

    en la copa, sus ramas se marchitan.

17 Borrada de la tierra ha sido su memoria;

    de su fama nada queda en el país.

18 De la luz es lanzado a las tinieblas;

    ha sido expulsado de este mundo.

19 No tiene entre su pueblo hijos ni descendientes;

    nadie le sobrevive donde él habitó.

20 Del oriente al occidente

    los pueblos se asombran de su ruina

    y se estremecen de terror.

21 Así es la morada del malvado,

    el lugar del que no conoce a Dios».


Sexto discurso de Job

19 A esto Job respondió:


2 «¿Hasta cuándo van a estar atormentándome

    y aplastándome con sus palabras?

3 Diez veces me hacen reproches;

    descaradamente me atacan.

4 Aun si fuera verdad que me he desviado,

    mis errores son asunto mío.

5 Si en verdad ustedes quieren exaltarse sobre mí,

    y valerse de mi humillación para atacarme,

6 sepan que es Dios quien me ha hecho daño,

    quien me ha atrapado en su red.


7 »Aunque grito: “¡Violencia!”, no hallo respuesta;

    aunque pido ayuda, no se me hace justicia.

8 Dios me ha cerrado el camino y no puedo pasar;

    ha cubierto de oscuridad mis senderos.

9 Me ha despojado de toda honra;

    de la cabeza me ha quitado la corona.

10 Por todos lados me destroza, como a un árbol;

    me aniquila y arranca de raíz mi esperanza.

11 Su enojo se ha encendido contra mí;

    me cuenta entre sus enemigos.

12 Sus tropas avanzan en tropel;

    levantan una rampa para asediarme;

    acampan alrededor de mi tienda de campaña.


13 »Hizo que mis hermanos me abandonaran;

    hasta mis amigos se han alejado de mí.

14 Mis parientes y conocidos se distanciaron;

    me echaron al olvido.

15 Mis huéspedes y mis criadas me ven como a un extraño,

    me miran como a un desconocido.

16 Llamo a mi criado y no me responde,

    aunque yo mismo se lo ruego.

17 A mi esposa le da asco mi aliento;

    a mis hermanos les resulto repugnante.

18 Hasta los niños me desprecian;

    en cuanto me ven, se burlan de mí.

19 A todos mis amigos les resulto abominable;

    mis seres queridos se han vuelto contra mí.

20 La piel y la carne se me pegan a los huesos;

    ¡a duras penas he salvado el pellejo![j]


21 »¡Compadézcanse de mí, amigos míos;

    compadézcanse, que la mano de Dios me ha golpeado!

22 ¿Por qué me acosan como Dios?

    ¿No les basta con desollarme vivo?[k]


23 »¡Ah, si fueran grabadas mis palabras,

    si quedaran escritas en un libro!

24 ¡Si para siempre quedaran grabadas con cincel de hierro y plomo,

    esculpidas en la roca!

25 Yo sé que mi Redentor[l] vive

    y que al final se levantará sobre el polvo.

26 Y, cuando mi piel haya sido destruida,

    todavía veré a Dios con mis propios ojos.[m]

27 Yo mismo lo veré con mis propios ojos;

    yo lo veré, no otro.

    ¡Este anhelo me consume las entrañas!


28 »Ustedes dicen: “Vamos a acosarlo,

    porque en él está la raíz del mal”.

29 Pero cuídense de la espada,

    pues con ella viene la ira justiciera,

    para que sepan que hay un juicio».


Footnotes

16:2 el consuelo … desastre. Lit. son consoladores de calamidad.

16:7 ha exterminado; Lit. tú has exterminado.

16:8 me tiene acorralado; Lit. tú me tienes acorralado.

16:15 enterrada la frente. Lit. enterrado mi cuerno.

16:20 Mi intercesor es mi amigo. Alt. Mis amigos me tratan con burlas.

17:13 los dominios de la muerte. Lit. el Seol.

17:16 los dominios de la muerte. Lit. las puertas del Seol.

18:13 la muerte … sus miembros. Lit. devora sus miembros el primogénito de la muerte.

18:15 El fuego … vivienda. Alt. En su vivienda, de lo suyo nada queda.

19:20 ¡a duras … el pellejo! Lit. he escapado con la piel de mis dientes.

19:22 con desollarme vivo. Lit. con mi carne.

19:25 Redentor. Alt. defensor.

19:26 con mis propios ojos. Lit. en mi carne.

1 Corintios 16

Nueva Versión Internacional

La colecta para el pueblo de Dios

16 En cuanto a la colecta para los creyentes, sigan las instrucciones que di a las iglesias de Galacia. 2 El primer día de la semana, cada uno de ustedes aparte y guarde algún dinero conforme a sus ingresos, para que no se tengan que hacer colectas cuando yo vaya. 3 Luego, cuando llegue, daré cartas de presentación a los que ustedes hayan aprobado y los enviaré a Jerusalén con los donativos que hayan recogido. 4 Si conviene que yo también vaya, iremos juntos.


Encargos personales

5 Después de pasar por Macedonia, pues tengo que atravesar esa región, iré a verlos. 6 Es posible que me quede con ustedes algún tiempo, y tal vez pase allí el invierno, para que me ayuden a seguir el viaje adondequiera que vaya. 7 Esta vez no quiero verlos solo de paso; más bien, espero permanecer algún tiempo con ustedes, si el Señor así lo permite. 8 Pero me quedaré en Éfeso hasta Pentecostés, 9 porque se me ha abierto una gran puerta para un trabajo eficaz, a pesar de que hay muchos en mi contra.


10 Si llega Timoteo, procuren que se sienta cómodo entre ustedes, porque él trabaja como yo en la obra del Señor. 11 Por tanto, que nadie lo menosprecie. Ayúdenlo a seguir su viaje en paz para que pueda volver a reunirse conmigo, pues estoy esperándolo junto con los hermanos.


12 En cuanto a nuestro hermano Apolos, le rogué encarecidamente que en compañía de otros hermanos les hiciera una visita. No quiso de ninguna manera ir ahora, pero lo hará cuando se le presente la oportunidad.


13 Manténganse alerta; permanezcan firmes en la fe; sean valientes y fuertes. 14 Hagan todo con amor.


15 Bien saben que los de la familia de Estéfanas fueron los primeros convertidos de Acaya,[a] y que se han dedicado a servir a los creyentes. Les recomiendo, hermanos, 16 que se pongan a disposición de aquellos y de todo el que colabore en este arduo trabajo. 17 Me alegré cuando llegaron Estéfanas, Fortunato y Acaico, porque ellos han suplido lo que ustedes no podían darme, 18 ya que han tranquilizado mi espíritu y también el de ustedes. Tales personas merecen que se les exprese reconocimiento.


Saludos finales

19 Las iglesias de la provincia de Asia les mandan saludos.


Aquila y Priscila los saludan cordialmente en el Señor, como también la iglesia que se reúne en la casa de ellos.


20 Todos los hermanos les mandan saludos.


Salúdense unos a otros con un beso santo.


21 Yo, Pablo, escribo este saludo de mi puño y letra.


22 Si alguno no ama al Señor, quede bajo maldición. ¡Marana ta![b]


23 Que la gracia del Señor Jesús sea con ustedes.


24 Los amo a todos ustedes en Cristo Jesús. Amén.[c]


Footnotes

16:15 los primeros … Acaya. Lit. las primicias de Acaya.

16:22 ¡Marana ta! Expresión aramea que significa: «Ven, Señor»; otra posible lectura es Maran ata, que significa: «El Señor viene».

16:24 Var. no incluye: Amén.

Salmos 40:1-10

Nueva Versión Internacional

Al director musical. Salmo de David.

40 Puse en el Señor toda mi esperanza;

    él se inclinó hacia mí y escuchó mi clamor.

2 Me sacó de la fosa fatal,

    del lodo y del pantano;

puso mis pies sobre una roca,

    y me plantó en terreno firme.

3 Puso en mis labios un cántico nuevo,

    un himno de alabanza a nuestro Dios.

Al ver esto, muchos tuvieron miedo

    y pusieron su confianza en el Señor.


4 Dichoso quien

    pone su confianza en el Señor

y no recurre a los soberbios

    ni a los que se pierden tras la mentira.

5 Muchas son, Señor mi Dios,

    las maravillas que tú has hecho.

No es posible enumerar

    tus planes en favor nuestro.

Si quisiera anunciarlos y proclamarlos,

    serían más de lo que puedo contar.


6 A ti no te complacen sacrificios ni ofrendas,

    pero has abierto mis oídos para oírte;

    tú no has pedido holocaustos ni sacrificios por el pecado.

7 Por eso dije: «Aquí me tienes

    —como el libro dice de mí—.

8 Me agrada, Dios mío, hacer tu voluntad;

    tu Ley la llevo dentro de mí».


9 En medio de la gran asamblea

    he proclamado tu justicia.

Tú bien sabes, Señor,

    que no he sellado mis labios.

10 No escondo tu justicia en mi corazón,

    sino que doy a conocer tu fidelidad y tu salvación.

No oculto en la gran asamblea

    tu gran amor y tu verdad.


Proverbios 22:1

Nueva Versión Internacional

22 Vale más la buena fama que las muchas riquezas,

    y la buena reputación más que la plata y el oro.


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DAB Español, Miércoles 26 de Agosto

Día 238, DAB Español, Miércoles 26 de Agosto Job 20:1-22:30; 2 Corintios 1:1-11; Salmos 40:11-17; Proverbios 22:2-4 (Nueva Versión Internaci...