Tuesday, April 21, 2026

DAB Español, Miércoles 22 de Abril

Día 112, DAB Español, Miércoles 22 de Abril


Josué 24:1-33; Lucas 21:1-28; Salmos 89:38-52; Proverbios 13:20-23 (Traducción en lenguaje actual (TLA))










Josué 24

Traducción en lenguaje actual

Josué reúne al pueblo

24 Josué hizo reunir en Siquem a todas las tribus israelitas. Llamó a todos los líderes a reunirse frente al santuario. 2 Allí le dijo a todo el pueblo:


«Esto es lo que el Dios de Israel les dice:


“Hace mucho tiempo, sus antepasados vivían en Mesopotamia, y adoraban a otros dioses. Uno de sus antepasados fue Térah, el padre de Abraham y Nahor. 3 Desde ese país conduje a Abraham por toda la tierra de Canaán, le di un hijo que se llamó Isaac, y de él nació una familia numerosa. 4 A Isaac le di dos hijos, que se llamaron Jacob y Esaú. A Esaú le di la región montañosa de Seír, pero Jacob se fue a Egipto con su familia.


5-6 ”Más tarde, envié a Moisés y a Aarón para liberar a los antepasados de ustedes, pero a los egipcios les causé grandes desastres. De allí hice salir a los antepasados de ustedes, y los guié hasta el Mar de los Juncos. Cuando los egipcios los persiguieron con carros de guerra y caballos, 7 me pidieron que los salvara. Entonces yo puse mucha oscuridad entre ellos y los egipcios, e hice que el mar se los tragara y se ahogaran. Ustedes saben bien todo lo que yo hice en Egipto. Después vivieron mucho tiempo en el desierto, 8 hasta que los traje a la tierra de los amorreos, al este del río Jordán. Los amorreos salieron a combatirlos, pero yo les di la victoria a ustedes, y así conquistaron ese territorio.


9 ”Después Balac, rey de los moabitas, se puso en contra de ustedes, y mandó llamar a Balaam. Le pidió que los maldijera, 10 pero yo no se lo permití y él tuvo que bendecirlos. Fue así como los salvé a ustedes. 11 Luego cruzaron el río Jordán y llegaron hasta Jericó. Los de Jericó pelearon contra ustedes, y también todos los pueblos de Canaán,[a] pero yo hice que ustedes los vencieran. 12 No fueron ustedes los que derrotaron a los dos reyes amorreos, sino que ellos huyeron porque yo los hice temblar de miedo. 13 Yo les di a ustedes esas tierras, no tuvieron que trabajarlas ni edificar ciudades. Ahora viven allí, y comen uvas y aceitunas de huertos que jamás plantaron”».


El pueblo renueva su pacto con Dios

14 Luego Josué añadió:


—Respeten a Dios, obedézcanlo, y sean fieles y sinceros con él. Desháganse de los dioses que sus antepasados adoraban en Mesopotamia y en Egipto, y obedezcan sólo a Dios. 15 Si no quieren serle obedientes, decidan hoy a quién van a dedicar su vida. Tendrán que elegir entre los dioses a quienes sus antepasados adoraron en Mesopotamia, y los dioses de los amorreos en cuyo territorio ustedes viven ahora. Pero mi familia y yo hemos decidido dedicar nuestra vida a nuestro Dios.


16 El pueblo le respondió:


—¡Nunca abandonaremos a nuestro Dios! ¡Jamás seguiremos a otros dioses! 17 Dios puso en libertad a nuestros antepasados; nos libró de la esclavitud de Egipto. Sabemos de los milagros que él hizo, y de cómo nos ha protegido al pasar por muchas naciones hasta llegar aquí. 18 Dios expulsó a todos los pueblos que estaban en nuestro camino, y a los amorreos que aquí vivían. Por eso obedeceremos a nuestro Dios.


19 Josué les dijo:


—No es fácil vivir para Dios. Él no tolera el pecado ni acepta dioses rivales, y espera que se le obedezca en todo. Si le son infieles no los va a perdonar.


20 »Aunque siempre ha sido bueno con ustedes, se enojará si lo abandonan y adoran a otros dioses. ¡Los castigará y los destruirá por completo!


21 El pueblo le respondió a Josué:


—¡Jamás haremos tal cosa! ¡Hemos decidido dedicar nuestra vida a nuestro Dios!


22 Josué les dijo entonces:


—Ustedes mismos son sus propios testigos de que han decidido vivir para Dios.


—¡Así es! —respondieron ellos.


23 Josué añadió:


—Entonces desháganse de esos dioses que todavía tienen, y prometan ser fieles al Dios de Israel.


24 Y el pueblo respondió:


—Nosotros viviremos para Dios, y sólo obedeceremos sus órdenes.


25 Así fue como aquel día Josué y el pueblo reafirmaron en Siquem su pacto con Dios. En ese pacto se insistió una vez más en las leyes y mandamientos que el pueblo debía obedecer. 26 Josué los escribió en el libro de la Ley de Dios. Luego tomó una gran piedra y la colocó debajo del roble que está junto al santuario de Dios. 27 Le dijo a todo el pueblo:


—Esta piedra que ven aquí, es testigo de todo lo que nuestro Dios nos ha dicho. La pongo aquí para recordarles que deben ser fieles a nuestro Dios.


28 Luego Josué despidió al pueblo y cada uno se volvió a su propio territorio.


Entierro de Josué, Eleazar y José

29 Algún tiempo después murió Josué. En el momento de su muerte, este servidor de Dios tenía ciento diez años. 30 Lo enterraron en su propio territorio, en Timnat-sérah, que está en la región montañosa de la tribu de Efraín, al norte del monte Gaas.


31 Mientras vivió Josué, los israelitas obedecieron sólo al Dios de Israel, su Dios. Después de que murió Josué, el pueblo permaneció fiel a Dios. Pero sólo lo hizo mientras vivieron los líderes que sabían todo lo que Dios había hecho a favor de ellos.


32 Cuando los israelitas salieron de Egipto, trajeron consigo los restos de José y los enterraron en un terreno de la ciudad de Siquem. Jacob había comprado ese terreno por cien monedas de plata a los hijos de Hamor, padre de Siquem. Así el terreno llegó a pertenecer a los descendientes de José.


33 También murió Eleazar hijo de Aarón, y fue enterrado en un cerro, en la región montañosa de la tribu de Efraín. Ese cerro pertenecía a su hijo Finees.


Footnotes

Josué 24:11 Pueblos de Canaán: Véase nota en 3.10.

Lucas 21:1-28

Traducción en lenguaje actual

La ofrenda de la viuda pobre

21 Jesús estaba en el templo, y vio cómo algunos ricos ponían dinero en las cajas de las ofrendas. 2 También vio a una viuda que echó dos moneditas de muy poco valor. 3 Entonces Jesús dijo a sus discípulos:


—Les aseguro que esta viuda pobre dio más que todos los ricos. 4 Porque todos ellos dieron de lo que les sobraba; pero ella, que es tan pobre, dio todo lo que tenía para vivir.


El templo será destruido

5 Algunas personas estaban hablando de los hermosos bloques de piedra que se habían usado para construir el templo, y de los preciosos adornos colocados en sus paredes. Jesús dijo: 6 «Llegará el momento en que todo esto será destruido. ¡Ni una sola pared del templo quedará en pie!»


Prepárense para el fin

7 Los discípulos le preguntaron a Jesús:


—¿Cuándo será destruido el templo? ¿Cuál será la señal de que todo eso está por suceder?


8 Jesús les respondió:


—¡Cuidado! No se dejen engañar. Muchos vendrán y se harán pasar por mí, diciendo a la gente: “Yo soy el Mesías”, o “Ya ha llegado la hora”. Pero no les hagan caso. 9 Ustedes oirán que hay guerras y revoluciones en algunos países, pero no se asusten. Esas cosas pasarán, pero todavía no será el fin del mundo. 10 Los países pelearán unos contra otros, 11 y habrá grandes terremotos en muchos lugares. En otras partes, la gente no tendrá nada para comer, y muchos sufrirán de enfermedades terribles. En el cielo aparecerán cosas muy extrañas, que los harán temblar de miedo.


12 »Antes de que pase todo esto, habrá gente que los perseguirá y los tomará presos. Los entregará a las autoridades de la sinagoga y los meterá en la cárcel. Por ser mis discípulos, los llevarán ante los gobernadores y los reyes para que los castiguen.


13 »Ésa será una oportunidad para que ustedes hablen de mí. 14 No se preocupen en pensar qué dirán para defenderse. 15 Yo les ayudaré a contestar con inteligencia, y ninguno de sus enemigos podrá contradecirlos ni decir que están equivocados.


16 »Sus padres, hermanos, familiares y amigos los entregarán a las autoridades. A algunos de ustedes los matarán. 17 Todo el mundo los odiará por ser mis discípulos. 18 ¡Pero no se preocupen! 19 Si ustedes se mantienen firmes hasta el fin, se salvarán.


20 »Cuando vean a los ejércitos rodear la ciudad de Jerusalén, sepan que pronto será destruida. 21 Los que estén en la ciudad, salgan de ella; los que estén en los pueblos de la región de Judea, huyan hacia las montañas; y los que estén en el campo, no regresen a la ciudad. 22 En esos días, Dios castigará a los desobedientes, tal como estaba anunciado en la Biblia. 23 Las mujeres que en ese momento estén embarazadas van a sufrir mucho. ¡Pobrecitas de las que tengan hijos recién nacidos! Porque todos en este país sufrirán mucho y serán castigados. 24 A unos los matarán con espada, y a otros los llevarán prisioneros a otros países. La ciudad de Jerusalén será destruida y conquistada por gente de otro país, hasta que llegue el momento en que también esa gente sea destruida.


El regreso del Hijo del hombre

25 »Pasarán cosas extrañas en el sol, la luna y las estrellas. En todos los países, la gente estará confundida y asustada por el terrible ruido de las olas del mar. 26 La gente vivirá en tal terror que se desmayará al pensar en el fin del mundo. ¡Todas las potencias del cielo serán derribadas![a] 27 Esas cosas serán una señal de que estoy por volver al mundo. Porque entonces me verán a mí, el Hijo del hombre, venir en las nubes con mucho poder y gloria. 28 Cuando suceda todo eso, estén atentos, porque Dios los salvará pronto.


Footnotes

Lucas 21:26 Todas las potencias del cielo serán derribadas: En la antigüedad, la gente creía que las estrellas y los planetas eran poderes espirituales, y que tenían influencia sobre las personas.

Salmos 89:38-52

Traducción en lenguaje actual

38-39 Pero te has enojado con David,

el rey que tú mismo elegiste;

has arrojado al suelo su corona,

has roto tu pacto con él

y lo has abandonado.

40 Has derribado y dejado en ruinas

las murallas que protegen a Jerusalén.

41 Todos los que pasan, algo se llevan;

¡somos la burla de nuestros vecinos!

42 Los enemigos de David están felices

porque ahora tienen más poder,

43 pues dejaste sin filo su espada

y no lo apoyaste en la batalla;

44 pusiste fin a su esplendor,

y arrojaste al suelo su corona;

45 le quitaste años de vida

y lo cubriste de vergüenza.


46 Dios mío,

¿vas a estar siempre escondido?

¿Vas a estar siempre enojado?

47-48 ¿En qué estabas pensando

cuando creaste al ser humano?

Nos has dado una vida muy corta,

y de la muerte nadie se libra.

49 ¿Qué pasó con ese amor

que al principio le juraste a David?

¡Tú dijiste que nunca cambiarías!

50 Dios mío,

¡todos se burlan de nosotros!

¡Tenemos que aguantar

las ofensas de mucha gente!

51 Tus enemigos nos ofenden;

¡a cada paso insultan a tu pueblo!


52 Dios mío,

¡bendito seas por siempre!

Así sea.


Proverbios 13:20-23

Traducción en lenguaje actual

20 Quien con sabios anda

a pensar aprende;

quien con tontos se junta

acaba en la ruina.


21 El bien te trae bendiciones;

el mal sólo te trae problemas.


22 Las riquezas del hombre bueno

serán para sus nietos;

las riquezas del pecador

serán la herencia de la gente honrada.


23 En los campos de los pobres

hay comida de sobra;

donde hay maldad, todo se pierde.


Traducción en lenguaje actual (TLA)

Copyright © 2000 by United Bible Societies


Monday, April 20, 2026

DAB Español, Martes 21 de Abril

Día 111, DAB Español, Martes 21 de Abril


Josué 22:21-23:16; Lucas 20:27-47; Salmos 89:14-37; Proverbios 13:17-19 (Traducción en lenguaje actual (TLA))










Josué 22:21-23:16

Traducción en lenguaje actual

21 Entonces las dos tribus y media respondieron:


22-23 —¡Nuestro Dios es el más poderoso de todos los dioses! ¡Él sabe por qué hicimos esto, y queremos que ustedes lo sepan también! Si hemos levantado este altar por rebeldía, o para apartarnos de Dios, no nos perdonen la vida. Que Dios nos castigue si lo hemos construido para presentar nuestras ofrendas.


24 »Pero no es así. Lo construimos porque teníamos miedo de que algún día los hijos de ustedes les dijeran a los nuestros: “¡Ustedes no tienen nada que ver con el Dios de Israel! 25 Dios dispuso que el río Jordán sirviera como frontera entre ustedes y nosotros, los de Rubén y de Gad. Así que no tienen ustedes nada que ver con Dios”. Entonces los hijos de ustedes podrían obligar a los nuestros a dejar de adorar a Dios.


26 »Por eso levantamos un altar, no para presentar ofrendas, 27 sino como una señal para ustedes y para nosotros, para que nuestros hijos sepan que servimos a nuestro Dios, y que a él presentamos nuestras ofrendas. De esta forma los hijos de ustedes no podrán decirles a los nuestros: “Ustedes no tienen nada que ver con nuestro Dios”.


28 »Si esto ocurriera, pensamos que nuestros hijos podrían responder: “Nuestros antepasados construyeron un altar igual al de Siló para que se vea que nosotros también lo adoramos, y no para presentar ofrendas”. 29 Por cierto que no nos rebelamos contra Dios, ni hemos construido un altar en donde ofrecerle sacrificios, ni queremos reemplazar al que está en Siló.


30 Cuando el sacerdote Finees y los diez jefes escucharon la explicación, quedaron satisfechos. 31 Entonces Finees les dijo:


—Ahora entendemos que ustedes no se estaban rebelando. Dios ha estado actuando entre nosotros, y no nos va a castigar.


32 Después de esto, Finees y los que habían ido con él dejaron a las tribus de Rubén y Gad que estaban en Galaad, y regresaron a Canaán para hablar con los israelitas y darles un informe. 33 A los israelitas les pareció bien la explicación de las otras tribus, y alabaron a Dios. Ya no hablaron de salir a pelear contra las tribus de Rubén y de Gad, ni de destruir sus tierras. 34 Esas tribus le pusieron al altar el nombre de «Testimonio» porque, según dijeron, sería para todos un testimonio de que nuestro Dios es el único Dios.


Josué se despide de su pueblo

23 Hacía mucho tiempo que Dios les había dado paz a los israelitas. Para entonces, Josué ya era viejo, 2 y mandó llamar a todos los líderes israelitas. Y les dijo:


«Yo ya estoy muy viejo. 3 Ustedes han visto todo lo que nuestro Dios ha hecho en favor de ustedes con estas naciones. Dios mismo ha luchado por ustedes. 4 Les he dado a sus tribus todo el territorio que va desde el río Jordán hasta el mar Mediterráneo. Esto es, la tierra de las naciones que ya hemos conquistado, y también la de las naciones que todavía falta conquistar. 5 Nuestro Dios nos prometió: “Yo haré retroceder a sus enemigos. A medida que ustedes avancen, echaré a sus enemigos y ustedes se apoderarán de esas tierras”. Y cumplirá su promesa: echará a las naciones que todavía están en la tierra. 6 Pero obedezcan fielmente todo lo que está escrito en el libro de la Ley de Moisés. No se olviden de nada.


7 »No se mezclen con la gente de aquí, que todavía vive entre ustedes. No adoren a sus dioses ni los obedezcan. No juren por esos dioses, y ni siquiera mencionen sus nombres. 8 Al contrario, sigan fieles a Dios, como hasta ahora, 9 porque a medida que ustedes avanzaban él expulsó a naciones grandes y poderosas. Nadie ha podido hacerles frente. 10 Uno solo de ustedes puede hacer huir a mil enemigos, porque tal como lo prometió, nuestro Dios pelea por ustedes.


11 »Pero sólo a Dios deben amar, ¡sólo él es nuestro Dios! 12 Manténganse fieles a él. No se mezclen con las naciones que todavía viven allí, ni se casen con su gente. 13 De lo contrario, Dios no expulsará a estas naciones de delante de ustedes, sino que serán como una red o una trampa que los hará caer. Dios los usará como un látigo sobre las espaldas de ustedes, y como espinas en sus ojos. Y esto seguirá así, hasta que no quede ninguno de ustedes en esta tierra buena que nuestro Dios nos ha dado.


14 »Pronto moriré, como todo el mundo. Ustedes saben en su corazón que nuestro Dios no ha dejado de cumplir nada de todo lo bueno que nos prometió. Todo lo que prometió se ha hecho realidad. 15-16 Pero así como ha cumplido con todo lo bueno que les prometió, también cumplirá en castigarlos si lo desobedecen. Dios hizo un trato con ustedes, y espera que lo cumplan. Si ustedes no le son fieles, sino que adoran a otros dioses, él se enojará y los castigará hasta que no quede uno solo de ustedes en esta buena tierra que nuestro Dios nos ha dado».


Lucas 20:27-47

Traducción en lenguaje actual

Los saduceos hablan con Jesús

27 Después, unos saduceos fueron a ver a Jesús. Como ellos no creían que los muertos pueden volver a vivir, 28 le preguntaron:


—Maestro, Moisés escribió que, si un hombre muere sin tener hijos con su esposa, el hermano de ese hombre debe casarse con esa mujer y tener hijos con ella. De acuerdo con la ley, esos hijos son del hermano muerto y llevan su nombre.


29 »Pues bien, aquí vivían siete hermanos. El hermano mayor se casó y, tiempo más tarde, murió sin tener hijos. 30 El segundo hermano se casó con la misma mujer, pero tiempo después también él murió sin tener hijos. 31 Lo mismo sucedió con el tercer hermano y con el resto de los siete hermanos. 32 El tiempo pasó y la mujer también murió.


33 »Ahora bien, cuando Dios haga que todos los muertos vuelvan a vivir, ¿de quién será esposa esta mujer, si estuvo casada con los siete?


34 Jesús contestó:


—Ahora los hombres y las mujeres se casan. 35 Pero Dios decidirá quiénes merecen volver a vivir. Cuando eso suceda, nadie se casará 36 ni morirá. Todos serán como los ángeles, y por haber vuelto a vivir serán hijos de Dios. 37 Hasta Moisés mismo nos demuestra que los muertos vuelven a vivir. En la historia del arbusto que ardía,[a] Moisés dijo que Dios es el Dios de sus antepasados Abraham, Isaac y Jacob. 38 Con eso, Moisés estaba demostrando que Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, pues para Dios todos ellos están vivos.[b]


39 Algunos maestros de la Ley que estaban allí dijeron:


—¡Maestro, diste una buena respuesta!


40 Después de esto, ya nadie se atrevía a hacerle más preguntas.


La pregunta acerca del Mesías

41 Jesús preguntó a los que estaban allí:


—¿Por qué dice la gente que el Mesías será un descendiente del rey David? 42 Si en el libro de los Salmos el mismo David dice:


“Dios le dijo a mi Señor el Mesías:

‘Siéntate a la derecha de mi trono,

43 hasta que yo derrote a tus enemigos.’”


44 »Si David llama Señor al Mesías, ¿cómo puede ser el Mesías descendiente de David?


Advertencia

45 Delante de toda la gente, Jesús les dijo a sus discípulos:


46 —¡Cuídense de los maestros de la Ley! A ellos les gusta vestir como gente importante, y que los saluden en el mercado con mucho respeto. Cuando van a una fiesta o a la sinagoga, les gusta ocupar los mejores puestos. 47 Ellos les quitan a las viudas sus casas, y luego hacen oraciones muy largas para que todos piensen que son gente buena. Pero Dios los castigará más duro que a los demás.


Footnotes

Lucas 20:37 Véase Éxodo 3.1-6.

Lucas 20:38 Jesús dice que si Dios es adorado por Abraham, Isaac y Jacob, ellos deben estar con vida, porque Dios es Dios de los que están vivos.

Salmos 89:14-37

Traducción en lenguaje actual

14 Tú gobiernas con justicia y rectitud,

pero sobre todas las cosas,

nos demuestras tu constante amor.

15-16 Dios mío,

tú bendices y das honra

al pueblo que te alaba,

que acepta tu dirección

y se alegra en tu justicia.

17 De ti recibimos grandeza y poder;

por tu bondad aumentas nuestra fuerza.

18 Dios de Israel,

tú eres nuestro rey

y nos das tu protección.


19-20 Una vez hablaste con nosotros,

que somos tu pueblo fiel,

y nos dijiste:


«En mi pueblo hay un valiente;

es el mejor de todos los jóvenes.

Es David, mi servidor.

Yo le he brindado mi ayuda

y le he dado el más alto honor:

¡lo he declarado rey de Israel!

21 Con mi brazo poderoso

lo sostendré y le daré fuerzas.

22 Sus enemigos no podrán vencerlo,

ni lo dominarán los malvados.

23 Yo destruiré a sus enemigos,

y acabaré con quienes lo odian;

¡los borraré de su vista!

24 Mi amor por él

siempre será el mismo,

y yo aumentaré su poder.

25 Su dominio se extenderá

del mar Mediterráneo a la Mesopotamia.

26 Él me dirá:

“Tú eres mi Padre y me proteges;

eres mi Dios y salvador”.

27 Yo le concederé los derechos

que merece todo hijo mayor:

lo pondré por encima

de todos los reyes del mundo.

28 Mi amor por él nunca cambiará,

ni faltaré a la promesa que le hice.

29 Mientras el cielo exista,

siempre lo mantendré en el trono;

lo mismo haré con sus descendientes

que reinarán en su lugar.

30 Pero si ellos no cumplen

con mis leyes y enseñanzas,

31 sino que se burlan de ellas,

32 castigaré su maldad

y les daré su merecido.


33 »Sin embargo, mi amor por David

siempre será el mismo.

34 Jamás faltaré a mi pacto;

siempre le cumpliré mis promesas.


35 »A David le hice una promesa,

y juro por mí mismo que la cumpliré.

36-37 Siempre reinará en su lugar

uno de sus descendientes.

Mientras el sol y la luna existan,

su reinado permanecerá».


Proverbios 13:17-19

Traducción en lenguaje actual

17 El mensajero malvado

te mete en problemas;

el buen mensajero

te saca de ellos.


18 Si no aprecias la disciplina,

te esperan la pobreza y la deshonra;

si aceptas que se te corrija,

recibirás grandes honores.


19 ¡Cómo nos alegramos

cuando se cumplen nuestros deseos!

¡Y cómo le cuesta trabajo al necio

apartarse del mal!


Traducción en lenguaje actual (TLA)

Copyright © 2000 by United Bible Societies


Sunday, April 19, 2026

DAB Español, Lunes 20 de Abril

Día 110, DAB Español, Lunes 20 de Abril


Josué 21:1-22:20; Lucas 20:1-26; Salmos 89:1-13; Proverbios 13:15-16 (Traducción en lenguaje actual (TLA))










Josué 21:1-22:20

Traducción en lenguaje actual

Las ciudades de los levitas

21 1-2 Los israelitas estaban acampando cerca de la ciudad de Siló, en la tierra de Canaán. Un día, los jefes de los grupos familiares de la tribu de Leví fueron a hablar con los jefes de las otras tribus, con Josué y con el sacerdote Eleazar. Les dijeron: «Por medio de Moisés, Dios ordenó que se nos dieran ciudades para que viviéramos en ellas, y también campos de pastoreo para nuestros ganados».


3 Así que, de acuerdo con ese mandato de Dios, los israelitas dieron a la tribu de Leví algunas de sus ciudades y campos de pastoreo.


4 Primero, se asignaron ciudades al grupo familiar de Quehat. A las familias quehatitas que descendían del sacerdote Aarón se les asignaron trece ciudades dentro de los territorios de Judá, Simeón y Benjamín. 5 Los otros quehatitas recibieron diez ciudades dentro de los territorios de Efraín, Dan y Manasés Occidental.[a]


6 El grupo familiar de Guersón recibió trece ciudades de los territorios de Isacar, Aser, Neftalí y Manasés Oriental.[b]


7 El grupo familiar de Merarí recibió doce ciudades de las pertenecientes a Rubén, a Gad y a Zabulón.


8 Los israelitas asignaron a los de la tribu de Leví estas ciudades y sus campos de pastoreo por medio de un sorteo, de acuerdo con el mandato que Dios le había dado a Moisés.


9-10 En el primer sorteo, algunas de las familias quehatitas recibieron ciudades en los territorios de las tribus de Judá y de Simeón: 11 En la región montañosa de Judá les dieron la ciudad de Arbá, que es Hebrón. Arbá era padre de Anac. También se les entregaron los campos de pastoreo alrededor de la ciudad, 12 pero no así las tierras y aldeas, porque ya se las habían dado a Caleb hijo de Jefuné.


13 Además de Hebrón, que era una de las ciudades de refugio para quienes mataran sin intención, los descendientes de Leví recibieron las siguientes ciudades: Libná, 14 Jatir, Estemoa, 15 Holón, Debir, 16 Ain, Jutá y Bet-semes, junto con sus campos de pastoreo. Estas nueve ciudades quedaban dentro de los territorios de Judá y de Simeón. 17 En los territorios de Benjamín se les asignaron cuatro ciudades: Gabaón, Gueba, 18 Anatot y Almón, junto con sus campos de pastoreo. 19 En total, a los sacerdotes, descendientes de Aarón, se les entregaron trece[c] ciudades con sus campos de pastoreo. 20 A las otras familias quehatitas se les asignaron cuatro ciudades dentro del territorio de la tribu de Efraín. 21 Una de ellas, Siquem, estaba en las montañas y era una ciudad de refugio. Las otras tres eran: Guézer, 22 Quibsaim y Bet-horón. 23 De la tribu de Dan recibieron cuatro ciudades: Eltequé, Guibetón, 24 Aialón y Gat-rimón, cada una con sus campos de pastoreo. 25 Del territorio de Manasés Occidental recibieron dos ciudades: Taanac y Gat-rimón. 26 En total estas familias quehatitas recibieron diez ciudades, cada una con sus propios campos de pastoreo.


27 A las familias del grupo familiar de Guersón, descendiente de Leví, se les asignaron dos ciudades dentro del territorio de Manasés Oriental. En la región de Basán recibieron Beeterá y Golán, que era una ciudad de refugio. 28 Del territorio del grupo familiar de Isacar recibieron cuatro ciudades: Quisión, Daberat, 29 Jarmut y En-ganim. 30 Del territorio de la tribu de Aser recibieron otras cuatro ciudades: Misael, Abdón, 31 Helcat y Rehob. 32 Del territorio de la tribu de Neftalí recibieron tres ciudades: Hamot-dor, Cartán y Quedes, en la región de Galilea. 33 En total, las familias del grupo familiar de Guersón recibieron trece ciudades con sus correspondientes campos de pastoreo.


34 Al resto de los descendientes de Leví, es decir, al grupo familiar de Merarí, se les asignaron cuatro ciudades en el territorio de la tribu de Zabulón: Jocneam, Carta, 35 Dimná y Nahalal. 36 Del territorio de la tribu de Rubén se les asignaron otras cuatro ciudades: Béser, Jahas, 37 Cademot y Mefáat. 38-39 Del territorio de la tribu de Gad recibieron también cuatro ciudades: Mahanaim, Hesbón, Jazer y Ramot, en la región de Galaad, que era ciudad de refugio. 40 En total el grupo familiar de Merarí recibió doce ciudades con sus respectivos campos de pastoreo. 41 Dentro del territorio israelita, los de la tribu de Leví recibieron en total cuarenta y ocho ciudades con sus correspondientes campos de pastoreo. 42 Estos campos estaban ubicados alrededor de cada una de las ciudades.


Dios cumple sus promesas

43 Así fue como Dios entregó a los israelitas toda la tierra que bajo juramento ya había prometido darles. Ellos se instalaron y vivieron allí. 44 Dios también les había prometido que vivirían en paz, y lo cumplió. Les dio la victoria sobre todos sus enemigos, y ninguno pudo hacerles frente. 45 Dios cumplió con todas las promesas que les había hecho a los israelitas; no dejó de cumplir ninguna de ellas.


Las tribus que regresan a su territorio

22 Después que Josué repartió la tierra, mandó llamar a las tribus de Rubén, Gad y Manasés Oriental, 2 y les dijo:


«Ustedes obedecieron todas las órdenes que recibieron de Moisés, y también han obedecido las mías. 3 Han tenido mucho cuidado de obedecer todos los mandamientos de nuestro Dios, y siempre han estado al lado de sus hermanos israelitas para ayudarlos. 4 Ahora ellos tienen paz, tal como se lo prometió nuestro Dios. Pueden regresar a los territorios que conquistaron al este del río Jordán, a las tierras que Moisés les dio. 5 Pero no se olviden de cumplir sus órdenes. Amen a Dios y hagan lo que él quiere. Obedezcan todos sus mandatos y manténganse fieles a él. Sírvanle de todo corazón y con todas sus fuerzas.


6-9 »Ustedes regresan ahora con muchas riquezas. Les han quitado a sus enemigos vacas, ovejas, oro, plata, bronce, hierro y gran cantidad de ropa. Compartan todo eso con sus familiares.


»Le pido a Dios que los bendiga y los trate bien. Pueden regresar a sus tierras».


Las tribus de Rubén y de Gad dejaron a los demás israelitas en Siló, en la región de Canaán, y regresaron a sus territorios. Se fueron a la región de Galaad, que habían conquistado por una orden de Dios recibida a través de Moisés. Moisés ya le había asignado tierras a media tribu de Manasés en Basán, al este del río Jordán.


Josué, por su parte, le asignó tierras a la otra mitad de Manasés, al oeste del Jordán, por lo que ellos se quedaron en Siló con el resto de los israelitas.


El altar al este del Jordán

10 Cuando las tribus de Rubén, Gad y Manasés Oriental llegaron a la región del Jordán, antes de cruzar el río levantaron un gran altar. 11 Los demás israelitas se enteraron de que esas tribus habían levantado un altar en territorio israelita, en la frontera de Canaán sobre la ribera oeste del río Jordán. 12 En cuanto lo supieron, todos los soldados en Siló se reunieron para ir a pelear contra las otras dos tribus y media. 13 Pero antes enviaron a Finees, hijo del sacerdote Eleazar, para hablar con las tribus de Rubén, Gad y Manasés Oriental, que estaban en Galaad. 14 Con él iban también diez jefes de grupos familiares, uno por cada tribu israelita. 15 Al llegar a la tierra de Galaad, en donde estaban las dos tribus y media, 16 hablaron con ellos de parte de todo el pueblo de Dios, y les dijeron:


—¿Por qué han traicionado al Dios de Israel? ¿Por qué han levantado este altar en rebeldía contra Dios? 17 ¿Se acuerdan del pecado que cometimos en Peor, y de la terrible enfermedad con que Dios nos castigó? Todavía estamos sufriendo las consecuencias, 18 ¿y ahora van a dejar de obedecerle? ¿No se dan cuenta de que, si hoy se ponen ustedes rebeldes, mañana Dios castigará a todos los israelitas?


19 »Si les parece que en el territorio que les ha tocado no pueden adorar a Dios, vengan al lugar que Dios ha elegido para adorarlo. Busquen un lugar en nuestro territorio donde puedan establecerse, pero no se rebelen contra Dios. Si se apartan de él, también nosotros resultaremos culpables. Así que no levanten otro altar aparte del altar de nuestro Dios. 20 No se olviden nunca del caso de Acán, hijo de Zérah, que se guardó algo que debía haber destruido, y todo el pueblo israelita fue castigado. ¡Acán no fue el único que murió por su pecado!


Footnotes

Josué 21:5 Manasés Occidental: Se denomina así a la media tribu de Manasés que se estableció al oeste del río Jordán.

Josué 21:6 Manasés Oriental: Se denomina así a la media tribu de Manasés que se estableció al este del río Jordán.

Josué 21:19 Trece: Así en el texto hebreo. Las ciudades mencionadas son doce. Véanse vv. 13-16.

Lucas 20:1-26

Traducción en lenguaje actual

La autoridad de Jesús

20 Jesús estaba en el templo enseñando a la gente y anunciando las buenas noticias. Los sacerdotes principales, los maestros de la Ley y los líderes del país se acercaron 2 y le preguntaron:


—¿Quién te dio autoridad para hacer todo esto?


3 Jesús les contestó:


—Yo también voy a preguntarles algo: 4 ¿Quién le dio autoridad a Juan el Bautista para bautizar? ¿Dios, o alguna otra persona?


5 Ellos comenzaron a discutir, y se decían unos a otros: «Si contestamos que fue Dios quien le dio autoridad a Juan, Jesús nos preguntará por qué no le creímos. 6 Y si decimos que fue un ser humano, la gente nos matará a pedradas, porque creen que Juan era un profeta enviado por Dios.» 7 Entonces respondieron:


—No sabemos quién le dio autoridad a Juan.


8 Jesús les dijo:


—Pues yo tampoco les diré quién me da autoridad para hacer todo esto.


La viña alquilada

9 Jesús le puso a la gente este ejemplo:


«El dueño de un terreno sembró una viña, luego la alquiló y se fue de viaje por largo tiempo. 10 Cuando llegó la época de la cosecha, envió a un sirviente para pedir la parte que le correspondía. Pero los hombres que alquilaron la viña golpearon al sirviente y lo enviaron con las manos vacías.


11 »El dueño envió a otro sirviente, pero también a éste lo golpearon, lo insultaron y lo enviaron sin nada. 12 Luego envió a otro, y a éste también lo hirieron y lo echaron fuera de la viña.


13 »Finalmente, el dueño se puso a pensar: “¿Qué puedo hacer?” Y se dijo: “Ya sé; enviaré a mi hijo que tanto quiero. Estoy seguro que a él sí lo respetarán.”


14 »Cuando aquellos hombres vieron que había llegado el hijo del dueño, se dijeron unos a otros: “Este muchacho es el que recibirá la viña cuando el dueño muera. Vamos a matarlo; así nos quedaremos con el terreno.”


15 »Entonces agarraron al muchacho, lo sacaron del terreno y lo mataron.»


Después Jesús preguntó:


—¿Qué piensan ustedes que hará el dueño con aquellos hombres? 16 Seguramente, cuando regrese, los matará y luego entregará la viña a otras personas.


Cuando la gente oyó eso, dijo:


—¡Eso, jamás!


17 Jesús miró a todos y les dijo:


—Entonces, cuando la Biblia dice:


“La piedra que rechazaron

los constructores del templo

es ahora la piedra principal”,


»¿qué quiso decir con eso? 18 Porque todo el que caiga sobre esa piedra quedará hecho pedazos. Y si la piedra cae sobre alguien, lo dejará hecho polvo.»


19 Los sacerdotes principales y los maestros de la Ley se dieron cuenta de que Jesús los estaba comparando con los hombres malos que alquilaron la viña. Entonces quisieron apresar a Jesús en ese mismo instante, pero no se atrevieron porque le tenían miedo a la gente.


Una trampa para Jesús

20 Los enemigos de Jesús querían arrestarlo y entregarlo al gobernador romano. Pero, como no tenían de qué acusarlo, enviaron a unos espías para que se hicieran pasar por personas buenas y vigilaran en qué momento Jesús decía algo malo.


21 Los espías le dijeron a Jesús:


—Maestro, sabemos que siempre dices la verdad. Tú enseñas que todos deben obedecer a Dios, y tratas a todos por igual. 22 Por eso te preguntamos: ¿Está bien que paguemos impuestos al emperador de Roma, o no?


23 Como Jesús sabía que ellos querían ponerle una trampa, les respondió:


24 —Muéstrenme una moneda. ¿De quién es la imagen que está en la moneda? ¿De quién es el nombre que tiene escrito?


Ellos contestaron:


—Del emperador de Roma.


25 Jesús les dijo:


—Pues denle al emperador lo que es del emperador, y a Dios lo que es de Dios.


26 Los espías no lograron que Jesús cayera en la trampa. Quedaron sorprendidos por su respuesta y no supieron decir nada más.


Salmos 89:1-13

Traducción en lenguaje actual

Dios hace un pacto con David

SALMO 89 (88)

Himno de Etán el ezraíta.

89 1-2 Dios mío,

siempre alabaré tu gran amor,

que nunca cambia;

siempre hablaré de tu fidelidad,

¡tan firme como el cielo!


3 Tú hiciste un pacto con David,

el rey que tú elegiste;

le prometiste bajo juramento:

4 «Cuando hayas muerto,

uno de tus descendientes

reinará siempre en tu lugar».


5-7 Dios mío,

los cielos te alaban

por tus grandes hechos;

todos los ángeles del cielo

hablan de tu fidelidad

y sólo a ti te honran.

Eres un Dios incomparable;

¡eres grande y maravilloso

entre los dioses!


8 Señor y Dios del universo,

¡no hay Dios como tú,

tan fiel y poderoso!

9 Tú dominas el mar embravecido,

y calmas sus olas agitadas.

10 Aplastaste al monstruo del mar,

y con tu brazo poderoso

derrotaste a tus enemigos.

11 Tuyo es el cielo,

tuya es también la tierra;

tú creaste el mundo

y todo lo que hay en él.

12 Tú creaste el norte y el sur;

los montes Tabor y Hermón

te alaban con alegría.

13 Muy grande es tu poder

para realizar grandes hazañas;

¡levantas la mano derecha

en señal de victoria!


Proverbios 13:15-16

Traducción en lenguaje actual

15 El que da buenos consejos

se gana el aprecio de todos,

pero el que da malos consejos

acabará en la ruina.


16 El sabio piensa bien lo que hace;

el tonto deja ver su estupidez.


Traducción en lenguaje actual (TLA)

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DAB Español, Miércoles 22 de Abril

Día 112, DAB Español, Miércoles 22 de Abril Josué 24:1-33; Lucas 21:1-28; Salmos 89:38-52; Proverbios 13:20-23 (Traducción en lenguaje actua...