Thursday, February 19, 2026

Las consecuencias de nustras decisiones 01

En esta primera lección aprendimos que Dios nos da la habilidad de tomar decisiones para bien o mal. Él observa nuestras decisiones y nos hace responsables por ellas. Vimos las 3 cosas (de 5) que tienen que ver con las decisiones:
 1. Error: Tomar decisiones basadas en tu apariencia en vez de hacer lo correcto
 2. Error: Necesitar ser querido por todos mis compañeros
 3. Importante: Estar dispuesto a hacer lo que no se ha hecho para logar la meta.







Lección 01           Las Consecuencias de Nuestras Decisiones

 

Deuteronomio 30:19-20  

 1. Dios nos da a nosotros la habilidad de tomar decisiones

 2. NOSOTROS podemos elegir la maldición o la bendición

 3. Aún nuestros descendientes son afectados

 4. Hay 6 principios en estos versículos

     3 de ellas tienen que ver con Dios y 3 tienen que ver con nosotros

Los 3 que tienen que ver con Dios

 1. Dios nos da la habilidad de elegir

     Porque Dios quiere que lo elijamos a Él, sin ser obligados

 2. Dios observa lo que elegimos

   Las decisiones van a ser grabadas (para que el cielo y la Tierra sean testigos)

 3. Dios nos hace responsables de nuestras decisiones

Los 3 que tienen que ver con nosotros

 1. Nuestras decisiones tienen consecuencias

  a) Muchos eligen algo y se sorprenden al ver las consecuencias

  b) Debemos de entender que nuestras elecciones tienen consecuencias

 2. Somos responsables por lo que elegimos

 3. Nuestras decisiones afectan a otros

5 cosas sobre nuestras decisiones:

 1. Error: Tomar decisiones basadas en tu apariencia en vez de hacer lo

       correcto

  a) Hechos 20:22-24 – El apóstol Pablo

   1) No importa la apariencia – voy a cumplir la voluntad de Dios

    a. La misión de Dios no puede depender de nuestra apariencia

    b. El precio de la aprobación de otros constantemente sube

    c. Mis convicciones no se pueden determinar por la multitud

   2. Error: Necesitar ser querido por todos mis compañeros

    a) Muchos padres caen en esto cuando tratan de ser el "amigo" de

          su hijo en vez del padre

    b) Los maestros – pueden ser amigables, pero, los que buscan ser

          amigos de los alumnos, van a fracasar.

   3. Importante: Estar dispuesto a hacer lo que no se ha hecho para logar lo

        que se necesita

    a) Isaías 43:18-19

     1. No puede limitar lo nuevo de Dios por los patrones viejos

     2. Mucho se ponen cómodos con lo viejo

    b) A veces, tenemos que comenzar sin saber todo

    c) Génesis 12:1-6 – La fe significa que damos pasos si saber todo


Wednesday, February 18, 2026

DAB Español, Jueves 19 de Febrero

Día 050, DAB Español, Jueves 19 de Febrero


Levítico 7:28-9:6; Marcos 3:31-4:25; Salmos 37:12-28; Proverbios 10:5 (Reina Valera Contemporánea (RVC))










Levítico 7:28-9:6

Reina Valera Contemporánea

28 El Señor habló con Moisés, y le dijo:


29 «Habla con los hijos de Israel, y diles que el que ofrezca un sacrificio de paz al Señor, lo deberá presentar ante el Señor. 30 Con sus propias manos presentará las ofrendas que se deban quemar ante el Señor. Presentará la grasa con el pecho, para que el pecho sea mecido como sacrificio mecido delante del Señor, 31 y el sacerdote quemará la grasa en el altar, aunque el pecho será para Aarón y sus hijos. 32 Al sacerdote le darán la espaldilla derecha de sus sacrificios de paz, para que la eleve como ofrenda. 33 El sacerdote que ofrezca la sangre de los sacrificios de paz, y la grasa, recibirá la espaldilla derecha como su porción. 34 De los sacrificios de paz que ofrecen los hijos de Israel, yo he tomado el pecho que se mece y la espaldilla que se eleva en ofrenda, y se lo he dado al sacerdote Aarón y a sus hijos. Éste será un estatuto perpetuo para los hijos de Israel. 35 Desde el día que yo, el Señor, los consagré para que fueran mis sacerdotes, de las ofrendas encendidas que se me ofrecen, asigné esta porción para Aarón y sus hijos. 36 Desde el día que yo, el Señor, los ungí de entre los hijos de Israel, ordené que se les diera esta porción, como estatuto perpetuo para todos sus descendientes.»


37 Ésta es la ley para los holocaustos, las ofrendas, los sacrificios por el pecado, los sacrificios por la culpa, las consagraciones y los sacrificios de paz. 38 El Señor se la dio a Moisés en el monte Sinaí, el día que en el desierto de Sinaí les ordenó a los hijos de Israel que le presentaran sus ofrendas.


Consagración de Aarón y de sus hijos

8 El Señor habló con Moisés, y le dijo:


2 «Toma a Aarón y a sus hijos, junto con las vestiduras, el aceite de la unción, el becerro de la expiación, los dos carneros, y el canastillo de los panes sin levadura, 3 y reúne a toda la congregación a la entrada del tabernáculo de reunión.»


4 Moisés hizo lo que el Señor le mandó, y se reunió la congregación a la entrada del tabernáculo de reunión. 5 Allí le dijo a la congregación:


«Esto es lo que el Señor ha ordenado hacer.»


6 Entonces Moisés hizo que Aarón y sus hijos se acercaran, y los lavó con agua; 7 luego le puso a Aarón la túnica, le ciñó el cinto, lo cubrió con el manto, le puso el efod, y le ajustó el cinto del efod. 8 Luego le puso encima el pectoral, y dentro de éste puso el Urim y el Tumim. 9 Después le puso la mitra sobre la cabeza, y sobre la mitra, por el frente, colocó la placa de oro, la diadema santa, tal y como el Señor se lo había ordenado.


10 Moisés tomó entonces el aceite de la unción y ungió el tabernáculo y todo lo que en él había, y lo santificó. 11 Siete veces roció el aceite sobre el altar, y ungió el altar y todos sus utensilios, lo mismo que la fuente y su base, para santificarlos. 12 Luego derramó algo del aceite de la unción sobre la cabeza de Aarón, y lo ungió para santificarlo. 13 Después hizo que los hijos de Aarón se acercaran, y les puso las túnicas, les ciñó los cintos y les ajustó las tiaras, tal y como el Señor se lo había ordenado.


14 Luego Moisés mandó traer el becerro de la expiación, y Aarón y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza de ese becerro 15 y Moisés lo degolló; luego tomó la sangre y con su dedo la untó sobre los cuernos del altar y alrededor del altar, y así lo purificó. El resto de la sangre la echó al pie del altar, y santificó el altar para realizar allí la reconciliación. 16 Después Moisés tomó toda la grasa que recubría los intestinos, la grasa del hígado, y los dos riñones con su grasa, y todo esto lo quemó sobre el altar. 17 El becerro y su piel, y su carne y estiércol, Moisés los quemó fuera del campamento, tal y como el Señor se lo había ordenado.


18 Después Moisés mandó traer el carnero del holocausto. Aarón y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza del carnero, 19 y Moisés lo degolló y roció la sangre sobre el altar y alrededor de éste, 20 y cortó el carnero en trozos, después de lo cual quemó la cabeza, los trozos, y la grasa; 21 luego enjuagó los intestinos y las piernas, y quemó todo el carnero sobre el altar como holocausto de olor grato para el Señor, como ofrenda encendida, tal y como el Señor se lo había ordenado.


22 Después Moisés mandó traer el otro carnero, el de las consagraciones. Aarón y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza del carnero, 23 y Moisés lo degolló; tomó luego un poco de la sangre y la untó sobre el lóbulo de la oreja derecha de Aarón, sobre el dedo pulgar de su mano derecha, y sobre el dedo gordo de su pie derecho. 24 Luego Moisés hizo que los hijos de Aarón se acercaran, y untó un poco de la sangre sobre el lóbulo de sus orejas derechas, sobre los pulgares de sus manos derechas, y sobre los dedos gordos de sus pies derechos, y finalmente roció la sangre sobre el altar y alrededor de éste.


25 Después Moisés tomó la grasa, la cola, toda la grasa que recubría los intestinos, la grasa del hígado, los dos riñones con su grasa, y la espaldilla derecha. 26 Del canastillo de los panes sin levadura, que estaba delante del Señor, tomó una torta sin levadura, una torta de pan con aceite y una hojaldra, y las puso junto con la grasa y la espaldilla derecha. 27 Todo esto lo puso en las manos de Aarón y de sus hijos, y mandó que se presentara como ofrenda mecida delante del Señor. 28 Después Moisés tomó todo eso de las manos de ellos, y lo quemó en el altar, sobre el holocausto como consagración en olor grato para el Señor, como ofrenda encendida. 29 Entonces Moisés tomó el pecho y lo presentó como ofrenda mecida delante del Señor. Del carnero de las consagraciones, ésa fue la porción asignada a Moisés, tal y como el Señor se lo había ordenado.


30 Después Moisés tomó algo del aceite de la unción y de la sangre que estaba sobre el altar, y los roció sobre Aarón y sus vestiduras, y sobre sus hijos y las vestiduras de ellos, y santificó a Aarón y sus vestiduras, lo mismo que a sus hijos y a las vestiduras de ellos, 31 y les dijo Moisés a Aarón y a sus hijos:


«Hiervan la carne a la entrada del tabernáculo de reunión, y cómanla allí con el pan que está en el canastillo de las consagraciones, tal y como yo lo ordené cuando dije que Aarón y sus hijos lo comieran. 32 Lo que sobre de la carne y del pan lo quemarán. 33 Durante siete días no saldrán del tabernáculo de reunión, hasta que se cumplan los días de sus consagraciones, porque serán consagrados durante siete días. 34 El Señor ordenó que se hiciera expiación por ustedes tal y como hoy se ha hecho. 35 Así que ustedes permanecerán día y noche, durante siete días, a la entrada del tabernáculo de reunión, y cumplirán con esta ordenanza delante del Señor, para que no mueran. Esto es lo que se me ha ordenado.»


36 Y Aarón y sus hijos hicieron todo lo que por medio de Moisés el Señor ordenó que se hiciera.


Los sacrificios de Aarón

9 A los ocho días, Moisés llamó a Aarón y a sus hijos, y a los ancianos de Israel. 2 A Aarón le dijo:


«Toma de la vacada un becerro para expiación, y un carnero para holocausto, sin defecto, y ofrécelos delante del Señor. 3 Habla luego con los hijos de Israel, y diles que tomen un macho cabrío para expiación, y un becerro y un cordero de un año, sin defecto, para holocausto, 4 y que sacrifiquen delante del Señor un buey y un carnero como sacrificio de paz, y una ofrenda amasada con aceite, porque hoy el Señor se mostrará ante ustedes.»


5 Toda la congregación llevó al tabernáculo de reunión todo lo que Moisés ordenó que se llevara, y luego fueron y se presentaron delante del Señor. 6 Entonces Moisés dijo:


«Esto es lo que el Señor ha ordenado hacer. Háganlo, y el Señor les mostrará su gloria.»


Marcos 3:31-4:25

Reina Valera Contemporánea

La madre y los hermanos de Jesús

31 Llegaron entonces la madre y los hermanos de Jesús, pero se quedaron afuera y mandaron a llamarlo. 32 La muchedumbre sentada a su alrededor le dijo: «Tu madre, tus hermanos y tus hermanas están allí afuera, y te buscan.» 33 Jesús les respondió: «¿Y quién es mi madre, y mis hermanos?» 34 Miró entonces a los que estaban sentados a su alrededor, y dijo: «Mi madre y mis hermanos están aquí. 35 Porque todo el que hace la voluntad de Dios es mi hermano, y mi hermana, y mi madre.»


Parábola del sembrador

4 Jesús comenzó a enseñar una vez más a la orilla del lago, y fue tanta la gente que se reunió alrededor de él, que se subió a una barca que estaba en el lago y se sentó allí, mientras que la gente se quedó en la orilla. 2 Muchas cosas les enseñó por medio de parábolas, y en sus enseñanzas les decía: 3 «Presten atención. Resulta que un sembrador salió a sembrar. 4 Al sembrar, una parte de las semillas cayó junto al camino, y vinieron las aves del cielo y se la comieron. 5 Otra parte cayó entre las piedras, donde no había mucha tierra, y enseguida brotó, porque la tierra no era profunda, 6 pero en cuanto salió el sol, se quemó y se secó, porque no tenía raíz. 7 Otra parte cayó entre espinos, pero los espinos crecieron y la ahogaron, de modo que no dio fruto. 8 Pero otra parte cayó en buena tierra, y brotó y creció y dio fruto, y rindió una cosecha de treinta y sesenta, y hasta de ciento por uno.» 9 Entonces les dijo: «El que tenga oídos para oír, que oiga.»


10 Cuando se quedó solo, los que estaban cerca de él junto con los doce le preguntaron qué quería decir la parábola. 11 Él les respondió: «A ustedes se les concede entender el misterio del reino de Dios; pero a los que están afuera todo se les dice por parábolas, 12 para que “viendo, vean y no entiendan; y oyendo, oigan y no comprendan; no sea que se conviertan y sus pecados les sean perdonados”.» 13 También les dijo: «Si no entienden ustedes esta parábola, ¿cómo podrán entender todas las demás? 14 El sembrador es el que siembra la palabra. 15 Algunos son como lo sembrado junto al camino. En ellos se siembra la palabra, pero enseguida, después de oírla, viene Satanás y les arrebata la palabra sembrada en su corazón. 16 Otros son como lo sembrado entre las piedras. Al oír la palabra, enseguida la reciben con gozo; 17 pero, como no tienen raíz, su vida es muy corta, y al venir las aflicciones o la persecución por causa de la palabra, enseguida tropiezan. 18 Otros son como los que fueron sembrados entre espinos. Éstos son los que oyen la palabra, 19 pero las preocupaciones de este mundo, el engaño de las riquezas, y la codicia por otras cosas, entran en ellos y ahogan la palabra, por lo que ésta no llega a dar fruto. 20 Pero hay otros, que son como lo sembrado en buena tierra. Son los que oyen la palabra y la reciben, y rinden fruto; ¡dan treinta, sesenta y hasta cien semillas por cada semilla sembrada!»


Nada oculto queda sin manifestarse

21 También les dijo: «¿Acaso la luz se enciende para ponerla debajo de un cajón, o debajo de la cama? Al contrario, ¡se enciende para ponerla en el candelero! 22 Porque no hay nada oculto que no llegue a manifestarse, ni hay nada escondido que no salga a la luz. 23 Si alguno tiene oídos para oír, que oiga.» 24 También les dijo: «Fíjense bien en lo que oyen, porque con la medida con que ustedes midan a otros, serán medidos, y hasta más se les añadirá. 25 Porque al que tiene, se le dará; y al que no tiene, hasta lo poco que tiene se le arrebatará.»


Salmos 37:12-28

Reina Valera Contemporánea

12 Los malvados conspiran contra los justos,

y rechinan los dientes contra ellos,

13 Pero el Señor se burla de ellos

porque sabe que ya viene su hora.


14 Los malvados sacan la espada, tensan el arco,

para derribar a los pobres y necesitados,

para acabar con los hombres cabales;

15 pero su espada les partirá el corazón,

y su arco se romperá en mil pedazos.


16 Es mejor lo poco del hombre justo

que las riquezas de muchos pecadores,

17 porque el Señor sostiene a los justos

pero pondrá fin al poder de los malvados.


18 El Señor cuida de los hombres honrados;

y mantendrá la herencia de ellos para siempre.

19 En tiempos difíciles no serán avergonzados,

y en tiempos de escasez tendrán abundancia.


20 Pero los malos perecerán.

Los enemigos del Señor serán consumidos.

¡Se esfumarán como el humo de la grasa de carneros!


21 El malvado pide prestado y no paga;

El justo es bondadoso y comparte lo que tiene.

22 Los benditos del Señor heredarán la tierra,

pero los que él maldice serán eliminados.


23 El Señor dirige los caminos del hombre

cuando se complace en su modo de vida.

24 Si el hombre cae, no se queda en el suelo

porque el Señor lo sostiene de la mano.


25 Yo fui joven, y ya he envejecido,

pero nunca vi desamparado a un justo,

ni vi a sus hijos andar mendigando pan.

26 El justo es misericordioso, y siempre presta;

sus hijos son para otros una bendición.


27 Apártate del mal, y practica el bien;

así vivirás para siempre.

28 Porque el Señor ama la justicia

y no desampara a sus fieles;

siempre les brinda su protección.

Pero los hijos de los malvados serán destruidos.


Proverbios 10:5

Reina Valera Contemporánea

5 Cosechar en el verano es pensar con sensatez;

Dormirse en la cosecha es no tener vergüenza.


Reina Valera Contemporánea (RVC)

Copyright © 2009, 2011 by Sociedades Bíblicas Unidas


Tuesday, February 17, 2026

DAB Español, Miércoles 18 de Febrero

Día 049, DAB Español, Miércoles 18 de Febrero


Levítico 6:1-7:27; Marcos 3:7-30; Salmos 37:1-11; Proverbios 10:3-4 (Reina Valera Contemporánea (RVC))










Levítico 6:1-7:27

Reina Valera Contemporánea

6 El Señor habló con Moisés, y le dijo:


2 «Cuando alguien cometa un pecado contra el Señor, y niegue haber recibido algo que su prójimo le encomendó o entregó personalmente, o robe a su prójimo, o lo calumnie, 3 o encuentre algo perdido y niegue haberlo encontrado y jure en falso, es decir, si peca en alguna de esas cosas en que se suele pecar, 4 habrá incurrido en un pecado y en una ofensa, y deberá restituir lo robado, o reparar el daño de la calumnia, o devolver lo recibido como encomienda, o lo perdido que haya encontrado, 5 o todo aquello por lo que haya jurado en falso. En el día de su expiación restituirá al dueño todo, más una quinta parte. 6 Para la expiación de su culpa, de sus rebaños presentará al Señor un carnero sin defecto. El sacerdote calculará su precio, y lo recibirá para la expiación, 7 la cual realizará por él delante del Señor. Así el pecador obtendrá el perdón por cualquier ofensa en que haya incurrido.»


Leyes de los sacrificios

8 El Señor habló con Moisés, y le instruyó 9 que ordenara a Aarón y a sus hijos lo siguiente:


«Ésta es la ley para el holocausto: Éste deberá estar sobre el fuego encendido del altar, y arder sobre el altar durante toda la noche y hasta el día siguiente. 10 El sacerdote se pondrá su vestidura de lino y se cubrirá el cuerpo con sus calzoncillos de lino. Cuando el fuego haya consumido el holocausto, removerá del altar las cenizas y las echará junto al altar; 11 luego se quitará sus vestiduras y se pondrá otras ropas, y arrojará las cenizas fuera del campamento, en un lugar limpio. 12 El fuego del altar no deberá apagarse nunca, sino que todos los días el sacerdote le echará leña, acomodará el holocausto sobre el fuego, y quemará sobre el altar la grasa de los sacrificios de paz. 13 El fuego del altar deberá mantenerse siempre encendido; nunca deberá apagarse.


14 »Y ésta es la ley de la ofrenda: Los hijos de Aarón la ofrecerán ante el altar, delante del Señor. 15 El sacerdote tomará un puñado de la ofrenda de flor de harina con aceite, junto con todo el incienso que está sobre la ofrenda, y quemará todo esto sobre el altar como un memorial en olor grato para el Señor. 16 La parte sobrante de la ofrenda la comerán Aarón y sus hijos en el atrio del tabernáculo de reunión, pues debe comerse sin levadura y en un lugar santo. 17 De mis ofrendas encendidas, yo les he dado a ellos ésta como su porción. No se cocinará con levadura, pues se trata de una ofrenda santísima, como lo son el sacrificio por el pecado y el sacrificio por la culpa. 18 En lo que respecta a las ofrendas encendidas para el Señor, todos los hijos varones de Aarón podrán comer de ella. Es un estatuto perpetuo para ellos y sus descendientes. Todo aquello que toque estas ofrendas quedará santificado.»


19 El Señor habló con Moisés, y le dijo:


20 «Ésta es la ofrenda que Aarón y sus hijos deberán ofrecer al Señor cuando sean ungidos: dos litros de flor de harina, la mitad a la mañana y la mitad a la tarde, como ofrenda perpetua. 21 Se freirá con aceite en una sartén, y se presentará frita; los pedazos cocidos de la ofrenda se ofrecerán en olor grato para el Señor. 22 Y el sacerdote descendiente de Aarón que sea ungido en su lugar deberá presentar una ofrenda semejante, y toda ella deberá ser quemada. Éste es un estatuto perpetuo del Señor: 23 Ninguna ofrenda sacerdotal se comerá, sino que todas ellas serán quemadas totalmente.»


24 El Señor habló con Moisés, y le dijo:


25 «Habla con Aarón y sus hijos, y diles que ésta es la ley del sacrificio expiatorio: La ofrenda por el pecado deberá ser degollada delante del Señor, en el lugar donde se degüella el holocausto. Se trata de una ofrenda santísima. 26 El sacerdote que presente la ofrenda por el pecado debe comerla en el atrio del tabernáculo de reunión, pues debe comerse en un lugar santo. 27 Todo lo que toque la carne de la ofrenda, quedará santificado. El vestido, o todo aquello que la sangre llegue a salpicar, deberá lavarse en un lugar santo. 28 La vasija de barro en que se cueza la ofrenda, será quebrada; pero si se cuece en una vasija de bronce, la vasija se restregará y se lavará con agua. 29 La ofrenda podrán comerla sólo los varones de la familia sacerdotal, pues se trata de una ofrenda santísima; 30 pero no podrán comer ninguna ofrenda cuya sangre sea introducida al tabernáculo de reunión para hacer expiación en el santuario, sino que la quemarán en el fuego.


7 »Ésta es la ley del sacrificio por la culpa. Se trata de una ofrenda muy santa. 2 La víctima por la culpa se degollará en donde se degüella el holocausto, y su sangre se rociará sobre el altar y a su alrededor. 3 De la víctima se ofrecerá toda su grasa, la cola, la grasa que recubre los intestinos, 4 los dos riñones y la grasa que los recubre, la grasa que está sobre los ijares, y junto con los riñones se quitará la grasa que recubre el hígado. 5 El sacerdote quemará todo esto sobre el altar como ofrenda encendida en honor del Señor. Se trata de una expiación de la culpa. 6 Podrán comer de ella todos los varones de la familia sacerdotal, pero la deben comer en un lugar santo. Se trata de una ofrenda muy santa. 7 Una misma ley vale para el sacrificio por el pecado y para el sacrificio por la culpa. El animal ofrecido será para el sacerdote que haga la expiación. 8 La piel del animal ofrecido en holocausto será para el sacerdote que presente el holocausto. 9 Toda ofrenda que se cueza al horno, y todo lo que se prepare en sartén o en cazuela, será para el sacerdote que presente la ofrenda. 10 Toda ofrenda seca o amasada con aceite será para todos los hijos de Aarón, sin excepción.


11 »Ésta es la ley para el sacrificio de paz que se ofrecerá al Señor: 12 Si se ofrece como sacrificio de acción de gracias, se ofrecerán tortas sin levadura amasadas con aceite, hojaldras sin levadura untadas con aceite, y flor de harina frita en tortas amasadas con aceite. 13 Con el sacrificio de acción de gracias se presentará la ofrenda de paz acompañada de tortas de pan con levadura, 14 y parte de toda la ofrenda se presentará como ofrenda elevada al Señor, la cual será para el sacerdote que rocíe la sangre de los sacrificios de paz.


15 »La carne del sacrificio de paz que se ofrece como acción de gracias se comerá el mismo día en que sea ofrecida. No se dejará de ella nada para el día siguiente.


16 »Si el sacrificio de su ofrenda cumple un voto, o es voluntario, se comerá el mismo día en que se ofrezca el sacrificio, y lo que quede de éste se comerá al día siguiente.


17 »Si del sacrificio queda carne hasta el tercer día, ésta será quemada en el fuego.


18 »Si alguien come al tercer día carne del sacrificio de paz, ese sacrificio no le será aceptado al que lo ofreció, ni le será contado. Será un acto abominable, y el que lo coma cargará con su pecado.


19 »La carne que tenga contacto con alguna cosa impura, no deberá comerse, sino quemarse en el fuego. Todos los que estén puros podrán comer esa carne, 20 pero quien estando impuro coma la carne del sacrificio de paz, que es del Señor, será eliminado de su pueblo.


21 »Quien toque alguna cosa impura, como la inmundicia humana, o algún animal impuro, o cualquier otra abominación impura, y luego coma la carne del sacrificio de paz, que es del Señor, será eliminado de su pueblo.»


22 El Señor habló con Moisés, y le dijo:


23 «Habla con los hijos de Israel, y diles que no deben comer ninguna grasa de buey, ni de cordero ni de cabra. 24 La grasa de animal muerto, y la grasa del animal que haya sido despedazado por las fieras, podrá usarse para cualquier otra cosa, menos para comer. 25 Cualquiera que coma grasa de los animales que se ofrecen al Señor como ofrenda encendida, será eliminado de su pueblo. 26 Dondequiera que ustedes vivan, no deberán comer ninguna sangre de aves ni de bestias. 27 Cualquiera que coma sangre, será eliminado de su pueblo.»


Marcos 3:7-30

Reina Valera Contemporánea

La multitud a la orilla del lago

7 Jesús se retiró al lago con sus discípulos, y mucha gente de Galilea y de Judea lo siguió 8 al enterarse de todo lo que hacía. También acudieron a él muchos de Jerusalén, de Idumea y del otro lado del Jordán, así como de los alrededores de Tiro y de Sidón. 9 Por causa del gentío, y para evitar que lo apretujaran, Jesús pidió a sus discípulos tener siempre lista una barca; 10 y es que, como había sanado a muchos, todos los que tenían plagas querían tocarlo y se lanzaban sobre él. 11 Cuando los espíritus impuros lo veían, se arrodillaban delante de él y a gritos le decían: «¡Tú eres el Hijo de Dios!» 12 Pero él les exigía con toda firmeza que no revelaran quién era él.


Elección de los doce apóstoles

13 Después Jesús subió a un monte y llamó a los que él quiso, y ellos se reunieron con él. 14 A doce de ellos los designó para que estuvieran con él, para enviarlos a predicar, 15 y para que tuvieran el poder de expulsar demonios. 16 Estos doce eran: Simón, a quien puso por nombre «Pedro»; 17 Jacobo y su hermano Juan, hijos de Zebedeo, a quienes les puso por nombre «Boanerges», que significa «Hijos del trueno»; 18 Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Jacobo hijo de Alfeo, Tadeo, Simón el cananista, 19 y Judas Iscariote, que fue quien lo traicionó.


La blasfemia contra el Espíritu Santo

20 Jesús entró en una casa, y de nuevo se juntó tanta gente, que ni siquiera podían comer él y sus discípulos. 21 Cuando sus familiares lo supieron, fueron para llevárselo, porque pensaban que estaba fuera de sí. 22 Pero los escribas que habían venido de Jerusalén decían: «A éste lo domina Beelzebú. Y expulsa a los demonios por el poder del príncipe de los demonios.» 23 Entonces Jesús los llamó, y en parábolas les dijo: «¿Y cómo puede Satanás expulsar a Satanás? 24 Si un reino se divide contra sí mismo, no puede permanecer. 25 Si una casa se divide contra sí misma, tampoco puede permanecer. 26 Y si Satanás se subleva contra sí mismo, y se divide, tampoco puede permanecer. Su fin habrá llegado. 27 Nadie puede entrar en la casa de un hombre fuerte y robarle sus pertenencias, si antes no lo ata. Entonces sí podrá saquear su casa.


28 »De cierto les digo que a todos ustedes se les perdonará todo pecado y toda blasfemia, 29 pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo jamás será perdonado, sino que será culpable de un pecado eterno.» 30 Y es que ellos habían dicho: «Éste tiene un espíritu impuro.»


Salmos 37:1-11

Reina Valera Contemporánea

El camino de los malos

Salmo de David.

37 No te alteres por causa de los malvados,

ni sientas envidia de los que practican el mal,

2 porque pronto se marchitan, como la hierba;

pronto se secan, como la hierba verde.


3 Confía en el Señor, y practica el bien;

así heredarás la tierra y la verdad te guiará.

4 Disfruta de la presencia del Señor,

y él te dará lo que de corazón le pidas.


5 Pon tu camino en las manos del Señor;

confía en él, y él se encargará de todo;

6 hará brillar tu justicia como la luz,

y tu derecho como el sol de mediodía.


7 Guarda silencio ante el Señor, y espera en él;

no te alteres por los que prosperan en su camino,

ni por los que practican la maldad.


8 Desecha la ira y el enojo;

No te alteres, que eso empeora las cosas.

9 Un día, todos los malvados serán destruidos,

pero si esperas en el Señor heredarás la tierra.


10 Un poco más, y los malvados dejarán de existir;

los buscarás, pero no los hallarás.

11 Pero los humildes heredarán la tierra

y disfrutarán de gran bienestar.


Proverbios 10:3-4

Reina Valera Contemporánea

3 El Señor no deja que el justo pase hambre,

pero rechaza la iniquidad de los impíos.

4 Las manos negligentes llevan a la pobreza;

las manos diligentes conducen a la riqueza.


Reina Valera Contemporánea (RVC)

Copyright © 2009, 2011 by Sociedades Bíblicas Unidas


Las consecuencias de nustras decisiones 01

En esta primera lección aprendimos que Dios nos da la habilidad de tomar decisiones para bien o mal. Él observa nuestras decisiones y nos ha...