Monday, March 30, 2026

DAB Español, Martes 31 de Marzo

Día 090, DAB Español, Martes 31 de Marzo


Deuteronomio 16:1-17:20; Lucas 9:7-27; Salmos 72; Proverbios 12:8-9 (Nueva Biblia Viva (NBV))










Deuteronomio 16-17

Nueva Biblia Viva

Fiesta de la Pascua

16 »Acuérdate siempre de celebrar la Pascua en honor del Señor tu Dios en el mes de aviv, porque fue en ese mes que el Señor tu Dios te sacó de Egipto durante la noche. 2 El sacrificio pascual lo tomarás de las ovejas o de las vacas, y lo ofrecerás al Señor tu Dios en su santuario. 3 Lo comerás con pan sin levadura. Deberás comer pan sin levadura durante siete días, en memoria del pan que comiste cuando escapaste de Egipto. Esto es para que te acuerdes que saliste de Egipto con tal prisa que no hubo tiempo de leudar el pan. Conmemorarás ese día todo el resto de tu vida. 4 Durante siete días no habrá levadura en los hogares de ustedes, y ningún resto del cordero pascual será dejado para el día siguiente.


5 »La Pascua no será comida en ninguna de las ciudades que el Señor tu Dios te da. 6 La comerán en el lugar que el Señor ha escogido para su santuario. Sacrifícala en la tarde del aniversario, a la puesta del sol, que es la hora en que saliste de Egipto. 7 Asarás el cordero y lo comerás, y regresarás a tu hogar a la mañana siguiente. 8 Durante los seis días siguientes no comerás pan leudado. El séptimo día habrá una fiesta solemne del pueblo de cada ciudad delante del Señor tu Dios. No hagas en ese día ningún trabajo.


Fiesta de las Semanas

9 »Siete semanas después del comienzo de la siega 10 habrá otra fiesta delante del Señor tu Dios, llamada fiesta de las Semanas. Con este motivo le presentarás una ofrenda voluntaria en proporción a la bendición que el Señor tu Dios haya derramado sobre tu cosecha. 11 Este es un tiempo de gozo delante del Señor y lo celebrarás con tu familia y toda tu casa. No te olvides de invitar a los levitas que viven en tu ciudad, a los exiliados, a las viudas y a los huérfanos. Invítalos y haz que te acompañen en la celebración en el santuario. 12 Recuerda que fuiste esclavo en Egipto, así que cumple cuidadosamente con este mandamiento.


Fiesta de las Enramadas

13-15 »Al final del tiempo de la cosecha, cuando el grano haya sido trillado, y las uvas hayan sido pisadas en el lagar, celebrarás otra fiesta, la fiesta de las Enramadas. Su celebración durará siete días. Serán días de alegría de los que participarán tu familia y tus siervos. Y no te olvides de invitar a los levitas, a los exiliados, a los huérfanos y a las viudas de tu pueblo.


»La fiesta se celebrará en el santuario, que estará en el lugar que el Señor haya designado. Será tiempo de acción de gracias al Señor por la bendición que te ha dado de una buena cosecha y porque ha bendecido tu trabajo. Será un tiempo de gran gozo.


16 »Todo varón de Israel se presentará delante del Señor tu Dios tres veces al año en el santuario en ocasión de las siguientes fiestas: la fiesta de los Panes sin levadura, la fiesta de las Semanas y la fiesta de las Enramadas. En cada una de estas ocasiones presentarán una ofrenda al Señor. 17 Cada uno dará conforme a su posibilidad, según la bendición que el Señor le haya dado.


Administración de justicia

18 »Designa jueces y funcionarios administrativos en todas las ciudades que el Señor tu Dios te da. Ellos administrarán la justicia en todo el país. 19 No torcerás las leyes para beneficiar al rico, ni aceptarás soborno. El soborno cierra los ojos de los sabios y corrompe las decisiones de los jueces. 20 La justicia debe prevalecer. Esta es la única manera en que serás prosperado en la tierra que el Señor tu Dios te da.


Contra la idolatría

21 »No erigirás ninguna imagen de la diosa Aserá junto al altar del Señor tu Dios, 22 y nunca levantarás piedras sagradas, porque el Señor lo aborrece.


17 »Cuando le ofrezcas sacrificios al Señor tu Dios, no le sacrifiques ovejas o toros con defectos. Son un insulto para Dios tales sacrificios.


2-3 »Si alguien, hombre o mujer, en cualquier ciudad de la tierra que el Señor tu Dios te da, viola el pacto con Dios y adora a otros dioses, al sol, a la luna o a las estrellas, lo cual he prohibido estrictamente, 4 primero averigua bien si el rumor es cierto. Si lo confirmas, 5 ese hombre o mujer será llevado fuera de la ciudad y lo apedrearán hasta darle muerte. 6 Pero no lleves a la muerte a nadie por el testimonio de una sola persona. Es necesario tener por lo menos el testimonio de dos o tres personas. 7 Los testigos serán los primeros en arrojar las piedras, y luego lo hará el resto del pueblo. De esta manera, se purgará el mal que haya entre ustedes.


Los tribunales

8 »Si surge un caso difícil (por ejemplo, si alguno es culpado de asesinato pero no hay suficiente evidencia, o si los derechos de alguno han sido violados), llevarás el caso al santuario del Señor tu Dios, 9 a los sacerdotes y levitas, y al juez que esté de turno en esos días, para que lleguen a una decisión. 10 La sentencia de ellos será inapelable y deberá seguirse al pie de la letra. 11 La sentencia que impongan deberá ser ejecutada. 12 Si alguien se niega a aceptar la decisión del juez señalado por el Señor para este propósito, su castigo será la muerte. Este tipo de pecadores deberá ser desarraigado de Israel. 13 Entonces todos oirán lo que ocurrió con el hombre que no quiso aceptar el veredicto de Dios, y tendrán temor y no se atreverán a desafiar otra vez los juicios de la corte.


El rey

14 »Cuando llegues a la tierra que el Señor tu Dios te da, y la hayas conquistado, y comiences a pensar: “Debiéramos tener un rey como todas las naciones que nos rodean”, 15 pondrás por rey al hombre que el Señor tu Dios elegirá. Será un israelita, no un extranjero. 16 No usará el cargo para aumentar sus posesiones de caballos, ni enviará sus hombres a Egipto para aumentar sus caballerizas porque el Señor te ha dicho: “No vuelvas a Egipto otra vez”. 17 No deberá tomar para sí muchas esposas porque su corazón podría apartarse del Señor, ni amontonará riquezas excesivas.


18 »Cuando haya sido coronado y se siente en el trono como rey, deberá copiar este libro de la ley que llevan los sacerdotes y levitas. 19 Esa copia de la ley deberá estar continuamente cerca de su mano. Deberá leer ella todos los días de su vida para que aprenda a respetar al Señor su Dios y a guardar sus mandamientos. 20 La lectura regular de los mandamientos de Dios impedirá que se sienta superior a sus conciudadanos. También impedirá que se aparte de las leyes de Dios en lo más mínimo y le asegurará un reino bueno y duradero. Y sus hijos heredarán el trono.


Lucas 9:7-27

Nueva Biblia Viva

7 Cuando Herodes se enteró de todo lo que estaba sucediendo, quedó confundido. Es que algunos decían que Juan había resucitado. 8 Otros sostenían que Elías había aparecido; y aun otros, que había resucitado alguno de los antiguos profetas.


9 Pero Herodes dijo: «Yo mismo mandé que a Juan le cortaran la cabeza. ¿Quién será entonces este, de quien oigo estas cosas?».


Y buscaba la oportunidad de verlo.


Jesús alimenta a los cinco mil

10 Cuando los apóstoles regresaron, le contaron a Jesús lo que habían hecho. Él se los llevó sólo a ellos a un pueblo llamado Betsaida. 11 Pero la gente se dio cuenta donde estaba y lo siguió. Él los recibió y les habló del reino de Dios, y sanó a los enfermos. 12 Como empezaba a oscurecer, los doce se le acercaron y le dijeron:


―Despide a la gente, para que vaya a los campos y pueblos cercanos a buscar comida y alojamiento, pues aquí no hay nada.


13 Jesús les dijo:


―Denles ustedes de comer.


Ellos le respondieron:


―No tenemos más que cinco panes y dos pescados. Para dar de comer a toda esta gente tendríamos que ir a comprar comida. 14 Había allí como cinco mil hombres. Pero Jesús dijo a sus discípulos:


―Hagan que la gente se siente en grupos de cincuenta.


15 Los discípulos así lo hicieron, y todos se sentaron. 16 Entonces Jesús tomó los cinco panes y los dos pescados, miró al cielo y los bendijo. Luego los partió y se los dio a los discípulos para que los repartieran a la gente. 17 Todos comieron hasta quedar satisfechos; y recogieron doce canastas con los pedazos que sobraron.


La confesión de Pedro

18 Un día en que Jesús estaba orando a solas, sus discípulos lo acompañaban, y él les preguntó:


―¿Quién dice la gente que soy yo?


19 Ellos le respondieron:


―Unos dicen que eres Juan el Bautista, otros que eres Elías, y otros que eres uno de los antiguos profetas que ha resucitado.


20 ―Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?


Pedro contestó:


―Eres el Cristo de Dios.


21 Jesús les dio órdenes estrictas de que no le dijeran esto a nadie. Y les explicó:


22 ―El Hijo del hombre va a sufrir mucho y será rechazado por los ancianos, por los jefes de los sacerdotes y por los maestros de la ley. Lo van a matar, pero al tercer día resucitará.


23 Entonces se dirigió a todos y les dijo:


―El que quiera ser mi discípulo debe olvidarse de sí mismo, llevar su cruz cada día y seguirme, 24 porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por causa de mí, la salvará. 25 ¿De qué le sirve a alguien ganar el mundo entero si se destruye a sí mismo? 26 Si alguien se avergüenza de mí y de mis palabras, el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga en su gloria y en la gloria del Padre y de los santos ángeles. 27 Les aseguro que algunos de los que están aquí no morirán sin antes haber visto el reino de Dios.


Salmos 72

Nueva Biblia Viva

De Salomón.

72 Oh Dios, concede tu justicia al rey, y rectitud al hijo del rey. 2 Ayúdale a juzgar a tu pueblo con rectitud, y tratar a los pobres con justicia. 3 Que los montes y las colinas florezcan de prosperidad porque el rey hace lo que es justo. 4 Ayúdalo a defender al pobre, a rescatar a los hijos de los necesitados, y a quebrantar a sus opresores. 5 Que él viva mientras el sol brille y la luna permanezca en el cielo. ¡Sí, eternamente!


6 Que su reino traiga vida como las lluvias de primavera, como aguaceros que riegan la tierra. 7 Que los rectos florezcan durante su reinado, que haya gran prosperidad hasta el fin del tiempo. 8 Reine él de mar a mar, y desde el río Éufrates hasta los confines de la tierra. 9 Los nómadas del desierto se inclinarán ante él; sus enemigos caerán con el rostro en la tierra. 10 Los reyes de Tarsis y de las costas remotas, le darán tributo. Los reyes de Sabá y Seba, todos traerán sus obsequios. 11 Sí, los reyes de todas partes. ¡Todos se inclinarán ante él! Todos le servirán!


12 Él librará al pobre cuando clame a él; él ayudará al oprimido porque ellos no tienen a nadie que los defienda. 13 Él se apiadará del débil y del necesitado, y los rescatará. 14 Los salvará de la opresión y la violencia; porque sus vidas son muy valiosas para él.


15 ¡Viva el rey! Que le den el oro de Sabá. Que el pueblo ore por él sin cesar, y que todos los días lo bendigan. 16 Que haya abundantes cosechas por toda la tierra, aun en las cumbres de los montes. Que los árboles frutales den fruto como lo hacen en el Líbano; que el fruto brote como la hierba en el campo. 17 Que su nombre perdure para siempre, y continúe mientras el sol brille. Que todos sean en él bendecidos; que todas las naciones lo alaben.


18 Bendito sea Dios, el Señor, el Dios de Israel; el único que hace maravillas. 19 Bendito sea su glorioso nombre para siempre. ¡Que toda la tierra esté llena de su gloria! ¡Amén y amén!


20 Aquí terminan la oraciones de David, hijo de Isaí.


Proverbios 12:8-9

Nueva Biblia Viva

8 Al hombre lo alaban según su sabiduría, pero al de corazón perverso lo desprecian.


9 Es mejor ser menospreciado pero con criado, que alabado y sin comida.


Nueva Biblia Viva (NBV)

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Sunday, March 29, 2026

DAB Español, Lunes 30 de Marzo

Día 089, DAB Español, Lunes 30 de Marzo


Deuteronomio 13:1-15:23; Lucas 8:40-9:6; Salmos 71; Proverbios 12:5-7 (Nueva Biblia Viva (NBV))










Deuteronomio 13-15

Nueva Biblia Viva

Advertencia contra la idolatría

13 »Si hay en medio tuyo un profeta o alguien que asegure ver el futuro por medio de sueños, 2 si su predicción se cumple pero dice: “Vamos, adoremos a los dioses de las otras naciones”, 3 no le escuches. Porque el Señor te está probando para saber si lo amas realmente con toda tu mente y corazón y con todo tu ser. 4 No debes jamás adorar a dios alguno sino al Señor; obedece sus mandamientos y síguelo a él nada más.


5 »El profeta que trate de desviarte debe morir, porque ha tratado de fomentar rebelión contra el Señor tu Dios que te sacó de la esclavitud en Egipto. Con su ejecución habrás quitado el mal de en medio de ti. 6-7 Si un pariente cercano, o un amigo muy íntimo, o aun un hermano, hermana, hija o hijo, te sugiere que vayas y adores a dioses extraños, 8 no consientas ni les escuches, ni tengas misericordia de ellos. No perdonarás a tal persona; no encubrirás su horrible sugerencia. 9 Deberá morir. Tu propia mano será la primera que se levante en su contra para darle muerte, y luego la mano de todo el resto del pueblo. 10 Será apedreado hasta la muerte porque trató de alejarte del Señor tu Dios que te sacó de la tierra de Egipto, de la tierra de esclavitud. 11 Entonces todo Israel oirá de lo ocurrido y sentirá temor de permitir ese tipo de maldad en medio de ti.


12-14 »Si oyes decir que en alguna ciudad de Israel gente impía ha hecho que tus hermanos se aparten de Dios con la sugerencia de adorar a dioses extraños, primero investiga si el rumor es verdadero. Si lo confirmas y es cierto que algo tan abominable ha ocurrido en una de las ciudades que el Señor te ha dado, 15 deberás declarar la guerra a esa ciudad y destruir completamente a todos sus habitantes, y aun el ganado. 16 Después, juntarás todo el botín en el centro de la plaza y lo quemarás e incendiarás la ciudad completamente como holocausto al Señor tu Dios. Tal ciudad deberá permanecer para siempre como un montón de ruinas y nunca más será reedificada. 17 No conservarás nada del botín. Entonces el Señor aplacará su furor y tendrá misericordia de ti; tendrá compasión de ti y te hará una gran nación, como prometió a tus antepasados. 18 Desde luego, el Señor tu Dios será misericordioso solamente si le has obedecido, si has guardado los mandamientos que hoy te estoy dando, y si has estado haciendo lo que le agrada al Señor.


Alimentos puros e impuros

14 »Puesto que ustedes son el pueblo de Dios, no se harán heridas en el cuerpo, ni se raparán las cabezas para asistir a funerales. 2 Ustedes pertenecen exclusivamente al Señor su Dios, y él los ha elegido para que sean su posesión única entre las demás naciones de la tierra.


3 »No comerás ningún animal que yo haya declarado ceremonialmente inmundo. 4-5 Estos son los animales que puedes comer:


El buey, la oveja, la cabra, el ciervo, la gacela, el corzo, la cabra montés, el íbice, el antílope y el carnero montés.


6 »Podrás comer cualquier animal que tenga pezuña hendida y que rumie. 7 Si el animal no cumple con ambos requisitos, no puedes comerlo. Por lo tanto no podrás comer camello, liebre ni conejo. Son rumiantes pero no tienen pezuña hendida. 8 No podrás comer cerdo porque, aunque tiene pezuña hendida, no es rumiante. No debes comer la carne de ninguno de esos animales ni tocar sus cadáveres.


9 »Podrás comer solamente los animales marinos que tienen escamas y aletas; 10 todos los demás son ceremonialmente inmundos.


11-18 »Podrás comer cualquier ave, salvo las siguientes:


El águila, el quebrantahuesos, el azor, el gallinazo, el milano de cualquier variedad, el cuervo de cualquier especie, el avestruz, la lechuza, la gaviota, y el gavilán de cualquiera de sus especies, el búho, el ibis, el calamón, el pelícano, el buitre, el somormujo, la cigüeña, la garza en cualquiera de sus especies, la abubilla y el murciélago.


19 »No comerás insectos alados porque son inmundos. 20 Pero las langostas, saltamontes y grillos sí podrás comer.


21 »No comerás lo que ha muerto de muerte natural. Sin embargo el extranjero puede hacerlo. Puedes dárselo y vendérselo; pero no comas tú de ello, porque tú eres santo delante del Señor tu Dios.


»No cocerás el cabrito en la leche de su madre.


Los diezmos

22 »Todos los años deberás apartar la décima parte de todas tus cosechas. 23 En presencia del Señor tu Dios en el lugar que él escogerá como santuario, allí comerás el diezmo de tus cereales, de tu vino, de tu aceite y de las primicias de tus ovejas y vacas. El propósito de los diezmos es que aprendas a poner a Dios siempre en el primer lugar de tu vida. 24 Si el lugar que Dios elige como santuario te queda tan lejos que no resulta conveniente llevar los diezmos hasta allí, 25 venderás la ración correspondiente al diezmo de tus cosechas y ganados, y llevarás el dinero al santuario del Señor. 26 Cuando llegues, compra con el dinero un buey, una oveja, vino, sidra o cualquier cosa que desees, para festejar y para regocijarte con toda tu casa delante del Señor tu Dios.


27 »No olvides compartir tus ingresos con los levitas de tu comunidad, porque ellos no tienen propiedades ni cosechas como tú.


28 »Cada tercer año usarás todo tu diezmo para necesidades de la comunidad donde vives. 29 Entrégaselo a los levitas, que no tienen heredad en medio tuyo, a los exiliados, a las viudas, o a los huérfanos dentro de tu ciudad, a fin de que puedan comer y quedar saciados; entonces el Señor te bendecirá a ti y a tu obra.


El año del perdón de las deudas

15 »Al final de cada séptimo año, perdonarán todas las deudas. 2 Todo acreedor dará por pagada toda promesa de pago que tenga contra otro israelita, porque el Señor ha liberado a todos de su obligación. 3 (Esta prescripción no se aplica a los extranjeros). 4-5 Nadie empobrecerá a causa de esto, porque si obedeces este mandamiento el Señor te bendecirá grandemente en la tierra que te da. El único requisito para esta bendición es que atiendas cuidadosamente todos los mandamientos del Señor tu Dios que hoy te estoy dando. 6 Él te bendecirá de la manera que ha prometido. Tú prestarás dinero a muchas naciones, pero jamás necesitarás pedir prestado. Tú gobernarás a muchas naciones, pero ellas jamás te gobernarán a ti.


7 »Cuando llegues a la tierra que el Señor tu Dios te da, si hay pobres en medio tuyo, no cerrarás tu corazón o tu mano en su contra. 8 Deberás ser generoso y prestarles cuanto necesitan. 9 No te niegues a prestarles porque el año de la remisión se encuentre cerca. Si te niegas a hacerle el préstamo y la persona necesitada clama al Señor, te será contado como pecado. 10 Debes prestarle lo que necesita y no ser mezquino en nada; porque a causa de esto el Señor te prosperará en todo lo que haces. 11 Siempre habrá pobres en esta tierra, por eso te ordeno que seas muy generoso con los pobres y los necesitados.


Liberación de los esclavos

12 »Si alguno de tus hermanos hebreos, hombre o mujer, se vende a ti como esclavo, deberás darle la libertad al final del sexto año de haber estado en tu propiedad 13 y no deberás despedirlo con las manos vacías. 14 Dale un buen regalo de despedida que consista en parte de tus ganados, aceite y vino. Dale en proporción a lo que el Señor tu Dios te haya bendecido. 15 Recuerda que fuiste esclavo en la tierra de Egipto, y que el Señor tu Dios te rescató; por eso es que te estoy dando este mandamiento.


16 »Pero si tu esclavo no quiere dejarte y dice que te ama y que le gusta estar contigo y que se lleva muy bien contigo, 17 toma una lezna y horádale la oreja contra la puerta, y después de eso será esclavo tuyo para siempre. También harás esto con las esclavas. 18 Cuando le des la libertad a un esclavo, no te pese hacerlo; porque la verdad es que durante seis años él te ha costado menos de la mitad de lo que cuesta un empleado, y el Señor tu Dios te prosperará en todo porque tú le has dado la libertad.


Los animales primogénitos

19 »Dedicarás al Señor todos los primogénitos machos de tus vacas y de tus ovejas. No usarás los primogénitos de tus vacas para trabajar en los campos, y no trasquilarás a los primogénitos de tus ovejas. 20 En vez de hacer eso, tú y tu familia se reunirán cada año a comer estos animales delante del Señor tu Dios, en su santuario. 21 Sin embargo, si el primogénito tiene algún defecto, si es cojo o ciego, por ejemplo, o tiene cualquiera otra imperfección, no lo sacrificarás. 22 Lo usarás para la alimentación de tu familia en casa. Cualquiera, aun el que esté ceremonialmente impuro en ese tiempo se podrá comer de la misma manera como se come una gacela o un ciervo. 23 Pero no comas la sangre; derrámala en la tierra como si fuera agua.


Lucas 8:40-9:6

Nueva Biblia Viva

Una niña muerta y una mujer enferma

40 Cuando Jesús regresó, la gente lo recibió con alegría, pues todos lo estaban esperando. 41 En eso llegó un hombre llamado Jairo, que era jefe de la sinagoga. Se arrojó a los pies de Jesús y le suplicó que fuera a su casa, 42 porque su única hija, que tenía doce años, se estaba muriendo.


Mientras Jesús iba hacia allá, la gente lo apretujaba.


43 Entre la gente había una mujer que estaba enferma desde hacía doce años. Tenía derrames de sangre y nadie había podido sanarla, a pesar de haber gastado cuanto tenía en médicos. 44 Ella se acercó a Jesús por detrás y le tocó el borde del manto. En ese mismo momento quedó sana.


45 Jesús preguntó:


―¿Quién me tocó?


Como todos negaban haberlo tocado, Pedro le dijo:


―Maestro, es mucha la gente que te aprieta y empuja.


46 Jesús respondió:


―Pero alguien me ha tocado; lo sé porque de mí ha salido poder.


47 La mujer, al verse descubierta, fue temblando y se arrojó a los pies de Jesús. Y allí, frente a toda la gente, le contó por qué lo había tocado y cómo en ese mismo momento había quedado sana.


48 Le dijo Jesús:


―Hija, tu fe te ha sanado. Vete tranquila.


49 Jesús estaba todavía hablando, cuando llegó alguien de la casa de Jairo, el jefe de la sinagoga, y le dijo:


―Tu hija ha muerto. No molestes más al Maestro.


50 Jesús, que lo oyó, le dijo a Jairo:


―No tengas miedo; nada más cree y ella se sanará.


51 Cuando llegó a la casa de Jairo, sólo permitió que entraran con él Pedro, Juan, Jacobo y el padre y la madre de la niña; y nadie más. 52 Todos estaban llorando y lamentaban la muerte de la niña. Pero Jesús les dijo:


―¡No lloren! Ella no está muerta, sino dormida.


53 La gente empezó a burlarse de él, porque sabían que estaba muerta. 54 Pero él la tomó de la mano y le dijo:


―¡Niña, levántate!


55 Ella volvió a la vida y al instante se levantó. Entonces Jesús mandó que le dieran de comer.


56 Los padres estaban asombrados, pero él les ordenó que no contaran a nadie lo que había sucedido.


Jesús envía a los doce

9 Jesús reunió a sus doce discípulos y les dio poder y autoridad para echar fuera a todos los demonios y para sanar enfermedades. 2 Los envió a anunciar el reino de Dios y a sanar a los enfermos.


3 Les dijo: «No lleven nada para el camino: ni bastón, ni bolsa, ni comida, ni dinero, ni más ropa que la que traen puesta. 4 En la casa a la que lleguen, quédense hasta que salgan de ese pueblo. 5 Si en algún pueblo no quieren recibirlos, al salir de allí sacúdanse el polvo de los pies como un testimonio contra ellos».


6 Entonces se fueron de pueblo en pueblo anunciando las buenas noticias y sanando a los enfermos.


Salmos 71

Nueva Biblia Viva

71 ¡Señor, tú eres mi refugio: jamás me dejes quedar en vergüenza! ¡No me abandones! 2 Sálvame de mis enemigos, porque tú eres justo. ¡Líbrame! Inclina tu oído, escucha mi plegaria y sálvame. 3 Sé tú mi roca protectora, que siempre me acoge. Ordena que me salven, porque tú eres mi roca y mi fortaleza. 4 Rescátame, Dios mío, del poder de los malvados, de manos de los crueles. 5 Oh Señor, sólo tú eres mi esperanza; en ti he confiado desde mi niñez. 6 Sí, tú me has acompañado desde que nací; desde el vientre de mi madre me has cuidado. ¡Razón tengo para estar alabándote siempre! 7 Mi vida es un ejemplo para muchos, porque tú has sido mi fuerza y mi protección. 8 Por eso no puedo dejar de alabarte; todo el día te alabaré y te honraré.


9 Y ahora, en mi vejez, no me eches a un lado. No me abandones ahora que las fuerzas me faltan. 10 Mis enemigos murmuran contra mí; todos ellos se juntan y hacen planes para matarme. 11 «Y dicen: ¡Dios lo ha abandonado! Ahora le echaremos mano. No hay quien lo ayude». 12 ¡Oh Dios, no te quedes lejos! ¡Ven pronto! ¡Ayúdame! 13 Destruye y avergüenza a todos los que me acusan. Que se cubran de humillación y deshonra todos aquellos que quieren hacerme daño. 14 Seguiré esperando que me ayudes. Te alabo más y más. 15 A todos les contaré de tu justicia, y todo el día les hablaré de tu poder salvador. Aunque has hecho tanto por mí que no lo puedo entender. 16 Soberano Señor, alabaré tus poderosas obras. A todos les contaré que sólo tú eres justo y bueno. 17 Oh Dios, tú me has enseñado desde mi más tierna niñez, y yo constantemente he dado a otros testimonio de las maravillosas obras que haces. 18 Y ahora que estoy viejo y canoso, no me abandones, oh Dios. Déjame contarle a esta nueva generación, y a los que vienen después de mí, de todos tus poderosos milagros. 19 Oh Dios, tú has hecho grandes cosas, tu justicia llega a la alturas. ¿Quién como tú, oh Dios? 20 Me has dejado pasar por muchos problemas. Pero me traerás de nuevo a la vida, sacándome de las profundidades de la tierra. 21 Me darás más honra que antes, y nuevamente te volverás y me consolarás.


22 Te alabaré con música de arpa, contando de tu fidelidad en cumplir cuanto prometes, oh Dios. Te cantaré con lira, oh Santo de Israel. 23 Con gritos de júbilo y cánticos te alabaré por haberme redimido. 24 Todo el día contaré de tus obras de justicia, pues cuantos procuraron dañarme han sido humillados y deshonrados.


Proverbios 12:5-7

Nueva Biblia Viva

5 Los planes del justo son buenos, pero en el consejo del malvado hay engaño.


6 Las palabras del malvado son una emboscada mortal, pero las del justo ponen a salvo.


7 Los malvados perecen, y allí acaba todo para ellos; pero los hijos de los justos siguen firmes.


Nueva Biblia Viva (NBV)

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Saturday, March 28, 2026

DAB Español, Domingo 29 de Marzo

Día 088, DAB Español, Domingo 29 de Marzo


Deuteronomio 11:1-12:32; Lucas 8:22-39; Salmos 70; Proverbios 12:4 (Nueva Biblia Viva (NBV))










Deuteronomio 11-12

Nueva Biblia Viva

Amor y obediencia al Señor

11 »Amen al Señor su Dios y obedezcan todos los días cada uno de sus mandamientos. 2 No les estoy hablando ahora a los hijos de ustedes, que jamás han experimentado la disciplina del Señor su Dios ni han visto su grandeza ni su glorioso poder, 3 ni los milagros y actos portentosos en Egipto contra el faraón y contra su tierra; 4 ni tampoco han visto lo que el Señor hizo con el ejército egipcio, con sus caballos y sus carros, hundiéndolos en el Mar Rojo y aniquilándolos hasta este mismo día.


5 »Los hijos de ustedes tampoco vieron cómo el Señor los cuidó a ustedes durante todos los años en que anduvieron por el desierto hasta llegar a este lugar. 6 Ellos no estaban presentes cuando Datán y Abirán (los hijos de Eliab, descendientes de Rubén) pecaron y la tierra se abrió y los tragó, juntamente con sus familias y tiendas y con todas sus pertenencias, cosa que todo Israel vio. 7 Tú, en cambio, sí viste esos milagros.


8 »¡Obedezcan todos los mandamientos que les doy en este día, para que tengan la fuerza de ir y poseer la tierra a la que están por entrar! 9 Si ustedes obedecen los mandamientos, tendrán una vida larga y buena en la tierra que el Señor les prometió a sus antepasados y a sus descendientes, tierra maravillosa de la que fluye leche y miel. 10 Porque la tierra a la que estás por entrar y poseer no es como la tierra de Egipto, de la cual saliste, donde es necesario el riego. 11 Esta es una tierra de colinas y valles con lluvia suficiente. 12 Una tierra que el Señor tu Dios personalmente cuida. Sus ojos están sobre ella día a día, durante todo el año.


13 »Si ustedes obedecen cuidadosamente todos los mandamientos que les voy a entregar en este día, y si aman al Señor su Dios con toda su mente y con toda su vida, y lo adoran, 14 él les enviará lluvia que caiga a su tiempo, tanto la de otoño como la de primavera, que haga producir ricas cosechas de grano, de uvas en sus viñedos y de aceite de sus olivares. 15 El Señor les dará hierba verde para su ganado, y tendrán abundante comida, y se saciarán.


16 »Pero no dejen ustedes que su corazón se aparte del Señor para adorar a otros dioses. 17 Porque si lo hacen, la ira del Señor se encenderá en su contra y cerrará los cielos de modo que no haya lluvia ni cosechas, y todos ustedes perecerán en la buena tierra que el Señor les ha dado. 18 Guarden estos mandamientos cuidadosamente en su memoria y en todo su ser. Átenlos en su mano para que se acuerden de obedecerlos, átenlos en su frente entre sus dos ojos. 19 Enséñenselos a sus hijos. Hablen de ellos cuando estén sentados en su casa, cuando estén afuera caminando, a la hora de acostarse, y al levantarse. 20 Escríbelos en los postes de la casa y sobre las puertas de la ciudad, 21 de tal modo que mientras haya cielo sobre la tierra, tú y tus hijos disfruten de la buena vida que te espera en la tierra que Señor te ha prometido.


22 »Si ustedes obedecen cuidadosamente todos los mandamientos que les doy, y aman al Señor su Dios, andan en todos sus caminos, y lo siguen, 23 el Señor echará de delante de ustedes a todas las naciones de esta tierra, no importa cuán grandes y fuertes sean. 24 Dondequiera que ustedes vayan, esa porción de tierra es suya. Sus fronteras se extenderán desde el Néguev por el sur hasta el Líbano, y desde el río Éufrates hasta el mar Mediterráneo. 25 Nadie podrá hacerles frente porque el Señor su Dios hará que todos les tengan miedo a ustedes cualquiera sea el lugar que pasen, tal como te lo ha prometido.


26 »Ahora ustedes deben elegir entre la bendición de Dios y la maldición de Dios. 27 Tendrán bendición si obedecen los mandamientos del Señor su Dios que les estoy dando en este día, 28 y maldición si lo desobedecen y adoran los dioses de estas otras naciones. 29 Cuando el Señor su Dios los introduzca en esa tierra para poseerla, una bendición se proclamará desde el monte Guerizín y una maldición desde el monte Ebal. 30 (Guerizín y Ebal son montes que están al occidente del río Jordán, donde viven los cananeos en el desierto Arabá frente a Guilgal, junto a las encinas de Moré). 31 Porque ustedes cruzarán el Jordán y vivirán en la tierra que el Señor les da. 32 Pero ustedes deben siempre estar dispuestos en vivir de acuerdo con todas las leyes que hoy les estoy dando.


El lugar único de adoración

12 »Estas son las leyes que debes obedecer cuando llegues a la tierra que el Señor, el Dios de tus padres, te ha dado para siempre:


2 »Destruirás todos los altares paganos dondequiera que los encuentres: en los montes altos, en los collados o debajo de los árboles frondosos. 3 Derribarás los altares, destruirás las estatuas, quemarás las imágenes de Aserá, destruirás los ídolos de metal y no dejarás nada que te los recuerde.


4-5 »No harás sacrificios a tu Dios en cualquier lugar como los paganos lo hacen con sus dioses. Por el contrario, deberás construir un santuario para Dios en un lugar que él mismo te señalará como su morada. 6 Allí llevarás al Señor tus holocaustos y los demás sacrificios: los diezmos, las ofrendas presentadas con devoción delante del altar, el pago de tus votos, las ofrendas voluntarias y las primicias de tus rebaños y del ganado. 7 Tú y tu familia harán fiesta allí delante del Señor tu Dios y te regocijarás en todo lo que él ha hecho por ti.


8 »Nadie hará lo que bien le pareciere, como hasta ahora. 9 Porque estas leyes no entran en vigor hasta que no hayas entrado al lugar de gozo que el Señor tu Dios te ha dado. 10 Pero cuando hayas cruzado el río y vivas en la Tierra prometida, y el Señor te dé reposo y te libere de todos tus enemigos, 11 llevarás todos tus sacrificios y ofrendas al santuario, al lugar que Dios elegirá como su morada. 12 Allí te regocijarás delante del Señor con tus hijos e hijas y siervos. Además, recuerda siempre de invitar a los levitas para que hagan fiesta contigo, porque ellos no tienen tierra propia.


13 »No presentarás tus holocaustos en cualquier lugar; 14 podrás hacerlo solamente en el lugar que el Señor escogerá. Él elegirá un lugar en el territorio designado para una de las tribus. Solamente allí podrás hacer tus sacrificios y llevar tus ofrendas. 15 Sin embargo, la carne que comas podrás obtenerla matando a tus animales en cualquier lugar, de la manera como lo haces ahora con la gacela o el ciervo. Come toda la carne que desees y con la frecuencia que puedas, conforme a la prosperidad que el Señor te haya dado. Los que estén ceremonialmente impuros también pueden comer. 16 La única restricción es que no podrás comer sangre, derrámala sobre la tierra.


17 »Sin embargo, no podrás comer en tu casa las ofrendas ni el diezmo de tus cosechas de grano, de tu vino o de tu aceite, ni las primicias de tus rebaños o de tus vacas, ni ninguna cosa que hayas dedicado al Señor; ni tus ofrendas voluntarias, ni las ofrendas que haya de presentarse al Señor meciéndolas delante de su altar. 18 Todas deberán ser llevadas delante el altar donde tú, tus hijos y los levitas comerán de ellas delante del Señor tu Dios. Él te dirá dónde quedará establecido este altar. Regocíjate delante del Señor tu Dios en todo lo que haces. 19 No te olvides jamás de los levitas; comparte con ellos tu comida.


20-22 »Cuando el Señor ensanche tu territorio, si el altar está demasiado lejos de ti, podrás matar tus ovejas y vacas en tu propia tierra, como lo haces actualmente con las gacelas y los ciervos. Aun las personas que estén ceremonialmente impuras podrán comer de ellos. 23 La única restricción es que nunca coman sangre, porque la sangre es la vida, y no comerás la vida con la carne. 24-25 Derramarás la sangre sobre la tierra, de este modo, a tus hijos y a ti les irá bien. 26-27 Pero lo que hayas consagrado al Señor, las ofrendas que hayas prometido en tus votos y los holocaustos deben ser llevados al altar. Esto sólo puede ser ofrecido sobre el altar del Señor, tu Dios. La sangre será derramada sobre el altar, y comerás la carne.


28 »Obedece cuidadosamente todos estos mandamientos. Si haces lo que al Señor tu Dios le agrada, te irá bien a ti y a tus hijos para siempre. 29 Cuando Dios destruya las naciones que habitan en la tierra donde tú vivirás, y las hayas expulsado, 30 procura no seguir su ejemplo ni adores a sus dioses. Tampoco te dejes llevar por la curiosidad y preguntes cómo adoran a sus dioses estas naciones, para luego ir y adorarlos de la manera que ellos lo hacen. 31 No debes insultar a tu Dios de esa manera. Estas naciones han hecho cosas abominables que él aborrece, todo en nombre de su religión. Hasta han llegado a quemar a sus hijos y a sus hijas delante de sus dioses. 32 Obedece todos los mandamientos que yo te doy; no les añadas ni les quites nada.


Lucas 8:22-39

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Jesús calma la tormenta

22 Un día, Jesús subió a una barca con sus discípulos y les dijo:


―Vamos al otro lado del lago.


Y partieron. 23 Mientras navegaban, él se quedó dormido. Entonces se desató una tormenta sobre el lago, y la barca comenzó a hundirse poniéndolos a ellos en peligro. 24 Los discípulos fueron a despertar a Jesús y lo llamaron a gritos:


―¡Maestro, Maestro, nos estamos hundiendo!


Él se levantó y ordenó al viento y a las olas que se calmaran. La tormenta se detuvo y todo quedó tranquilo.


25 Después les dijo a sus discípulos:


―¿Dónde está la fe de ustedes?


Ellos, llenos de temor y asombro, se decían unos a otros: «¿Quién será este hombre que aun los vientos y el mar lo obedecen?».


Liberación de un endemoniado

26 Siguieron navegando hasta la otra orilla del lago, hasta la región de los gerasenos, frente a Galilea. 27 Al bajar Jesús de la barca, un endemoniado que venía del pueblo le salió al encuentro. Este hombre desde hacía mucho tiempo andaba desnudo y no vivía en una casa sino en los sepulcros. 28 Cuando vio a Jesús, lanzó un grito y cayó de rodillas ante él. Entonces dijo a gran voz:


―¿Qué quieres conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? ¡Te ruego que no me atormentes!


29 Decía eso porque Jesús le había ordenado al espíritu maligno que saliera del hombre. Ese espíritu se había apoderado de él muchas veces. Al hombre le ponían cadenas en los pies y en las manos para sujetarlo, y lo mantenían vigilado, pero él rompía las cadenas y el demonio lo hacía huir a lugares solitarios.


30 Jesús le preguntó:


―¿Cómo te llamas?


Respondió:


―Legión.


Así contestó porque habían entrado en él muchos demonios. 31 Estos le suplicaban que no los mandara al abismo.


32 Como había en la colina muchos cerdos comiendo, los demonios le rogaron a Jesús que los dejara entrar en ellos. Y él les dio permiso. 33 Cuando los demonios salieron del hombre, entraron en los cerdos. Y todos los cerdos corrieron hacia el lago por el despeñadero y se ahogaron.


34 Los que cuidaban a los cerdos vieron lo que pasó y se fueron a llevar la noticia al pueblo y por los campos. 35 La gente salió a ver lo que había pasado. Al llegar, encontraron a Jesús y, sentado a sus pies, al hombre del que habían salido los demonios. Cuando lo vieron vestido y en su sano juicio, se llenaron de miedo. 36 Los que vieron estas cosas le contaron a la gente cómo había sido sanado el endemoniado. 37 Entonces toda la gente de la región de los gerasenos le pidió a Jesús que se fuera de allí, porque todos tenían mucho miedo.


En el momento en que Jesús subía a la barca para irse, 38 el hombre del que habían salido los demonios le suplicó que lo dejara acompañarlo; pero Jesús le dijo:


39 ―Vuelve a tu casa y cuenta todo lo que Dios ha hecho por ti.


El hombre se fue y le contó a todo el pueblo lo que Jesús había hecho por él.


Salmos 70

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Al director musical. Petición de David.

70 ¡Líbrame, oh Dios! ¡Señor, apresúrate, acude en mi auxilio! 2 Que sean humillados y confundidos los que procuran matarme. Que retrocedan avergonzados los que desean mi mal. 3 Que se horroricen de vergüenza por haberse burlado de mí. 4 Pero a los seguidores de Dios, llénalos de gozo. Exclamen quienes aman su salvación: «¡Qué admirable Dios!». 5 Pero yo soy pobre y estoy necesitado. Apresúrate a socorrerme, pues sólo tú puedes ayudarme y salvarme. Oh Señor, no tardes.


Proverbios 12:4

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4 La mujer ejemplar es gozo y corona de su marido, pero la que es mala lo destruye.


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DAB Español, Martes 31 de Marzo

Día 090, DAB Español, Martes 31 de Marzo Deuteronomio 16:1-17:20; Lucas 9:7-27; Salmos 72; Proverbios 12:8-9 (Nueva Biblia Viva (NBV)) Su ...