Thursday, April 23, 2026

DAB Español, Viernes 24 de Abril

Día 114, DAB Español, Viernes 24 de Abril


Jueces 2:10-3:31; Lucas 22:14-34; Salmos 92-93; Proverbios 14:1-2 (Traducción en lenguaje actual (TLA))











Jueces 2:10-3:31

Traducción en lenguaje actual

10 Murieron también todos los israelitas de su época; por eso los que nacieron después no sabían nada acerca del Dios verdadero ni de lo que él había hecho en favor de los israelitas.


Los israelitas dejan de adorar a Dios

11-13 Los israelitas dejaron de adorar al Dios de sus antepasados, que los había sacado de Egipto, y empezaron a adorar a los dioses de la gente que vivía a su alrededor; adoraron las estatuas de dioses falsos como Baal y Astarté. Este pecado de los israelitas hizo enojar a Dios. 14 Tan enojado estaba con ellos que dejó que los atacaran y les robaran lo que tenían. También permitió que los derrotaran sus enemigos, sin que ellos pudieran hacer nada para impedirlo. 15 Cuando iban a pelear, Dios se ponía en contra de ellos, y todo les salía mal, tal como él lo había advertido.


Los israelitas estaban en grandes aprietos, 16 así que Dios les puso jefes para librarlos de quienes les robaban. 17 Sin embargo, ellos no prestaron atención a esos jefes, ni fueron obedientes a Dios, sino que adoraron a otros dioses. Sus antepasados habían cumplido los mandamientos del Dios verdadero, pero ellos no los cumplieron.


18 Dios ayudaba a los jefes que él ponía. Mientras ese jefe vivía, Dios salvaba a los israelitas de sus enemigos, porque se compadecía de ellos al oírlos quejarse de sus sufrimientos. 19 Pero al morir el jefe, los israelitas volvían a pecar. Su comportamiento era peor que el de sus padres, pues servían y adoraban a otros dioses, y tercamente se negaban a cambiar de actitud. 20 Por eso Dios se enfureció contra ellos, y dijo:


«Este pueblo no ha cumplido con el trato que hice con sus antepasados. Me han desobedecido, 21 así que ya no voy a echar a ninguno de los pueblos que todavía quedan en el territorio desde que Josué murió. 22 Usaré a esos pueblos para ver si los israelitas en verdad quieren obedecerme, como lo hicieron sus antepasados».


23 Por eso Dios no expulsó enseguida a los pueblos que Josué no había podido derrotar, sino que les permitió quedarse.


Los pueblos que quedaban en Canaán

3 1-5 Cuando se luchaba para conquistar el territorio de Canaán, muchos de los israelitas todavía no habían nacido. Por eso Dios dejó algunos pueblos cananeos, para que los israelitas que nunca habían combatido aprendieran a pelear. Dejó a cinco jefes filisteos, a todos los cananeos, a los sidonios y a los heveos que vivían en el monte Líbano, desde el monte Baal-hermón hasta el paso de Hamat. Además, dejó a los hititas, amorreos, ferezeos y jebuseos. Con esos pueblos Dios también puso a prueba a los israelitas, para ver si obedecían las órdenes que él había dado por medio de Moisés. Pero los israelitas no obedecieron, sino que permitieron 6 que sus hijos y sus hijas se casaran con gente de esos pueblos, y que adoraran a sus dioses.


Otoniel

7 Los israelitas se olvidaron de Dios y pecaron contra él, pues adoraron las estatuas de Baal y de Astarté. 8 Por eso Dios se enojó y permitió que los conquistara Cusán-risataim, que era rey de Mesopotamia. Después de ocho años de esclavitud, 9 los israelitas le suplicaron a Dios que los salvara, y él les puso por jefe a Otoniel, sobrino de Caleb. 10 El espíritu de Dios actuó sobre Otoniel, y éste guió a los israelitas en su lucha contra Cusán-risataim. Así Dios ayudó a Otoniel a derrotar a su enemigo. 11 Después de esto hubo cuarenta años de paz en la región, hasta que murió Otoniel.


Ehud

12 Como los israelitas volvieron a pecar contra Dios, él le dio a Eglón, rey de Moab, más poder que a los israelitas. 13 Para atacarlos, Eglón se unió con los amonitas y los amalecitas, y se apoderó de Jericó. 14 Después de dieciocho años de esclavitud, los israelitas 15-16 le suplicaron a Dios que los salvara, y él les envió a Ehud hijo de Guerá, que era de la tribu de Benjamín. Ehud era el encargado de llevarle a Eglón los impuestos que los israelitas debían pagarle.


Ehud hizo una espada de doble filo, de unos cincuenta centímetros de largo, y como era impedido de la mano derecha se la puso del lado derecho, cubriéndola bajo sus ropas. 17-20 Luego se fue a llevar los impuestos al rey Eglón. Después de entregarle los impuestos, Ehud y sus hombres salieron de allí. Cerca de Guilgal, donde estaban las estatuas de los ídolos, se despidió de ellos y regresó a donde estaba el rey Eglón, que era muy gordo y estaba sentado en su sala de verano. Ehud le dijo: «Su Majestad, tengo un mensaje secreto para usted».


El rey ordenó a sus servidores que salieran. Entonces Ehud se acercó al rey, y le dijo: «El mensaje que traigo es de parte de Dios». Al oír eso el rey, como pudo, se puso de pie. 21-22 Ehud tomó con su mano izquierda la espada que llevaba del lado derecho, y con tanta fuerza se la clavó al rey en el vientre, que le vació los intestinos. Como Eglón era tan gordo, toda la espada quedó atorada en su gordura. 23 Después Ehud cerró con llave las puertas de la sala de verano, salió por una ventana 24 y se fue.


Cuando los servidores del rey volvieron y encontraron las puertas cerradas con llave, pensaron que Eglón estaba haciendo sus necesidades. 25 Esperaron afuera un buen rato, pero como el rey no salía, comenzaron a preocuparse. Entonces abrieron las puertas, y encontraron a su rey tendido en el piso y sin vida.


26 Mientras los servidores habían estado esperando, Ehud se había escapado. Pasó por donde estaban las estatuas de los ídolos, y se refugió en Seirat. 27 Al llegar a las montañas de la tribu de Efraín, tocó la trompeta para reunir a los israelitas. Ellos bajaron de las montañas, con Ehud al frente, 28 y él les dijo: «¡Síganme! ¡Con la ayuda de Dios venceremos a los moabitas!»


Los israelitas lo siguieron, y se apoderaron del paso del río Jordán que lleva a Moab, y no dejaron pasar a nadie. 29-30 Y aunque los moabitas eran fuertes y valientes, aquel día murieron unos diez mil de sus mejores soldados. ¡Ninguno pudo escapar!


Después de eso hubo en el territorio ochenta años de paz.


Samgar

31 El siguiente jefe fue Samgar hijo de Anat, quien tomó un palo con punta de hierro y mató a seiscientos filisteos. De esa manera salvó al pueblo de Israel.


Lucas 22:14-34

Traducción en lenguaje actual

14 Cuando llegó la hora, Jesús y sus discípulos se sentaron a la mesa. 15 Jesús les dijo:


«He deseado muchísimo comer con ustedes en esta Pascua, antes de que yo sufra y muera. 16 Porque les aseguro que ya no celebraré más esta cena, hasta el día en que comamos todos juntos en el gran banquete del reino de Dios.»


17 Luego tomó una copa con vino, le dio gracias a Dios y dijo:


«Tomen esto y compártanlo entre ustedes. 18 Porque les aseguro que, desde ahora, no beberé más vino, hasta que llegue el reino de Dios.»


19 También tomó pan y le dio gracias a Dios; luego lo partió, lo dio a sus discípulos y les dijo:


«Esto es mi cuerpo, que ahora es entregado en favor de ustedes. De ahora en adelante, celebren esta cena y acuérdense de mí cuando partan el pan.»


20 Cuando terminaron de cenar, Jesús tomó otra copa con vino y dijo:


«Este vino es mi sangre, derramada en favor de ustedes. Con ella, Dios hace con ustedes un nuevo pacto.


21 »El que va a traicionarme está aquí, sentado a la mesa conmigo. 22 Yo, el Hijo del hombre, moriré tal como Dios lo ha decidido. Pero al que va a traicionarme le pasará algo terrible.»


23 Los discípulos empezaron a preguntarse quién de ellos se atrevería a entregar a Jesús.


El más importante de todos

24 Luego los discípulos empezaron a discutir sobre quién de ellos sería el más importante. 25 Entonces Jesús les dijo:


«En este mundo, los reyes de los países gobiernan a sus pueblos y no los dejan hacer nada sin su permiso. Además, los jefes que gobiernan dicen a la gente: “Nosotros somos sus amigos, y les hacemos el bien.”


26 »Pero ustedes no deberán ser como ellos. El más importante entre ustedes debe ser como el menos importante de todos; y el jefe de todos debe servir a los demás.


27 »Piensen en esto: ¿Quién es más importante: el que está sentado a la mesa, o el que le sirve la comida? ¿No es cierto que se considera más importante al que está sentado a la mesa? Sin embargo, vean que yo, el Maestro, les he servido la comida a todos ustedes.


28 »Ustedes me han acompañado en los tiempos más difíciles. 29 Por eso, yo los haré reyes, así como mi Padre me hizo rey a mí. 30 En mi reino, ustedes comerán y beberán en mi mesa, se sentarán en tronos y juzgarán a las doce tribus de Israel.»


¡Manténganse firmes!

31 Después, Jesús le dijo a Pedro:


—Pedro, escucha bien. Satanás ha pedido permiso a Dios para ponerles pruebas difíciles a todos ustedes, y Dios se lo ha dado. 32 Pero yo he pedido a Dios que te ayude, para que te mantengas firme. Por un tiempo vas a dejarme solo, pero después cambiarás. Cuando eso pase, ayudarás a tus compañeros para que siempre se mantengan fieles a mí.


33 Enseguida Pedro le dijo:


—Señor, si tengo que ir a la cárcel contigo, iré; y si tengo que morir contigo, moriré.


34 Y Jesús le dijo:


—Pedro, hoy mismo, antes de que el gallo cante, vas a decir tres veces que no me conoces.


Salmos 92-93

Traducción en lenguaje actual

¡Qué bueno es alabar a Dios!

SALMO 92 (91)

Himno para cantarlo el día de reposo.

92 Dios altísimo,

¡qué bueno es poder alabarte

y cantarte himnos!

2 ¡Qué bueno es poder alabar

tu amor y tu fidelidad!

3 Día y noche te alabaré

con música de arpas y liras.


4-5 Dios mío,

quiero gritar de alegría

por todo lo que has hecho;

todo lo que haces es impresionante

y me llena de felicidad.


Tus pensamientos son tan profundos

6 que la gente ignorante

ni los conoce ni los entiende.


7 Aunque los malvados y los malhechores

se multiplican por todas partes,

un día serán destruidos para siempre.

8 Sólo tú, mi Dios,

reinas por siempre en el cielo.

9 ¡Tus enemigos serán destruidos!

¡Todos los malhechores serán derrotados!

10 Tú has llenado mi vida de poder;

de ti he recibido un trato especial,

11 y he podido presenciar

la derrota de mis enemigos.


12-13 Dios nuestro, en tu presencia

la gente buena crece y prospera

como palmeras bien plantadas,

¡como los cedros del Líbano!

14 Vivirán muchos años,

se mantendrán sanos y fuertes.

15 Siempre hablarán de tu justicia

y de tu constante protección.


Dios es el rey

SALMO 93 (92)

93 Dios mío,

tú eres nuestro rey.

Has mostrado tu majestad,

tu grandeza y tu poder.

Has afirmado el mundo,

y jamás se moverá.

2 Desde el principio eres rey;

tú siempre has existido.


3 Dios mío,

se revuelven los ríos,

se levantan las olas,

¡se agitan los mares!

4 Pero tú, en el cielo,

te muestras más poderoso

que el rugido de los mares;

¡más poderoso que las olas del mar!


5 Dios mío,

tus leyes tienen valor permanente.

Tu presencia da a tu templo

una belleza sin igual.


Proverbios 14:1-2

Traducción en lenguaje actual

Mente sana en cuerpo sano

14 La mujer sabia une a su familia;

la mujer tonta la desbarata.


2 La gente honrada obedece a Dios;

la gente malvada lo desprecia.


Traducción en lenguaje actual (TLA)

Copyright © 2000 by United Bible Societies


Doctrinas fundmentales 06


El bautismo en el Espíritu Santo
 1. Es la promesa del Padre, la promesa del Hijo, y el poder de Dios en nuestras vidas.
 2. Con el bautismo en el Espíritu Santo:
  a) Oramos mejor.
  b) Somos más sensibles en el ámbito espiritual.
  c) Se nos abre a los dones espirituales.
  d) Ministramos con poder.
  e) Entendemos mejor la guía de Dios.






Lección 06               Doctrinas fundamentales
 
Repaso
 1. Comentamos sobre el bautismo de Juan – uno de preparación.
 2. Del creyente:
  a) Es el testimonio público de su conversión.
  b) Se debe hacer después de su conversión.
  c) Simbólicamente representa nuestra muerte al hombre viejo y ser
     levantado a una vida nueva.
 
  2. Bautismo en El Espíritu Santo - #1
    a) Intro
      1) Mateo 3:11 - Él bautizaba pero Jesús bautizaría....
      2) Hechos 1:8 - Las Ultimas Palabras de Jesus a sus discípulos....
        a. Les vendría el Espíritu Santo.
        b. Lo que harían ellos después de la venida del E.S.
        c. O sea, aún siendo creyentes, les faltaba algo más
      3) El Día de Pentecostés - El primer derramamiento
    b) ¿Qué Es?
      1) Joel 2:28-29 - La Promesa del Padre para ¿quiénes?
           Hechos 2:14-18 - Hace que sus siervos haga ¿qué?
           Hechos 2:38-39 - Hasta para nosotros
      2) Juan 14:16-17,26 - La promesa de Cristo
        a. Juan 16:7 - Os conviene que yo me vaya..
        b. En el AT el ES se experimentaba CON MEDIDA. Caía el poder
           de Dios sobre las personas
        c. Hoy día, vive EN nosotros
      3) Hechos 1:8 - Es el poder de Dios - Llenura
        a. En nuestra vida
        b. Para testificar de Cristo hasta el último...
    c) Con El Bautismo en el Espíritu...
      1) Oramos mejor (con más eficacia)
        a. Romanos 8:26 - El ES intercede por nosotros
        b. 1 Corintios 14:4 – Uno se edifica a sí mismo
      2) Somos más sensibles en el campo espiritual
         Ej. Pedro – antes del ES y después
        a. Antes, negó a Cristo, después sufrió para Él
        b. Antes, era insensato, después oyó la voz de Dios diciéndole
            que sanara al cojo
      3) 1 Corintios 12:4 - Nos abre la puerta a los dones...
      4) Hechos 2:14-42 - Predicamos con poder.
      5) Entramos en otra dimensión de alabanza y adoración
      6) Tenemos la guía divina de Dios:
        a. Juan 14:26 - nos enseña más de Jesús
        b. Juan 16:13 - nos enseña cosas que han de venir
        c. Hechos 16:6-7 - nos ayuda en tomar decisiones

 


Wednesday, April 22, 2026

DAB Español, Jueves 23 de Abril

Día 113, DAB Español, Jueves 23 de Abril


Jueces 1:1-2:9; Lucas 21:29-22:13; Salmos 90-91; Proverbios 13:24-25 (Traducción en lenguaje actual (TLA))










Jueces 1:1-2:9

Traducción en lenguaje actual

Las tribus de Judá y Simeón capturan a Adonisédec

1 Después de la muerte de Josué, los israelitas le preguntaron a Dios:


—¿Cuál de nuestras tribus atacará primero a los cananeos?


2 Dios les respondió:


—Primero atacará la tribu de Judá, pues a ellos les voy a entregar ese territorio.


3 Entonces los de Judá les dijeron a los de Simeón: «Vengan con nosotros a pelear contra los cananeos. Primero iremos al territorio que nos ha tocado a nosotros, y después al de ustedes».


Los de Simeón aceptaron, 4-5 así que salieron juntos a pelear, y Dios los ayudó a derrotar a los cananeos y a los ferezeos. En Bézec derrotaron a diez mil ferezeos y cananeos, entre los cuales estaba el rey Adonisédec. 6 Durante la lucha Adonisédec había escapado, pero lo persiguieron y capturaron, y le cortaron los pulgares de las manos y los dedos gordos de los pies. 7 Entonces Adonisédec dijo: «Dios ha hecho conmigo lo mismo que yo hice con setenta reyes: les corté los pulgares y los dedos gordos, y andaban bajo mi mesa recogiendo las sobras». Después, Adonisédec fue llevado a Jerusalén, y allí murió.


La tribu de Judá conquista Jerusalén y Hebrón

8 Los de Judá atacaron a Jerusalén y la conquistaron. Mataron a toda la gente de esa ciudad, y luego la incendiaron. 9 Después fueron a atacar a los cananeos que vivían en las montañas, en el desierto del sur y en la llanura. 10 Atacaron también a los cananeos que vivían en Hebrón, ciudad que antes se llamaba Quiriat-arbá. Allí derrotaron a los grupos cananeos de Sesai, Ahimán y Talmai.


Otoniel conquista la ciudad de Debir

11 Luego los de Judá marcharon hacia la ciudad de Debir, que antes se llamaba Quiriat-séfer. 12 Caleb había prometido que quien conquistara Debir se casaría con su hija Acsa, 13 y fue su sobrino Otoniel quien la conquistó. Así que Caleb le dio a Otoniel su hija Acsa por esposa. Otoniel era hijo de Quenaz, el hermano menor de Caleb. 14 El día de su casamiento, Otoniel le dijo a Acsa que le pidiera un terreno a su padre. Cuando Caleb la vio bajar de su burro, le preguntó qué quería; 15 y Acsa le dijo: «Los terrenos que me has dado no tienen agua. Por favor, dame también manantiales».


Y Caleb le dio el manantial Alto y el manantial Bajo.


Conquistas de las tribus de Judá y de Benjamín

16 Los quenitas, que eran descendientes del suegro de Moisés, salieron de Jericó junto con la tribu de Judá, y se fueron al desierto que está al sur de Arad. Allí se quedaron a vivir. 17 Después los de Judá, junto con los de Simeón, derrotaron a los cananeos que vivían en Sefat. Como destruyeron por completo esa ciudad, la llamaron Hormá.[a]


18-19 Con la ayuda de Dios, la tribu de Judá se apoderó de la zona montañosa, pero no de la llanura, porque los habitantes de esa región tenían carros de hierro. No pudieron conquistar Gaza ni Ascalón ni Ecrón, ni tampoco los territorios vecinos. 20 Y tal como Moisés había prometido, la región de Hebrón le fue dada a Caleb, para que allí viviera. Por eso Caleb echó de esa región a los tres grupos de familias que descendían del gigante Anac.[b] 21 Pero los de la tribu de Benjamín no pudieron echar a los jebuseos, que vivían en Jerusalén. Por eso, hasta el día en que este relato se escribió, los jebuseos vivieron en Jerusalén, junto con los de Benjamín.


Las tribus de Efraín y Manasés conquistan Betel

22-23 Las tribus de Efraín y Manasés decidieron atacar a Betel, la ciudad que antes se llamaba Luz; así que enviaron espías a esa ciudad, y Dios los ayudó. 24 Cuando esos espías vieron a un hombre que salía de la ciudad, le dijeron: «Si nos muestras cómo entrar en la ciudad, no te haremos ningún daño».


25 Aquel hombre les enseñó cómo entrar en la ciudad, y así pudieron entrar los de Efraín y Manasés. Mataron a todos los que allí vivían, pero no al que los había ayudado ni a su familia. 26 Más tarde, ese hombre se fue al territorio de los hititas y edificó una nueva ciudad, a la cual llamó Luz; y hasta el momento en que este relato se escribe aún se llama así.


Los territorios no conquistados

27 Los de Manasés no pudieron echar a los que vivían en Bet-seán, Taanac, Dor, Ibleam y Meguido, ni tampoco a los de las aldeas vecinas. Así que los cananeos siguieron viviendo allí. 28 Después los israelitas se hicieron más poderosos y obligaron a los cananeos a trabajar para ellos, pero no los pudieron echar de su territorio.


29 Los de Efraín tampoco pudieron echar a los cananeos que vivían en Guézer, así que los cananeos siguieron allí, viviendo junto a los de Efraín.


30 Los de Zabulón tampoco pudieron echar a los cananeos que vivían en Quitrón y en Nahalal, así que éstos siguieron allí, pero obligados a trabajar para los de Zabulón.


31-32 Tampoco los de Aser pudieron echar a los cananeos que vivían en Aco, Sidón, Ahlab, Aczib, Helbá, Afec y Rehob, así que se quedaron a vivir entre los cananeos que allí vivían.


33 Tampoco los de la tribu de Neftalí pudieron echar a los cananeos que vivían en Bet-semes y Bet-anat, así que éstos siguieron allí, pero obligados a trabajar para los de Neftalí.


34 Los de la tribu de Dan tuvieron que retroceder a las montañas porque los amorreos no los dejaron bajar a la llanura. 35 Así que los amorreos se quedaron en Jeres, Aialón y Saalbim. Tiempo después, los de Efraín y de Manasés se hicieron más poderosos y obligaron a los amorreos a trabajar para ellos.


36 La frontera de los amorreos comenzaba en el paso de Acrabim, llegaba hasta Selá, y de allí seguía hacia las montañas.


El ángel de Dios en Boquim

2 El ángel de Dios salió de Guilgal y fue a Boquim para darles a los israelitas el siguiente mensaje de parte de Dios:


«Yo los saqué a ustedes de Egipto y los traje al territorio que les había prometido a sus antepasados. A ellos les dije: “Yo les cumpliré mi promesa, 2 pero ustedes no deben hacer ningún trato con la gente que vive allí. Al contrario, deben destruir sus altares”.


»Pero, ¿qué hicieron ustedes? Simplemente me desobedecieron. 3 Por eso, ahora que ustedes avancen, no voy a echar a esa gente. Tanto ellos como sus dioses serán una trampa para ustedes».


4 Cuando el ángel de Dios terminó de hablar, los israelitas comenzaron a llorar y a gritar. 5 Por eso llamaron Boquim[c] a ese lugar, y allí ofrecieron sacrificios a Dios.


Muerte de Josué

6 Josué despidió a los israelitas, y éstos fueron a establecerse en el territorio que a cada uno le había tocado. 7 Mientras vivieron Josué y los líderes del país, los israelitas obedecieron al único Dios verdadero. Esos líderes habían visto las maravillas que Dios había hecho en favor de los israelitas.


8 Josué murió a los ciento diez años de edad. 9 Lo enterraron en su propio territorio de Timnat-sérah, que está en las montañas de la tribu de Efraín, al norte del monte Gaas.


Footnotes

Jueces 1:17 Hormá y la palabra hebrea que significa destrucción tienen un sonido parecido.

Jueces 1:20 Anac era visto como el antepasado de una raza de gigantes.

Jueces 2:5 La palabra hebrea Boquim significa los que lloran.

Lucas 21:29-22:13

Traducción en lenguaje actual

La lección de la higuera

29 Jesús también les puso este ejemplo:


«Aprendan la enseñanza que les da la higuera, o cualquier otro árbol. 30 Cuando a un árbol le salen hojas nuevas, ustedes saben que ya se acerca el verano. 31 Del mismo modo, cuando vean que sucede todo lo que yo les he dicho, sepan que el reino de Dios pronto comenzará. 32 Les aseguro que todo esto sucederá antes de que mueran algunos de los que ahora están vivos. 33 El cielo y la tierra dejarán de existir, pero mis palabras permanecerán para siempre.


Jesús advierte a sus discípulos

34 »¡Tengan cuidado! No pasen el tiempo pensando en banquetes y borracheras, ni en las muchas cosas que esta vida les ofrece. Porque el fin del mundo podría sorprenderlos en cualquier momento, 35 y ustedes serán como un animal que, de pronto, se ve atrapado en una trampa. 36 Por eso, estén siempre alerta. Oren en todo momento, para que puedan escapar de todas las cosas terribles que van a suceder. Así podrán estar conmigo, el Hijo del hombre.»


37 Jesús enseñaba en el templo todos los días, y por las noches iba al Monte de los Olivos. 38 Cada mañana, la gente iba al templo para escuchar a Jesús.


Un plan contra Jesús

22 Faltaban pocos días para que los judíos celebraran la fiesta de los panes sin levadura. A esta fiesta también se le llamaba Pascua. 2 En esos días, los sacerdotes principales y los maestros de la Ley buscaban la manera de matar a Jesús en secreto, porque le tenían miedo a la gente.


3 Entonces Satanás entró en el corazón de Judas Iscariote, uno de los doce discípulos, y le puso la idea de traicionar a Jesús. 4 Judas fue a hablar con los sacerdotes principales y con los capitanes de los guardias que cuidaban el templo, y se puso de acuerdo con ellos para entregarles a Jesús. 5 Ellos se alegraron y prometieron darle dinero. 6 Judas aceptó, y empezó a buscar la oportunidad de estar a solas con Jesús para entregarlo.


Una cena inolvidable

7 Cuando llegó el día de la fiesta de los panes sin levadura, que es cuando se mata el cordero para la cena de la Pascua, 8 Jesús llamó a Pedro y a Juan, y les dijo:


—Vayan y preparen la cena de la Pascua.


9 Ellos le preguntaron:


—¿Dónde quieres que la preparemos?


10 Jesús les respondió:


—Vayan a Jerusalén, y a la entrada de la ciudad verán a un hombre que lleva un jarrón de agua. Síganlo hasta la casa donde entre, 11 y díganle al dueño de la casa: “El Maestro quiere saber en qué sala va a comer con sus discípulos en la noche de la Pascua.” 12 Él les mostrará una sala grande y arreglada en el piso de arriba. Preparen allí todo lo necesario.


13 Pedro y Juan fueron y encontraron todo tal como Jesús les había dicho. Enseguida prepararon la cena de la Pascua.


Salmos 90-91

Traducción en lenguaje actual

Libro 4 (Salmos 90—106)

¡Bendice nuestro trabajo!

SALMO 90 (89)

Oración de Moisés.

90 Dios nuestro,

¡tú siempre has sido nuestra casa!

2 Desde siempre y hasta siempre,

desde antes de que crearas

las montañas, la tierra y el mundo,

tú has sido nuestro Dios.

3 Tú marcas el fin de nuestra existencia

cuando nos ordenas volver al polvo.

4 Para ti, mil años pasan pronto;

pasan como el día de ayer,

pasan como unas horas de la noche.

5 Nuestra vida es como un sueño

del que nos despiertas al amanecer.

Somos como la hierba:

6 comienza el día,

y estamos frescos y radiantes;

termina el día,

y estamos secos y marchitos.

7 Si te enojas, nos asustas;

si te enfureces, nos destruyes.

8 Tú conoces nuestros pecados,

aun los más secretos.

9 Si te enojas, termina nuestra vida;

los años se nos escapan

como se escapa un suspiro.

10 Si las fuerzas nos ayudan,

podemos vivir setenta años,

y aun llegar a los ochenta;

pero no tiene sentido

que vivamos tanto tiempo:

esa vida de angustias y problemas

pasa pronto, lo mismo que nosotros.


11 La fuerza de tu furia

nadie ha llegado a conocerla.

¡Es tan grande tu enojo

como el temor que nos inspiras!

12 Enséñanos a pensar cómo vivir

para que nuestra mente

se llene de sabiduría.


13 Dios nuestro,

¿hasta cuándo vas a abandonarnos?

¡Vuelve a ser nuestro Dios!

¡Compadécete de nosotros

pues somos tu pueblo!

14 ¡Permítenos comenzar el día

llenos de tu amor,

para que toda la vida

cantemos llenos de alegría!

15 Ya hemos tenido días de tristeza

y muchos años de aflicción;

¡devuélvenos esa alegría perdida!

16 ¡Permite que nosotros y nuestros hijos

podamos ver tu grandeza y tu poder!


17 Dios nuestro,

¡muéstranos tu bondad,

y bendice nuestro trabajo!

¡Sí, bendice nuestro trabajo!


Dios nos protege

SALMO 91 (90)

91 Vivamos bajo el cuidado

del Dios altísimo;

pasemos la noche bajo la protección

del Dios todopoderoso.

2 Él es nuestro refugio,

el Dios que nos da fuerzas,

¡el Dios en quien confiamos!


3 Sólo él puede librarnos

de los peligros ocultos

y de enfermedades mortales;

4 sólo bajo su protección

podemos vivir tranquilos,

pues nunca deja de cuidarnos.

5 Ni de día ni de noche

tendremos que preocuparnos

de estar en peligro de muerte.

6 Ni en las sombras de la noche,

ni a plena luz del día,

nos caerá desgracia alguna.

7 Tal vez a nuestra izquierda

veamos caer miles de muertos;

tal vez a nuestra derecha

veamos caer diez mil más,

pero a nosotros nada nos pasará.

8 Con nuestros propios ojos veremos

cómo los malvados reciben su merecido.


9 El Dios altísimo

es nuestro refugio y protección.

10 Por eso ningún desastre

vendrá sobre nuestros hogares.

11 Dios mismo les dirá a sus ángeles

que nos cuiden por todas partes.

12 Los ángeles nos llevarán en brazos

para que no tropecemos con nada;

13 andaremos entre leones y serpientes,

¡y los aplastaremos!


14 Dios dice:

«Mi pueblo me ama y me conoce;

por eso yo lo pondré a salvo.

15 Cuando me llame, le responderé

y estaré con él en su angustia;

lo libraré y lo llenaré de honores,

16 le daré muchos años de vida,

y lo haré gozar de mi salvación».


Proverbios 13:24-25

Traducción en lenguaje actual

24 Si amas a tu hijo, corrígelo;

si no lo amas, no lo castigues.


25 Los buenos comen hasta llenarse,

pero los malvados se quedan con hambre.


Traducción en lenguaje actual (TLA)

Copyright © 2000 by United Bible Societies


DAB Español, Viernes 24 de Abril

Día 114, DAB Español, Viernes 24 de Abril Jueces 2:10-3:31; Lucas 22:14-34; Salmos 92-93; Proverbios 14:1-2 (Traducción en lenguaje actual (...