Tuesday, July 14, 2026

DAB Español, Martes 14 de Julio

Día 195, DAB Español, Martes 14 de Julio


1 Crónicas 16:37-18:17; Romanos 2:1-23; Salmos 10:6-18; Proverbios 19:8-9 (Traducción en lenguaje actual (TLA))










1 Crónicas 16:37-18:17

Traducción en lenguaje actual

Los encargados del culto

37 Éstas son las personas que David nombró para que se hicieran cargo del culto:


Asaf y sus compañeros se hicieron cargo de celebrar todos los días los cultos delante del cofre del pacto de Dios.


38 Los encargados de vigilar las entradas de la carpa fueron Obed-edom, Hosá, junto con el hijo de Jedutún, también llamado Obed-edom, y sesenta y ocho compañeros más.


39 Sadoc y sus compañeros sacerdotes, fueron los encargados del culto en el santuario que estaba en Gabaón; 40 allí ofrecían continuamente sacrificios en honor de Dios; lo hacían por la mañana y por la noche, tal y como lo ordena la ley que Dios le dio a su pueblo Israel.


41-42 Además de esos, David eligió a otros para que entonaran a Dios el canto de gratitud que se titula: «El amor de Dios es eterno». Hemán y Jedutún acompañaban este canto con trompetas, platillos y otros instrumentos musicales. Además, los hijos de Jedutún vigilaban las entradas del santuario.


43 Después de esto, todos regresaron a sus casas; David también volvió a su casa y bendijo a su familia.


Dios hace un pacto con David (2 S 7.1-29)

17 David ya vivía tranquilo en su palacio, cuando le dijo al profeta Natán:


—No está bien que yo viva en un palacio de maderas finas, mientras el cofre del pacto de Dios todavía está en una carpa.


2 Natán le contestó:


—Haz lo que creas conveniente, pues Dios te apoya en todo.


3 Sin embargo, Dios le habló a Natán esa misma noche, y le dijo:


4 «Ve y dile de mi parte a David lo siguiente: “David, no serás tú quien me construya una casa. 5-6 Dime cuándo les pedí a los jefes de Israel que me hicieran una casa de maderas finas. ¡Si desde que los saqué a ustedes de Egipto, siempre he vivido en una carpa!


7 ”Yo soy el Dios todopoderoso. Yo soy quien te puso al frente de mi pueblo cuando eras un simple pastor de ovejas. 8 Yo soy quien siempre te ha cuidado, y te ha ayudado a derrotar a tus enemigos. Y soy también quien te hará muy famoso en este mundo.


9-14 ”También a mi pueblo Israel le he dado un lugar donde pueda vivir en paz. Nadie volverá a molestarlos ni a hacerles daño, como cuando los gobernaban los jueces.


”Yo haré que de tus descendientes salgan los reyes de Israel, y humillaré a tus enemigos. Después de tu muerte, yo haré que uno de tus hijos llegue a ser rey de mi pueblo. A él sí le permitiré que me construya una casa, y haré que su reino dure para siempre. Yo seré para él como un padre, y él será para mí como un hijo. Y nunca dejaré de amarlo, ni lo abandonaré como abandoné a Saúl”».


15 Entonces Natán fue y le dio el mensaje a David.


David le da gracias a Dios

16 El rey David fue a la carpa donde estaba el cofre del pacto, se sentó delante de Dios, y le dijo:


«Mi Dios, ¿cómo puedes darme todo esto si mi familia y yo valemos tan poco? 17 ¿Y cómo es posible que prometas darme aún más, y que siempre bendecirás a mis descendientes? Me tratas como si fuera yo alguien muy importante. 18 ¿Qué más te puedo decir Dios mío, por haberme honrado así, si tú me conoces muy bien?


19 »Tú me dejas conocer tus grandes planes, porque así lo has querido. 20 ¡Qué grande eres, Dios mío! ¡Todo lo que de ti sabemos es verdad! ¡No hay ningún otro Dios como tú, 21 ni existe tampoco otra nación como tu pueblo Israel! ¿A qué otra nación la libraste de la esclavitud? ¿A qué otra nación la hiciste tan famosa?


»Tú hiciste muchos milagros en favor nuestro, y arrojaste lejos de nosotros a las naciones y a sus dioses. 22 Así nosotros hemos llegado a ser tu pueblo, y tú eres nuestro Dios; y esto será así por siempre.


23 »Mi Dios, yo te pido que le cumplas a mis descendientes estas promesas que nos acabas de hacer. 24 Haz que ellos se mantengan en tu servicio, para que tu nombre sea siempre reconocido. Y que todo el mundo diga: “El Dios de Israel es el Dios todopoderoso”.


25 »Dios mío, yo me atrevo a pedirte esto porque tú has dicho que mis descendientes serán siempre los reyes de tu pueblo.


26 »Tú eres Dios, y has prometido hacerme bien. 27 Por eso te ruego que bendigas a mis descendientes para que siempre te sirvan, porque a quien tú bendigas le irá bien».


David vence a sus enemigos (2 S 8.1-14)

18 Poco tiempo después, David atacó a los filisteos. Les quitó la ciudad de Gat con sus poblados, y los tuvo bajo su poder. 2 También derrotó a los moabitas, quienes tuvieron que reconocer a David como su rey, y pagarle impuestos.


3 Cuando Hadad-ézer, rey de Sobá, iba hacia Hamat para extender su dominio en la región del río Éufrates, David lo derrotó. 4 Como resultado de la batalla David tomó presos a siete mil jinetes y a veinte mil soldados de a pie. Se quedó con mil carros de combate. A la mayoría de los caballos les rompió las patas, y sólo dejó sanos a cien.


5 Los arameos que vivían en Damasco vinieron a ayudar al rey Hadad-ézer, pero David mató a veintidós mil de ellos. 6-8 Luego puso guardias entre los arameos que vivían en Damasco, y también ellos tuvieron que reconocer a David como rey y empezar a pagarle impuestos.


David tomó los escudos de oro que traían los oficiales de Hadad-ézer y los llevó a Jerusalén. También se llevó muchísimo bronce de Tibhat y Cun, ciudades que gobernaba Hadad-ézer. Con ese bronce Salomón hizo la fuente, las columnas y todos los utensilios de bronce para el templo.


Así fue como Dios le dio a David victoria tras victoria.


9-10 Hadad-ézer había peleado muchas veces contra Toi, rey de Hamat. Por eso, cuando Toi supo que David había derrotado al ejército de Hadad-ézer, envió a su hijo Adoram a saludar y felicitar al rey David por su triunfo.


Adoram le llevó al rey David regalos de oro, plata y bronce. 11 David le entregó todo esto a Dios, junto con el oro y la plata de las naciones que había conquistado: Edom, Moab, Amón, Filistea y Amalec.


12 Abisai, jefe de los treinta mejores soldados de David, mató a dieciocho mil edomitas en el Valle de la Sal. 13 Luego puso guardias en toda la tierra de Edom, y así los edomitas reconocieron a David como rey.


Dios seguía dándole victorias a David, 14 y como rey de los israelitas, David siempre fue bueno y justo con ellos.


Los asistentes de David (2 S 8.16-18; 20.23-26)

15 Los principales asistentes de David fueron los siguientes:


Joab hijo de Seruiá, que era jefe del ejército;


Josafat hijo de Ahilud, que era secretario del reino.


16 Sadoc hijo de Ahitub, y Abimélec hijo de Abiatar, que eran sacerdotes;


Savsá, que era su secretario personal;


17 Benaías hijo de Joiadá, jefe del grupo filisteo al servicio del rey.


Los hijos de David eran los oficiales más importantes del reino.


Romanos 2:1-23

Traducción en lenguaje actual

Dios es justo

2 Cuando alguno de ustedes acusa a otro de hacer algo malo, se acusa a sí mismo, porque también hace lo mismo. Así que no tiene ninguna razón de acusar y juzgar a otro, 2 aunque todos sabemos que, cuando Dios juzga a quienes hacen lo malo, los juzga correctamente.


3 Si ustedes acusan y juzgan a los demás, pero hacen lo mismo que ellos, están muy equivocados si creen que Dios no los va a castigar. 4 Dios es muy bueno, y tiene mucha paciencia, y soporta todo lo malo que ustedes hacen. Pero no vayan a pensar que lo que hacen no tiene importancia. Dios los trata con bondad, para que se arrepientan de su maldad. 5 Pero si insisten en desobedecerlo, y no se arrepienten, harán que Dios les aumente el castigo. Llegará el día del juicio final, cuando Dios juzgará a todos, y muy enojado, los castigará a ustedes. 6 Porque Dios le dará a cada uno lo que se merece: 7 a los que hicieron lo bueno, con la esperanza de recibir de parte de Dios reconocimiento, honor y vida eterna, Dios los dejará vivir para siempre con él. 8 Pero a los egoístas y malvados, y que no quieren hacer lo bueno, los castigará con todo su enojo. 9 Todos los malvados serán castigados con dolor y sufrimiento; en primer lugar, los judíos, pero también los que no son judíos. 10 A los que hayan hecho el bien, Dios les dará un lugar muy especial, y también honor y paz; en primer lugar, a los judíos, pero también a los que no son judíos. 11 ¡Dios no tiene favoritos!


12-13 Dios acepta a los que obedecen la ley de Moisés, pero rechaza a quienes solamente la escuchan y no la obedecen. Los que conocen la ley serán juzgados de acuerdo con esa misma ley. Los que no la conocen, y pecan, serán castigados aunque no conozcan esa ley. 14 Porque los que no son judíos obedecen los mandatos de la ley de Dios, aunque no la conozcan, pues ellos mismos saben qué es lo bueno y qué es lo malo. 15-16 Es como si tuvieran la ley escrita en su mente. Su conducta así lo demuestra, pues cuando piensan en algo, ya saben si eso está bien o mal.


La buena noticia que yo anuncio enseña que Dios juzgará a toda la humanidad por medio de Cristo Jesús. En ese día, Dios juzgará hasta los pensamientos más secretos.


Los judíos y la ley

17 Algunos de ustedes dicen con orgullo que son judíos. Se sienten muy seguros porque tienen la ley de Moisés y están orgullosos de su Dios. 18 Creen saber lo que Dios quiere y, cuando estudian la Biblia, aprenden a conocer qué es lo mejor. 19 Se sienten muy seguros al decirles a los pecadores lo que deben hacer para ser salvos. 20 Y como tienen la Biblia en la mano, se creen maestros de los ignorantes y de los inexpertos, dueños de la verdad y del conocimiento.


21 Pero, ¿cómo pueden enseñar a otros, si ustedes mismos no aprenden primero? ¿Cómo pueden enseñar que no se debe robar, si ustedes mismos roban? 22 Dicen que todos deben ser fieles en el matrimonio, pero ustedes mismos son infieles. Odian a los ídolos, pero roban en los templos de esos ídolos. 23 Están orgullosos de tener la Biblia, pero no la obedecen, y son una vergüenza para Dios.


Salmos 10:6-18

Traducción en lenguaje actual

6 y en su interior piensan

que jamás fracasarán,

que nunca tendrán problemas

y que siempre serán felices.

7 Sus palabras ofenden y lastiman;

tras sus palabras esconden

sus malas intenciones.

8 Andan por las calles

espiando a los inocentes,

para caerles encima

y matarlos a traición.

9 Siempre se andan escondiendo,

como el león en su cueva;

siempre están dispuestos a saltar

sobre la gente indefensa,

y en cuanto la atrapan,

la arrastran en su red.

10 Y así, quedan humillados

los que tienen la desgracia

de caer bajo su dominio.

11 Esos malvados piensan

que a ti no te importa,

y que hasta escondes la cara

para no ver lo que pasa.


12-15 ¡Vamos, Dios mío!

¡Llama a cuentas a los malvados!

¿Por qué han de burlarse de ti?

¡Pídeles cuentas de su maldad,

y bórralos de este mundo!

¿Por qué han de creer

que no les pedirás cuentas?

Tú conoces su maldad,

tomas en cuenta su violencia,

y un día les darás su merecido.

¡Tú acabarás con su poder!


¡Dios mío,

no te olvides de los humildes!

Los huérfanos y desvalidos

confían en ti;

¡tú eres quien los ayuda!


16-18 Tú, Dios mío, reinas para siempre

y escuchas la oración de los humildes.

Tú defiendes a los huérfanos

y a los que son maltratados;

tú los animas y les prestas atención.

Pero a los que no te reconocen

los echarás de tu tierra,

para que nadie en este mundo

vuelva a sembrar el terror.


Proverbios 19:8-9

Traducción en lenguaje actual

8 Si en verdad te aprecias, estudia.

Bien harás en practicar lo aprendido.


9 No hay testigo falso

que salga bien librado;

todos los mentirosos serán destruidos.


Traducción en lenguaje actual (TLA)

Copyright © 2000 by United Bible Societies


Monday, July 13, 2026

DAB Español, Lunes 13 de Julio

Día 194, DAB Español, Lunes 13 de Julio


1 Crónicas 15:1-16:36; Romanos 1:18-32; Salmos 10:1-5; Proverbios 19:6-7 (Traducción en lenguaje actual (TLA))










1 Crónicas 15:1-16:36

Traducción en lenguaje actual

David lleva el cofre de Dios a Jerusalén (2 S 6.12-23)

15 1-3 El rey David ordenó que le construyeran varias casas en Jerusalén, y que levantaran una carpa para el cofre del pacto de Dios. Luego, David reunió en Jerusalén a todo el pueblo de Israel, para que estuvieran presentes cuando trajeran el cofre de Dios al lugar que él le había preparado. También ordenó lo siguiente: «Sólo los ayudantes de los sacerdotes cargarán el cofre, porque Dios los ha elegido para eso, y para que siempre se hagan cargo de los cultos».


4 Por eso, también mandó llamar a los descendientes de Aarón y a los de la tribu de Leví. 5 Ésta es la lista de los jefes y familiares que se reunieron:


Uriel, al mando de ciento veinte descendientes de Quehat.


6 Asaías, al mando de doscientos veinte descendientes de Merarí.


7 Joel, al mando de ciento treinta descendientes de Guersón.


8 Semaías, al mando de doscientos descendientes de Elisafán.


9 Eliel, al mando de ochenta descendientes de Hebrón.


10 Aminadab, al mando de ciento doce descendientes de Uziel.


11 Luego David llamó a los sacerdotes Sadoc y Abiatar, y a sus ayudantes Uriel, Asaías, Joel, Semaías, Eliel y Aminadab, 12-13 y les recordó:


«La primera vez que intentamos transportar el cofre de Dios, no le consultamos cómo hacerlo, y ustedes no lo trajeron; por eso él nos castigó, matando a algunos de nosotros. Ustedes son los jefes de las familias de la tribu de Leví; celebren con sus familias la ceremonia de limpieza para que Dios les perdone los pecados, y así puedan trasladar el cofre del Dios de Israel al lugar que le he preparado».


14 Y así lo hicieron. Llevaron a cabo la ceremonia de limpieza y transportaron el cofre, 15 llevándolo sobre los hombros con varas, tal como lo había ordenado Dios por medio de Moisés.


16 Los jefes de los ayudantes de los sacerdotes nombraron cantantes de entre su tribu, para que cantaran con alegría, acompañados de guitarras, arpas y platillos, como lo había mandado David.


17 Ésta es la lista de los descendientes de Merarí:


Hemán hijo de Joel,


Asaf hijo de Berequías,


Etán hijo de Cusaías.


18 Luego nombraron a otros parientes que trabajaban como ayudantes en el templo:


Zacarías hijo de Jaaziel,


Semiramot,


Jehiel,


Uní,


Eliab,


Benaías,


Maaseías,


Matatías,


Elifelehu,


Mecneías,


Obed-edom,


Jeiel.


Los dos últimos en la lista eran guardianes de las entradas del templo.


19 Los músicos encargados de tocar los platillos de bronce eran:


Hemán,


Asaf,


Etán.


20 Los que tocaban las guitarras eran:


Zacarías,


Aziel,


Semiramot,


Jehiel,


Uní,


Eliab,


Maaseías,


Benaías.


21 Los que tocaban las arpas y guiaban el canto eran:


Matatías,


Elifelehu,


Mecneías,


Obed-edom,


Jeiel,


Azazías.


22 Quenanías, hombre muy inteligente, y jefe de los ayudantes de los sacerdotes, era el director de la música.


23-24 Los que vigilaban la entrada de la carpa del cofre eran:


Berequías,


Elcaná,


Obed-edom,


Jehías.


Los sacerdotes encargados de tocar las trompetas delante del cofre de Dios eran:


Sebanías,


Josafat,


Natanael,


Amasai,


Zacarías,


Benaías,


Eliézer.


El cofre llega a Jerusalén

25 David y los jefes de Israel fueron a la casa de Obed-edom por el cofre del pacto de Dios, y lo trajeron a Jerusalén con gran alegría. Los acompañaron los oficiales de su ejército.


26 Como Dios había ayudado a los encargados de transportar el cofre, ellos le presentaron como ofrenda siete toros y siete carneros.


27-29 David y todos los israelitas trajeron el cofre de Dios a Jerusalén, con cantos de alegría y música de cuernos de carnero, trompetas, platillos, arpas y guitarras.


David, los encargados del cofre, los músicos y Quenanías, director de los cantos, estaban vestidos con mantos de lino fino. Además, David traía puesto un chaleco, y danzaba con mucha alegría.


En el momento en que entraba el cofre, Mical la hija de Saúl estaba viendo desde la ventana del palacio, y al ver lo que hacía David, sintió por él un profundo desprecio.


16 El cofre del pacto de Dios fue puesto en una carpa que David había preparado, y allí David le presentó a Dios muchas ofrendas de animales y de vegetales. 2 Luego bendijo al pueblo en nombre de Dios, 3 y a cada uno de los presentes le dio un pan de harina, uno de dátiles y otro de pasas.


4 Además, David nombró a algunos de los ayudantes de los sacerdotes para que se encargaran del culto frente al cofre de Dios, orando, dando gracias y alabando al Dios de Israel. 5-6 Éstos son los nombres de esos ayudantes, con Asaf como jefe de ellos:


Zacarías,


Jeiel,


Semiramot,


Jehiel,


Matatías,


Eliab,


Benaías,


Obed-edom,


Jeiel.


Todos estos tocaban instrumentos de cuerdas. Y junto con ellos nombraron a los sacerdotes Benaías y Jahaziel para que se encargaran de tocar siempre las trompetas. Asaf quedó encargado de tocar los platillos.


David da gracias a Dios (Sal 105.1-15; 96.1-13; 106.47-48)

7 Ése fue el primer día en que David les encargó a Asaf y a sus compañeros que dedicaran a Dios este canto de acción de gracias:


8 ¡Demos gracias a nuestro Dios!

¡Demos a conocer entre las naciones

todo lo que él ha hecho!

9 ¡Cantémosle himnos!

¡Demos a conocer sus grandes milagros!


10 ¡Digamos con orgullo

que no hay otro Dios aparte del nuestro!

¡Alegrémonos de corazón

todos los que adoramos a Dios!

11 Acerquémonos a nuestro poderoso Dios,

y procuremos agradarle siempre.

12 Hagamos memoria de las maravillas

que nuestro Dios ha realizado;

recordemos sus milagros

y los mandamientos que nos dio.

13 Somos los descendientes

de Abraham y de Jacob;

somos el pueblo elegido por Dios

y estamos a su servicio;

por lo tanto, ¡escúchenme!


14 Pertenecemos a nuestro Dios;

su palabra llena la tierra.

15 Él no ha olvidado su pacto

ni las promesas que nos hizo.

16 Hizo el pacto con Abraham,

y se lo confirmó a Isaac.

17 Con Israel lo estableció

como un pacto para toda la vida,

18 y le dijo:

«Yo te daré Canaán.

Es la tierra que te ha tocado».


19 Nosotros no éramos muchos;

¡éramos gente sin patria!

20 ¡Todo el tiempo andábamos

de país en país

y de reino en reino!

21 Pero Dios jamás permitió

que nadie nos molestara,

y les advirtió a los reyes:

22 «No se metan con mi pueblo elegido;

no les hagan daño a mis profetas».


23 ¡Cantemos alabanzas a nuestro Dios!

¡Celebremos día tras día sus victorias!

24 ¡Anunciemos entre todas las naciones

su grandeza y sus maravillas!


25 ¡Grande y digno de alabanza

es nuestro Dios,

y más temible que todos los dioses!

26 Los dioses de otras naciones

son dioses falsos,

pero Dios hizo los cielos.

27 Lleno está su santuario

de majestad y esplendor,

de poder y belleza.


28 Pueblos todos,

¡reconozcan el poder de nuestro Dios

y ríndanle homenaje!

29 ¡Vengan ante su presencia

y traigan sus ofrendas!

¡Adórenlo como él se merece!

¡Inclínense ante él

en su santuario majestuoso!

30 ¡Que toda la tierra le rinda homenaje!

Él estableció el mundo con firmeza,

y el mundo jamás se moverá.

¡Él gobierna las naciones con justicia!

31 ¡Que se alegren los cielos!

¡Que grite la tierra de alegría!

Que digan las naciones:

«¡Dios es nuestro rey!»

32 ¡Que ruja el mar,

con todo lo que contiene!

¡Que canten alegres los campos,

con todo lo que hay en ellos!

33 ¡Que griten de alegría

todos los árboles del bosque!

¡Que canten en presencia de Dios,

que viene ya para gobernar al mundo!


34 ¡Démosle gracias porque él es bueno!

¡Dios nunca deja de amarnos!


35 Dios nuestro, ¡sálvanos!

¡Permítenos volver a nuestra tierra,

para que te demos gracias

y te alabemos como nuestro Dios!


36 ¡Bendito sea ahora y siempre

el Dios de Israel!


¡Que diga el pueblo de Dios: «Así sea»!


¡Alabemos a nuestro Dios!


Romanos 1:18-32

Traducción en lenguaje actual

Todos somos culpables

18 Pero la gente ha negado, injustamente, la verdad acerca de cómo es Dios. Y el Dios altísimo está muy enojado por toda esa maldad e injusticia. 19 Esa gente sabe todo lo que se puede saber acerca de Dios, pues Dios mismo se lo ha mostrado.


20 Por medio de lo que Dios ha creado, todos podemos conocerlo, y también podemos ver su poder. Así que esa gente no tiene excusa, 21 pues saben de Dios, pero no lo respetan ni le dan las gracias. No piensan más que en hacer lo malo y en puras tonterías. 22 Creen que lo saben todo, pero en realidad no saben nada. 23 En vez de adorar al único y poderoso Dios, que vive para siempre, adoran a ídolos que ellos mismos se han hecho: ídolos con forma de seres humanos, mortales al fin y al cabo, o con forma de pájaros, de animales de cuatro patas y de serpientes.


24 Por eso Dios los ha dejado hacer lo que quieran, y sus malos pensamientos los han llevado a hacer con sus cuerpos cosas vergonzosas. 25 En vez de adorar al Dios verdadero, adoran a dioses falsos; adoran las cosas que Dios ha creado, en vez de adorar al Dios que las creó y que merece ser adorado por siempre. Amén.


26 Por esa razón, Dios ha dejado que esa gente haga todo lo malo que quiera. Por ejemplo, entre ellos hay mujeres que no quieren tener relaciones sexuales con los hombres, sino con otras mujeres. 27 Y también hay hombres que se comportan de la misma manera, pues no volvieron a tener relaciones sexuales con sus mujeres, sino que se dejaron dominar por sus deseos de tener relaciones con otros hombres. De este modo, hicieron cosas vergonzosas los unos con los otros, y ahora sufren en carne propia el castigo que se buscaron.


28 Como no han querido tener en cuenta a Dios, Dios los ha dejado hacer todo lo malo que su mente inútil los lleva a hacer. 29 Son gente injusta, malvada y codiciosa. Son envidiosos, asesinos, peleadores, tramposos y chismosos. 30 Hablan mal de los demás, odian a Dios, son insolentes y orgullosos, y se creen muy importantes. Siempre están inventando nuevas maneras de hacer el mal, y no obedecen a sus padres. 31 No quieren entender la verdad, ni se puede confiar en ellos. No aman a nadie ni se compadecen de nadie. 32 Dios ya lo ha dicho, y ellos lo saben, que quienes hacen esto merecen la muerte. Y a pesar de eso, no sólo siguen haciéndolo, sino que felicitan a quienes también lo hacen.


Salmos 10:1-5

Traducción en lenguaje actual

Oración por la victoria

SALMO 10 (9b)

10 Dios mío,

¿por qué te quedas tan lejos?,

¿por qué te escondes de mí

cuando más te necesito?

2 Los malvados y orgullosos

persiguen a los humildes,

pero acabarán por caer

en sus propias trampas.

3-4 Alaban a los ambiciosos,

pero a ti te menosprecian.

No te buscan,

porque para ellos no existes.

Son groseros. Levantan la nariz

y presumen de su codicia,

pues sólo en eso piensan;

5 ¡siempre les va bien

en todo lo que hacen!


Tus leyes, Dios mío,

no las pueden entender.

Se burlan de sus enemigos,


Proverbios 19:6-7

Traducción en lenguaje actual

6 A los ricos les sobran amigos;

todo el mundo busca su amistad

por los regalos que dan.


7 Al pobre ni sus hermanos lo quieren;

¡mucho menos lo buscan sus amigos!

Cuando más los necesita,

no están para ayudarlo.


Traducción en lenguaje actual (TLA)

Copyright © 2000 by United Bible Societies


DAB Español, Martes 14 de Julio

Día 195, DAB Español, Martes 14 de Julio 1 Crónicas 16:37-18:17; Romanos 2:1-23; Salmos 10:6-18; Proverbios 19:8-9 (Traducción en lenguaje a...