Friday, March 27, 2026

DAB Español, Sábado 28 de Marzo

Día 088, DAB Español, Sábado 28 de Marzo


Deuteronomio 9:1-10:22; Lucas 8:4-21; Salmos 69:19-36; Proverbios 12:2-3 (Reina Valera Actualizada (RVA-2015))










Deuteronomio 9-10

Reina Valera Actualizada

La victoria proviene de Dios

9 “Escucha, Israel: Tú vas a cruzar hoy el Jordán para entrar a desalojar naciones más grandes y más poderosas que tú, ciudades grandes y fortificadas hasta el cielo, 2 un pueblo grande y alto, los anaquitas, de los cuales tú tienes conocimiento y has oído decir: ‘¿Quién podrá permanecer delante de los hijos de Anac?’. 3 Y sabrás hoy que el SEÑOR tu Dios es el que cruza delante de ti. Él es fuego consumidor. Él los destruirá y los someterá delante de ti. Y tú los desalojarás y los destruirás rápidamente, como el SEÑOR te ha prometido.


4 “Cuando el SEÑOR tu Dios los haya echado de delante de ti, no digas en tu corazón: ‘Por mi justicia el SEÑOR me ha traído para tomar posesión de la tierra’. Porque por la impiedad de estas naciones es que el SEÑOR las echa de tu presencia. 5 No es por tu justicia ni por la rectitud de tu corazón que entras a tomar posesión de su tierra. Es por la impiedad de estas naciones que el SEÑOR tu Dios las echa de tu presencia, y para cumplir la palabra que el SEÑOR juró a tus padres Abraham, Isaac y Jacob.


6 “Sabrás, pues, que no es por tu justicia que el SEÑOR tu Dios te da esta buena tierra para que la tomes en posesión, puesto que tú eres un pueblo de dura cerviz. 7 Acuérdate; no te olvides que en el desierto provocaste a ira al SEÑOR tu Dios. Han sido rebeldes para con el SEÑOR desde el día en que salieron[a] de la tierra de Egipto, hasta que llegaron a este lugar.


Triste recuerdo del becerro de oro

8 “Ustedes provocaron a ira al SEÑOR en Horeb, y el SEÑOR se airó tanto contra ustedes como para destruirlos. 9 Cuando subí al monte para recibir las tablas de piedra, las tablas del pacto que el SEÑOR hizo con ustedes, estuve en el monte cuarenta días y cuarenta noches, sin comer pan ni beber agua. 10 Y el SEÑOR me dio las dos tablas de piedra escritas con el dedo de Dios. En ellas estaban todas las palabras que el SEÑOR les había hablado en el monte, de en medio del fuego, el día de la asamblea. 11 Sucedió que, al final de los cuarenta días y cuarenta noches, el SEÑOR me dio las dos tablas de piedra, las tablas del pacto. 12 Y me dijo el SEÑOR: ‘Levántate, desciende pronto de aquí, porque tu pueblo que sacaste de Egipto se ha corrompido. Se han apartado rápidamente del camino que yo les mandé, y se han hecho una imagen de fundición’.


13 “El SEÑOR me habló diciendo: ‘Yo he visto a este pueblo, y he aquí que es un pueblo de dura cerviz. 14 Déjame que los destruya y borre su nombre de debajo del cielo, y de ti haré una nación más poderosa y numerosa que ellos’.


15 “Di vuelta y descendí del monte que ardía en fuego, con las dos tablas del pacto en mis dos manos. 16 Miré, y he aquí que habían pecado contra el SEÑOR su Dios. Se habían hecho un becerro de fundición, apartándose rápidamente del camino que el SEÑOR les había mandado. 17 Entonces tomé las dos tablas, las arrojé de mis dos manos y las rompí delante de sus ojos.


18 “Luego me postré delante del SEÑOR, como la primera vez, cuarenta días y cuarenta noches. No comí pan ni bebí agua, a causa de todo el pecado de ustedes que habían cometido haciendo lo malo ante los ojos del SEÑOR, hasta enojarlo. 19 Ciertamente tuve mucho miedo a causa del furor y de la ira con que el SEÑOR estaba tan enojado contra ustedes como para destruirlos. Pero el SEÑOR me escuchó también esta vez.


20 “El SEÑOR también se enojó tanto contra Aarón como para destruirlo. Y también oré por Aarón en aquella ocasión.


21 “Yo tomé su pecado[b], el becerro que habían hecho, y lo quemé en el fuego. Lo desmenucé moliéndolo bien, hasta reducirlo a polvo, el cual arrojé a la quebrada que descendía del monte.


Rebeliones en Masá y Cades-barnea

22 “También en Tabera, en Masá y en Quibrot-hataavah[c] provocaron a ira al SEÑOR. 23 Y cuando el SEÑOR los envió desde Cades-barnea, diciendo: ‘Suban y tomen posesión de la tierra que yo les doy’, fueron rebeldes al mandato del SEÑOR su Dios y no le creyeron ni obedecieron su voz. 24 Han sido rebeldes contra el SEÑOR desde el día en que yo los conocí. 25 Yo me postré delante del SEÑOR cuarenta días y cuarenta noches; me postré, porque el SEÑOR dijo que los iba a destruir. 26 Oré al SEÑOR diciendo: Oh, SEÑOR Dios[d], no destruyas a tu pueblo, a tu heredad que has rescatado por tu grandeza, al cual sacaste de Egipto con mano poderosa. 27 Acuérdate de tus siervos Abraham, Isaac y Jacob. No mires la dureza de este pueblo ni su impiedad ni su pecado. 28 No sea que los de la tierra de donde nos sacaste digan: ‘Porque el SEÑOR no fue capaz de introducirlos en la tierra que les había prometido, o porque los aborrecía, los sacó para matarlos en el desierto’. 29 Pero ellos son tu pueblo y tu heredad que sacaste con tu gran poder y con tu brazo extendido.


Las tablas de la ley en el arca

10 “En aquel tiempo el SEÑOR me dijo: ‘Lábrate dos tablas de piedra como las primeras y sube hacia mí al monte. Haz también un arca de madera. 2 Yo escribiré en esas tablas las palabras que estaban en las tablas primeras que rompiste, y las pondrás en el arca’.


3 “Entonces hice un arca de madera de acacia y labré dos tablas de piedra como las primeras. Después subí al monte con las dos tablas en mi mano. 4 Y él escribió en las tablas lo mismo que estaba escrito en las primeras: Los Diez Mandamientos[e] que el SEÑOR les había hablado en el monte, de en medio del fuego, el día de la asamblea. Luego el SEÑOR me las dio. 5 Di vuelta y descendí del monte, y puse las tablas en el arca que había hecho. Allí están, como el SEÑOR me mandó.


6 “Después los hijos de Israel partieron de Beerot-bene-jaacán hacia Mosera. Allí murió Aarón, y allí fue sepultado. En lugar suyo asumió el sacerdocio su hijo Eleazar. 7 De allí partieron hacia Gudgoda, y de Gudgoda hacia Jotbata, una tierra de arroyos de agua.


8 “En aquel tiempo el SEÑOR apartó la tribu de Leví para llevar el arca del pacto del SEÑOR, a fin de que estuviera delante del SEÑOR para servirle, y para que bendijera en su nombre hasta el día de hoy[f]. 9 Por esto Leví no ha tenido parte ni heredad entre sus hermanos: el SEÑOR es su heredad, como el SEÑOR tu Dios se lo ha prometido.


10 “Yo estuve en el monte como en los primeros días, cuarenta días y cuarenta noches. Y el SEÑOR me escuchó también esta vez, y no quiso el SEÑOR destruirte. 11 Y el SEÑOR me dijo: ‘Levántate, ve para ponerte en marcha delante del pueblo, a fin de que entren y tomen posesión de la tierra que juré a sus padres que les había de dar’.


Lo que Dios pide de su pueblo

12 “Ahora pues, Israel, ¿qué pide el SEÑOR tu Dios de ti? Solo que temas al SEÑOR tu Dios, que andes en todos sus caminos, que ames y sirvas al SEÑOR tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, 13 y que guardes los mandamientos del SEÑOR y sus estatutos que yo te prescribo hoy, para tu bien.


14 “He aquí, del SEÑOR tu Dios son los cielos y los cielos de los cielos, la tierra y todo lo que en ella hay. 15 Pero el SEÑOR se agradó solo de los padres de ustedes para amarlos, y después de ellos eligió a su descendencia de entre todos los pueblos, es decir, a ustedes, como en el día de hoy. 16 Circunciden, pues, el prepucio de su corazón y no endurezcan más su cerviz. 17 Porque el SEÑOR su Dios es Dios de dioses y Señor de señores. Es Dios grande, poderoso y temible, que no hace distinción de personas ni acepta soborno. 18 Él hace justicia al huérfano y a la viuda, y también ama al extranjero y le da pan y vestido. 19 Por tanto, amarás al extranjero, porque extranjeros fueron ustedes en la tierra de Egipto.


20 “Al SEÑOR tu Dios temerás, y a él servirás. A él serás fiel y por su nombre jurarás. 21 Él es tu alabanza; él es tu Dios que ha hecho por ti estas cosas grandes y temibles que tus ojos han visto. 22 Con setenta personas descendieron tus padres a Egipto, y ahora el SEÑOR tu Dios te ha hecho tan numeroso como las estrellas del cielo.


Footnotes

Deuteronomio 9:7 Según Pent. Sam., LXX y Peshita; TM, saliste.

Deuteronomio 9:21 Cf. Éxo. 32:20.

Deuteronomio 9:22 Cf. Núm. 11:31-34.

Deuteronomio 9:26 Lit., Señor YHWH.

Deuteronomio 10:4 Lit., Las diez palabras.

Deuteronomio 10:8 Cf. Núm. 1:48-53.

Lucas 8:4-21

Reina Valera Actualizada

Parábola del sembrador

4 Juntándose una gran multitud y los que de cada ciudad acudían a él, les habló por medio de una parábola: 5 “Un sembrador salió a sembrar su semilla. Mientras sembraba, una parte cayó junto al camino y fue pisoteada; y las aves del cielo la comieron. 6 Otra parte cayó sobre la roca y, cuando creció, se secó porque no tenía humedad. 7 Otra parte cayó entre los espinos, y los espinos crecieron al mismo tiempo y la ahogaron. 8 Y otra parte cayó en buena tierra y, cuando creció, llevó fruto a ciento por uno”.


Hablando de estas cosas, exclamó: “El que tiene oídos para oír, oiga”.


La parábola del sembrador explicada

9 Sus discípulos le preguntaron qué significaba esta parábola. 10 Y él dijo: “A ustedes se les ha concedido conocer los misterios del reino de Dios; pero a los demás en parábolas para que viendo no vean, y oyendo no entiendan[a].


11 “Esta es, pues, la parábola: La semilla es la palabra de Dios. 12 Los de junto al camino son los que oyen pero luego viene el diablo y quita la palabra de sus corazones para que no crean y sean salvos. 13 Los de sobre la roca son los que, cuando oyen, reciben la palabra con gozo. Pero estos no tienen raíz; por un tiempo creen y en el tiempo de la prueba se apartan. 14 En cuanto a la parte que cayó entre los espinos, estos son los que oyeron pero, mientras siguen su camino, son ahogados por las preocupaciones, las riquezas y los placeres de la vida, y no llegan a la madurez. 15 Pero en cuanto a la parte que cayó en buena tierra, estos son los que, al oír con corazón bueno y recto, retienen la palabra oída y llevan fruto con perseverancia.


Parábola de la lámpara

16 “Ninguno que enciende una lámpara la cubre con una vasija, o la pone debajo de la cama, sino que la pone sobre un candelero para que los que entren vean la luz. 17 Porque no hay nada oculto que no haya de ser manifestado ni nada escondido que no haya de ser conocido y salir en claro.


18 “Miren, pues, cómo oyen; porque a cualquiera que tenga le será dado, y a cualquiera que no tenga, aun lo que piense tener le será quitado”.


La familia de Jesús

19 Vinieron hacia él su madre y sus hermanos, pero no podían llegar a él a causa de la multitud. 20 Entonces se le avisó:


—Tu madre y tus hermanos están fuera deseando verte.


21 Pero él, respondiendo, les dijo:


—Mi madre y mis hermanos son aquellos que oyen la palabra de Dios y la hacen.


Footnotes

Lucas 8:10 Isa. 6:9, 10 (LXX).

Salmos 69:19-36

Reina Valera Actualizada

19 Tú conoces mi afrenta,

mi confusión y mi oprobio.

Delante de ti están todos mis enemigos.

20 La afrenta ha quebrantado mi corazón, y estoy acongojado. Esperé que alguien se compadeciera de mí, y no hubo quién. Busqué consoladores, y no hallé ninguno.

21 Además, me dieron hiel en lugar

de alimento,

y para mi sed me dieron de beber

vinagre.

22 Que les sea una trampa la mesa que tienen delante;

lo que es para bien, que les sea

de tropiezo.

23 Que se oscurezcan sus ojos para

no ver,

y haz que siempre tambaleen sus lomos.

24 Derrama tu ira sobre ellos,

y el furor de tu enojo los alcance.

25 Quede desolada su casa,

y en sus tiendas no haya morador.

26 Porque persiguieron a quien tú heriste

y comentan el dolor de los

que tú llagaste.

27 Añade maldad sobre su maldad,

y no entren en tu justicia.

28 Sean borrados del libro de los

vivientes,

y no sean contados con los justos.

29 Yo estoy afligido y dolorido.

Tu liberación, oh Dios, me ponga

en alto.

30 Alabaré con cánticos el nombre

de Dios;

lo exaltaré con acciones de gracias.

31 Esto agradará al SEÑOR más que sacrificios de toros

o de novillos que echan cuernos

y pezuñas.

32 Lo ven los humildes y se alegran. Busquen a Dios, y vivirá el corazón de ustedes.

33 Porque el SEÑOR escucha

a los necesitados

y no menosprecia a sus prisioneros.

34 Alábenle los cielos y la tierra, los mares y todo lo que se mueve

en ellos.

35 Porque Dios salvará a Sion

y reedificará las ciudades de Judá. Habitarán allí y la poseerán.

36 Los descendientes de sus siervos la heredarán,

y los que aman su nombre habitarán en ella.


Proverbios 12:2-3

Reina Valera Actualizada

2 El bueno alcanzará el favor del SEÑOR, pero Dios condenará al hombre que urde males.

3 El hombre no se establecerá

por medio de la impiedad,

pero la raíz de los justos

es inconmovible.


Reina Valera Actualizada (RVA-2015)

Version Reina Valera Actualizada, Copyright © 2015 by Editorial Mundo Hispano


Thursday, March 26, 2026

DAB Español, Viernes 27 de Marzo

Día 087, DAB Español, Viernes 27 de Marzo


Deuteronomio 7:1-8:20; Lucas 7:36-8:3; Salmos 69:1-18; Proverbios 12:1 (Reina Valera Actualizada (RVA-2015))










Deuteronomio 7-8

Reina Valera Actualizada

Sentencia contra los pueblos de Canaán

7 “Cuando el SEÑOR tu Dios te haya introducido en la tierra a la cual entrarás para tomarla en posesión, y haya expulsado de delante de ti a muchas naciones (heteos, gergeseos, amorreos, cananeos, ferezeos, heveos y jebuseos: siete naciones mayores y más fuertes que tú), 2 y cuando el SEÑOR tu Dios las haya entregado delante de ti y tú las hayas derrotado, entonces destrúyelas por completo. No harás alianza con ellas ni tendrás de ellas misericordia. 3 No emparentarás con ellas: No darás tu hija a su hijo ni tomarás su hija para tu hijo. 4 Porque desviará a tu hijo de en pos de mí, y servirá[a] a otros dioses, de modo que el furor del SEÑOR se encenderá sobre ustedes y pronto los destruirá.


5 “Ciertamente así han de proceder con ellos: Derribarán sus altares, romperán sus piedras rituales, cortarán sus árboles de Asera y quemarán sus imágenes en el fuego. 6 Porque tú eres un pueblo santo para el SEÑOR tu Dios; el SEÑOR tu Dios te ha escogido para que le seas un pueblo especial, más que todos los pueblos que están sobre la faz de la tierra.


Recompensas de la obediencia

7 “No porque ustedes sean más numerosos que todos los pueblos, el SEÑOR los ha querido y los ha escogido, pues ustedes eran el más insignificante de todos los pueblos.


8 Es porque el SEÑOR los ama y guarda el juramento que hizo a sus padres, que los ha sacado de Egipto con mano poderosa y los ha rescatado de la casa de esclavitud, de mano del faraón, rey de Egipto.


9 “Reconoce, pues, que el SEÑOR tu Dios es Dios: Dios fiel que guarda el pacto y la misericordia para con los que lo aman y guardan sus mandamientos, hasta mil generaciones, 10 y que da retribución en su misma cara al que lo aborrece, destruyéndolo. Él no tardará en darla al que lo aborrece; en su misma cara le retribuirá.


11 “Guarda, pues, los mandamientos, leyes y decretos que hoy te mando que cumplas. 12 Y será que por haber obedecido estos decretos, por guardarlos y ponerlos por obra, el SEÑOR tu Dios guardará para contigo el pacto y la misericordia que juró a tus padres. 13 Él te amará, te bendecirá y te multiplicará. También bendecirá el fruto de tu vientre y el fruto de tu tierra, tu grano y tu vino nuevo y tu aceite, la cría de tus vacas y el aumento de tus ovejas, en la tierra que juró a tus padres que te daría. 14 Serás más bendecido que todos los pueblos; no habrá hombre ni mujer estéril en medio de ti ni habrá estéril entre tus animales. 15 El SEÑOR quitará de ti toda dolencia y todas las terribles enfermedades de Egipto, que tú conoces. No las pondrá sobre ti; más bien, las pondrá sobre todos los que te aborrecen.


16 “Destruirás todos los pueblos que el SEÑOR tu Dios entrega en tus manos. Tu ojo no les tendrá lástima ni rendirás culto a sus dioses, porque eso te sería motivo de tropiezo.


17 “Si dices en tu corazón: ‘Estas naciones son más numerosas que yo; ¿cómo las podré desalojar?’, 18 no tengas temor de ellas. Acuérdate bien de lo que el SEÑOR tu Dios hizo con el faraón y con todo Egipto; 19 de las grandes pruebas que vieron tus ojos, de las señales y de los prodigios, de la mano poderosa y del brazo extendido con que el SEÑOR tu Dios te sacó. Así hará el SEÑOR tu Dios con todos los pueblos de cuya presencia temes. 20 El SEÑOR tu Dios también enviará contra ellos la avispa, hasta que perezcan los que queden y los que se hayan escondido de ti. 21 No desmayes ante ellos, porque el SEÑOR tu Dios está en medio de ti, Dios grande y temible.


22 “El SEÑOR tu Dios expulsará estas naciones de delante de ti, poco a poco. No podrás exterminarlas de inmediato, no sea que los animales del campo se multipliquen contra ti. 23 El SEÑOR tu Dios las entregará delante de ti; él las someterá a gran turbación, hasta destruirlas. 24 Él entregará a sus reyes en tu mano, y tú destruirás sus nombres de debajo del cielo. Nadie te podrá resistir, hasta que los destruyas.


25 “Quemarás en el fuego las imágenes de sus dioses. No codiciarás la plata y el oro que estén sobre ellas ni los tomarás para ti, para que no caigas en la trampa por ello. Esto es abominación al SEÑOR tu Dios. 26 No meterás en tu casa ninguna cosa abominable, para que no seas anatema juntamente con ella. La detestarás del todo y la abominarás, porque es anatema.


Exhortación a la disciplina

8 “Cuidarán de poner por obra todo mandamiento que yo les mando hoy, para que vivan y sean multiplicados, y para que entren y tomen posesión de la tierra que el SEÑOR juró dar a sus padres.


2 “Acuérdate de todo el camino por donde te ha conducido el SEÑOR tu Dios estos cuarenta años por el desierto, con el fin de humillarte y probarte, para saber lo que estaba en tu corazón, y si guardarías sus mandamientos o no.


3 “Él te humilló y te hizo sufrir hambre, pero te sustentó con maná, comida que tú no conocías ni tus padres habían conocido jamás. Lo hizo para enseñarte que no solo de pan vivirá el hombre, sino que el hombre vivirá de toda palabra que sale de la boca del SEÑOR.


4 “Tu vestido nunca se ha envejecido sobre ti, ni tu pie se te ha hinchado en estos cuarenta años. 5 Reconoce, pues, en tu corazón, que como un hombre corrige a su hijo, así te corrige el SEÑOR tu Dios. 6 Guardarás los mandamientos del SEÑOR tu Dios, andando en sus caminos y teniendo temor de él.


Advertencia de no olvidar al SEÑOR

7 “Ciertamente el SEÑOR tu Dios te introduce en una buena tierra: tierra de arroyos de agua, de manantiales y de fuentes del abismo que brotan en los valles y en los montes; 8 tierra de trigo, de cebada, de vides, de higueras y de granados; tierra de olivos ricos en aceite y de miel; 9 tierra en la cual no comerás el pan con escasez, pues nada te faltará en ella; tierra cuyas piedras son de hierro y de cuyas montañas extraerás cobre. 10 Comerás y te saciarás, y bendecirás al SEÑOR tu Dios por la buena tierra que te habrá dado.


11 “Cuídate de no olvidarte del SEÑOR tu Dios, dejando de guardar sus mandamientos, sus decretos y sus estatutos que yo te mando hoy. 12 No sea que cuando comas y te sacies, cuando edifiques buenas casas y las habites, 13 cuando se multipliquen tus vacas y tus ovejas, cuando se multipliquen la plata y el oro, y cuando se multiplique todo lo que tienes, 14 entonces se llegue a enaltecer tu corazón y te olvides del SEÑOR tu Dios, que te sacó de la tierra de Egipto, de la casa de esclavitud. 15 Él es quien te hizo caminar por un desierto grande y terrible, de serpientes ardientes y de escorpiones; una tierra sedienta donde no había agua. Él es quien sacó para ti agua del duro pedernal. 16 Él es quien te sustentó en el desierto con maná, comida que no habían conocido tus padres, con el propósito de humillarte y probarte para al final hacerte bien. 17 No sea que digas en tu corazón: ‘Mi fuerza y el poder de mi mano me han traído esta prosperidad’. 18 Al contrario, acuérdate del SEÑOR tu Dios. Él es el que te da poder para hacer riquezas, con el fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día.


19 “Pero sucederá que si alguna vez llegas a olvidarte del SEÑOR tu Dios, y caminas en pos de otros dioses y les rindes culto postrándote ante ellos, entonces yo testifico hoy contra ustedes que perecerán totalmente. 20 Como las naciones que el SEÑOR destruirá delante de ustedes, así perecerán; porque no han escuchado la voz del SEÑOR su Dios.


Footnotes

Deuteronomio 7:4 Según Pent. Sam., dos mss. más, LXX y Vulgata; TM, servirán.

Lucas 7:36-8:3

Reina Valera Actualizada

Una mujer pecadora recibe perdón

36 Uno de los fariseos le pidió que comiera con él; y cuando entró en la casa del fariseo se sentó a la mesa. 37 Y he aquí, cuando supo que Jesús estaba a la mesa en casa del fariseo, una mujer que era pecadora en la ciudad llevó un frasco de alabastro con perfume. 38 Y estando detrás de Jesús, a sus pies, llorando, comenzó a mojar los pies de él con sus lágrimas y los secaba con los cabellos de su cabeza. Y le besaba los pies y los ungía con el perfume. 39 Al ver esto, el fariseo que lo había invitado a comer se dijo a sí mismo:


—Si este fuera profeta conocería quién y qué clase de mujer es la que le está tocando, porque es una pecadora.


40 Entonces, respondiendo Jesús le dijo:


—Simón, tengo algo que decirte.


Él dijo:


—Di, Maestro.


41 —Cierto acreedor tenía dos deudores: Uno le debía quinientas monedas, y el otro solamente cincuenta monedas. 42 Como ellos no tenían con qué pagar perdonó a ambos. Entonces, ¿cuál de estos lo amará más?


43 Respondiendo Simón, dijo:


—Supongo que aquel a quien perdonó más.


Y él le dijo:


—Has juzgado correctamente.


44 Y vuelto hacia la mujer, dijo a Simón:


—¿Ves esta mujer? Yo entré en tu casa y no me diste agua para mis pies; pero esta ha mojado mis pies con lágrimas y los ha secado con sus cabellos. 45 Tú no me diste un beso, pero desde que entré, esta no ha cesado de besar mis pies. 46 Tú no ungiste mi cabeza con aceite, pero esta ha ungido mis pies con perfume. 47 Por lo cual te digo que sus muchos pecados son perdonados puesto que amó mucho. Pero al que se le perdona poco, poco ama.


48 Y a ella le dijo:


—Tus pecados te son perdonados.


49 Los que estaban con él a la mesa comenzaron a decir entre sí:


—¿Quién es este que hasta perdona pecados?


50 Entonces Jesús le dijo a la mujer:


—Tu fe te ha salvado; vete en paz.


Mujeres que siguen a Jesús

8 Aconteció después, que él andaba de ciudad en ciudad y de aldea en aldea predicando y anunciando el evangelio del reino de Dios. Los doce iban con él, 2 y también algunas mujeres que habían sido sanadas de espíritus malignos y de enfermedades: María, llamada Magdalena, de la cual habían salido siete demonios; 3 Juana, la mujer de Cuza, administrador de Herodes; Susana, y muchas otras. Ellas les[a] servían con sus bienes.


Footnotes

Lucas 8:3 Algunos mss. antiguos tienen le servían.

Salmos 69:1-18

Reina Valera Actualizada

Oración de un alma angustiada

69 Al músico principal. Sobre Sosanim[a]. Salmo de David.


¡Sálvame, oh Dios,

porque las aguas han entrado hasta

mi alma!

2 Estoy hundido en el lodo profundo donde no hay suelo firme.

He llegado a las profundidades

de las aguas,

y la corriente me ha arrastrado.

3 Cansado estoy de llamar;

mi garganta se ha enronquecido. Mis ojos han desfallecido esperando a mi Dios.

4 Los que me aborrecen sin causa se han aumentado;

son más que los cabellos de mi cabeza.

Se han fortalecido mis enemigos que me destruyen sin razón.

¡He tenido que devolver lo que no había robado!

5 Oh Dios, tú conoces mi insensatez; mis pecados no te son ocultos.

6 No sean avergonzados por mi culpa los que esperan en ti,

oh SEÑOR Dios[b] de los Ejércitos. No sean confundidos por mí los que te buscan, oh Dios de Israel.

7 Por tu causa he sufrido afrenta; confusión ha cubierto mi cara.

8 He venido a ser extraño a mis hermanos y extranjero para los hijos de mi madre.

9 Pues el celo por tu casa me ha consumido,

y las afrentas de los que te afrentan han caído sobre mí.

10 Me afligí a mí mismo[c] con ayuno; también esto me ha servido

de afrenta.

11 Además, me puse cilicio como vestido

y llegué a servirles de refrán.

12 Hablaban contra mí los que

se sentaban en el tribunal,

y los borrachos cantaban canciones contra mí[d].

13 Sin embargo, oh SEÑOR, yo dirigía a ti mi oración

en el tiempo de tu buena voluntad. Oh Dios, respóndeme por tu gran bondad,

por la verdad de tu salvación.

14 Sácame del lodo; no sea yo

sumergido.

Sea yo librado de los que

me aborrecen

y de las profundidades de las aguas.

15 No me arrastre la corriente de

las aguas;

no me trague el abismo,

ni la fosa cierre su boca sobre mí.

16 Escúchame, oh SEÑOR,

porque buena es tu misericordia. Mírame conforme a tu inmensa compasión.

17 No escondas tu rostro de tu siervo porque estoy angustiado;

apresúrate a escucharme.

18 Acércate a mi alma y redímela;

líbrame a causa de mis enemigos.


Footnotes

Salmos 69:1 Significa rosas o lirios, posiblemente el nombre de un cántico.

Salmos 69:6 Lit., Señor YHWH.

Salmos 69:10 Según LXX; cf. 35:13 y Peshita; heb., Lloré mi alma.

Salmos 69:12 Según vers. antiguas; TM omite contra mí.

Proverbios 12:1

Reina Valera Actualizada

12 El que ama la corrección ama el conocimiento,


pero el que aborrece la reprensión

se embrutece.


Reina Valera Actualizada (RVA-2015)

Version Reina Valera Actualizada, Copyright © 2015 by Editorial Mundo Hispano


DAB Español, Sábado 28 de Marzo

Día 088, DAB Español, Sábado 28 de Marzo Deuteronomio 9:1-10:22; Lucas 8:4-21; Salmos 69:19-36; Proverbios 12:2-3 (Reina Valera Actualizada ...