Tuesday, March 3, 2026

DAB Español, Martes 03 de Marzo

Día 063, DAB Español, Martes 03 de Marzo


Levítico 27:14 - Números 1:54; Marcos 11:1-26; Salmos 46; Proverbios 10:23 (La Palabra (Hispanoamérica) (BLPH))










Levítico 27:14 - Números 1:54

La Palabra (Hispanoamérica)

Casas y campos

14 Si alguien consagra su casa al Señor, el sacerdote la tasará, según sea buena o sea mala, y habrá que atenerse a la tasación del sacerdote. 15 Si el que consagró su casa al Señor desea más tarde rescatarla, deberá añadir una quinta parte del valor sobre lo tasado, y la casa quedará en su poder.


16 Si una persona consagra parte de su tierra al Señor, la tasación será proporcional a la cantidad de semilla que ese terreno precise: cincuenta siclos de plata por cada doscientos veinte kilos de semilla de cebada. 17 Si consagra la tierra en el año del jubileo, se atendrá a esta tasación. 18 Pero si la consagra después del jubileo, el sacerdote calculará el dinero que corresponda a los años que resten hasta el año del próximo jubileo y hará el descuento correspondiente. 19 Si el que consagró la tierra quiere rescatarla, deberá añadir una quinta parte del valor de lo tasado, y la tierra quedará en su poder. 20 Pero si no rescata la tierra, y esta se vende a otro, ya no podrá rescatarla: 21 cuando sea liberada en el año jubilar, la tierra será considerada sagrada en cuanto tierra dedicada al Señor y pasará a ser posesión del sacerdote.


22 Si alguien dedica al Señor un campo comprado y que, por tanto, no forma parte del patrimonio heredado, 23 entonces el sacerdote calculará el valor de ese campo hasta el año del jubileo y ese mismo día se pagará el precio fijado, como cosa consagrada al Señor. 24 El año del jubileo ese terreno será devuelto al vendedor a quien pertenecía como propiedad hereditaria. 25 Todas las tasaciones serán hechas de acuerdo al valor del siclo del santuario que pesa once gramos.


Rescate de animales primogénitos

26 Nadie podrá consagrar los primogénitos de los animales, sean bueyes u ovejas, puesto que, al ser primogénitos, pertenecen ya al Señor. 27 Pero si se trata de un animal impuro, lo rescatarán conforme a su valor tasado añadiendo una quinta parte a ese valor; si no lo rescatan, se venderá de acuerdo a su tasación.


Otras disposiciones

28 Nada de lo que uno posea, sean personas, animales o terrenos de su propiedad, que haya sido consagrado al Señor, podrá ser vendido. Tampoco se rescatará ninguna cosa consagrada, pues todo lo consagrado es algo sacrosanto reservado al Señor. 29 Ninguna persona consagrada al exterminio podrá ser rescatada; deberá morir indefectiblemente.


30 La décima parte de todos los productos de la tierra, sean semillas o frutos de los árboles, pertenece al Señor; es algo dedicado al Señor. 31 Si alguien desea rescatar algo del diezmo, deberá añadir una quinta parte sobre el valor de lo rescatado. 32 También será consagrada al Señor la décima parte de todo el ganado, tanto vacuno como ovino, es decir, todo lo que esté bajo el control del pastor.


33 No se escogerá atendiendo a si el animal es de buena o mala calidad; y no habrá lugar a sustitución; si se produce la sustitución, tanto el primer animal como el sustituto serán considerados algo sagrado y no podrán ser rescatados.


Conclusión

34 Estos son los mandamientos que el Señor dio a los israelitas en el monte Sinaí por medio de Moisés.


I.— LA GENERACIÓN DEL ÉXODO (1—25)

EN SINAÍ (1,1—10,10)

Organización del campamento (1—4)

Censo de Israel

1 En el primer día del segundo mes, en el segundo año de la salida del país de Egipto, el Señor se dirigió a Moisés en el desierto de Sinaí, en la Tienda del encuentro, y le dijo:


2 — Haz un censo completo de la comunidad israelita: registrarás uno por uno los nombres de todos los varones según sus clanes y sus casas patriarcales. 3 Tú y Aarón censarán por escuadrones a todos los varones mayores de veinte años que sean aptos para el servicio militar. 4 Les prestará asistencia un representante de cada tribu, que sea jefe de casa patriarcal.


Asistentes del censo

5 Estos son los nombres de quienes los asistirán: De la tribu de Rubén, Elisur, hijo de Sedeur. 6 De Simeón, Selumiel, hijo de Zurisaday. 7 De Judá, Naasón, hijo de Aminadab. 8 De Isacar, Natanael, hijo de Zuar. 9 De Zabulón, Eliab, hijo de Jelón. 10 De los hijos de José: por Efraín, Elisamá, hijo de Amihud; y por Manasés, Gamaliel, hijo de Pedasur. 11 De Benjamín, Abidán, hijo de Guideoní. 12 De Dan, Ajiezer, hijo de Amisaday. 13 De Aser, Paguiel, hijo de Ocrán. 14 De Gad, Eliasaf, hijo de Deuel. 15 De Neftalí, Ajirá, hijo de Enán. 16 Estos fueron los convocados de entre la comunidad, jefes de sus respectivos clanes patriarcales y comandantes de los escuadrones de Israel.


El recuento

17 Moisés y Aarón convocaron a estos hombres que habían sido designados por sus nombres, 18 reunieron a toda la comunidad el primer día del segundo mes y censaron uno por uno, según sus clanes y sus casas patriarcales, a todos los mayores de veinte años. 19 Tal como el Señor le había mandado a Moisés, así él los censó en el desierto de Sinaí.


20 De los descendientes de Rubén, primogénito de Israel, quedaron registrados uno por uno, según sus clanes y sus casas patriarcales, los nombres de todos los varones mayores de veinte años aptos para el servicio militar; 21 los censados de la tribu de Rubén fueron cuarenta y seis mil quinientos.


22 De los descendientes de Simeón, quedaron registrados uno por uno, según sus clanes y sus casas patriarcales, los nombres de todos los varones mayores de veinte años aptos para el servicio militar; 23 los censados de la tribu de Simeón fueron cincuenta y nueve mil trescientos.


24 De los descendientes de Gad, quedaron registrados uno por uno, según sus clanes y sus casas patriarcales, los nombres de todos los varones mayores de veinte años aptos para el servicio militar; 25 los censados de la tribu de Gad fueron cuarenta y cinco mil seiscientos cincuenta.


26 De los descendientes de Judá, quedaron registrados uno por uno, según sus clanes y sus casas patriarcales, los nombres de todos los varones mayores de veinte años aptos para el servicio militar; 27 los censados de la tribu de Judá fueron setenta y cuatro mil seiscientos.


28 De los descendientes de Isacar, quedaron registrados uno por uno, según sus clanes y sus casas patriarcales, los nombres de todos los varones mayores de veinte años aptos para el servicio militar; 29 los censados de la tribu de Isacar fueron cincuenta y cuatro mil cuatrocientos.


30 De los descendientes de Zabulón, quedaron registrados uno por uno, según sus clanes y sus casas patriarcales, los nombres de todos los varones mayores de veinte años aptos para el servicio militar; 31 los censados de la tribu de Zabulón fueron cincuenta y siete mil cuatrocientos.


32 De los descendientes de José por parte de Efraín, quedaron registrados uno por uno, según sus clanes y sus casas patriarcales, los nombres de todos los varones mayores de veinte años aptos para el servicio militar; 33 los censados de la tribu de Efraín fueron cuarenta mil quinientos.


34 Y de los descendientes de José por parte de Manasés, quedaron registrados uno por uno, según sus clanes y sus casas patriarcales, los nombres de todos los varones mayores de veinte años aptos para el servicio militar; 35 los censados de la tribu de Manasés fueron treinta y dos mil doscientos.


36 De los descendientes de Benjamín, quedaron registrados uno por uno, según sus clanes y sus casas patriarcales, los nombres de todos los varones mayores de veinte años aptos para el servicio militar; 37 los censados de la tribu de Benjamín fueron treinta y cinco mil cuatrocientos.


38 De los descendientes de Dan, quedaron registrados uno por uno, según sus clanes y sus casas patriarcales, los nombres de todos los varones mayores de veinte años aptos para el servicio militar; 39 los censados de la tribu de Dan fueron sesenta y dos mil setecientos.


40 De los descendientes de Aser, quedaron registrados uno por uno, según sus clanes y sus casas patriarcales, los nombres de todos los varones mayores de veinte años aptos para el servicio militar; 41 los censados de la tribu de Aser fueron cuarenta y un mil quinientos.


42 De los descendientes de Neftalí, quedaron registrados uno por uno, según sus clanes y sus casas patriarcales, los nombres de todos los varones mayores de veinte años aptos para el servicio militar; 43 los censados de la tribu de Neftalí fueron cincuenta y tres mil cuatrocientos.


44 Estos fueron los censados por Moisés y Aarón asistidos por los doce jefes de las respectivas casas patriarcales. 45 El total de israelitas censados según sus clanes patriarcales, todos ellos mayores de veinte años y aptos para el servicio militar, 46 fue de seiscientos tres mil quinientos cincuenta.


Estatuto de los levitas

47 Pero los levitas no fueron censados según sus respectivos clanes patriarcales, 48 porque el Señor había dicho a Moisés:


49 — No registrarás la tribu de Leví, ni los censarás con los demás israelitas. 50 Pondrás a los levitas a cargo de la Morada del testimonio, de todos sus utensilios, y de todo lo relacionado con ella. Ellos transportarán la Morada, estarán a su servicio y acamparán alrededor de ella. 51 Cuando la Morada haya de trasladarse, los levitas la desmontarán; y cuando haya de detenerse, los levitas la montarán; cualquier intruso que se arrogue ese derecho será condenado a muerte. 52 Los israelitas acamparán por escuadrones, cada uno en su campamento y cada uno junto a su estandarte. 53 Los levitas, sin embargo, acamparán alrededor de la Morada del testimonio para que no se desate la cólera divina sobre la comunidad israelita; a ellos corresponde la custodia de la Morada del testimonio.


54 Los israelitas hicieron puntualmente todo que el Señor mandó a Moisés.


Marcos 11:1-26

La Palabra (Hispanoamérica)

Jesús en Jerusalén (11—13)

La entrada en Jerusalén (Mt 21,1-11; Lc 19,28-40; Jn 12,12-19)

11 Cerca ya de Jerusalén, al llegar a Betfagé y Betania, al pie del monte de los Olivos, Jesús envió a dos de sus discípulos 2 con este encargo:


— Vayan a la aldea que tienen ahí enfrente, y nada más entrar encontrarán un pollino atado, sobre el cual nunca ha montado nadie. Desátenlo y tráiganmelo. 3 Y si alguien les pregunta por qué hacen eso, contéstenle que el Señor lo necesita y que en seguida lo devolverá.


4 Los discípulos fueron y encontraron un pollino atado junto a una puerta, en la calle; y lo desataron. 5 Algunos de los que estaban allí les dijeron:


— ¿Por qué desatan al pollino?


6 Ellos contestaron lo que Jesús les había dicho, y les dejaron que se lo llevaran. 7 Trajeron el pollino a donde estaba Jesús, colocaron encima sus mantos y Jesús montó sobre él. 8 Muchos alfombraban con sus mantos el camino, mientras otros llevaban ramas cortadas en el campo. 9 Y los que iban delante y los que iban detrás gritaban:


— ¡Viva ! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! 10 ¡Bendito el reino que viene, el reino de nuestro padre David! ¡ Gloria al Dios Altísimo!


11 Cuando Jesús entró en Jerusalén, se dirigió al Templo. Después de echar una ojeada por todas partes, como ya estaba anocheciendo, se fue a Betania acompañado de los doce apóstoles.


La higuera sin fruto (Mt 21,18-19)

12 Al día siguiente, cuando salieron de Betania, Jesús sintió hambre. 13 Al ver de lejos una higuera muy frondosa, se acercó a ella a ver si tenía fruto; pero encontró únicamente hojas, porque aún no era el tiempo de los higos. 14 Entonces Jesús exclamó de forma que sus discípulos lo oyeran:


— ¡Que nunca jamás coma nadie fruto de ti!


Los comerciantes expulsados del Templo (Mt 21,12-17; Lc 19,45-48; Jn 2,13-22)

15 Llegaron a Jerusalén y, entrando en el Templo, Jesús se puso a expulsar a los que allí estaban vendiendo y comprando. Volcó las mesas de los cambistas de moneda y los puestos de los vendedores de palomas, 16 y no permitía que nadie anduviera por el Templo llevando objetos de un lado a otro. 17 Y los instruía increpándolos:


— ¿Acaso no dicen las Escrituras que mi casa ha de ser casa de oración para todas las naciones? Pero ustedes la han convertido en una cueva de ladrones.


18 Oyeron estas palabras los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley, y comenzaron a buscar la manera de matar a Jesús. Aunque le tenían miedo, porque toda la gente estaba pendiente de su enseñanza. 19 Al llegar la noche, Jesús y sus discípulos salieron de la ciudad.


La higuera maldecida aparece sin fruto (Mt 21,20-22)

20 Cuando a la mañana siguiente pasaron junto a la higuera, vieron que se había secado hasta la raíz. 21 Entonces Pedro, recordando lo sucedido, dijo a Jesús:


— Maestro, mira: la higuera que maldijiste se ha secado.


22 Jesús le contestó:


— Tengan fe en Dios. 23 Les aseguro que si alguien dice a ese monte que se quite de ahí y se arroje al mar, y lo dice sin vacilar, creyendo de todo corazón que va a realizarse lo que pide, lo obtendrá. 24 Por eso les digo que obtendran todo lo que pidan en oración, si tienen fe en que van a recibirlo. 25 Y cuando estén orando, si tienen algo contra alguien, perdónenselo, para que también el Padre que está en los cielos les perdone el mal que ustedes hacen. 26 [Pero, si ustedes no perdonan, tampoco el Padre les perdonará el mal que ustedes hacen].


Salmos 46

La Palabra (Hispanoamérica)

Salmo 46 (45)

El Señor del universo está con nosotros

46 Al maestro del coro. De los hijos de Coré. Para voces de tonos altos. Cántico.

2 Es Dios nuestro refugio y fortaleza,

es ayuda constante en la desgracia.

3 Por eso no tememos si la tierra tiembla,

si se desmoronan los montes en medio del mar,

4 si sus aguas se agitan encrespadas,

si por su oleaje las montañas se mueven. [ Pausa]

5 La corriente de un río alegra la ciudad de Dios,

la más santa morada del Altísimo.

6 Dios está en medio de ella y nunca caerá,

Dios la auxilia al despertar el día.

7 Las naciones se turban, tiemblan los reinos,

él levanta su voz y se deshace la tierra.

8 El Señor del universo está con nosotros,

el Dios de Jacob es nuestro baluarte. [ Pausa]

9 Vengan y contemplen las obras de Dios,

pues ha hecho prodigios sobre la tierra.

10 Hasta sus confines detiene las guerras,

rompe el arco, quiebra la lanza,

destruye en el fuego los carruajes.

11 “Desistan y sepan que soy Dios,

que me alzo sobre las naciones,

sobre todos los pueblos de la tierra.”

12 El Señor del universo está con nosotros,

el Dios de Jacob es nuestro baluarte. [ Pausa]


Proverbios 10:23

La Palabra (Hispanoamérica)

23 Al necio le divierte urdir intrigas;

al inteligente, la sabiduría.


La Palabra (Hispanoamérica) (BLPH)

La Palabra, (versión hispanoamericana) © 2010 Texto y Edición, Sociedad Bíblica de España

DAB Español, Lunes 02 de Marzo

Día 062, DAB Español, Lunes 02 de Marzo


Levítico 25:47-27:13; Marcos 10:32-52; Salmos 45; Proverbios 10:22 (La Palabra (Hispanoamérica) (BLPH))










Levítico 25:47-27:13

La Palabra (Hispanoamérica)

47 Si un extranjero residente que convive contigo llega a prosperar y, en cambio, un hermano tuyo que convive con él se arruina y tiene que venderse a ese extranjero o a uno de sus familiares, 48 una vez vendido, le quedará el derecho de rescate; alguien de su familia lo podrá rescatar: 49 su tío o su primo o un pariente cercano de su familia lo podrá rescatar. Incluso, él mismo se podrá rescatar si tiene medios suficientes para ello. 50 Fijará con el comprador el tiempo transcurrido desde el año de la venta hasta el año jubilar y se calculará el precio de venta según el número de los años que quedan, valorando los días de trabajo como los de un jornalero. 51 Si faltan todavía muchos años, pagará por su rescate en proporción al precio por el cual se vendió. 52 Y si quedan pocos años hasta el año del jubileo, entonces hará el cálculo correspondiente y pagará por su rescate según los años que resten. 53 Estará a su servicio como un jornalero de contrato anual y no permitirás que sea tratado con dureza. 54 Pero si no es rescatado durante esos años, en el año del jubileo tanto él como sus hijos quedarán libres. 55 Porque sólo a mí me pertenecen los israelitas como siervos; ellos son mis siervos, pues yo fui quien los saqué de la tierra de Egipto. Yo soy el Señor, su Dios.


Mandato conclusivo

26 No se fabriquen ídolos, ni levanten esculturas o estatuas, ni erijan en su tierra piedras conmemorativas para postrarse ante ellas, porque yo soy el Señor, su Dios. 2 Guarden mis sábados y veneren mi santuario. Yo soy el Señor.


Bendiciones

3 Si viven según mis leyes, guardan mis mandamientos y los ponen en práctica, 4 yo les daré la lluvia a su tiempo, la tierra dará sus productos y los árboles del campo darán su fruto. 5 La trilla se alargará hasta la vendimia, y la vendimia hasta la siembra; comerán su pan hasta saciarse y vivirán seguros en su tierra.


6 Yo garantizaré que haya paz en la tierra y podrán descansar sin que nadie turbe su sueño; haré desaparecer de su tierra los animales dañinos, y la espada enemiga no pasará por su país. 7 Perseguirán a sus enemigos y caerán a espada delante de ustedes. 8 Cinco de ustedes perseguirán a cien y cien de ustedes perseguirán a diez mil; sus enemigos caerán a filo de espada delante de ustedes.


9 Yo me volveré hacia ustedes, los haré fecundos, los multiplicaré y mantendré mi alianza con ustedes. 10 Comerán del abundante grano almacenado y tendrán que tirar la cosecha anterior para guardar la nueva. 11 Estableceré mi morada en medio de ustedes y jamás los rechazaré. 12 Caminaré en medio de ustedes, seré su Dios y ustedes serán mi pueblo. 13 Yo soy el Señor, su Dios que los saqué de la tierra de Egipto para que no fueran sus esclavos nunca más; rompí las sogas de su yugo y los hice caminar en libertad.


Maldiciones

14 Pero si no me obedecen ni viven de acuerdo a mis mandamientos, 15 si desprecian mis decretos y detestan mis estatutos, si quebrantan mi alianza y no ponen en práctica todos mis mandamientos, 16 yo haré lo siguiente con ustedes: haré que los visite el terror, la tisis y la fiebre, que consumirán sus ojos y atormentarán su vida. Sembrarán en balde, porque sus enemigos comerán la cosecha. 17 Me volveré contra ustedes, y sucumbirán delante de sus enemigos; los dominarán quienes los aborrecen y huirán sin que nadie los persiga.


18 Y si ni siquiera con esto me obedecen, los castigaré todavía siete veces más por sus transgresiones. 19 Quebrantaré su terca soberbia y haré que su cielo sea como el hierro y su tierra como el bronce. 20 Se agotará su fuerza en vano, pues la tierra no dará su cosecha ni los árboles del país darán su fruto.


21 Y si siguen enfrentándose conmigo y no me quieren obedecer, yo los azotaré siete veces más por sus transgresiones. 22 Mandaré contra ustedes animales salvajes que les arrebatarán sus hijos y devorarán su ganado; los diezmarán hasta dejar sus caminos desiertos.


23 Y si tampoco estas cosas consiguen que se enmienden, sino que siguen enfrentados conmigo, 24 yo también me enfrentaré con ustedes y los azotaré todavía siete veces por sus transgresiones.


25 Traeré contra ustedes la espada vengadora; ella se encargará de vengar la alianza. Y si se refugian en sus ciudades, yo enviaré la peste contra ustedes y caerán en manos del enemigo. 26 Cuando yo les corte el sustento de pan, cocerán diez mujeres su pan en un solo horno y lo repartirán racionado; comerán, pero nunca se saciarán.


27 Y si aun con todo esto no me obedecen, sino que siguen enfrentándose conmigo, 28 yo me enfrentaré contra ustedes con ira y los castigaré también siete veces más por sus transgresiones: 29 tendrán incluso que comer la carne de sus hijos y la carne de sus hijas. 30 Destruiré sus santuarios de los altos y demoleré sus altares de incienso; apilaré sus cadáveres sobre los cadáveres de sus ídolos y los detestaré. 31 Devastaré sus ciudades, asolaré sus santuarios y no oleré la fragancia de su suave perfume. 32 Arrasaré la tierra de suerte que sus enemigos residentes en ella se horrorizarán al verla; 33 a ustedes los dispersaré entre las naciones, desenvainaré la espada detrás de ustedes, su tierra quedará arrasada y sus ciudades desiertas. 34 Entonces la tierra podrá resarcirse de sus años sabáticos, mientras dure la desolación y ustedes estén en la tierra de sus enemigos. La tierra podrá descansar entonces y resarcirse de sus años sabáticos. 35 Mientras dure la desolación, la tierra descansará los días de descanso que no le dieron cuando vivían en ella.


36 Y a los que de ustedes sobrevivan, los llenaré de tal cobardía que, estando en la tierra de sus enemigos, el simple sonido de una hoja que se mueva los pondrá en fuga, huirán como ante la espada y caerán sin que nadie los persiga. 37 Y aunque nadie los persiga, tropezarán los unos con los otros como se tropieza a la vista de la espada. No podrán resistir delante de sus enemigos. 38 Perecerán en medio de las naciones y la tierra de sus enemigos los devorará. 39 Y los que sobrevivan se pudrirán por su maldad en las tierras de sus enemigos; por la maldad de sus antepasados se pudrirán con ellos.


Arrepentimiento y vigencia de la alianza

40 Entonces confesarán su maldad y la maldad de sus antepasados, la rebeldía con la que se rebelaron contra mí. Y porque se enfrentaron a mí, 41 también yo me enfrentaré a ellos y los llevaré a la tierra de sus enemigos; entonces su corazón incircunciso se humillará y reconocerán su pecado. 42 Yo recordaré mi alianza con Jacob, con Isaac y con Abrahán, y también me acordaré de la tierra. 43 Pero antes, ellos tendrán que abandonar la tierra que, estando deshabitada, podrá resarcirse de sus años sabáticos mientras ellos padecen el castigo por sus maldades, pues despreciaron mis decretos y detestaron mis estatutos. 44 Sin embargo, aunque ellos estén en el país de sus enemigos, yo no los rechazaré ni los aborreceré hasta exterminarlos, invalidando así mi alianza con ellos, porque yo soy el Señor, su Dios. 45 Más bien me acordaré en favor suyo de nuestra primera alianza, cuando los saqué de la tierra de Egipto a la vista de las naciones, para ser su Dios. Yo soy el Señor.


Sumario

46 Estos son los estatutos, ordenanzas y leyes que estableció el Señor entre él y los israelitas en el monte Sinaí por medio de Moisés.


V.— APÉNDICE (27)

Rescate de lo consagrado al Señor (27,1-34)

Personas y animales

27 El Señor se dirigió a Moisés y le dijo:


2 — Habla a los israelitas y diles: Cuando alguien haga un voto al Señor, si es concerniente a personas lo tasarás así: 3 a un varón de veinte hasta sesenta años lo valorarás en cincuenta siclos de plata, según el valor del siclo del santuario; 4 a una mujer la valorarás en treinta siclos. 5 De cinco hasta veinte años, al varón lo valorarás en veinte siclos y a la mujer en diez siclos. 6 De un mes hasta cinco años, valorarás al varón en cinco siclos de plata y a la mujer en tres siclos de plata. 7 Si tienen más de setenta años, al varón lo valorarás en quince siclos y a la mujer en diez siclos.


8 Pero si el que ha hecho el voto es muy pobre para pagar lo tasado, entonces será llevado ante el sacerdote, quien fijará el precio de acuerdo con los recursos de quien hizo el voto. 9 Si el voto es concerniente a un animal de los que pueden ser presentados como ofrenda al Señor, todo animal ofrecido al Señor será considerado como algo sagrado. 10 No se podrá cambiar ni sustituir, ni bueno por malo ni malo por bueno; si un animal es cambiado por otro, uno y otro se considerarán como algo sagrado. 11 Si se trata de animales impuros, que no pueden ser presentados como ofrenda al Señor, entonces el animal será presentado al sacerdote, 12 que lo tasará, según sea bueno o sea malo, y el oferente tendrá que atenerse a la tasación del sacerdote. 13 Pero si quien lo ofrece quiere más tarde rescatarlo, deberá añadir una quinta parte del valor sobre lo tasado.


Marcos 10:32-52

La Palabra (Hispanoamérica)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte y su resurrección (Mt 20,17-19; Lc 18,31-34)

32 En el camino que sube hacia Jerusalén, Jesús iba delante de sus discípulos, que estaban admirados; por su parte, quienes iban detrás estaban asustados. Jesús entonces, llamando de nuevo a los Doce, se puso a hablarles de lo que estaba a punto de sucederle. 33 Les dijo:


— Ya ven ustedes que estamos subiendo a Jerusalén. Allí el Hijo del hombre será entregado a los jefes de los sacerdotes y a los maestros de la ley que lo condenarán a muerte y lo pondrán en manos de extranjeros 34 que se burlarán de él, lo escupirán, lo golpearán y lo matarán. Pero después de tres días resucitará.


Petición de los hijos de Zebedeo (Mt 20,20-28)

35 Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, se acercaron a Jesús y le dijeron:


— Maestro, queremos que nos concedas lo que vamos a pedirte.


36 Jesús les preguntó:


— ¿Qué quieren que haga por ustedes?


37 Le dijeron:


— Concédenos que nos sentemos junto a ti en tu gloria: el uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.


38 Jesús les respondió:


— No saben lo que están pidiendo. ¿Pueden ustedes beber la misma copa de amargura que yo estoy bebiendo, o ser bautizados con el mismo bautismo con que yo estoy siendo bautizado?


39 Ellos le contestaron:


— ¡Sí, podemos hacerlo!


Jesús les dijo:


— Pues bien, beberán de la copa de amargura que yo estoy bebiendo y serán bautizados con mi propio bautismo; 40 pero que se sienten el uno a mi derecha y el otro a mi izquierda, no es cosa mía concederlo; es para quienes ha sido reservado.


41 Cuando los otros diez discípulos oyeron esto, se enfadaron con Santiago y Juan. 42 Entonces Jesús los reunió y les dijo:


— Como muy bien saben ustedes, los que se tienen por gobernantes de las naciones las someten a su dominio, y los que ejercen poder sobre ellas las rigen despóticamente. 43 Pero entre ustedes no debe ser así. Antes bien, si alguno quiere ser grande, que se ponga al servicio de los demás; 44 y si alguno quiere ser principal, que se haga servidor de todos. 45 Porque así también el Hijo del hombre no ha venido para ser servido, sino para servir y dar su vida en pago de la libertad de todos.


Curación del ciego Bartimeo (Mt 20,29-34; Lc 18,35-43)

46 En esto llegaron a Jericó. Y más tarde, cuando Jesús salía de allí acompañado de sus discípulos y de otra mucha gente, un ciego llamado Bartimeo (es decir, hijo de Timeo) estaba sentado junto al camino pidiendo limosna. 47 Al enterarse de que era Jesús de Nazaret quien pasaba, empezó a gritar:


— ¡Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí!


48 Muchos le decían que se callara, pero él gritaba cada vez más:


— ¡Hijo de David, ten compasión de mí!


49 Entonces Jesús se detuvo y dijo:


— Llámenlo.


Llamaron al ciego, diciéndole:


— Ten confianza, levántate, él te llama.


50 El ciego, arrojando su capa, dio un salto y se acercó a Jesús. 51 Jesús le preguntó:


— ¿Qué quieres que haga por ti?


Contestó el ciego:


— Maestro, que vuelva a ver.


52 Jesús le dijo:


— Puedes irte. Tu fe te ha salvado.


Al punto recobró la vista y siguió a Jesús por el camino.


Salmos 45

La Palabra (Hispanoamérica)

Salmo 45 (44)

Toda radiante entra la hija del rey

45 Al maestro del coro. Según “Los lirios”. De los hijos de Coré. Poema. Canto de amor.

2 De mi corazón nace un hermoso canto,

voy a recitar mi poema al rey;

es mi lengua pluma de diestro poeta.

3 Tú eres el más bello de los hombres,

en tus labios la gracia se derrama,

por eso Dios te bendice por siempre.

4 Valiente, cíñete al costado la espada

que es tu esplendor y tu grandeza.

5 Cabalga victorioso en favor

de la verdad, la clemencia y la justicia;

que tu diestra te colme de hazañas.

6 Tus flechas están afiladas,

se te somenten los pueblos,

desfallecen los enemigos del rey:

7 Tu trono, como el de Dios, es eterno,

es tu cetro real cetro de rectitud.

8 Tú amas la justicia y odias la maldad,

por eso Dios, tu Dios, te ha ungido

entre tus amigos con aceite de gozo.

9 Mirra, acacia y áloe impregnan tus vestiduras,

entre palacios de marfil las arpas te deleitan.

10 Hijas de reyes hay entre tus escogidas,

a tu derecha está la reina entre oro de Ofir.

11 Escucha, hija, mira, acerca tu oído,

olvida tu pueblo y la casa de tu padre.

12 El rey está prendado de tu belleza,

él es tu señor, ¡póstrate ante él!

13 Hija de Tiro, con obsequios

te agasajan los poderosos del pueblo.

14 Toda radiante entra la hija del rey,

de brocado de oro es su vestido.

15 Con bordados ropajes la llevan al rey,

las doncellas marchan tras ella,

sus amigas la acompañan.

16 Avanzan con gozo y alegría,

van entrando al palacio del rey.

17 Tendrás hijos a cambio de tus padres

y los erigirás príncipes por toda la tierra.

18 Yo haré que su nombre se recuerde por siempre,

eternamente han de alabarte los pueblos.


Proverbios 10:22

La Palabra (Hispanoamérica)

22 La bendición del Señor enriquece

sin que nada le añada el esfuerzo.


La Palabra (Hispanoamérica) (BLPH)

La Palabra, (versión hispanoamericana) © 2010 Texto y Edición, Sociedad Bíblica de España

DAB Español, Martes 03 de Marzo

Día 063, DAB Español, Martes 03 de Marzo Levítico 27:14 - Números 1:54; Marcos 11:1-26; Salmos 46; Proverbios 10:23 (La Palabra (Hispanoamér...