Monday, March 9, 2026

DAB Español, Martes 10 de Marzo

Día 070, DAB Español, Martes 10 de Marzo


Números 14:1-15:16; Marcos 14:53-72; Salmos 53; Proverbios 11:4 (Nueva Versión Internacional (NVI))










Números 14:1-15:16

Nueva Versión Internacional

El pueblo se rebela

14 Aquella noche toda la comunidad israelita se puso a gritar y a llorar. 2 En sus murmuraciones contra Moisés y Aarón, la comunidad decía: «¡Cómo quisiéramos haber muerto en Egipto o en este desierto! 3 ¿Para qué nos ha traído el Señor a esta tierra? ¿Para morir atravesados por la espada y que nuestras esposas y nuestros niños se conviertan en botín de guerra? ¿No sería mejor que volviéramos a Egipto?». 4 Y unos a otros se decían: «¡Escojamos un jefe que nos lleve a Egipto!».


5 Entonces Moisés y Aarón cayeron rostro en tierra ante toda la comunidad israelita. 6 Allí estaban también Josué, hijo de Nun, y Caleb, hijo de Jefone, los cuales habían participado en la exploración de la tierra. Ambos se rasgaron las vestiduras en señal de duelo 7 y dijeron a toda la comunidad israelita:


—La tierra que recorrimos y exploramos es increíblemente buena. 8 Si el Señor se agrada de nosotros, nos hará entrar en ella. ¡Nos va a dar una tierra donde abundan la leche y la miel! 9 Así que no se rebelen contra el Señor ni tengan miedo de la gente que habita en esa tierra. ¡Ya son pan comido! No tienen quién los proteja, porque el Señor está de parte nuestra. Así que, ¡no les tengan miedo!


10 Pero como toda la comunidad hablaba de apedrearlos, la gloria del Señor se manifestó en la Tienda de reunión, frente a todos los israelitas. 11 Entonces el Señor dijo a Moisés:


—¿Hasta cuándo esta gente me seguirá menospreciando? ¿Hasta cuándo se negarán a creer en mí, a pesar de todas las maravillas que he hecho entre ellos? 12 Voy a enviarles una plaga que los destruya, pero de ti haré un pueblo más grande y fuerte que ellos.


13 Moisés respondió al Señor:


—¡Recuerda que fuiste tú quien con tu poder sacaste de Egipto a este pueblo! Cuando los egipcios se enteren de lo ocurrido, 14 se lo contarán a los habitantes de este país, quienes ya saben que tú, Señor, estás en medio de este pueblo. También saben que tú, Señor, te dejas ver cara a cara, que tu nube reposa sobre tu pueblo y que eres tú quien lo guía, de día con la columna de nube y de noche con la columna de fuego. 15 De manera que, si matas a todo este pueblo, las naciones que han oído hablar de tu fama dirán: 16 El Señor no fue capaz de llevar a este pueblo a la tierra que juró darles, ¡y acabó matándolos en el desierto!


17 »Ahora, Señor, ¡deja sentir tu gran poder! Tú mismo has dicho: 18 “El Señor es lento para la ira y grande en amor, perdona la maldad y la rebeldía, pero no tendrá por inocente al culpable, sino que castiga la maldad de los padres en sus hijos hasta la tercera y cuarta generación”. 19 Entonces, por tu gran amor, perdona el pecado de este pueblo, tal como lo has venido perdonando desde que salió de Egipto».


20 El Señor respondió:


—Me pides que los perdone y los perdono. 21 Pero tan cierto como que yo, el Señor, vivo y mi gloria llena toda la tierra, 22 ninguno de los que vieron mi gloria y las maravillas que hice en Egipto y en el desierto y aún así me desobedecieron y me pusieron a prueba diez veces, 23 verá jamás la tierra que, bajo juramento, prometí dar a sus antepasados. ¡Ninguno de los que me despreciaron la verá! 24 En cambio, a mi siervo Caleb, que ha mostrado un espíritu diferente y me ha sido fiel, le daré posesión de la tierra que exploró y su descendencia la heredará. 25 Pero regresen mañana al desierto por la ruta del mar Rojo,[a] puesto que los amalecitas y los cananeos viven en el valle.


26 El Señor dijo a Moisés y a Aarón:


27 —¿Hasta cuándo ha de murmurar contra mí esta perversa comunidad? Ya he escuchado cómo se quejan contra mí los israelitas. 28 Así que diles de mi parte: “Tan cierto como que yo vivo”, afirma el Señor, “haré que se cumplan sus deseos. 29 Los cadáveres de todos ustedes quedarán tirados en este desierto. Ninguno de los censados mayores de veinte años que murmuraron contra mí 30 tomará posesión de la tierra que juré solemnemente que sería su hogar. Solo entrarán en ella Caleb, hijo de Jefone, y Josué, hijo de Nun. 31 También entrarán en la tierra los niños que ustedes dijeron que serían botín de guerra. Y serán ellos los que gocen de la tierra que ustedes rechazaron. 32 Pero los cadáveres de todos ustedes quedarán tirados en este desierto. 33 Durante cuarenta años los hijos de ustedes serán pastores por el desierto. Cargarán con esta infidelidad, hasta que el último de ustedes caiga muerto en el desierto. 34 La exploración del país duró cuarenta días, así que ustedes sufrirán un año por cada día. Cuarenta años llevarán a cuestas su maldad y sabrán lo que es tenerme por enemigo”. 35 Yo soy el Señor y cumpliré al pie de la letra todo lo que anuncié contra esta perversa comunidad que se atrevió a desafiarme. En este desierto perecerán. ¡Morirán aquí mismo!


36 Los hombres que Moisés había enviado a explorar el país fueron los que, al volver, difundieron la información falsa de que la tierra era mala. Con esto hicieron que toda la comunidad murmurara. 37 Por eso los responsables de haber difundido esta información falsa acerca de aquella tierra murieron delante del Señor, víctimas de una plaga. 38 De todos los hombres que fueron a explorar el país solo sobrevivieron Josué, hijo de Nun, y Caleb, hijo de Jefone.


El pueblo intenta conquistar la tierra

39 Cuando Moisés terminó de decirles esto, todos los israelitas se pusieron a llorar amargamente. 40 Al otro día, muy de mañana, el pueblo empezó a subir a la parte alta de la zona montañosa y decía:


—Subamos al lugar que el Señor nos ha prometido, pues reconocemos que hemos pecado.


41 Pero Moisés dijo:


—¿Por qué han vuelto a desobedecer la orden del Señor? ¡Esto no les va a dar resultado! 42 No suban, porque los derrotarán sus enemigos, pues el Señor no está entre ustedes. 43 Tendrán que enfrentarse a los amalecitas y a los cananeos, que los matarán a filo de espada. Como ustedes se han alejado del Señor, él no estará con ustedes.


44 Pero ellos se empecinaron en subir a la cumbre de la montaña, a pesar de que ni Moisés ni el arca del pacto del Señor salieron del campamento. 45 Entonces los amalecitas y los cananeos que vivían en esas montañas descendieron y los derrotaron, haciéndolos retroceder hasta Jormá.


Leyes adicionales sobre las ofrendas

15 El Señor ordenó a Moisés 2 que dijera a los israelitas: «Después de que hayan entrado en la tierra que les doy para que la habiten, 3 si alguno ofrece al Señor una vaca o una oveja, ya sea como ofrenda puesta al fuego, o como holocausto, o como sacrificio para cumplir una promesa especial, o como ofrenda voluntaria, o para celebrar una fiesta sagrada, para que esa ofrenda sea un aroma grato al Señor, 4 el que presente su ofrenda deberá añadirle, como ofrenda de cereal al Señor, la décima parte de un efa[b] de harina refinada mezclada con un cuarto de hin[c] de aceite. 5 A cada cordero que se ofrezca como holocausto o sacrificio se añadirá, como ofrenda líquida, un cuarto de hin de vino.


6 »Si se trata de un carnero, se preparará una ofrenda de cereal de dos décimas partes de un efa[d] de harina refinada, mezclada con un tercio de hin[e] de aceite. 7 Como ofrenda líquida ofrecerás también un tercio de hin de vino. Así será una ofrenda de aroma grato al Señor.


8 »Si ofreces un ternero como holocausto o sacrificio, a fin de cumplir una promesa especial o hacer un sacrificio de comunión para el Señor, 9 junto con el ternero presentarás, como ofrenda de cereal, tres décimas partes de un efa[f] de harina refinada mezclada con medio hin[g] de aceite. 10 Presentarás también, como ofrenda líquida, medio hin vino. Será una ofrenda puesta al fuego, cuyo aroma es grato al Señor. 11 Cada novillo, carnero, cordero o cabrito deberá prepararse de la manera indicada. 12 Procederás así con cada uno de ellos, sin que importe el número de animales que ofrezcas.


13 »Cada vez que un israelita presente una ofrenda puesta al fuego y de aroma grato al Señor, se ceñirá a estas instrucciones. 14 Si un extranjero que viva entre ustedes o entre sus descendientes desea presentar una ofrenda puesta al fuego, cuyo aroma sea grato al Señor, seguirá estas mismas instrucciones. 15 Porque en la comunidad regirá un solo estatuto para ustedes y para el extranjero que viva entre ustedes. Será un estatuto perpetuo para todos tus descendientes. Ustedes y el extranjero son iguales ante el Señor, 16 así que la misma ley y la misma ordenanza regirán, tanto para ustedes como para el extranjero que viva entre ustedes».


Footnotes

14:25 Lit. mar de las Cañas. Término con el que se designa en la Biblia al mar Rojo en su parte septentrional.

15:4 Es decir, aprox. 1.6 kg.

15:4 Es decir, aprox. 1 l.

15:6 Es decir, aprox. 3.2 kg.

15:6 Es decir, aprox. 1.3 l; también en v. 7.

15:9 Es decir, aprox. 5 kg.

15:9 Es decir, aprox. 1.9 l; también en v. 10.

Marcos 14:53-72

Nueva Versión Internacional

Jesús ante el Consejo

53 Llevaron a Jesús ante el sumo sacerdote y se reunieron allí todos los jefes de los sacerdotes, los líderes religiosos y los maestros de la Ley. 54 Pedro lo siguió de lejos hasta dentro del patio del sumo sacerdote. Allí se sentó con los guardias y se calentó junto al fuego.


55 Los jefes de los sacerdotes y el Consejo en pleno buscaban alguna prueba contra Jesús para poder condenarlo a muerte, pero no la encontraban. 56 Muchos testificaban falsamente contra él, pero sus declaraciones no coincidían. 57 Entonces unos decidieron dar este falso testimonio contra él:


58 —Nosotros le oímos decir: “Destruiré este Templo hecho por hombres y en tres días construiré otro, no hecho por hombres”.


59 Pero ni aun así concordaban sus declaraciones.


60 Poniéndose en pie en el medio, el sumo sacerdote interrogó a Jesús:


—¿No vas a responder? ¿Qué significan estas denuncias en tu contra?


61 Pero Jesús se quedó callado y no contestó nada.


—¿Eres el Cristo, el Hijo del Bendito? —preguntó de nuevo el sumo sacerdote.


62 —Sí, yo soy —dijo Jesús—. Y ustedes verán al Hijo del hombre sentado a la derecha del Todopoderoso y viniendo en las nubes del cielo.


63 —¿Para qué necesitamos más testigos? —dijo el sumo sacerdote, rasgándose las vestiduras—. 64 ¡Ustedes han oído la blasfemia! ¿Qué les parece?


Todos ellos lo condenaron como digno de muerte. 65 Algunos comenzaron a escupirlo y, luego de vendarle sus ojos, le daban puñetazos.


—¡Profetiza! —gritaban.


Los guardias también lo abofeteaban.


Pedro niega a Jesús

66 Mientras Pedro estaba abajo en el patio, pasó una de las criadas del sumo sacerdote. 67 Cuando vio a Pedro calentándose, se fijó en él.


—Tú también estabas con ese Nazareno, con Jesús —le dijo ella.


68 Pero él lo negó:


—No lo conozco. Ni siquiera sé de qué estás hablando.


Y salió a la entrada; en ese momento el gallo cantó.


69 Cuando la criada lo vio allí, dijo de nuevo a los presentes:


—Este es uno de ellos.


70 Él lo volvió a negar.


Poco después, los que estaban allí dijeron a Pedro:


—Seguro que eres uno de ellos, pues eres galileo.


71 Él comenzó a echarse maldiciones.


—¡No conozco a ese hombre del que hablan! —juró.


72 Al instante, el gallo cantó por segunda vez. Pedro se acordó de lo que Jesús le había dicho: «Antes de que el gallo cante por segunda vez, me negarás tres veces». Y se echó a llorar.


Salmos 53

Nueva Versión Internacional

Al director musical. Según majalat. Masquil de David.

53 Dice el necio en su corazón:

    «No hay Dios».

Están corrompidos, sus injusticias son detestables;

    ¡no hay uno solo que haga lo bueno!


2 Desde el cielo Dios contempla a los mortales,

    para ver si hay alguien

    que sea sensato y busque a Dios.

3 Pero todos se han descarriado;

    a una se han corrompido.

No hay nadie que haga lo bueno;

    ¡no hay uno solo!


4 ¿Acaso no tienen entendimiento esos malhechores,

    esos que devoran a mi pueblo como si fuera pan?

    ¡Jamás invocan a Dios!

5 Allí los tienen, sobrecogidos de miedo,

    cuando no hay nada que temer.

Dios dispersó los huesos de quienes te atacaban;

    tú los avergonzaste, porque Dios los rechazó.


6 ¡Oh, si de Sión saliera la salvación de Israel!

    Cuando Dios restaure a su pueblo,[a]

    ¡Jacob se regocijará, Israel se alegrará!


Footnotes

53:6 restaure a su pueblo. Alt. haga que su pueblo vuelva del cautiverio.

Proverbios 11:4

Nueva Versión Internacional

4 En el día de la ira de nada sirve ser rico,

    pero la justicia libra de la muerte.


Nueva Versión Internacional (NVI)

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Sunday, March 8, 2026

DAB Español, Lunes 09 de Marzo

Día 069, DAB Español, Lunes 09 de Marzo


Números 11:24-13:33; Marcos 14:22-52; Salmos 52; Proverbios 11:1-3 (Nueva Versión Internacional (NVI))










Números 11:24-13:33

Nueva Versión Internacional

24 Moisés fue y comunicó al pueblo lo que el Señor había dicho. Después juntó a setenta jefes ancianos del pueblo y se quedó esperando con ellos alrededor de la Tienda de reunión. 25 El Señor descendió en la nube y habló con Moisés, y compartió con los setenta jefes ancianos el Espíritu que estaba sobre él. Cuando el Espíritu descansó sobre ellos, se pusieron a profetizar. Pero esto no volvió a repetirse.


26 Dos de los ancianos se habían quedado en el campamento. Uno se llamaba Eldad y el otro Medad. Aunque habían sido elegidos, no acudieron a la Tienda de reunión. Sin embargo, el Espíritu vino sobre ellos y se pusieron a profetizar dentro del campamento. 27 Entonces un muchacho corrió a contárselo a Moisés:


—¡Eldad y Medad están profetizando dentro del campamento!


28 Josué, hijo de Nun, uno de los siervos escogidos de Moisés, exclamó:


—¡Moisés, señor mío, detenlos!


29 Pero Moisés respondió:


—¿Estás celoso por mí? ¡Cómo quisiera que todo el pueblo del Señor profetizara y que el Señor pusiera su Espíritu en todos ellos!


30 Entonces Moisés y los jefes ancianos regresaron al campamento.


Las codornices

31 El Señor desató un viento que trajo codornices del mar y las dejó caer sobre el campamento. Las codornices cubrieron los alrededores del campamento, en una superficie de casi un día de camino y a una altura de casi dos codos[a] sobre la superficie del suelo. 32 El pueblo estuvo recogiendo codornices todo ese día, toda esa noche y todo el día siguiente. Ninguno recogió menos de diez jómer.[b] Después las distribuyeron por todo el campamento. 33 Ni siquiera habían empezado a masticar la carne que tenían en la boca, cuando la ira del Señor se encendió contra el pueblo y los hirió con un horrendo castigo. 34 Por eso llamaron a ese lugar Quibrot Hatavá,[c] porque allí fue sepultado el pueblo glotón.


35 Desde Quibrot Hatavá el pueblo partió rumbo a Jazerot y allí se quedó.


Quejas de Miriam y de Aarón

12 Moisés había tomado por esposa a una mujer cusita, así que Miriam y Aarón empezaron a murmurar contra él por causa de ella. 2 Decían: «¿Acaso solo por medio de Moisés ha hablado el Señor? ¿No ha hablado también por medio de nosotros?». Y el Señor oyó sus murmuraciones.


3 Moisés era muy humilde, más humilde que cualquier otro sobre la tierra.


4 De pronto, el Señor dijo a Moisés, Aarón y a Miriam: «Salgan los tres de la Tienda de reunión». Y los tres salieron. 5 Entonces el Señor descendió en una columna de nube y se detuvo a la entrada de la Tienda. Llamó a Aarón y a Miriam y, cuando ambos se acercaron, 6 el Señor dijo: «Escuchen lo que voy a decirles:


»Cuando un profeta del Señor se levanta entre ustedes,

    yo le hablo en visiones

    y me revelo a él en sueños.

7 Pero esto no ocurre así con mi siervo Moisés,

    porque en toda mi casa él es de mi confianza.

8 Con él hablo cara a cara,

    claramente y sin enigmas.

    Él contempla la imagen del Señor.

¿Cómo no tienen miedo de murmurar

    contra mi siervo Moisés?».


9 Entonces la ira del Señor se encendió contra ellos y el Señor se marchó.


10 Tan pronto como la nube se apartó de la Tienda, a Miriam se le puso la piel blanca como la nieve. Cuando Aarón se volvió hacia ella, vio que tenía una enfermedad infecciosa. 11 Entonces dijo a Moisés: «Te suplico, mi señor, que no nos tomes en cuenta este pecado que hemos cometido tan neciamente. 12 No la dejes como un abortivo, que sale del vientre de su madre con el cuerpo medio deshecho».


Moisés intercede por Miriam

13 Moisés rogó al Señor: «¡Oh Dios, te ruego que la sanes!».


14 El Señor respondió a Moisés: «Si su padre le hubiera escupido el rostro, ¿no habría durado su humillación siete días? Que sea aislada por siete días fuera del campamento y después de eso será readmitida».


15 Así que Miriam quedó aislada siete días fuera del campamento. El pueblo no se puso en marcha hasta que ella se reintegró.


16 Después el pueblo partió de Jazerot y acampó en el desierto de Parán.


Los israelitas exploran Canaán

13 El Señor dijo a Moisés: 2 «Envía a algunos de tus hombres a explorar la tierra de Canaán que estoy por entregar a los israelitas. De cada tribu enviarás a un líder que la represente».


3 De acuerdo con la orden del Señor, Moisés los envió desde el desierto de Parán. Todos ellos eran jefes en Israel.


4 Estos son sus nombres:


Samúa, hijo de Zacur, de la tribu de Rubén;


5 Safat, hijo de Horí, de la tribu de Simeón;


6 Caleb, hijo de Jefone, de la tribu de Judá;


7 Igal, hijo de José, de la tribu de Isacar;


8 Oseas, hijo de Nun, de la tribu de Efraín;


9 Palti, hijo de Rafú, de la tribu de Benjamín;


10 Gadiel, hijo de Sodi, de la tribu de Zabulón;


11 Gadí, hijo de Susi, de la tribu de Manasés (una de las tribus de José);


12 Amiel, hijo de Guemalí, de la tribu de Dan;


13 Setur, hijo de Micael, de la tribu de Aser;


14 Najbí, hijo de Vapsi, de la tribu de Neftalí;


15 Geuel, hijo de Maquí, de la tribu de Gad.


16 Estos son los nombres de los líderes que Moisés envió a explorar la tierra. A Oseas, hijo de Nun, Moisés le cambió el nombre y le puso Josué.


17 Cuando Moisés los envió a explorar la tierra de Canaán, les dijo: «Suban por el Néguev, hasta llegar a la montaña. 18 Exploren el país y fíjense cómo son sus habitantes, si son fuertes o débiles, muchos o pocos. 19 Averigüen si la tierra en que viven es buena o mala y si sus ciudades son abiertas o amuralladas. 20 Examinen el terreno y vean si es fértil o estéril y si tiene árboles o no. ¡Adelante! Traigan algunos frutos del país».


Esa era la temporada en que maduran las primeras uvas.


21 Los doce hombres se fueron y exploraron la tierra, desde el desierto de Zin hasta Rejob, cerca de Lebó Jamat.[d] 22 Subieron por el Néguev y llegaron a Hebrón, donde vivían Ajimán, Sesay y Talmay, descendientes de Anac. (Hebrón había sido fundada siete años antes que la ciudad egipcia de Zoán). 23 Cuando llegaron al valle del arroyo Escol,[e] cortaron una rama que tenía un solo racimo de uvas y entre dos lo llevaron colgado de una vara. También cortaron granadas e higos. 24 Por el racimo que estos israelitas cortaron, a ese lugar se le llamó valle de Escol. 25 Al cabo de cuarenta días los doce hombres regresaron de explorar aquella tierra.


Informe de los exploradores

26 Volvieron a Cades, en el desierto de Parán, que era donde estaban Moisés, Aarón y toda la comunidad israelita; presentaron a todos ellos un informe y les mostraron los frutos de esa tierra. 27 Este fue el informe:


—Fuimos al país al que nos enviaste, ¡y por cierto que allí abundan la leche y la miel! Aquí pueden ver sus frutos. 28 Pero el pueblo que allí habita es poderoso, sus ciudades son enormes y están fortificadas. Hasta vimos anaquitas allí. 29 Los amalecitas habitan el Néguev; los hititas, jebuseos y amorreos viven en la montaña, y los cananeos ocupan la zona costera y la ribera del río Jordán.


30 Caleb hizo callar al pueblo ante Moisés y dijo:


—Subamos a conquistar esa tierra. Estoy seguro de que podremos hacerlo.


31 Pero los que habían ido con él respondieron:


—No podremos combatir contra esa gente. ¡Son más fuertes que nosotros!


32 Y comenzaron a esparcir entre los israelitas falsos rumores acerca de la tierra que habían explorado. Decían:


—La tierra que hemos explorado se traga a sus habitantes, y los hombres que allí vimos son enormes. 33 ¡Hasta vimos a los gigantes[f] anaquitas! Comparados con ellos, parecíamos langostas y así nos veían ellos a nosotros.


Footnotes

11:31 Es decir, aprox. 90 cm.

11:32 diez jómer. Es decir, aprox. 1.6 t.

11:34 En hebreo, Quibrot Hatavá significa sepultura de la glotonería.

13:21 Lebó Jamat. Alt. la entrada de Jamat.

13:23 En hebreo, Escol significa racimo; también en v. 24.

13:33 Lit. nefilim. Término que en hebreo se refiere a hombres valientes o poderosos. Véase Gn 6:4.

Marcos 14:22-52

Nueva Versión Internacional

22 Mientras comían, Jesús tomó pan y lo bendijo. Luego lo partió y se lo dio a ellos, diciéndoles:


—Tomen; esto es mi cuerpo.


23 Después tomó una copa, dio gracias, se la pasó a ellos y todos bebieron de ella.


24 —Esto es mi sangre del pacto[a] que es derramada por muchos —dijo—. 25 Les aseguro que no volveré a beber del fruto de la vid hasta aquel día en que beba el vino nuevo en el reino de Dios.


26 Después de cantar los salmos, salieron al monte de los Olivos.


Jesús predice la negación de Pedro

27 —Todos ustedes me abandonarán —dijo Jesús—, porque está escrito:


»“Heriré al pastor

    y se dispersarán las ovejas”.[b]


28 Pero después de que yo resucite, iré delante de ustedes a Galilea.


29 —Aunque todos te abandonen, yo no —declaró Pedro.


30 —Te aseguro —le contestó Jesús— que hoy, esta misma noche, antes de que el gallo cante por segunda vez,[c] me negarás tres veces.


31 —Aunque tenga que morir contigo —insistió Pedro con vehemencia—, jamás te negaré.


Y los demás dijeron lo mismo.


Getsemaní

32 Fueron a un lugar llamado Getsemaní y Jesús dijo a sus discípulos: «Siéntense aquí mientras yo oro». 33 Se llevó a Pedro, a Santiago y a Juan, y comenzó a sentir temor y angustia. 34 «Es tal la angustia que me invade que me siento morir —dijo—. Quédense aquí y manténganse despiertos».


35 Yendo un poco más allá, se postró en tierra y empezó a orar que, de ser posible, no tuviera él que pasar por aquella hora. 36 Decía: «Abba, Padre, todo es posible para ti. No me hagas beber este trago amargo;[d] pero no sea lo que yo quiero, sino lo que quieres tú».


37 Luego volvió a sus discípulos y los encontró dormidos. «Simón —dijo a Pedro—, ¿estás dormido? ¿No pudiste mantenerte despierto ni una hora? 38 Permanezcan despiertos y oren para que no caigan en tentación. El espíritu está dispuesto, pero el cuerpo es débil».


39 Una vez más se retiró e hizo la misma oración. 40 Cuando volvió, otra vez los encontró dormidos, porque se les cerraban los ojos de sueño. No sabían qué decirle. 41 Al volver por tercera vez, les dijo: «¿Siguen durmiendo y descansando? ¡Se acabó! Ha llegado la hora. Miren, el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de pecadores. 42 ¡Levántense! ¡Vámonos! ¡Ahí viene el que me traiciona!».


Arresto de Jesús

43 Todavía estaba hablando Jesús cuando apareció Judas, uno de los doce. Lo acompañaba una turba armada con espadas y palos, enviada por los jefes de los sacerdotes, los maestros de la Ley y los líderes religiosos.


44 El traidor había dado esta contraseña: «Al que le dé un beso, ese es; arréstenlo y llévenselo bien asegurado». 45 Tan pronto como llegó, Judas se acercó a Jesús y dijo:


—¡Rabí!


Y lo besó.


46 Entonces los hombres prendieron a Jesús. 47 Pero uno de los que estaban ahí desenfundó la espada e hirió al siervo del sumo sacerdote, cortándole una oreja.


48 —¿Acaso soy un bandido[e] —dijo Jesús—, para que vengan con espadas y palos a arrestarme? 49 Todos los días estaba con ustedes, enseñando en el Templo, y no me arrestaron. Pero es preciso que se cumplan las Escrituras.


50 Entonces todos lo abandonaron y huyeron. 51 Cierto joven que se cubría con solo una sábana iba siguiendo a Jesús. Lo detuvieron, 52 pero él soltó la sábana y escapó desnudo.


Footnotes

14:24 del pacto. Var. del nuevo pacto (véase Lc 22:20).

14:27 Zac 13:7.

14:30 Var. no incluye: por segunda vez.

14:36 No … amargo. Lit. Quita de mí esta copa.

14:48 bandido. Alt. insurgente.

Salmos 52

Nueva Versión Internacional

Al director musical. Masquil de David, cuando Doeg el edomita fue a informarle a Saúl: «David ha ido a la casa de Ajimélec».

52 ¿Por qué te jactas de tu maldad, varón prepotente?

    ¡El amor de Dios es constante!

2 Tu lengua, como navaja afilada,

    trama destrucción y practica el engaño.

3 Amas más el mal que el bien;

    prefieres la falsedad a la verdad. Selah

4 Lengua embustera,

    te encanta ofender con tus palabras.


5 Pero Dios te arruinará para siempre;

    te tomará y te arrojará de tu hogar;

    ¡te arrancará del mundo de los vivientes! Selah

6 Los justos verán esto y temerán;

    se reirán de él diciendo:

7 «¡Aquí tienen al hombre

    que no buscó refugio en Dios,

sino que confió en su gran riqueza

    y se refugió en su maldad!».


8 Pero yo soy como un frondoso olivo

    que florece en la casa de Dios;

yo confío en el gran amor de Dios

    eternamente y para siempre.

9 En todo tiempo te alabaré por tus obras;

    en ti pondré mi esperanza en presencia de tus fieles,

    porque tu nombre es bueno.


Proverbios 11:1-3

Nueva Versión Internacional

11 El Señor aborrece las balanzas adulteradas,

    pero aprueba las pesas exactas.


2 Con el orgullo viene la deshonra;

    con la humildad, la sabiduría.


3 A los justos los guía su integridad;

    a los infieles los destruye su perversidad.


Nueva Versión Internacional (NVI)

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DAB Español, Martes 10 de Marzo

Día 070, DAB Español, Martes 10 de Marzo Números 14:1-15:16; Marcos 14:53-72; Salmos 53; Proverbios 11:4 (Nueva Versión Internacional (NVI))...