Monday, October 26, 2026

DAB Español, Martes 27 de Octubre

Día 300, DAB Español, Martes 27 de Octubre


Jeremías 51:1-53; Tito 2:1-15; Salmos 99; Proverbios 26:17 (Reina Valera Contemporánea (RVC))










Jeremías 51:1-53 

Reina Valera Contemporánea

Sentencia del Señor contra Babilonia

51 Así ha dicho el Señor:


«Voy a lanzar un viento destructor contra Babilonia y contra sus habitantes, porque se han rebelado contra mí. 2 Y enviaré contra Babilonia gente que la aventará por los aires y dejará vacía su tierra. Cuando llegue el día de la calamidad, la atacarán por todos los flancos. 3 No tendrán tiempo sus arqueros de extender sus arcos, ni de engalanarse con su coraza. Tampoco se salvarán sus jóvenes guerreros. ¡Todo su ejército será derrotado! 4 En la tierra de los caldeos caerán muertos por las calles, atravesados por las lanzas. 5 Aunque Israel y Judá han llenado su tierra de pecado contra mí, que soy su esposo y Dios; contra mí, que soy el Santo de Israel y Señor de los ejércitos, todavía no se han quedado en el abandono.»


6 ¡Salgan de Babilonia! ¡Pónganse a salvo, para que no perezcan por causa de su maldad! ¡Ha llegado la hora de la venganza del Señor, y él le dará su merecido! 7 En las manos del Señor, Babilonia fue una copa de oro que embriagó a toda la tierra; los pueblos bebieron de ella y quedaron aturdidos. 8 En un momento cayó Babilonia, y se hizo pedazos. Lloren por ella, y suavicen con bálsamos su dolor. Tal vez sane.


9 Curamos a Babilonia, y no ha sanado; dejémosla, y volvamos a nuestra tierra, porque su sentencia ha llegado hasta el cielo, ¡se ha elevado hasta las nubes! 10 El Señor sacó a la luz nuestra justicia; ¡vengan, vayamos a proclamar en Sión la obra del Señor, nuestro Dios.


11 ¡Limpien las saetas, y tomen los escudos! El Señor ha despertado el espíritu de los reyes de Media, y éstos sólo piensan en destruir a Babilonia. Así es como el Señor se vengará de quienes destruyeron su templo. 12 ¡Agiten la bandera sobre los muros de Babilonia! ¡Refuercen la guardia, y pongan centinelas! ¡Preparen las emboscadas! ¡El Señor ha decidido llevar a cabo sus planes en contra de los habitantes de Babilonia! 13 Tú, que pusiste tu trono entre los caudalosos ríos; tú, que posees grandes tesoros: Tu fin ha llegado; ¡llegaste al final de tu carrera! 14 El Señor de los ejércitos ha jurado por sí mismo: «Yo lanzaré contra ti tanta gente, que parecerán una plaga de langostas! ¡Contra ti lanzarán sus gritos de victoria!»


15 Con su poder, el Señor hizo la tierra;

con su sabiduría afirmó el mundo,

con su inteligencia extendió los cielos.

16 Él habla, y en los cielos

las aguas se agitan tumultuosas;

él hace que las nubes se levanten

desde lo más recóndito de la tierra;

en medio de relámpagos envía la lluvia,

y hace que el viento salga de sus depósitos.


17 Todo el mundo es engreído e ignorante;

todo artífice se avergüenza de sus esculturas,

¡sus ídolos son una mentira carente de espíritu!

18 Son una ilusión; obras dignas de burla;

¡Cuando llegue el momento, perecerán!

19 Todo lo contrario es el Dios de Jacob,

el dueño de la tribu de Israel.

¡Él es quien ha dado forma a todo!

¡Su nombre es el Señor de los ejércitos!


20 «Tú eres para mí un instrumento de guerra.

Por medio de ti despedazaré a las naciones;

por medio de ti destruiré a los reinos.

21 Por medio de ti despedazaré

a los caballos y a sus jinetes,

a los carros de guerra y a los aurigas.

22 Por medio de ti despedazaré

a hombres y mujeres, a niños y ancianos,

a jóvenes y doncellas.

23 Por medio de ti despedazaré

a los pastores y a sus rebaños,

a los labradores y a sus yuntas,

a los jefes y a los príncipes.


24 »Yo les daré su merecido a Babilonia y a todos los habitantes de Caldea por todo el daño que hicieron en Sión, y que ustedes mismos presenciaron.


—Palabra del Señor.


25 »Yo estoy contra ti, monte destructor, porque destruiste toda la tierra. Voy a extender mi mano contra ti, para hacerte rodar por las peñas; ¡para reducirte a monte quemado!


—Palabra del Señor.


26 »Nadie tomará una sola piedra tuya para ponerla como piedra angular, ni como cimiento. ¡Para siempre quedarás hecha un desierto!»


—Palabra del Señor.


27 ¡Levanten la bandera en el país!


¡Toquen la trompeta en las naciones!

¡Preparen a los pueblos para atacarla!

¡Junten contra ella a los reinos de Ararat,

y a los de Mini y de Askenaz!

¡Designen a un capitán que ordene atacarla!

¡Que ataquen los caballos como langostas!

28 ¡Preparen contra ella a las naciones,

a los reyes de Media, y a sus jefes y príncipes,

y a todos los territorios bajo su dominio!

29 La tierra tiembla y se aflige,

porque los planes del Señor se han confirmado

para convertir a Babilonia en un desierto,

¡en un país completamente deshabitado!

30 Los guerreros babilonios han dejado de pelear

porque ya no tienen fuerzas para hacerlo;

como mujeres, se encerraron en sus baluartes,

pues los cerrojos de la ciudad fueron rotos

y sus casas fueron incendiadas.

31 Unos tras otros, los mensajeros

anuncian al rey de Babilonia la caída de la ciudad.

32 Los vados han sido tomados,

los baluartes han sido incendiados,

y el pánico domina a los guerreros.

33 Así ha dicho el Señor de los ejércitos,

así ha dicho el Dios de Israel:

«La bella Babilonia es como un campo de trigo;

el tiempo de la cosecha se acerca,

y se prepara ya el lugar para trillarla.»


34 Y Jerusalén, la que habita en Sión, dice:


«El rey Nabucodonosor de Babilonia me devoró;

me desmenuzó y me dejó como un vaso vacío;

se llenó el vientre con lo mejor que yo tenía,

y como un dragón, me devoró y me echó fuera.

35 Por eso pido que mi sangre

recaiga sobre Babilonia y sobre todos los caldeos

por la violencia de que me hicieron víctima.»

36 Por eso ha dicho el Señor:


«Yo juzgaré tu causa y te vengaré.

¡Voy a dejar secos su mar y sus ríos!

37 Y Babilonia será un montón de ruinas,

un motivo de espanto y de burlas,

una ciudad deshabitada, ¡una guarida de chacales!


38 »Todos ellos rugirán al mismo tiempo,

como leones, como cachorros de león.

39 Cuando más excitados se encuentren,

yo les daré un banquete y los embriagaré;

una vez alegres, los haré caer en un sueño

del que nunca más despertarán.


—Palabra del Señor.


40 »Yo haré que los traigan al matadero

como si fueran corderos, carneros y machos cabríos.»


41 ¡Babilonia, la ciudad alabada en toda la tierra,

ha caído en poder de sus enemigos,

y es ahora motivo de horror entre las naciones!

42 ¡Las olas del mar cayeron sobre Babilonia,

y la cubrieron por completo!

43 Sus ciudades fueron asoladas;

la tierra quedó seca y desierta,

tierra por la que nadie pasará,

y en la que ningún ser humano vivirá.


44 «Yo juzgaré a Bel en Babilonia,

y le sacaré de la boca lo que se tragó.

Ninguna nación volverá a adorarlo,

y la muralla de Babilonia se vendrá abajo.


45 »Ustedes, pueblo mío, ¡salgan de allí!

¡Pónganse a salvo del ardor de mi ira!

46 No se desanimen, ni tengan miedo

por los rumores que oirán por la tierra.

Año tras año habrá rumores de violencia

y de un tirano que se levanta contra otro.


47 »Por lo tanto, ya viene el día

en que yo destruiré a los ídolos de Babilonia.

Todo su país quedará avergonzado,

y todos sus muertos caerán en medio de ella.

48 Los cielos y la tierra, y todo lo que existe,

cantarán de gozo por la caída de Babilonia.

¡Del norte vendrán sus destructores!»


—Palabra del Señor.


49 Babilonia caerá por los muertos de Israel,

del mismo modo que, por Babilonia,

cayeron los muertos de toda la tierra.

50 Ustedes, los que escaparon de la espada,

pónganse en marcha, no se detengan.

Acuérdense del Señor en tierras lejanas,

y no se olviden de Jerusalén.


51 Nos hemos enterado de la afrenta,

y nos sentimos muy avergonzados.

No sabemos dónde esconder la cara,

porque gente extranjera ha venido

contra los santuarios de la casa del Señor.


52 «Por lo tanto, viene el día en que yo destruiré sus ídolos, y en todo su país gemirán los heridos.


—Palabra del Señor.


53 Aun si Babilonia subiera hasta el cielo, y en las alturas se hiciera fuerte, no podría escapar de la destrucción que yo le enviaré.»


—Palabra del Señor.


Tito 2 

Reina Valera Contemporánea

Enseñanza de la sana doctrina

2 Pero tú habla de lo que vaya de acuerdo con la sana doctrina. 2 Que los ancianos sean sobrios, serios, prudentes, sanos en la fe, en el amor y en la paciencia. 3 Asimismo, las ancianas deben ser reverentes en su porte y maestras del bien, no calumniadoras ni esclavas del vino; 4 deben enseñar a las mujeres más jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, 5 a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas y sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada. 6 Exhorta asimismo a los jóvenes a que sean prudentes; 7 preséntate tú mismo en todo como ejemplo de buenas obras y muestra en la enseñanza integridad y seriedad, 8 con palabras sanas e irreprochables, de modo que el adversario se avergüence y no tenga nada malo que decir de ustedes. 9 Exhorta a los siervos a que se sujeten a sus amos y a que les agraden en todo; que no sean respondones 10 ni los defrauden, sino que se muestren fieles en todo, para que en todo engalanen la doctrina de Dios, nuestro Salvador.


11 Porque la gracia de Dios se ha manifestado para la salvación de todos los hombres, 12 y nos enseña que debemos renunciar a la impiedad y a los deseos mundanos, y vivir en esta época de manera sobria, justa y piadosa, 13 mientras aguardamos la bendita esperanza y la gloriosa manifestación de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, 14 quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.


15 Habla de estas cosas, y exhorta y reprende con toda autoridad. Que nadie te menosprecie.


Salmos 99 

Reina Valera Contemporánea

Alabanza a la santidad del Señor

99 ¡El Señor reina!

Los pueblos tiemblan.

¡El Señor está en su trono entre los querubines!

La tierra se conmueve.

2 Grande es el Señor en Sión,

y exaltado sobre todos los pueblos.

3 Alabado es tu nombre grande y temible;

¡El Señor es santo!


4 Tú, poderoso Rey, amas el juicio;

tú confirmas la rectitud;

tú has ejercido en Jacob el derecho y la justicia.


5 ¡Exaltemos al Señor, nuestro Dios!

¡Postrémonos ante el estrado de sus pies!

¡El Señor es santo!


6 Moisés y Aarón están entre sus sacerdotes;

Samuel se cuenta entre los que invocaron su nombre.

Invocaron al Señor, y él les respondió.

7 En una columna de nube habló con ellos,

y ellos pusieron en práctica sus testimonios;

¡cumplieron con los estatutos que les dio!


8 Señor y Dios nuestro, ¡tú les respondías!

¡Tú fuiste para ellos un Dios perdonador!

¡Tú los recompensaste por sus obras!


9 ¡Exaltemos al Señor, nuestro Dios!

¡Postrémonos ante su santo monte!

¡El Señor, nuestro Dios, es santo!


Proverbios 26:17 

Reina Valera Contemporánea

17 Dejarse llevar del enojo en un pleito ajeno

es como querer sujetar a un perro por las orejas.


Reina Valera Contemporánea (RVC)

Copyright © 2009, 2011 by Sociedades Bíblicas Unidas


Sunday, October 25, 2026

DAB Español, Lunes 26 de Octubre

Día 299, DAB Español, Lunes 26 de Octubre


Jeremías 49:23-50:46; Tito 1:1-16; Salmos 97-98; Proverbios 26:13-16 (Reina Valera Contemporánea (RVC))










Jeremías 49:23-50:46 

Reina Valera Contemporánea

Profecía acerca de Damasco

23 Acerca de Damasco. Jamat y Arfad han recibido malas noticias, y no saben qué hacer. Se derriten de miedo; son como el mar, que no puede sosegarse. 24 Damasco ha perdido el ánimo, y se dispone a huir. La dominan el miedo y la angustia; le han sobrevenido dolores, como de mujer parturienta. 25 ¡Abandonada ha quedado la ciudad alabada, la ciudad alegre! 26 Por eso en aquel día sus jóvenes y todos sus hombres de guerra morirán en sus calles.


—Palabra del Señor de los ejércitos.


27 Y el Señor prenderá fuego a las murallas de Damasco, y ese fuego consumirá las casas de Ben Adad.


Profecía sobre Cedar y Jazor

28 Así ha dicho el Señor acerca de Cedar y de los reinos de Jazor, a los cuales el rey Nabucodonosor de Babilonia destruyó:


«¡Levántense, y ataquen a Cedar! ¡Destruyan a los hijos del oriente! 29 ¡Despójenlos de sus tiendas y de sus ganados! ¡Tomen para ustedes sus cortinas y todos sus utensilios, y aun sus camellos! ¡Digan a voz en cuello que hay terror por todas partes! 30 ¡Huyan, habitantes de Jazor! ¡Váyanse muy lejos, y habiten en lugares escondidos! Nabucodonosor, el rey de Babilonia, ya ha trazado planes contra ustedes, y piensa derrotarlos.»


—Palabra del Señor.


31 ¡Vamos, ataquen a esa nación pacífica, que vive confiada y solitaria! ¡Ni siquiera tiene puertas ni cerrojos!


—Palabra del Señor.


32 «Yo voy a esparcirlos por los cuatro vientos; voy a arrojarlos hasta el último rincón del mundo. Sus camellos y sus muchos ganados serán el botín de guerra. De todos lados voy a traer la ruina sobre ellos.


—Palabra del Señor.


33 »Jazor quedará para siempre convertida en un desierto, en refugio de chacales; No habrá nadie que habite ese territorio.»


Profecía sobre Elam

34 Al principio del reinado de Sedequías en Judá, la palabra del Señor vino al profeta Jeremías acerca de Elam, y le dijo:


35 «Así ha dicho el Señor de los ejércitos: Voy a quebrar el arco de Elam, que es la parte principal de su fortaleza. 36 Voy a traer sobre Elam los cuatro vientos de los cuatro puntos del cielo, y a los cuatro vientos los lanzaré. No habrá una sola nación a donde no vayan los fugitivos de Elam. 37 Y haré que Elam se deje intimidar por sus enemigos, por los que quieren quitarle la vida. Yo traeré sobre ellos la calamidad y el ardor de mi ira, y enviaré la espada, para que los persiga hasta acabar con ellos.


—Palabra del Señor.


38 »Pondré mi trono en Elam, y destruiré a su rey y a su príncipe.


—Palabra del Señor.


39 »Pero en los últimos días haré volver a los cautivos de Elam.»


—Palabra del Señor.


Profecía contra Babilonia

50 Por medio del profeta Jeremías el Señor dio este mensaje contra Babilonia, es decir, contra la tierra de los caldeos.


2 «¡Anúncienlo en las naciones! ¡Levanten las banderas y háganlo saber! ¡Ya es del dominio público, así que no lo disimulen! ¡Digan que Babilonia ha sido conquistada, que el dios Bel ha quedado confundido, y que Merodac está deshecho. Las imágenes de sus ídolos han sido destrozadas. 3 La atacó una nación del norte, y dejó desolada su tierra. Ya no hay en ella gente ni animales. ¡Todos huyeron, todos se han ido!


4 »Cuando llegue el momento, vendrán juntos los hijos de Israel y los hijos de Judá, y llorando irán en busca del Señor su Dios.


—Palabra del Señor.


5 »Preguntarán por el camino de Sión, y hacia allá se dirigirán, y unos a otros se dirán: “Vengan, hagamos con el Señor un pacto eterno que jamás se olvide.”


6 »Mi pueblo es un rebaño de ovejas perdidas. Sus pastores las hicieron perder el camino, y se descarriaron por los montes. Anduvieron de monte en monte, y se olvidaron de sus rediles. 7 Todos los que las hallaban, las devoraban; sus enemigos alegaban no cometer ningún pecado, porque antes ellas habían pecado contra el Señor, que es mansión de justicia y esperanza de sus padres.


8 »¡Huyan de Babilonia! ¡Salgan del país de los caldeos! ¡Sean como los machos cabríos, que van al frente del rebaño! 9 Porque yo estoy incitando contra Babilonia a una alianza de poderosos pueblos del norte, y voy a hacer que la ataquen. Desde allá se prepararán para atacarla, y la conquistarán. Son arqueros diestros y valientes, y sus flechas siempre dan en el blanco. 10 Caldea será botín de guerra; todos los que la saqueen quedarán satisfechos.


—Palabra del Señor.


11 »Y es que ustedes, babilonios, se alegraron y regocijaron destruyendo a mi pueblo. Retozaron como novillas sobre la hierba, relincharon como caballos. 12 Pero esa ciudad que los vio nacer quedará avergonzada y humillada, convertida en un desierto, en un árido páramo. ¡Será la menos importante de las naciones!»


13 La ira del Señor hará que se quede abandonada y sin que nadie la habite. Todos los que pasen por Babilonia quedarán asombrados y se burlarán de su desgracia. 14 Ustedes todos, los que tensan el arco: ¡fórmense y rodeen a Babilonia! ¡Disparen sus flechas, y no las escatimen! Porque Babilonia pecó contra el Señor. 15 ¡Rodéenla y lancen gritos contra ella! ¡Tomen venganza de ella, y hagan que se rinda! ¡Derriben sus torres, y echen abajo sus murallas! ¡Hagan con ella lo que ella hizo con otros! ¡Ésta es la venganza del Señor! 16 ¡Acaben en Babilonia con todos los que siembran y siegan! Cuando los extranjeros se enfrenten a la espada destructora, todos ellos volverán los ojos a su pueblo y saldrán huyendo a su país.


17 Israel es un rebaño descarriado, dispersado por los leones. Primero lo devoró el rey de Asiria, y después el rey Nabucodonosor de Babilonia le trituró los huesos. 18 Por lo tanto, así ha dicho el Señor de los ejércitos y Dios de Israel:


«Voy a castigar al rey de Babilonia y a su país, como antes castigué al rey de Asiria. 19 Y haré que Israel vuelva a su lugar de residencia, para que se alimente en el Carmelo y en Basán; para que sacie su apetito en el monte de Efraín y en Galaad. 20 Cuando lleguen el día y el momento, se buscará acusar a Israel por su maldad, y a Judá por sus pecados, y no se hallará de qué acusarlos, porque yo perdonaré a los que haya dejado con vida.


—Palabra del Señor.


21 »¡Ataca a la tierra de Meratayin,[a] y a los habitantes de Pecod![b] ¡Destrúyelos, persíguelos hasta matarlos! ¡Haz todo tal y como yo te lo he ordenado.


—Palabra del Señor.


22 Se oye en la tierra estruendo de guerra y de gran destrucción. 23 ¡Babilonia, que desmenuzaba a otros pueblos como un martillo, ahora ha sido totalmente desmenuzada! ¡Se ha convertido en motivo de horror para todas las naciones! 24 El Señor te tendió una trampa, Babilonia, y caíste en ella. Sin darte cuenta, quedaste atrapada, porque lo desafiaste. 25 Abrió el Señor su arsenal, y en su furia sacó sus armas. Esto lo ha hecho el Señor, el Dios de los ejércitos, en la tierra de los caldeos. 26 ¡Vengan contra ella desde los confines de la tierra! ¡Abran sus graneros, y conviértanla en un montón de ruinas! ¡Destrúyanla, que no le quede nada! 27 ¡Maten a todos sus novillos! ¡Llévenlos al matadero! ¡Ay de ellos, pues su día ha llegado! ¡Llegó la hora de su castigo!


28 Puede oírse a los que huyen en desbandada de la tierra de Babilonia, y dan en Sión las noticias de que el Señor nuestro Dios se está vengando por lo que antes hicieron en su templo.


29 «¡Junten alrededor de Babilonia a los arqueros! ¡Acampen contra ella y lancen sus flechas! ¡Que no escape nadie! ¡Denle su merecido! ¡Hagan con ella lo que ella hizo con otros! Porque ella se rebeló contra el Señor, contra el Santo de Israel. 30 Por eso sus jóvenes caerán muertos por las calles. Ese día, todos sus guerreros serán derrotados.


—Palabra del Señor.


31 »Yo estoy contra ti, pueblo insolente. Ha llegado ya el día y la hora de tu castigo.


—Palabra del Señor de los ejércitos.


32 »Y tú, pueblo insolente, tropezarás y rodarás por tierra, y no habrá quien te levante. Yo les prenderé fuego a tus ciudades, y quemaré todos sus alrededores.»


33 Así ha dicho el Señor de los ejércitos:


«Los hijos de Israel y los hijos de Judá fueron oprimidos al mismo tiempo; todos sus opresores los tomaron cautivos y no los quisieron soltar. 34 Pero yo soy su poderoso Redentor. Mi nombre es el Señor de los ejércitos. Yo seré su defensor, y daré reposo a su tierra, pero a los habitantes de Babilonia no los dejaré reposar.


35 »¡Guerra contra los caldeos! ¡Guerra contra los habitantes de Babilonia! ¡Guerra contra sus príncipes y sus sabios!


—Palabra del Señor.


36 »¡Guerra contra los adivinos! ¡Que pierdan su sabiduría! ¡Guerra contra sus valientes! ¡Que pierdan el valor! 37 ¡Guerra contra sus caballos y sus carros, y contra toda la gente que en ella se encuentra! ¡Que se acobarden como mujeres! ¡Guerra contra sus tesoros! ¡Que sean saqueados! 38 ¡Que todos sus manantiales se sequen! Porque son un país idólatra, aturdido con tantas imágenes.


39 »Por lo tanto, Babilonia llegará a ser la guarida de las fieras salvajes y de los chacales; allí también se guarecerán los polluelos del avestruz, y nunca más volverá a poblarse, ni habrá jamás quien la habite. 40 Será como cuando yo destruí a Sodoma y Gomorra, y a sus ciudades vecinas: nunca nadie volverá a habitarla.


—Palabra del Señor.


41 Viene ya un pueblo del norte. Una gran nación y muchos reyes se levantan desde los confines de la tierra. 42 Son crueles y desalmados. Manejan el arco y la lanza, montan caballos, y su voz resuena como el mar. Se preparan a atacarte, pobre Babilonia, como hombres de guerra que son. 43 Cuando el rey de Babilonia supo la noticia, sus manos desfallecieron; le sobrevino la angustia, y le dieron dolores como de mujer parturienta.


44 «Yo vendré contra la fortaleza amurallada, como un león que sale de los bosques del Jordán, y muy pronto los haré huir de la ciudad. Pondré al frente de ella a quien yo elija; porque ¿quién puede compararse a mí?; ¿quién puede ocupar mi lugar?; ¿qué pastor puede hacerme frente? 45 Así que oigan lo que yo, el Señor, he determinado hacer contra Babilonia, y los planes que he trazado contra el país de los caldeos. Aun sus niños más pequeños serán llevados cautivos, y sus casas serán destruidas. 46 Cuando Babilonia sea conquistada, sus gritos harán que tiemble la tierra; su clamor se oirá en todas las naciones.»


Jeremías 50:21 O, doble rebelión.

Jeremías 50:21 O, castigo.

Tito 1 

Reina Valera Contemporánea

Saludo

1 Yo, Pablo, siervo de Dios y apóstol de Jesucristo, según la fe de los escogidos de Dios y el conocimiento de la verdad que corresponde a la piedad, 2 en la esperanza de la vida eterna, la cual Dios, que no miente, prometió desde antes del principio de los siglos, 3 y a su debido tiempo manifestó su palabra por medio de la predicación que me fue encomendada por mandato de Dios nuestro Salvador, 4 a Tito, verdadero hijo en nuestra fe común: Recibe gracia, misericordia y paz, de Dios el Padre y del Señor Jesucristo, nuestro Salvador.


Requisitos de ancianos y obispos

5 Por esto te dejé en Creta, para que corrigieras lo deficiente y establecieras ancianos en cada ciudad, tal y como yo te mandé: 6 ancianos irreprensibles, maridos de una sola mujer y con hijos creyentes, que no estén acusados de disolución ni de rebeldía. 7 Porque es necesario que el obispo, como administrador de Dios, sea irreprensible, no soberbio ni iracundo, ni afecto al vino, ni pendenciero, ni codicioso de ganancias deshonestas, 8 sino hospitalario, amante de lo bueno, sobrio, justo, santo, dueño de sí mismo, 9 apegado a la palabra fiel, tal y como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen. 10 Porque aún hay muchos rebeldes, que hablan de vanidades y de engaños, especialmente los de la circuncisión, 11 a los cuales es preciso tapar la boca. Éstos trastornan casas enteras, y a cambio de ganancias deshonestas enseñan lo que no conviene. 12 Uno de ellos, que es su propio profeta, dijo: «Los cretenses son siempre mentirosos, malas bestias y glotones ociosos.» 13 Éste es un testimonio verdadero; así que repréndelos duramente, para que sean sanos en la fe 14 y no atiendan a fábulas judaicas, ni a mandamientos de hombres que se apartan de la verdad. 15 Para los puros, todas las cosas son puras; pero para los corruptos e incrédulos nada es puro, pues hasta su mente y su conciencia están corrompidas; 16 dicen conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, pues son odiosos y rebeldes, reprobables en cuanto a toda buena obra.


Salmos 97-98 

Reina Valera Contemporánea

Dominio y poder del Señor

97 ¡El Señor reina!

¡Que se regocije la tierra!

¡Que se alegren las muchas costas!

2 ¡El Señor está rodeado de densas nubes!

¡Su trono se basa en la justicia y el derecho!

3 ¡Un fuego avanza delante de él,

que consumirá a los enemigos que lo rodean!

4 ¡Sus relámpagos alumbran el mundo!

¡Al verlos, la tierra se estremece!

5 ¡En presencia del Señor,

en presencia del Señor de toda la tierra,

los montes se derriten como cera!


6 Los cielos anuncian su justicia;

todos los pueblos contemplan su gloria.

7 ¡Avergüéncense todos ustedes,

que rinden culto a las imágenes de talla!

¡Y ustedes, que se jactan de los ídolos!

¡Póstrense ante él todos los dioses!


8 Sión lo supo, Señor, y se regocijó;

las ciudades de Judá se alegraron por tus juicios,

9 porque tú, Señor, estás por encima de toda la tierra;

¡estás por encima de todos los dioses!


10 Ustedes, los que aman al Señor,

¡aborrezcan la maldad!

El Señor protege la vida de sus fieles,

y los libra del poder de los impíos.

11 La luz se difunde sobre los justos,

y alegra a los rectos de corazón.


12 Ustedes, los justos,

¡alégrense en el Señor y alaben su santo nombre!


Alabanza a la justicia de Dios

Salmo.

98 ¡Cantemos al Señor un cántico nuevo

por las proezas que ha realizado!

¡Con su diestra, con su santo brazo,

ha alcanzado la victoria!


2 El Señor ha dado a conocer su salvación;

¡ha revelado su justicia ante todas las naciones!

3 Se ha acordado de su misericordia y su verdad

en favor del pueblo de Israel;

¡Todos los confines de la tierra son testigos

de que nuestro Dios nos ha salvado!


4 ¡Canten alegres al Señor,

habitantes de toda la tierra!

¡Levanten la voz, aplaudan y canten salmos!

5 ¡Canten salmos al Señor al son del arpa!

¡Al son del arpa eleven sus cantos!

6 ¡Vengan a la presencia del Señor, nuestro Rey,

y aclámenlo al son de trompetas y bocinas!


7 ¡Que brame el mar y su plenitud,

y el mundo y todos sus habitantes!

8 ¡Que aclamen al Señor los ríos,

y que todos los montes se regocijen!

9 El Señor viene a juzgar la tierra,

y juzgará al mundo con justicia,

y a los pueblos con rectitud.


Proverbios 26:13-16 

Reina Valera Contemporánea

13 El perezoso alega: «¡Un león anda suelto!

¡Está al acecho en el camino y por las calles!»


14 La puerta gira sobre sus bisagras,

y el perezoso gira sobre la cama.

15 El perezoso mete la mano en el plato,

pero le resulta cansado llevársela a la boca.

16 El perezoso se considera más sabio

que siete sabios que sepan aconsejar.


Reina Valera Contemporánea (RVC)

Copyright © 2009, 2011 by Sociedades Bíblicas Unidas


DAB Español, Domingo 25 de Octubre

Día 298, DAB Español, Domingo 25 de Octubre


Jeremías 48:1-49:22; 2 Timoteo 4:1-22; Salmos 95-96; Proverbios 26:9-12 (Reina Valera Contemporánea (RVC))










Jeremías 48:1-49:22 

Reina Valera Contemporánea

Profecía acerca de Moab

48 »Así ha dicho el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel, acerca de Moab:


»¡Ay de Nebo! ¡Ha sido derrotado y puesto en vergüenza! Quiriatayin ha sido conquistado; Misgab no supo qué hacer, y perdió el ánimo. 2 Nunca más se alabará a Moab, pues en Jesbón sus enemigos hicieron planes contra ella; decidieron ir y borrarla de entre las naciones. Y también tú, Madmena, serás eliminada; ¡la espada te perseguirá!


3 »¡Se oye un clamor en Joronayin! ¡Hay mucha destrucción y gran quebrantamiento! 4 Moab ha quedado deshecha; puede oírse el clamor de sus pequeños. 5 Se oye el llanto de los que suben a Luhit; los enemigos oyen gritar a los que bajan a Joronayin: 6 “¡Huyan, pónganse a salvo! ¡Sean como la retama del desierto!” 7 Tú, Moab, confiaste en tus bienes y en tus tesoros, pero también serás conquistada, y Quemos será llevado en cautiverio, junto con sus sacerdotes y sus príncipes. 8 ¡A todas tus ciudades llegará la destrucción! ¡Ninguna de ellas se librará! También el valle quedará asolado, y destruida la llanura, tal y como lo ha dicho el Señor.


9 »¡Denle alas a Moab, y que se vaya volando! Porque sus ciudades quedarán desiertas y totalmente deshabitadas. 10 ¡Malditos sean los que no cumplan con lo que el Señor les ha ordenado hacer! ¡Malditos sean los que no empapen con sangre su espada!


11 »Moab ha estado en reposo desde su juventud. En reposo, como el vino sobre su sedimento. Nunca ha sido trasvasado de una vasija a otra, ni jamás ha estado en cautiverio. Por eso ha retenido su sabor, y no ha variado su aroma. 12 Por eso viene el día en que yo enviaré gente que lo trasvasará; y sus vasijas quedarán vacías, y sus odres serán despedazados.


—Palabra del Señor.


13 »Entonces Moab se avergonzará de Quemos, como la casa de Israel se avergonzó de haber confiado en Betel.


14 »¿Cómo pueden decir ustedes que son hombres valientes, soldados aguerridos? 15 ¡Si Moab ha sido destruido, sus ciudades han sido asoladas, y sus mejores jóvenes fueron llevados al matadero!


—Palabra del Rey, cuyo nombre es el Señor de los ejércitos.


16 »Cercana está la destrucción de Moab; muy pronto quedará en ruinas. 17 Compadézcanse de él todos los que lo rodean; digan todos los que conocen su nombre: “¡Cómo se hizo pedazos tan recio cetro, tan hermoso báculo!”


18 »Tú, que habitas en Dibón, baja de tus gloriosas alturas y siéntate en la tierra seca, porque el destructor de Moab viene contra ti para destruir tus fortalezas.


19 »Y tú, que habitas en Aroer, párate en el camino y observa; pregunta a los que van en retirada qué fue lo que sucedió. 20 ¡Griten y hagan lamentos! ¡Hagan saber en Arnón que Moab ha sido destruido! Sí, Moab ha quedado en vergüenza, porque ha sido destruido.


21 »El juicio cayó sobre la tierra de la llanura. Cayó sobre Holón, Yahás y Mefagat; 22 sobre Dibón, Nebo y Bet Diblatayin; 23 sobre Quiriatayin, Bet Gamul y Bet Megón; 24 sobre Queriot y Bosra, y sobre todas las ciudades cercanas y lejanas de Moab. 25 El poder de Moab ha sido aniquilado; ¡su fuerza ha llegado a su fin!


—Palabra del Señor.


26 »Moab se creyó superior al Señor. Pues ahora, ¡embriáguenlo, y dejen que se revuelque en su vómito! ¡Que se vuelva motivo de burla! 27 Porque Moab también se burló de Israel. Cuando hablaba de los israelitas, se burlaba de ellos, como si los hubieran pillado robando.


28 »Habitantes de Moab, abandonen las ciudades y refúgiense en los peñascos. Hagan lo que las palomas, que hacen su nido en la entrada de las cuevas. 29 Bien sabemos que Moab es muy soberbio; que su corazón es arrogante, orgulloso, engreído y altanero; 30 y yo conozco su furor. Pero de nada le servirá. Ningún provecho sacará de su jactancia.


—Palabra del Señor.


31 »Por eso voy a llorar por Moab; por todo Moab levantaré mi clamor; ¡guardaré luto por los habitantes de Quir Jeres! 32 Lloraré por ti, vid de Sibemá, como lloré por la ciudad de Jazer. Tus sarmientos cruzaron el mar y llegaron hasta el mar de Jazer, pero la destrucción alcanzó a tu cosecha y a tu vendimia. 33 En los fértiles campos de Moab cesaron la alegría y el regocijo, pues yo hice que en sus lagares faltara el vino. Ya no cantan al pisar las uvas, ni tampoco lanzan gritos de alegría.


34 »El clamor de Jesbón llega hasta Eleale, y aun hasta Yahás, Soar, Joronayin y Eglat Selisiyá se escucha su voz; también el arroyo de Nimrín se ha secado. 35 Yo acabaré con todos los de Moab que ofrezcan sacrificios sobre los lugares altos, y con todos los que ofrezcan incienso a sus dioses.


—Palabra del Señor.


36 »Por eso mi corazón resuena como flauta por la gente de Moab y de Quir Jeres, pues se han perdido todas sus riquezas.


37 »Todos ellos andarán con la cabeza rapada y con la barba raída; todos ellos se harán heridas en las manos y se vestirán de luto. 38 Todo será llanto en las casas y en las calles de Moab, porque yo haré pedazos a Moab, como quien rompe una vasija mal hecha.


—Palabra del Señor.


39 »¡Que se oigan los lamentos! ¡Moab ha sido destrozado! ¡Moab volvió la espalda y fue avergonzado! ¡Moab es ahora objeto de horror y de escarnio para todos los que lo rodean!


40 »Así ha dicho el Señor: “Viene una nación contra Moab, como un águila que vuela con sus alas extendidas. 41 Sus ciudades y fortalezas serán conquistadas. Cuando llegue ese día, el corazón de los valientes de Moab parecerá el corazón de una mujer parturienta.” 42 Y Moab será destruido y dejará de existir como pueblo, por haberse creído superior al Señor. 43 ¡Miedo y hoyos y trampas les esperan a los habitantes de Moab!


—Palabra del Señor.


44 »El que huya del miedo caerá en el hoyo, y el que escape del hoyo caerá en la trampa. “Todo esto lo traeré sobre Moab, en el año de su castigo.”


—Palabra del Señor.


45 »Los que huyan, buscarán exhaustos protegerse en Jesbón, la otrora ciudad de Sijón; pero de allí saldrán llamas de fuego, y quemarán todo lo que aún quede de Moab, esa nación de gente revoltosa. 46 ¡Ay de ti, Moab! ¡Tu fin llegó, pueblo de Quemos! Tus hombres y tus mujeres son hechos prisioneros, y se les lleva al cautiverio. 47 Pero en el futuro haré volver a los cautivos de Moab.»


—Palabra del Señor.


Hasta aquí, la sentencia contra Moab.


Profecía acerca de los amonitas

49 Así ha dicho el Señor acerca de los hijos de Amón:


«¿Acaso Israel no tiene hijos? ¿Acaso no tiene ningún heredero? ¿Por qué Milcón le ha quitado a Gad su territorio, y ha establecido a su pueblo en sus ciudades? 2 Por eso, vienen días en que haré que se oiga clamor de guerra en Rabá, la ciudad de los amonitas. Entonces Rabá quedará convertida en un montón de ruinas, y sus ciudades serán incendiadas, e Israel retomará el territorio que los amonitas le quitaron.


—Palabra del Señor.


3 »¡Deja oír, Jesbón, tus lamentos! La ciudad de Hai será destruida. Y ustedes, mujeres de Rabá, ¡griten y vístanse de luto! ¡Lloren de tristeza y rodeen las colinas! Milcón será llevado en cautiverio, junto con sus sacerdotes y sus príncipes. 4 Ciudad contumaz, que confías en tus tesoros y crees que nadie podrá atacarte, ¿por qué te vanaglorias de los valles, si tu valle ha sido desolado? 5 Yo voy a rodearte de espanto por todos lados, y toda tu gente será puesta en fuga, sin que nadie se ocupe de reagruparlos.


—Palabra del Señor de los ejércitos.


6 »Después de eso, haré volver a los amonitas de su cautividad.»


—Palabra del Señor.


Profecía acerca de Edom

7 Así ha dicho el Señor de los ejércitos acerca de Edom:


«¿Ya no hay sabiduría en Temán? ¿Ya no pueden sus sabios dar consejos? ¿Se afectó su sabiduría? 8 ¡Huyan, habitantes de Dedán! ¡Retrocedan, y quédense a vivir en lugares escondidos! Porque cuando yo castigue a Esaú voy a traer sobre él la destrucción. 9 Cuando los vendimiadores recogen uvas, no se llevan todas; y cuando los ladrones asaltan por la noche, tampoco se llevan todo. 10 Pero a Esaú lo voy a dejar desnudo. Encontraré sus escondrijos, y no podrá esconderse de mí. Toda su descendencia, y sus hermanos y vecinos, serán destruidos, y dejará de existir. 11 Pero a sus huérfanos yo los criaré, y sus viudas podrán depender de mí.»


12 Así ha dicho el Señor:


«Los que no estaban condenados a beber la copa de mi ira, tuvieron que beberla. Así que tú de ninguna manera serás absuelto, sino que también tendrás que beberla. 13 Yo he jurado por mí mismo, que Bosra quedará asolada y solitaria, y como objeto de oprobio y maldición. ¡Todas sus ciudades quedarán en ruinas para siempre!»


—Palabra del Señor.


14 Yo, Jeremías, recibí un mensaje del Señor. Fue el mismo mensaje que había enviado a las naciones, y que decía:


«¡Júntense contra Edom, y declárenle la guerra! 15 Edom, yo te haré pequeño entre las naciones, y menospreciado entre los hombres. 16 Tú, que habitas en las cuevas de las peñas, en lo alto de las montañas: Tu arrogancia y la soberbia de tu corazón te engañaron. Aunque pongas tu nido en las alturas, como las águilas, de allí te haré descender.»


—Palabra del Señor.


17 Y Edom quedará en ruinas. Todos los que pasen junto a ella, quedarán asombrados y se burlarán de todas sus calamidades. 18 Le pasará lo mismo que a Sodoma y Gomorra y sus ciudades vecinas, cuando fueron destruidas: Nunca más volverá a ser habitada.


—Palabra del Señor.


19 El Señor vendrá contra Edom como un león que sale de los bosques del Jordán y ataca a un rebaño fuerte y robusto. Lo hará huir de su tierra, y al frente de ella pondrá a quien él escoja. Porque nadie puede compararse al Señor; nadie puede ocupar su lugar. ¿Qué jefe hay que pueda oponerse a él? 20 Por lo tanto, escuchen lo que el Señor ha decidido hacer contra Edom, es decir, los planes que piensa ejecutar contra los habitantes de Temán. Todos serán llevados como ovejas, aún los más pequeños, y sus campos serán destruidos. 21 Su caída será tan estruendosa que la tierra temblará, y sus gritos se oirán hasta el Mar Rojo. 22 El enemigo vendrá como águila, y remontará el vuelo y se lanzará contra Bosra. Ese día, el corazón de los valientes de Edom será como el corazón de una mujer parturienta.


2 Timoteo 4 

Reina Valera Contemporánea

Predica la palabra

4 Te encargo delante de Dios y del Señor Jesucristo, quien juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, 2 que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. 3 Porque vendrá un tiempo en que no soportarán la sana doctrina, sino que aun teniendo comezón de oír se amontonarán maestros conforme a sus propios malos deseos, 4 y apartarán de la verdad sus oídos y se volverán a las fábulas. 5 Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio.


6 Yo estoy ya a punto de ser sacrificado, y el tiempo de mi partida está cercano. 7 He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. 8 Por lo demás, me está reservada la corona de justicia, que en aquel día me dará el Señor, el juez justo; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida.


Instrucciones personales

9 Procura venir pronto a verme, 10 porque Demas me ha desamparado. Prefirió este mundo, y se fue a Tesalónica. Crescente se fue a Galacia, y Tito a Dalmacia. 11 Sólo Lucas está conmigo. Toma a Marcos y tráelo contigo, porque me es útil para el ministerio. 12 A Tíquico lo envié a Éfeso. 13 Cuando vengas, tráeme el capote que dejé en Troas, en casa de Carpo, y también los libros, especialmente los pergaminos. 14 Alejandro, el calderero, me ha causado mucho daño; que el Señor le pague conforme a sus hechos. 15 Cuídate también tú de él, pues se ha opuesto mucho a nuestras palabras. 16 En mi primera defensa nadie estuvo a mi lado; todos me desampararon. Espero que no les sea tomado en cuenta. 17 Pero el Señor sí estuvo a mi lado, y me dio fuerzas, para que por mí se cumpliera la predicación y todos las naciones la oyeran. Así fui librado de la boca del león. 18 Y el Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial. A él sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.


Saludos y bendición final

19 Saluda a Prisca y a Aquila, y a la casa de Onesíforo. 20 Erasto se quedó en Corinto, y a Trófimo lo dejé en Mileto, pues estaba enfermo. 21 Procura venir antes del invierno. Eubulo te saluda, lo mismo que Pudente, Lino, Claudia y todos los hermanos.


22 Que el Señor Jesucristo esté con tu espíritu. Que la gracia sea con ustedes. Amén.


Salmos 95-96 

Reina Valera Contemporánea

Cántico de alabanza y de adoración

95 ¡Vengan y con alegría aclamemos al Señor!

¡Cantemos con júbilo a la roca de nuestra salvación!

2 ¡Lleguemos ante su presencia con alabanza!

¡Aclamémosle con cánticos!

3 ¡Grande es el Señor, nuestro Dios!

¡Gran Rey es él sobre todos los dioses!

4 En su mano están las profundidades de la tierra,

y las alturas de los montes son suyas.

5 Suyo es también el mar, pues él lo hizo,

y sus manos formaron la tierra seca.


6 ¡Vengan, y rindámosle adoración!

¡Arrodillémonos delante del Señor, nuestro Creador!

7 El Señor es nuestro Dios,

y nosotros somos el pueblo de su prado;

¡somos las ovejas de su mano!


«Si hoy escuchan ustedes mi voz,

8 no endurezcan su corazón, como en Meriba,

como en el día de Masah, en el desierto.

9 Allí los padres de ustedes me tentaron;

me pusieron a prueba, aunque vieron mis obras.

10 Cuarenta años estuve disgustado con esa gente,

y me dije: “El corazón de este pueblo divaga;

no han conocido mis caminos.”

11 Por eso, en mi furor juré

que no entrarían en mi reposo.»


Cántico de alabanza

96 ¡Canten al Señor un cántico nuevo!

¡Canten al Señor todos en la tierra!

2 ¡Canten al Señor! ¡Bendigan su nombre!

¡Anuncien su salvación todos los días!

3 ¡Proclamen su gloria entre las naciones,

y sus maravillas entre todos los pueblos!


4 El Señor es grande, y digno de alabanza;

¡es temible, más que todos los dioses!

5 Todos los dioses de los pueblos son ídolos,

pero el Señor es quien creó los cielos.

6 En su presencia hay alabanza y magnificencia;

en su santuario hay poder y gloria.


7 Ustedes, familias de los pueblos,

¡tributen al Señor la gloria y el poder!

8 ¡Tributen al Señor la honra que merece su nombre!

¡Traigan sus ofrendas, y vengan a sus atrios!

9 ¡Adoren al Señor en la hermosura de la santidad!

¡Tiemblen ante él todos en la tierra!


10 Digan entre las naciones: «¡El Señor es rey!

El Señor afirmó el mundo, y no será conmovido;

el Señor juzga a los pueblos con justicia.»


11 ¡Que se alegren los cielos y se regocije la tierra!

¡Que brame el mar y todo lo que contiene!

12 ¡Que se alegre el campo y todo lo que hay en él!

¡Que todos los árboles del bosque rebosen de gozo

13 delante del Señor, que ya viene!

¡Sí, el Señor viene a juzgar la tierra!

¡Juzgará al mundo con justicia,

y a los pueblos con su verdad!


Proverbios 26:9-12 

Reina Valera Contemporánea

9 Espina clavada en la mano del borracho:

¡eso es el proverbio en labios del necio!


10 Arquero que a todo el mundo hiere:

¡eso es quien emplea a necios y vagabundos!


11 Perro que vuelve a su vómito:

¡eso es el necio que repite su necedad!


12 ¿Has visto gente sabia en su propia opinión?

¡Más esperanza tiene el necio que esa gente!


Reina Valera Contemporánea (RVC)

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DAB Español, Martes 27 de Octubre

Día 300, DAB Español, Martes 27 de Octubre Jeremías 51:1-53; Tito 2:1-15; Salmos 99; Proverbios 26:17 (Reina Valera Contemporánea (RVC)) S...