Tuesday, October 2, 2018

DAB Español, Miércoles 3 de Octubre

Día 276, DAB Español, Miércoles 3 de Octubre

Jeremías 1:1-2:30; Filipenses 4:1-23; Salmos 75; Proverbios 24:17-20 (Nueva Versión Internacional (NVI))






Jeremías 1:1-2:30 Nueva Versión Internacional (NVI)
1 Estas son las palabras de Jeremías hijo de Jilquías. Jeremías provenía de una familia sacerdotal de Anatot, ciudad del territorio de Benjamín. 2 La palabra del Señor vino a Jeremías en el año trece del reinado de Josías hijo de Amón, rey de Judá. 3 También vino a él durante el reinado de Joacim hijo de Josías, rey de Judá, y hasta el fin del reinado de Sedequías hijo de Josías, rey de Judá; es decir, hasta el quinto mes del año undécimo de su reinado, cuando la población de Jerusalén fue deportada.

Llamamiento de Jeremías
4 La palabra del Señor vino a mí:

5 «Antes de formarte en el vientre,
    ya te había elegido;
antes de que nacieras,
    ya te había apartado;
    te había nombrado profeta para las naciones».

6 Yo le respondí:

«¡Ah, Señor mi Dios! ¡Soy muy joven, y no sé hablar!»

7 Pero el Señor me dijo:

«No digas: “Soy muy joven”, porque vas a ir adondequiera que yo te envíe, y vas a decir todo lo que yo te ordene. 8 No le temas a nadie, que yo estoy contigo para librarte». Lo afirma el Señor.

9 Luego extendió el Señor la mano y, tocándome la boca, me dijo:

«He puesto en tu boca mis palabras. 10 Mira, hoy te doy autoridad sobre naciones y reinos,

»para arrancar y derribar,
para destruir y demoler,
para construir y plantar».

11 La palabra del Señor vino a mí, y me dijo:

«¿Qué es lo que ves, Jeremías?»

«Veo una rama de almendro», respondí.

12 «Has visto bien —dijo el Señor—, porque yo estoy alerta[a] para que se cumpla mi palabra».

13 La palabra del Señor vino a mí por segunda vez, y me dijo:

«¿Qué es lo que ves?»

«Veo una olla que hierve y se derrama desde el norte», respondí.

14 Entonces el Señor me dijo:

«Desde el norte se derramará la calamidad sobre todos los habitantes del país. 15 Yo estoy por convocar a todas las tribus de los reinos del norte —afirma el Señor—.

»Vendrán, y cada uno pondrá su trono
    a la entrada misma de Jerusalén;
vendrán contra todos los muros que la rodean,
    y contra todas las ciudades de Judá.
16 Yo dictaré sentencia contra mi pueblo,
    por toda su maldad,
    porque me han abandonado;
han quemado incienso a otros dioses,
    y han adorado las obras de sus manos.

17 »Pero tú, ¡prepárate! Ve y diles todo lo que yo te ordene. No temas ante ellos, pues de lo contrario yo haré que sí les temas. 18 Hoy te he puesto como ciudad fortificada, como columna de hierro y muro de bronce, contra todo el país, contra los reyes de Judá, contra sus autoridades y sus sacerdotes, y contra la gente del país. 19 Pelearán contra ti, pero no podrán vencerte, porque yo estoy contigo para librarte», afirma el Señor.

Israel abandona a Dios
2 La palabra del Señor vino a mí: 2 «Ve y proclama a oídos de Jerusalén que así dice el Señor:

»“Recuerdo el amor de tu juventud,
    tu cariño de novia,
cuando me seguías por el desierto,
    por tierras no cultivadas.
3 Israel estaba consagrada al Señor,
    era las primicias de su cosecha;
todo el que comía de ella sufría las consecuencias,
    les sobrevenía la calamidad”»,
            afirma el Señor.

4 ¡Escuchen la palabra del Señor, descendientes de Jacob,
    tribus todas del pueblo de Israel!

5 Así dice el Señor:

«¿Qué injusticia vieron en mí sus antepasados,
    que se alejaron tanto de mí?
Se fueron tras lo que nada vale,
    y en nada se convirtieron.
6 Nunca preguntaron:
“¿Dónde está el Señor
    que nos hizo subir de Egipto,
que nos guió por el desierto,
    por tierra árida y accidentada,
por tierra reseca y tenebrosa,
    por tierra que nadie transita
    y en la que nadie vive?”
7 Yo los traje a una tierra fértil,
    para que comieran de sus frutos
    y de su abundancia.
Pero ustedes vinieron y contaminaron mi tierra;
    hicieron de mi heredad algo abominable.
8 Nunca preguntaron los sacerdotes:
    “¿Dónde está el Señor?”
Los expertos en la ley jamás me conocieron;
    los pastores se rebelaron contra mí,
los profetas hablaron en nombre de Baal
    y se fueron tras dioses que para nada sirven.
9 Por eso, aún voy a entablar un litigio contra ustedes,
    y también litigaré contra los hijos de sus hijos
            —afirma el Señor—.

10 »Crucen a las costas de Chipre, y miren;
    envíen mensajeros a Cedar,[b] e infórmense bien;
    fíjense si ha sucedido algo semejante:
11 ¿Hay alguna nación que haya cambiado de dioses,
    a pesar de que no son dioses?
¡Pues mi pueblo ha cambiado al que es su gloria,
    por lo que no sirve para nada!
12 ¡Espántense, cielos, ante esto!
    ¡Tiemblen y queden horrorizados!
            —afirma el Señor—.

13 »Dos son los pecados
    que ha cometido mi pueblo:
Me han abandonado a mí,
    fuente de agua viva,
y han cavado sus propias cisternas,
    cisternas rotas que no retienen agua.
14 ¿Acaso es Israel un esclavo?
    ¿Nació en la esclavitud?
    ¿Por qué entonces lo saquean?
15 Los leones rugieron contra él,
    lanzaron fuertes gruñidos.
Dejaron desolado su país,
    sus ciudades fueron incendiadas,
    y ya nadie las habita.

16 »Para colmo de males,
    los de Menfis[c] y los de Tafnes
    te raparon la cabeza.
17 ¿No te ha pasado todo esto
    por haber abandonado al Señor tu Dios,
    mientras él te guiaba por el camino?
18 Y ahora, ¿qué sacas con ir a Egipto
    a beber agua del Nilo?
¿Qué sacas con ir a Asiria
    a beber agua del Éufrates?
19 Tu maldad te castigará,
    tu infidelidad te recriminará.
Ponte a pensar cuán malo y amargo
    es abandonar al Señor tu Dios
    y no sentir temor de mí
            —afirma el Señor, el Señor Todopoderoso—.

20 »Desde hace mucho quebraste el yugo;
    te quitaste las ataduras
    y dijiste: “¡No quiero servirte!”
Sobre toda colina alta,
    y bajo todo árbol frondoso,
    te entregaste a la prostitución.
21 Yo te planté, como vid selecta,
    con semilla genuina.
¿Cómo es que te has convertido
    en una vid degenerada y extraña?
22 Aunque te laves con lejía,
    y te frotes con mucho jabón,
ante mí seguirá presente
    la mancha de tu iniquidad
            —afirma el Señor omnipotente—.

23 »¿Cómo puedes decir:
    “No me he contaminado,
    ni me he ido tras los baales”?
¡Considera tu conducta en el valle!
    ¡Reconoce lo que has hecho!
¡Camella ligera de cascos,
    que no puedes quedarte quieta!
24 ¡Asna salvaje que tiras al monte!
Cuando ardes en deseos, olfateas el viento;
    cuando estás en celo, no hay quien te detenga.
Ningún macho que te busque tiene que fatigarse:
    cuando estás en celo, fácilmente te encuentra.

25 »No andes con pies descalzos, que te lastimas,
    ni dejes que la garganta se te reseque.
Pero tú insistes: “¡No tengo remedio!
    Amo a dioses extraños, y tras ellos me iré”.

26 »El pueblo de Israel se avergonzará,
    junto con sus reyes y autoridades,
sacerdotes y profetas,
    como se avergüenza el ladrón cuando lo descubren.
27 A un trozo de madera le dicen:
    “Tú eres mi padre”,
y a una piedra le repiten:
    “Tú me has dado a luz”.
Me han vuelto la espalda;
    no quieren darme la cara.
Pero les llega la desgracia y me dicen:
    “¡Levántate y sálvanos!”
28 ¿Dónde están, Judá, los dioses que te fabricaste?
    ¡Tienes tantos dioses como ciudades!
¡Diles que se levanten!
    ¡A ver si te salvan cuando caigas en desgracia!

29 »¿Por qué litigan conmigo?
    Todos ustedes se han rebelado contra mí
            —afirma el Señor—.

30 »En vano castigo a mi pueblo,
    pues rechaza mi corrección.
Cual si fuera un león feroz,
    la espada de ustedes devoró a sus profetas.

Footnotes:
1:11-12 En hebreo, las palabras que corresponden a almendro y yo estoy alerta tienen un sonido parecido.
2:10 Cedar. Asentamiento de tribus beduinas en el desierto siro-arábigo.
2:16 Menfis. Lit. Nof.
Nueva Versión Internacional (NVI)
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Filipenses 4 Nueva Versión Internacional (NVI)
4 Por lo tanto, queridos hermanos míos, a quienes amo y extraño mucho, ustedes que son mi alegría y mi corona, manténganse así firmes en el Señor.

Exhortaciones
2 Ruego a Evodia y también a Síntique que se pongan de acuerdo en el Señor. 3 Y a ti, mi fiel compañero,[a] te pido que ayudes a estas mujeres que han luchado a mi lado en la obra del evangelio, junto con Clemente y los demás colaboradores míos, cuyos nombres están en el libro de la vida.

4 Alégrense siempre en el Señor. Insisto: ¡Alégrense! 5 Que su amabilidad sea evidente a todos. El Señor está cerca. 6 No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. 7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.

8 Por último, hermanos, consideren bien todo lo verdadero, todo lo respetable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo digno de admiración, en fin, todo lo que sea excelente o merezca elogio. 9 Pongan en práctica lo que de mí han aprendido, recibido y oído, y lo que han visto en mí, y el Dios de paz estará con ustedes.

Gratitud por la ayuda recibida
10 Me alegro muchísimo en el Señor de que al fin hayan vuelto a interesarse en mí. Claro está que tenían interés, solo que no habían tenido la oportunidad de demostrarlo. 11 No digo esto porque esté necesitado, pues he aprendido a estar satisfecho en cualquier situación en que me encuentre. 12 Sé lo que es vivir en la pobreza, y lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a vivir en todas y cada una de las circunstancias, tanto a quedar saciado como a pasar hambre, a tener de sobra como a sufrir escasez. 13 Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

14 Sin embargo, han hecho bien en participar conmigo en mi angustia. 15 Y ustedes mismos, filipenses, saben que en el principio de la obra del evangelio, cuando salí de Macedonia, ninguna iglesia participó conmigo en mis ingresos y gastos, excepto ustedes. 16 Incluso a Tesalónica me enviaron ayuda una y otra vez para suplir mis necesidades. 17 No digo esto porque esté tratando de conseguir más ofrendas, sino que trato de aumentar el crédito a su cuenta. 18 Ya he recibido todo lo que necesito y aún más; tengo hasta de sobra ahora que he recibido de Epafrodito lo que me enviaron. Es una ofrenda fragante, un sacrificio que Dios acepta con agrado. 19 Así que mi Dios les proveerá de todo lo que necesiten, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús.

20 A nuestro Dios y Padre sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Saludos finales
21 Saluden a todos los santos en Cristo Jesús. Los hermanos que están conmigo les mandan saludos. 22 Saludos de parte de todos los santos, especialmente los de la casa del emperador.

23 Que la gracia del Señor Jesucristo sea con su espíritu. Amén.[b]

Footnotes:
4:3 mi fiel compañero. Alt. fiel Sícigo.
4:23 Var. no incluye: Amén.
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Salmos 75 Nueva Versión Internacional (NVI)
Al director musical. Sígase la tonada de «No destruyas». Salmo de Asaf. Cántico.
75 Te damos gracias, oh Dios,
    te damos gracias e invocamos[a] tu nombre;
    ¡todos hablan de tus obras portentosas!

2 Tú dices: «Cuando yo lo decida,
    juzgaré con justicia.
3 Cuando se estremece la tierra
    con todos sus habitantes,
    soy yo quien afirma sus columnas». Selah

4 «No sean altaneros», digo a los altivos;
    «No sean soberbios», ordeno a los impíos;
5 «No hagan gala de soberbia contra el cielo,
    ni hablen con aires de suficiencia».

6 La exaltación no viene del oriente,
    ni del occidente ni del sur,
7 sino que es Dios el que juzga:
    a unos humilla y a otros exalta.
8 En la mano del Señor hay una copa
    de espumante vino mezclado con especias;
cuando él lo derrame, todos los impíos de la tierra
    habrán de beberlo hasta las heces.
9 Yo hablaré de esto siempre;
    cantaré salmos al Dios de Jacob.
10 Aniquilaré la altivez de todos los impíos,
    y exaltaré el poder de los justos.

Footnotes:
75:1 e invocamos (LXX y Siríaca); y cercano está (TM).
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Proverbios 24:17-20 Nueva Versión Internacional (NVI)
28
17 No te alegres cuando caiga tu enemigo,
    ni se regocije tu corazón ante su desgracia,
18 no sea que el Señor lo vea y no lo apruebe,
    y aparte de él su enojo.

29
19 No te alteres por causa de los malvados,
    ni sientas envidia de los impíos,
20 porque el malvado no tiene porvenir;
    ¡la lámpara del impío se apagará!

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Monday, October 1, 2018

DAB Español, Martes 2 de Octubre

Día 275, DAB Español, Martes 2 de Octubre

Isaías 66:1-24; Filipenses 3:5-21; Salmos 74; Proverbios 24:15-16 (Nueva Versión Internacional (NVI))






Isaías 66 Nueva Versión Internacional (NVI)
Juicio y esperanza
66 Así dice el Señor:

«El cielo es mi trono,
    y la tierra, el estrado de mis pies.
¿Qué casa me pueden construir?
    ¿Qué morada me pueden ofrecer?
2 Fue mi mano la que hizo todas estas cosas;
    fue así como llegaron a existir
            —afirma el Señor—.

»Yo estimo a los pobres y contritos de espíritu,
    a los que tiemblan ante mi palabra.
3 Pero los que sacrifican toros
    son como los que matan hombres;
los que ofrecen corderos
    son como los que desnucan perros;
los que presentan ofrendas de grano
    son como los que ofrecen sangre de cerdo,
y los que queman ofrendas de incienso
    son como los que adoran ídolos.
Ellos han escogido sus propios caminos,
    y se deleitan en sus abominaciones.
4 Pues yo también escogeré aflicciones para ellos
    y enviaré sobre ellos lo que tanto temen.
Porque nadie respondió cuando llamé;
    cuando hablé, nadie escuchó.
Más bien, hicieron lo que me ofende
    y optaron por lo que no me agrada».

5 ¡Escuchen la palabra del Señor,
    ustedes que tiemblan ante su palabra!:
«Así dicen sus hermanos que los odian
    y los excluyen por causa de mi nombre:
“¡Que el Señor sea glorificado,
    para que veamos la alegría de ustedes!”
    Pero ellos serán los avergonzados.
6 Una voz resuena desde la ciudad,
    una voz surge del templo:
Es la voz del Señor
    que da a sus enemigos su merecido.

7 »Antes de estar con dolores de parto,
    Jerusalén tuvo un hijo;
antes que le llegaran los dolores,
    dio a luz un varón.
8 ¿Quién ha oído cosa semejante?
    ¿Quién ha visto jamás cosa igual?
¿Puede una nación nacer en un solo día?
    ¿Se da a luz un pueblo en un momento?
Sin embargo, Sión dio a luz sus hijos
    cuando apenas comenzaban sus dolores.
9 ¿Podría yo abrir la matriz,
    y no provocar el parto?
            —dice el Señor—.
¿O cerraría yo el seno materno,
    siendo que yo hago dar a luz?
            —dice tu Dios—.
10 Mas alégrense con Jerusalén, y regocíjense por ella,
    todos los que la aman;
salten con ella de alegría,
    todos los que por ella se conduelen.
11 Porque ustedes serán amamantados y saciados,
    y hallarán consuelo en sus pechos;
beberán hasta saciarse,
    y se deleitarán en sus henchidos senos».

12 Porque así dice el Señor:

«Hacia ella extenderé la paz como un torrente,
    y la riqueza de las naciones como río desbordado.
Ustedes serán amamantados, llevados en sus brazos,
    mecidos en sus rodillas.
13 Como madre que consuela a su hijo,
    así yo los consolaré a ustedes;
    en Jerusalén serán consolados».

14 Cuando ustedes vean esto,
    se regocijará su corazón,
    y su cuerpo florecerá como la hierba;
el Señor dará a conocer
    su poder entre sus siervos,
    y su furor entre sus enemigos.
15 ¡Ya viene el Señor con fuego!
    ¡Sus carros de combate son como un torbellino!
Descargará su enojo con furor,
    y su reprensión con llamas de fuego.
16 Con fuego y con espada
    juzgará el Señor a todo mortal.
    ¡Muchos morirán a manos del Señor!

17 «Juntos perecerán los que se santifican y se purifican para entrar en los jardines, siguiendo a uno que va al frente,[a] y los que comen carne de cerdo, ratas y otras cosas abominables —afirma el Señor—.

18 »Yo, por causa de sus acciones y sus ideas, estoy a punto de reunir a gente de toda nación y lengua; vendrán y verán mi gloria.

19 »Les daré una señal, y a algunos de sus sobrevivientes los enviaré a las naciones: a Tarsis, Pul, Lidia (famosa por sus arqueros), Tubal y Grecia, y a las costas lejanas que no han oído hablar de mi fama ni han visto mi gloria. Ellos anunciarán mi gloria entre las naciones. 20 Y a todos los hermanos que ustedes tienen entre las naciones los traerán a mi monte santo en Jerusalén, como una ofrenda al Señor; los traerán en caballos, en carros de combate y en literas, y en mulas y camellos —dice el Señor—. Los traerán como traen los israelitas, en recipientes limpios, sus ofrendas de grano al templo del Señor. 21 Y de ellos escogeré también a algunos, para que sean sacerdotes y levitas —dice el Señor—.

22 »Porque así como perdurarán en mi presencia el cielo nuevo y la tierra nueva que yo haré, así también perdurarán el nombre y los descendientes de ustedes —afirma el Señor—. 23 Sucederá que de una luna nueva a otra, y de un sábado a otro, toda la humanidad vendrá a postrarse ante mí —dice el Señor—. 24 Entonces saldrán y contemplarán los cadáveres de los que se rebelaron contra mí.

»Porque no morirá el gusano que los devora,
    ni se apagará el fuego que los consume:
    ¡repulsivos serán a toda la humanidad!»

Footnotes:
66:17 al frente. Lit. en medio.
Nueva Versión Internacional (NVI)
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Filipenses 3:5-21 Nueva Versión Internacional (NVI)
5 circuncidado al octavo día, del pueblo de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de pura cepa; en cuanto a la interpretación de la ley, fariseo; 6 en cuanto al celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que la ley exige, intachable.

7 Sin embargo, todo aquello que para mí era ganancia, ahora lo considero pérdida por causa de Cristo. 8 Es más, todo lo considero pérdida por razón del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por él lo he perdido todo, y lo tengo por estiércol, a fin de ganar a Cristo 9 y encontrarme unido a él. No quiero mi propia justicia que procede de la ley, sino la que se obtiene mediante la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios, basada en la fe. 10 Lo he perdido todo a fin de conocer a Cristo, experimentar el poder que se manifestó en su resurrección, participar en sus sufrimientos y llegar a ser semejante a él en su muerte. 11 Así espero alcanzar la resurrección de entre los muertos.

Ciudadanos del cielo
12 No es que ya lo haya conseguido todo, o que ya sea perfecto. Sin embargo, sigo adelante esperando alcanzar aquello para lo cual Cristo Jesús me alcanzó a mí. 13 Hermanos, no pienso que yo mismo lo haya logrado ya. Más bien, una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante, 14 sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús.

15 Así que, ¡escuchen los perfectos! Todos debemos[a] tener este modo de pensar. Y, si en algo piensan de forma diferente, Dios les hará ver esto también. 16 En todo caso, vivamos de acuerdo con lo que ya hemos alcanzado.[b]

17 Hermanos, sigan todos mi ejemplo, y fíjense en los que se comportan conforme al modelo que les hemos dado. 18 Como les he dicho a menudo, y ahora lo repito hasta con lágrimas, muchos se comportan como enemigos de la cruz de Cristo. 19 Su destino es la destrucción, adoran al dios de sus propios deseos[c] y se enorgullecen de lo que es su vergüenza. Solo piensan en lo terrenal. 20 En cambio, nosotros somos ciudadanos del cielo, de donde anhelamos recibir al Salvador, el Señor Jesucristo. 21 Él transformará nuestro cuerpo miserable para que sea como su cuerpo glorioso, mediante el poder con que somete a sí mismo todas las cosas.

Footnotes:
3:15 Así … debemos. Alt. Así que los que somos perfectos debemos.
3:16 alcanzado. Var. alcanzado, una misma regla, un mismo modo de pensar.
3:19 adoran … deseos. Lit. su dios es el estómago.
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Salmos 74 Nueva Versión Internacional (NVI)
Masquilde Asaf.
74 ¿Por qué, oh Dios,
    nos has rechazado para siempre?
¿Por qué se ha encendido tu ira
    contra las ovejas de tu prado?
2 Acuérdate del pueblo que adquiriste
    desde tiempos antiguos,
de la tribu que redimiste
    para que fuera tu posesión.
Acuérdate de este monte Sión,
    que es donde tú habitas.
3 Dirige tus pasos hacia estas ruinas eternas;
    ¡todo en el santuario lo ha destruido el enemigo!
4 Tus adversarios rugen en el lugar de tus asambleas
    y plantan sus banderas en señal de victoria.
5 Parecen leñadores en el bosque,
    talando árboles con sus hachas.
6 Con sus hachas y martillos
    destrozaron todos los adornos de madera.
7 Prendieron fuego a tu santuario;
    profanaron el lugar donde habitas.
8 En su corazón dijeron: «¡Los haremos polvo!»,
    y quemaron en el país todos tus santuarios.
9 Ya no vemos ondear nuestras banderas;
    ya no hay ningún profeta,
y ni siquiera sabemos
    hasta cuándo durará todo esto.

10 ¿Hasta cuándo, oh Dios, se burlará el adversario?
    ¿Por siempre insultará tu nombre el enemigo?
11 ¿Por qué retraes tu mano, tu mano derecha?
    ¿Por qué te quedas cruzado de brazos?

12 Tú, oh Dios, eres mi rey desde tiempos antiguos;
    tú traes salvación sobre la tierra.
13 Tú dividiste el mar con tu poder;
    les rompiste la cabeza a los monstruos marinos.
14 Tú aplastaste las cabezas de Leviatán
    y lo diste por comida a las jaurías del desierto.
15 Tú hiciste que brotaran fuentes y arroyos;
    secaste ríos de inagotables corrientes.
16 Tuyo es el día, tuya también la noche;
    tú estableciste la luna y el sol;
17 trazaste los límites de la tierra,
    y creaste el verano y el invierno.

18 Recuerda, Señor, que tu enemigo se burla,
    y que un pueblo insensato ofende tu nombre.
19 No entregues a las fieras
    la vida de tu tórtola;
no te olvides, ni ahora ni nunca,
    de la vida de tus pobres.
20 Toma en cuenta tu pacto,
    pues en todos los rincones del país
    abunda la violencia.
21 Que no vuelva humillado el oprimido;
    que alaben tu nombre el pobre y el necesitado.

22 Levántate, oh Dios, y defiende tu causa;
    recuerda que a todas horas te ofenden los necios.
23 No pases por alto el griterío de tus adversarios,
    el creciente tumulto de tus enemigos.

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Proverbios 24:15-16 Nueva Versión Internacional (NVI)
27
15 No aceches cual malvado la casa del justo,
    ni arrases el lugar donde habita;
16 porque siete veces podrá caer el justo,
    pero otras tantas se levantará;
los malvados, en cambio,
    se hundirán en la desgracia.

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DAB Español, Miércoles 23 de Septiembre

Día 266, DAB Español, Miércoles 23 de Septiembre Isaías 41:17-43:13; Efesios 2:1-22; Salmos 67; Proverbios 23:29-35 (Nueva Biblia de las Amé...