Sunday, November 3, 2019

DAB Español, Lunes 4 de Noviembre

Día 308, DAB Español, Lunes 4 de Noviembre

Ezequiel 10:1-11:25; Hebreos 6:1-20; Salmos 105:16-36; Proverbios 27:1-2 (Nueva Biblia Latinoamericana de Hoy (NBLH))






Ezequiel 10-11 Nueva Biblia Latinoamericana de Hoy (NBLH)
Visión de la Gloria de Dios
10 Después miré, y en el firmamento que estaba sobre las cabezas de los querubines, vi que apareció sobre ellos como una piedra de zafiro de apariencia semejante a un trono. 2 Y el Señor le dijo al hombre vestido de lino: “Entra en medio de las ruedas debajo de los querubines, llena tus manos de carbones encendidos de entre los querubines y espárcelos sobre la ciudad.” Y el hombre entró ante mis ojos.

3 Los querubines estaban de pie a la derecha del templo cuando el hombre entró, y la nube llenaba el atrio interior. 4 Entonces la gloria del Señor subió del querubín hacia el umbral del templo, y el templo se llenó de la nube, y el atrio se llenó del resplandor de la gloria del Señor. 5 El ruido de las alas de los querubines se oía hasta el atrio exterior, como la voz del Dios Todopoderoso (El Shaddai) cuando habla.

6 Cuando El le ordenó al hombre vestido de lino: “Toma fuego de entre las ruedas, de entre los querubines,” él entró y se paró junto a una rueda. 7 El querubín extendió su mano de entre los querubines hacia el fuego que estaba entre ellos, lo tomó y lo puso en las manos del que estaba vestido de lino, el cual lo tomó y salió. 8 Debajo de sus alas los querubines parecían tener la forma de la mano de un hombre.

9 Entonces miré, y vi cuatro ruedas junto a los querubines, cada rueda junto a cada querubín; el aspecto de las ruedas era como el brillo de una piedra de Tarsis. 10 En cuanto a su apariencia, las cuatro tenían la misma semejanza, como si una rueda estuviera dentro de la otra rueda. 11 Cuando andaban, se movían en las cuatro direcciones, sin volverse cuando andaban, sino que seguían la dirección en que ponían el rostro[a], sin volverse cuando andaban. 12 Y todo su cuerpo, sus espaldas, sus manos, sus alas y las ruedas estaban llenos de ojos alrededor, las ruedas de los cuatro. 13 A las ruedas se les llamó “torbellino,” y yo lo oí. 14 Y cada uno de los querubines tenía cuatro caras. La primera cara era la cara de un querubín, la segunda, la cara de un hombre, la tercera, la cara de un león y la cuarta, la cara de un águila.

15 Entonces los querubines se levantaron. Estos eran los seres vivientes que yo había visto en el río Quebar. 16 Cuando los querubines andaban, las ruedas andaban a su lado; y cuando los querubines alzaban sus alas para elevarse del suelo, las ruedas no se apartaban de su lado. 17 Cuando los querubines se detenían, las ruedas se detenían, y cuando se levantaban, las ruedas se levantaban con ellos, porque el espíritu de los seres vivientes estaba en ellas.

18 Entonces la gloria del Señor salió de sobre el umbral del templo y se puso sobre los querubines. 19 Cuando los querubines alzaron sus alas y se elevaron del suelo ante mis ojos salieron con las ruedas a su lado, y se detuvieron a la entrada de la puerta oriental de la casa del Señor. Y la gloria del Dios de Israel estaba por encima, sobre ellos.

20 Estos eran los seres vivientes que yo había visto debajo del Dios de Israel junto al río Quebar; entonces supe que eran querubines. 21 Cada uno tenía cuatro caras y cada uno cuatro alas, y había una semejanza de manos de hombre debajo de sus alas. 22 En cuanto a la forma de sus caras, eran las mismas caras cuya apariencia yo había visto junto al río Quebar. Cada uno caminaba derecho hacia adelante.

Castigo de los Gobernantes
11 Entonces el Espíritu me levantó y me llevó a la puerta oriental de la casa del Señor que mira al oriente. Y a la entrada de la puerta había veinticinco hombres, y entre ellos vi a Jaazanías, hijo de Azur, y a Pelatías, hijo de Benaía, jefes del pueblo. 2 Y Dios me dijo: “Hijo de hombre, estos son los hombres que traman iniquidad y dan malos consejos en esta ciudad, 3 los cuales dicen: ‘¿No está cerca el tiempo de edificar casas? Esta ciudad es la olla y nosotros la carne.’ 4 Por tanto, profetiza contra ellos, profetiza, hijo de hombre.”

5 Entonces el Espíritu del Señor cayó sobre mí, y me ordenó que dijera: “Así dice el Señor: ‘Así han dicho ustedes, casa de Israel, Yo conozco sus pensamientos[b]. 6 Han multiplicado sus muertos en esta ciudad, han llenado sus calles de muertos.” 7 Por tanto, así dice el Señor Dios: “Sus muertos, los que han dejado en medio de la ciudad, son la carne, y ella es la olla; pero Yo los sacaré de ella. 8 Han temido la espada, y espada traeré sobre ustedes,” declara el Señor Dios. 9 “Los sacaré de en medio de la ciudad, los entregaré en manos de extraños y traeré juicios contra ustedes. 10 A espada caerán; en los confines de Israel los juzgaré; y sabrán que Yo soy el Señor. 11 Esta ciudad no será olla para ustedes, ni ustedes serán carne en medio de ella; hacia los confines de Israel los juzgaré. 12 Así sabrán que Yo soy el Señor; porque no han andado en Mis estatutos ni han cumplido Mis ordenanzas, sino que han obrado conforme a las costumbres de las naciones que los rodean.”’”

13 Y mientras yo profetizaba, Pelatías, hijo de Benaía, murió. Entonces caí sobre mi rostro, y clamé a gran voz: “¡Ah, Señor Dios! ¿Vas a acabar por completo con el remanente de Israel?”

14 Entonces vino a mí la palabra del Señor: 15 “Hijo de hombre, tus hermanos, tus parientes, los hombres en el destierro contigo y toda la casa de Israel, todos ellos, son aquéllos a quienes los habitantes de Jerusalén han dicho: ‘Aléjense del Señor; a nosotros se nos ha dado esta tierra en posesión.’ 16 Por tanto, di: ‘Así dice el Señor Dios: “Aunque los había echado lejos entre las naciones, y aunque Yo los había dispersado por las tierras, sin embargo fui para ellos un santuario por poco tiempo en las tierras adonde habían ido.”’ 17 Por tanto di: ‘Así dice el Señor Dios: “Yo los recogeré de entre los pueblos y los reuniré de las tierras entre las cuales han sido dispersados, y les daré la tierra de Israel.”’ 18 “Cuando lleguen allí, quitarán de ella todas sus cosas detestables y todas sus abominaciones. 19 Yo les daré un solo corazón y pondré un espíritu nuevo dentro de ellos. Y quitaré de su carne el corazón de piedra y les daré un corazón de carne, 20 para que anden en Mis estatutos, guarden Mis ordenanzas y los cumplan. Entonces serán Mi pueblo y Yo seré su Dios. 21 Pero en cuanto a aquéllos cuyo corazón va detrás de sus cosas detestables y abominaciones, haré recaer su conducta sobre su cabeza,” declara el Señor Dios.

22 Entonces los querubines alzaron sus alas con las ruedas a su lado, y la gloria del Dios de Israel estaba por encima, sobre ellos. 23 La gloria del Señor se elevó de en medio de la ciudad, y se detuvo sobre el monte que está al oriente de la ciudad. 24 Y el Espíritu me levantó y me llevó a Caldea (Babilonia), a los desterrados, en visión por el Espíritu de Dios. Y se alejó de mí la visión que había visto. 25 Entonces hablé a los desterrados de todas las cosas que el Señor me había mostrado.

Footnotes:
Ezequiel 10:11 Lit la cabeza
Ezequiel 11:5 Lit lo que sube en su espíritu
Nueva Biblia Latinoamericana de Hoy (NBLH)
© 2005 by The Lockman Foundation, La Habra, California

Hebreos 6 Nueva Biblia Latinoamericana de Hoy (NBLH)
6 Por tanto, dejando las enseñanzas elementales[a] acerca de Cristo (el Mesías), avancemos hacia la madurez (perfección), no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas y de la fe en Dios, 2 de la enseñanza sobre lavamientos[b], de la imposición de manos, de la resurrección de los muertos y del juicio eterno. 3 Y esto haremos, si Dios lo permite.

4 Porque en el caso de los que fueron una vez iluminados, que probaron del don celestial y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, 5 que gustaron la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero, 6 pero después cayeron, es imposible renovarlos otra vez para arrepentimiento, puesto que de nuevo crucifican para sí mismos al Hijo de Dios y Lo exponen a la ignominia pública.

7 Porque la tierra que bebe la lluvia que con frecuencia cae[c] sobre ella y produce vegetación útil a aquéllos por los cuales es cultivada, recibe bendición de Dios. 8 Pero si produce espinos y cardos no vale nada, está próxima a ser maldecida[d], y termina por ser quemada[e].

Esperanza de Cosas Mejores
9 Pero en cuanto a ustedes, amados, aunque hablemos de esta manera, estamos persuadidos de las cosas que son mejores y que pertenecen a la salvación. 10 Porque Dios no es injusto como para olvidarse de la obra de ustedes y del amor que han mostrado hacia Su nombre, habiendo servido, y sirviendo aún, a los santos. 11 Pero deseamos que cada uno de ustedes muestre la misma solicitud hasta el fin, para alcanzar la plena (a plenitud la) seguridad de la esperanza, 12 a fin de que no sean perezosos, sino imitadores de los que mediante la fe y la paciencia heredan las promesas.

La Promesa de Dios es Segura
13 Pues cuando Dios hizo la promesa a Abraham, no pudiendo jurar por uno mayor, juró por El mismo, 14 diciendo: “Ciertamente te bendecire y ciertamente te multiplicare.” 15 Y así, habiendo esperado con paciencia, Abraham obtuvo la promesa. 16 Porque los hombres juran por uno mayor que ellos mismos, y para ellos un juramento dado como confirmación es el fin de toda discusión.

17 Por lo cual[f] Dios, deseando mostrar más plenamente a los herederos de la promesa la inmutabilidad de Su propósito, interpuso (garantizó) un juramento, 18 a fin de que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, los que hemos buscado refugio seamos grandemente animados[g] para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros.

19 Tenemos como ancla del alma, una esperanza segura y firme, y que penetra hasta detrás[h] del velo, 20 adonde Jesús entró por nosotros como precursor, hecho, según el orden de Melquisedec, Sumo Sacerdote para siempre.

Footnotes:
Hebreos 6:1 Lit la palabra del principio
Hebreos 6:2 O bautismos
Hebreos 6:7 Lit viene
Hebreos 6:8 Lit a una maldición
Hebreos 6:8 Lit su fin es para quemarse
Hebreos 6:17 O Por tanto
Hebreos 6:18 Lit podamos tener un fortísimo consuelo
Hebreos 6:19 Lit dentro
Nueva Biblia Latinoamericana de Hoy (NBLH)
© 2005 by The Lockman Foundation, La Habra, California

Salmos 105:16-36 Nueva Biblia Latinoamericana de Hoy (NBLH)
16 Y llamó al hambre sobre la tierra;
Quebró todo sustento de pan.
17 Envió a un hombre delante de ellos,
A José, vendido como esclavo.
18 Con grillos afligieron sus pies,
El mismo fue puesto en cadenas,
19 Hasta que su predicción se cumplió;
La palabra del Señor lo puso a prueba.
20 El rey envió, y lo soltó,
El soberano de los pueblos, lo puso en libertad.
21 Lo puso por señor de su casa,
Y administrador sobre todos sus bienes,
22 Para que encarcelara a sus príncipes a voluntad suya,
Y a sus ancianos enseñara sabiduría.
23 También Israel entró en Egipto,
Así peregrinó Jacob en la tierra de Cam.
24 E hizo que su pueblo se multiplicara mucho,
Y los hizo más fuertes que sus adversarios.

25 Les cambió el corazón para que odiaran a Su pueblo,
Para que obraran astutamente contra Sus siervos.
26 Envió a Moisés Su siervo,
Y a Aarón a quien había escogido.
27 Estos hicieron las maravillas de Dios entre ellos,
Y prodigios en la tierra de Cam.
28 Mandó tinieblas e hizo que se oscureciera,
Pero ellos no atendieron a Sus palabras.
29 Convirtió sus aguas en sangre,
E hizo morir sus peces.
30 Se llenó su tierra de ranas
Hasta en las alcobas de sus reyes.
31 El habló, y vinieron enjambres de moscas
Y mosquitos por todo su territorio.
32 Les dio granizo por lluvia,
Y llamas de fuego en su tierra.
33 Devastó también sus vides y sus higueras,
Y destrozó los árboles de sus territorios.
34 El habló, y vinieron langostas,
Y orugas sin número;
35 Que devoraron toda la vegetación de su país,
Y se comieron el fruto de su suelo.
36 También hirió de muerte a todo primogénito de su tierra;
Las primicias de todo su vigor.

Nueva Biblia Latinoamericana de Hoy (NBLH)
© 2005 by The Lockman Foundation, La Habra, California

Proverbios 27:1-2 Nueva Biblia Latinoamericana de Hoy (NBLH)
27 No te gloríes del día de mañana,
Porque no sabes qué traerá el día.
2 Que te alabe el extraño, y no tu boca;
El extranjero, y no tus labios.

Nueva Biblia Latinoamericana de Hoy (NBLH)
© 2005 by The Lockman Foundation, La Habra, California

Saturday, November 2, 2019

DAB Español, Domingo 3 de Noviembre

Día 307, DAB Español, Domingo 3 de Noviembre

Ezequiel 7:1-9:11; Hebreos 5:1-14; Salmos 105:1-15; Proverbios 26:28 (Nueva Biblia Latinoamericana de Hoy (NBLH))






Ezequiel 7-9 Nueva Biblia Latinoamericana de Hoy (NBLH)
7 Y vino a mí la palabra del Señor: 2 “Y tú, hijo de hombre, di: ‘Así dice el Señor Dios a la tierra de Israel: “¡El fin, el fin viene sobre los cuatro extremos de esta tierra! 3 Ahora viene el fin sobre ti y enviaré Mi ira contra ti; te juzgaré conforme a tus caminos y traeré sobre ti todas tus abominaciones. 4 Mi ojo no tendrá piedad de ti ni Yo te perdonaré; sino que te pagaré conforme a tus caminos, y tus abominaciones en medio de ti quedarán; y sabrán que Yo soy el Señor.”’

5 “Así dice el Señor Dios: ‘¡Un desastre! ¡Viene un desastre sin igual! 6 El fin viene, viene el fin; se ha despertado contra ti; ya ha venido. 7 Te ha llegado tu turno (tu sentencia), oh habitante de la tierra. Ha llegado el tiempo, se acerca el día; pánico, y no júbilo, en los montes. 8 Ahora pronto derramaré Mi furor sobre ti y descargaré Mi ira contra ti. Te juzgaré conforme a tus caminos y traeré sobre ti todas tus abominaciones. 9 Mi ojo no tendrá piedad ni Yo perdonaré. Te pagaré conforme a tus caminos, y tus abominaciones quedarán en medio de ti; y sabrán que soy Yo, el Señor, el que hiere.

10 Llega el día; ya viene. Ha salido tu turno, ha florecido la vara, ha reverdecido la arrogancia. 11 Se ha levantado la violencia para hacerse vara de impiedad. Nada quedará de ellos, ni de su multitud, ni de su riqueza, ni gloria entre ellos. 12 El tiempo ha llegado, ha venido el día. No se alegre el que compra ni se lamente el que vende, porque el furor está sobre toda su multitud. 13 Ciertamente el vendedor no recuperará lo vendido mientras ambos vivan, porque la visión acerca de toda su multitud no será revocada; y nadie, a causa de su iniquidad, podrá conservar su vida.

14 Han tocado la trompeta y lo han preparado todo, pero nadie va a la batalla; porque Mi furor está contra toda su multitud. 15 La espada está afuera, y la plaga y el hambre están dentro. El que esté en el campo morirá a espada, y al que esté en la ciudad, la plaga y el hambre lo consumirán. 16 Aun cuando escapen los sobrevivientes, estarán sobre los montes como palomas de los valles, todos ellos gimiendo por su iniquidad. 17 Todas las manos se debilitarán, y todas las rodillas serán como de agua. 18 Se ceñirán de cilicio y los cubrirá el terror; en todos los rostros habrá vergüenza y todas las cabezas estarán rapadas. 19 Arrojarán su plata en las calles y su oro se convertirá en cosa abominable; ni su plata ni su oro podrán librarlos el día de la ira del Señor. No saciarán su apetito ni llenarán sus estómagos, porque su iniquidad ha llegado a ser ocasión de tropiezo. 20 Cambiaron la belleza de Sus ornamentos en orgullo, y de ellos hicieron las imágenes de sus abominaciones y de sus cosas detestables; por tanto, haré que esto sea cosa abominable para ellos. 21 Lo entregaré todo en manos de extraños por botín y a los impíos de la tierra por despojo, y lo profanarán. 22 Apartaré de ellos Mi rostro y profanarán Mi lugar secreto; entrarán en él ladrones y lo profanarán.

23 Haz la cadena, porque la tierra está llena de crímenes sangrientos y la ciudad llena de violencia. 24 Por tanto, traeré a las más perversas de las naciones, y se apoderarán de sus casas; haré cesar el orgullo de los poderosos y sus santuarios serán profanados. 25 Cuando llegue la angustia, buscarán la paz, pero no habrá paz. 26 Vendrá calamidad sobre calamidad, y habrá rumor tras rumor. Entonces buscarán visión del profeta, y la ley desaparecerá del sacerdote y el consejo de los ancianos. 27 El rey hará duelo, el príncipe se vestirá de horror y temblarán las manos del pueblo de la tierra. Según su conducta los trataré, y por sus juicios los juzgaré; y sabrán que Yo soy el Señor.’”

Visión de las Abominaciones en Jerusalén
8 Y sucedió en el año sexto, en el día cinco del mes sexto, que estando yo sentado en mi casa con los ancianos de Judá sentados ante mí, bajó allí sobre mí la mano del Señor Dios. 2 Entonces miré, y vi una figura con aspecto de hombre; desde Sus lomos para abajo tenía la apariencia de fuego, y desde Sus lomos para arriba tenía la apariencia de un resplandor, como el aspecto de un metal refulgente. 3 Y extendió algo semejante a una mano y me tomó por un mechón de mi cabello; y el Espíritu me alzó entre la tierra y el cielo y me llevó a Jerusalén en visiones de Dios, a la entrada de la puerta que mira al norte del atrio interior, allí donde estaba la morada del ídolo de los celos que provoca los celos. 4 La gloria del Dios de Israel estaba allí, como la visión que yo había visto en la llanura.

5 Y Dios me dijo: “Hijo de hombre, levanta ahora tus ojos hacia el norte.” Y levanté mis ojos hacia el norte, y vi que al norte de la puerta del altar, a la entrada estaba el ídolo de los celos. 6 Entonces El me dijo: “Hijo de hombre, ¿ves lo que hacen éstos, las grandes abominaciones que comete aquí la casa de Israel para que Me aleje de Mi santuario? Pero aún verás mayores abominaciones.”

7 Después me llevó a la entrada del atrio, y miré que había un agujero en el muro. 8 Y me dijo: “Hijo de hombre, cava ahora en el muro.” Cavé en el muro, y tenía una entrada. 9 Entonces me dijo: “Entra y mira las perversas abominaciones que ellos están cometiendo aquí.” 10 Entré, pues, y miré; y vi grabados en el muro, por todo alrededor, toda clase de reptiles y bestias y cosas abominables, y todos los ídolos de la casa de Israel. 11 Frente a ellos estaban de pie setenta hombres de los ancianos de la casa de Israel. También Jaazanías, hijo de Safán, estaba de pie entre ellos, cada uno con su incensario en la mano; y el aroma de la nube de incienso subía.

12 Entonces Dios me dijo: “Hijo de hombre, ¿has visto lo que hacen en la oscuridad los ancianos de la casa de Israel, cada uno en su cámara de imágenes grabadas? Porque ellos dicen: ‘El Señor no nos ve; el Señor ha abandonado la tierra.’” 13 También me dijo: “Aún verás que cometen mayores abominaciones.”

14 Entonces me llevó a la entrada de la puerta de la casa del Señor que está al norte; y había allí mujeres sentadas llorando a Tamuz. 15 Y me dijo: “¿Has visto, hijo de hombre? Aún verás mayores abominaciones que éstas.”

16 Entonces me llevó al atrio interior de la casa del Señor. Y a la entrada del templo del Señor, entre el pórtico y el altar, había unos veinticinco hombres de espaldas al templo del Señor y de cara al oriente, y se postraban hacia el oriente, hacia el sol. 17 Y El me dijo: “¿Has visto, hijo de hombre? ¿Le parece poco a la casa de Judá cometer las abominaciones que aquí han cometido, que han llenado la tierra de violencia y Me han provocado repetidas veces? Porque se llevan el ramo a la nariz. 18 Por tanto, ciertamente Yo obraré con furor. Mi ojo no tendrá piedad, ni Yo perdonaré; y aunque griten a Mis oídos con gran voz, no los escucharé.”

Visión de la Matanza de los Culpables
9 Entonces Dios gritó a mis oídos con gran voz, diciendo: “Acérquense, verdugos de la ciudad, cada uno con su arma destructora en la mano.” 2 Y seis hombres venían por el camino de la puerta superior que mira al norte, cada uno con su arma destructora en la mano. Entre ellos había un hombre vestido de lino con una cartera de escribano a la cintura. Y entraron y se pusieron junto al altar de bronce.

3 Entonces la gloria del Dios de Israel subió del querubín sobre el cual había estado, hacia el umbral del templo. Y llamó al hombre vestido de lino que tenía la cartera de escribano a la cintura; 4 y el Señor le dijo: “Pasa por en medio de la ciudad, por en medio de Jerusalén, y pon una señal en la frente de los hombres que gimen y se lamentan por todas las abominaciones que se cometen en medio de ella.” 5 Pero oí que a los otros les dijo: “Pasen por la ciudad en pos de él y hieran; no tenga piedad su ojo, no perdonen. 6 Maten a viejos, jóvenes, doncellas, niños y mujeres hasta el exterminio, pero no toquen a ninguno sobre quien esté la señal. Comenzarán por Mi santuario.” Comenzaron, pues, con los ancianos que estaban delante del templo. 7 Entonces les dijo: “Profanen el templo y llenen de muertos los atrios. ¡Salgan!” Y salieron, y fueron hiriendo por la ciudad. 8 Mientras herían, quedé yo solo y caí sobre mi rostro; clamé y dije: “¡Ah, Señor Dios! ¿Destruirás a todo el remanente de Israel derramando Tu furor sobre Jerusalén?”

9 Entonces el Señor me respondió: “La iniquidad de la casa de Israel y de Judá es grande en extremo, la tierra está llena de sangre y la ciudad está llena de perversión; porque dicen: ‘El Señor ha abandonado la tierra, el Señor nada ve.’ 10 Pero en cuanto a Mí, tampoco Mi ojo tendrá piedad, ni Yo perdonaré, sino que haré recaer su conducta sobre sus cabezas.”

11 Entonces el hombre vestido de lino que tenía la cartera a la cintura, trajo un informe, diciendo: “He hecho tal como me ordenaste.”

Nueva Biblia Latinoamericana de Hoy (NBLH)
© 2005 by The Lockman Foundation, La Habra, California

Hebreos 5 Nueva Biblia Latinoamericana de Hoy (NBLH)
Jesús como Sumo Sacerdote
5 Porque todo sumo sacerdote tomado de entre los hombres es constituido a favor de los hombres en las cosas que a Dios se refieren, para presentar ofrendas y sacrificios por los pecados. 2 Puede[a] obrar con benignidad (compasión) para con los ignorantes y extraviados, puesto que él mismo está sujeto a flaquezas. 3 Por esa causa está obligado a ofrecer sacrificios por los pecados, tanto por sí mismo como por el pueblo. 4 Nadie toma este honor para sí mismo, sino que lo recibe cuando es llamado por Dios, así como lo fue Aarón.

5 De la misma manera, Cristo no se glorificó a El mismo para hacerse Sumo Sacerdote, sino que Lo glorificó el que Le dijo:

“Hijo Mio eres Tu,
Yo Te he engendrado hoy;”

6 como también dice en otro pasaje:

“Tu eres sacerdote para siempre
segun el orden de Melquisedec.”

7 Cristo[b], en los días de Su carne, habiendo ofrecido oraciones y súplicas con gran clamor y lágrimas al que Lo podía librar de la muerte[c], fue oído a causa de Su temor reverente. 8 Aunque era Hijo, aprendió obediencia por lo que padeció; 9 y habiendo sido hecho perfecto, vino a ser fuente (autor) de eterna salvación para todos los que Le obedecen, 10 siendo constituido por Dios como sumo sacerdote según el orden de Melquisedec.

Crecimiento en la Madurez Espiritual
11 Acerca de esto[d] tenemos mucho que decir, y es difícil de explicar, puesto que ustedes se han hecho tardos para oír. 12 Pues aunque ya[e] debieran ser maestros, otra vez tienen necesidad de que alguien les enseñe los principios elementales[f] de los oráculos (las palabras) de Dios, y han llegado a tener necesidad de leche y no de alimento sólido. 13 Porque todo el que toma sólo leche, no está acostumbrado a la palabra de justicia, porque es niño. 14 Pero el alimento sólido es para los adultos (los que han alcanzado madurez), los cuales por la práctica tienen los sentidos ejercitados para discernir el bien y el mal.

Footnotes:
Hebreos 5:2 Lit Pudiendo
Hebreos 5:7 Lit El cual
Hebreos 5:7 O salvar
Hebreos 5:11 O El
Hebreos 5:12 Lit por causa del tiempo
Hebreos 5:12 Lit elementos del principio
Nueva Biblia Latinoamericana de Hoy (NBLH)
© 2005 by The Lockman Foundation, La Habra, California

Salmos 105:1-15 Nueva Biblia Latinoamericana de Hoy (NBLH)
Las Obras Maravillosas del Señor en Favor de Israel
105 Den gracias al Señor, invoquen Su nombre;
Den a conocer Sus obras entre los pueblos.
2 Cántenle, cántenle;
Hablen de todas Sus maravillas.
3 Gloríense en Su santo nombre;
Alégrese el corazón de los que buscan al Señor.
4 Busquen al Señor y Su fortaleza;
Busquen Su rostro continuamente.
5 Recuerden las maravillas que El ha hecho,
Sus prodigios y los juicios de Su boca,
6 Oh simiente de Abraham, Su siervo,
Hijos de Jacob, Sus escogidos.
7 El es el Señor nuestro Dios;
Sus juicios están en toda la tierra.

8 Para siempre se ha acordado de Su pacto,
De la palabra que ordenó a mil generaciones,
9 Del pacto que hizo con Abraham,
Y de Su juramento a Isaac.
10 También lo confirmó a Jacob por estatuto,
A Israel como pacto eterno,
11 Diciendo: “A ti te daré la tierra de Canaán
Como porción de la heredad de ustedes.”
12 Cuando eran pocos en número,
Muy pocos, y extranjeros en el país,
13 Cuando vagaban de nación en nación,
Y de un reino a otro pueblo,
14 El no permitió que nadie los oprimiera,
Y por amor a ellos reprendió a reyes, diciéndoles:
15 “No toquen a Mis ungidos,
Ni hagan mal a Mis profetas.”

Nueva Biblia Latinoamericana de Hoy (NBLH)
© 2005 by The Lockman Foundation, La Habra, California

Proverbios 26:28 Nueva Biblia Latinoamericana de Hoy (NBLH)
28 La lengua mentirosa odia a los que oprime[a],
Y la boca lisonjera causa ruina.

Footnotes:
Proverbios 26:28 Lit sus oprimidos
Nueva Biblia Latinoamericana de Hoy (NBLH)
© 2005 by The Lockman Foundation, La Habra, California

Friday, November 1, 2019

DAB Español, Sábado 2 de Noviembre

Día 306, DAB Español, Sábado 2 de Noviembre

Ezequiel 3:16-6:14; Hebreos 4:1-16; Salmos 104:24-35; Proverbios 26:27 (Reina Valera Actualizada (RVA-2015))






Ezequiel 3:16-6:14 Reina Valera Actualizada (RVA-2015)
Ezequiel como centinela de su pueblo
16 Aconteció al cabo de los siete días que vino a mí la palabra del SEÑOR, diciendo: 17 “Oh hijo de hombre, yo te he puesto como centinela para la casa de Israel. Oirás, pues, las palabras de mi boca y les advertirás de mi parte. 18 Si yo digo al impío: ‘¡Morirás irremisiblemente!’, y tú no le adviertes ni le hablas para advertir al impío de su mal camino a fin de que viva, el impío morirá por su pecado; pero yo demandaré su sangre de tu mano. 19 Pero si tú le adviertes al impío y él no se aparta de su impiedad ni de su camino impío, él morirá por su pecado, pero tú habrás librado tu vida. 20 Y si algún justo se aparta de su justicia y hace maldad, y yo pongo tropiezo delante de él, él morirá; porque tú no le advertiste, morirá por su pecado. Sus obras de justicia que había hecho no le serán tomadas en cuenta, y su sangre demandaré de tu mano. 21 Pero si tú adviertes al justo para que no peque, y no peca, ciertamente vivirá por haber aceptado la advertencia; y tú mismo te habrás librado”.

Señal del enmudecimiento de Ezequiel
22 Entonces vino allí sobre mí la mano del SEÑOR y me dijo: “Levántate, vete al valle y allí hablaré contigo”. 23 Me levanté y fui al valle, y he aquí que se había detenido allí la gloria del SEÑOR, como la gloria que yo había visto junto al río Quebar. Y me postré sobre mi rostro. 24 Entonces entró en mí el Espíritu, me puso sobre mis pies y me habló diciendo:

—Entra y enciérrate en tu casa. 25 Y en cuanto a ti, oh hijo de hombre, he aquí que sobre ti pondrán cuerdas y te atarán con ellas, y no podrás salir entre ellos. 26 Y haré que tu lengua se pegue a tu paladar, y quedarás mudo. Así no serás para ellos un hombre que amonesta, porque son una casa rebelde. 27 Pero cuando yo te haya hablado, abriré tu boca, y les dirás: “Así ha dicho el SEÑOR Dios[a]”. El que escucha, que escuche; y el que deja de escuchar, que deje de escuchar. Porque son una casa rebelde.

Asedio simbólico de Jerusalén
4 »Y tú, oh hijo de hombre, toma una tableta de arcilla, ponla delante de ti y graba sobre ella una ciudad: Jerusalén. 2 Luego pon asedio contra ella, construye contra ella un muro de asedio y levanta contra ella un terraplén. Pon contra ella campamentos y coloca arietes contra ella en derredor. 3 Y tú, toma una plancha de hierro y ponla como muro de hierro entre ti y la ciudad. Luego afirma tu rostro contra ella, y quedará bajo asedio. Tú la asediarás; es una señal para la casa de Israel.

4 »Y tú, acuéstate sobre tu costado izquierdo y pon sobre él el pecado de la casa de Israel. Durante el número de días que estarás acostado así, cargarás con su pecado. 5 Yo te he asignado un número de días equivalente a los años del pecado de ellos: Durante trescientos noventa días cargarás con el pecado de la casa de Israel. 6 Y cumplidos estos, te acostarás nuevamente sobre tu costado derecho, y cargarás con el pecado de la casa de Judá durante cuarenta días: Te he fijado un día por cada año. 7 Luego afirmarás tu rostro hacia el asedio de Jerusalén, y con tu brazo descubierto profetizarás contra ella. 8 He aquí, yo pongo cuerdas sobre ti, y no te podrás dar vuelta de un lado al otro hasta que hayas cumplido los días de tu asedio.

9 »Y tú, toma trigo, cebada, habas, lentejas, sorgo y centeno, y ponlos en una vasija.

Con ellos te harás pan para el número de los días que estés acostado de lado: Durante trescientos noventa días comerás de él. 10 La comida que has de comer será racionada; será de doscientos gramos al día. De tiempo en tiempo la comerás. 11 También beberás el agua por medida: medio litro. De tiempo en tiempo la beberás. 12 Comerás tortas de cebada; las cocerás sobre excremento humano, ante la vista de ellos. 13 —El SEÑOR dijo además—: Así los hijos de Israel comerán su pan inmundo, entre las naciones a donde los arrojaré.

14 Entonces yo dije:

—¡Ay, SEÑOR Dios[b]! He aquí, yo nunca me he contaminado; desde mi juventud hasta ahora nunca he comido carne de animal mortecino ni despedazado ni nunca ha entrado a mi boca carne inmunda[c].

15 Y él me respondió:

—Mira, yo te concedo usar estiércol de buey en lugar de excremento humano, sobre el cual cocerás tu pan. 16 —Y añadió—: Oh hijo de hombre, he aquí yo quebrantaré la provisión de pan en Jerusalén. Comerán pan racionado y con angustia, y beberán el agua por medida y con horror. 17 Esto para que al faltarles el pan y el agua, queden desolados unos y otros, y se pudran en su iniquidad.

La señal de los pelos de Ezequiel
5 »Y tú, oh hijo de hombre, toma una cuchilla afilada, una navaja de barbero. Tómala y hazla pasar sobre tu cabeza y sobre tu barba. Luego toma una balanza para pesar y reparte los pelos. 2 Una tercera parte la quemarás con fuego en medio de la ciudad, cuando se cumplan los días del asedio. Toma otra tercera parte, y golpéala con la espada alrededor de la ciudad. Y la otra tercera parte espárcela al viento. Y yo desenvainaré la espada tras ellos. 3 Toma también de ellos unos pocos en número, y átalos en el extremo de tu manto. 4 Y de ellos toma otra vez algunos y échalos dentro del fuego, y quémalos allí. Entonces saldrá fuego de ellos hacia toda la casa de Israel.

5 »Así ha dicho el SEÑOR Dios[d]: “Esta es Jerusalén; yo la puse en medio de las naciones y de los países de su alrededor. 6 Pero ella se obstinó contra mis decretos con mayor culpabilidad que las demás naciones, y contra mis estatutos, más que los países que están alrededor de ella; porque desecharon mis decretos y no anduvieron según mis estatutos. 7 Por tanto, así ha dicho el SEÑOR Dios[e], por haberse comportado con mayor turbulencia que las naciones que están alrededor de ustedes, y porque no han andado según mis estatutos ni han cumplido mis decretos, y ni siquiera[f] han actuado según los decretos de las naciones que están a su alrededor; 8 por tanto, así ha dicho el SEÑOR Dios[g], he aquí que yo también estoy contra ti y ejecutaré actos justicieros en medio de ti, ante la vista de las naciones. 9 A causa de todas tus abominaciones haré en medio de ti lo que nunca he hecho ni haré jamás cosa semejante. 10 Por tanto, en medio de ti los padres comerán a sus hijos, y los hijos comerán a sus padres. Ejecutaré actos justicieros contra ti, y esparciré a tus sobrevivientes hacia todos los vientos”.

11 »Por tanto, dice el SEÑOR Dios[h]: “¡Vivo yo, que porque has profanado mi santuario con todos tus ídolos detestables y con todas tus abominaciones, también yo me apartaré; mi ojo no tendrá lástima ni tendré compasión! 12 Una tercera parte de ti morirá de peste y será consumida de hambre en medio de ti. Otra tercera parte caerá a espada alrededor de ti, y la otra tercera parte esparciré a todos los vientos y tras ellos desenvainaré mi espada. 13 Así se consumará mi furor; haré que en ellos se asiente mi ira y tomaré satisfacción. Y cuando haya consumado en ellos mi ira sabrán que yo, el SEÑOR, he hablado en mi celo. 14 Además, te convertiré en ruinas y en afrenta entre las naciones que están alrededor de ti, ante los ojos de todo el que pase. 15 Cuando yo ejecute actos justicieros contra ti con furor, con ira y con reprensiones de mi ira, tú serás afrenta, escarnio, advertencia y objeto de horror a las naciones que están alrededor de ti. Yo, el SEÑOR, he hablado.

16 »Cuando yo arroje contra ustedes las flechas malignas del hambre, que son para destrucción, las cuales enviaré para destruirlos, entonces aumentaré el hambre sobre ustedes y quebrantaré su sustento de pan. 17 Contra ustedes enviaré hambre y fieras dañinas que te privarán de hijos. Peste y sangre pasarán por en medio de ti, y traeré contra ti la espada. Yo, el SEÑOR, he hablado”.

Profecía contra los montes de Israel
6 Vino a mí la palabra del SEÑOR, diciendo: 2 “Oh hijo de hombre, pon tu rostro hacia los montes de Israel y profetiza contra ellos. 3 Les dirás: ‘¡Oh montes de Israel, escuchen la palabra del SEÑOR Dios[i]! Así ha dicho el SEÑOR Dios[j] a los montes y a las colinas, a las quebradas y a los valles: He aquí, yo mismo traeré contra ustedes la espada y destruiré sus lugares altos. 4 Sus altares serán desolados y sus altares de incienso destruidos. Haré que sus muertos caigan delante de los ídolos de ustedes. 5 Pondré los cadáveres de los hijos de Israel delante de sus ídolos y esparciré sus huesos alrededor de sus altares. 6 En todos los lugares donde habiten, las ciudades serán destruidas y los lugares altos desolados. Sus altares serán destruidos y desolados[k]; sus ídolos serán rotos y cesará su culto; sus altares de incienso serán destrozados y sus obras borradas. 7 Los muertos caerán en medio de ustedes, y sabrán que yo soy el SEÑOR.

8 “‘Pero dejaré un remanente, de modo que tengan entre las naciones algunos que escapen de la espada, cuando sean esparcidos por los países. 9 Entonces los que de ustedes escapen se acordarán de mí en las naciones en las cuales hayan sido hechos cautivos, de que yo quebranté[l] su corazón adúltero que se apartó de mí, y sus ojos que se prostituyeron tras sus ídolos. Ellos se detestarán a sí mismos a causa de los males que hicieron, por todas sus abominaciones. 10 Así sabrán que yo soy el SEÑOR. ¡No en vano he dicho que les haría este mal!’”.

11 Así ha dicho el SEÑOR Dios[m]: “Golpea con tu mano y pisotea con tu pie, y di: ‘¡Ay de todas las terribles abominaciones de la casa de Israel! Porque con espada, hambre y peste caerán. 12 El que esté lejos morirá de peste, el que esté cerca caerá a espada, y el que se quede y sea sitiado morirá de hambre’. Así agotaré en ellos mi ira. 13 Y sabrán que yo soy el SEÑOR, cuando sus muertos estén en medio de sus ídolos y alrededor de sus altares, en toda colina alta y en todas las cumbres de los montes, debajo de todo árbol frondoso y debajo de toda encina coposa, lugares donde ofrecieron grato olor a todos sus ídolos. 14 Extenderé contra ellos mi mano, y convertiré la tierra en desolación y asolamiento en todos los lugares en que habitan, desde el desierto hasta Diblat[n]. Y sabrán que yo soy el SEÑOR”.

Footnotes:
Ezequiel 3:27 Lit., Señor YHWH.
Ezequiel 4:14 Lit., Señor YHWH.
Ezequiel 4:14 Cf. Lev. 7:18, ss.; Hech. 10:14, ss.
Ezequiel 5:5 Lit., Señor YHWH.
Ezequiel 5:7 Lit., Señor YHWH.
Ezequiel 5:7 Según muchos mss; cf. 11:12; TM, y no han.
Ezequiel 5:8 Lit., Señor YHWH.
Ezequiel 5:11 Lit., Señor YHWH.
Ezequiel 6:3 Lit., Señor YHWH.
Ezequiel 6:3 Lit., Señor YHWH.
Ezequiel 6:6 Según vers. antiguas; heb., avergonzados.
Ezequiel 6:9 Según vers. antiguas; otra trad., que fui quebrantado a causa de su… y de sus…
Ezequiel 6:11 Lit., Señor YHWH.
Ezequiel 6:14 Algunos mss. tienen Ribla (cf. 2 Rey. 25:21).
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Hebreos 4 Reina Valera Actualizada (RVA-2015)
4 Temamos, pues, mientras permanezca aún la promesa de entrar en su reposo, no sea que alguno de ustedes parezca quedarse atrás. 2 Porque también a nosotros, como a ellos, nos han sido anunciadas las buenas nuevas; pero a ellos de nada les aprovechó oír la palabra, porque no se identificaron por fe con los que la obedecieron. 3 Pero los que hemos creído sí entramos en el reposo, como él ha dicho:

Como juré en mi ira:

“¡Jamás entrarán en mi reposo!”[a],

aunque sus obras quedaron terminadas desde la fundación del mundo. 4 Porque en cierto lugar ha dicho así del séptimo día: Y reposó Dios en el séptimo día de todas sus obras[b]. 5 Y otra vez dice aquí: “¡Jamás entrarán en mi reposo!”[c].

6 Puesto que falta que algunos entren en el reposo, ya que aquellos a quienes primero les fue anunciado no entraron a causa de la desobediencia, 7 Dios ha determinado otra vez un cierto día, diciendo por medio de David: “Hoy”, después de tanto tiempo, como ya se ha dicho:

Si escuchan hoy su voz,

no endurezcan su corazón[d].

8 Porque si Josué les hubiera dado el reposo, no se hablaría después de otro día. 9 Por tanto, queda todavía un reposo sabático para el pueblo de Dios. 10 El que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, así como Dios de las suyas. 11 Hagamos, pues, todo esfuerzo para entrar en aquel reposo, no sea que alguien caiga en el mismo ejemplo de desobediencia.

12 Porque la Palabra de Dios es viva y eficaz, y más penetrante que toda espada de dos filos. Penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. 13 No existe cosa creada que no sea manifiesta en su presencia. Más bien, todas están desnudas y expuestas ante los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.

Jesucristo, sumo sacerdote superior
14 Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que ha traspasado los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra confesión. 15 Porque no tenemos un sumo sacerdote que no puede compadecerse de nuestras debilidades, pues él fue tentado en todo igual que nosotros pero sin pecado. 16 Acerquémonos, pues, con confianza al trono de la gracia para que alcancemos misericordia y hallemos gracia para el oportuno socorro.

Footnotes:
Hebreos 4:3 Sal. 95:11; cf. Heb. 3:11.
Hebreos 4:4 Gén. 2:2.
Hebreos 4:5 Sal. 95:11; cf. Heb. 3:11.
Hebreos 4:7 Sal. 95:7, 8 (LXX).
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Salmos 104:24-35 Reina Valera Actualizada (RVA-2015)
24 ¡Cuán numerosas son tus obras,
oh SEÑOR!
A todas las hiciste con sabiduría;
la tierra está llena de tus criaturas.
25 Este es el mar grande y ancho,
en el cual hay peces sin número, animales grandes y pequeños.
26 Sobre él van los navíos;
allí está el Leviatán[a]
que hiciste para que jugase en él.
27 Todos ellos esperan en ti
para que les des su comida
a su tiempo.
28 Tú les das, y ellos recogen;
abres tu mano, y se sacian del bien.
29 Escondes tu rostro, y se desvanecen;
les quitas el aliento, y dejan de ser. Así vuelven a ser polvo.
30 Envías tu hálito, y son creados;
y renuevas la superficie de la tierra.
31 ¡Sea la gloria del SEÑOR
para siempre!
Alégrese el SEÑOR en sus obras.
32 Él mira la tierra, y ella tiembla; toca las montañas, y humean.
33 Cantaré al SEÑOR en mi vida;
a mi Dios cantaré salmos mientras viva.
34 Que mi meditación le sea grata
y que yo me alegre en el SEÑOR.
35 Sean exterminados de la tierra los pecadores,
y los impíos dejen de ser.
¡Bendice, oh alma mía, al SEÑOR! ¡Aleluya!

Footnotes:
Salmos 104:26 Cf. Job 3:8; 41:1; Sal. 74:14.
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Proverbios 26:27 Reina Valera Actualizada (RVA-2015)
27 El que cava fosa caerá en ella;
y al que hace rodar una piedra esta le vendrá encima.

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DAB Español, Miércoles 23 de Septiembre

Día 266, DAB Español, Miércoles 23 de Septiembre Isaías 41:17-43:13; Efesios 2:1-22; Salmos 67; Proverbios 23:29-35 (Nueva Biblia de las Amé...