Sunday, January 2, 2022

DAB Español, Lunes 03 de Enero

Día 003, DAB Español, Lunes 03 de Enero

Génesis 5:1-7:24; Mateo 3:7-4:11; Salmos 3; Proverbios 1:10-19 (Nueva Traducción Viviente (NTV))








Génesis 5-7

Nueva Traducción Viviente

Descendientes de Adán

5 Este es el relato escrito de los descendientes de Adán. Cuando Dios creó a los seres humanos,[a] los hizo para que fueran semejantes a él mismo. 2 Los creó hombre y mujer, y los bendijo y los llamó «humanos».

 

3 Cuando Adán tenía ciento treinta años, fue padre de un hijo que era igual a él, su viva imagen, y lo llamó Set. 4 Después del nacimiento de Set, Adán vivió ochocientos años más y tuvo otros hijos e hijas. 5 Adán vivió novecientos treinta años y después murió.

 

6 Cuando Set tenía ciento cinco años, fue padre de[b] Enós. 7 Después del nacimiento de[c] Enós, Set vivió ochocientos siete años más y tuvo otros hijos e hijas. 8 Set vivió novecientos doce años y después murió.

 

9 Cuando Enós tenía noventa años, fue padre de Cainán. 10 Después del nacimiento de Cainán, Enós vivió ochocientos quince años más y tuvo otros hijos e hijas. 11 Enós vivió novecientos cinco años y después murió.

 

12 Cuando Cainán tenía setenta años, fue padre de Mahalaleel. 13 Después del nacimiento de Mahalaleel, Cainán vivió ochocientos cuarenta años más y tuvo otros hijos e hijas. 14 Cainán vivió novecientos diez años y después murió.

 

15 Cuando Mahalaleel tenía sesenta y cinco años, fue padre de Jared. 16 Después del nacimiento de Jared, Mahalaleel vivió ochocientos treinta años más y tuvo otros hijos e hijas. 17 Mahalaleel vivió ochocientos noventa y cinco años y después murió.

 

18 Cuando Jared tenía ciento sesenta y dos años, fue padre de Enoc. 19 Después del nacimiento de Enoc, Jared vivió ochocientos años más y tuvo otros hijos e hijas. 20 Jared vivió novecientos sesenta y dos años y después murió.

 

21 Cuando Enoc tenía sesenta y cinco años, fue padre de Matusalén. 22 Después del nacimiento de Matusalén, Enoc vivió en íntima comunión con Dios trescientos años más y tuvo otros hijos e hijas. 23 Enoc vivió trescientos sesenta y cinco años 24 andando en íntima comunión con Dios. Y un día desapareció, porque Dios se lo llevó.

 

25 Cuando Matusalén tenía ciento ochenta y siete años, fue padre de Lamec. 26 Después del nacimiento de Lamec, Matusalén vivió setecientos ochenta y dos años más y tuvo otros hijos e hijas. 27 Matusalén vivió novecientos sesenta y nueve años y después murió.

 

28 Cuando Lamec tenía ciento ochenta y dos años, fue padre de un hijo varón. 29 Lamec le puso por nombre a su hijo Noé, porque dijo: «Que él nos traiga alivio[d] de nuestro trabajo y de la penosa labor de cultivar esta tierra que el Señor ha maldecido». 30 Después del nacimiento de Noé, Lamec vivió quinientos noventa y cinco años más y tuvo otros hijos e hijas. 31 Lamec vivió setecientos setenta y siete años y después murió.

 

32 Cuando Noé tenía quinientos años, fue padre de Sem, Cam y Jafet.

 

Un mundo descarriado

6 Luego los seres humanos comenzaron a multiplicarse sobre la tierra, y les nacieron hijas. 2 Los hijos de Dios vieron a las hermosas mujeres[e] y tomaron como esposas a todas las que quisieron. 3 Entonces el Señor dijo: «Mi Espíritu no tolerará a[f] los humanos durante mucho tiempo, porque solo son carne mortal. En el futuro, la duración de la vida no pasará de ciento veinte años».

 

4 En esos días y durante algún tiempo después, vivían en la tierra gigantes nefilitas, pues siempre que los hijos de Dios tenían relaciones sexuales con las mujeres, ellas daban a luz hijos que luego se convirtieron en los héroes y en los famosos guerreros de la antigüedad.

 

5 El Señor vio la magnitud de la maldad humana en la tierra y que todo lo que la gente pensaba o imaginaba era siempre y totalmente malo. 6 Entonces el Señor lamentó haber creado al ser humano y haberlo puesto sobre la tierra. Se le partió el corazón. 7 Entonces el Señor dijo: «Borraré de la faz de la tierra a esta raza humana que he creado. Así es, y destruiré a todo ser viviente: a todos los seres humanos, a los animales grandes, a los animales pequeños que corren por el suelo y aun a las aves del cielo. Lamento haberlos creado». 8 Pero Noé encontró favor delante del Señor.

 

La historia de Noé

9 Este es el relato de Noé y su familia. Noé era un hombre justo, la única persona intachable que vivía en la tierra en ese tiempo, y anduvo en íntima comunión con Dios. 10 Noé fue padre de tres hijos: Sem, Cam y Jafet.

 

11 Ahora bien, Dios vio que la tierra se había corrompido y estaba llena de violencia. 12 Dios observó toda la corrupción que había en el mundo, porque todos en la tierra eran corruptos. 13 Entonces Dios le dijo a Noé: «He decidido destruir a todas las criaturas vivientes, porque han llenado la tierra de violencia. Así es, ¡los borraré a todos y también destruiré la tierra!

 

14 »Construye un gran barco[g] de madera de ciprés[h] y recúbrelo con brea por dentro y por fuera para que no le entre agua. Luego construye pisos y establos por todo su interior. 15 Haz el barco de ciento treinta y ocho metros de longitud, veintitrés metros de anchura y catorce metros de altura.[i] 16 Deja una abertura de cuarenta y seis centímetros[j] por debajo del techo, alrededor de todo el barco. Pon la puerta en uno de los costados y construye tres pisos dentro del barco: inferior, medio y superior.

 

17 »¡Mira! Estoy a punto de cubrir la tierra con un diluvio que destruirá a todo ser vivo que respira. Todo lo que hay en la tierra morirá, 18 pero confirmaré mi pacto contigo. Así que entren en el barco tú y tu mujer, y tus hijos y sus esposas. 19 Mete en el barco junto contigo a una pareja—macho y hembra—de cada especie animal a fin de mantenerlos vivos durante el diluvio. 20 Una pareja de cada especie de ave, de animal, y de animal pequeño que corre por el suelo vendrá a ti para mantenerse con vida. 21 Y asegúrate de llevar a bordo suficiente alimento para tu familia y para todos los animales».

 

22 Entonces Noé hizo todo exactamente como Dios se lo había ordenado.

 

El diluvio cubre la tierra

7 Cuando todo estuvo preparado, el Señor le dijo a Noé: «Entra en el barco con toda tu familia, porque puedo ver que, entre todas las personas de la tierra, solo tú eres justo. 2 Toma contigo siete parejas—macho y hembra—de cada animal que yo he aprobado para comer y para el sacrificio,[k] y toma una pareja de cada uno de los demás. 3 Toma también siete parejas de cada especie de ave. Tiene que haber un macho y una hembra en cada pareja para asegurar que sobrevivan todas las especies en la tierra después del diluvio. 4 Dentro de siete días, haré que descienda la lluvia sobre la tierra; y lloverá durante cuarenta días y cuarenta noches, hasta que yo haya borrado de la tierra a todos los seres vivos que he creado».

 

5 Así que Noé hizo todo tal como el Señor le había ordenado.

 

6 Noé tenía seiscientos años cuando el diluvio cubrió la tierra. 7 Subió a bordo del barco para escapar del diluvio junto con su esposa, sus hijos y las esposas de ellos. 8 Con ellos estaban todas las diferentes especies de animales—los aprobados para comer y para el sacrificio, y los no aprobados—junto con todas las aves y los animales pequeños que corren por el suelo. 9 Entraron en el barco por parejas—macho y hembra—tal como Dios había ordenado a Noé. 10 Después de siete días, las aguas del diluvio descendieron y cubrieron la tierra.

 

11 Cuando Noé tenía seiscientos años, el día diecisiete del segundo mes, todas las aguas subterráneas entraron en erupción, y la lluvia cayó en grandes torrentes desde el cielo. 12 La lluvia continuó cayendo durante cuarenta días y cuarenta noches.

 

13 Ese mismo día Noé había entrado en el barco con su esposa y sus hijos—Sem, Cam y Jafet—y las esposas de ellos. 14 Con ellos en el barco había parejas de cada especie animal—domésticos y salvajes, grandes y pequeños—junto con aves de cada especie. 15 De dos en dos entraron en el barco, en representación de todo ser vivo que respira. 16 Entraron un macho y una hembra de cada especie, tal como Dios había ordenado a Noé. Luego el Señor cerró la puerta detrás de ellos.

 

17 Durante cuarenta días, las aguas del diluvio crecieron hasta que cubrieron la tierra y elevaron el barco por encima de la tierra. 18 Mientras el nivel del agua subía más y más por encima del suelo, el barco flotaba a salvo sobre la superficie. 19 Finalmente, el agua cubrió hasta las montañas más altas de la tierra 20 elevándose casi siete metros[l] por encima de las cumbres más altas. 21 Murieron todos los seres vivos que había sobre la tierra: las aves, los animales domésticos, los animales salvajes, los animales pequeños que corren por el suelo y todas las personas. 22 Todo lo que respiraba y vivía sobre tierra firme murió. 23 Dios borró de la tierra a todo ser vivo: las personas, los animales, los animales pequeños que corren por el suelo y las aves del cielo. Todos fueron destruidos. Las únicas personas que sobrevivieron fueron Noé y los que estaban con él en el barco. 24 Y las aguas del diluvio cubrieron la tierra durante ciento cincuenta días.

 

Footnotes

5:1 O al hombre; en hebreo dice adán; similar en 5:2.

5:6 O fue el antepasado de; también en 5:9, 12, 15, 18, 21, 25.

5:7 O del nacimiento de este antepasado de; también en 5:10, 13, 16, 19, 22, 26.

5:29 Noé suena como un término hebreo que puede significar tanto «alivio» como «consuelo».

6:2 En hebreo hijas de los hombres; también en 6:4.

6:3 La versión griega dice no permanecerá en.

6:14a Tradicionalmente se traduce un arca.

6:14b O madera de fustete.

6:15 En hebreo 300 codos [450 pies] de longitud, 50 codos [75 pies] de anchura y 30 codos [45 pies] de altura.

6:16 En hebreo una abertura de un codo [18 pulgadas].

7:2 En hebreo de cada animal limpio; similar en 7:8.

7:20 En hebreo 15 codos [22,5 pies].

Mateo 3:7-4:11

Nueva Traducción Viviente

7 Cuando Juan vio que muchos fariseos y saduceos venían a mirarlo bautizar,[a] los enfrentó. «¡Camada de víboras!—exclamó—. ¿Quién les advirtió que huyeran de la ira que se acerca? 8 Demuestren con su forma de vivir que se han arrepentido de sus pecados y han vuelto a Dios. 9 No se digan simplemente el uno al otro: “Estamos a salvo porque somos descendientes de Abraham”. Eso no significa nada, porque les digo que Dios puede crear hijos de Abraham de estas piedras. 10 Ahora mismo el hacha del juicio de Dios está lista para cortar las raíces de los árboles. Así es, todo árbol que no produzca buenos frutos será cortado y arrojado al fuego.

 

11 »Yo bautizo con[b] agua a los que se arrepienten de sus pecados y vuelven a Dios, pero pronto viene alguien que es superior a mí, tan superior que ni siquiera soy digno de ser su esclavo y llevarle las sandalias. Él los bautizará con el Espíritu Santo y con fuego.[c] 12 Está listo para separar el trigo de la paja con su rastrillo. Luego limpiará la zona donde se trilla y juntará el trigo en su granero, pero quemará la paja en un fuego interminable».

 

Bautismo de Jesús

13 Luego Jesús fue de Galilea al río Jordán para que Juan lo bautizara, 14 pero Juan intentó convencerlo de que no lo hiciera.

 

—Yo soy el que necesita que tú me bautices—dijo Juan—, entonces, ¿por qué vienes tú a mí?

 

15 Pero Jesús le dijo:

 

—Así debe hacerse, porque tenemos que cumplir con todo lo que Dios exige.[d]

 

Entonces Juan aceptó bautizarlo.

 

16 Después del bautismo, mientras Jesús salía del agua, los cielos se abrieron[e] y vio al Espíritu de Dios que descendía sobre él como una paloma. 17 Y una voz dijo desde el cielo: «Este es mi Hijo muy amado, quien me da gran gozo».

 

Tentación de Jesús

4 Luego el Espíritu llevó a Jesús al desierto para que allí lo tentara el diablo. 2 Durante cuarenta días y cuarenta noches ayunó y después tuvo mucha hambre.

 

3 En ese tiempo, el diablo[f] se le acercó y le dijo:

 

—Si eres el Hijo de Dios, di a estas piedras que se conviertan en pan.

 

4 Jesús le dijo:

 

—¡No! Las Escrituras dicen:

 

“La gente no vive solo de pan,

    sino de cada palabra que sale de la boca de Dios”[g] .

 

5 Después el diablo lo llevó a la santa ciudad, Jerusalén, al punto más alto del templo, 6 y dijo:

 

—Si eres el Hijo de Dios, ¡tírate! Pues las Escrituras dicen:

 

“Él ordenará a sus ángeles que te protejan.

Y te sostendrán con sus manos

    para que ni siquiera te lastimes el pie con una piedra”[h].

 

7 Jesús le respondió:

 

—Las Escrituras también dicen: “No pondrás a prueba al Señor tu Dios”[i] .

 

8 Luego el diablo lo llevó a la cima de una montaña muy alta y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria que hay en ellos.

 

9 —Te daré todo esto—dijo—si te arrodillas y me adoras.

 

10 —Vete de aquí, Satanás—le dijo Jesús—, porque las Escrituras dicen:

 

“Adora al Señor tu Dios

    y sírvele únicamente a él”[j] .

 

11 Entonces el diablo se fue, y llegaron ángeles a cuidar a Jesús.

 

Footnotes

3:7 O venían para ser bautizados.

3:11a O en.

3:11b O en el Espíritu Santo y en fuego.

3:15 O con toda justicia.

3:16 Algunos manuscritos dicen se abrieron a él.

4:3 En griego el tentador.

4:4 Dt 8:3.

4:6 Sal 91:11-12.

4:7 Dt 6:16.

4:10 Dt 6:13.

Salmos 3

Nueva Traducción Viviente

Salmo de David, acerca de cuando huía de su hijo Absalón.

3 Oh Señor, tengo tantos enemigos;

    son muchos los que están en mi contra.

2 Son tantos los que dicen:

    «¡Dios no lo rescatará!». Interludio[a]

 

3 Pero tú, oh Señor, eres un escudo que me rodea;

    eres mi gloria, el que sostiene mi cabeza en alto.

4 Clamé al Señor,

    y él me respondió desde su monte santo. Interludio

 

5 Me acosté y dormí,

    pero me desperté a salvo,

    porque el Señor me cuidaba.

6 No tengo miedo a los diez mil enemigos

    que me rodean por todas partes.

 

7 ¡Levántate, oh Señor!

    ¡Rescátame, Dios mío!

¡Abofetea a todos mis enemigos!

    ¡Destroza los dientes de los malvados!

8 La victoria proviene de ti, oh Señor;

    bendice a tu pueblo. Interludio

 

Footnotes

3:2 En hebreo Selah. El significado de esta palabra es incierto, aunque es probable que sea un término literario o musical. Se traduce Interludio en todo el libro de Salmos.

Proverbios 1:10-19

Nueva Traducción Viviente

10 Hijo mío, si los pecadores quieren engatusarte,

    ¡dales la espalda!

11 Quizás te digan: «Ven con nosotros.

    ¡Escondámonos y matemos a alguien!

    ¡Vamos a emboscar a los inocentes, solo para divertirnos!

12 Vamos a tragarlos vivos, como lo hace la tumba;[a]

    vamos a tragarlos enteros, como a quienes descienden a la fosa de la muerte.

13 ¡Piensa en todas las grandes cosas que conseguiremos!

    Llenaremos nuestras casas con todo lo robado.

14 Ven, únete a nosotros;

    entre todos compartiremos el botín».

 

15 ¡Hijo mío, no vayas con ellos!

    Mantente alejado de sus caminos.

16 Ellos corren a cometer malas acciones;

    van de prisa a matar.

17 Si un pájaro ve que le tienden una trampa,

    sabe que tiene que alejarse.

18 En cambio, esa gente se tiende una emboscada a sí misma;

    pareciera que busca su propia muerte.

19 Así terminan todos los que codician el dinero;

    esa codicia les roba la vida.

 

Footnotes

1:12 En hebreo como el Seol.

Nueva Traducción Viviente (NTV)

La Santa Biblia, Nueva Traducción Viviente, © Tyndale House Foundation, 2010. Todos los derechos reservados.

Saturday, January 1, 2022

DAB Español, Domingo 02 de Enero

Día 002, DAB Español, Domingo 02 de Enero

Génesis 3:1-4:26; Mateo 2:13-3:6; Salmos 2; Proverbios 1:7-9 (Nueva Traducción Viviente (NTV))








Génesis 3-4

Nueva Traducción Viviente

El hombre y la mujer pecan

3 La serpiente era el más astuto de todos los animales salvajes que el Señor Dios había hecho. Cierto día le preguntó a la mujer:

 

—¿De veras Dios les dijo que no deben comer del fruto de ninguno de los árboles del huerto?

 

2 —Claro que podemos comer del fruto de los árboles del huerto—contestó la mujer—. 3 Es solo del fruto del árbol que está en medio del huerto del que no se nos permite comer. Dios dijo: “No deben comerlo, ni siquiera tocarlo; si lo hacen, morirán”.

 

4 —¡No morirán!—respondió la serpiente a la mujer—. 5 Dios sabe que, en cuanto coman del fruto, se les abrirán los ojos y serán como Dios, con el conocimiento del bien y del mal.

 

6 La mujer quedó convencida. Vio que el árbol era hermoso y su fruto parecía delicioso, y quiso la sabiduría que le daría. Así que tomó del fruto y lo comió. Después le dio un poco a su esposo que estaba con ella, y él también comió. 7 En ese momento, se les abrieron los ojos, y de pronto sintieron vergüenza por su desnudez. Entonces cosieron hojas de higuera para cubrirse.

 

8 Cuando soplaba la brisa fresca de la tarde, el hombre[a] y su esposa oyeron al Señor Dios caminando por el huerto. Así que se escondieron del Señor Dios entre los árboles. 9 Entonces el Señor Dios llamó al hombre:

 

—¿Dónde estás?

 

10 El hombre contestó:

 

—Te oí caminando por el huerto, así que me escondí. Tuve miedo porque estaba desnudo.

 

11 —¿Quién te dijo que estabas desnudo?—le preguntó el Señor Dios—. ¿Acaso has comido del fruto del árbol que te ordené que no comieras?

 

12 El hombre contestó:

 

—La mujer que tú me diste fue quien me dio del fruto, y yo lo comí.

 

13 Entonces el Señor Dios le preguntó a la mujer:

 

—¿Qué has hecho?

 

—La serpiente me engañó—contestó ella—. Por eso comí.

 

14 Entonces el Señor Dios le dijo a la serpiente:

 

«Por lo que has hecho, eres maldita

    más que todos los animales, tanto domésticos como salvajes.

Andarás sobre tu vientre,

    arrastrándote por el polvo durante toda tu vida.

15 Y pondré hostilidad entre tú y la mujer,

    y entre tu descendencia y la descendencia de ella.

Su descendiente te golpeará la cabeza,

    y tú le golpearás[b] el talón».

 

16 Luego le dijo a la mujer:

 

«Haré más agudo el dolor de tu embarazo,

    y con dolor darás a luz.

Y desearás controlar a tu marido,

    pero él gobernará sobre ti[c]».

 

17 Y al hombre le dijo:

 

«Dado que hiciste caso a tu esposa y comiste del fruto del árbol

    del que te ordené que no comieras,

la tierra es maldita por tu culpa.

    Toda tu vida lucharás para poder vivir de ella.

18 Te producirá espinos y cardos,

    aunque comerás de sus granos.

19 Con el sudor de tu frente

    obtendrás alimento para comer

hasta que vuelvas a la tierra

    de la que fuiste formado.

Pues fuiste hecho del polvo,

    y al polvo volverás».

 

El paraíso perdido: el juicio de Dios

20 Después, el hombre—Adán—le puso a su esposa el nombre Eva, porque ella sería la madre de todos los que viven.[d] 21 Y el Señor Dios hizo ropa de pieles de animales para Adán y su esposa.

 

22 Luego el Señor Dios dijo: «Miren, los seres humanos[e] se han vuelto como nosotros, con conocimiento del bien y del mal. ¿Y qué ocurrirá si toman el fruto del árbol de la vida y lo comen? ¡Entonces vivirán para siempre!». 23 Así que el Señor Dios los expulsó del jardín de Edén y envió a Adán a cultivar la tierra de la cual él había sido formado. 24 Después de expulsarlos, el Señor Dios puso querubines poderosos al oriente del jardín de Edén; y colocó una espada de fuego ardiente—que destellaba al moverse de un lado a otro—a fin de custodiar el camino hacia el árbol de la vida.

 

Caín y Abel

4 Ahora bien, Adán[f] tuvo relaciones sexuales con su esposa, Eva, y ella quedó embarazada. Cuando dio a luz a Caín, dijo: «¡Con la ayuda del Señor, he tenido[g] un varón!». 2 Tiempo después, dio a luz al hermano de Caín y le puso por nombre Abel.

 

Cuando crecieron, Abel se hizo pastor de ovejas, mientras que Caín se dedicó a cultivar la tierra. 3 Al llegar el tiempo de la cosecha, Caín presentó algunos de sus cultivos como ofrenda para el Señor. 4 Abel también presentó una ofrenda: las mejores partes de algunos de los corderos que eran primeras crías de su rebaño. El Señor aceptó a Abel y a su ofrenda, 5 pero no aceptó a Caín ni a su ofrenda. Esto hizo que Caín se enojara mucho, y se veía decaído.

 

6 «¿Por qué estás tan enojado?—preguntó el Señor a Caín—. ¿Por qué te ves tan decaído? 7 Serás aceptado si haces lo correcto, pero si te niegas a hacer lo correcto, entonces, ¡ten cuidado! El pecado está a la puerta, al acecho y ansioso por controlarte; pero tú debes dominarlo y ser su amo».

 

8 Cierto día Caín dijo a su hermano: «Salgamos al campo»[h]. Mientras estaban en el campo, Caín atacó a su hermano Abel y lo mató.

 

9 Luego el Señor le preguntó a Caín:

 

—¿Dónde está tu hermano? ¿Dónde está Abel?

 

—No lo sé—contestó Caín—. ¿Acaso soy yo el guardián de mi hermano?

 

10 Pero el Señor le dijo:

 

—¿Qué has hecho? ¡Escucha! ¡La sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra! 11 Ahora eres maldito y serás expulsado de la tierra que se ha tragado la sangre de tu hermano. 12 La tierra ya no te dará buenas cosechas, ¡por mucho que la trabajes! De ahora en adelante, serás un vagabundo sin hogar sobre la tierra.

 

13 Caín respondió al Señor:

 

—¡Mi castigo[i] es demasiado grande para soportarlo! 14 Me has expulsado de la tierra y de tu presencia; me has hecho un vagabundo sin hogar. ¡Cualquiera que me encuentre me matará!

 

15 El Señor respondió:

 

—No, porque yo castigaré siete veces a cualquiera que te mate.

 

Entonces el Señor le puso una marca a Caín como advertencia para cualquiera que intentara matarlo. 16 Luego, Caín salió de la presencia del Señor y se estableció en la tierra de Nod,[j] al oriente de Edén.

 

Descendientes de Caín

17 Caín tuvo relaciones sexuales con su esposa, y ella quedó embarazada y dio a luz a Enoc. Luego Caín fundó una ciudad, que llevaba el nombre de su hijo Enoc. 18 Enoc tuvo un hijo llamado Irad, Irad fue el padre de[k] Mehujael. Mehujael fue el padre de Metusael, Metusael fue el padre de Lamec.

 

19 Lamec se casó con dos mujeres. La primera se llamaba Ada y la segunda, Zila. 20 Ada dio a luz a Jabal, quien fue el primero de los que crían animales y viven en carpas. 21 El nombre de su hermano fue Jubal, el primero de todos los que tocan el arpa y la flauta. 22 La otra esposa de Lamec, Zila, dio a luz un hijo llamado Tubal-caín, el cual se hizo experto en forjar herramientas de bronce y de hierro. Tubal-caín tuvo una hermana llamada Naama. 23 Cierto día Lamec dijo a sus esposas:

 

«Ada y Zila, oigan mi voz;

    escúchenme, esposas de Lamec.

Maté a un hombre que me atacó,

    a un joven que me hirió.

24 Si se castiga siete veces a quien mate a Caín,

    ¡el que me mate a mí será castigado setenta y siete veces!».

 

Nacimiento de Set

25 Adán volvió a tener relaciones sexuales con su esposa, y ella dio a luz otro hijo, al cual llamó Set,[l] porque dijo: «Dios me ha concedido otro hijo en lugar de Abel, a quien Caín mató». 26 Cuando Set creció, tuvo un hijo y lo llamó Enós. Fue en aquel tiempo que la gente por primera vez comenzó a adorar al Señor usando su nombre.

 

Footnotes

3:8 O Adán; igual en todo el capítulo.

3:15 O te herirá [...] tú le herirás.

3:16 O Y aunque tendrás deseo por tu marido, / él gobernará sobre ti.

3:20 Eva suena como un término hebreo que significa «dar vida».

3:22 O el hombre; en hebreo dice ha-adán.

4:1a O el hombre; también en 4:25.

4:1b O he producido o he adquirido. Caín suena como un término hebreo que puede significar tanto «producir» como «adquirir».

4:8 Así aparece en el Pentateuco Samaritano, en la versión griega, en la siríaca y en la Vulgata Latina; en el texto masorético falta Salgamos al campo.

4:13 O Mi pecado.

4:16 Nod significa «vagabundo» o «errante».

4:18 O el antepasado de; igual en todo el versículo.

4:25 Set probablemente significa «concedido»; el nombre también puede significar «designado».

Mateo 2:13-3:6

Nueva Traducción Viviente

Huida a Egipto

13 Después de que los sabios se fueron, un ángel del Señor se le apareció a José en un sueño. «¡Levántate! Huye a Egipto con el niño y su madre—dijo el ángel—. Quédate allí hasta que yo te diga que regreses, porque Herodes buscará al niño para matarlo».

 

14 Esa noche José salió para Egipto con el niño y con María, su madre, 15 y se quedaron allí hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que el Señor había dicho por medio del profeta: «De Egipto llamé a mi Hijo»[a].

 

16 Cuando Herodes se dio cuenta de que los sabios se habían burlado de él, se puso furioso. Entonces, basado en lo que dijeron los sabios sobre la primera aparición de la estrella, Herodes envió soldados para matar a todos los niños que vivieran en Belén y en sus alrededores y que tuvieran dos años o menos. 17 Esta acción brutal cumplió lo que Dios había anunciado por medio del profeta Jeremías:

 

18 «En Ramá se oyó una voz:

    llanto y gran lamento.

Raquel llora por sus hijos;

    se niega a que la consuelen,

    porque están muertos»[b].

 

Regreso a Nazaret

19 Cuando Herodes murió, un ángel del Señor se le apareció en un sueño a José en Egipto. 20 «¡Levántate!—dijo el ángel—. Lleva al niño y a su madre de regreso a la tierra de Israel, porque ya murieron los que trataban de matar al niño».

 

21 Entonces José se levantó y regresó a la tierra de Israel con Jesús y su madre; 22 pero cuando se enteró de que el nuevo gobernante de Judea era Arquelao, hijo de Herodes, tuvo miedo de ir allí. Entonces, luego de ser advertido en un sueño, se fue a la región de Galilea. 23 Después la familia fue a vivir a una ciudad llamada Nazaret y así se cumplió lo que los profetas habían dicho: «Lo llamarán nazareno».

 

Juan el Bautista prepara el camino

3 En esos días, Juan el Bautista llegó al desierto de Judea y comenzó a predicar. Su mensaje era el siguiente: 2 «Arrepiéntanse de sus pecados y vuelvan a Dios, porque el reino del cielo está cerca[c]». 3 El profeta Isaías se refería a Juan cuando dijo:

 

«Es una voz que clama en el desierto:

“¡Preparen el camino para la venida del Señor!

    ¡Ábranle camino!”»[d].

 

4 Juan usaba ropa tejida con pelo rústico de camello y llevaba puesto un cinturón de cuero alrededor de la cintura. Se alimentaba con langostas y miel silvestre. 5 Gente de Jerusalén, de toda Judea y de todo el valle del Jordán salía para ver y escuchar a Juan; 6 y cuando confesaban sus pecados, él las bautizaba en el río Jordán.

 

Footnotes

2:15 Os 11:1.

2:18 Jr 31:15.

3:2 O ha llegado, o viene pronto.

3:3 Is 40:3 (versión griega).

Salmos 2

Nueva Traducción Viviente

2 ¿Por qué están tan enojadas las naciones?

    ¿Por qué pierden el tiempo en planes inútiles?

2 Los reyes de la tierra se preparan para la batalla;

    los gobernantes conspiran juntos

en contra del Señor

    y en contra de su ungido.

3 «¡Rompamos las cadenas!—gritan—,

    ¡y liberémonos de ser esclavos de Dios!».

 

4 Pero el que gobierna en el cielo se ríe;

    el Señor se burla de ellos.

5 Después los reprende con enojo;

    los aterroriza con su intensa furia.

6 Pues el Señor declara: «He puesto a mi rey elegido en el trono

    de Jerusalén,[a] en mi monte santo».

 

7 El rey proclama el decreto del Señor:

«El Señor me dijo: “Tú eres mi hijo.[b]

    Hoy he llegado a ser tu Padre.[c]

8 Tan solo pídelo, y te daré como herencia las naciones,

    toda la tierra como posesión tuya.

9 Las quebrarás[d] con vara de hierro

    y las harás pedazos como si fueran ollas de barro”».

 

10 Ahora bien, ustedes reyes, ¡actúen con sabiduría!

    ¡Quedan advertidos, ustedes gobernantes de la tierra!

11 Sirvan al Señor con temor reverente

    y alégrense con temblor.

12 Sométanse al hijo de Dios,[e] no sea que se enoje

    y sean destruidos en plena actividad,

porque su ira se enciende en un instante.

    ¡Pero qué alegría para todos los que se refugian en él!

 

Footnotes

2:6 En hebreo de Sion.

2:7a O Hijo; también en 2:12.

2:7b U Hoy te doy a conocer como mi hijo.

2:9 La versión griega dice gobernarás. Comparar Ap 2:27.

2:12 El significado del hebreo es incierto.

Proverbios 1:7-9

Nueva Traducción Viviente

7 El temor del Señor es la base del verdadero conocimiento,

    pero los necios desprecian la sabiduría y la disciplina.

 

La exhortación de un padre: adquiere sabiduría

8 Hijo mío, presta atención cuando tu padre te corrige;

    no descuides la instrucción de tu madre.

9 Lo que aprendas de ellos te coronará de gracia

    y será como un collar de honor alrededor de tu cuello.

 

Nueva Traducción Viviente (NTV)

La Santa Biblia, Nueva Traducción Viviente, © Tyndale House Foundation, 2010. Todos los derechos reservados.

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