Friday, February 2, 2024

DAB Español, Domingo 04 de Febrero

Día 035, DAB Español, Domingo 04 de Febrero


Éxodo 19:16-21:21; Mateo 23:13-39; Salmos 28; Proverbios 7:1-5 (Traducción en lenguaje actual (TLA))








Éxodo 19:16-21:21

Traducción en lenguaje actual


16 Al amanecer del tercer día, en el cielo se oían truenos y se veían relámpagos; sobre la montaña había una nube oscura, y se oía el fuerte toque de una trompeta. ¡Todos los israelitas que estaban en el campamento temblaban de miedo!


17 Entonces Moisés sacó del campamento a los israelitas y los llevó al pie de la montaña del Sinaí para que se encontraran con Dios. 18 Como Dios había bajado a la montaña en forma de fuego, ésta estaba llena de humo. ¡Hasta parecía un horno! En ese momento la montaña entera retumbó fuertemente, 19 y el toque de trompeta se oyó cada vez más fuerte. Y mientras Moisés hablaba con Dios, él le contestaba con voz de trueno.


20 Dios bajó a la parte más alta de la montaña, y le pidió a Moisés que subiera. Cuando Moisés llegó, 21 Dios le dijo:


—Baja y adviérteles a los israelitas que no deben subir ni tratar de verme. Si lo hacen, muchos podrían morir. 22 Hasta los sacerdotes que se acercan a mí tienen que prepararse para poder hacerlo; de lo contrario, también morirían.


23 Moisés contestó:


—Los israelitas no se atreverán a subir a la montaña, pues tú ya les advertiste que no lo hagan. Hasta mandaste poner señales alrededor de ella, porque está reservada sólo para ti.


24 Dios le dijo:


—Baja de la montaña, y vuelve aquí con Aarón. Pero nadie más debe subir aquí, ni siquiera los sacerdotes, porque si lo hacen podrían morir.


25 Moisés bajó de la montaña y les comunicó a los israelitas todo esto.

Los diez mandamientos


20 Dios les dijo a los israelitas:


2 «Yo soy el Dios de Israel. Yo los saqué de Egipto, donde eran esclavos.


3 »No tengan otros dioses aparte de mí.


4 »No hagan ídolos ni imágenes de nada que esté en el cielo, en la tierra o en lo profundo del mar. 5 No se arrodillen ante ellos ni hagan cultos en su honor. Yo soy el Dios de Israel, y soy un Dios celoso. Yo castigo a los hijos, nietos y bisnietos de quienes me odian, 6 pero trato con bondad a todos los descendientes de los que me aman y cumplen mis mandamientos.


7 »No usen mi nombre sin el respeto que se merece. Si lo hacen, los castigaré.


8 »Recuerden que el sábado es un día especial, dedicado a mí. 9 Durante los primeros seis días de la semana podrán hacer todo el trabajo que quieran, 10 pero el sábado será un día de descanso, un día dedicado a mí. Ese día nadie deberá hacer ningún tipo de trabajo: ni ustedes, ni sus hijos, ni sus hijas, ni sus esclavos, ni sus esclavas, ni sus animales, y ni siquiera el extranjero que trabaje para ustedes. 11 Yo hice en seis días el cielo, la tierra y el mar, y todo lo que hay en ellos. Pero el séptimo día descansé. Por eso bendije ese día y lo declaré un día especial.


12 »Obedezcan y cuiden a su padre y a su madre. Así podrán vivir muchos años en el país que les voy a dar.


13 »No maten.


14 »No sean infieles en su matrimonio.


15 »No roben.


16 »No hablen mal de otra persona ni digan mentiras en su contra.


17 »No se dejen dominar por el deseo de tener lo que otros tienen, ya sea su esposa, su sirviente, su sirvienta, su buey, su burro, o cualquiera de sus pertenencias».

Los israelitas sienten miedo ante Dios


18 Cuando los israelitas escucharon los truenos y el toque de trompeta, y vieron los relámpagos y el humo que cubría la montaña, sintieron mucho miedo y se mantuvieron lejos de allí. 19 Luego fueron a decirle a Moisés:


—Es mejor que seas tú quien nos hable. Dinos qué debemos hacer, y te obedeceremos. Si Dios nos habla, podríamos morir.


20 Pero Moisés les dijo:


—¡No tengan miedo! Dios quiere ponerlos a prueba. Si ustedes lo obedecen, todo les saldrá bien.


21 A pesar de estas palabras, los israelitas se mantuvieron alejados de la montaña. Sólo Moisés pudo acercarse a la oscura nube donde estaba Dios.

Instrucciones para hacer altares a Dios


22 Dios le encargó a Moisés que les diera a los israelitas el siguiente mensaje:


«Ustedes ya han visto cómo les hablé desde el cielo.


23 »No fabriquen ídolos de oro o plata para adorarlos en vez de adorarme a mí.


24 »Cuando hagan un altar para adorarme, háganlo de tierra, y sacrifiquen sobre él las ovejas y los toros que quieran ofrecerme. Dejen sobre ese altar las ofrendas para el perdón del pecado del pueblo, y las ofrendas que demuestran su deseo de estar en paz conmigo y con los demás. Yo vendré al lugar que elija para que se acuerden de mí, y haré que prosperen en todo.


25 »Cuando quieran hacerme un altar de piedra, no corten las piedras con ninguna herramienta, sino úsenlas tal como las encuentren. Si las cortan con herramientas, dejarán de ser apropiadas para un altar. 26 No le pongan escalones, para que al subir no se les vea ninguna parte desnuda».

Leyes acerca de los esclavos


21 También le ordenó Dios a Moisés darles a los israelitas las siguientes leyes:


2 «Cuando compren un esclavo israelita, sólo podrán obligarlo a trabajar durante seis años. El séptimo año, el esclavo quedará libre sin que tenga que dar nada a cambio.


3 »Si cuando fue comprado venía solo, se irá solo; si venía con esposa, se marchará con ella.


4 »Si el esclavo recibió esposa y tuvo hijos con ella, tendrá que irse solo, pues la esposa y los hijos le pertenecen al dueño del esclavo.


5 »Si el esclavo dice con toda sinceridad: “Yo no quiero ser libre, pues amo a mi esposa, a mis hijos y a mi dueño”; 6 deberán llevarlo al santuario, y allí le perforarán la oreja. Con esa marca se sabrá que el esclavo es de su dueño para siempre.


7 »Si alguien vende a su hija como esclava, debe tener en cuenta que ella no saldrá libre como los esclavos varones.


8 »Si el que la compra no la quiere como esposa, porque no le gusta, deberá permitir que alguien de su propio pueblo pague por su libertad, pero no podrá vendérsela a ningún extranjero.


9 »Si el que la compró quiere que ella se case con su hijo, deberá tratarla como a una hija.


10 »Si el que la compró se casa con ella, y luego se casa con otra, no podrá quitarle a la que fue esclava sus derechos de esposa, ni podrá darle menos comida o ropa. 11 Si le quita estas tres cosas, ella quedará libre sin tener que pagar nada por su libertad.

Delitos castigados con la muerte


12 »Quien mate a golpes a otra persona, será condenado a muerte.


13 »Si mató al otro sin querer, y yo había dispuesto que de todos modos muriera, entonces el que lo mató podrá huir y esconderse en el lugar que voy a indicarte.


14 »Quien mate a otra persona con toda intención, será condenado a muerte, aunque busque protección en mi altar.


15 »Quien golpee a su padre o a su madre, será condenado a muerte.


16 »A quien haya secuestrado y vendido a otra persona, o aún la tenga en su poder, se le condenará a muerte.


17 »Quien insulte a su padre o a su madre, será condenado a muerte.

Leyes contra golpes y heridas


18 »Si dos hombres se pelean, y uno de ellos hiere al otro con una piedra o con el puño, y lo deja tan herido que deba quedarse en cama, 19 el que hirió será inocente únicamente si el herido logra levantarse y caminar con ayuda de un bastón. Sin embargo, tendrá que pagarle al herido su curación y el tiempo que tardó en recuperarse.


20 »Si alguien golpea con un palo a su esclavo o esclava, y él o ella mueren en ese momento, deberá ser castigado por su crimen. 21 Pero si el esclavo o la esclava mueren uno o dos días después, el dueño no será castigado, pues los esclavos eran de su propiedad.

Thursday, February 1, 2024

DAB Español, Sábado 03 de Febrero

Día 034, DAB Español, Sábado 03 de Febrero


Éxodo 17:8-19:15; Mateo 22:33-23:12; Salmos 27:8-14; Proverbios 6:27-35 (Reina Valera Actualizada (RVA-2015))








Éxodo 17:8-19:15

Reina Valera Actualizada

Victoria de Israel sobre Amalec


8 Entonces vino Amalec y combatió contra Israel en Refidim. 9 Y Moisés dijo a Josué:


—Escoge algunos de nuestros hombres y sal a combatir contra Amalec. Mañana yo estaré sobre la cima de la colina con la vara de Dios en mi mano.


10 Josué hizo como le dijo Moisés y combatió contra Amalec, mientras Moisés, Aarón y Hur subieron a la cumbre de la colina. 11 Sucedió que cuando Moisés alzaba su mano, Israel prevalecía; pero cuando bajaba su mano, prevalecía Amalec. 12 Ya las manos de Moisés estaban cansadas; por tanto, tomaron una piedra y la pusieron debajo de él, y él se sentó sobre ella. Aarón y Hur sostenían sus manos, el uno de un lado y el otro del otro lado. Así hubo firmeza en sus manos hasta que se puso el sol. 13 Y así derrotó Josué a Amalec y a su pueblo, a filo de espada. 14 Entonces el SEÑOR dijo a Moisés:


—Escribe esto en un libro como recordatorio, y di claramente a Josué que yo borraré del todo la memoria de Amalec de debajo del cielo.


15 Moisés edificó un altar y llamó su nombre “el SEÑOR es mi bandera”. 16 Y dijo:


—Por cuanto alzó la mano contra el trono del SEÑOR, el SEÑOR tendrá guerra contra Amalec de generación en generación.

Jetro visita a Moisés en Refidim


18 Jetro, sacerdote de Madián y suegro de Moisés, oyó todas las cosas que Dios había hecho a favor de Moisés y de su pueblo Israel, y cómo el SEÑOR había sacado a Israel de Egipto. 2 Y Jetro, suegro de Moisés, tomó a Séfora, la mujer de Moisés, a quien este había enviado; 3 también tomó a sus dos hijos. (El uno se llamaba Gersón[a], porque Moisés había dicho: “Fui forastero en tierra extranjera”. 4 El otro se llamaba Eliezer[b], porque había dicho: “El Dios de mi padre me ayudó y me libró de la espada del faraón”). 5 Jetro, suegro de Moisés, y la mujer de este y sus hijos fueron a ver a Moisés en el desierto donde estaba el campamento, junto al monte de Dios. 6 Y envió a decir a Moisés: “Yo, tu suegro Jetro, vengo a ti con tu mujer y con sus dos hijos”.


7 Moisés salió a recibir a su suegro, se postró ante él y lo besó. Se preguntaron el uno al otro cómo estaban, y entraron en la tienda. 8 Moisés contó a su suegro todas las cosas que el SEÑOR había hecho al faraón y a los egipcios a favor de Israel, los contratiempos que habían pasado en el camino, y cómo los había librado el SEÑOR. 9 Se alegró Jetro de todo el bien que el SEÑOR había hecho a Israel, librándolo de la mano de los egipcios. 10 Jetro dijo:


—¡Bendito sea el SEÑOR, que los libró de mano de los egipcios y de mano del faraón! Él es quien libró al pueblo de mano de los egipcios. 11 Ahora reconozco que el SEÑOR es más grande que todos los dioses, porque castigó[c] a aquellos que los trataron con arrogancia.


12 Después Jetro, suegro de Moisés, ofreció[d] un holocausto y sacrificios a Dios. Aarón y todos los ancianos de Israel fueron a comer con el suegro de Moisés delante de Dios.

Jetro asesora la elección de jueces


13 Aconteció que al día siguiente Moisés se sentó para administrar justicia al pueblo. Y el pueblo estuvo delante de Moisés desde la mañana hasta la noche. 14 Al ver el suegro de Moisés todo lo que él hacía por el pueblo, dijo:


—¿Qué es esto que haces con el pueblo? ¿Por qué te sientas tú solo, y todo el pueblo está delante de ti desde la mañana hasta la noche?


15 Moisés respondió a su suegro:


—Porque el pueblo viene a mí para consultar a Dios. 16 Cuando tienen cualquier asunto, vienen a mí. Yo juzgo entre uno y otro, y les hago conocer las leyes y las instrucciones de Dios.


17 Entonces el suegro de Moisés le dijo:


—No está bien lo que haces. 18 Te agotarás del todo, tú y también este pueblo que está contigo. El trabajo es demasiado pesado para ti; no podrás hacerlo tú solo. 19 Ahora pues, escúchame; yo te aconsejaré, y Dios estará contigo. Sé tú el portavoz del pueblo delante de Dios, y lleva los asuntos a Dios. 20 Enséñales las leyes y las instrucciones, y muéstrales el camino a seguir y lo que han de hacer. 21 Pero selecciona de entre todo el pueblo a hombres capaces, temerosos de Dios, hombres íntegros que aborrezcan las ganancias deshonestas, y ponlos al frente de ellos como jefes de mil, de cien, de cincuenta y de diez, 22 para que juzguen al pueblo en todo tiempo. Todo asunto difícil lo traerán a ti, pero ellos juzgarán todo asunto menor. Así aliviarás la carga que hay sobre ti, haciendo que otros la compartan contigo. 23 Si haces esto, y Dios así te lo manda, tú podrás resistir; y también todo este pueblo irá en paz a su lugar.


24 Moisés escuchó el consejo de su suegro e hizo todo lo que él dijo. 25 Escogió Moisés hombres capaces de entre todo Israel y los puso al frente del pueblo como jefes de mil, de cien, de cincuenta y de diez. 26 Ellos juzgaban al pueblo en todo tiempo. Los asuntos difíciles los llevaban a Moisés, pero ellos se hacían cargo de todos los asuntos menores.


27 Entonces despidió Moisés a su suegro, y este se fue a su tierra.

El SEÑOR confirma su pacto en Sinaí


19 En el mes tercero[e] después de la salida de los hijos de Israel de la tierra de Egipto, en ese mismo día llegaron al desierto de Sinaí. 2 Partieron de Refidim y llegaron al desierto de Sinaí, e Israel acampó allí en el desierto frente al monte. 3 Entonces Moisés subió para encontrarse con Dios, y el SEÑOR lo llamó desde el monte, diciendo:


—Así dirás a la casa de Jacob y anunciarás a los hijos de Israel: 4 “Ustedes han visto lo que he hecho a los egipcios, y cómo los he levantado a ustedes sobre alas de águilas y los he traído a mí. 5 Ahora pues, si de veras escuchan mi voz y guardan mi pacto, serán para mí un pueblo[f] especial entre todos los pueblos. Porque mía es toda la tierra, 6 y ustedes me serán un reino de sacerdotes y una nación santa”. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel.


7 Entonces Moisés volvió y llamó a los ancianos del pueblo, y expuso en su presencia todas estas palabras que el SEÑOR le había mandado. 8 Todo el pueblo respondió a una, y dijo:


—¡Haremos todo lo que el SEÑOR ha dicho!


Y Moisés repitió al SEÑOR las palabras del pueblo. 9 El SEÑOR dijo a Moisés:


—He aquí, yo vendré a ti en una densa nube, para que el pueblo oiga mientras yo hablo contigo y te crea para siempre.


Y Moisés repitió al SEÑOR las palabras del pueblo. 10 El SEÑOR dijo a Moisés:


—Ve al pueblo y santifícalos hoy y mañana, y que laven sus vestidos. 11 Que estén preparados para el tercer día, porque al tercer día el SEÑOR descenderá sobre el monte Sinaí, a la vista de todo el pueblo. 12 Tú señalarás un límite al pueblo, alrededor, diciendo: “Cuidado; no suban al monte ni toquen su límite. Cualquiera que toque el monte, morirá irremisiblemente. 13 Nadie pondrá sus manos sobre él, porque ciertamente será apedreado o muerto a flechazos; sea animal u hombre, no vivirá. Solo podrán subir al monte cuando la corneta suene prolongadamente”.


14 Moisés descendió del monte al encuentro del pueblo y lo santificó, y ellos lavaron sus vestidos. 15 Entonces dijo al pueblo:


—Estén preparados para el tercer día. Absténganse de relaciones con mujer.

Footnotes


Éxodo 18:3 Significa extranjero o forastero.

Éxodo 18:4 Significa mi Dios es ayuda.

Éxodo 18:11 Heb. omite castigó.

Éxodo 18:12 Según vers. antiguas; heb., y tomó.

Éxodo 19:1 Aprox. may.-jun.

Éxodo 19:5 Según LXX y Targum; heb. omite pueblo.

DAB Español, Jueves 1 de Febrero, Lucas 29


En Lucas 18, vemos el caso de la viuda y el juez injusto, y la necesidad de orar siempre sin darnos por vencidos. El fariseo y el cobrador de impuestos - cada uno orando a su manera (el fariseo consigo mismo, y el cobrador de impuestos buscando la misericordia de Dios), nos enseña de la necesidad de andar humildemente ante Dios y otros.







Lección #29                     Evangelio de San Lucas

 

 

Repaso Lucas 17 La fe, el perdón, y la manifestación del reino de Dios

 1. Hay que perdonar siempre, pero, esta habilidad requiere fe

     Y no mucha, pero fe sencilla en Dios y sus principios (semilla de

      mostaza)

 2. Los 10 leprosos - sólo uno fue sanado y salvado - por dar gracias

 3. El reino de Dios

  a) Existe ya dentro del creyente

  b) La manifestación total viene inesperadamente

  c) Será un evento mundial

  d) El consejo - no aferrarse a esta vida

 

Lucas 18

v.1-8 - El juez injusto El tema no es la justicia, sino la oración y la persistencia

v.1-5

 1. Un juez que no se quería molestar con el caso de esta viuda

 2. Ella sigue insistiendo que la atendiera

 3. Por fin, él hace lo correcto - no por ser bueno sino porque ella lo fastidiaba   

v.6-8

 1. Jesús no compara a Dios con el juez injusto

     Sino, dice si aún un juez injusto puede hacer lo correcto, aún más Dios le

     dará justicia a su pueblo (que persiste en oración)

 2. Pero, cuando llegue Jesús, encontrará fe en la Tierra

v.9-14 Una parábola de 2 hombres - el humilde y el auto-justo

 1. El fariseo no oraba a Dios, sino que se justificaba ante Él

     Su acción de gracias fue "Gracias que YO NO SOY COMO OTROS"

 2. El cobrador de impuestos pidió compasión porque sabía que era pecador

 3. La lección:

  a) Dios justifica al que pide misericordia. Dios no justificó al fariseo

  b) A nosotros nos toca humillarnos, a Dios le toca exaltarnos

v.15-17 - Jesús y los niños

 1. Los padres quieren que Jesús bendiga a sus niños

  a) Pero, los discípulos se molestan

  b) Lamentablemente, el ministerio infantil tiene poca importancia

     cuando en realidad, debe ser lo principal

 2. Jesús aclara el asunto

  a) Él quiere que los niños vengan a Él

  b) El reino de Dios pertenece a los que son COMO niños

  c) Tengo que recibir el reino como un niño

 

 

v.18-30 El hombre rico (otros pasajes hablan del "joven rico")

v.18 - Una pregunta válida

v.19-21

 1. Jesús le contesta con la ley de Moisés

 2. Él dice que ha obedecido todo desde su juventud

v.22-24

 1. Jesús toca una debilidad en su compromiso con Dios - el dinero

 2. Se puso triste, pero, no hizo lo que Jesús le dijo

v.24-27

 1. Jesús dijo que es difícil (no imposible) que un rico entre el reino de Dios

 2. Los discípulos están confundidos porque creen que los ricos serían los

      primeros en entrar en el reino de Dios.

 3. Jesús les explica que Dios hace el imposible

v.28-30

 1. Pedro, como nosotros, se quiere justificar explica que habían dejado todo

 2. Todo de lo que uno hace para el reino recibirá su recompensa

v.31-34 - Jesús explica que todas las profecías acerca de Él se cumplirán

v.35-43 Otra sanidad

 1. Uno con necesidad no se detiene

 2. Aunque es obvio que es ciego, Jesús le pregunta lo que él quiere

 3. Jesús lo sana y la gente adora a Dios


Wednesday, January 31, 2024

DAB Español, Viernes 02 de Febrero

Día 033, DAB Español, Viernes 02 de Febrero


Éxodo 15:20-17:7; Mateo 22:1-32; Salmos 27:1-7; Proverbios 6:20-26 (Reina Valera Actualizada (RVA-2015))








Éxodo 15:20-17:7

Reina Valera Actualizada


20 Entonces María la profetisa, hermana de Aarón, tomó un pandero en su mano, y todas las mujeres salieron en pos de ella con panderos y danzas. 21 Y María las dirigía diciendo:


“¡Canten al SEÑOR,


pues se ha enaltecido grandemente! ¡Ha arrojado al mar caballos y jinetes!”.

Las aguas de Mara son hechas dulces


22 Moisés hizo que Israel partiera del mar Rojo, y ellos se dirigieron al desierto de Shur. Caminaron tres días por el desierto, sin hallar agua, 23 y llegaron a Mara. Pero no pudieron beber las aguas de Mara, porque eran amargas. Por eso pusieron al lugar el nombre de Mara[a]. 24 Entonces el pueblo murmuró contra Moisés diciendo:


—¿Qué hemos de beber?


25 Moisés clamó al SEÑOR, y el SEÑOR le mostró un árbol. Cuando él arrojó el árbol dentro de las aguas, las aguas se volvieron dulces. Allí dio al pueblo leyes y decretos. Allí lo probó 26 diciéndole:


—Si escuchas atentamente la voz del SEÑOR tu Dios y haces lo recto ante sus ojos; si prestas atención a sus mandamientos y guardas todas sus leyes, ninguna enfermedad de las que envié a Egipto te enviaré a ti, porque yo soy el SEÑOR tu sanador.

El SEÑOR envía codornices y maná


27 Llegaron a Elim, donde había doce manantiales de agua y setenta palmeras, y acamparon allí junto a las aguas.


16 Toda la congregación de los hijos de Israel partió de Elim y llegó al desierto de Sin, que está entre Elim y Sinaí, el día quince del mes segundo[b] después de salir de la tierra de Egipto. 2 Entonces toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón en el desierto. 3 Los hijos de Israel les decían:


—¡Ojalá el SEÑOR nos hubiera hecho morir en la tierra de Egipto, cuando nos sentábamos junto a las ollas de carne, cuando comíamos pan hasta saciarnos! Nos han sacado a este desierto para matar de hambre a toda esta multitud.


4 Entonces el SEÑOR dijo a Moisés:


—He aquí, yo haré llover para ustedes pan del cielo. El pueblo saldrá y recogerá diariamente la porción de cada día; así lo pondré a prueba, si anda en mi ley o no. 5 Pero en el sexto día prepararán lo que han de llevar, que será el doble de lo que recogen cada día.


6 Moisés y Aarón dijeron a todos los hijos de Israel:


—Al atardecer sabrán que el SEÑOR los ha sacado de la tierra de Egipto. 7 Y al amanecer verán la gloria del SEÑOR, porque él ha oído sus murmuraciones contra el SEÑOR. Pues, ¿qué somos nosotros para que murmuren contra nosotros? 8 —Agregó Moisés—: El SEÑOR les dará al atardecer carne para comer y al amanecer pan hasta saciarse, porque el SEÑOR ha oído las murmuraciones de ustedes contra él. Pues, ¿qué somos nosotros? Sus murmuraciones no son contra nosotros, sino contra el SEÑOR.


9 Moisés dijo a Aarón:


—Di a toda la congregación de los hijos de Israel: “Acérquense a la presencia del SEÑOR, pues él ha oído sus murmuraciones”.


10 Y sucedió que mientras Aarón hablaba a toda la congregación de Israel, miraron hacia el desierto; y he aquí, la gloria del SEÑOR se apareció en la nube. 11 Y el SEÑOR habló a Moisés diciendo:


12 —Yo he oído las murmuraciones de los hijos de Israel. Háblales diciendo: “Al atardecer comerán carne, y al amanecer se saciarán de pan, y sabrán que yo soy el SEÑOR su Dios”.


13 Al atardecer vinieron las codornices y cubrieron el campamento. Y al amanecer había una capa de rocío alrededor del campamento. 14 Cuando se evaporó la capa de rocío, he aquí que sobre la superficie del desierto había una sustancia menuda, escamosa y fina como la escarcha sobre la tierra. 15 Al verla, los hijos de Israel se preguntaron unos a otros:


—¿Qué es esto?[c].


Pues no sabían lo que era. Entonces Moisés les dijo:


—Es el pan que el SEÑOR les da para comer. 16 Esto es lo que el SEÑOR ha mandado: “Recojan de ello cada uno según lo que necesite para comer: como dos kilos por persona. Cada uno recogerá según el número de las personas que están en su tienda”.


17 Así lo hicieron los hijos de Israel. Unos recogieron más, y otros menos. 18 Midieron como dos kilos, y al que recogió mucho no le sobró, y al que recogió poco no le faltó. Cada uno recogió según lo que necesitaba para comer. 19 Y Moisés les dijo:


—Ninguno guarde nada de ello hasta el día siguiente.


20 Pero no obedecieron a Moisés, sino que algunos guardaron algo para el día siguiente; pero crió gusanos y hedió. Y Moisés se enojó contra ellos. 21 Lo recogían cada mañana, cada uno según lo que necesitaba para comer; y cuando el sol calentaba, se derretía. 22 En el sexto día recogieron doble porción de comida: como cuatro kilos para cada uno. Todos los principales de la congregación fueron a Moisés y se lo hicieron saber. 23 Y él les dijo:


—Esto es lo que ha dicho el SEÑOR: “Mañana es sábado de reposo, el sábado consagrado al SEÑOR. Lo que tengan que cocer al horno, cuézanlo hoy; y lo que tengan que cocinar, cocínenlo. Y todo lo que sobre, déjenlo a un lado y guárdenlo para la mañana”.


24 Ellos lo guardaron para la mañana, según lo había mandado Moisés, y no hedió ni crió gusanos. 25 Y dijo Moisés:


—Cómanlo hoy, porque es el sábado del SEÑOR. Hoy no lo hallarán en el campo. 26 Seis días lo recogerán; pero el séptimo día es sábado, en el cual no será hallado.


27 Aconteció que algunos del pueblo salieron para recoger en el séptimo día, y no hallaron nada. 28 Y el SEÑOR dijo a Moisés:


—¿Hasta cuándo rehusarán guardar mis mandamientos y mis instrucciones? 29 Miren que el SEÑOR les ha dado el sábado, y por eso en el sexto día les da pan para dos días. Permanezca cada uno en su lugar; nadie salga de allí en el séptimo día.


30 Así reposó el pueblo el séptimo día.

El maná conservado como señal


31 La casa de Israel lo llamó “maná”[d]. Era como semilla de cilantro, blanco; y su sabor era como de galletas con miel. 32 Moisés dijo:


—Esto es lo que el SEÑOR ha mandado: “Llenen como dos kilos de maná para que sea conservado para sus generaciones, a fin de que ellas vean el pan que les di a comer en el desierto, cuando los saqué de la tierra de Egipto”.


33 Moisés también dijo a Aarón:


—Toma una vasija y pon en ella como dos kilos de maná; colócala delante del SEÑOR, para que sea conservado para las generaciones de ustedes.


34 Y Aarón lo puso delante del Testimonio, para que fuera conservado, como el SEÑOR había mandado a Moisés.


35 Los hijos de Israel comieron el maná durante cuarenta años, hasta que llegaron a tierra habitada. Comieron maná hasta que llegaron a la frontera de la tierra de Canaán. 36 (La medida llamada “gomer” era como dos kilos, a su vez era la décima parte de la medida que llamaban “efa”).

Brota agua de la peña de Horeb


17 Toda la congregación de los hijos de Israel partió del desierto de Sin, para continuar sus etapas, según el mandato del SEÑOR; y acamparon en Refidim, donde no había agua para que el pueblo bebiera. 2 El pueblo altercó con Moisés diciendo:


—¡Danos agua para beber!


Moisés les dijo:


—¿Por qué altercan conmigo? ¿Por qué ponen a prueba al SEÑOR?


3 Así que el pueblo sediento murmuró allí contra Moisés diciendo:


—¿Por qué nos trajiste de Egipto para matarnos de sed, a nosotros, a nuestros hijos y a nuestro ganado?


4 Moisés clamó al SEÑOR diciendo:


—¿Qué haré con este pueblo? Poco falta para que me apedreen.


5 El SEÑOR respondió a Moisés:


—Pasa delante del pueblo y toma contigo a algunos de los ancianos de Israel. Toma también en tu mano la vara con que golpeaste el Nilo, y ve. 6 He aquí, yo estaré delante de ti allí sobre la peña de Horeb. Tú golpearás la peña y saldrá de ella agua, y el pueblo beberá.


Moisés lo hizo así en presencia de los ancianos de Israel. 7 Y llamó el nombre de aquel lugar Masá y Meriba[e], por el altercado de los hijos de Israel y porque pusieron a prueba al SEÑOR, diciendo: “¿Está el SEÑOR entre nosotros, o no?”.

Footnotes


Éxodo 15:23 Significa amarga.

Éxodo 16:1 Aprox. abr.-may.

Éxodo 16:15 Heb., man, de donde viene el vocablo maná; cf. Éxo. 16:31.

Éxodo 16:31 Cf. Éxo. 16:15.

Éxodo 17:7 Masá significa prueba; Meriba, altercado.

DAB Español, Miércoles 23 de Septiembre

Día 266, DAB Español, Miércoles 23 de Septiembre Isaías 41:17-43:13; Efesios 2:1-22; Salmos 67; Proverbios 23:29-35 (Nueva Biblia de las Amé...