Thursday, April 4, 2024

DAB Español, Viernes 05 de Abril

Día 096, DAB Español, Viernes 05 de Abril


Deuteronomio 28:1-68; Lucas 11:14-36; Salmos 77; Proverbios 12:18 (La Palabra (Hispanoamérica) (BLPH))








Deuteronomio 28:1-68

La Palabra (Hispanoamérica)

Bendiciones y maldiciones (Lv 26,3-13; Dt 7,12-24)


28 Si realmente obedeces al Señor tu Dios, y cumples fielmente todos estos mandamientos que hoy te prescribo, el Señor tu Dios hará que seas superior a todas las naciones de la tierra. 2 Si obedeces al Señor tu Dios, vendrán sobre ti y te alcanzarán todas estas bendiciones:


3

Bendito serás en la ciudad

y bendito en el campo.

4

Benditos serán el fruto de tus entrañas

y el fruto de tu tierra, las crías de tu ganado,

las terneras de tus manadas

y las crías de tus rebaños.

5

Bendita será tu cesta

y bendita tu artesa.

6

Bendito serás al salir

y bendito al entrar.


7 El Señor te entregará vencidos a los enemigos que se alcen contra ti: vendrán a atacarte por un camino, y por siete caminos huirán de ti.


8 El Señor tu Dios bendecirá tus graneros y todo el trabajo de tus manos; te bendecirá en la tierra que él te da.


9 Si cumples los mandamientos del Señor tu Dios y sigues sus caminos, el Señor hará de ti un pueblo consagrado a él, tal como te ha jurado. 10 Todos los pueblos de la tierra verán que con razón eres llamado pueblo de Dios, y te respetarán.


11 El Señor te concederá abundancia de bienes: te dará muchos hijos y multiplicará tus ganados y tus cosechas en la tierra que prometió darte según juró a tus antepasados.


12 El Señor abrirá los cielos —su rico tesoro— para derramar a su debido tiempo la lluvia sobre la tierra, y para bendecir todo el trabajo de tus manos. Prestarás a muchas naciones, pero tú no tendrás que pedir prestado. 13 El Señor te pondrá a la cabeza, nunca a la cola; estarás siempre encima, nunca debajo; sólo es preciso que obedezcas los mandamientos del Señor tu Dios que yo te prescribo hoy, que los pongas en práctica, 14 y que no te apartes jamás, ni a derecha ni a izquierda, de ninguna de las palabras que yo te prescribo hoy, y que no sirvas ni rindas culto a otros dioses.

Maldiciones por la desobediencia (Lv 26,14-46)


15 Pero si no obedeces al Señor tu Dios ni pones en práctica todos sus mandamientos y preceptos que yo te prescribo hoy, vendrán sobre ti y te alcanzarán todas estas maldiciones:


16

Maldito serás en la ciudad

y maldito en el campo.

17

Maldita serán tu canasta

y maldita tu artesa.

18

Malditos serán el fruto de tus entrañas,

y el fruto de tu tierra, las crías de tu ganado,

las terneras de tus manadas

y las crías de tus rebaños.

19

Maldito serás al salir

y maldito al entrar.


20 El Señor hará que maldición, angustia y fracaso te acompañen en todo lo que emprendas, hasta que seas exterminado y desaparezcas sin tardanza, por tu mal proceder al abandonarle.


21 El Señor te enviará la peste hasta acabar contigo en la tierra que va a darte en posesión. 22 El Señor te castigará con epidemias mortales, fiebres malignas e inflamaciones, con calor sofocante y sequía, y con plagas y pestes sobre tus cultivos. Estos desastres te perseguirán hasta que te hagan perecer completamente. 23 Sobre tu cabeza, el cielo será como bronce; bajo tus pies, la tierra será como hierro. 24 El Señor cambiará la lluvia de tu tierra en arena y ceniza que caerán del cielo sobre ti hasta que seas aniquilado.


25 El Señor hará que tus enemigos te derroten. Avanzarás contra ellos en perfecta formación, pero huirás en desbandada. ¡Todos los reinos de la tierra sentirán espanto al verte! 26 Tu cadáver servirá de pasto a las aves del cielo y a las bestias de la tierra, y no habrá quien las ahuyente.


27 El Señor te hará sufrir con úlceras como las de Egipto, con tumores, sarna y tiña incurables.


28 El Señor también te hará padecer locura, ceguera y delirio, 29 de manera que en pleno día andarás a tientas, como el ciego en la oscuridad. Fracasarás en todo lo que hagas; día tras día serás oprimido; te robarán y nadie acudirá en tu ayuda. 30 Te casarás con una mujer, pero será otro quien se acueste con ella; te construirás una casa, y no llegarás a habitarla; plantarás un viñedo, pero no llegarás a disfrutar de su fruto. 31 Tu buey será degollado ante tus propios ojos y no probarás su carne; te arrebatarán tu asno, estando tú presente, y no te lo devolverán; tus ovejas pasarán a manos de tus enemigos, y nadie te ayudará a recuperarlas. 32 Tus hijos y tus hijas serán entregados a un pueblo extranjero; tú lo contemplarás con desconsuelo, pero nada podrás hacer. 33 Un pueblo desconocido se comerá los frutos de tu tierra y todo el producto de tu trabajo; te explotará y te maltratará sin parar. 34 Y enloquecerás cuando veas con tus propios ojos esas cosas.


35 El Señor te herirá con úlceras purulentas e incurables en las rodillas, en las piernas, desde la planta del pie hasta la coronilla.


36 El Señor hará que tanto tú como el rey que hayas elegido para ser tu soberano, sean deportados a un país que ni tú ni tus antepasados conocieron. Allí rendirás culto a otros dioses, hechos de madera y de piedra. 37 Serás motivo de espanto, de burla y escarnio en todas las naciones a las que te lleve el Señor.


38 Sembrarás abundante semilla en el campo, pero cosecharás una miseria, porque la langosta la devorará. 39 Plantarás viñedos y los cultivarás, pero no vendimiarás las uvas ni beberás el vino, porque el gusano atacará la cepa. 40 Tendrás olivos por toda tu tierra, pero no te darán aceite ni para ungirte, porque se pudrirán las aceitunas. 41 Tendrás hijos e hijas, pero no podrás tenerlos contigo, porque serán llevados al cautiverio. 42 ¡Enjambres de langosta devorarán todos los árboles y las cosechas de tu tierra!


43 El emigrante que resida contigo subirá cada día más alto, mientras que tu caerás cada vez más bajo; 44 él será tu acreedor y tú serás su deudor; él irá a la cabeza y tú quedarás rezagado.


45 Todas estas maldiciones caerán sobre ti. Te perseguirán y te alcanzarán hasta destruirte, porque desobedeciste al Señor tu Dios y no cumpliste los mandamientos y preceptos que él te ha mandado. 46 Ellos serán una señal y una advertencia permanente para ti y tu descendencia, 47 pues no rendiste culto al Señor tu Dios con alegría y generosidad cuando tenías de todo en abundancia. 48 Por eso sufrirás hambre y sed, desnudez y suma pobreza, y serás esclavo de los enemigos que el Señor enviará contra ti. Ellos te pondrán un yugo de hierro sobre el cuello hasta que te aniquile.


49 El Señor hará que se levante contra ti una nación muy lejana, cuyo idioma no podrás entender; vendrá de los confines de la tierra, veloz como un águila. 50 Esa nación, de aspecto feroz, no sentirá compasión de los ancianos ni se apiadará de los niños. 51 Se comerá las crías de tu ganado y las cosechas de tu tierra, hasta arruinarte; no te dejará trigo, ni mosto, ni aceite, ni terneras en las manadas, ni corderos en los rebaños. ¡Te dejará completamente arruinado! 52 Sitiará todas tus ciudades hasta que se desplomen en todo el país las murallas altas y fortificadas en que habías depositado tu confianza. Sí, él te sitiará en todas las ciudades, en toda la tierra que el Señor tu Dios te da.


53 Tal será tu penuria durante el asedio a que te someta tu enemigo, que acabarás comiéndote el fruto de tu vientre, ¡la carne misma de los hijos y las hijas que el Señor tu Dios te ha dado! 54 Incluso el hombre más delicado y sensible de tu pueblo recelará de su propio hermano, de su esposa a la que ama y de los hijos que todavía le queden, 55 hasta el punto de no compartir con ellos nada de la carne de sus hijos, que comerá por no haberle quedado ninguna otra cosa después de la angustia que te hará sentir tu enemigo durante el asedio de todas tus ciudades. 56 Igualmente, la mujer más fina y delicada de tu pueblo, tan fina y delicada que no se atrevería a rozar el suelo con la punta de su pie, recelará de su propio esposo al que ama, de sus hijos y de sus hijas. 57 No compartirá el hijo que acaba de parir ni su placenta, sino que se los comerá en secreto, pues será lo único que le quede debido a la angustia que te hará sentir tu enemigo durante el asedio de todas tus ciudades.


58 Si no cumples cuidadosamente todas las palabras de esta ley, que están escritas en este libro, ni respetas el glorioso y temible nombre del Señor tu Dios, 59 entonces el Señor enviará terribles y persistentes plagas contra ti y tus descendientes, junto con enfermedades malignas e incurables. 60 Enviará sobre ti todas las plagas de Egipto, que tanto espanto te causaron, y no te podrás librar de ellas.


61 El Señor enviará contra ti, hasta exterminarte, toda clase de enfermedades y desastres, incluso las que no se mencionan en el libro de esta ley. 62 Y ustedes, que como pueblo llegaron a ser tan numerosos como las estrellas del cielo, quedarán reducidos a unos cuantos por no haber obedecido al Señor tu Dios. 63 Así como el Señor se complacía en multiplicarte y hacerte prosperar, ahora se complacerá en arrasarlos y destruirlos. ¡Serán arrancados de la tierra adonde van a entrar para tomarla en posesión!


64 El Señor te dispersará por todas las naciones, de uno al otro extremo de la tierra. Allí rendirás culto a otros dioses, dioses de madera y de piedra, que ni tú ni tus antepasados conocieron. 65 En esas naciones no hallarás paz ni descanso, porque el Señor hará que vivas atemorizado, triste y acongojado. 66 Tu vida estará pendiente de un hilo; tendrás miedo de día y de noche; nunca vivirás seguro. 67 Será tanto el miedo que se apoderará de ti y tales las cosas que verán tus ojos, que por la mañana dirás: “¡Ojalá fuera de noche!”, y por la noche: “¡Ojalá fuera de día!”. 68 Y aunque el Señor te dijo que no volverías a recorrer el camino de Egipto, sin embargo te hará volver allí en barcos. Allí serán ofrecidos como esclavos y esclavas a sus enemigos, pero nadie los querrá comprar.

DAB Español, Jueves 4 de Abril, Pruebas 03

En esta lección seguimos estudiando las 10 pruebas principales que todos enfrentamos:

 5. La prueba de la credibilidad.

 6. La prueba de la autoridad.

 7. La prueba del perdón.








Lección 03                   Las Pruebas de la Vida

 

I. Repaso

  A. Las pruebas de la vida:

    1. Son normales  1 Pedro 4:12

    2. Las pruebas revelan lo que hay en nuestro hombre interior:

  B. 10 pruebas que demuestran el potencial del cristiano y su madurez.

    1. La prueba de las cosas pequeñas

      a) Dios recompensa la fidelidad no la grandeza de tu visión

      b) Si no eres fiel en lo poco, Dios no te puede promover

    2. La prueba de la motivación

      a) Esta prueba viene para examinar por qué hacemos lo que hacemos

      b) Dios, por su misericordia, nos revela nuestras motivaciones para

         que vayamos purificándolas - no para condenarnos.

    3. La prueba de la mayordomía

    4. La prueba del desierto

 

II. 10 pruebas (a continuación)

  E. La prueba de la credibilidad (Gálatas 2:11-14).

    1) Esta prueba expone nuestra capacidad e integridad, para ver si

       cedemos nuestros valores bajo la presión.

    2) Dios, por su gracia, nos prueba en lo pequeño para que pasemos 

        las pruebas más fuertes.

      a) Pedro - (antes de la muerte de Cristo) negó a Cristo (por su temor)

        1. Lucas 22:54-62 - La falla expone su corazón

        2. Juan 21:15-19 - Preparado para la prueba más fuerte

      b) Nosotros - siendo honestos en el trabajo, familia, matrimonio, etc.

    4) ¿En cuáles áreas está Dios probando mi integridad?

      a) ________________________________________________________   

      b) _________________________________________________________ 

  F. La prueba de la autoridad

    1) Gálatas 2:1-2 - Pablo, seguro en su llamado, se sometió a las autoridades.

    2) Esta prueba expone tu actitud hacía la autoridades dadas por Dios.

      a) 2 Timoteo 2:3 - Un soldado tiene que respetar las autoridades

      b) Romanos 13:1 - Dios establece las autoridades

      c) Autoridades en nuestras vidas

          ______________  ______________  ________________  ______________

                     (Familia, trabajo, país, reino de Dios, etc.)

    3) La rebeldía nunca es bendecida por Dios - la actitud es importante para Dios

    4) Si la persona en autoridad te pide hacer algo inmoral, es otra cosa

        Ej. El marido te dice no alimentar a su hijo.

    5) ¿Veo esta prueba en mi vida? Cómo estoy respondiendo?

         __________________________________________________________

  G. La prueba del perdón    Marcos 11:25-26

    1) En el reino de Dios, para poder lograr algo, debemos vivir libres.

       Esto significa:

      a) Que no guardemos el rencor contra otros.

      b) Que no nos ofendamos fácilmente.

    2) Esta prueba muestra si nos ofendemos fácilmente por exigir que

       perdonemos a los demás.

      a) No tiene que ver con quien tiene razón 

      b) Dejo todo en las manos de Dios  Romanos 12:19

    3) Tengo la opción de perdonar o dar vueltas en mi vida sin crecer.

    4) ¿A quiénes no he perdonado todavía?

      a) _________________________________________________________   

      b) _________________________________________________________


Wednesday, April 3, 2024

DAB Español, Jueves 04 de Abril

Día 095, DAB Español, Jueves 04 de Abril


Deuteronomio 26:1-27:26; Lucas 10:38-11:13; Salmos 76; Proverbios 12:15-17 (La Palabra (Hispanoamérica) (BLPH))








Deuteronomio 26-27

La Palabra (Hispanoamérica)

Ofrenda de las primicias


26 Cuando hayas entrado en la tierra que el Señor tu Dios te da en herencia, hayas tomado posesión de ella y ya estés establecido allí, 2 recogerás las primicias de los frutos que produzca la tierra que el Señor tu Dios va a darte, las pondrás en una cesta e irás con ellas al lugar que el Señor tu Dios escoja como morada de su nombre. 3 Te presentarás al sacerdote que esté en funciones por aquellos días, y le dirás: “Yo declaro hoy ante el Señor tu Dios, que he entrado en la tierra que él prometió darnos, según juró a nuestros antepasados”. 4 El sacerdote tomará la cesta que tú le entregues y la depositará ante el altar del Señor tu Dios; 5 entonces tú dirás ante el Señor tu Dios: “Un arameo errante era mi padre. Bajó a Egipto y allí vivió como emigrante con un puñado de personas convirtiéndose en una nación grande, fuerte y numerosa. 6 Pero los egipcios nos maltrataron, nos hicieron sufrir y nos impusieron una dura esclavitud. 7 Entonces clamamos al Señor, Dios de nuestros antepasados, y él escuchó nuestras súplicas y vio nuestra miseria, nuestras fatigas y nuestra opresión. 8 Por eso el Señor nos sacó de Egipto con gran poder y destreza sin igual, con terribles portentos, señales y prodigios; 9 nos condujo a este lugar y nos dio esta tierra que mana leche y miel. 10 Por eso ofrezco ahora los primeros frutos que produce esta tierra que tú Señor, me has dado”.


Acto seguido, pondrás la cesta delante del Señor tu Dios y te postrarás ante él. 11 Después festejarás con alegría los bienes que el Señor tu Dios te haya dado a ti y a tu familia. Se unirán a tu celebración los levitas e inmigrantes que viven en medio de ti.

El diezmo trienal


12 En el tercer año, el año del diezmo, cuando ya hayas apartado el diezmo de todas tus cosechas y se lo hayas dado al levita, al inmigrante, al huérfano y a la viuda, para que coman y se sacien en tus ciudades, 13 declararás ante el Señor tu Dios: “Ya he retirado de mi casa la porción consagrada a ti, y se la he dado al levita, al inmigrante, al huérfano y a la viuda, conforme a todo lo que tú me mandaste. No he desobedecido ninguno de tus mandamientos ni los he olvidado. 14 Mientras estuve de luto no comí nada de lo consagrado; tampoco lo he apartado encontrándome en estado de impureza ni lo he ofrecido a un muerto. Te he obedecido, Señor mi Dios, y he cumplido todo lo que me has ordenado. 15 Mira desde el cielo, desde tu santa morada, y bendice a tu pueblo Israel y a la tierra que nos has dado, tal como se lo juraste a nuestros antepasados: una tierra que mana leche y miel”.

IV.— CONCLUSIÓN DEL SEGUNDO DISCURSO (26,16—28,68)

Ratificación de la alianza


16 Hoy el Señor tu Dios te ordena cumplir estas normas y preceptos. Pon todo tu corazón en cumplirlos; pon todo tu empeño en ponerlos en práctica. 17 Hoy has declarado que el Señor es tu Dios y seguirás sus caminos, que lo obedecerás y cumplirás sus estatutos, normas y preceptos. 18 También el Señor ha declarado hoy que tú serás el pueblo de su propiedad, tal como te había prometido; y tú cumplirás todos sus mandamientos. 19 El Señor te hará superior en dignidad, fama y gloria a todas las naciones que él ha creado, para que seas un pueblo consagrado al Señor tu Dios, como te ha prometido.

Liturgia en Siquén


27 Moisés y los ancianos de Israel dieron al pueblo esta orden:


— Cumplan todos los mandamientos que yo les prescribo hoy. 2 El día en que cruces el Jordán para entrar en la tierra que el Señor tu Dios va a darte, erigirás unas grandes piedras, las revocarás con cal 3 y escribirás en ellas todos los mandamientos de esta ley. Esto lo harás cuando hayas cruzado el Jordán. Así podrás entrar en la tierra que el Señor tu Dios va a darte: una tierra que mana leche y miel, tal como te prometió el Señor, el Dios de tus antepasados. 4 Cuando estén al otro lado del Jordán, erigirán esas piedras en el monte Ébal, tal como les ordeno hoy y las revocarás con cal. 5 Construirás allí un altar de piedra en honor del Señor tu Dios. No usarás ningún instrumento de hierro para labrar las piedras, 6 porque el altar del Señor tu Dios deberá estar construido con piedras sin labrar. Sobre él ofrecerás holocaustos al Señor tu Dios; 7 ofrecerás sacrificios de comunión y los comerás allí haciendo fiesta ante el Señor tu Dios; 8 y sobre las piedras escribirás, de manera bien legible, todos los mandamientos de esta ley.


9 Después, Moisés y los sacerdotes levitas dijeron a todo Israel:


— ¡Guarda silencio, Israel, y presta atención! Hoy te has convertido en el pueblo del Señor tu Dios. 10 Obedecerás al Señor tu Dios y cumplirás los mandamientos y preceptos que yo te prescribo hoy.

Las doce maldiciones


11 Aquel mismo día Moisés dio esta orden al pueblo:


12 — Cuando hayan cruzado el Jordán, las tribus de Simeón, Leví, Judá, Isacar, José y Benjamín se situarán en el monte Garizín para pronunciar la bendición a favor del pueblo; 13 y las tribus de Rubén, Gad, Aser, Zabulón, Dan y Neftalí se situarán en el monte Ébal para pronunciar la maldición. 14 Los levitas se dirigirán a todos los israelitas y proclamarán en voz alta lo siguiente:


15 ¡Maldito sea quien haga un ídolo tallado o de metal fundido —creación humana, que el Señor abomina— y lo adore en secreto!


Y el pueblo a una responderá: ¡Amén!


16 ¡Maldito sea quien desprecie a su padre o a su madre!


Y el pueblo a una responderá: ¡Amén!


17 ¡Maldito sea quien mueva los mojones de su vecino!


Y el pueblo a una responderá: ¡Amén!


18 ¡Maldito sea quien desvíe de su camino a un ciego!


Y el pueblo a una responderá: ¡Amén!


19 ¡Maldito sea quien quebrante los derechos del inmigrante, del huérfano o de la viuda!


Y el pueblo a una responderá: ¡Amén!


20 ¡Maldito sea quien se acueste con una de las mujeres de su padre, porque usurpa los derechos de su padre!


Y el pueblo a una responderá: ¡Amén!


21 ¡Maldito sea quien tenga trato sexual con un animal!


Y el pueblo a una responderá: ¡Amén!


22 ¡Maldito sea quien se acueste con su hermana, hija de su padre o de su madre!


Y el pueblo a una responderá: ¡Amén!


23 ¡Maldito sea quien se acueste con su suegra!


Y el pueblo a una responderá: ¡Amén!


24 ¡Maldito sea quien mate a escondidas a su prójimo!


Y el pueblo a una responderá: ¡Amén!


25 ¡Maldito sea quien se deje sobornar para quitar la vida a un inocente!


Y el pueblo a una responderá: ¡Amén!


26 ¡Maldito sea quien no cumpla y ponga en práctica los mandamientos de esta ley!


Y el pueblo a una responderá: ¡Amén!

Tuesday, April 2, 2024

DAB Español, Miércoles 03 de Abril

Día 094, DAB Español, Miércoles 03 de Abril


Deuteronomio 23:1-25:19; Lucas 10:13-37; Salmos 75; Proverbios 12:12-14 (La Palabra (Hispanoamérica) (BLPH))








Deuteronomio 23-25

La Palabra (Hispanoamérica)


23 Nadie tendrá relaciones íntimas con una de las esposas de su padre, pues eso supondría usurpar los derechos del padre.

Los excluidos de la asamblea


2 El que tenga los testículos magullados o amputado el miembro viril no será admitido en la asamblea del Señor. 3 El bastardo no será admitido en la asamblea del Señor; tampoco podrá hacerlo ninguno de sus descendientes, hasta la décima generación. 4 No serán nunca admitidos en la asamblea del Señor los amonitas ni los moabitas, ni ninguno de sus descendientes, ni aún después de la décima generación; 5 porque no salieron a su encuentro a recibirlos con comida y bebida al camino, cuando ustedes cruzaron por su territorio después de haber salido de Egipto. Además, pagaron a Balaán, hijo de Beor, de Petor, en Mesopotamia, para que te maldijese. 6 Sin embargo, como el Señor tu Dios te ama, no quiso escuchar a Balaán y cambió la maldición en bendición. 7 Así que, mientras vivas, no procures la paz ni el bienestar de esos pueblos.


8 Ahora bien, no aborrezcas al edomita, porque es tu hermano; ni al egipcio, porque fuiste extranjero en su tierra; 9 sus descendientes a partir de la tercera generación sí podrán formar parte de la asamblea del Señor.

Leyes sanitarias


10 Cuando emprendas una campaña militar contra tus enemigos, evita todo aquello que pueda hacerte impuro. 11 Si entre tus hombres hay alguien impuro por una polución nocturna, que salga del campamento y se quede fuera. 12 Al caer la tarde se lavará con agua, y al ponerse el sol podrá regresar al campamento.


13 Designarás un lugar fuera del campamento para hacer allí tus necesidades. 14 Como parte de tu equipo llevarás una estaca. Cuando salgas a hacer tus necesidades, harás con ella un hoyo y luego lo volverás a tapar para cubrir tus excrementos. 15 Harás esto porque el Señor tu Dios anda en medio de tu campamento para protegerte y darte la victoria sobre tus enemigos. Por eso tu campamento debe ser un lugar sagrado, y si él ve alguna cosa que le desagrada, dejará de acompañarte.

Leyes diversas


16 Si un esclavo huye de su amo y te pide refugio, concédeselo. 17 Permítele que viva en medio de ti, en el lugar que escoja dentro de una de tus ciudades donde se encuentre más a gusto; no lo oprimirás.


18 Ningún hombre o mujer de Israel practicará la prostitución sagrada.


19 No entregarás a la casa del Señor tu Dios, en cumplimiento de un voto, los beneficios conseguidos por medio de la prostitución sagrada, tanto masculina como femenina; ambas son abominables al Señor tu Dios.


20 No le exijas intereses a tu hermano si le haces un préstamo de dinero, alimentos o cualquier otra cosa que se suele prestar a interés. 21 Podrás exigirle intereses al extranjero, pero no a tu hermano. Así el Señor tu Dios te bendecirá en todo lo que hagas en la tierra adonde vas a entrar para tomarla en posesión.


22 Si le haces una promesa al Señor tu Dios, no tardes en cumplirla, porque ten por seguro que el Señor tu Dios te pedirá cuentas de ella; y si no la cumples cargarás con un pecado. 23 No pecas, sin embargo, si te abstienes de hacer promesas. 24 Pero, si por tu propia voluntad haces una promesa al Señor tu Dios con tus labios, sé fiel en cumplir lo que prometiste.


25 Si entras en el viñedo de tu prójimo, podrás comer todas las uvas que quieras hasta saciarte, pero no podrás llevarte ninguna en tu cesta.


26 Si entras en el trigal de tu prójimo, podrás arrancar espigas con las manos, pero no metas la hoz en el trigo de tu prójimo.

Leyes relativas al divorcio


24 Si un hombre se casa con una mujer, pero después le toma aversión por haber encontrado en ella algo censurable; podrá escribirle un acta de divorcio, entregársela en mano y con ella echarla de su casa. 2 Una vez fuera de la casa, ella podrá casarse con otro hombre. 3 Pero si el segundo marido también le toma aversión y, redactando un acta de divorcio, se la entrega en mano y la echa de su casa, o si muere este segundo marido, 4 el primer marido, que la había echado de su casa, no podrá casarse con ella de nuevo, puesto que ahora ella es impura. Hacer eso sería algo abominable para el Señor, y tú no debes corromper la tierra que el Señor tu Dios te da en herencia.

Leyes humanitarias y sociales


5 Si un hombre está recién casado, no tendrá que ir a la guerra ni se le impondrán otros deberes; quedará libre de cualquier servicio durante un año. Que se quede en casa para hacer feliz a su mujer.


6 No tomarás en prenda de una deuda las dos piedras de un molino, ni siquiera la muela, porque eso sería lo mismo que tomar en prenda la vida de su dueño.


7 Si se descubre que alguien ha raptado a uno de sus hermanos israelitas, para convertirlo en esclavo o para venderlo, el secuestrador ha de morir. Así extirparás el mal de en medio de ti.


8 En caso de infección de la piel, observen minuciosamente todas las instrucciones que les den los sacerdotes levitas y sigan al pie de la letra todo lo que yo les he ordenado. 9 Recuerda lo que el Señor tu Dios hizo con María cuando ustedes iban de camino al salir de Egipto.


10 Si le prestas a tu prójimo cualquier cosa, no entres en su casa para recuperar lo prestado; 11 espera fuera y deja que él mismo te lo traiga. 12 Si se trata de una persona pobre que ha depositado su manto en prenda, no te quedes con la prenda durante la noche; 13 devuélvele el manto antes de la puesta del sol, para que se cubra con él durante la noche. Él estará agradecido contigo y el Señor tu Dios tendrá en cuenta esta buena acción.


14 No explotarás al jornalero pobre y necesitado, bien se trate de un hermano tuyo israelita o bien de un inmigrante que reside en tu tierra, en tus ciudades. 15 Le pagarás su jornal cada día, antes de la puesta del sol, porque él es pobre y su vida depende de ese jornal. Así no clamará al Señor contra ti y tú no te harás responsable de pecado.


16 Los padres no morirán por culpa de los hijos ni los hijos por culpa de los padres. Cada cual morirá por su propio pecado.


17 No le niegues sus derechos al inmigrante o al huérfano, ni tomes en prenda las ropas de la viuda.


18 Recuerda que fuiste esclavo en Egipto, y que el Señor tu Dios te sacó de allí; por eso te ordeno que obres de este modo.


19 Cuando siegues la mies de tu campo, si olvidas en él una gavilla, no vuelvas a buscarla. Déjala para el inmigrante, el huérfano y la viuda. Así el Señor tu Dios te bendecirá en todo lo que hagas.


20 Cuando sacudas tus olivos, no rebusques en las ramas; lo que quede, déjalo para el inmigrante, el huérfano y la viuda.


21 Cuando vendimies tu viñedo, no te dediques al rebusco; los racimos que queden déjalos para el inmigrante, el huérfano y la viuda. 22 Recuerda que fuiste esclavo en Egipto; por eso te ordeno que obres de este modo. 25 1 En caso de pleito entre dos personas, que los contendientes acudan al tribunal para ser juzgados: el inocente será absuelto y el culpable condenado. 2 Si el culpable merece ser azotado, el juez lo obligará a tenderse en el suelo y hará que en su presencia le den el número de azotes que su crimen merezca. 3 Podrán darle hasta cuarenta azotes, no más; aplicar un castigo excesivo serviría para humillar públicamente a tu hermano.


4 No le pondrás bozal al buey mientras trilla.

Ley del levirato


5 Si dos hermanos viven juntos y uno de ellos muere sin dejar hijos, la viuda no se casará con un extraño que no sea de la familia. Su cuñado tiene el deber de tomarla, casarse con ella y cumplir con los deberes legales de cuñado. 6 El primer hijo que ella tenga llevará el nombre del hermano muerto, para que su memoria no desaparezca de Israel. 7 Pero si el cuñado no quiere casarse con su cuñada, ella recurrirá ante los ancianos que están en la puerta de la ciudad y les dirá: “Mi cuñado se niega a mantener viva en Israel la memoria de su hermano. Se niega a cumplir conmigo su deber de cuñado”. 8 Entonces los ancianos de la ciudad lo citarán e intentarán convencerlo. Si él persiste en su negativa, diciendo: “No quiero casarme con ella”, 9 su cuñada se acercará a él en presencia de los ancianos, le quitará la sandalia del pie, lo escupirá en la cara y le dirá: “Esto es lo que se hace con quien se niega a perpetuar la familia de su hermano”. 10 Y en adelante, se conocerá en Israel a esa familia por el apodo de “los descalzos”.

Leyes diversas


11 Si dos hombres se están peleando y la mujer de uno de ellos, para librar a su marido del que lo golpea, mete la mano y agarra los genitales del otro, 12 le cortarás a ella la mano sin contemplaciones.


13 No tendrás en tu bolsa dos pesas desiguales: una más pesada que la otra. 14 Tampoco tendrás en tu casa dos medidas desiguales: una más grande que la otra. 15 Tendrás pesas y medidas precisas y cabales, y así vivirás mucho tiempo en la tierra que el Señor tu Dios te da. 16 Porque quien practica el fraude y la estafa es abominable para el Señor tu Dios.

Condena contra los amalecitas


17 Recuerda lo que te hicieron los amalecitas cuando ustedes iban de camino, después de haber salido de Egipto: 18 te asaltaron en el camino, aprovechando que estabas cansado y extenuado, y sin el menor respeto a Dios atacaron por la espalda a los rezagados. 19 Por eso, cuando el Señor tu Dios te libre de todos los enemigos que te rodean, en la tierra que el Señor tu Dios va a darte en heredad para que la poseas, borrarás el recuerdo de los amalecitas de debajo del cielo. ¡No lo olvides!

Monday, April 1, 2024

DAB Español, Martes 02 de Abril

Día 093, DAB Español, Martes 02 de Abril


Deuteronomio 21:1-22:30; Lucas 9:51-10:12; Salmos 74; Proverbios 12:11 (La Palabra (Hispanoamérica) (BLPH))








Deuteronomio 21-22

La Palabra (Hispanoamérica)

Casos especiales de asesinato (Dt 17,8-12; Mt 27,24)


21 Si en la tierra que el Señor tu Dios te va a dar en posesión se encuentra un cuerpo tendido en el campo y no se sabe quién lo mató, 2 tus ancianos y tus jueces irán a medir las distancias que hay entre el cadáver y las ciudades de alrededor. 3 Medida la distancia, los ancianos de la ciudad más cercana al cadáver tomarán una becerra que no haya trabajado todavía ni llevado yugo, 4 la llevarán hasta algún valle donde no se haya nunca arado ni sembrado, y donde haya un arroyo que siempre lleve agua, y allí, junto al arroyo, la desnucarán. 5 Se acercarán entonces los sacerdotes levitas, ya que a ellos los eligió el Señor tu Dios para que estén a su servicio y bendigan en nombre del Señor; a ellos corresponde también dictar sentencia en pleitos y casos de violencia. 6 Luego, todos los ancianos de la ciudad más próxima al lugar donde se encontró el cadáver lavarán sus manos en el torrente, sobre la becerra desnucada, 7 y declararán: “Nuestras manos no derramaron esta sangre, nuestros ojos nada vieron. 8 Perdona a tu pueblo Israel, al que tú rescataste; no le hagas responsable de la muerte de un inocente”. Y quedarán absueltos de la sangre derramada. 9 Así te quitarás de encima la responsabilidad por la sangre inocente, y habrás hecho lo que agrada al Señor.

Matrimonio con prisioneras de guerra


10 Cuando vayas a la guerra contra tus enemigos y el Señor tu Dios los entregue en tus manos, si haces prisioneros 11 y ves entre ellos alguna mujer hermosa, te enamoras de ella y quieres tomarla por esposa, 12 la llevarás a tu casa y harás que se rape la cabeza, se corte las uñas, 13 se deshaga de su ropa de cautiva y se aposente en tu casa. Después de que haya llorado a su padre y a su madre durante un mes entero, podrás unirte a ella; serás su marido y ella será tu mujer. 14 Si luego ella deja de gustarte, permitirás que se marche si lo desea, pero no podrás venderla por dinero ni tratarla como a una esclava después de haberla humillado.

El derecho de primogenitura


15 Si un hombre que tiene dos mujeres ama a una más que a la otra, pero ambas le dan hijos y el primogénito es el hijo de la mujer que no ama, 16 cuando aquel hombre haga el reparto de la herencia entre los hijos, no podrá dar el derecho de primogenitura al hijo de la mujer a quien ama, en perjuicio del verdadero primogénito, el hijo de la mujer menos querida. 17 Tendrá que reconocer a este, al hijo de la mujer menos querida, como el primogénito y darle dos tercios de todos sus bienes, porque él es el primer fruto de su virilidad y a él le corresponde el derecho de primogenitura.

Hijos rebeldes


18 Si uno tiene un hijo conflictivo y rebelde que no obedece a sus padres, y ni aun castigándolo hacen que obedezca, 19 su padre y su madre lo llevarán a la puerta de la ciudad, lo presentarán ante los ancianos 20 y les dirán: “Este hijo nuestro es conflictivo y rebelde, no nos obedece, es pendenciero y borracho”. 21 Entonces todos los hombres de la ciudad lo lapidarán hasta que muera. Así extirparás el mal de en medio de ti y todo Israel, al enterarse, sentirá temor.

Leyes diversas


22 Si alguien, por ser culpable de un delito, es condenado a muerte y lo ejecutan colgándolo de un árbol, 23 su cuerpo no deberá dejarse allí toda la noche, sino que tendrá que ser enterrado el mismo día, porque el que muere colgado de un árbol es maldito de Dios, y tú no debes convertir en impura la tierra que el Señor, tu Dios, te da en heredad.


22 Si ves el buey o la oveja de tu hermano extraviados, no te desentiendas; ve a devolvérselos. 2 Si resulta que el dueño no vive cerca o no sabes quién es, encierra el animal en tu corral y tenlo allí hasta que el dueño venga a reclamártelo; entonces se lo devolverás. 3 Lo mismo harás si se trata de su asno, su manto o cualquier cosa que tu hermano haya perdido y que tú encuentres. No te hagas el desentendido. 4 Si ves caídos en el camino el asno o el buey de tu hermano, no te hagas el desentendido; ayúdale a levantarlos.


5 La mujer no debe usar ropas de hombre ni el hombre ropas de mujer, porque el que hace tal cosa es abominable para el Señor tu Dios.


6 Si mientras vas caminando te encuentras en un árbol o en el suelo un nido de pájaros con polluelos o con huevos y la madre está echada encima de ellos, no te quedes con la madre y los polluelos; 7 deja volar a la madre y quédate con los polluelos. Así serás dichoso y tendrás una larga vida.


8 Si construyes una casa nueva, pon barandillas en la azotea; así evitarás que tu familia sea responsable de la muerte del que pueda caer desde allí.


9 No siembres tu viñedo con dos tipos de plantas, no sea que todo quede consagrado a Dios: tanto el fruto de la vid como lo otro que sembraste.


10 No uncirás asno con buey para arar.


11 No te harás vestidos de paño tejido con lana e hilo juntamente.


12 Ponle borlas en las cuatro puntas del manto con que te cubres.

Leyes relativas a las relaciones sexuales


13 Si un hombre se casa con una mujer y, después de acostarse con ella, le toma aversión, 14 la calumnia y la difama alegando: “Me casé con esta mujer y al acostarme con ella he descubierto que no era virgen”, 15 entonces el padre y la madre de la muchacha tomarán las pruebas de su virginidad y las presentarán ante los ancianos, a la puerta de la ciudad. 16 El padre de la muchacha declarará delante de ellos: “Yo entregué a mi hija a este hombre para que fuera su esposa, pero él le ha tomado aversión, 17 y ahora la calumnia diciendo que ha descubierto que no era virgen. ¡Esta es la prueba de que sí lo era!”. A continuación sus padres mostrarán la sábana nupcial ante los ancianos de la ciudad, 18 que apresarán al hombre y lo castigarán. 19 Además, por haber difamado a una virgen israelita, le impondrán una multa de cien siclos de plata, que darán al padre de la muchacha. Ella continuará siendo su mujer y, mientras viva, no podrá repudiarla.


20 Pero si la acusación resulta verdadera y, en efecto, la muchacha no era virgen, 21 la sacarán a la puerta de la casa paterna y los hombres de la ciudad la apedrearán hasta que muera, por haber cometido una acción infame en Israel deshonrando la casa paterna. Así extirparás el mal de en medio de ti.


22 Si un hombre es sorprendido acostado con una mujer casada, los dos morirán, tanto la mujer como el hombre que se acostó con ella. Así extirparás el mal de Israel.


23 Si un hombre encuentra en una ciudad a una muchacha virgen, prometida con otro hombre, y se acuesta con ella, 24 llevarán a ambos a la puerta de la ciudad y les darán muerte a pedradas: a la muchacha, porque dentro de la ciudad no pidió socorro y al hombre por haber violado a la mujer de otro. Así extirparás el mal de en medio de ti.


25 Pero si es en el campo donde el hombre encontró a la muchacha prometida y se acuesta con ella por la fuerza, sólo ha de morir el hombre que se acostó con ella. 26 A la muchacha no le harás nada, porque no ha cometido ningún delito que merezca la muerte. Se trata de un caso semejante al de uno que ataca a otro y lo mata; 27 en efecto, el hombre encontró a la muchacha prometida en el campo y, aunque ella gritó pidiendo socorro, nadie acudió a defenderla.


28 En el caso de que un hombre encuentre a una muchacha virgen que no está prometida, y se acuesta con ella por la fuerza, si son sorprendidos, 29 el hombre que se acostó con ella dará al padre de la muchacha cincuenta siclos de plata y tendrá que casarse con ella por haberla violado, y no podrá repudiarla en toda su vida.

DAB Español, Lunes 21 de Septiembre

Día 264, DAB Español, Lunes 21 de Septiembre Isaías 37:1-38:22; Gálatas 6:1-18; Salmos 65; Proverbios 23:24 (Nueva Biblia de las Américas (N...