Thursday, January 2, 2025

Día 003, DAB Español, Viernes 03 de Enero


Génesis 5:1-7:24; Mateo 3:7-4:11; Salmos 3; Proverbios 1:10-19 (Nueva Versión Internacional (NVI))










Génesis 5-7

Nueva Versión Internacional

Descendientes de Adán

5 Esta es la lista de los descendientes de Adán.


Cuando Dios creó al ser humano, lo hizo a semejanza de Dios mismo. 2 Los creó hombre y mujer, y los bendijo. El día que fueron creados los llamó «seres humanos».[a]


3 Cuando Adán llegó a la edad de ciento treinta años, tuvo un hijo[b] a su semejanza e imagen, y lo llamó Set. 4 Después del nacimiento de Set, Adán vivió ochocientos años más y tuvo otros hijos y otras hijas. 5 De modo que Adán vivió novecientos treinta años y murió.


6 Set tenía ciento cinco años cuando tuvo a su hijo Enós. 7 Después del nacimiento de Enós, Set vivió ochocientos siete años más y tuvo otros hijos y otras hijas. 8 De modo que Set vivió novecientos doce años y murió.


9 Enós tenía noventa años cuando tuvo a su hijo Cainán. 10 Después del nacimiento de Cainán, Enós vivió ochocientos quince años más y tuvo otros hijos y otras hijas. 11 De modo que Enós vivió novecientos cinco años y murió.


12 Cainán tenía setenta años cuando tuvo a su hijo Malalel. 13 Después del nacimiento de Malalel, Cainán vivió ochocientos cuarenta años más y tuvo otros hijos y otras hijas. 14 De modo que Cainán vivió novecientos diez años y murió.


15 Malalel tenía sesenta y cinco años cuando tuvo a su hijo Jared. 16 Después del nacimiento de Jared, Malalel vivió ochocientos treinta años más y tuvo otros hijos y otras hijas. 17 De modo que Malalel vivió ochocientos noventa y cinco años y murió.


18 Jared tenía ciento sesenta y dos años cuando tuvo a su hijo Enoc. 19 Después del nacimiento de Enoc, Jared vivió ochocientos años más y tuvo otros hijos y otras hijas. 20 De modo que Jared vivió novecientos sesenta y dos años y murió.


21 Enoc tenía sesenta y cinco años cuando tuvo a su hijo Matusalén. 22 Después del nacimiento de Matusalén, Enoc anduvo fielmente con Dios trescientos años más y tuvo otros hijos y otras hijas. 23 En total, Enoc vivió trescientos sesenta y cinco años, 24 y como anduvo fielmente con Dios, un día desapareció porque Dios se lo llevó.


25 Matusalén tenía ciento ochenta y siete años cuando tuvo a su hijo Lamec. 26 Después del nacimiento de Lamec, Matusalén vivió setecientos ochenta y dos años más y tuvo otros hijos y otras hijas. 27 De modo que Matusalén vivió novecientos sesenta y nueve años y murió.


28 Lamec tenía ciento ochenta y dos años cuando tuvo a su hijo Noé.[c] 29 Le dio ese nombre porque dijo: «Este niño nos dará descanso en nuestros trabajos y sufrimientos en esta tierra que maldijo el Señor». 30 Después del nacimiento de Noé, Lamec vivió quinientos noventa y cinco años más y tuvo otros hijos y otras hijas. 31 De modo que Lamec murió a los setecientos setenta y siete años.


32 Noé ya había cumplido quinientos años cuando tuvo a sus hijos Sem, Cam y Jafet.


La maldad humana

6 Cuando los seres humanos comenzaron a multiplicarse sobre la tierra y tuvieron hijas, 2 los hijos de Dios vieron que las hijas de los seres humanos eran hermosas. Entonces tomaron como mujeres a todas las que desearon. 3 Pero el Señor dijo: «Mi espíritu no permanecerá en el ser humano[d] para siempre porque no es más que un mortal; por eso vivirá solamente ciento veinte años».


4 Al unirse los hijos de Dios con las hijas de los seres humanos y tener hijos con ellas, nacieron gigantes,[e] que fueron los poderosos guerreros de antaño. A partir de entonces hubo gigantes en la tierra.


5 Al ver el Señor que la maldad del ser humano en la tierra era muy grande y que toda inclinación de su corazón[f] tendía siempre hacia el mal, 6 lamentó haber hecho al ser humano en la tierra, y le dolió en el corazón. 7 Entonces el Señor dijo: «Voy a borrar de la superficie de la tierra al ser humano que he creado. Y haré lo mismo con los animales, los reptiles y las aves del cielo. ¡Me duele haberlos hecho!». 8 Pero Noé contaba con el favor del Señor.


El diluvio

9 Esta es la historia de Noé.


Noé era un hombre justo e íntegro entre su gente, y anduvo fielmente con Dios. 10 Tuvo tres hijos: Sem, Cam y Jafet.


11 Pero Dios vio que la tierra estaba corrompida y llena de violencia. 12 Al ver Dios tanta corrupción en la tierra y que la gente había corrompido su conducta, 13 dijo a Noé: «He decidido acabar con toda la gente, pues por su causa la tierra está llena de violencia. Así que voy a destruir a la gente junto con la tierra. 14 Constrúyete un arca de madera resinosa,[g] hazle compartimentos y cúbrela con brea por dentro y por fuera. 15 Dale las siguientes medidas: trescientos codos de largo, cincuenta de ancho y treinta de alto.[h] 16 Hazla de tres pisos con una abertura a un codo[i] del techo y con una puerta en uno de sus costados. 17 Porque voy a enviar un diluvio sobre la tierra para destruir a todos los seres vivientes bajo el cielo. Todo lo que existe en la tierra morirá. 18 Pero contigo estableceré mi pacto, y entrarán en el arca tú y tus hijos, tu esposa y tus nueras. 19 Haz que entre en el arca una pareja de todos los seres vivientes, es decir, un macho y una hembra de cada especie, para que sobrevivan contigo. 20 Contigo entrará también una pareja de cada especie de aves, de ganado y de animales que se arrastran por el suelo, para que puedan sobrevivir. 21 Recoge además toda clase de alimento y almacénalo para que a ti y a ellos les sirva de comida».


22 Y Noé hizo todo según lo que Dios había mandado.


7 El Señor dijo a Noé: «Entra en el arca con toda tu familia porque tú eres el único hombre justo que he encontrado de esta generación. 2 De todos los animales puros, lleva siete machos y siete hembras; pero de los impuros, solo un macho y una hembra. 3 Lleva también siete machos y siete hembras de las aves del cielo, para conservar su especie sobre la tierra. 4 Porque dentro de siete días haré que llueva sobre la tierra durante cuarenta días y cuarenta noches, y así borraré de la superficie de la tierra a todo ser viviente que hice».


5 Noé hizo todo de acuerdo con lo que el Señor había mandado.


6 Tenía Noé seiscientos años cuando las aguas del diluvio inundaron la tierra. 7 Entonces, para salvarse de las aguas del diluvio, entró en el arca junto con sus hijos, su esposa y sus nueras. 8 De los animales puros e impuros, de las aves y de todos los seres que se arrastran por el suelo, 9 entraron con Noé por parejas, el macho y su hembra, tal como Dios se lo había mandado. 10 Al cabo de los siete días, las aguas del diluvio comenzaron a caer sobre la tierra.


11 Cuando Noé tenía seiscientos años, precisamente en el día diecisiete del mes segundo, se reventaron las fuentes del mar profundo y se abrieron las compuertas del cielo. 12 Cuarenta días y cuarenta noches llovió sobre la tierra.


13 Ese mismo día entraron en el arca Noé, sus hijos Sem, Cam y Jafet, su esposa y sus tres nueras. 14 Junto con ellos entró toda clase de animales salvajes y domésticos, de animales que se arrastran por el suelo y de aves. 15 Así entraron en el arca con Noé parejas de todos los seres vivientes; 16 entraron un macho y una hembra de cada especie, tal como Dios se lo había mandado a Noé. Luego el Señor cerró la puerta del arca.


17 El diluvio cayó sobre la tierra durante cuarenta días. Cuando crecieron las aguas, elevaron el arca por encima de la tierra. 18 Las aguas crecían y aumentaban cada vez más, pero el arca se mantenía a flote sobre ellas. 19 Tanto crecieron las aguas, que cubrieron las montañas más altas que hay debajo de los cielos. 20 El nivel del agua subió más de quince codos[j] por encima de las montañas. 21 Así murió todo ser viviente que se movía sobre la tierra: las aves, los animales salvajes y domésticos, todo tipo de animal que se arrastraba por el suelo y todo ser humano. 22 Pereció todo ser que habitaba la tierra seca y tenía aliento de vida. 23 Dios borró de la faz de la tierra a todo ser viviente, desde los seres humanos hasta los ganados, los reptiles y las aves del cielo. Todos fueron borrados de la faz de la tierra. Solo quedaron Noé y los que estaban con él en el arca.


24 Y la tierra quedó inundada ciento cincuenta días.


Footnotes

5:2 seres humanos. Lit. Adán. El término hebreo también significa hombre en el sentido genérico de humanidad.

5:3 tuvo un hijo. Lit. engendró a; y así sucesivamente en el resto de esta genealogía.

5:28 En hebreo, el nombre propio Noé suena como la palabra que significa descanso.

6:3 O Mi Espíritu no contenderá con el ser humano.

6:4 Lit. nefilim. Término que en hebreo se refiere a hombres valientes o poderosos. Véase Nm 13:33.

6:5 corazón. En la Biblia se usa para designar el asiento de las emociones, pensamientos y voluntad, es decir, el proceso de toma de decisiones del ser humano.

6:14 resinosa. Palabra de difícil traducción.

6:15 Es decir, aprox. 135 m de largo, 22.5 de ancho y 14 de alto.

6:16 Es decir, aprox. a 45 cm.

7:20 Es decir, aprox. 7 m.


Mateo 3:7-4:11

Nueva Versión Internacional

7 Pero al ver que muchos fariseos y saduceos llegaban adonde él estaba bautizando, dijo: «¡Camada de víboras! ¿Quién les advirtió que huyeran del castigo que se acerca? 8 Produzcan frutos que demuestren arrepentimiento. 9 No piensen que podrán decir: “Tenemos a Abraham por padre”. Porque les digo que aun de estas piedras Dios es capaz de darle hijos a Abraham. 10 El hacha ya está puesta a la raíz de los árboles y todo árbol que no produzca buen fruto será cortado y arrojado al fuego.


11 »Yo los bautizo a ustedes con[a] agua como señal de su arrepentimiento. Pero el que viene después de mí es más poderoso que yo y ni siquiera merezco llevarle las sandalias. Él los bautizará con el Espíritu Santo y con fuego. 12 Tiene el aventador en la mano y limpiará su era recogiendo el trigo en su granero. La paja, en cambio, la quemará con fuego que nunca se apagará».


Bautismo de Jesús

13 Un día Jesús fue de Galilea al Jordán para que Juan lo bautizara. 14 Pero Juan trató de disuadirlo.


—Yo soy el que necesita ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí? —objetó.


15 —Hagámoslo como te digo, pues nos conviene cumplir con lo que es justo —contestó Jesús.


Entonces Juan consintió.


16 Tan pronto como Jesús fue bautizado, subió del agua. En ese momento se abrió el cielo y vio al Espíritu de Dios bajar como una paloma y posarse sobre él. 17 Y una voz desde el cielo decía: «Este es mi Hijo amado; estoy muy complacido con él».


Tentación de Jesús

4 Luego el Espíritu llevó a Jesús al desierto para ser tentado por el diablo. 2 Después de ayunar cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. 3 El tentador se acercó y le propuso:


—Si eres el Hijo de Dios, ordena a estas piedras que se conviertan en pan.


4 Jesús respondió:


—Escrito está: “No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”.[b]


5 Luego el diablo lo llevó a la ciudad santa e hizo que se pusiera de pie sobre la parte más alta del Templo 6 y le dijo:


—Si eres el Hijo de Dios, tírate abajo. Pues escrito está:


»“Ordenará que sus ángeles te protejan

    y ellos te sostendrán en sus manos

    para que no tropieces con piedra alguna”».[c]


7 —También está escrito: “No pongas a prueba al Señor tu Dios”[d] —contestó Jesús.


8 De nuevo el diablo lo llevó a una montaña muy alta. Allí le mostró todos los reinos del mundo y su esplendor. 9 Y le dijo:


—Todo esto te daré si te postras y me adoras.


10 —¡Vete, Satanás! —dijo Jesús—. Porque escrito está: “Adora al Señor tu Dios y sírvele solamente a él”.[e]


11 Entonces el diablo lo dejó y ángeles acudieron a servirle.


Footnotes

3:11 con. Alt. en.

4:4 Dt 8:3.

4:6 Sal 91:11,12.

4:7 Dt 6:16.

4:10 Dt 6:13.


Salmos 3

Nueva Versión Internacional

Salmo de David, cuando huía de su hijo Absalón.

3 Muchos son, Señor, mis enemigos;

    muchos son los que se me oponen,

2 y muchos los que de mí aseguran:

    «Dios no lo salvará». Selah


3 Pero tú, Señor, eres el escudo que me protege;

    tú eres mi gloria;

    tú mantienes en alto mi cabeza.

4 Clamo al Señor a voz en cuello

    y desde su monte santo él me responde. Selah


5 Yo me acuesto, me duermo y vuelvo a despertar,

    porque el Señor me sostiene.

6 No me asustan los miles de escuadrones

    que me acosan por doquier.


7 ¡Levántate, Señor!

    ¡Ponme a salvo, Dios mío!

¡Rómpeles la quijada a mis enemigos!

    ¡Rómpeles los dientes a los malvados!


8 Tuya es, Señor, la salvación;

    ¡envía tu bendición sobre tu pueblo! Selah


Proverbios 1:10-19

Nueva Versión Internacional

10 Hijo mío, si los pecadores quieren engañarte,

    no vayas con ellos.

11 Estos te dirán:

    «¡Ven con nosotros!

Acechemos a algún inocente

    y démonos el gusto de matar a algún incauto;

12 traguémonos a alguien vivo,

    como se traga la muerte[a] a la gente;

devorémoslo entero,

    como devora la tumba a los muertos.

13 Obtendremos toda clase de riquezas;

    con el botín llenaremos nuestras casas.

14 Echa tu suerte con nosotros

    y compartiremos contigo lo que obtengamos».

15 ¡Pero no te dejes llevar por ellos,[b] hijo mío!

    ¡Apártate de sus senderos!

16 Pues corren presurosos a hacer lo malo;

    ¡tienen prisa por derramar sangre!

17 De nada sirve tender la red

    a la vista de todos los pájaros,

18 pero aquellos acechan su propia vida[c]

    y acabarán por destruirse a sí mismos.

19 Así terminan los que van tras ganancias mal habidas;

    por estas perderán la vida.


Footnotes

1:12 la muerte. Lit. el Seol.

1:15 no … por ellos. Lit. no vayas por sus caminos.

1:18 vida. Lit. sangre.

Nueva Versión Internacional (NVI)

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Wednesday, January 1, 2025

DAB Español, Jueves 02 de Enero

Día 002, DAB Español, Jueves 02 de Enero


Génesis 3:1-4:26; Mateo 2:13-3:6; Salmos 2; Proverbios 1:7-9 (Nueva Versión Internacional (NVI))










Génesis 3-4

Nueva Versión Internacional

La caída del ser humano

3 La serpiente era más astuta que todos los animales del campo que Dios el Señor había hecho, así que preguntó a la mujer:


—¿Conque Dios les dijo que no comieran de ningún árbol del jardín?


2 —Podemos comer del fruto de todos los árboles —respondió la mujer—. 3 Pero en cuanto al fruto del árbol que está en medio del jardín, Dios nos ha dicho: “No coman de ese árbol ni lo toquen; de lo contrario, morirán”.


4 Pero la serpiente dijo a la mujer:


—¡No es cierto, no van a morir! 5 Dios sabe muy bien que cuando coman de ese árbol se les abrirán los ojos y llegarán a ser como Dios, conocedores del bien y del mal.


6 La mujer vio que el fruto del árbol era bueno para comer, y que era atractivo a la vista y era deseable para adquirir sabiduría; así que tomó de su fruto y comió. Luego dio a su esposo, que estaba con ella, y él también comió. 7 En ese momento los ojos de ambos fueron abiertos y tomaron conciencia de su desnudez. Por eso, para cubrirse entretejieron hojas de higuera.


8 Cuando el día comenzó a refrescar, el hombre y la mujer oyeron que Dios el Señor andaba recorriendo el jardín; entonces corrieron a esconderse entre los árboles para que Dios no los viera. 9 Pero Dios el Señor llamó al hombre y dijo:


—¿Dónde estás?


10 El hombre contestó:


—Escuché que andabas por el jardín y tuve miedo porque estoy desnudo. Por eso me escondí.


11 —¿Y quién te ha dicho que estás desnudo? —preguntó Dios—. ¿Acaso has comido del fruto del árbol que yo te prohibí comer?


12 Él respondió:


—La mujer que me diste por compañera me dio de ese fruto y yo lo comí.


13 Entonces Dios el Señor preguntó a la mujer:


—¿Qué es lo que has hecho?


—La serpiente me engañó, y comí —contestó ella.


14 Dios el Señor dijo entonces a la serpiente:


«Por causa de lo que has hecho,

    ¡maldita serás entre todos los animales,

    tanto domésticos como salvajes!

Te arrastrarás sobre tu vientre

    y comerás polvo todos los días de tu vida.

15 Pondré enemistad entre tú y la mujer,

    y entre tu simiente y la de ella;

su simiente te aplastará la cabeza,

    pero tú le herirás el talón».


16 A la mujer dijo:


«Multiplicaré tu sufrimiento en el parto

    y darás a luz a tus hijos con dolor.

Desearás a tu marido,

    y él te dominará».


17 Al hombre dijo:


«Por cuanto hiciste caso a tu esposa

    y comiste del árbol del que te prohibí comer,

    ¡maldito será el suelo por tu culpa!

Con sufrimiento comerás de él

    todos los días de tu vida.

18 La tierra te producirá cardos y espinas,

    y comerás hierbas silvestres.

19 Te ganarás el pan con el sudor de tu frente,

    hasta que vuelvas a la misma tierra

    de la cual fuiste sacado.

Porque polvo eres

    y al polvo volverás».


20 El hombre llamó Eva[a] a su mujer porque ella sería la madre de todo ser viviente.


21 Dios el Señor hizo ropa de pieles para el hombre y su mujer, y los vistió. 22 Y Dios el Señor dijo: «El ser humano ha llegado a ser como uno de nosotros, pues tiene conocimiento del bien y del mal. No vaya a ser que extienda su mano y también tome del fruto del árbol de la vida, lo coma y viva para siempre». 23 Entonces Dios el Señor expulsó al ser humano del jardín del Edén para que trabajara la tierra de la cual había sido hecho. 24 Luego de expulsarlo, puso al oriente del jardín del Edén a los querubines y una espada ardiente que se movía por todos lados para custodiar el camino que lleva al árbol de la vida.


Caín y Abel

4 El hombre tuvo relaciones sexuales con Eva, su mujer, y ella quedó embarazada y dio a luz a Caín.[b] Y dijo: «¡Con la ayuda del Señor, he tenido un varón!». 2 Después dio a luz a Abel, hermano de Caín.


Abel se dedicó a pastorear ovejas, mientras que Caín se dedicó a trabajar la tierra. 3 Tiempo después, Caín presentó al Señor una ofrenda del fruto de la tierra. 4 Abel también presentó al Señor lo mejor de su rebaño, es decir, los primogénitos con su grasa. Y el Señor miró con agrado a Abel y a su ofrenda, 5 pero no miró así a Caín ni a su ofrenda. Por eso Caín se enfureció y andaba cabizbajo.


6 Entonces el Señor le dijo: «¿Por qué estás tan enojado? ¿Por qué andas cabizbajo? 7 Si hicieras lo bueno, podrías andar con la frente en alto. Pero si haces lo malo, el pecado está a la puerta para dominarte. No obstante, tú puedes dominarlo».


8 Caín habló con su hermano Abel.[c] Y cuando estaban en el campo, Caín atacó a su hermano y lo asesinó.


9 El Señor preguntó a Caín:


—¿Dónde está tu hermano Abel?


—No lo sé —respondió—. ¿Acaso soy yo el que debe cuidar a mi hermano?


10 —¡Qué has hecho! —exclamó el Señor—. Desde la tierra, la sangre de tu hermano me reclama justicia. 11 Por eso, ahora quedarás bajo la maldición de la tierra, la cual ha abierto sus fauces para recibir la sangre de tu hermano, que tú has derramado. 12 Cuando cultives la tierra, no te dará sus frutos y en el mundo serás un fugitivo errante.


13 —Este castigo es más de lo que puedo soportar —dijo Caín al Señor—. 14 Hoy me condenas al destierro y nunca más podré estar en tu presencia. Andaré por el mundo errante como un fugitivo y cualquiera que me encuentre me matará.


15 —No, al contrario[d] —respondió el Señor—, el que mate a Caín será castigado siete veces.


Entonces el Señor puso una marca a Caín para que no lo matara cualquiera que lo encontrara. 16 Así Caín se alejó de la presencia del Señor y se fue a vivir a la región llamada Nod,[e] al este del Edén.


17 Caín tuvo relaciones sexuales con su mujer, la cual quedó embarazada y dio a luz a Enoc. Caín construyó una ciudad y le puso el nombre de su hijo Enoc. 18 Enoc tuvo un hijo llamado Irad, que fue el padre de Mejuyael. Este a su vez fue el padre de Metusael, y Metusael fue el padre de Lamec.


19 Lamec tuvo dos mujeres. Una de ellas se llamaba Ada y la otra, Zila. 20 Ada dio a luz a Jabal, quien a su vez fue el antepasado de los que viven en tiendas de campaña y crían ganado. 21 Jabal tuvo un hermano llamado Jubal, quien fue el antepasado de los que tocan el arpa y la flauta. 22 Por su parte, Zila dio a luz a Tubal Caín, que fue herrero y forjador de toda clase de herramientas de bronce y de hierro. Tubal Caín tuvo una hermana que se llamaba Naamá.


23 Lamec dijo a sus mujeres Ada y Zila:


«¡Escuchen bien, mujeres de Lamec!

    ¡Escuchen mis palabras!

Maté a un hombre por haberme agredido

    y a un muchacho por golpearme.

24 Si Caín será vengado siete veces,

    setenta y siete veces será vengado Lamec».


25 Adán volvió a tener relaciones sexuales con su mujer y ella tuvo un hijo al que llamó Set,[f] porque dijo: «Dios me ha concedido otro descendiente en lugar de Abel, al que mató Caín». 26 También Set tuvo un hijo, a quien llamó Enós.


Desde entonces se comenzó a invocar el nombre del Señor.


Footnotes

3:20 En hebreo, Eva significa vida.

4:1 En hebreo, Caín suena como el verbo que significa llegar a tener, adquirir.

4:8 El Pentateuco Samaritano, la LXX, la Vulgata y la Siríaca dicen Caín dijo a su hermano Abel: «Salgamos al campo».

4:15 No, al contrario (LXX, Vulgata y Siríaca); Por tanto (TM).

4:16 En hebreo, Nod significa errante (véanse vv. 12 y 14).

4:25 En hebreo, Set significa concedido.



Mateo 2:13-3:6

Nueva Versión Internacional

La huida a Egipto

13 Cuando ya se habían ido, un ángel del Señor se apareció en sueños a José y dijo: «Levántate, toma al niño y a su madre, y huye a Egipto. Quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo».


14 Así que se levantó cuando todavía era de noche, tomó al niño y a su madre y partió para Egipto, 15 donde permaneció hasta la muerte de Herodes. De este modo se cumplió lo que el Señor había dicho por medio del profeta: «De Egipto llamé a mi hijo».[a]


16 Cuando Herodes se dio cuenta de que los sabios se habían burlado de él, se enfureció y mandó a matar a todos los niños menores de dos años en Belén y en sus alrededores, de acuerdo con el tiempo que había averiguado de los sabios. 17 Entonces se cumplió lo dicho por el profeta Jeremías:


18 «Se oye un grito en Ramá,

    llanto y gran lamentación.

Es Raquel que llora por sus hijos

    y no quiere ser consolada.

¡Sus hijos ya no existen!».[b]


El regreso a Israel

19 Después que murió Herodes, un ángel del Señor se apareció en sueños a José en Egipto 20 y le dijo: «Levántate, toma al niño y a su madre, y vete a la tierra de Israel, pues ya murieron los que amenazaban con quitarle la vida al niño».


21 Así que se levantó José, tomó al niño y a su madre, y regresó a la tierra de Israel. 22 Pero al oír que Arquelao reinaba en Judea en lugar de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allá. Advertido por Dios en sueños, se retiró al distrito de Galilea 23 y fue a vivir en un pueblo llamado Nazaret. Con esto se cumplió lo dicho por los profetas: «Lo llamarán Nazareno».


Juan el Bautista prepara el camino

3 En aquellos días se presentó Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea. 2 Decía: «Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos está cerca». 3 Juan era aquel de quien había escrito el profeta Isaías:


«Voz de uno que grita en el desierto:

“Preparen el camino para el Señor,

    háganle sendas derechas”».[c]


4 La ropa de Juan estaba hecha de pelo de camello. Llevaba puesto un cinturón de cuero y se alimentaba de langostas y miel silvestre. 5 Acudía a él la gente de Jerusalén, de toda Judea y de toda la región del Jordán. 6 Cuando confesaban sus pecados, él los bautizaba en el río Jordán.


Footnotes

2:15 Os 11:1.

2:18 Jer 31:15.

3:3 Is 40:3.



Salmos 2

Nueva Versión Internacional

2 ¿Por qué se rebelan[a] las naciones

    y en vano conspiran los pueblos?

2 Los reyes de la tierra se rebelan;

    los gobernantes se confabulan contra el Señor

    y contra su ungido.

3 Y dicen: «¡Hagamos pedazos sus cadenas!

    ¡Librémonos de su yugo!».


4 El que está en el trono de los cielos se ríe;

    el Señor se burla de ellos.

5 En su enojo los reprende,

    en su furor los asusta y dice:

6 «He establecido a mi rey

    sobre Sión, mi santo monte».


7 Yo proclamaré el decreto del Señor:


«Tú eres mi hijo», me ha dicho,

    «hoy mismo te he engendrado.

8 Pídeme,

    y como herencia te entregaré las naciones;

    serán tu propiedad los confines de la tierra.

9 Las gobernarás con cetro de hierro;

    las harás pedazos como a vasijas de barro».


10 Por eso ustedes, los reyes, sean prudentes;

    déjense enseñar, gobernantes de la tierra.

11 Sirvan al Señor con temor;

    con temblor ríndanle alabanza.

12 Besen al hijo,[b] no sea que se enoje

    y sean ustedes destruidos en el camino,

    pues su ira se inflama de repente.

¡Dichosos los que en él buscan refugio!


Footnotes

2:1 se rebelan. Alt. se enfurecen (LXX).

2:12 Besen al hijo. Texto de difícil traducción.



Proverbios 1:7-9

Nueva Versión Internacional

7 El temor del Señor es el principio del conocimiento;

    los necios desprecian la sabiduría y la disciplina.


Exhortaciones a buscar la sabiduría

Advertencia contra el engaño

8 Hijo mío, escucha las correcciones de tu padre

    y no abandones las enseñanzas de tu madre.

9 Adornarán tu cabeza como una hermosa diadema;

    adornarán tu cuello como un collar.


Nueva Versión Internacional (NVI)

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DAB Español, Miércoles 23 de Septiembre

Día 266, DAB Español, Miércoles 23 de Septiembre Isaías 41:17-43:13; Efesios 2:1-22; Salmos 67; Proverbios 23:29-35 (Nueva Biblia de las Amé...