Wednesday, February 26, 2020

DAB Español, Jueves 27 de Febrero


Día 058, DAB Español, Jueves 27 de Febrero

Levítico 20:22-22:20; Marcos 9:1-29; Salmos 43; Proverbios 10:18 (Nueva Biblia Viva (NBV))







Levítico 20:22-22:20 Nueva Biblia Viva (NBV)

22 »Guarden, pues, todas mis leyes y ordenanzas, para que no los arroje de la nueva tierra. 23 Apártense de las costumbres de las naciones que he echado delante de ustedes, porque ellas hacen todas estas cosas que les he prohibido a ustedes, y esa es la razón por la que las aborrecí. 24 Yo he prometido darles a ustedes la tierra de ellos. Se la daré para que la posean. Es una tierra de la que fluye leche y miel.

»Yo soy el Señor, que hago distinción entre ustedes y las otras naciones. 25 Por tanto, harán distinción entre las aves y animales impuros que no pueden comer y los que sí pueden comer. No se contaminen ustedes mismos ni se hagan odiosos delante de mí, comiendo animales o aves que yo les haya prohibido, aunque la tierra esté llena de ellos. 26 Sean santos delante de mí, porque yo el Señor soy santo, y los he apartado de las otras naciones para que sean míos.

27 »Cualquier adivino o hechicero, hombre o mujer, será apedreado hasta morir, y será responsable de su castigo».
La santidad de los sacerdotes

21 El Señor ordenó a Moisés que les diera a los sacerdotes, descendientes de Aarón, estas instrucciones: «No deben tocar ningún muerto, pues eso los hará impuros. 2-3 Tan solo se les permite hacerlo en caso de que el muerto sea un pariente cercano, como su madre, su padre, su hijo, su hija, su hermano, o su hermana soltera por la que tenga especial responsabilidad, por cuanto ella no tiene marido. 4 El sacerdote es jefe de su pueblo, así que es diferente de cualquier otro hombre del pueblo. Por eso, no debe contaminarse con lo que es impuro.

5 »Los sacerdotes no se recortarán el pelo ni la punta de la barba; ni se harán cortes en la carne. 6 Serán santos delante de su Dios, y no deshonrarán ni profanarán su nombre, de otro modo serán indignos de presentar las ofrendas quemadas delante del Señor su Dios.

7 »El sacerdote no se casará con una prostituta, ni con una mujer de otra tribu, ni con una mujer divorciada, porque es un hombre consagrado a Dios. 8 El sacerdote ha sido apartado para ofrecer los sacrificios a su Dios; es santo, porque yo, el Señor que lo santifico, soy santo.

9 »La hija de un sacerdote que se haga prostituta y deshonre así tanto la santidad de su padre como la suya propia, será quemada viva.
Santidad del sumo sacerdote

10 »El sumo sacerdote ha recibido la unción especial y usa las vestiduras especiales, y por eso no debe descubrirse, ni rasgar sus vestiduras, 11 ni acercarse a un cadáver, aun cuando sea su padre o su madre.

12 »No dejará el santuario cuando esté oficiando, ni tratará mi santuario como una casa ordinaria, porque está consagrado con la unción de Dios. Yo soy el Señor.

13 »Debe casarse con una virgen. 14-15 No puede casarse con una viuda, ni con una divorciada, ni con una prostituta. Debe casarse con una virgen de su propia tribu, porque él no puede ser padre de hijos de sangre mixta, mitad sacerdotal y mitad de persona común. Yo soy el Señor que lo santifica».
Impedimentos para ejercer el sacerdocio

16-17 El Señor le ordenó a Moisés que le dijera a Aarón: «A través de todas las generaciones, cualquier descendiente tuyo que tenga algún defecto físico no podrá ofrecer sacrificio delante de Dios. 18 Por ejemplo, si un hombre es ciego o cojo, o tiene fracturada la nariz, o tiene algún dedo de más en las manos o en los pies, 19 o tiene fracturado un pie o una mano, 20 o es jorobado, o enano, o tiene un defecto en el ojo, o tiene sarna o tiña, o tiene los testículos dañados, 21 aun cuando sea descendiente de Aarón, no podrá ofrecer holocaustos al Señor, pues tiene un defecto físico. 22 Sin embargo, comerá de la comida de los sacerdotes, de los sacrificios ofrecidos a Dios, de las ofrendas santas y de las más santas. 23 Pero no pasará tras la cortina ni se acercará al altar, debido a su defecto físico. Si lo hace, contamina mi santuario. Yo soy el Señor que los he consagrado».

24 Moisés dio, pues, estas instrucciones a Aarón y a sus hijos y a todo el pueblo de Israel.
Las ofrendas del Señor

22 El Señor le ordenó a Moisés 2 que les dijera a Aarón y a sus hijos: «Sean muy cuidadosos en el trato que le dan a las ofrendas que el pueblo me consagra, para que no deshonren mi santo nombre; porque yo soy el Señor.

3 »De ahora en adelante, y para siempre, si el sacerdote que esté ceremonialmente impuro sacrifica los animales traídos por el pueblo, o toca las ofrendas dedicadas a mí, será destituido del sacerdocio. Yo soy el Señor.

4 »Ningún sacerdote que esté leproso, o tenga una llaga que supura podrá comer las santas ofrendas hasta que se haya curado. Cualquier sacerdote que toque un cadáver, o esté contaminado por una emisión seminal, 5 o toque algún reptil o alguna otra cosa prohibida, o toque a cualquiera que esté ritualmente impuro, por cualquier razón, 6 quedará impuro hasta el anochecer, y no comerá del santo sacrificio hasta después que se haya bañado. 7 Después de la puesta del sol quedará limpio nuevamente y podrá comer de las cosas sagradas, porque son la fuente de su vida. 8 No puede comer animales que sean encontrados muertos o que hayan sido destrozados por animales salvajes, porque esto lo contaminaría. Yo soy el Señor.

9 »Todos los sacerdotes deben obedecer estas instrucciones, para que no sean culpables, y mueran por violarlas. Yo soy el Señor quien los santifica.

10 »Nadie que no pertenezca a la familia de un sacerdote podrá comer de las ofrendas sagradas. Por eso, ni los huéspedes o jornaleros de un sacerdote podrán comer de las ofrendas sagradas. 11 Sin embargo, hay una excepción: Si el sacerdote compra un esclavo con su dinero, ese esclavo puede comer de lo sacrificado, y si el esclavo tiene hijos en la casa del sacerdote, ellos pueden comer. 12 Si la hija de un sacerdote se casa fuera de la tribu, no puede participar de la ofrenda sagrada. 13 Pero si queda viuda, o se divorcia y no tiene hijos que la sostengan, y regresa a casa de su padre, puede comer nuevamente de los alimentos de su padre. Fuera de esto, nadie que no pertenezca a la familia sacerdotal puede comer de las ofrendas sagradas.

14 »Si alguien come de los sacrificios sagrados sin darse cuenta, devolverá al sacerdote la cantidad que haya usado, más un veinte por ciento; 15 porque el sacrificio santo traído por el pueblo de Israel no debe ser contaminado por personas que lo coman sin estar autorizadas para ello, porque estos sacrificios han sido consagrados al Señor. 16 Cualquiera que viole esta ley es culpable y está en peligro, porque ha comido de las ofrendas sagradas. Yo soy el Señor, quien santifica las ofrendas».
Sacrificios inaceptables

17-18 El Señor le ordenó a Moisés que les dijera a Aarón y a sus hijos, y a todos los israelitas en general: «Si un israelita o un extranjero que viva en medio de ustedes ofrece un holocausto al Señor, sea para cumplir una promesa o sea una ofrenda voluntaria espontánea, 19 sólo será aceptable delante del Señor si es un animal macho sin defecto; deberá ser un becerro, un carnero o un macho cabrío. 20 Ningún animal que tenga defecto será presentado, porque no será aceptado por el Señor.
Nueva Biblia Viva (NBV)
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Marcos 9:1-29 Nueva Biblia Viva (NBV)

9 »Algunos de los que están aquí no morirán sin contemplar el advenimiento del reino de Dios con poder —añadió Jesús.
La transfiguración

2 Seis días más tarde, Jesús llevó a Pedro, a Jacobo y a Juan a una montaña alta. Estaban solos. Y allí, delante de ellos, Jesús cambió de apariencia:

3 Su ropa adquirió un color blanco y resplandeciente. ¡Ningún lavador de la tierra habría podido lograr tanta blancura! 4 Y aparecieron Elías y Moisés, que se pusieron a hablar con Jesús.

5 ―Maestro, ¡qué bueno que estemos aquí! —exclamó Pedro—. Construiremos tres enramadas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.

6 Hablaba sin saber lo que decía, ya que todos estaban asustados. 7 En eso, una nube los cubrió. Desde la nube resonó una voz que les dijo: «Este es mi Hijo amado. Óiganlo a él».

8 En ese mismo momento, cuando miraron a su alrededor, los discípulos vieron solamente a Jesús.

9 Mientras descendían del monte les suplicó que no dijeran a nadie lo que habían visto hasta que el Hijo del hombre resucitara. 10 Por eso guardaron el secreto, aunque entre ellos se preguntaban qué sería aquello de «resucitar».

11 ―¿Por qué dicen los maestros de la ley que Elías tiene que regresar primero? —le preguntaron.

12-13 ―Es cierto —les respondió Jesús—. Elías vendrá primero a restaurar todas las cosas; pero lo cierto es que ya vino y la gente lo maltrató, tal como está escrito de él. Y lo mismo está escrito acerca del Hijo del hombre, que sufrirá mucho y que será rechazado.
Jesús sana a un muchacho endemoniado

14 Al llegar a donde estaban los discípulos encontraron que un gran gentío los rodeaba, y a varios maestros de la ley que discutían con ellos. 15 La llegada de Jesús sorprendió al gentío, que corrió a su encuentro a saludarlo.

16 ―¿Qué están discutiendo con ellos? —les preguntó.

17 Alguien le dijo:

―Maestro, te traía a mi hijo porque tiene un espíritu que no lo deja hablar. 18 Cada vez que el espíritu lo toma, lo arroja al suelo y le hace echar espumarajos por la boca y crujir los dientes; y mi hijo se queda tieso. Pedí a tus discípulos que echaran fuera al espíritu, pero no lo lograron.

19 ―¡Oh generación incrédula! —les respondió Jesús—. ¿Hasta cuándo tendré que estar con ustedes? ¿Hasta cuándo he de soportarlos? Traigan acá al muchacho.

20 Así lo hicieron, pero cuando el espíritu vio a Jesús, sacudió al muchacho con tal violencia que este cayó al suelo, se revolcó y echó espumarajos por la boca.

21 ―¿Cuánto tiempo lleva en estas condiciones? —le preguntó Jesús al padre.

―Desde pequeño —contestó—. 22 Muchas veces el espíritu lo arroja en el fuego o en el agua, tratando de matarlo. Por favor, si puedes hacer algo, ten misericordia de nosotros y ayúdanos.

23 ―¿Que si puedo? —dijo Jesús—. Cualquier cosa es posible si crees.

24 Al instante el padre exclamó:

―Creo; pero ayúdame a no dudar.

25 Cuando Jesús vio que el gentío se agolpaba, reprendió al espíritu impuro con estas palabras:

―Espíritu mudo y sordo, te ordeno que salgas de este muchacho y que no entres más en él.

26 El espíritu gritó, sacudió violentamente al muchacho, y salió de él. El muchacho quedó inmóvil como si estuviera muerto. Por eso, muchos decían:

―¡Está muerto!

27 Pero Jesús lo tomó de la mano, y con su ayuda el muchacho se puso de pie.

28 Cuando Jesús entró a la casa, los discípulos le preguntaron en privado:

―¿Por qué no pudimos echar fuera aquel espíritu?

29 ―Esta clase de espíritus no puede salir sino por medio de oración —les respondió Jesús.
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Salmos 43 Nueva Biblia Viva (NBV)

43 ¡Oh Dios, defiéndeme de las acusaciones de estos implacables hombres mentirosos! 2 Porque tú eres Dios, mi único refugio. ¿Por qué me has echado a un lado? ¿Por qué tengo que llorar oprimido por mis enemigos?

3 Envía tu luz y tu verdad; que sean ellas mi guía. Que ellas me guíen a tu templo, a Sion, tu santo monte, donde tú habitas. 4 Allí acudiré al altar de Dios, del Dios que es la fuente de mi gozo, y lo alabaré con mi arpa. ¡Oh Dios, mi Dios! 5 ¿Por qué voy a desanimarme y a estar triste? ¡Confía en Dios! Nuevamente lo alabaré. ¡Él es mi Dios y mi Salvador!
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Proverbios 10:18 Nueva Biblia Viva (NBV)

18 El que esconde su odio es un mentiroso; el que esparce calumnias es un necio.
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Tuesday, February 25, 2020

DAB Español, Miércoles 26 de Febrero


Día 057, DAB Español, Miércoles 26 de Febrero

Levítico 19:1-20:21; Marcos 8:10-38; Salmos 42; Proverbios 10:17 (Nueva Biblia Viva (NBV))







Levítico 19:1-20:21 Nueva Biblia Viva (NBV)
Llamado a la santidad

19 Además, el Señor le encargó a Moisés 2 que le dijera al pueblo de Israel: «Sean santos, porque yo, el Señor su Dios, soy santo.

»Respeten a su padre y a su madre, y obedezcan mis leyes sobre el descanso, porque yo soy el Señor su Dios.

3-4 »No hagan ídolos ni los adoren, porque yo soy el Señor su Dios.

5 »Cuando presenten una ofrenda de reconciliación al Señor, ofrézcanla en forma correcta para que sea aceptada. 6 Cómansela el mismo día en que la ofrezcan o, a más tardar, al día siguiente. Lo que quede para el tercer día debe ser quemado. 7 Cualquier porción que sea comida al tercer día no será tenida en cuenta como sacrificio, y no la aceptaré. 8 El que la coma al tercer día, será culpable, por cuanto ha profanado la santidad del Señor, y será expulsado de su pueblo.
Relaciones sociales

9 »Cuando cosechen sus campos, no arranquen las espigas que están a la orilla del campo, ni recojan las espigas que hayan caído al suelo. 10 Lo mismo harán con sus viñedos. No recogerán las uvas que queden en la mata después de la cosecha, ni las que hayan caído al suelo. Déjenlas para los pobres y para los extranjeros, porque yo soy el Señor su Dios.

11 »No robarán, ni mentirán ni engañarán. 12 No deben jurar en falso, difamando el nombre de Dios, porque yo soy el Señor.

13 »No robarán ni oprimirán a nadie. Pagarán con prontitud el salario a sus obreros. Si les deben algo a ellos, no esperen a la mañana siguiente para pagarles.

14 »No maldecirán al sordo ni pondrán tropiezo en el camino al hombre ciego. Teman a Dios; yo soy el Señor.

15 »Los jueces siempre deben dictar sentencia con justicia, sin tener en cuenta si la persona es pobre o rica; deben ser siempre justos.

16 »No acusen falsamente de algún delito a su prójimo, porque yo soy el Señor.

17 »No guarden rencor contra su hermano.

»Corrijan a su prójimo, cuando tengan que hacerlo, y no participen de su pecado.

18 »No busquen la venganza. No conserven rencor en el corazón, sino amen a su prójimo como a ustedes mismos, porque yo soy el Señor.
Otras exigencias de la santidad

19 »Obedezcan mis leyes: No crucen su ganado con animales de otra especie; no siembren en su campo dos clases de semillas; no usen ropa mezclada de lana y lino.

20 »Si un hombre seduce a una esclava que está comprometida para casarse, ambos serán juzgados, pero no se condenarán a muerte, porque ella no es libre. 21 El hombre que lo haya hecho presentará un cordero al Señor, como ofrenda por su culpa. El cordero deberá llevarlo a la entrada del santuario. 22 El sacerdote usará el cordero para hacer expiación por el pecado del hombre, y este será perdonado.

23 »Cuando hayan entrado en la tierra y hayan plantado todo tipo de árboles frutales, no coman lo que produzcan los tres primeros años, porque están ritualmente impuros. 24 La cosecha del cuarto año será dedicada por completo al Señor, como una ofrenda de alabanza. 25 Pero la cosecha del quinto año sí será para ustedes. Haré que la cosecha sea abundante. Yo soy el Señor su Dios.

26 »No coman carne con sangre.

»No practiquen la adivinación ni la hechicería.

27 »No deben recortarse el pelo ni la punta de la barba, pues eso lo hacen los paganos.

28 »No se harán cortes ni tatuajes en el cuerpo, para venerar a los muertos. Yo soy el Señor.

29 »No violarán la pureza de su hija haciéndola prostituta, para que la tierra no se llene de maldad.
Otros deberes

30 »Obedezcan mis leyes acerca del descanso, y tengan reverencia por mi santuario, porque yo soy el Señor.

31 »No se contaminen consultando adivinos o hechiceros, porque yo soy el Señor su Dios.

32 »Demostrarán verdadero respeto y honrarán a los ancianos por temor a Dios. Yo soy el Señor.

33 »No opriman a los extranjeros que vivan en la tierra de ustedes; no les hagan mal alguno. 34 Deben tratarlos como a uno de ustedes. Ámenlos como a ustedes mismos, porque recuerden que ustedes también fueron extranjeros en Egipto. Yo soy el Señor su Dios.

35-36 »Sean imparciales en los juicios. Usen medidas exactas de longitud, de peso y de volumen, y den la medida completa, porque yo soy el Señor su Dios, que los saqué de Egipto.

37 »Obedezcan por completo todos mis mandamientos y ordenanzas, porque yo soy el Señor».
Castigos por el pecado

20 El Señor le dio a Moisés estas otras instrucciones 2 para el pueblo de Israel: «Cualquiera que viva en medio de ustedes, sea israelita o extranjero, que presente a su hijo en sacrificio al dios Moloc será condenado a muerte. Todo el pueblo lo matará a pedradas. 3 Yo mismo me volveré contra aquel hombre y lo eliminaré del pueblo, por haber dado su hijo a Moloc, pues con ello habrá hecho que mi santuario sea indigno de mi presencia, y habrá insultado mi santo nombre. 4 Y si el pueblo no se da por enterado de lo que el hombre ha hecho, y se niegan a darle muerte, 5 yo mismo me pondré en contra de aquel hombre y de su familia, y los eliminaré de mi pueblo, junto con todos los demás que se vuelvan a dioses ajenos.

6 »Me pondré en contra de cualquier persona que consulte a adivinos y a hechiceros, en vez de consultarme a mí, y los eliminaré de mi pueblo.

7 »Santifíquense y sean santos, porque yo soy el Señor su Dios.

8 »Obedezcan todos mis mandamientos, porque yo soy el Señor que los santifica.

9 »El que maldiga a su padre o a su madre deberá morir, pues ha maldecido a su propia sangre.

10 »Si un hombre comete adulterio con la esposa de otro hombre, el hombre y la mujer deben morir.

11 »Si un hombre duerme con la esposa de su padre, ha deshonrado a su padre. Y el hombre y la mujer deberán morir, pues son culpables.

12 »Y si un hombre tiene relaciones sexuales con su nuera, ambos serán condenados a muerte. Lo merecen por haberse contaminado mutuamente.

13 »El hombre que tenga relaciones sexuales con otro hombre comete un horrible pecado. Los dos hombres serán condenados a muerte, y sólo ellos serán culpables de su muerte.

14 »Si un hombre tiene relaciones sexuales con una mujer y con la madre de esta, comete un grave delito. Los tres serán quemados vivos para erradicar la maldad de entre ustedes.

15 »Si un hombre tiene relaciones sexuales con un animal, será condenado a muerte, y también se matará al animal. 16 Si una mujer tiene relaciones sexuales con un animal, será condenada a muerte, y también se matará al animal.

17 »Si un hombre tiene relaciones sexuales con su hermana, sea la hija de su padre o de su madre, comete un pecado, y ambos serán ejecutados en público. Por haberlo hecho, se hacen culpables de su pecado.

18 »Si un hombre tiene relaciones sexuales con una mujer durante su período menstrual, ambos serán expulsados de su pueblo.

19 »Están prohibidas las relaciones sexuales entre un hombre y su tía soltera, ya sea hermana de su padre o de su madre, porque son parientes cercanos; los dos serán responsables de su pecado. 20 Si un hombre tiene relaciones sexuales con la esposa de su tío, ha avergonzado a su tío. Tanto el hombre como la mujer serán considerados culpables, y morirán sin tener hijos.

21 »Si un hombre tiene relaciones sexuales con la esposa de su hermano, comete un acto detestable, y deshonra a su hermano. Tanto el hombre como la mujer serán considerados culpables, y morirán sin tener hijos.
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Marcos 8:10-38 Nueva Biblia Viva (NBV)

10 Acto seguido se embarcó con sus discípulos hacia la región de Dalmanuta. 11 Allí llegaron los fariseos y empezaron a discutir con él.

Para ponerlo a prueba le dijeron:

―Haz alguna señal en el cielo.

12 Y él, suspirando profundamente, respondió:

―¿Por qué pide esta gente una señal? Les aseguro que no se le dará ninguna. 13 Entonces los dejó y se embarcó de nuevo. Esta vez se fue al otro lado del lago.
La levadura de los fariseos y la de Herodes

14 A los discípulos se les olvidó comprar alimentos antes de salir, y sólo tenían un pan en la barca. 15 Jesús les advirtió:

―¡Cuidado con la levadura del rey Herodes y la de los fariseos!

16 Los discípulos se preguntaban intrigados: ¿Se referirá a que se nos olvidó el pan?

17 Jesús, que sabía lo que estaban comentando, les dijo:

―¿Por qué están hablando de que no tienen pan? ¿Todavía no ven ni entienden? ¿Tienen el corazón tan endurecido? 18 ¿Acaso tienen ojos y no ven, y oídos y no escuchan? ¿Ya no se acuerdan de 19 que alimenté a cinco mil hombres con cinco panes? ¿Cuántas cestas llenas sobraron?

―Doce— contestaron.

20 ―Y cuando alimenté a los cuatro mil con siete panes, ¿qué sobró?

―Siete cestas llenas —le respondieron.

21 ―¿Y todavía no entienden? —les dijo.
Jesús sana a un ciego en Betsaida

22 Llegaron luego a Betsaida; le llevaron a un ciego y le rogaron que lo tocara. 23 Jesús tomó al ciego de la mano y lo sacó del pueblo. Una vez fuera, le mojó los ojos con saliva y le puso las manos encima.

―¿Ves algo ahora? —le preguntó.

24 El hombre miró a su alrededor.

―¡Sí! —dijo—. Veo gente y parecen como árboles que caminan.

25 Jesús le colocó de nuevo las manos sobre los ojos, y el hombre miró fijamente y pudo ver todo con claridad.

26 Jesús le ordenó que regresara con su familia.

―No entres en el pueblo —le dijo.
La confesión de Pedro

27 Jesús y sus discípulos siguieron hacia los pueblos de Cesarea de Filipo. En el camino les preguntó:

―¿Quién cree la gente que soy?

28 ―Algunos dicen que eres Juan el Bautista —le respondieron—; y otros afirman que eres Elías o uno de los profetas.

29 ―¿Y quién creen ustedes que soy?

Pedro le respondió:

―¡Tú eres el Mesías!

30 Jesús les mandó que no se lo dijeran a nadie.
Jesús predice su muerte

31 Y empezó a enseñarles que era necesario que el Hijo del hombre sufriera mucho y que iba a ser rechazado por los ancianos, los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley. Les dijo también que lo matarían, pero resucitaría después de tres días.

32 Con tanta franqueza les habló, que Pedro lo llamó aparte y lo reprendió.

33 Pero Jesús le volvió la espalda y, mirando a los otros discípulos, reprendió a Pedro:

―¡Apártate de mí, Satanás! ¡Estás mirando las cosas como las ven los hombres y no como las ve Dios!

34 Dicho esto, llamó a la multitud junto con sus discípulos y añadió:

―Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. 35 El que se afana por salvar su vida, la perderá. Pero los que pierden su vida por mi causa y por la causa del evangelio, la salvarán.

36 »¿De qué le sirve a una persona ganarse el mundo entero si pierde su vida? 37 ¿Qué se puede dar a cambio de la vida? 38 Si alguien se avergüenza de mí y de mi mensaje en medio de esta gente incrédula y pecadora, el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles.
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Salmos 42 Nueva Biblia Viva (NBV)
Al director musical. Masquil de los hijo de Coré.

42 ¡Así como el ciervo jadea anhelando el agua, te anhelo yo, Dios! 2 Tengo sed de Dios, del Dios vivo. ¿Dónde hallarlo, para ir a estar en su presencia? 3 Día y noche mi pan son mis lágrimas, y mientras tanto mis enemigos se mofan de mí. «¿Dónde está ese Dios tuyo?» dicen burlones.

4 Mi corazón se consume en la tristeza al recordar aquellos tiempos —¡cómo olvidarlos!— cuando guiaba a una gran multitud hacia el templo en días de fiesta, cantando con gozo, alabando al Señor. 5 Entonces, ¿por qué desalentarse? ¿Por qué estar desanimado y triste? ¡Espera en Dios! ¡Aún lo alabaré de nuevo! ¡Él es mi Salvador y mi Dios! 6 Y sin embargo aquí estoy deprimido y sombrío; pero meditaré en tu bondad desde esta tierra por donde fluye el río Jordán y en donde se elevan el monte Hermón y el Mizar. 7 Escucho el rugir del enfurecido mar, mientras tus olas y la agitada marea me derriban.

8 Sin embargo, día tras día derrama el Señor sobre mí su constante amor; y por la noche entono sus cánticos y elevo oración al Dios que me da vida.

9 «¡Oh Dios, Roca mía!», clamo, «¿por qué me has abandonado? ¿Por qué tengo que sufrir estos ataques de mis enemigos?». 10 Sus burlas me traspasan como fatal herida no se cansan de preguntarme burlándose: «¿Dónde está ese Dios tuyo?». 11 ¿Por qué voy a desarmarme y estar tan triste? Volveré y lo alabaré. ¡Es mi Dios y mi Salvador!
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Proverbios 10:17 Nueva Biblia Viva (NBV)

17 El que acepta la corrección, va camino a la vida; el que la rechaza, va camino a la perdición.
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DAB Español, Domingo 09 de Agosto

Día 221, DAB Español, Domingo 09 de Agosto Esdras 8:21-9:15; 1 Corintios 5:1-13; Salmos 31:1-8; Proverbios 21:1-2 (Nueva Traducción Viviente...