Sunday, January 28, 2024

DAB Español, Martes 30 de Enero

Día 030, DAB Español, Martes 30 de Enero


Éxodo 10:1-12:13; Mateo 20:1-28; Salmos 25:1-11; Proverbios 6:6-11 (Reina Valera Actualizada (RVA-2015))








     
Éxodo 10:1-12:13
Reina Valera Actualizada
Octava plaga: la langosta

10 El SEÑOR dijo a Moisés:

—Ve al faraón, porque yo he endurecido su corazón y el corazón de sus servidores para manifestar entre ellos estas señales mías, 2 y para que cuentes a tus hijos y a tus nietos las cosas que yo hice en Egipto, las señales que yo hice en medio de ellos, para que sepan que yo soy el SEÑOR.

3 Entonces Moisés y Aarón fueron al faraón y le dijeron:

—El SEÑOR, el Dios de los hebreos, ha dicho así: “¿Hasta cuándo rehusarás humillarte ante mí? Deja ir a mi pueblo para que me sirva. 4 Si rehúsas dejarlo ir, he aquí mañana yo traeré la langosta a tu territorio; 5 y cubrirá la superficie de la tierra, de modo que esta no pueda verse. Devorará el resto de lo que ha escapado, lo que les ha quedado del granizo. Devorará también todos los árboles que crecen en el campo. 6 Y llenará tus casas, las casas de tus servidores y las casas de todos los egipcios, como nunca vieron tus padres ni tus abuelos desde que existieron sobre la tierra, hasta el día de hoy”.

Moisés dio media vuelta y salió de la presencia del faraón. 7 Entonces los servidores del faraón le dijeron:

—¿Hasta cuándo ha de sernos este una trampa? Deja ir a esos hombres para que sirvan al SEÑOR su Dios. ¿Todavía no te das cuenta de que Egipto está destruido?

8 Moisés y Aarón volvieron a ser traídos ante el faraón, quien les dijo:

—Vayan y sirvan al SEÑOR vuestro Dios. ¿Quiénes son los que han de ir?

9 Moisés respondió:

—Hemos de ir con nuestros niños y con nuestros ancianos, con nuestros hijos y con nuestras hijas; hemos de ir con nuestras ovejas y con nuestras vacas, porque tendremos una fiesta del SEÑOR.

10 Y él les dijo:

—¡Sea el SEÑOR con ustedes, si yo los dejo ir a ustedes y a sus niños! ¡Vean cómo sus malas intenciones están a la vista! 11 ¡No será así! Vayan ustedes los varones y sirvan al SEÑOR, pues esto es lo que ustedes han pedido.

Y los echaron de la presencia del faraón. 12 Entonces el SEÑOR dijo a Moisés:

—Extiende tu mano sobre la tierra de Egipto, para que la langosta suba sobre la tierra de Egipto. Ella devorará toda la hierba de la tierra y todo lo que ha dejado el granizo.

13 Moisés extendió su vara sobre la tierra de Egipto, y el SEÑOR trajo un viento del oriente sobre el país, todo aquel día y toda aquella noche. Al amanecer, el viento del oriente trajo la langosta. 14 Esta subió sobre toda la tierra de Egipto y se posó muy densamente en todos los rincones del país. Nunca antes hubo tal plaga de langosta, ni la habrá después. 15 Cubrieron la superficie de toda la tierra, de modo que la tierra se oscureció[a]. Devoraron toda la hierba de la tierra y todo el fruto de los árboles que había dejado el granizo. En toda la tierra de Egipto no quedó nada verde ni en los árboles ni en la hierba del campo.

16 Entonces el faraón hizo llamar apresuradamente a Moisés y a Aarón, y les dijo:

—He pecado contra el SEÑOR su Dios y contra ustedes. 17 Pero ahora perdonen[b], por favor, mi pecado solo una vez más y rueguen al SEÑOR su Dios para que él aparte de mí solamente esta mortandad.

18 Moisés salió de la presencia del faraón y oró al SEÑOR. 19 El SEÑOR hizo soplar un fortísimo viento del occidente que llevó la langosta y la arrojó al mar Rojo[c]. Ni una sola langosta quedó en todo el territorio de Egipto. 20 Pero el SEÑOR endureció el corazón del faraón, y este no dejó ir a los hijos de Israel.
Novena plaga: las tinieblas

21 El SEÑOR dijo a Moisés:

—Extiende tu mano hacia el cielo para que haya tinieblas sobre la tierra de Egipto, tinieblas que hasta puedan ser palpadas.

22 Moisés extendió su mano hacia el cielo, y hubo densas tinieblas por toda la tierra de Egipto, durante tres días. 23 No se podían ver unos a otros ni nadie se movió de su lugar durante tres días. Pero todos los hijos de Israel tenían luz en sus moradas. 24 Luego el faraón hizo llamar a Moisés y le dijo:

—Vayan y sirvan al SEÑOR. Vayan también sus niños con ustedes. Solamente que sean dejadas sus ovejas y sus vacas.

25 Moisés respondió:

—Entonces tú nos tendrás que dar animales para sacrificar y ofrecer en holocausto al SEÑOR nuestro Dios. 26 ¡También nuestro ganado irá con nosotros! No quedará ni una pezuña de ellos, porque de ellos hemos de tomar para servir al SEÑOR nuestro Dios. No sabemos con qué hemos de servir al SEÑOR, hasta que lleguemos allá.

27 Pero el SEÑOR endureció el corazón del faraón, y no quiso dejarlos ir. 28 Y el faraón dijo a Moisés:

—¡Retírate de mi presencia! ¡Guárdate de volver a ver mi cara; porque el día en que veas mi cara, morirás!

29 Y Moisés respondió:

—Bien has dicho. ¡Jamás volveré a ver tu cara!
Anuncio de la décima plaga

11 El SEÑOR dijo a Moisés:

—Traeré una sola plaga más sobre el faraón y sobre Egipto. Después de esto, él los dejará ir de aquí. Cuando los deje ir, él los echará de aquí por completo. 2 Habla, pues, al pueblo para que cada hombre pida a su vecino, y cada mujer a su vecina, objetos de plata y de oro.

3 El SEÑOR dio gracia al pueblo ante los ojos de los egipcios. El mismo Moisés era considerado como un gran hombre en la tierra de Egipto, tanto a los ojos de los servidores del faraón, como a los ojos del pueblo.

4 Entonces dijo Moisés:

—Así ha dicho el SEÑOR: “Como a la medianoche yo pasaré por en medio de Egipto. 5 Y todo primogénito en la tierra de Egipto morirá, desde el primogénito del faraón que se sienta en su trono, hasta el primogénito de la sierva que está detrás del molino, y todo primogénito del ganado. 6 Habrá un gran clamor en toda la tierra de Egipto, como nunca lo hubo ni lo habrá. 7 Pero entre todos los hijos de Israel ni un perro les ladrará ni a los hombres ni a los animales, para que sepan que el SEÑOR hace distinción entre los egipcios y los israelitas”. 8 Entonces vendrán a mí todos estos tus servidores, y postrados delante de mí dirán: “Sal tú, y todo el pueblo que te sigue”. Y después de esto, yo saldré.

Salió muy enojado de la presencia del faraón. 9 Y el SEÑOR dijo a Moisés:

—Faraón no los escuchará, para que mis maravillas se multipliquen en la tierra de Egipto.

10 Moisés y Aarón hicieron todos estos prodigios delante del faraón. Pero el SEÑOR endureció el corazón del faraón, y este no dejó ir de su tierra a los hijos de Israel.
La Pascua de liberación

12 El SEÑOR habló a Moisés y a Aarón en la tierra de Egipto, diciendo:

2 —Este mes será para ustedes el principio de los meses; será para ustedes el primero[d] de los meses del año. 3 Hablen a toda la congregación de Israel, diciendo que el diez de este mes cada uno tome para sí un cordero en cada casa paterna, un cordero por familia. 4 Si la familia es demasiado pequeña como para comer el cordero, entonces lo compartirán él y su vecino de la casa inmediata, de acuerdo con el número de las personas. Según la cantidad que ha de comer cada uno, repartirán el cordero. 5 El cordero será sin defecto, macho de un año; tomarán un cordero o un cabrito. 6 Lo habrán de guardar hasta el día catorce de este mes, cuando lo degollará toda la congregación del pueblo de Israel al atardecer. 7 Tomarán parte de la sangre y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las puertas de las casas en donde lo han de comer. 8 Aquella misma noche comerán la carne, asada al fuego. La comerán con panes sin levadura y con hierbas amargas. 9 No comerán del cordero nada crudo ni cocido en agua; sino asado al fuego, con su cabeza, sus piernas y sus entrañas. 10 Nada dejarán de él hasta la mañana. Lo que quede hasta la mañana habrán de quemarlo en el fuego. 11 Así lo habrán de comer: con sus cintos ceñidos, puestas las sandalias en sus pies y con su bastón en la mano. Lo comerán apresuradamente; es la Pascua del SEÑOR.

12 »La misma noche yo pasaré por la tierra de Egipto y heriré de muerte a todo primogénito en la tierra de Egipto, tanto de los hombres como del ganado. Así ejecutaré actos justicieros contra todos los dioses de Egipto. Yo, el SEÑOR.

13 »La sangre les servirá de señal en las casas donde estén. Yo veré la sangre y en cuanto a ustedes pasaré de largo y cuando castigue la tierra de Egipto, no habrá en ustedes ninguna plaga para destruirlos.
Footnotes

Éxodo 10:15 LXX tiene quedó devastada; cf. Vulgata.
Éxodo 10:17 Según vers. antiguas; heb., perdona.
Éxodo 10:19 Heb., Yam Suf, o sea, mar de Cañas; así también en 13:18, etc.
Éxodo 12:2 Es decir, Nisán; aprox. mar.-abr.

Saturday, January 27, 2024

DAB Español, Domingo 28 de Enero

Día 028, DAB Español, Domingo 28 de Enero


Éxodo 5:22-7:24; Mateo 18:23-19:12; Salmos 23; Proverbios 5:22-23 (Reina Valera Actualizada (RVA-2015))









Éxodo 5:22-7:24

Reina Valera Actualizada

El SEÑOR anuncia su intervención directa

22 Entonces Moisés se volvió al SEÑOR y le dijo:


—Señor, ¿por qué maltratas a este pueblo? ¿Para qué me enviaste? 23 Porque desde que fui al faraón para hablarle en tu nombre, él ha maltratado a este pueblo, y tú no has librado a tu pueblo.


6 El SEÑOR respondió a Moisés:


—Ahora verás lo que yo haré al faraón, porque solo a causa de una poderosa mano los dejará ir. A causa de una poderosa mano los ha de echar de su tierra. 2 —Además, Dios dijo a Moisés—: Yo soy el SEÑOR. 3 Yo me aparecí a Abraham, a Isaac y a Jacob como Dios Todopoderoso, pero con mi nombre, SEÑOR, no me di a conocer a ellos. 4 Yo también establecí mi pacto con ellos, prometiendo darles la tierra de Canaán, la tierra en la cual peregrinaron y habitaron como forasteros. 5 Asimismo, yo he escuchado el gemido de los hijos de Israel, a quienes los egipcios esclavizan, y me he acordado de mi pacto. 6 Por tanto, di a los hijos de Israel: “Yo soy el SEÑOR. Yo los libraré de las cargas de Egipto y los libertaré de su esclavitud. Los redimiré con brazo extendido y con grandes actos justicieros. 7 Los tomaré como pueblo mío, y yo seré su Dios. Ustedes sabrán que yo soy el SEÑOR su Dios, que los libra de las cargas de Egipto. 8 Yo los llevaré a la tierra por la cual alcé mi mano jurando que la daría a Abraham, a Isaac y a Jacob. Yo se la daré en posesión. Yo el SEÑOR”.


9 De esta manera habló Moisés a los hijos de Israel, pero ellos no escucharon a Moisés, a causa del decaimiento de ánimo y de la dura esclavitud. 10 Entonces el SEÑOR habló a Moisés diciendo:


11 —Ve al faraón rey de Egipto y dile que deje ir de su tierra a los hijos de Israel.


12 Y Moisés respondió al SEÑOR diciendo:


—Si los hijos de Israel no me escuchan, ¿cómo, pues, me escuchará el faraón, siendo yo falto de elocuencia?


13 Entonces el SEÑOR habló a Moisés y a Aarón, y les dio mandamiento para los hijos de Israel y para el faraón rey de Egipto, a fin de sacar a los hijos de Israel de la tierra de Egipto.


Casas paternas de Rubén, Simeón y Leví

14 Estos son los jefes de sus casas paternas:


Los hijos de Rubén, primogénito de Israel, fueron: Hanoc, Falú, Hesrón y Carmi. Estos son los clanes de Rubén.


15 Los hijos de Simeón fueron: Jemuel, Jamín, Ohad, Jaquín, Zojar y Saúl, hijo de la cananea. Estos son los clanes de Simeón.


16 Estos son los nombres de los hijos de Leví, según sus generaciones: Gersón, Cohat y Merari. Los años de la vida de Leví fueron ciento treinta y siete.


17 Los hijos de Gersón fueron Libni y Simei, según sus clanes.


18 Los hijos de Cohat fueron: Amram, Izjar, Hebrón y Uziel. Los años de la vida de Cohat fueron ciento treinta y tres.


19 Los hijos de Merari fueron Majli y Musi.


Estos son los clanes de Leví, según sus generaciones.


20 Amram tomó por mujer a Jocabed su tía, quien le dio a luz a Aarón y a Moisés. Los años de la vida de Amram fueron ciento treinta y siete.


21 Los hijos de Izjar fueron: Coré, Néfeg y Zicri.


22 Los hijos de Uziel fueron: Misael, Elzafán y Sitri.


23 Aarón tomó por mujer a Elisabet hija de Aminadab, hermana de Najsón, quien le dio a luz a Nadab, Abihú, Eleazar e Itamar.


24 Los hijos de Coré fueron: Asir, Elcana y Abiasaf. Estos son los clanes de los coreítas.


25 Eleazar hijo de Aarón tomó por mujer a una de las hijas de Putiel, la cual le dio a luz a Fineas.


Estos son los jefes de las casas paternas de los levitas, según sus clanes. 26 Estos son aquel Aarón y aquel Moisés, a quienes el SEÑOR dijo: “Saquen a los hijos de Israel de la tierra de Egipto, según sus ejércitos”. 27 Ellos son los que hablaron al faraón rey de Egipto para sacar de Egipto a los hijos de Israel. Estos fueron Moisés y Aarón.


Dios recalca la misión de Moisés

28 Sucedió esto el día en que el SEÑOR habló a Moisés en la tierra de Egipto. 29 El SEÑOR habló a Moisés diciendo:


—Yo soy el SEÑOR. Di al faraón, rey de Egipto, todas las cosas que yo te diga a ti.


30 Moisés respondió al SEÑOR:


—He aquí que yo soy un hombre falto de elocuencia; ¿cómo, pues, me escuchará el faraón?


7 Entonces el SEÑOR dijo a Moisés:


—Mira, yo te he puesto como dios para el faraón, y tu hermano Aarón será tu profeta. 2 Tú dirás todas las cosas que yo te mande, y Aarón tu hermano hablará al faraón para que deje ir de su tierra a los hijos de Israel. 3 Yo endureceré el corazón del faraón y multiplicaré mis señales y mis prodigios en la tierra de Egipto. 4 El faraón no los escuchará. Pero yo pondré mi mano sobre Egipto y sacaré a mis ejércitos, mi pueblo, los hijos de Israel, de la tierra de Egipto con grandes actos justicieros. 5 Así sabrán los egipcios que yo soy el SEÑOR, cuando extienda mi mano sobre Egipto y saque a los hijos de Israel de en medio de ellos.


6 Moisés y Aarón hicieron como el SEÑOR les mandó; así lo hicieron. 7 Moisés tenía ochenta años y Aarón ochenta y tres años, cuando hablaron al faraón.


La vara se transforma en serpiente

8 El SEÑOR habló a Moisés y a Aarón diciendo:


9 —Cuando el faraón les responda y diga: “Muestren señales”, tú dirás a Aarón: “Toma tu vara y arrójala delante del faraón, y ella se transformará en una serpiente”.


10 Fueron, pues, Moisés y Aarón al faraón, e hicieron como el SEÑOR les había mandado: Aarón echó su vara delante del faraón y de sus servidores, y se convirtió en una serpiente. 11 El faraón también llamó a los sabios y a los hechiceros, y también ellos, los magos de Egipto, hicieron lo mismo con sus encantamientos. 12 Cada uno echó su vara, las cuales se convirtieron en serpientes; pero la vara de Aarón se tragó las varas de ellos. 13 Y el corazón del faraón se endureció, y no los escuchó, tal como el SEÑOR había dicho.


Primera plaga: el agua hecha sangre

14 Entonces el SEÑOR dijo a Moisés:


—El corazón del faraón se ha endurecido, y rehúsa dejar ir al pueblo. 15 Ve por la mañana al faraón, cuando él salga al río. Ponte frente a él a la orilla del Nilo. Toma en tu mano la vara que se transformó en serpiente, 16 y dile: “El SEÑOR, el Dios de los hebreos, me ha enviado a ti para decirte: ‘Deja ir a mi pueblo para que me sirva en el desierto’. Pero he aquí que hasta ahora no has querido escuchar. 17 Así ha dicho el SEÑOR: ‘En esto conocerás que yo soy el SEÑOR’; he aquí, con la vara que tengo en mi mano golpearé las aguas del Nilo, y estas se convertirán en sangre. 18 Los peces que hay en el Nilo morirán. El Nilo apestará, y los egipcios tendrán asco de beber agua del Nilo”.


19 El SEÑOR dijo también a Moisés:


—Di a Aarón: “Toma tu vara y extiende tu mano sobre las aguas de Egipto, sobre sus ríos, sobre sus canales, sobre sus estanques y sobre todos sus depósitos de agua; y ellas se convertirán en sangre”. Habrá sangre en toda la tierra de Egipto, hasta en los baldes de madera y en las vasijas de piedra.


20 Moisés y Aarón hicieron como les mandó el SEÑOR. Alzó la vara y golpeó las aguas del Nilo en presencia del faraón y de sus servidores, y todas las aguas del Nilo se convirtieron en sangre. 21 Los peces que había en el Nilo murieron. Y el Nilo apestaba, de modo que los egipcios no podían beber de él. Hubo sangre en toda la tierra de Egipto.


22 Pero los magos de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamientos. Y el corazón del faraón se endureció, y no los escuchó, tal como el SEÑOR lo había dicho.


23 Después se volvió el faraón y entró en su casa, y no quiso prestar más atención al asunto. 24 Y todos los egipcios hicieron pozos alrededor del Nilo para beber, porque no podían beber las aguas del Nilo.

DAB Español, Sábado 27 de Enero

Día 027, DAB Español, Sábado 27 de Enero


Éxodo 4:1-5:21; Mateo 18:1-22; Salmos 22:19-31; Proverbios 5:15-21 (Nueva Biblia de las Américas (NBLA))









Éxodo 4:1-5:21

Nueva Biblia de las Américas

Dios da poderes a Moisés

4 Moisés respondió: «¿Y si no me creen, ni escuchan mi voz? Porque quizá digan: “No se te ha aparecido el Señor”». 2 Y el Señor le preguntó: «¿Qué es eso que tienes en la mano?». «Una vara», respondió Moisés. 3 «Echala en tierra», le dijo el Señor. Y él la echó en tierra y se convirtió en una serpiente. Moisés huyó de ella; 4 pero el Señor dijo a Moisés: «Extiende tu mano y agárrala por la cola». Él extendió la mano, la agarró, y se convirtió en una vara en su mano[a]. 5 «Por esto creerán que se te ha aparecido el Señor, Dios de sus padres, Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob. 6 Ahora mete la mano en tu seno», añadió el Señor. Y Moisés metió la mano en su seno, y cuando la sacó, estaba leprosa, blanca como la nieve. 7 «Vuelve a meter la mano en tu seno», le dijo Él. Y él volvió a meterla en su seno, y cuando la sacó, se había vuelto como el resto de su carne. 8 «Y sucederá que si no te creen, ni obedecen el testimonio[b] de la primera señal, quizá crean el testimonio[c] de la segunda[d] señal. 9 Pero si todavía no creen estas dos señales, ni escuchan tu voz, entonces sacarás agua del Nilo y la derramarás sobre la tierra seca; y el agua que saques del Nilo se convertirá en sangre sobre la tierra seca».


10 Entonces Moisés dijo al Señor: «Por favor, Señor, nunca he sido hombre elocuente[e]. Ni ayer ni en tiempos pasados, ni aun después de[f] que has hablado a Tu siervo; porque soy tardo[g] en el habla y torpe[h] de lengua». 11 Y el Señor le dijo: «¿Quién ha hecho la boca del hombre? ¿O quién hace al hombre mudo o sordo, con vista o ciego? ¿No soy Yo, el Señor? 12 Ahora pues, ve, y Yo estaré con tu boca, y te enseñaré lo que has de hablar». 13 Pero Moisés dijo: «Te ruego, Señor, envía ahora el mensaje por medio de quien Tú quieras[i]». 14 Entonces se encendió la ira del Señor contra Moisés, y le dijo: «¿No está allí tu hermano Aarón, el levita? Yo sé que él habla bien[j]. Y además, ahora él sale a recibirte. Al verte, se alegrará en su corazón. 15 Y tú le hablarás, y pondrás las palabras en su boca. Yo estaré con tu boca y con su boca y les enseñaré lo que tienen que hacer. 16 Además, Aarón hablará por ti al pueblo. Él te servirá como boca y tú serás para él como Dios. 17 Y esta vara la llevarás en tu mano, y con ella harás las señales».


Moisés regresa a Egipto

18 Moisés se fue y volvió a casa de su suegro Jetro[k], y le dijo: «Te ruego que me dejes ir para volver a mis hermanos que están en Egipto, y ver si aún viven». «Ve en paz», le contestó Jetro. 19 Y el Señor dijo a Moisés en Madián: «Ve, vuelve a Egipto, porque han muerto todos los hombres que buscaban tu vida». 20 Moisés tomó a su mujer y a sus hijos, los montó sobre un asno y volvió a la tierra de Egipto. Moisés tomó también la vara de Dios en su mano.


21 Y el Señor dijo a Moisés: «Cuando vuelvas[l] a Egipto, mira que hagas delante de Faraón todas las maravillas que he puesto en tu mano. Pero Yo endureceré su corazón de modo que no dejará ir al pueblo. 22 Entonces dirás a Faraón: “Así dice el Señor: ‘Israel es Mi hijo, Mi primogénito. 23 Y te he dicho: “Deja ir a Mi hijo para que me sirva”, pero te has negado a dejarlo ir. Por tanto mataré a tu hijo, a tu primogénito’”».


24 Y aconteció que en una posada en el camino, el Señor le salió al encuentro a Moisés y quiso matarlo. 25 Pero Séfora tomó un pedernal, cortó el prepucio de su hijo y lo echó a los pies de Moisés[m], y le dijo: «Ciertamente tú eres para mí un esposo de sangre». 26 Entonces Dios lo dejó[n]. Pues ella había dicho: «Eres esposo de sangre», a causa de[o] la circuncisión.


27 Y el Señor dijo a Aarón: «Ve al encuentro de Moisés en el desierto». Él fue y le salió al encuentro en el monte de Dios, y lo besó. 28 Moisés contó a Aarón todas las palabras del Señor con las cuales le enviaba, y todas las señales que le había mandado hacer.


29 Entonces fueron Moisés y Aarón y reunieron a todos los ancianos de los israelitas, 30 Aarón les habló todas las palabras que Dios había hablado a Moisés. Este hizo entonces las señales en presencia del pueblo. 31 El pueblo creyó, y al oír que el Señor había visitado a los israelitas y había visto su aflicción, se postraron y adoraron.


Moisés y Aarón ante Faraón

5 Después Moisés y Aarón fueron y dijeron a Faraón: «Así dice el Señor, Dios de Israel: “Deja ir a Mi pueblo para que me celebre una fiesta en el desierto”». 2 Pero Faraón dijo: «¿Quién es el Señor para que yo escuche Su voz y deje ir a Israel? No conozco al Señor, y además, no dejaré ir a Israel».


3 «El Dios de los hebreos nos ha salido al encuentro», contestaron ellos. «Déjenos ir, le rogamos, camino de tres días al desierto para ofrecer sacrificios al Señor nuestro Dios, no sea que venga sobre nosotros con pestilencia o con espada».


4 Pero el rey de Egipto les dijo: «Moisés y Aarón, ¿por qué apartan[p] al pueblo de sus trabajos? Vuelvan[q] a sus labores[r]. 5 Miren», añadió Faraón, «el pueblo de la tierra es mucho ahora, ¡y ustedes quieren que ellos cesen en sus labores!».


Orden despótica de Faraón

6 Aquel mismo día, Faraón dio órdenes a los capataces[s] que estaban sobre el pueblo, y a sus jefes y les dijo: 7 «Ya no darán, como antes, paja al pueblo para hacer ladrillos. Que vayan ellos y recojan paja por sí mismos. 8 Pero exigirán de[t] ellos la misma cantidad de ladrillos que hacían antes. No la disminuyan en lo más mínimo. Porque son perezosos[u], por eso claman y dicen: “Déjanos ir a ofrecer sacrificios a nuestro Dios”. 9 Recárguese el trabajo sobre estos[v] hombres, para que estén ocupados en él y no presten atención a palabras falsas».


10 Salieron, pues, los capataces del pueblo y sus jefes y hablaron al pueblo y dijeron: «Así dice Faraón: “No les daré paja. 11 Vayan ustedes mismos y recojan paja donde la hallen. Pero su tarea no será disminuida en lo más mínimo”».


12 Entonces el pueblo se dispersó por toda la tierra de Egipto para recoger rastrojos en lugar de paja. 13 Los capataces los apremiaban, diciendo: «Acaben sus tareas, su tarea diaria[w], como cuando tenían paja». 14 Y azotaban a los jefes de los israelitas que los capataces de Faraón habían puesto sobre ellos, diciéndoles: «¿Por qué no han terminado, ni ayer ni hoy, la cantidad de ladrillos requerida como antes?».


Queja de los jefes hebreos

15 Entonces los jefes de los israelitas fueron y clamaron a Faraón y dijeron: «¿Por qué trata usted así a sus siervos? 16 No se da paja a sus siervos, sin embargo, siguen diciéndonos: “Hagan ladrillos”. Y además sus siervos son azotados. Pero la culpa es de su pueblo». 17 Pero él contestó: «Son perezosos[x], muy perezosos. Por eso dicen: “Déjanos ir a ofrecer sacrificios al Señor”. 18 Ahora pues, vayan y trabajen. Pero no se les dará paja, sin embargo, deben entregar la misma cantidad de ladrillos».


19 Los jefes de los israelitas se dieron cuenta de que estaban en dificultades, cuando les dijeron[y]: «No deben disminuir su cantidad diaria de ladrillos[z]». 20 Al salir de la presencia de Faraón, se encontraron con Moisés y Aarón, que los estaban esperando[aa], 21 y les dijeron: «Mire el Señor sobre ustedes y los juzgue, pues nos han hecho odiosos[ab] ante los ojos de Faraón y ante los ojos de sus siervos, poniéndoles una espada en la mano para que nos maten».


Footnotes

Éxodo 4:4 Lit. palma.

Éxodo 4:8 Lit. ni escuchan la voz.

Éxodo 4:8 Lit. la voz.

Éxodo 4:8 Lit. última.

Éxodo 4:10 Lit. hombre de palabras.

Éxodo 4:10 Lit. desde.

Éxodo 4:10 Lit. pesado.

Éxodo 4:10 Lit. pesado.

Éxodo 4:13 Lit. envía por la mano que envíes.

Éxodo 4:14 Lit. hablando, él habla.

Éxodo 4:18 Heb. Yezer.

Éxodo 4:21 Lit. vayas a regresar.

Éxodo 4:25 Lit. e hizo que tocara sus pies.

Éxodo 4:26 O soltó.

Éxodo 4:26 Lit. con referencia a.

Éxodo 5:4 Lit. sueltan.

Éxodo 5:4 Lit. Id.

Éxodo 5:4 Lit. cargas.

Éxodo 5:6 O sobrestantes de obras; y así en el resto del cap.

Éxodo 5:8 Lit. impondrán sobre.

Éxodo 5:8 O están ociosos.

Éxodo 5:9 Lit. los.

Éxodo 5:13 Lit. lo de un día en su día.

Éxodo 5:17 O Están ociosos.

Éxodo 5:19 Lit. diciendo.

Éxodo 5:19 Lit. de sus ladrillos lo de un día en su día.

Éxodo 5:20 Lit. estaban de pie para encontrarlos.

Éxodo 5:21 Lit. han hecho que nuestro olor hieda.


Thursday, January 25, 2024

DAB Español, Viernes 26 de Enero

Día 026, DAB Español, Viernes 26 de Enero


Éxodo 2:11-3:22; Mateo 17:10-27; Salmos 22:1-18; Proverbios 5:7-14 (Nueva Biblia de las Américas (NBLA))









Éxodo 2:11-3:22

Nueva Biblia de las Américas

Moisés huye a Madián

11 En aquellos días, crecido ya Moisés, salió a donde sus hermanos y vio sus duros trabajos. Vio a un egipcio golpeando a un hebreo, a uno de sus hermanos. 12 Entonces miró alrededor[a] y cuando vio que no había nadie, mató al egipcio y lo escondió en la arena.


13 Al día siguiente salió y vio a[b] dos hebreos que reñían, y dijo al culpable[c]: «¿Por qué golpeas a tu compañero?». 14 «¿Quién te ha puesto de príncipe[d] o de juez sobre nosotros?», le respondió el culpable. «¿Estás pensando[e] matarme como mataste al egipcio?». Entonces Moisés tuvo miedo, y dijo: «Ciertamente se ha divulgado lo sucedido». 15 Al enterarse Faraón de lo que había pasado, trató de matar a Moisés. Pero Moisés huyó de la presencia de Faraón y se fue a vivir a[f] la tierra de Madián, y allí se sentó junto a un pozo.


16 Y el sacerdote de Madián tenía siete hijas, las cuales fueron a sacar agua y llenaron las pilas para dar de beber al rebaño de su padre. 17 Entonces vinieron unos[g] pastores y las echaron de allí, pero Moisés se levantó y las defendió, y dio de beber a su rebaño. 18 Cuando ellas volvieron a Reuel, su padre, este les preguntó: «¿Por qué han vuelto[h] tan pronto hoy?». 19 «Un egipcio nos ha librado de mano de los pastores», respondieron ellas; «y además, nos sacó agua y dio de beber al rebaño».


20 Y Reuel dijo a sus hijas: «¿Y dónde está? ¿Por qué han dejado al hombre? Invítenlo a que coma algo[i]». 21 Moisés accedió a morar con aquel hombre, y este le dio su hija Séfora por mujer a Moisés. 22 Ella dio a luz un hijo, y Moisés le puso por nombre Gersón[j], porque dijo: «Peregrino[k] soy en tierra extranjera».


Dios oye a Israel

23 Pasado mucho tiempo[l], murió el rey de Egipto. Los israelitas gemían a causa de la servidumbre, y clamaron. Su clamor subió a Dios, a causa de su servidumbre. 24 Dios oyó su gemido y se acordó de su pacto con Abraham, Isaac y Jacob. 25 Dios miró a los israelitas y los tuvo en cuenta[m].


Moisés y la zarza ardiendo

3 Moisés apacentaba el rebaño de Jetro su suegro, sacerdote de Madián; condujo el rebaño hacia el lado occidental[n] del desierto y llegó a Horeb, el monte de Dios. 2 Y el ángel del Señor se le apareció en una llama de fuego, en medio de una[o] zarza. Al fijarse Moisés, vio que la zarza ardía en fuego, pero la zarza no se consumía. 3 Entonces Moisés dijo: «Me acercaré[p] ahora para ver esta maravilla, por qué la zarza no se quema».


4 Cuando el Señor vio que Moisés se acercaba[q] para mirar, Dios lo llamó de en medio de la zarza, y dijo: «¡Moisés, Moisés!». Y él respondió: «Aquí estoy». 5 Entonces Dios le dijo: «No te acerques aquí. Quítate las sandalias de los pies, porque el lugar donde estás parado es tierra santa». 6 Y añadió: «Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob». Entonces Moisés se cubrió el rostro, porque tenía temor de mirar a Dios.


Misión de Moisés

7 Y el Señor dijo: «Ciertamente he visto la aflicción de Mi pueblo que está en Egipto, y he escuchado su clamor a causa de sus capataces[r], pues estoy consciente de sus sufrimientos. 8 Así que he descendido para librarlos de mano de los egipcios, y para sacarlos[s] de aquella tierra a una tierra buena y espaciosa, a una tierra que mana leche y miel, al lugar de los cananeos, de los hititas, de los amorreos, de los ferezeos, de los heveos y de los jebuseos. 9 Y ahora, el clamor de los israelitas ha llegado hasta Mí, y además he visto la opresión con que los egipcios los oprimen. 10 Ahora pues, ven y te enviaré a Faraón, para que saques a Mi pueblo, a los israelitas, de Egipto».


11 Pero Moisés dijo a Dios: «¿Quién soy yo para ir a Faraón, y sacar a los israelitas de Egipto?». 12 «Ciertamente Yo estaré contigo», le respondió el Señor, «y la señal para ti de que soy Yo el que te ha enviado será esta: cuando hayas sacado al pueblo de Egipto ustedes adorarán[t] a Dios en este monte».


El nombre de Dios

13 Entonces Moisés dijo a Dios: «Si voy a los israelitas, y les digo: “El Dios de sus padres me ha enviado a ustedes”, tal vez me digan: “¿Cuál es Su nombre?”, ¿qué les responderé?». 14 Y dijo Dios a Moisés: «YO SOY[u] EL QUE SOY[v]», y añadió: «Así dirás a los israelitas: “YO SOY[w] me ha enviado a ustedes”». 15 Dijo además Dios a Moisés: «Así dirás a los israelitas: “El Señor, el Dios de sus padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, me ha enviado a ustedes”. Este es Mi nombre para siempre, y con él se hará memoria de Mí[x] de generación en generación.


Instrucciones de Dios a Moisés

16 Ve y reúne a los ancianos de Israel, y diles: “El Señor, el Dios de sus padres, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, se me ha aparecido y dijo: ‘Ciertamente los he visitado y he visto lo que les han hecho en Egipto. 17 Y he dicho: Los sacaré de la aflicción de Egipto a la tierra del cananeo, del hitita, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo, a una tierra que mana leche y miel’”. 18 Ellos escucharán tu voz. Entonces tú irás con los ancianos de Israel al rey de Egipto, y le dirán: “El Señor, el Dios de los hebreos, nos ha salido al encuentro. Ahora pues, permite que vayamos tres días de camino al desierto para ofrecer sacrificios al Señor nuestro Dios”. 19 Pero Yo sé que el rey de Egipto no los dejará ir, si no es por la fuerza. 20 Pero Yo extenderé Mi mano y heriré a Egipto con todos los prodigios[y] que haré en medio de él, y después de esto, los dejará ir. 21 Y haré que este pueblo halle gracia ante los ojos de los egipcios, y cuando ustedes se vayan, no se irán con las manos vacías. 22 Cada mujer pedirá a su vecina y a la que vive en su casa, objetos de plata, objetos de oro y vestidos, y los pondrán sobre sus hijos y sobre sus hijas. Así despojarán a los egipcios».


Footnotes

Éxodo 2:12 Lit. se volvió a uno y a otro lado.

Éxodo 2:13 Lit. he aquí.

Éxodo 2:13 U ofensor.

Éxodo 2:14 Lit. hombre, príncipe.

Éxodo 2:14 Lit. diciendo en tu corazón.

Éxodo 2:15 Lit. habitó en.

Éxodo 2:17 Lit. los.

Éxodo 2:18 Lit. venido.

Éxodo 2:20 Lit. pan.

Éxodo 2:22 Heb. ger sham; i.e. un peregrino allí.

Éxodo 2:22 Heb. ger.

Éxodo 2:23 Lit. En aquellos muchos días.

Éxodo 2:25 Lit. conoció.

Éxodo 3:1 O al fondo.

Éxodo 3:2 Lit. la.

Éxodo 3:3 Lit. desviaré.

Éxodo 3:4 Lit. se desviaba.

Éxodo 3:7 O sobrestantes de obra.

Éxodo 3:8 Lit. subirlos.

Éxodo 3:12 O servirán.

Éxodo 3:14 Expresión relacionada con el nombre de Dios; heb. YHWH, generalmente traducido Señor, y que se deriva del verbo heb. HAYAH: ser.

Éxodo 3:14 Expresión relacionada con el nombre de Dios; heb. YHWH, generalmente traducido Señor, y que se deriva del verbo heb. HAYAH: ser.

Éxodo 3:14 Expresión relacionada con el nombre de Dios; heb. YHWH, generalmente traducido Señor, y que se deriva del verbo heb. HAYAH: ser.

Éxodo 3:15 Lit. y este es Mi recuerdo.

Éxodo 3:20 O milagros.

DAB Español, Jueves 25 de Enero, Lucas 28

En Lucas17, estudiamos la fe, el perdón, y la manifestación del reino de Dios. Para perdonar como Dios perdona, se requiere la fe de Dios. Jesús sana a los 10 leprosos, pero, sólo uno regresa para darle gracias a Jesús, y él era Samaritano. El reino de Dios existe ya, pero, la manifestación final llegará inesperadamente.








Lección #28                     Evangelio de San Lucas

 

 

Repaso Lucas 16 El hombre y el dinero

 1. El dinero es importante para todos en toda la vida

 2. Hasta se usa para probarnos y exponer nuestros corazones

 3. El administrador astuto

  a) Era astuto en el sistema del mundo

  b) Nosotros tenemos que ser astutos en el uso de los recursos de Dios para el reino

 4. Uno no puede servir a Dios y al dinero

  a) El dinero es algo "pequeño" que Dios usa para exponer nuestros corazones

  b) Los fariseos no podían   servir a Dios porque amaban al dinero

 5. La parábola de 2 hombres

  a) El rico y Lázaro - los dos llegando a su destino determinado

  b) No hay pasada del lugar de los santos al lugar del tormento

  c) Los con corazón duro, nunca van a creer, aún viendo milagros

 

Lucas 17   

v.1-10 La fe y el perdón

v.1-4

 1. Siempre habrá tentaciones, pero, hay un juicio para la fuente de ellas

 2. Hay que reprender al pecador, y a la misma vez, perdonarlo

 3. Cuando Jesús dice que hay que perdonar siempre, los discípulos

     reconocen su falta de fe y el tema se cambia a la fe

v.5-6

 1. Sólo se requiere poca fe - pero, la fe divina, no la humana

 2. Aún con la fe de la naturaleza, lograríamos mucho

 3. Hebreos 11:1-2

v.7-10 - Siempre relacionada con la fe

 1. La actitud de servir a Dios y la obediencia.

 2. Mi deber es servir a Dios

 3. Filipenses 4:11 - Como buen siervo, estoy contento con lo que Dios me da

v.11-17 Los leprosos

 1. Gritan a Jesús, buscando la misericordia

 2. Jesús sólo les dicen que se presenten a los sacerdotes

     En el camino, sanan.

 3. Sólo uno, el menospreciado Samaritano regresó a expresar la gratitud

 4. No sólo sano, sino salvo. La palabra implica "ser entero"

v.20-37 - La manifestación total del reino

v.20-21

 1. El reino existe ya

 2. Existe dentro del creyente

v.22-35 - ¿Cómo será la llegada del Mesías?

v.22-23 - Habrá engaño y información falsa

v.24-25

 1. La segunda venida será rápido e inesperada

 2. Pero, primero, se tiene que cumplir su primera misión

v.26-30

 1. Como en los días de Noé - la vida como normal

 2. Como los días de Lot - todos con sus vidas normales hasta que Lot salió

      de la ciudad y el juicio vino de repente.

 3. Muchos creen que estos versículos apoyan la doctrina del rapto porque:

 4. v.32-33 El consejo - no aferrarse a la vida, como la esposa de Lot

 5. v.34-37

  a) Un evento mundial  mujer moliendo y una persona dormida

  b) Los buitres un ejemplo, no una señal

      Así como un montón de buitres se juntan sobre un cadáver

      Así estas señales revelan que el fin está cerca


DAB Español, Miércoles 23 de Septiembre

Día 266, DAB Español, Miércoles 23 de Septiembre Isaías 41:17-43:13; Efesios 2:1-22; Salmos 67; Proverbios 23:29-35 (Nueva Biblia de las Amé...