Friday, November 28, 2025

DAB Español, Sábado 29 de Noviembre

Día 334, DAB Español, Sábado 29 de Noviembre


Daniel 6:1-28; 2 Pedro 3:1-18; Salmos 119:129-152; Proverbios 28:21-22 (Nueva Biblia de las Américas (NBLA))









     

    

Daniel 6

Nueva Biblia de las Américas

Daniel en el foso de los leones


6 [a]Le pareció bien a Darío constituir sobre el reino 120 sátrapas que gobernaran en todo el reino, 2 y sobre ellos, tres funcionarios (uno de los cuales era Daniel) a quienes estos sátrapas rindieran cuenta, para que el rey no fuera perjudicado. 3 Pero[b] este mismo Daniel sobresalía entre[c] los funcionarios y sátrapas porque había en él un espíritu extraordinario, de modo que el rey pensó ponerlo sobre todo el reino.


4 Entonces los funcionarios y sátrapas buscaron un motivo para acusar a Daniel con respecto a los asuntos del reino. Pero no pudieron encontrar ningún motivo de acusación ni evidencia alguna de corrupción, por cuanto él era fiel, y ninguna negligencia ni corrupción podía hallarse en él. 5 Entonces estos hombres dijeron: «No encontraremos ningún motivo de acusación contra este Daniel a menos que encontremos algo contra él en relación con la ley de su Dios».


6 Estos funcionarios y sátrapas, de común acuerdo[d], fueron entonces al rey y le dijeron así: «¡Rey Darío, viva para siempre! 7 Todos los funcionarios del reino, prefectos, sátrapas, altos oficiales y gobernadores, han acordado que el rey promulgue un edicto y ponga en vigor el mandato de que cualquiera que en el término de treinta días haga petición a cualquier dios u hombre fuera de usted, oh rey, sea echado en el foso de los leones. 8 Ahora pues, oh rey, promulgue el mandato y firme el documento para que no sea modificado, conforme a la ley de los medos y persas, que no puede ser revocada[e]». 9 Por tanto, el rey Darío firmó el documento, esto es, el mandato.


10 Cuando Daniel supo que había sido firmado el documento, entró en su casa (en su aposento superior tenía ventanas abiertas en dirección a Jerusalén), y como[f] solía hacerlo antes, continuó arrodillándose tres veces al día, orando y dando gracias delante de su Dios. 11 Entonces estos hombres, de común acuerdo[g], fueron y encontraron a Daniel orando y suplicando delante de su Dios; 12 por lo cual se presentaron ante el rey y le hablaron tocante al mandato real: «¿No firmó usted un mandato que cualquier hombre que en el término de treinta días hiciera petición a cualquier dios u hombre fuera de usted, oh rey, fuera echado en el foso de los leones?». «La orden[h] es cierta, conforme a la ley de los medos y persas, que no puede ser revocada[i]», respondió el rey. 13 Entonces ellos respondieron: «Daniel, que es uno de los deportados[j] de Judá, no le hace caso, oh rey, ni del mandato que usted firmó, sino que tres veces al día hace su oración».


14 Al oír estas palabras, el rey se afligió mucho y se propuso librar a Daniel. Y hasta la puesta del sol estuvo buscando la manera de librarlo. 15 Entonces aquellos hombres vinieron de común acuerdo[k] al rey y le dijeron[l]: «Reconozca, oh rey, que es ley de los medos y persas que ningún mandato o edicto que el rey establezca puede ser revocado».


16 El rey entonces dio órdenes que trajeran a Daniel y lo echaran en el foso de los leones. El rey habló a Daniel y le dijo: «Tu Dios, a quien sirves con perseverancia, Él te librará». 17 Trajeron una piedra y la pusieron sobre la boca del foso. El rey la selló con su anillo y con los anillos de sus nobles, para que nada pudiera cambiarse de lo ordenado en cuanto a Daniel. 18 Después el rey se fue a su palacio y pasó la noche en ayuno. Ningún entretenimiento fue traído ante él y se le fue el sueño.


19 Entonces el rey se levantó al amanecer, al rayar el alba, y fue a toda prisa al foso de los leones. 20 Y acercándose al foso, gritó a Daniel con voz angustiada. El rey habló a Daniel y le dijo: «Daniel, siervo del Dios viviente, tu Dios, a quien sirves con perseverancia, ¿te ha podido librar de los leones?».


21 Entonces Daniel respondió al[m] rey: «Oh rey, viva para siempre. 22 Mi Dios envió Su ángel, que cerró la boca de los leones, y no me han hecho daño alguno porque fui hallado inocente[n] ante Él. Y tampoco ante usted, oh rey, he cometido crimen alguno».


23 El rey entonces se alegró mucho y mandó sacar a Daniel del foso. Cuando Daniel fue sacado del foso, no se encontró en él lesión alguna, porque había confiado en su Dios. 24 El rey dio órdenes que trajeran a aquellos hombres que habían acusado falsamente a[o] Daniel, y que los echaran a ellos, a sus hijos y a sus mujeres en el foso de los leones. No habían llegado aún al fondo del foso, cuando ya los leones se habían apoderado de ellos y triturado todos sus huesos.


25 Entonces el rey Darío escribió a todos los pueblos, naciones y lenguas que habitaban en toda la tierra: «Que abunde su paz[p]. 26 De parte mía se proclama un decreto de que en todo el dominio de mi reino todos teman y tiemblen delante del Dios de Daniel,


Porque Él es el Dios viviente que permanece para siempre,

Y Su reino no será destruido

Y Su dominio durará para siempre[q].

27

Él es el que libra y rescata, hace señales y maravillas

En el cielo y en la tierra,

El que ha librado a Daniel del poder[r] de los leones».


28 Y este mismo Daniel prosperó durante el reinado de Darío y durante el reinado de Ciro el Persa.

Footnotes


Daniel 6:1 En arameo, cap. 6:2.

Daniel 6:3 Lit. Entonces.

Daniel 6:3 Lit. sobre.

Daniel 6:6 O en grupo.

Daniel 6:8 Lit. nunca dejará de ser.

Daniel 6:10 O porque.

Daniel 6:11 O en grupo.

Daniel 6:12 Lit. palabra.

Daniel 6:12 Lit. nunca dejará de ser.

Daniel 6:13 Lit. hijos del destierro.

Daniel 6:15 O en grupo.

Daniel 6:15 Lit. y dijeron al rey.

Daniel 6:21 Lit. habló con el.

Daniel 6:22 Lit. inocencia fue hallada en mí.

Daniel 6:24 Lit. habían comido los pedazos de.

Daniel 6:25 O su bienestar.

Daniel 6:26 Lit. hasta el fin.

Daniel 6:27 Lit. de la mano.



2 Pedro 3

Nueva Biblia de las Américas

La promesa de la venida del Señor


3 Amados , esta es ya la segunda carta que les escribo, en las cuales, como recordatorio, despierto en ustedes su sincero entendimiento[a], 2 para que recuerden las palabras dichas de antemano por los santos profetas, y el mandamiento del Señor y Salvador declarado por los apóstoles de ustedes. 3 Ante todo, sepan esto: que en los últimos días vendrán burladores con su sarcasmo, siguiendo sus propias pasiones, 4 y diciendo: «¿Dónde está la promesa de Su venida? Porque desde que los padres durmieron[b], todo continúa tal como estaba desde el principio de la creación».


5 Pues cuando dicen esto, no se dan cuenta de que[c] los cielos existían desde hace mucho tiempo, y también la tierra, surgida del agua y establecida entre las aguas por la palabra de Dios, 6 por lo cual el mundo de entonces fue destruido, siendo inundado por el agua. 7 Pero los cielos y la tierra actuales están reservados por Su palabra para el fuego, guardados para el día del juicio y de la destrucción de los impíos.

El día del Señor


8 Pero, amados, no ignoren esto: que para el Señor un día es como mil años, y mil años como un día. 9 El Señor no se tarda en cumplir Su promesa, según algunos entienden la tardanza, sino que es paciente para con ustedes[d], no queriendo que nadie perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento[e]. 10 Pero el día del Señor vendrá como ladrón, en el cual los cielos pasarán con gran estruendo, y los elementos serán destruidos con fuego[f] intenso, y la tierra y las obras que hay en ella serán quemadas[g].


11 Puesto que todas estas cosas han de ser destruidas de esta manera, ¡qué clase de personas no deben ser ustedes en santa conducta y en piedad, 12 esperando y apresurando la venida del día de Dios, en[h] el cual los cielos serán destruidos por fuego[i] y los elementos se fundirán con intenso calor! 13 Pero, según Su promesa, nosotros esperamos nuevos cielos y nueva tierra, en los cuales mora la justicia.

Exhortación final


14 Por tanto, amados, puesto que ustedes aguardan estas cosas, procuren con diligencia ser hallados por Él en paz, sin mancha e irreprensibles. 15 Consideren la paciencia de nuestro Señor como salvación, tal como les escribió también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le fue dada. 16 Asimismo en todas sus cartas habla en ellas de esto; en las cuales hay algunas cosas difíciles de entender, que los ignorantes e inestables tuercen, como también tuercen el resto de las Escrituras, para su propia perdición[j].


17 Por tanto, amados, sabiendo esto de antemano, estén en guardia, no sea que arrastrados por el error de hombres libertinos[k], caigan de su firmeza. 18 Antes bien, crezcan en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A Él sea la gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén.

Footnotes


2 Pedro 3:1 O su mente sincera.

2 Pedro 3:4 O murieron.

2 Pedro 3:5 O ignoran intencionadamente este hecho, que.

2 Pedro 3:9 Algunos mss. posteriores dicen: nosotros.

2 Pedro 3:9 I.e. tengan oportunidad de arrepentirse.

2 Pedro 3:10 O calor.

2 Pedro 3:10 Algunos mss. antiguos dicen: descubiertas.

2 Pedro 3:12 Lit. por.

2 Pedro 3:12 Lit. encendiéndose.

2 Pedro 3:16 O destrucción.

2 Pedro 3:17 O sin principios morales.



Salmos 119:129-152

Nueva Biblia de las Américas

Pe.


129

Maravillosos son Tus testimonios,

Por lo que los guarda mi alma.

130

La exposición de Tus palabras imparte luz;

Da entendimiento a los sencillos.

131

Abrí mi boca y suspiré,

Porque anhelaba Tus mandamientos.

132

Vuélvete a mí y tenme piedad,

Como acostumbras con los que aman Tu nombre.

133

Afirma mis pasos en Tu palabra,

Y que ninguna iniquidad me domine.

134

Rescátame de la opresión del hombre,

Para que yo guarde Tus preceptos.

135

Haz resplandecer Tu rostro sobre tu siervo,

Y enséñame Tus estatutos.

136

Ríos de lágrimas[a] vierten mis ojos,

Porque ellos no guardan Tu ley.

Tsade.


137

Justo eres Tú, Señor,

Y rectos Tus juicios.

138

Has ordenado Tus testimonios con justicia,

Y con suma fidelidad.

139

Mi celo me ha consumido,

Porque mis adversarios han olvidado Tus palabras.

140

Es muy pura Tu palabra,

Y Tu siervo la ama.

141

Pequeño soy, y despreciado,

Pero no me olvido de Tus preceptos.

142

Tu justicia es justicia eterna,

Y Tu ley verdad.

143

Angustia y aflicción han venido sobre mí,

Pero Tus mandamientos son mi deleite.

144

Tus testimonios son justos para siempre;

Dame entendimiento para que yo viva.

Cof.


145

He clamado con todo mi corazón; ¡respóndeme, Señor!

Guardaré Tus estatutos.

146

A Ti clamé; sálvame,

Y guardaré Tus testimonios.

147

Me anticipo al alba y clamo;

En Tus palabras espero.

148

Mis ojos se anticipan a las vigilias de la noche,

Para meditar en Tu palabra.

149

Oye mi voz conforme a Tu misericordia;

Vivifícame, oh Señor, conforme a Tus ordenanzas.

150

Se me acercan los que siguen la maldad;

Lejos están de Tu ley.

151

Tú estás cerca, Señor,

Y todos Tus mandamientos son verdad.

152

Desde hace tiempo he sabido de Tus testimonios,

Que para siempre los has fundado.

Footnotes


Salmos 119:136 Lit. agua.



Proverbios 28:21-22

Nueva Biblia de las Américas


21

Hacer acepción de personas[a] no es bueno,

Pues por un bocado de pan el hombre pecará.

22

El hombre avaro[b] corre tras la riqueza

Y no sabe que la miseria vendrá sobre él.

Footnotes


Proverbios 28:21 Lit. Fijarse en los rostros.

Proverbios 28:22 Lit. de ojo maligno.


Nueva Biblia de las Américas (NBLA)


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Thursday, November 27, 2025

DAB Español, Viernes 28 de Noviembre

Día 333, DAB Español, Viernes 28 de Noviembre


Daniel 5:1-31; 2 Pedro 2:1-22; Salmos 119:113-128; Proverbios 28:19-20 (Nueva Biblia de las Américas (NBLA))










  

Daniel 5

Nueva Biblia de las Américas

La escritura en la pared


5 Belsasar, rey de Babilonia ofreció un gran banquete a mil de sus nobles, y en presencia de los mil se puso a beber vino. 2 Mientras saboreaba el vino, Belsasar ordenó traer los vasos de oro y plata que Nabucodonosor su padre[a] había sacado del templo que estaba en Jerusalén, para que bebieran en ellos el rey y sus nobles, sus mujeres y sus concubinas. 3 Entonces trajeron los vasos de oro que habían sido sacados del templo, la casa de Dios que estaba en Jerusalén, y el rey y sus nobles, sus mujeres y sus concubinas bebieron en ellos. 4 Bebieron vino y alabaron a los dioses de oro y plata, de bronce, hierro, madera y piedra.


5 De pronto aparecieron los dedos de una mano humana y comenzaron a escribir frente al candelabro sobre lo encalado de la pared del palacio del rey, y el rey vio el dorso[b] de la mano que escribía. 6 Entonces el rostro del rey palideció[c], y sus pensamientos lo turbaron, las coyunturas de sus caderas se le relajaron y sus rodillas comenzaron a chocar una contra otra. 7 El rey gritó fuertemente que trajeran a los encantadores, a los caldeos[d] y a los adivinos. El rey habló, y dijo a los sabios de Babilonia: «Cualquiera que pueda leer esta inscripción y declararme su interpretación, será vestido de púrpura, llevará un collar de oro al cuello y tendrá autoridad como tercero[e] en el reino».


8 Entonces entraron todos los sabios del rey, pero no pudieron leer la inscripción ni dar a conocer al rey su interpretación. 9 Y el rey Belsasar se turbó en gran manera, su rostro palideció aún más[f]. También sus nobles quedaron perplejos.


10 La reina, al enterarse de las palabras del rey y de sus nobles, entró en la sala[g] del banquete y[h] tomando la palabra, dijo: «¡Oh rey, viva para siempre! No le turben sus pensamientos ni se mude su semblante[i]. 11 Hay un hombre en su reino en quien está el espíritu de los dioses santos[j]. Y en los días de su padre se halló en él luz, inteligencia y sabiduría como la sabiduría de los dioses. Y su padre, el rey Nabucodonosor, su padre el rey[k], lo nombró jefe de los magos[l], encantadores, caldeos[m] y adivinos, 12 debido a que se halló un espíritu extraordinario, conocimiento e inteligencia, interpretación de sueños, explicación de enigmas y solución de problemas difíciles en este hombre, Daniel, a quien el rey llamaba Beltsasar. Que llamen ahora a Daniel, y él declarará la interpretación».


13 Entonces Daniel fue traído ante el rey. El rey preguntó a Daniel: «¿Eres tú aquel Daniel de los deportados[n] de Judá, que el rey mi padre trajo de Judá? 14 He oído de ti que el espíritu de los dioses[o] está en ti, y que luz, inteligencia y extraordinaria sabiduría se hallan en ti. 15 Ahora mismo los sabios y encantadores fueron traídos delante de mí para que leyeran esta inscripción y me dieran a conocer su interpretación, pero no pudieron declarar la interpretación del escrito[p]. 16 Pero yo he oído decir de ti que puedes dar interpretaciones y resolver problemas difíciles. Ahora, si puedes leer la inscripción y darme a conocer su interpretación, serás vestido de púrpura y llevarás un collar de oro al cuello, y tendrás autoridad como tercero[q] en el reino».


17 Entonces Daniel respondió delante del rey: «Sean para ti tus regalos y da tus recompensas a otro. Yo leeré, sin embargo, la inscripción al rey y le daré a conocer su interpretación. 18 Oh rey[r], el Dios Altísimo concedió a tu padre Nabucodonosor soberanía[s], grandeza, gloria y majestad. 19 Y a causa de la grandeza que Él le concedió, todos los pueblos, naciones y lenguas temían y temblaban delante de él. A quien quería, mataba, y a quien quería, dejaba con vida; exaltaba a quien quería, y a quien quería humillaba. 20 Pero cuando su corazón se enalteció y su espíritu se endureció en su arrogancia, fue depuesto de su trono real y su gloria le fue quitada. 21 Fue echado de entre los hombres[t], su corazón se hizo semejante al de las bestias y con los asnos monteses tuvo su morada. Se le dio a comer hierba como al ganado y su cuerpo se empapó con el rocío del cielo, hasta que reconoció que el Dios Altísimo domina sobre el reino de los hombres y que pone sobre él a quien le place.


22 »Pero usted, su hijo[u] Belsasar, no se ha humillado su corazón aunque[v] sabía todo esto, 23 sino que se ha ensalzado usted contra el Señor del cielo. Y han traído delante de usted los vasos de Su templo[w], y usted y sus nobles, sus mujeres y sus concubinas, han estado bebiendo vino en ellos y han alabado a los dioses de plata y oro, de bronce, hierro, madera y piedra, que ni ven, ni oyen, ni entienden. Pero al Dios que tiene en Su mano su propio aliento y es dueño de todos sus caminos, no ha glorificado. 24 Por lo cual Él envió de Su presencia la mano[x] que trazó esta inscripción.


25 »Esta es la inscripción que fue trazada: Mene[y], Mene[z], Tekel[aa], Ufarsin[ab]. 26 Esta es la interpretación del escrito[ac]: Mene: Dios ha contado su reino y le ha puesto fin. 27 Tekel: ha sido pesado en la balanza y hallado falto de peso. 28 Peres: su reino ha sido dividido y entregado a los medos y persas[ad]».


29 Entonces Belsasar ordenó que vistieran a Daniel de púrpura y le pusieran un collar de oro al cuello, y que proclamaran acerca de él, que él tenía ahora autoridad como tercero[ae] en el reino.


30 Aquella misma noche fue asesinado Belsasar, rey de los caldeos. 31 [af]Y Darío el Medo recibió el reino cuando tenía sesenta y dos años.

Footnotes


Daniel 5:2 O antepasado, y así en el resto del cap.

Daniel 5:5 Lit. la palma.

Daniel 5:6 Lit. se le cambió su brillantez.

Daniel 5:7 O astrólogos.

Daniel 5:7 O un triumviro.

Daniel 5:9 Lit. su brillantez cambió en él.

Daniel 5:10 Lit. casa.

Daniel 5:10 Lit. la reina.

Daniel 5:10 Lit. se cambie tu brillantez.

Daniel 5:11 O posiblemente, el Espíritu del Dios santo.

Daniel 5:11 U oh rey.

Daniel 5:11 O sacerdotes adivinos.

Daniel 5:11 O astrólogos.

Daniel 5:13 Lit. hijos del destierro.

Daniel 5:14 O posiblemente, el Espíritu de Dios.

Daniel 5:15 Lit. de la palabra.

Daniel 5:16 O un triumviro.

Daniel 5:18 Lit. Tú, oh rey.

Daniel 5:18 O el reino.

Daniel 5:21 Lit. hijos del hombre.

Daniel 5:22 O descendiente.

Daniel 5:22 Lit. por cuanto.

Daniel 5:23 Lit. casa.

Daniel 5:24 Lit. la palma de la mano.

Daniel 5:25 O una mina (50 siclos), del verbo contar.

Daniel 5:25 O una mina (50 siclos), del verbo contar.

Daniel 5:25 O un siclo, del verbo pesar.

Daniel 5:25 O y medios siclos, del verbo dividir (singular arameo, peres).

Daniel 5:26 Lit. de la palabra.

Daniel 5:28 Arameo: paras.

Daniel 5:29 O un triumviro.

Daniel 5:31 En arameo, cap. 6:1.



2 Pedro 2

Nueva Biblia de las Américas

Profetas y maestros falsos


2 Pero se levantaron falsos profetas entre el pueblo, así como habrá también falsos maestros entre ustedes, los cuales encubiertamente introducirán herejías destructoras, negando incluso al Señor que los compró[a], trayendo sobre sí una destrucción repentina. 2 Muchos seguirán su sensualidad, y por causa de ellos, el camino de la verdad será blasfemado. 3 En su avaricia los explotarán con palabras falsas. El juicio de ellos, desde hace mucho tiempo no está ocioso, ni su perdición dormida.


4 Porque[b] Dios no perdonó a los ángeles cuando pecaron, sino que los arrojó al infierno y los entregó a fosos de tinieblas, reservados para juicio. 5 Tampoco perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, un predicador de justicia, con otros siete[c], cuando trajo el diluvio sobre el mundo de los impíos. 6 También condenó a la destrucción las ciudades de Sodoma y Gomorra, reduciéndolas a cenizas, poniéndolas de ejemplo para los que habrían de vivir impíamente después. 7 Además rescató al justo Lot, abrumado por la conducta sensual de hombres libertinos[d] 8 (porque ese justo, por lo que veía y oía mientras vivía entre ellos, diariamente sentía su alma justa atormentada por las iniquidades de ellos).


9 El Señor, pues, sabe rescatar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos bajo castigo para el día del juicio, 10 especialmente a los que andan tras la carne en sus deseos corrompidos y desprecian la autoridad. Atrevidos y obstinados, no tiemblan cuando blasfeman de las majestades angélicas[e], 11 cuando los ángeles, que son mayores en fuerza y en potencia, no pronuncian juicio injurioso contra ellos delante del Señor.


12 Pero estos, como animales irracionales, nacidos como criaturas de instinto para ser capturados y destruidos[f], blasfemando de lo que ignoran, serán también destruidos con la destrucción de esas criaturas[g], 13 sufriendo el mal como pago de su iniquidad. Cuentan por deleite andar en placeres disolutos durante el día. Son manchas e inmundicias, deleitándose en sus engaños[h] mientras banquetean con ustedes. 14 Tienen los ojos llenos de adulterio y nunca cesan de pecar. Seducen a las almas inestables. Tienen un corazón ejercitado en la avaricia; son hijos de maldición.


15 Abandonando el camino recto, se han extraviado, siguiendo el camino de Balaam, el hijo de Beor, quien amó el pago de la iniquidad, 16 pero fue reprendido por su transgresión, pues una muda bestia de carga, hablando con voz humana, reprimió la locura del profeta. 17 Estos son manantiales sin agua, bruma impulsada por una tormenta, para quienes está reservada la oscuridad de las tinieblas. 18 Pues hablando con arrogancia y vanidad, seducen mediante deseos carnales, por sensualidad, a los que hace poco escaparon de los que viven en el error. 19 Les prometen libertad, mientras que ellos mismos son esclavos de la corrupción, pues uno es esclavo de aquello que lo ha vencido.


20 Porque si después de haber escapado de las contaminaciones del mundo por el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, de nuevo son enredados en ellas y vencidos, su condición postrera viene a ser peor que la primera. 21 Pues hubiera sido mejor para ellos no haber conocido el camino de la justicia, que habiéndolo conocido, apartarse del santo mandamiento que les fue dado. 22 Les ha sucedido a ellos según el proverbio verdadero: «El perro vuelve a su propio vómito», y: «La puerca lavada, vuelve a revolcarse en el cieno».

Footnotes


2 Pedro 2:1 O rescató.

2 Pedro 2:4 Lit. Porque si.

2 Pedro 2:5 Lit. como el octavo.

2 Pedro 2:7 O sin principios morales.

2 Pedro 2:10 Lit. de las glorias.

2 Pedro 2:12 Lit. para presa y destrucción.

2 Pedro 2:12 O perecerán del todo en su propia destrucción.

2 Pedro 2:13 Algunos mss. antiguos dicen: ágapes.



Salmos 119:113-128

Nueva Biblia de las Américas

Sámec.


113

Aborrezco a los hipócritas,

Pero amo Tu ley.

114

Tú eres mi escondedero y mi escudo;

En Tu palabra espero.

115

Apártense de mí, malhechores,

Para que guarde yo los mandamientos de mi Dios.

116

Sostenme conforme a Tu promesa, para que viva,

Y no dejes que me avergüence de mi esperanza.

117

Sostenme, para estar seguro,

Y que continuamente preste atención a Tus estatutos.

118

Has rechazado a todos los que se desvían de Tus estatutos,

Porque su engaño es en vano.

119

Como basura has quitado de la tierra a todos los impíos,

Por tanto amo Tus testimonios.

120

Mi carne se estremece por temor a Ti,

Y de Tus juicios tengo miedo.

Ayin.


121

He practicado el juicio y la justicia;

No me abandones a mis opresores.

122

Sé fiador de Tu siervo para bien;

Que no me opriman los soberbios.

123

Desfallecen mis ojos por Tu salvación

Y por la promesa de Tu justicia.

124

Haz con Tu siervo según Tu misericordia

Y enséñame Tus estatutos.

125

Yo soy Tu siervo, dame entendimiento

Para que conozca Tus testimonios.

126

Es tiempo de que actúe el Señor,

Porque han quebrantado Tu ley.

127

Por tanto, amo Tus mandamientos

Más que el oro, sí, más que el oro fino.

128

Por tanto, estimo rectos todos Tus preceptos acerca de todas las cosas,

Y aborrezco todo camino de mentira.



Proverbios 28:19-20

Nueva Biblia de las Américas


19

El que labra su tierra se saciará de pan,

Pero el que sigue propósitos vanos se llenará de pobreza.

20

El hombre fiel abundará en bendiciones,

Pero el que se apresura a enriquecerse no quedará sin castigo.

Nueva Biblia de las Américas (NBLA)


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DAB Español, Miércoles 23 de Septiembre

Día 266, DAB Español, Miércoles 23 de Septiembre Isaías 41:17-43:13; Efesios 2:1-22; Salmos 67; Proverbios 23:29-35 (Nueva Biblia de las Amé...