Tuesday, March 3, 2026

DAB Español, Lunes 02 de Marzo

Día 062, DAB Español, Lunes 02 de Marzo


Levítico 25:47-27:13; Marcos 10:32-52; Salmos 45; Proverbios 10:22 (La Palabra (Hispanoamérica) (BLPH))










Levítico 25:47-27:13

La Palabra (Hispanoamérica)

47 Si un extranjero residente que convive contigo llega a prosperar y, en cambio, un hermano tuyo que convive con él se arruina y tiene que venderse a ese extranjero o a uno de sus familiares, 48 una vez vendido, le quedará el derecho de rescate; alguien de su familia lo podrá rescatar: 49 su tío o su primo o un pariente cercano de su familia lo podrá rescatar. Incluso, él mismo se podrá rescatar si tiene medios suficientes para ello. 50 Fijará con el comprador el tiempo transcurrido desde el año de la venta hasta el año jubilar y se calculará el precio de venta según el número de los años que quedan, valorando los días de trabajo como los de un jornalero. 51 Si faltan todavía muchos años, pagará por su rescate en proporción al precio por el cual se vendió. 52 Y si quedan pocos años hasta el año del jubileo, entonces hará el cálculo correspondiente y pagará por su rescate según los años que resten. 53 Estará a su servicio como un jornalero de contrato anual y no permitirás que sea tratado con dureza. 54 Pero si no es rescatado durante esos años, en el año del jubileo tanto él como sus hijos quedarán libres. 55 Porque sólo a mí me pertenecen los israelitas como siervos; ellos son mis siervos, pues yo fui quien los saqué de la tierra de Egipto. Yo soy el Señor, su Dios.


Mandato conclusivo

26 No se fabriquen ídolos, ni levanten esculturas o estatuas, ni erijan en su tierra piedras conmemorativas para postrarse ante ellas, porque yo soy el Señor, su Dios. 2 Guarden mis sábados y veneren mi santuario. Yo soy el Señor.


Bendiciones

3 Si viven según mis leyes, guardan mis mandamientos y los ponen en práctica, 4 yo les daré la lluvia a su tiempo, la tierra dará sus productos y los árboles del campo darán su fruto. 5 La trilla se alargará hasta la vendimia, y la vendimia hasta la siembra; comerán su pan hasta saciarse y vivirán seguros en su tierra.


6 Yo garantizaré que haya paz en la tierra y podrán descansar sin que nadie turbe su sueño; haré desaparecer de su tierra los animales dañinos, y la espada enemiga no pasará por su país. 7 Perseguirán a sus enemigos y caerán a espada delante de ustedes. 8 Cinco de ustedes perseguirán a cien y cien de ustedes perseguirán a diez mil; sus enemigos caerán a filo de espada delante de ustedes.


9 Yo me volveré hacia ustedes, los haré fecundos, los multiplicaré y mantendré mi alianza con ustedes. 10 Comerán del abundante grano almacenado y tendrán que tirar la cosecha anterior para guardar la nueva. 11 Estableceré mi morada en medio de ustedes y jamás los rechazaré. 12 Caminaré en medio de ustedes, seré su Dios y ustedes serán mi pueblo. 13 Yo soy el Señor, su Dios que los saqué de la tierra de Egipto para que no fueran sus esclavos nunca más; rompí las sogas de su yugo y los hice caminar en libertad.


Maldiciones

14 Pero si no me obedecen ni viven de acuerdo a mis mandamientos, 15 si desprecian mis decretos y detestan mis estatutos, si quebrantan mi alianza y no ponen en práctica todos mis mandamientos, 16 yo haré lo siguiente con ustedes: haré que los visite el terror, la tisis y la fiebre, que consumirán sus ojos y atormentarán su vida. Sembrarán en balde, porque sus enemigos comerán la cosecha. 17 Me volveré contra ustedes, y sucumbirán delante de sus enemigos; los dominarán quienes los aborrecen y huirán sin que nadie los persiga.


18 Y si ni siquiera con esto me obedecen, los castigaré todavía siete veces más por sus transgresiones. 19 Quebrantaré su terca soberbia y haré que su cielo sea como el hierro y su tierra como el bronce. 20 Se agotará su fuerza en vano, pues la tierra no dará su cosecha ni los árboles del país darán su fruto.


21 Y si siguen enfrentándose conmigo y no me quieren obedecer, yo los azotaré siete veces más por sus transgresiones. 22 Mandaré contra ustedes animales salvajes que les arrebatarán sus hijos y devorarán su ganado; los diezmarán hasta dejar sus caminos desiertos.


23 Y si tampoco estas cosas consiguen que se enmienden, sino que siguen enfrentados conmigo, 24 yo también me enfrentaré con ustedes y los azotaré todavía siete veces por sus transgresiones.


25 Traeré contra ustedes la espada vengadora; ella se encargará de vengar la alianza. Y si se refugian en sus ciudades, yo enviaré la peste contra ustedes y caerán en manos del enemigo. 26 Cuando yo les corte el sustento de pan, cocerán diez mujeres su pan en un solo horno y lo repartirán racionado; comerán, pero nunca se saciarán.


27 Y si aun con todo esto no me obedecen, sino que siguen enfrentándose conmigo, 28 yo me enfrentaré contra ustedes con ira y los castigaré también siete veces más por sus transgresiones: 29 tendrán incluso que comer la carne de sus hijos y la carne de sus hijas. 30 Destruiré sus santuarios de los altos y demoleré sus altares de incienso; apilaré sus cadáveres sobre los cadáveres de sus ídolos y los detestaré. 31 Devastaré sus ciudades, asolaré sus santuarios y no oleré la fragancia de su suave perfume. 32 Arrasaré la tierra de suerte que sus enemigos residentes en ella se horrorizarán al verla; 33 a ustedes los dispersaré entre las naciones, desenvainaré la espada detrás de ustedes, su tierra quedará arrasada y sus ciudades desiertas. 34 Entonces la tierra podrá resarcirse de sus años sabáticos, mientras dure la desolación y ustedes estén en la tierra de sus enemigos. La tierra podrá descansar entonces y resarcirse de sus años sabáticos. 35 Mientras dure la desolación, la tierra descansará los días de descanso que no le dieron cuando vivían en ella.


36 Y a los que de ustedes sobrevivan, los llenaré de tal cobardía que, estando en la tierra de sus enemigos, el simple sonido de una hoja que se mueva los pondrá en fuga, huirán como ante la espada y caerán sin que nadie los persiga. 37 Y aunque nadie los persiga, tropezarán los unos con los otros como se tropieza a la vista de la espada. No podrán resistir delante de sus enemigos. 38 Perecerán en medio de las naciones y la tierra de sus enemigos los devorará. 39 Y los que sobrevivan se pudrirán por su maldad en las tierras de sus enemigos; por la maldad de sus antepasados se pudrirán con ellos.


Arrepentimiento y vigencia de la alianza

40 Entonces confesarán su maldad y la maldad de sus antepasados, la rebeldía con la que se rebelaron contra mí. Y porque se enfrentaron a mí, 41 también yo me enfrentaré a ellos y los llevaré a la tierra de sus enemigos; entonces su corazón incircunciso se humillará y reconocerán su pecado. 42 Yo recordaré mi alianza con Jacob, con Isaac y con Abrahán, y también me acordaré de la tierra. 43 Pero antes, ellos tendrán que abandonar la tierra que, estando deshabitada, podrá resarcirse de sus años sabáticos mientras ellos padecen el castigo por sus maldades, pues despreciaron mis decretos y detestaron mis estatutos. 44 Sin embargo, aunque ellos estén en el país de sus enemigos, yo no los rechazaré ni los aborreceré hasta exterminarlos, invalidando así mi alianza con ellos, porque yo soy el Señor, su Dios. 45 Más bien me acordaré en favor suyo de nuestra primera alianza, cuando los saqué de la tierra de Egipto a la vista de las naciones, para ser su Dios. Yo soy el Señor.


Sumario

46 Estos son los estatutos, ordenanzas y leyes que estableció el Señor entre él y los israelitas en el monte Sinaí por medio de Moisés.


V.— APÉNDICE (27)

Rescate de lo consagrado al Señor (27,1-34)

Personas y animales

27 El Señor se dirigió a Moisés y le dijo:


2 — Habla a los israelitas y diles: Cuando alguien haga un voto al Señor, si es concerniente a personas lo tasarás así: 3 a un varón de veinte hasta sesenta años lo valorarás en cincuenta siclos de plata, según el valor del siclo del santuario; 4 a una mujer la valorarás en treinta siclos. 5 De cinco hasta veinte años, al varón lo valorarás en veinte siclos y a la mujer en diez siclos. 6 De un mes hasta cinco años, valorarás al varón en cinco siclos de plata y a la mujer en tres siclos de plata. 7 Si tienen más de setenta años, al varón lo valorarás en quince siclos y a la mujer en diez siclos.


8 Pero si el que ha hecho el voto es muy pobre para pagar lo tasado, entonces será llevado ante el sacerdote, quien fijará el precio de acuerdo con los recursos de quien hizo el voto. 9 Si el voto es concerniente a un animal de los que pueden ser presentados como ofrenda al Señor, todo animal ofrecido al Señor será considerado como algo sagrado. 10 No se podrá cambiar ni sustituir, ni bueno por malo ni malo por bueno; si un animal es cambiado por otro, uno y otro se considerarán como algo sagrado. 11 Si se trata de animales impuros, que no pueden ser presentados como ofrenda al Señor, entonces el animal será presentado al sacerdote, 12 que lo tasará, según sea bueno o sea malo, y el oferente tendrá que atenerse a la tasación del sacerdote. 13 Pero si quien lo ofrece quiere más tarde rescatarlo, deberá añadir una quinta parte del valor sobre lo tasado.


Marcos 10:32-52

La Palabra (Hispanoamérica)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte y su resurrección (Mt 20,17-19; Lc 18,31-34)

32 En el camino que sube hacia Jerusalén, Jesús iba delante de sus discípulos, que estaban admirados; por su parte, quienes iban detrás estaban asustados. Jesús entonces, llamando de nuevo a los Doce, se puso a hablarles de lo que estaba a punto de sucederle. 33 Les dijo:


— Ya ven ustedes que estamos subiendo a Jerusalén. Allí el Hijo del hombre será entregado a los jefes de los sacerdotes y a los maestros de la ley que lo condenarán a muerte y lo pondrán en manos de extranjeros 34 que se burlarán de él, lo escupirán, lo golpearán y lo matarán. Pero después de tres días resucitará.


Petición de los hijos de Zebedeo (Mt 20,20-28)

35 Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, se acercaron a Jesús y le dijeron:


— Maestro, queremos que nos concedas lo que vamos a pedirte.


36 Jesús les preguntó:


— ¿Qué quieren que haga por ustedes?


37 Le dijeron:


— Concédenos que nos sentemos junto a ti en tu gloria: el uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.


38 Jesús les respondió:


— No saben lo que están pidiendo. ¿Pueden ustedes beber la misma copa de amargura que yo estoy bebiendo, o ser bautizados con el mismo bautismo con que yo estoy siendo bautizado?


39 Ellos le contestaron:


— ¡Sí, podemos hacerlo!


Jesús les dijo:


— Pues bien, beberán de la copa de amargura que yo estoy bebiendo y serán bautizados con mi propio bautismo; 40 pero que se sienten el uno a mi derecha y el otro a mi izquierda, no es cosa mía concederlo; es para quienes ha sido reservado.


41 Cuando los otros diez discípulos oyeron esto, se enfadaron con Santiago y Juan. 42 Entonces Jesús los reunió y les dijo:


— Como muy bien saben ustedes, los que se tienen por gobernantes de las naciones las someten a su dominio, y los que ejercen poder sobre ellas las rigen despóticamente. 43 Pero entre ustedes no debe ser así. Antes bien, si alguno quiere ser grande, que se ponga al servicio de los demás; 44 y si alguno quiere ser principal, que se haga servidor de todos. 45 Porque así también el Hijo del hombre no ha venido para ser servido, sino para servir y dar su vida en pago de la libertad de todos.


Curación del ciego Bartimeo (Mt 20,29-34; Lc 18,35-43)

46 En esto llegaron a Jericó. Y más tarde, cuando Jesús salía de allí acompañado de sus discípulos y de otra mucha gente, un ciego llamado Bartimeo (es decir, hijo de Timeo) estaba sentado junto al camino pidiendo limosna. 47 Al enterarse de que era Jesús de Nazaret quien pasaba, empezó a gritar:


— ¡Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí!


48 Muchos le decían que se callara, pero él gritaba cada vez más:


— ¡Hijo de David, ten compasión de mí!


49 Entonces Jesús se detuvo y dijo:


— Llámenlo.


Llamaron al ciego, diciéndole:


— Ten confianza, levántate, él te llama.


50 El ciego, arrojando su capa, dio un salto y se acercó a Jesús. 51 Jesús le preguntó:


— ¿Qué quieres que haga por ti?


Contestó el ciego:


— Maestro, que vuelva a ver.


52 Jesús le dijo:


— Puedes irte. Tu fe te ha salvado.


Al punto recobró la vista y siguió a Jesús por el camino.


Salmos 45

La Palabra (Hispanoamérica)

Salmo 45 (44)

Toda radiante entra la hija del rey

45 Al maestro del coro. Según “Los lirios”. De los hijos de Coré. Poema. Canto de amor.

2 De mi corazón nace un hermoso canto,

voy a recitar mi poema al rey;

es mi lengua pluma de diestro poeta.

3 Tú eres el más bello de los hombres,

en tus labios la gracia se derrama,

por eso Dios te bendice por siempre.

4 Valiente, cíñete al costado la espada

que es tu esplendor y tu grandeza.

5 Cabalga victorioso en favor

de la verdad, la clemencia y la justicia;

que tu diestra te colme de hazañas.

6 Tus flechas están afiladas,

se te somenten los pueblos,

desfallecen los enemigos del rey:

7 Tu trono, como el de Dios, es eterno,

es tu cetro real cetro de rectitud.

8 Tú amas la justicia y odias la maldad,

por eso Dios, tu Dios, te ha ungido

entre tus amigos con aceite de gozo.

9 Mirra, acacia y áloe impregnan tus vestiduras,

entre palacios de marfil las arpas te deleitan.

10 Hijas de reyes hay entre tus escogidas,

a tu derecha está la reina entre oro de Ofir.

11 Escucha, hija, mira, acerca tu oído,

olvida tu pueblo y la casa de tu padre.

12 El rey está prendado de tu belleza,

él es tu señor, ¡póstrate ante él!

13 Hija de Tiro, con obsequios

te agasajan los poderosos del pueblo.

14 Toda radiante entra la hija del rey,

de brocado de oro es su vestido.

15 Con bordados ropajes la llevan al rey,

las doncellas marchan tras ella,

sus amigas la acompañan.

16 Avanzan con gozo y alegría,

van entrando al palacio del rey.

17 Tendrás hijos a cambio de tus padres

y los erigirás príncipes por toda la tierra.

18 Yo haré que su nombre se recuerde por siempre,

eternamente han de alabarte los pueblos.


Proverbios 10:22

La Palabra (Hispanoamérica)

22 La bendición del Señor enriquece

sin que nada le añada el esfuerzo.


La Palabra (Hispanoamérica) (BLPH)

La Palabra, (versión hispanoamericana) © 2010 Texto y Edición, Sociedad Bíblica de España

DAB Español, Domingo 01 de Marzo

Día 061, DAB Español, Domingo 01 de Marzo


Levítico 24:1-25:46; Marcos 10:13-31; Salmos 44:9-26; Proverbios 10:20-21 (La Palabra (Hispanoamérica) (BLPH))










Levítico 24:1-25:46

La Palabra (Hispanoamérica)

Prescripciones rituales y otras disposiciones (24—26)

Aceite para las lámparas

24 El Señor habló a Moisés y le dijo:


2 — Ordena a los israelitas que te traigan aceite puro de oliva para el alumbrado, para que las lámparas ardan continuamente. 3 Aarón las preparará fuera del velo del testimonio, en la Tienda del encuentro, para que ardan permanentemente desde la tarde hasta la mañana ante el Señor; es norma perpetua para las futuras generaciones. 4 Preparará las lámparas sobre el candelabro de oro puro para que ardan de manera permanente ante el Señor.


Los panes ofrecidos

5 Tomarás flor de harina y cocinarás con ella doce panes de ocho kilos cada uno; 6 los colocarás ante el Señor en dos hileras sobre la mesa de oro puro, seis en cada hilera. 7 Sobre cada hilera pondrás incienso puro que servirá para el pan como perfume, ofrenda en honor del Señor: 8 Cada sábado, sin excepción, lo prepararás ante el Señor, en nombre de los israelitas, como alianza perpetua.


9 Todo será para Aarón y sus hijos, que lo comerán en lugar sagrado; porque, entre lo ofrecido al Señor, es algo muy sagrado que les pertenece por derecho perpetuo.


Caso de un blasfemo

10 Había entre los israelitas un hijo de madre israelita y de padre egipcio; un día tuvo una riña con un israelita dentro del campamento 11 y pronunció de manera blasfema el nombre divino. Su madre se llamaba Selomit, hija de Dibri, de la tribu de Dan. 12 Llevado ante Moisés, lo mantuvieron detenido hasta que la palabra del Señor les revelara lo que debían hacer con él.


13 El Señor habló a Moisés y le dijo:


14 — Saca al blasfemo fuera del campamento. Que todos los que lo oyeron blasfemar pongan las manos sobre su cabeza, y que toda la comunidad lo apedree. 15 Después te dirigirás a los israelitas y les dirás: Todo el que maldiga a su Dios, cargará con las consecuencias de su pecado. 16 Y el que blasfeme contra el nombre del Señor será castigado con la muerte: toda la comunidad lo apedreará; sea extranjero o sea nativo, si blasfema contra el nombre divino, morirá.


Ley del talión

17 Asimismo el que hiera mortalmente a cualquier persona, será castigado con la muerte. 18 El que mate un animal deberá resarcir al dueño por él: animal por animal. 19 Y al que hiera a su prójimo, se le pagará con la misma moneda: 20 fractura por fractura, ojo por ojo, diente por diente; según la herida hecha a otro, igual se le hará a él.


21 El que hiera a un animal deberá resarcir por ello; mas el que hiera mortalmente a una persona, será castigado con la muerte. 22 Juzgarán con el mismo estatuto al extranjero que al nativo. Yo soy el Señor, su Dios.


Castigo del blasfemo

23 Después de hablar así Moisés a los israelitas, ellos sacaron del campamento al blasfemo y lo apedrearon. Los israelitas hicieron según el Señor había ordenado a Moisés.


Año sabático

25 El Señor se dirigió a Moisés en el monte Sinaí y le dijo:


2 — Habla a los israelitas y diles: Cuando hayan entrado en la tierra que yo les entrego, la tierra deberá disfrutar de un tiempo de descanso en honor del Señor. 3 Seis años sembrarás tu campo, y seis años podarás tu viña y recogerás su producto. 4 Pero el séptimo año la tierra disfrutará de descanso completo en honor del Señor: no sembrarás tu campo, ni podarás tu viña. 5 No cosecharás los rebrotes de la última siega, ni vendimiarás las uvas que pueda producir tu viñedo; será un año de descanso para la tierra. 6 Lo que produzca espontáneamente la tierra en este año de descanso les servirá de alimento a ti, a tu siervo, a tu sierva, a tu criado y al extranjero que viva contigo; 7 también a tu ganado y a los animales que haya en tu tierra, les servirá de alimento todo lo que ella produzca.


Año jubilar

8 Contarás siete semanas de años, siete por siete años, o sea, cuarenta y nueve años. 9 El día diez del séptimo mes, que es el Día de la Expiación, harás sonar la trompeta; ese día harán sonar la trompeta por toda su tierra. 10 Declararán santo ese año cincuenta y proclamarán la liberación para todos los habitantes del país. Será para ustedes año jubilar: cada uno recobrará su propiedad y cada cual regresará a su familia. 11 El año cincuenta será para ustedes año jubilar: no sembrarán, ni cosecharán los rebrotes de la última siega, ni vendimiarán las uvas que pueda producir su viñedo. 12 Es año jubilar y debe ser sagrado para ustedes: comerán sólo lo que la tierra espontáneamente produzca. 13 En este año de jubileo cada uno recuperará su propiedad.


14 Por tanto, si compran o venden algo a su prójimo, que nadie engañe a su hermano. 15 En lo que compres a tu prójimo se tendrá en cuenta el número de años pasados después del año jubilar; asimismo, él te venderá teniendo en cuenta el número de años de cosecha que quedan. 16 El precio aumentará o disminuirá en proporción a los años que falten para el próximo año jubilar; la venta se hará según el número de las cosechas. 17 Y que ninguno engañe a su prójimo; antes bien, respeten a su Dios. Yo soy el Señor, su Dios.


Añadido sobre el año sabático

18 Cumplan mis leyes y guarden mis mandamientos; pónganlos en práctica y así vivirán seguros en la tierra, 19 una tierra que dará su fruto del que comerán hasta saciarse, viviendo seguros en ella. 20 Tal vez se pregunten: ¿y qué comeremos el séptimo año, pues no vamos a sembrar ni a recoger nuestros frutos? 21 Pues yo les contesto que les enviaré mi bendición el sexto año, de manera que haya fruto para tres años. 22 El año octavo sembrarán, pero seguirán comiendo de la cosecha anterior; así harán hasta el año noveno en que llegue el nuevo fruto.


Rescate de la tierra y otras propiedades

23 La tierra no se podrá vender a perpetuidad, porque la tierra es mía y ustedes son como residentes extranjeros en mi propiedad. 24 Por tanto, en toda la tierra que poseen, concederán el derecho a rescatar la posesión de la misma.


25 Si se empobrece tu hermano y tiene que vender parte de su propiedad, entonces su pariente más cercano vendrá y rescatará lo que su familiar tuvo que vender. 26 Puede suceder que alguien no tenga quien lo rescate; entonces, si él mismo consigue lo suficiente para el rescate, 27 calculará los años pasados desde la venta, pagará la diferencia al comprador y recobrará su propiedad. 28 Pero si no consigue lo suficiente para recuperarla, la propiedad quedará en poder del comprador hasta el año del jubileo; en el año del jubileo la tierra dejará de pertenecer al comprador, quedará liberada y volverá a su anterior propietario.


29 Quien venda una vivienda en una ciudad amurallada tendrá derecho a recuperarla durante el período de un año a partir de la venta; tendrá un año para poder rescatarla. 30 Si no es rescatada en el plazo de un año, la vivienda que esté situada en una ciudad amurallada quedará para siempre en poder del comprador y de sus descendientes; ni siquiera en el año jubilar será liberada. 31 En cuanto a las casas de aldeas no amuralladas, serán consideradas como los terrenos del campo: podrán ser rescatadas y quedarán liberadas el año jubilar. 32 Los levitas, por su parte, tendrán siempre derecho de rescate sobre las ciudades y casas que posean en ellas. 33 Si no las rescatan, quedarán liberadas el año del jubileo, porque las casas de las ciudades levíticas son su propiedad en medio de los israelitas. 34 Por lo que atañe a los campos que rodean sus ciudades, no podrán ser vendidos, porque les pertenecen a perpetuidad.


Préstamos y sus intereses

35 Si uno de tus hermanos que convive contigo empobrece y se arruina, lo ampararás, aunque sea extranjero residente, para que pueda seguir conviviendo contigo. 36 Por respeto a tu Dios no le exigirás intereses ni recargo alguno. Deja que tu hermano viva contigo. 37 No le prestarás tu dinero con usura ni le cobrarás intereses por proveerle de alimentos. 38 Yo soy el Señor, su Dios, el que los sacó del país de Egipto para entregarles la tierra de Canaán y ser su Dios.


Normas sobre los esclavos

39 Y si un hermano tuyo que convive contigo se arruina y se vende a ti, no lo harás trabajar como esclavo. 40 Permanecerá contigo como empleado o como residente extranjero y trabajará para ti sólo hasta el año del jubileo. 41 Entonces tanto él como sus hijos quedarán libres, y podrá regresar a su familia y a la heredad de sus antepasados. 42 Son siervos míos a quienes liberé de la opresión egipcia y no podrán ser vendidos como esclavos. 43 Por respeto a tu Dios no lo tratarás con dureza.


44 El esclavo o la esclava que puedas tener, deberán pertenecer a las naciones que están alrededor de ustedes; de esas naciones sí podrán comprar esclavos y esclavas. 45 También podrán comprar como esclavos a los hijos y familiares de los extranjeros que han nacido en la tierra de ustedes y viven entre ustedes; estos sí podrán ser de su propiedad. 46 Además, los podrán dejar en herencia para sus hijos, como propiedad hereditaria, convirtiéndolos en sus esclavos a perpetuidad. Pero entre hermanos israelitas no se tratarán unos a otros con dureza.


Marcos 10:13-31

La Palabra (Hispanoamérica)

Jesús bendice a los niños (Mt 19,13-15; Lc 18,15-17)

13 Llevaron unos niños a Jesús para que los bendijese. Los discípulos reñían a quienes los llevaban; 14 pero Jesús, al verlo, se enojó y les dijo:


— Dejen que los niños vengan a mí y no se lo impidan, porque el reino de Dios es para los que son como ellos. 15 Les aseguro que quien no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él.


16 Y estrechaba a los niños entre sus brazos y los bendecía poniendo las manos sobre ellos.


El joven rico (Mt 19,16-30; Lc 18,18-30)

17 Iba Jesús de camino, cuando vino uno corriendo, se arrodilló delante de él y le preguntó:


— Maestro bueno, ¿qué he de hacer para alcanzar la vida eterna?


18 Jesús le dijo:


— ¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino solamente Dios. 19 Ya sabes los mandamientos: No mates, no cometas adulterio, no robes, no des falso testimonio, no engañes a nadie; honra a tu padre y a tu madre.


20 El joven respondió:


— Maestro, todo eso lo he guardado desde mi adolescencia.


21 Jesús entonces, mirándolo con afecto, le dijo:


— Una cosa te falta: Ve, vende cuanto posees y reparte el producto entre los pobres. Así te harás un tesoro en el cielo. Luego vuelve y sígueme.


22 Al oír esto, se sintió contrariado y se marchó entristecido, porque era muy rico. 23 Entonces Jesús, mirando a su alrededor, dijo a sus discípulos:


— ¡Qué difícil les va a ser a los ricos entrar en el reino de Dios!


24 Los discípulos se quedaron asombrados al oír estas palabras. Pero Jesús repitió:


— Hijos míos, ¡qué difícil va a ser entrar en el reino de Dios! 25 Es más fácil para un camello pasar por el ojo de una aguja que para un rico entrar en el reino de Dios.


26 Con esto, los discípulos quedaron todavía más sorprendidos, y se preguntaban unos a otros:


— En ese caso, ¿quién podrá salvarse?


27 Jesús los miró y les dijo:


— Para los hombres es imposible, pero no lo es para Dios, porque para Dios todo es posible.


28 Pedro le dijo entonces:


— Tú sabes que nosotros lo hemos dejado todo para seguirte.


29 Jesús le respondió:


— Les aseguro que no hay nadie que haya dejado casa, hermanos, hermanas, madre, padre, hijos o tierras por causa mía y de la buena noticia, 30 y no reciba en este mundo cien veces más en casas, hermanos, madres, hijos y tierras, aunque todo ello sea con persecuciones, y en el mundo venidero la vida eterna. 31 Muchos que ahora son primeros, serán los últimos, y muchos que ahora son últimos, serán los primeros.


Salmos 44:9-26

La Palabra (Hispanoamérica)

9 A Dios alabamos en todo momento,

tu nombre ensalzamos por siempre. [ Pausa]

10 Pero tú nos has rechazado y humillado,

ya no marchas con nuestras tropas.

11 Nos haces retroceder ante el rival,

los enemigos nos han saqueado.

12 Nos entregas como oveja al matadero,

nos has dispersado entre las naciones.

13 Vendes tu pueblo por nada,

no le has puesto un alto precio;

14 nos haces la burla de los vecinos,

la risa y la mofa de quienes nos rodean;

15 nos haces la irrisión de las naciones

y los pueblos mueven burlones la cabeza.

16 Estoy siempre abochornado

y la vergüenza cubre mi rostro

17 a causa del grito insultante y ofensivo

del enemigo, del que quiere vengarse.

18 Todo esto nos ha sucedido

y, aun así, no te hemos olvidado,

no hemos quebrantado tu alianza;

19 no se ha descarriado nuestro corazón,

no se han desviado de tus sendas nuestros pasos,

20 aunque nos oprimiste en tierras de chacales

y nos cubriste con sombras tenebrosas.

21 Si hubiéramos olvidado el nombre de nuestro Dios

o alzado nuestras manos hacia un dios extraño,

22 ¿no lo hubiera averiguado Dios,

él, que conoce los secretos del corazón?

23 Por tu causa no dejan de matarnos,

nos ven como ovejas del matadero.

24 ¡Despierta! ¿Por qué sigues dormido?

¡Ponte, Señor, en acción!

No nos rechaces para siempre.

25 ¿Por qué ocultas tu rostro

y olvidas nuestra opresión y miseria?

26 Estamos postrados en el polvo,

con el vientre adherido a la tierra.


Proverbios 10:20-21

La Palabra (Hispanoamérica)

20 Es plata de ley la lengua del justo,

la mente malvada simple ganga.

21 Los labios del justo instruyen a muchos,

los necios perecen por falta de seso.


La Palabra (Hispanoamérica) (BLPH)

La Palabra, (versión hispanoamericana) © 2010 Texto y Edición, Sociedad Bíblica de España

DAB Español, Lunes 28 de Septiembre

Día 271, DAB Español, Lunes 28 de Septiembre Isaías 54:1-57:13; Efesios 6:1-24; Salmos 70; Proverbios 24:8 (La Biblia de las Américas (LBLA)...