Friday, August 30, 2024

DAB Español, Sábado 31 de Agosto

Día 244, DAB Español, Sábado 31 de Agosto


Job 37:1-39:30; 2 Corintios 4:13-5:10; Salmos 44:9-26; Proverbios 22:13 (La Biblia de las Américas (LBLA))








Job 37-39

La Biblia de las Américas


37 Ante esto también tiembla mi corazón,

y salta de su lugar.

2

Escuchad atentamente el estruendo de su voz,

y el rugido que sale de su boca.

3

Bajo todos los cielos lo suelta,

y su relámpago[a] hasta los confines de la tierra.

4

Tras él, ruge una voz;

truena Él con su majestuosa voz,

y no retiene los relámpagos[b] mientras se oye su voz.

5

Maravillosamente truena Dios con su voz,

haciendo grandes cosas que no comprendemos.

6

Porque a la nieve dice: «Cae sobre la tierra»,

y al aguacero y a la lluvia[c]: «Sed fuertes».

7

Él sella la mano de todo hombre,

para que todos conozcan su obra.

8

La fiera entra en su guarida,

y permanece en su madriguera[d].

9

Del sur[e] viene el torbellino,

y del norte[f] el frío.

10

Del soplo de Dios se forma el hielo,

y se congela la extensión de las aguas.

11

También Él carga de humedad la densa nube,

y esparce la nube con su relámpago[g];

12

aquella gira y da vueltas por su sabia dirección,

para hacer todo lo que Él le[h] ordena

sobre la faz de toda la tierra[i].

13

Ya sea por corrección[j], o por el mundo suyo,

o por misericordia, Él hace que suceda[k].


14

Escucha esto, Job,

detente y considera las maravillas de Dios.

15

¿Sabes tú cómo Dios las establece,

y hace resplandecer el relámpago[l] de su nube?

16

¿Sabes tú la posición de las densas nubes,

maravillas del perfecto en conocimiento,

17

tú, cuyos vestidos están calientes

cuando la tierra está en calma a causa del viento del sur?

18

¿Puedes con Él extender el firmamento,

fuerte como espejo de metal fundido?

19

Enséñanos qué le hemos de decir a Dios;

no podemos ordenar nuestro argumento a causa de las tinieblas.

20

¿Habrá que contarle que yo quiero hablar?

¿O debe un hombre decir que quiere ser tragado[m]?


21

Ahora los hombres no ven la luz que brilla en el firmamento;

pero pasa el viento y lo despeja.

22

Del norte viene dorado esplendor:

majestad impresionante alrededor de Dios.

23

Es el Todopoderoso[n]; no le podemos alcanzar;

Él es grande en poder,

y no pervertirá el juicio ni la abundante justicia.

24

Por eso le temen los hombres;

Él no estima a ninguno que se cree sabio de corazón.

Dios convence a Job de su ignorancia


38 Entonces el Señor respondió a Job desde el torbellino y dijo:


2

¿Quién es este que oscurece el consejo

con palabras sin conocimiento?

3

Ciñe ahora tus lomos como un hombre,

y yo te preguntaré, y tú me instruirás.

4

¿Dónde estabas tú cuando yo echaba los cimientos de la tierra?

Dímelo, si tienes[o] inteligencia.

5

¿Quién puso sus medidas?, ya que sabes,

¿o quién extendió sobre ella cordel?

6

¿Sobre qué se asientan sus basas,

o quién puso su piedra angular

7

cuando cantaban juntas las estrellas del alba,

y todos los hijos de Dios gritaban de gozo?


8

¿O quién encerró con puertas el mar,

cuando, irrumpiendo, se salió de su seno;

9

cuando hice de una nube su vestidura,

y de espesa oscuridad sus pañales;

10

cuando sobre él establecí límites[p],

puse puertas y cerrojos,

11

y dije: «Hasta aquí llegarás, pero no más allá;

aquí se detendrá el orgullo de tus olas»?


12

¿Alguna vez en tu vida[q] has mandado a la mañana,

y hecho conocer al alba su lugar,

13

para que ella eche mano a los confines de la tierra,

y de ella sean sacudidos los impíos?

14

Ella cambia como barro bajo el sello;

y como con vestidura se presenta[r].

15

Mas se quita la luz a los impíos,

y se quiebra el brazo levantado.


16

¿Has entrado hasta las fuentes del mar,

o andado en las profundidades[s] del abismo?

17

¿Te han sido reveladas las puertas de la muerte,

o has visto las puertas de la densa oscuridad?

18

¿Has comprendido la extensión[t] de la tierra?

Dímelo, si tú sabes todo esto.


19

¿Dónde está el camino a la morada de la luz?

Y la oscuridad, ¿dónde está su lugar,

20

para que la lleves a su territorio,

y para que disciernas los senderos de su casa?

21

¡Tú lo sabes, porque entonces ya habías nacido,

y grande es el número de tus días!

22

¿Has entrado en los depósitos de la nieve,

o has visto los depósitos del granizo,

23

que he reservado para el tiempo de angustia,

para el día de guerra y de batalla?

24

¿Dónde está el camino en que se divide la luz,

o el viento solano esparcido sobre la tierra?


25

¿Quién ha abierto un canal para el turbión,

o un camino para el rayo,

26

para traer lluvia sobre tierra despoblada[u],

sobre un desierto sin hombre alguno,

27

para saciar la tierra desierta y desolada,

y hacer brotar las semillas[v] de la hierba?

28

¿Tiene padre la lluvia?

¿Quién ha engendrado las gotas de rocío?

29

¿Del vientre de quién ha salido el hielo?

Y la escarcha del cielo, ¿quién la ha dado a luz?

30

El agua se endurece[w] como la piedra,

y aprisionada está la superficie del abismo.


31

¿Puedes tú atar las cadenas de las Pléyades,

o desatar las cuerdas de Orión?

32

¿Haces aparecer una constelación[x] a su tiempo,

y conduces la Osa con sus hijos?

33

¿Conoces tú las ordenanzas de los cielos,

o fijas su dominio en la tierra?


34

¿Puedes levantar tu voz a las nubes,

para que abundancia de agua te cubra?

35

¿Envías los relámpagos para que vayan

y te digan: «Aquí estamos»?

36

¿Quién ha puesto sabiduría en lo más íntimo del ser,

o ha dado a la mente[y] inteligencia?

37

¿Quién puede contar las nubes con sabiduría,

o inclinar los odres de los cielos,

38

cuando el polvo en masa se endurece,

y los terrones se pegan entre sí?


39

¿Puedes cazar la presa para la leona,

o saciar el apetito de los leoncillos,

40

cuando se agachan en sus madrigueras,

o están al acecho en sus guaridas?

41

¿Quién prepara para el cuervo su alimento,

cuando sus crías claman a Dios,

y vagan sin comida?

Dios habla de la naturaleza y sus criaturas


39 ¿Conoces tú el tiempo en que paren las cabras monteses[z]?

¿Has observado el parto de las ciervas?

2

¿Puedes contar los meses de su gestación,

o conoces el tiempo en que han de parir?

3

Se encorvan, paren sus crías,

y se libran de sus dolores de parto.

4

Sus crías se fortalecen, crecen en campo abierto;

se van y no vuelven a ellas.


5

¿Quién dejó en libertad al asno montés?

¿Y quién soltó las ataduras del asno veloz,

6

al cual di por hogar el desierto,

y por morada la tierra salada?

7

Se burla del tumulto de la ciudad,

no escucha los gritos del arriero.

8

Explora los montes buscando su pasto,

y anda tras toda hierba verde.

9

¿Consentirá en servirte el búfalo,

o pasará la noche en tu pesebre?

10

¿Puedes atar al búfalo con coyundas[aa] para el surco,

o rastrillará los valles en pos de ti?

11

¿Confiarás en él por ser grande su fuerza

y le confiarás tu labor?

12

¿Tendrás fe en él de que te devolverá tu grano[ab],

y de que lo recogerá de tu era?


13

Baten alegres las alas del avestruz,

¿acaso con el ala y plumaje del amor[ac]?

14

Porque abandona sus huevos en la tierra,

y sobre el polvo los calienta;

15

se olvida de que algún pie los[ad] puede aplastar,

o una bestia salvaje los[ae] puede pisotear.

16

Trata a sus hijos con crueldad, como si no fueran suyos;

aunque su trabajo sea en vano, le es indiferente[af];

17

porque Dios le ha hecho olvidar la sabiduría,

y no le ha dado su porción de inteligencia.

18

Pero cuando se levanta en alto[ag],

se burla del caballo y de su jinete.


19

¿Das tú al caballo su fuerza?

¿Revistes su cuello de crines?

20

¿Le haces saltar como la langosta?

Terrible es su formidable resoplido;

21

escarba[ah] en el valle, y se regocija en su fuerza;

sale al encuentro de las armas.

22

Se burla del temor y no se acobarda,

ni retrocede ante la espada.

23

Resuena contra él la aljaba,

la lanza reluciente y la jabalina.

24

Con ímpetu y furor corre sobre[ai] la tierra;

y no se está quieto al sonido de la trompeta.

25

Cada vez que la trompeta suena, como que dice: «¡Ea!»,

y desde lejos olfatea la batalla,

las voces atronadoras de los capitanes y el grito de guerra.


26

¿Acaso por tu sabiduría se eleva el gavilán,

extendiendo sus alas hacia el sur?

27

¿Acaso a tu mandato[aj] se remonta el águila

y hace en las alturas su nido?

28

En la peña mora y se aloja,

sobre la cima del despeñadero[ak], lugar inaccesible.

29

Desde allí acecha la presa[al];

desde muy lejos sus ojos la divisan.

30

Sus polluelos chupan la sangre;

y donde hay muertos, allí está ella.

Footnotes


Job 37:3 Lit., luz

Job 37:4 Lit., no los retiene

Job 37:6 Lit., aguacero de lluvia y aguacero de lluvias

Job 37:8 Lit., sus madrigueras

Job 37:9 Lit., De la cámara

Job 37:9 Lit., de los vientos que dispersan

Job 37:11 Lit., luz

Job 37:12 Lit., les

Job 37:12 Lit., tierra habitable

Job 37:13 Lit., vara

Job 37:13 Lit., sea hallado

Job 37:15 Lit., la luz

Job 37:20 O, Si un hombre habla, ciertamente será tragado

Job 37:23 Heb., Shaddai

Job 38:4 Lit., sabes

Job 38:10 Lit., rompí en él mi decreto

Job 38:12 Lit., ¿Desde tus días

Job 38:14 Lit., se presentan

Job 38:16 O, en busca

Job 38:18 O, anchura

Job 38:26 Lit., sin hombre

Job 38:27 O, el crecimiento

Job 38:30 Lit., se esconde

Job 38:32 Heb., Mazarot

Job 38:36 O, al gallo

Job 39:1 Lit., de la peña

Job 39:10 Lit., su cuerda

Job 39:12 Lit., semilla

Job 39:13 O, de una cigüeña

Job 39:15 Lit., lo

Job 39:15 Lit., lo

Job 39:16 Lit., no tiene temor

Job 39:18 O, para huir

Job 39:21 Lit., escarban

Job 39:24 O, devora

Job 39:27 Lit., boca

Job 39:28 O, de la peña

Job 39:29 Lit., el alimento


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