Wednesday, December 31, 2025

DAB Español, Jueves 01 de Enero

Día 001, DAB Español, Jueves 01 de Enero


Génesis 1:1-2:25; Mateo 1:1-2:12; Salmos 1; Proverbios 1:1-6 (Reina Valera Actualizada (RVA-2015))









Génesis 1-2

Reina Valera Actualizada

Creación de los cielos y de la tierra

1 En el principio creó Dios los cielos y la tierra. 2 Y la tierra estaba sin orden y vacía. Había tinieblas sobre la faz del océano, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.


3 Entonces dijo Dios: “Sea la luz”, y fue la luz. 4 Dios vio que la luz era buena, y separó Dios la luz de las tinieblas. 5 Dios llamó a la luz “día”, y a las tinieblas llamó “noche”. Y fue la tarde y fue la mañana del primer día.


6 Entonces dijo Dios: “Haya una bóveda en medio de las aguas, para que separe las aguas de las aguas”. 7 E hizo Dios la bóveda, y separó las aguas que están debajo de la bóveda de las aguas que están sobre la bóveda. Y fue así. 8 Dios llamó a la bóveda “cielos”. Y fue la tarde y fue la mañana del segundo día.


9 Entonces dijo Dios: “Reúnanse las aguas que están debajo del cielo en un solo lugar, de modo que aparezca la parte seca”. Y fue así. 10 Llamó Dios a la parte seca “tierra”, y a la reunión de las aguas llamó “mares”; y vio Dios que esto era bueno. 11 Después dijo Dios: “Produzca la tierra hierba, plantas que den semilla y árboles frutales que den fruto según su especie, cuya semilla esté en él, sobre la tierra”. Y fue así. 12 La tierra produjo hierba, plantas que dan semilla según su especie, árboles frutales cuya semilla está en su fruto según su especie. Y vio Dios que esto era bueno. 13 Y fue la tarde y fue la mañana del tercer día.


14 Entonces dijo Dios: “Haya lumbreras en la bóveda del cielo para distinguir el día de la noche, para servir de señales, para las estaciones y para los días y los años. 15 Así sirvan de lumbreras para que alumbren la tierra desde la bóveda del cielo”. Y fue así. 16 E hizo Dios las dos grandes lumbreras: la lumbrera mayor para dominar en el día, y la lumbrera menor para dominar en la noche. Hizo también las estrellas. 17 Dios las puso en la bóveda del cielo para alumbrar sobre la tierra, 18 para dominar en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que esto era bueno. 19 Y fue la tarde y fue la mañana del cuarto día.


20 Entonces dijo Dios: “Produzcan las aguas innumerables seres vivientes, y haya aves que vuelen sobre la tierra, en la bóveda del cielo”. 21 Y creó Dios los grandes animales acuáticos, todos los seres vivientes que se desplazan y que las aguas produjeron según su especie, y toda ave alada según su especie. Vio Dios que esto era bueno, 22 y los bendijo Dios diciendo: “Sean fecundos y multiplíquense. Llenen las aguas de los mares; y multiplíquense las aves en la tierra”. 23 Y fue la tarde y fue la mañana del quinto día.


24 Entonces dijo Dios: “Produzca la tierra seres vivientes según su especie: ganado, reptiles y animales de la tierra según su especie”. Y fue así. 25 Hizo Dios los animales de la tierra según su especie, el ganado según su especie y los reptiles de la tierra según su especie. Y vio Dios que esto era bueno.


26 Entonces dijo Dios: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza, y tenga dominio sobre los peces del mar, las aves del cielo, el ganado, y en toda la tierra, y sobre todo animal que se desplaza sobre la tierra”. 27 Creó, pues, Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó; hombre y mujer los creó. 28 Dios los bendijo y les dijo: “Sean fecundos y multiplíquense. Llenen la tierra; sojúzguenla y tengan dominio sobre los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que se desplazan sobre la tierra”. 29 Dios dijo además: “He aquí que les he dado toda planta que da semilla que está sobre la superficie de toda la tierra, y todo árbol cuyo fruto lleva semilla; ellos les servirán de alimento. 30 Y a todo animal de la tierra, a toda ave del cielo, y a todo animal que se desplaza sobre la tierra, en que hay vida, toda planta les servirá de alimento”. Y fue así. 31 Dios vio todo lo que había hecho, y he aquí que era muy bueno. Y fue la tarde y fue la mañana del sexto día.


2 Así fueron terminados los cielos y la tierra y todos sus ocupantes. 2 El séptimo día Dios había terminado la obra que hizo, y reposó en el séptimo día de toda la obra que había hecho. 3 Por eso Dios bendijo y santificó el séptimo día, porque en él reposó de toda su obra de creación que Dios había hecho. 4 Estos son los orígenes de los cielos y de la tierra, cuando fueron creados.


El hombre en el jardín de Edén

Cuando el SEÑOR Dios hizo la tierra y los cielos, 5 aún no había en la tierra ningún arbusto del campo ni había germinado ninguna planta del campo, porque el SEÑOR Dios no había hecho llover sobre la tierra ni había hombre para cultivarla. 6 Pero subía de la tierra un manantial que regaba toda la superficie de la tierra.


7 Entonces el SEÑOR Dios formó al hombre del polvo de la tierra. Sopló en su nariz aliento de vida, y el hombre llegó a ser un ser viviente.


8 Y plantó el SEÑOR Dios un jardín en Edén, en el oriente, y puso allí al hombre que había formado. 9 El SEÑOR Dios hizo brotar de la tierra toda clase de árboles atractivos a la vista y buenos para comer; también en medio del jardín, el árbol de la vida y el árbol del conocimiento del bien y del mal.


10 Un río salía de Edén para regar el jardín, y de allí se dividía en cuatro brazos. 11 El nombre del primero era Pisón. Este rodeaba toda la tierra de Havila, donde hay oro. 12 Y el oro de aquella tierra es bueno. También hay allí ámbar y ónice. 13 El nombre del segundo río era Guijón. Este rodeaba toda la tierra de Etiopía. 14 El nombre del tercer río era Tigris, que corre al oriente de Asiria. Y el cuarto río era el Éufrates.


15 Tomó, pues, el SEÑOR Dios al hombre y lo puso en el jardín de Edén, para que lo cultivara y lo guardara. 16 Y el SEÑOR Dios mandó al hombre diciendo: “Puedes comer de todos los árboles del jardín; 17 pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás, porque el día que comas de él, ciertamente morirás”.


Creación de la mujer

18 Dijo además el SEÑOR Dios: “No es bueno que el hombre esté solo; le haré una ayuda idónea”. 19 El SEÑOR Dios, pues, formó de la tierra todos los animales del campo y todas las aves del cielo, y los trajo al hombre para ver cómo los llamaría. Lo que el hombre llamó a los animales, ese es su nombre. 20 El hombre puso nombres a todo el ganado, a las aves del cielo y a todos los animales del campo. Pero para Adán no halló ayuda que le fuera idónea.


21 Entonces el SEÑOR Dios hizo que sobre el hombre cayera un sueño profundo; y mientras dormía, tomó una de sus costillas y cerró la carne en su lugar. 22 Y de la costilla que el SEÑOR Dios tomó del hombre, hizo una mujer y la trajo al hombre. 23 Entonces dijo el hombre: “Ahora, esta es hueso de mis huesos y carne de mi carne. Esta será llamada ‘mujer’[a], porque fue tomada del hombre”. 24 Por tanto, el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne. 25 Estaban ambos desnudos, el hombre y su mujer, y no se avergonzaban.


Footnotes

Génesis 2:23 Heb., ishah, femenino de ish, varón.

Mateo 1:1-2:12

Reina Valera Actualizada

Genealogía de Jesucristo

1 Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham.


2 Abraham engendró a Isaac;


Isaac engendró a Jacob;


Jacob engendró a Judá


y a sus hermanos;


3 Judá engendró de Tamar a Fares


y a Zéraj;


Fares engendró a Hesrón;


Hesrón engendró a Aram;


4 Aram engendró a Aminadab; Aminadab engendró a Najsón; Najsón engendró a Salmón;


5 Salmón engendró de Rajab a Boaz; Boaz engendró de Rut a Obed; Obed engendró a Isaí;


6 Isaí engendró al rey David.


David engendró a Salomón,


de la que fue mujer de Urías;


7 Salomón engendró a Roboam; Roboam engendró a Abías;


Abías engendró a Asa;


8 Asa engendró a Josafat;


Josafat engendró a Joram;


Joram engendró a Uzías;


9 Uzías engendró a Jotam;


Jotam engendró a Acaz;


Acaz engendró a Ezequías;


10 Ezequías engendró a Manasés; Manasés engendró a Amón;


Amón engendró a Josías;


11 Josías engendró a Jeconíasa y a sus hermanos en el tiempo de


la deportación a Babilonia.


12 Después de la deportación a Babilonia,


Jeconíasa engendró a Salatiel;


Salatiel engendró a Zorobabel;


13 Zorobabel engendró a Abiud; Abiud engendró a Eliaquim;


Eliaquim engendró a Azor;


14 Azor engendró a Sadoc;


Sadoc engendró a Aquim;


Aquim engendró a Eliud;


15 Eliud engendró a Eleazar;


Eleazar engendró a Matán;


Matán engendró a Jacob.


16 Jacob engendró a José, marido de María, de la cual nació Jesús, llamado el Cristo.


17 De manera que todas las generaciones desde Abraham hasta David son catorce generaciones, y desde David hasta la deportación a Babilonia son catorce generaciones, y desde la deportación a Babilonia hasta el Cristo son catorce generaciones.


Nacimiento de Jesucristo

18 El nacimiento de Jesucristo fue así: Su madre María estaba desposada con José; y antes de que se unieran se halló que ella había concebido del Espíritu Santo. 19 José, su marido, como era justo y no quería difamarla, se propuso dejarla secretamente. 20 Mientras él pensaba en esto, he aquí un ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: “José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que ha sido engendrado en ella es del Espíritu Santo. 21 Ella dará a luz un hijo; y llamarás su nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados”.


22 Todo esto aconteció para que se cumpliera lo que habló el Señor por medio del profeta, diciendo:


23 He aquí, la virgen concebirá


y dará a luz un hijo,


y llamarán su nombre Emanuel[a],


que traducido quiere decir: Dios con nosotros[b].


24 Cuando José despertó del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado y recibió a su mujer. 25 Pero no la conoció hasta que ella dio a luz un hijo[c], y llamó su nombre Jesús.


La adoración de los magos

2 Jesús nació en Belén de Judea, en días del rey Herodes. Y he aquí unos magos vinieron del oriente a Jerusalén 2 preguntando:


—¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque hemos visto su estrella en el oriente y hemos venido para adorarle.


3 Cuando el rey Herodes oyó esto, se turbó, y toda Jerusalén con él. 4 Y habiendo convocado a todos los principales sacerdotes y a los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo. 5 Ellos le dijeron:


—En Belén de Judea, porque así está escrito por el profeta:


6 Y tú, Belén, en la tierra de Judá,


de ninguna manera eres la más pequeña entre los gobernadores de Judá;


porque de ti saldrá un gobernante que pastoreará a mi pueblo Israel[d].


7 Entonces Herodes llamó en secreto a los magos e indagó de ellos el tiempo de la aparición de la estrella. 8 Y enviándolos a Belén, les dijo:


—Vayan y averigüen con cuidado acerca del niño. Tan pronto lo hallen, háganmelo saber, para que yo también vaya y lo adore.


9 Ellos, después de oír al rey, se fueron. Y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo sobre donde estaba el niño. 10 Al ver la estrella, se regocijaron con gran alegría. 11 Cuando entraron en la casa, vieron al niño con María su madre, y postrándose lo adoraron. Entonces abrieron sus tesoros y le ofrecieron presentes de oro, incienso y mirra. 12 Pero, advertidos por revelación en sueños que no volvieran a Herodes, regresaron a su país por otro camino.


Footnotes

Mateo 1:23 O sea, Joaquín; 1 Crón. 3:16, 17; 2 Rey. 24:6-9.

Mateo 1:23 Isa. 7:14.

Mateo 1:25 Isa. 8:8.

Mateo 2:6 Algunos mss. antiguos dicen a su hijo primogénito.

Salmos 1

Reina Valera Actualizada

Libro I: Salmos 1—41

El justo y los pecadores

1 Bienaventurado el hombre que

no anda según el consejo de los impíos ni se detiene en el camino de los pecadores

ni se sienta en la silla de los burladores.

2 Más bien, en la ley del SEÑOR está su delicia,

y en ella medita de día y de noche.

3 Será como un árbol

plantado junto a corrientes de aguas que da su fruto a su tiempo

y su hoja no cae.

Todo lo que hace prosperará.

4 No sucede así con los impíos, que son como el tamo que arrebata

el viento.

5 Por tanto, no se levantarán los impíos en el juicio

ni los pecadores en la congregación

de los justos.

6 Porque el SEÑOR conoce el camino de los justos,

pero el camino de los impíos perecerá.


Proverbios 1:1-6

Reina Valera Actualizada

Tema y propósito del libro

1 Los proverbios de Salomón hijo de David, rey de Israel:


2 para conocer sabiduría y disciplina; para comprender los dichos

de inteligencia;

3 para adquirir disciplina y enseñanza, justicia, derecho y equidad;

4 para dar sagacidad a los ingenuos

y a los jóvenes conocimiento

y prudencia.

5 El sabio oirá y aumentará su saber,

y el entendido adquirirá habilidades.

6 Comprenderá los proverbios y los

dichos profundos,

las palabras de los sabios y sus enigmas.


Reina Valera Actualizada (RVA-2015)

Version Reina Valera Actualizada, Copyright © 2015 by Editorial Mundo Hispano

Tuesday, December 30, 2025

DAB Español, Miércoles 31 de Diciembre

Día 366, DAB Español, Miércoles 31 de Diciembre


Malaquías 3:1-4:6; Apocalipsis 22:1-21; Salmos 150; Proverbios 31:25-31 (Reina Valera Actualizada (RVA-2015))










  

Malaquías 3-4

Reina Valera Actualizada


3 “He aquí yo envío mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí. Y luego, repentinamente, vendrá a su templo el Señor a quien buscan, el ángel del pacto a quien ustedes desean. ¡He aquí que viene!, ha dicho el SEÑOR de los Ejércitos. 2 ¿Quién podrá resistir el día de su venida? o ¿quién podrá mantenerse en pie cuando él se manifieste? Porque él es como fuego purificador y como lejía de lavanderos. 3 Él se sentará para afinar y purificar la plata porque purificará a los hijos de Leví. Los afinará como a oro y como a plata, y ofrecerán al SEÑOR ofrenda en justicia. 4 Así será grata al SEÑOR la ofrenda de Judá y de Jerusalén, como en los días de antaño y como en los tiempos antiguos.


5 “Entonces me acercaré a ustedes para juicio y seré veloz testigo contra los hechiceros y adúlteros, contra los que juran para engañar, contra los que oprimen al jornalero, a la viuda y al huérfano, y contra los que hacen agravio al forastero sin ningún temor de mí”, ha dicho el SEÑOR de los Ejércitos.

Los que roban a Dios


6 “¡Porque yo, el SEÑOR, no cambio; por eso ustedes, oh hijos de Jacob, no han sido consumidos! 7 Desde los días de sus padres se han apartado de mis leyes y no las han guardado. ¡Vuélvanse a mí y yo me volveré a ustedes!, ha dicho el SEÑOR de los Ejércitos. Pero ustedes dijeron: ‘¿En qué nos hemos de volver?’. 8 ¿Robará el hombre a Dios? ¡Pues ustedes me han robado! Pero dicen: ‘¿En qué te hemos robado?’. ¡En los diezmos y en las ofrendas! 9 Malditos son con maldición porque ustedes, la nación entera, me han robado.


10 “Traigan todo el diezmo al tesoro y haya alimento en mi casa. Pruébenme en esto, ha dicho el SEÑOR de los Ejércitos, si no les abriré las ventanas de los cielos y vaciaré sobre ustedes bendición hasta que sobreabunde. 11 A causa de ustedes increparé también al devorador, para que no les consuma el fruto de la tierra ni su vid en el campo se quede estéril, ha dicho el SEÑOR de los Ejércitos. 12 Y así todas las naciones les dirán: ‘Bienaventurados’, porque serán tierra deseable”, ha dicho el SEÑOR de los Ejércitos.

Los arrogantes e ingratos


13 “Duras han sido las palabras de ustedes contra mí, ha dicho el SEÑOR. Pero dicen: ‘¿Qué hemos hablado contra ti?’. 14 Han dicho: ‘Está demás servir a Dios’ y ‘¿Qué provecho sacamos de guardar su ley y de andar tristes delante del SEÑOR de los Ejércitos? 15 Ahora, nosotros consideramos que son felices los arrogantes y que los que hacen impiedad son prosperados, y que a pesar de que ponen a Dios a prueba, escapan sin castigo’ ”.

Promesas para los que temen al SEÑOR


16 Entonces los que temían al SEÑOR hablaron cada uno con su compañero, y el SEÑOR prestó atención y escuchó. Y fue escrito un libro como recordatorio delante de él, para los que temen al SEÑOR y para los que toman en cuenta su nombre. 17 “En el día que yo preparo, ha dicho el SEÑOR de los Ejércitos, ellos serán para mí un especial tesoro. Seré compasivo con ellos como es compasivo el hombre con su hijo que le sirve. 18 Entonces se volverán y podrán apreciar la diferencia entre el justo y el pecador, entre el que sirve a Dios y el que no le sirve.


4 “Porque he aquí viene el día ardiente como un horno, y todos los arrogantes y todos los que hacen maldad serán como paja. Aquel día que vendrá los quemará y no les dejará ni raíz ni rama, ha dicho el SEÑOR de los Ejércitos. 2 Pero para ustedes, los que temen mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá sanidad. Ustedes saldrán y saltarán como terneros de engorde. 3 Pisotearán a los impíos, los cuales, el día que yo preparo, serán como ceniza bajo las plantas de sus pies”, ha dicho el SEÑOR de los Ejércitos.


4 “Acuérdense de la ley de mi siervo Moisés, a quien encargué en Horeb leyes y decretos para todo Israel.


5 “He aquí yo envío al profeta Elías antes de que venga el día del SEÑOR, grande y temible. 6 Él hará volver el corazón de los padres a los hijos, y el corazón de los hijos a los padres; no sea que venga yo y golpee la tierra con destrucción”.



Apocalipsis 22

Reina Valera Actualizada

El río y el árbol de vida


22 Después me mostró un río de agua de vida, resplandeciente como cristal, que fluye del trono de Dios y del Cordero. 2 En medio de la avenida de la ciudad, y a uno y otro lado del río, está el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto. Las hojas del árbol son para la sanidad de las naciones.


3 Ya no habrá más maldición. Y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le rendirán culto. 4 Verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes. 5 No habrá más noche, ni tienen necesidad de luz de lámpara, ni de luz del sol; porque el Señor Dios alumbrará sobre ellos, y reinarán por los siglos de los siglos.

Cristo viene pronto


6 Me dijo además: “Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor, el Dios de los espíritus de los profetas[a], ha enviado su ángel para mostrar a sus siervos las cosas que tienen que suceder pronto. 7 ¡He aquí vengo pronto! Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro”.


8 Yo, Juan, soy el que he oído y visto estas cosas. Cuando las oí y las vi, me postré para adorar ante los pies del ángel que me las mostraba. 9 Y él me dijo: “¡Mira, no lo hagas! Pues yo soy consiervo tuyo y de tus hermanos los profetas y de los que guardan las palabras de este libro. ¡Adora a Dios!”. 10 Y me dijo: “No selles las palabras de la profecía de este libro, porque el tiempo está cerca. 11 El que es injusto, haga injusticia todavía. El que es impuro, sea impuro todavía. El que es justo, haga justicia todavía, y el que es santo, santifíquese todavía”.


12 “He aquí vengo pronto, y mi recompensa conmigo, para pagar a cada uno según sean sus obras. 13 Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último, el principio y el fin”.


14 Bienaventurados los que lavan sus vestiduras[b], para que tengan derecho al árbol de la vida y para que entren en la ciudad por las puertas. 15 Pero afuera quedarán los perros, los hechiceros, los que cometen inmoralidades sexuales, los homicidas, los idólatras y todo el que ama y practica la mentira.

Conclusión


16 “Yo, Jesús, he enviado a mi ángel para darles a ustedes testimonio de estas cosas para las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana”.


17 El Espíritu y la esposa dicen: “¡Ven!”. El que oye diga: “¡Ven!”. El que tiene sed, venga. El que quiera, tome del agua de vida gratuitamente.


18 Yo advierto a todo el que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añade a estas cosas, Dios le añadirá las plagas que están escritas en este libro; 19 y si alguno quita de las palabras del libro de esta profecía, Dios le quitará su parte del árbol[c] de la vida y de la santa ciudad, de los cuales se ha escrito en este libro.


20 El que da testimonio de estas cosas dice: “¡Sí, vengo pronto!”.


¡Amén! ¡Ven, Señor Jesús!


21 La gracia de nuestro Señor Jesús sea con todos[d].

Footnotes


Apocalipsis 22:6 Algunos mss. antiguos tienen el Dios de los santos profetas.

Apocalipsis 22:14 Algunos mss. tardíos tienen los que guardan sus mandamientos.

Apocalipsis 22:19 Algunos mss. tardíos tienen rollo.

Apocalipsis 22:21 Algunos mss. antiguos tienen con todos ustedes; otros, con todos nosotros; todavía otros tienen con todos los santos; y algunos incluyen Amén.



Salmos 150

Reina Valera Actualizada

Todo lo que respira alabe al SEÑOR


150 ¡Aleluya!


¡Alaben a Dios en su santuario!

¡Alábenle en su poderoso firmamento!

2

¡Alábenle por sus proezas!

¡Alábenle por su inmensa grandeza!

3

¡Alábenle con toque de corneta! ¡Alábenle con lira y arpa!

4

¡Alábenle con panderos y danza! ¡Alábenle con instrumentos

de cuerda y flauta!

5

¡Alábenle con címbalos resonantes! ¡Alábenle con címbalos de júbilo!

6

¡Todo lo que respira alabe al SEÑOR[a]! ¡Aleluya!

Footnotes


Salmos 150:6 Lit., YH, forma corta y poética de YHWH.



Proverbios 31:25-31

Reina Valera Actualizada


25

Fuerza y honor son su vestidura,

y se ríe de lo porvenir.

26

Su boca abre con sabiduría,

y la ley de la misericordia está

en su lengua.

27

Considera la marcha de su casa

y no come pan de ociosidad.

28

Se levantan sus hijos

y le llaman: “Bienaventurada”.

Y su marido también la alaba:

29

“Muchas mujeres han hecho el bien, pero tú sobrepasas a todas”.

30

Engañosa es la gracia y vana es

la hermosura;

la mujer que teme al SEÑOR, ella será alabada.

31

¡Denle del fruto de sus manos,

y en las puertas de la ciudad alábenla sus hechos!

Reina Valera Actualizada (RVA-2015)


Version Reina Valera Actualizada, Copyright © 2015 by Editorial Mundo Hispano

DAB Español, Viernes 06 de Febrero

Día 037, DAB Español, Viernes 06 de Febrero Éxodo 23:14-25:40; Mateo 24:29-51; Salmos 30; Proverbios 7:24-27 (Reina-Valera 1960 (RVR1960)) ...