Día 359, DAB Español, Miércoles 24 de Diciembre
Zacarías 6:1-7:14; Apocalipsis 15:1-8; Salmos 143; Proverbios 30:24-28 (La Biblia de las Américas (LBLA))
Zacarías 6-7
La Biblia de las Américas
Visión de los cuatro carros
6 Alcé de nuevo mis ojos y miré, y he aquí cuatro carros que salían de entre dos montes; y los montes eran montes de bronce. 2 Del primer carro tiraban caballos rojos, del segundo carro caballos negros, 3 del tercer carro caballos blancos y del cuarto carro fuertes caballos tordos. 4 Entonces hablé, y dije al ángel que hablaba conmigo: ¿Qué son estos, señor mío? 5 Y el ángel contestó, y me dijo: Estos son los cuatro vientos[a] del cielo que salen después de presentarse ante el Señor de toda la tierra. 6 Con uno de ellos salen los caballos negros hacia la tierra del norte, y los blancos salen tras ellos, mientras los tordos salen hacia la tierra del sur. 7 Briosos[b] salían, impacientes por[c] ir a recorrer la tierra. Y Él dijo: Id, recorred la tierra. Y recorrieron la tierra. 8 Entonces me llamó y me habló, diciendo: Mira, los que salen hacia la tierra del norte aplacan mi espíritu[d] en la tierra del norte.
La corona simbólica
9 Y vino la palabra del Señor a mí, diciendo: 10 Toma ofrendas de los desterrados, de Heldai, de Tobías y de Jedaías; y el mismo día ve y entra en la casa de Josías, hijo de Sofonías, adonde ellos han llegado de Babilonia. 11 Toma plata y oro, haz una corona[e] y ponla en la cabeza del sumo sacerdote Josué, hijo de Josadac. 12 Y háblale, diciendo: «Así dice el Señor de los ejércitos[f]: “He aquí un hombre cuyo nombre es Renuevo, porque Él brotará del lugar donde está y reedificará el templo del Señor. 13 Sí, Él reedificará el templo del Señor, y Él llevará gloria y se sentará y gobernará en su trono. Será sacerdote sobre su trono y habrá consejo de paz entre los dos oficios[g]”». 14 La corona[h] será para Helem, Tobías, Jedaías[i] y Hen, hijo de Sofonías, como recuerdo en el templo del Señor. 15 Y los que están lejos vendrán y reedificarán el[j] templo del Señor. Entonces sabréis que el Señor de los ejércitos me ha enviado a vosotros. Esto sucederá si escucháis obedientes la voz del Señor vuestro Dios.
Pueblo rebelde y de duro corazón
7 Y sucedió que en el año cuarto del rey Darío vino la palabra del Señor a Zacarías el cuarto día del mes noveno, Quisleu. 2 La aldea de Betel había enviado a Sarezer, a Regem-melec y a sus hombres a implorar el favor[k] del Señor, 3 y a hablar a los sacerdotes que eran de la casa del Señor de los ejércitos, y a los profetas, diciendo: ¿Debemos llorar en el mes quinto y abstenernos como lo hemos[l] hecho durante tantos años? 4 Entonces vino a mí la palabra del Señor de los ejércitos, diciendo: 5 Habla a todo el pueblo de la tierra y a los sacerdotes, y di[m]: «Cuando ayunabais y os lamentabais en el quinto y el séptimo mes durante[n] estos setenta años, ¿ayunabais en verdad por mí? 6 Y cuando coméis y bebéis, ¿no coméis y bebéis para vosotros mismos?[o] 7 ¿No son estas las palabras que el Señor proclamó por medio[p] de los antiguos profetas, cuando Jerusalén estaba habitada y próspera[q] con sus ciudades a su alrededor, y el Neguev[r] y la tierra baja[s] estaban habitados?».
8 Entonces vino la palabra del Señor a Zacarías, diciendo: 9 Así ha dicho el Señor de los ejércitos[t]: Juicio verdadero juzgad, y misericordia y compasión practicad cada uno con su hermano. 10 «No oprimáis a la viuda, al huérfano, al extranjero ni al pobre, ni traméis el mal en vuestros corazones unos contra otros». 11 Pero ellos rehusaron escuchar y volvieron la espalda[u] rebelde y se taparon[v] los oídos para no oír. 12 Y endurecieron sus corazones como el diamante[w] para no oír la ley ni las palabras que el Señor de los ejércitos había enviado por su Espíritu, por medio[x] de los antiguos profetas; vino, pues, gran enojo de parte del Señor de los ejércitos. 13 Y sucedió que, como yo[y] había clamado y ellos no habían querido escuchar, así ellos clamaron y yo no quise escuchar —dice el Señor de los ejércitos— 14 sino que los dispersé en torbellino entre[z] todas las naciones que no conocían. Y la tierra fue desolada tras ellos, sin que nadie fuera ni viniera[aa]; convirtieron la tierra deseable en desolación.
Footnotes
Zacarías 6:5 O, espíritus
Zacarías 6:7 Lit., Y los briosos
Zacarías 6:7 Lit., procuraron
Zacarías 6:8 Aquí espíritu equivale a ira
Zacarías 6:11 Lit., coronas
Zacarías 6:12 Lit., ejércitos, diciendo
Zacarías 6:13 Lit., entre ellos dos
Zacarías 6:14 En el T.M., coronas
Zacarías 6:14 I.e., Josías
Zacarías 6:15 Lit., en el
Zacarías 7:2 Lit., ablandar el rostro
Zacarías 7:3 Lit., Debo...absteniéndome como he
Zacarías 7:5 Lit., diciendo
Zacarías 7:5 Lit., y
Zacarías 7:6 Lit., ¿no sois vosotros los que coméis y vosotros los que bebéis?
Zacarías 7:7 Lit., mano
Zacarías 7:7 O, tranquila
Zacarías 7:7 I.e., región del sur
Zacarías 7:7 Heb., Sefela
Zacarías 7:9 Lit., ejércitos, diciendo
Zacarías 7:11 Lit., dieron el hombro
Zacarías 7:11 Lit., hicieron pesados
Zacarías 7:12 Lit., corindón
Zacarías 7:12 Lit., mano
Zacarías 7:13 Lit., El
Zacarías 7:14 Lit., sobre
Zacarías 7:14 Lit., pasara ni regresara
Apocalipsis 15
La Biblia de las Américas
Los siete ángeles con las siete plagas
15 Y vi otra señal en el cielo, grande y maravillosa: siete ángeles que tenían siete plagas, las últimas, porque en ellas se ha consumado[a] el furor de Dios.
2 Vi también como un mar de cristal mezclado con fuego, y a los que habían salido victoriosos sobre[b] la bestia, sobre[c] su imagen y sobre el[d] número de su nombre, en pie sobre el mar de cristal, con[e] arpas de Dios. 3 Y cantaban* el cántico de Moisés, siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo:
¡Grandes y maravillosas son tus obras, oh Señor Dios, Todopoderoso!
¡Justos y verdaderos son tus caminos, oh Rey de las naciones[f]!
4
¡Oh Señor! ¿Quién no temerá y glorificará tu nombre?
Pues solo tú eres santo;
porque todas las naciones vendrán
y adorarán en tu presencia,
pues tus justos juicios han sido revelados.
5 Después de estas cosas miré, y se abrió el templo[g] del tabernáculo del testimonio en el cielo, 6 y salieron del templo[h] los siete ángeles que tenían las siete plagas, vestidos de lino puro[i] y resplandeciente, y ceñidos alrededor del pecho con cintos de oro. 7 Entonces uno de los cuatro seres vivientes dio a los siete ángeles siete copas[j] de oro llenas del furor de Dios, que vive por los siglos de los siglos. 8 Y el templo[k] se llenó con el humo de la gloria de Dios y de su poder; y nadie podía entrar al templo[l] hasta que se terminaran las siete plagas de los siete ángeles.
Footnotes
Apocalipsis 15:1 O, completado
Apocalipsis 15:2 Lit., de
Apocalipsis 15:2 Lit., de
Apocalipsis 15:2 Lit., del
Apocalipsis 15:2 Lit., teniendo
Apocalipsis 15:3 Algunos mss. antiguos dicen: los siglos
Apocalipsis 15:5 O, santuario
Apocalipsis 15:6 O, santuario
Apocalipsis 15:6 Algunos mss. dicen: piedra pura
Apocalipsis 15:7 O, tazones
Apocalipsis 15:8 O, santuario
Apocalipsis 15:8 O, santuario
Salmos 143
La Biblia de las Américas
Oración pidiendo liberación y guía
Salmo de David.
143 Oh Señor, escucha mi oración,
presta oído a mis súplicas,
respóndeme por tu fidelidad, por tu justicia;
2
y no entres en juicio con tu siervo,
porque no es justo delante de ti ningún viviente.
3
Pues el enemigo ha perseguido mi alma,
ha aplastado mi vida contra la tierra;
me ha hecho morar en lugares tenebrosos, como los que hace tiempo están muertos.
4
Y en mí languidece mi espíritu;
mi corazón está consternado dentro de mí.
5
Me acuerdo de los días antiguos,
en todas tus obras medito,
reflexiono en la obra de tus manos.
6
A ti extiendo mis manos;
mi alma te anhela como la tierra sedienta[a]. (Selah[b])
7
Respóndeme pronto, oh Señor, porque mi espíritu desfallece;
no escondas de mí tu rostro,
para que no llegue yo a ser como los que descienden a la sepultura.
8
Por la mañana hazme oír tu misericordia,
porque en ti confío;
enséñame el camino por el que debo andar,
pues a ti elevo mi alma.
9
Líbrame de mis enemigos, oh Señor;
en ti me refugio[c].
10
Enséñame a hacer tu voluntad,
porque tú eres mi Dios;
tu buen Espíritu me guíe a tierra firme[d].
11
Por amor a tu nombre, Señor, vivifícame;
por tu justicia, saca mi alma de la angustia.
12
Y por tu misericordia, extirpa[e] a mis enemigos,
y destruye a todos los que afligen mi alma;
pues yo soy tu siervo.
Footnotes
Salmos 143:6 Lit., cansada
Salmos 143:6 Posiblemente, Pausa, Crescendo, o Interludio
Salmos 143:9 Lit., hacia ti me he escondido
Salmos 143:10 Lit., llana
Salmos 143:12 O, silencia
Proverbios 30:24-28
La Biblia de las Américas
24
Cuatro cosas son pequeñas en la tierra,
pero son sumamente sabias:
25
las hormigas, pueblo sin fuerza,
que preparan su alimento en el verano;
26
los tejones, pueblo sin poder,
que hacen su casa en la peña;
27
las langostas, que no tienen rey,
pero todas salen en escuadrones;
28
y el lagarto, que se puede agarrar con las manos,
pero está en los palacios de los reyes.
La Biblia de las Américas (LBLA)
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